miércoles, 14 de julio de 2010

Dubrovnik. Catedral e iglesia de San Blas.- Crkva Sveti Vlaha-.

La Plaza de la Luža, Calle del Mercado, al final del Stradun, es el centro de la Ciudad. Aquí se encuentran la Torre del Reloj, La Logia, el Palacio Sponza, edificio gótico y renacentista del siglo XVI y la Iglesia de San Blas, de estilo barroco. En esta iglesia hay una estatua del santo con una maqueta de la ciudad en su mano izquierda que representa a Dubrovnik antes del terremoto. Estatuas de San Blas podemos ver sobre ambas puertas de las Murallas.


A las puertas de la iglesia de San Blás está la
Columna de Rolando, símbolo de independencia de la ciudad.

Delante de la fachada de la iglesia de San Blás la columna de Rolando.Rolando según la tradición salvó a Dubrovnik de los árabes. Su estatua desde 1418 servía como patrón de medida: la longitud de su antebrazo, 51,20 cm, constituía el "codo raguseo", mientras que las muescas practicadas en la piedra, en la base de la columna, servían para calibrar la mercancía.
Iglesia de San Blas y Catedral al fondo.

La iglesia de San Blas fue construida entre los años 1705 y 1717 en sustitución de la edificación de 1368 que se perdió por el fuego que arrasó toda la ciudad. La construyó M. Gropeli. San Blás, Sv.Vlaho, es el patrón de la ciudad.
La Catedral se haya en el centro de la ciudad Vieja de Dubrovnik. La primera catedral data del siglo XIV pero el terremoto de 1667 la destruyó y se construyó esta en su lugar. Es de estilo barroco. Dentro se encuentra el relicario de de la cabeza de San Blas, en oro y plata con esmaltes bizantinos. La primera Catedral fue construida sobre una antigua iglesia románica, que a su vez se erigió sobre una basílica bizantina.





El centro histórico de Dubrovnik fue gravemente dañado por bombas incendiarias en diciembre de 1991.


El tejido urbano de Dubrovnik se remonta al siglo XIII. En esa época comenzó la edificación de sus imponentes fortificaciones de 1.940 metros de longitud, que han permanecido intactas hasta nuestros días.


La ciudad logró preservar su integridad y su originalidad, pese a los terremotos que la sacudieron en diversas oportunidades, el más catastrófico de los cuales fue el de 1667. Este se llevó a la mitad de la población. En tiempos más recientes, en 1979, dos fuertes temblores dañaron gravemente a Dubrovnik. Ese mismo año fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.


Las obras de restauración no estaban aún concluidas cuando en 1991 la ciudad fue atacada por el ejército serbo-montenegrino. La guerra yugoslava constituyó un duro golpe para el centro cultural de Dubrovnik que, salvo durante el sitio de 1806, nunca había sido escenario de una conflagración. En el lapso de un año, las construcciones situadas intramuros recibieron el impacto de unos 2.000 proyectiles de todos los calibres. De los 824 edificios existentes, 536 sufrieron sus efectos, así como los dos tercios de su famosa “quinta fachada”: los tejados, a los que debe gran parte de su belleza y su armonía. Los recintos públicos y sagrados, las casas particulares, las calles pavimentadas de piedra, las esculturas, todo su patrimonio secular estaba amenazado. Desde el comienzo de los bombardeos, Dubrovnik fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.