jueves, 5 de mayo de 2011

Lope Vázquez de Acuña, duque de Huete.


Tras la guerra civil de 1474, Enrique IV hizo merced de la fortaleza y ciudad de Huete y su tierra a Lope Vázquez de Acuña, para que la tuviera por juro de heredad por siempre jamás, por lo que ordenó que el concejo le pusiera en posesión, propiedad y señorío della y de todos sus pechos y derechos y alcanzó de forma efímera el título de duque de Huete. ………….desde el día de Navidad primero viniente, que es en este año desetenta y quatro, vos podades llamar y llamedes don Lope Vázquez de Acuña, conde de Viana y duque de la çibdad de Huete. Posteriormente, los Reyes Católicos, en un albalá fechado en 1477, ordenaron que entregase la ciudad de Huete

Lope Vázquez de Acuña recibió como merced la fortaleza de Huete en 1474 del rey y del Consejo Real, a vista de Gutierre de Cárdenas, maestresala y contador mayor, y de Juan de Ayala, cuya es Cebolla, y por tercero al padre Fray Alonso Guardián, del monasterio de Alcalá de Henares.

De nuevo Gutierre de Cárdenas y el padre Guardián determinaron que, por dejar la ciudad y fortaleza para nos, se hiciera merced a Lope Vázquez de Acuña de 350.000 maravedíes de juro y de heredad para él y sus herederos. El 16 de diciembre de 1476 entrega Huete a los RR.CC.


Lope Vázquez adquirió rentas en la tierra de Huete y otros lugares, al recibir de Isabel Álvarez, priora del monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid-su hija Inés Acuña profesa en este Monasterio -, el traspaso de una merced de 20.000 maravedíes hecha por Enrique IV el 20 de diciembre de 1472, porque aquél le había dado cierta equivalencia de maravedíes. Lope Vázquez pidió que 2.000 se situaran en las rentas de las alcabalas de Huete, 3.000 en las alcabalas de Carrascosa, 3.000 en las de Palomares, 2.000 en las de Villar del Águila, 5.000 en las de Torrejoncillo, 2.000 en las de Horcajada, 2.000 en las de Valparaíso de Arriba y 1.000 en las de Valparaíso de Yuso.