miércoles, 10 de noviembre de 2010

Zadar, Croacia.

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A lo largo de la historia Zadar destacó por una intensa actividad cultural que se plasmó en acontecimientos como el establecimiento de la primera universidad croata (1396), la escritura de la primera novela croata (1536) y la publicación del primer periódico croata.




La catedral de Santa Anastasia. La más grande de la región de Dalmacia en Croacia. Fue construida entre los siglos XII y XIV con estilo románico tardío y gótico. El edificio actual reemplazó en el siglo XII a una basílica paleocristiana de tres naves. La extraordinaria fachada es con total seguridad el elemento más destacado del conjunto. Fue erigida en el siglo XIII y recuerda la de la iglesia de San Crisogen de la misma ciudad y con la misma influencia toscana. El primer cuerpo está decorado con motivos típicamente románicos, mientras que el tímpano es del 1324. Dos rosetones decoran el portal de la fachada. Su exterior destaca por sus arcos ciegos dispuestos y alineados como en dos gradas horizontales, y por su gran rosetón la iglesia de San Chrysogonus (s. XII) y la Torre Campanario de Santa María (1105). Las murallas rodean la parte antigua de la ciudad, que se articula entorno al cardo máximo y decumanus del antiguo asentamiento romano. Destacan las plazas de los tres pozos y la de los cinco pozos, hermosos palacios como el de la de logia municipal, la torre municipal del protector y otros tantos que fueron construidos bajo protección de los cuatro santos patrones de la ciudad: San Simón, Santa Anastasia, San Chrysogonus y San Zoilo.


El Organo Marino. El arquitecto Nikola Bašić ha creado este fantástico espacio público. Una sencilla grada de piedra, como todo el suelo del casco histórico, al borde del mar que tiene la particularidad de ser un instrumento musical, activado por el viento, y acompañado por el sonido de las olas. Es obra del arquitecto croata Nikola Basic y se trata de un paseo escalonado artísticamente, realizado con bloques de piedra blanca de la isla croata de Brac, la misma con que fue construida la Casa Blanca de Washington. Su mecanismo subterráneo contiene 35 tubos. El aire, presionado por el agua del mar que entra por el costado de las escaleras, produce acordes que inundan la ronda pública a través de agujeros verticales. Este paseo es contiguo al núcleo medieval antiguo de la ciudad y desde el mismo se obtiene una hermosa perspectiva de la isla de Ugljan.
El Foro Romano de Zadar.






Zadar. El desarrollo del primer reino croata se relaciona con esta región que posee el mayor número de monumentos de la temprana cultura croata. La ciudad de Zadar fue centro arzobispal ya desde el siglo XII, y actualmente posee una importante colección de arte sacro en el Museo de Arte Sacro. Destaca la iglesia circular de San Donato del siglo IX y la catedral de Santa Anastasia del siglo XII. Zadar fue centro de la Dalmacia bizantina y la ciudad de Nín adquirió un papel principal como centro sacro del reino croata convirtiéndose en sede de los obispos croatas, En Nín se construyó la valiosa iglesia medieval de Santa Cruz en el siglo XI. En la colina cerca de Nin se encuentra otra perla del arte croata medieval, la pequeña iglesia románica de San Nicolás. La isla de Pag, frente a las costas de Zadar, tiene un valioso patrimonio cultural por viejas fortificaciones y arquitectura en general.



Iglesia de San Donato. Es el el símbolo de Zadar. Su interior rígido tiene una acústica excelente y es utilizado como escenario del concierto del Festival Internacional anual de Música del Renacimiento Medieval, también conocido como "Las Tardes Musicales de San Donato". Iglesia de San Donato. Es el monumento más relevante de la ciudad de Zadar y en realidad está dedicada a la Santísima Trinidad. Sin embargo, se le conoce con el nombre de san Donato en honor al obispo Donato, de quien se cree que a principios del s. IX, erigió esta iglesia. Fue construida siguiendo los cánones de la tradición bizantina, a principios de la Edad Media. Tiene planta circular pero su apariencia original no ha sido conservada y en la actualidad tiene varios edificios anexados al mismo. Hoy se utiliza como Sala de Conciertos.




Es de estilo prerrománico de principios del siglo IX, considerado como el más importante de su período que se conserva en Dalmacia. Se construyó en el momento en que la ciudad se había convertido en una potencia naval capaz de igualar a Venecia. Si bien primero recibió el nombre de la Sagrada Trinidad, posteriormente se le cambia en memoria del obispo Donato que se creía que había impulsado su construcción. Se tiene constancia de que San Donato fue un obispo que jugó un importante papel en las relaciones franco-bizantinas en el mar Adriático entre los años 801 y 814. También fue quien llevó a Zadar las reliquias de Santa Anastasia, una de las patronas de la ciudad.

La ‘pequeña Roma croata’ está rodeada por cinco Parques Nacionales: Paklenica, Kornati, Lagos de Plitvice, Cataratas de Krka, y Velebit. Fue la primera ciudad croata con universidad, fundada en 1396 por los frailes dominicos.
Zadar fue un viejo asentamiento Iliriano surgido hace más de 3.000 años. Las distintas capas de las murallas de la ciudad, sus monumentos góticos, renacentistas y barrocos, atestiguan el pasado tumultuoso de la ciudad. Hoy el centro administrativo, turístico y cultural de la región de Dalmacia. Sus alrededores incluyen cuatro parques nacionales y 1.200 kilómetros de una costa muy pintoresca, salpicada de 300 islas e islotes, bahías tranquilas y totalmente vírgenes.

El istmo donde se asienta la vieja Zadar aún preserva su antigua y gruesa muralla, flanqueada por impresionantes puertas, tales como la puerta del puerto y la puerta del continente, esta última fechada en el s. XVI. Dentro creció una ciudad romana y aún se conservan las ruinas de su viejo foro romano, junto a la iglesia prerrománica de San Donato, siglo IX) que es indudablemente el símbolo de la ciudad. Sin embargo, la ciudad también destaca por tener las más hermosas iglesias románicas de Croacia, como lo atestigua la catedral de Santa Anastasia, siglo XIII, de marcado gusto italiano, levantada sobre las ruinas de una basílica anterior.