domingo, 29 de enero de 2012

Praga. República Checa.


Puente de Carlos.

El Puente de Carlos es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana.

El puente, de más de 500 metros de largo y 10 de ancho, sirvió en su día para el paso de carruajes y tenía 4 carriles paralelos. Actualmente el puente es completamente peatonal.

El Puente de Carlos recibe su nombre de su creador, Carlos IV, que puso la primera piedra en 1357 para sustituir al Puente de Judit, que se destruyó por una inundación.

A lo largo del puente hay 30 estatuas  muchas de las cuales son copias.

La primera estatua que se añadió en 1683 fue la de San Juan Nepomuceno. Juan Nepomuceno fue tirado al río en 1393 por orden de Wenceslao IV y en el siglo XVIII fue santificado.

En el lugar desde donde fue arrojado al agua San Juan Nepomuceno se encuentra su estatua. Se dice que quien pide un deseo poniendo la mano izquierda en la representación de su martirio (en la base de la estatua), éste le será concedido.



Torre de La Polvora y Casa Municipal.

La Torre de la Pólvora es una torre gótica de la Ciudad Vieja de Praga y durante la Edad Media fue una de las puertas de la ciudad.

La construcción de esta torre de 65 metros de altura aproximadamente como la vemos hoy comenzó en 1475 bajo el reinado de Vladislav Jagiello y la dirección de Mathias Rejsek, quien también se encargó de la decoración de la torre con estatuas. Fue diseñada en concordancia con la la torre de la Ciudad Vieja, construida por Petr Parler un siglo antes. Ambas torres son todo lo que queda de la antigua fortificación que protegía la Ciudad Vieja.

Inicialmente fue llamada Horska vez o torre de la montaña por la existencia de un camino que conducía desde allí a Kutná Hora; más tarde se la llamó Torre Nueva para diferenciarla de la torre del Puente Carlos que era más antigua. En el siglo XVIII fue utilizada como depósito de pólvora y desde entonces tomó su denominación actual.

Entre 1875 y 1886 la torre fue restaurada por el arquitecto Josef Mocker y pese a que fue severamente dañada por los ataques del ejército prusiano en 1757, aún se conserva buena parte de su antigua ornamentación.
El primer piso está adornado con estatuas de reyes de la Bohemia: desde la Calle Celetná se pueden ver a Jorge de Podebrady y Vladislav II, y del otro lado, desde la Plaza de la República, a Premysl Otakar II y Charles IV. Escudos y emblemas de las regiones que gobernaron fueron tallados junto a los reyes.

Al nivel del segundo piso hay estatuas de Cristo y la Virgen María en la parte central, flanqueados por santos bohemios. La decoración incluye también esculturas de ángeles y alegorías de las virtudes. Una especie de puente cubierto conecta la torre con la vecina Casa Municipal.

La Torre de la Pólvora fue durante siglos el punto de inicio del Camino Real, recorrido que seguían los reyes bohemios en la ceremonia de coronación que, atravesando la Ciudad Vieja, el Puente Carlos y Malá Strana, culminaba en el Castillo de Praga.

Subiendo los 186 escalones de su escalera en espiral se accede a la galería, situada a 44 metros de altura, desde la cual hay buenas vistas de la ciudad. La Torre de la Pólvora es utilizada como sala de exposiciones relacionadas con la historia de la ciudad en general y de la torre en particular.