jueves, 2 de febrero de 2012

Capilla de la Asunción de Maria. Santiago de los Españoles. Roma.


Gaspar Becerra Padilla fue pintor, escultor y arquitecto nacido en Baeza, hacia 1520. Muere en Madrid en  1568.
Estudió en Roma, donde recibió una gran influencia del pintor Miguel Ángel, probablemente fue su discípulo.  
Muy joven se trasladó a Roma, donde se formó como pintor. Colaboró con Vasari en la decoración de los techos de la Cancillería y posteriormente con Daniele da Volterra en la iglesia de la Trinità dei Monti (capilla Lucrecia della Rovere). El contacto con estos y otros pintores manieristas, así como el estudio de los dibujos de Miguel Ángel, hicieron que su obra sentase las bases del romanismo en las escuelas del norte peninsular durante el último tercio del siglo XVI.
Se ha supuesto que realizó dibujos para el tratado anatómico del médico Juan Valverde Historia de la composición del cuerpo humano, publicado en Roma en 1556. No obstante, recientes estudios adjudican esos dibujos a Nicólas Béatrizet.
Trabajó con Vasari en la decoración de la Sala de los Cien Días del Palacio de la Cancillería entre 1545 y 1546. 

También realizó diversas placas anatómicas para la Historia de la composición del cuerpo humano publicada en 1556 en Roma por Juan de Valverde.
Regresó a España hacia 1556 y se estableció en Zaragoza. Al poco tiempo fue contratado por el rey Felipe II y decoró con frescos muchas de las salas de sus palacios en Madrid de El Pardo y el Alcázar. 
Tras residir durante veinte años en Roma, regresó a España en 1556, un año después se encontraba en Zaragoza y en 1558 se declaró vecino de Valladolid, donde recibió el encargo del retablo mayor de la catedral de Astorga, una de sus principales obras. En 1562f ue nombrado pintor de corte de Felipe II, por lo que se trasladó a Madrid. Allí trabajó en el fresco de Perseo y las Gorgonas de la Torre de la Reina del Palacio Real de El Pardo, y pintó otros en el Alcázar de Madrid, no conservados. Murió en Madrid el 23 de enero de 1568
En 1563 fue nombrado Pintor de la Corte. Además pintó altares en muchas iglesias, la mayoría de los cuales han sido destruidos. 
Retablo Mayor del monasterio de las Descalzas Reales en 1565, destruido por un incendio en 1862. Se lo conoce por el dibujo arquitectónico conservado en la Biblioteca Nacional de España.
Frescos para el techo de una de las torres del Palacio de El Pardo.

En el Monte de El Pardo, que se extiende al norte de Madrid con casi 16.000 hectáreas de bosque, está ubicado el Palacio de la Zarzuela, residencia de Sus Majestades los Reyes de España. 

Desde la Edad Media, este monte que aún hoy conserva una gran riqueza ecológica, era utilizado por los reyes castellanos, y a través de los siglos, se desarrolló un pequeño núcleo urbano en el que destacan la Casita del Príncipe y los conventos de las Concepcionistas Franciscanas y el de los Capuchinos, fundado por Felipe III. En éste se conservan notables obras de arte como el Cristo Yacente, escultura de Gregorio Hernández o la Virgen de los Ángeles, de Francisco de Rizi. 

Enrique IV, en la primera mitad del siglo XV hizo construir un pequeño castillo, que Carlos I reedificó en 1553, y quedó terminado en 1558, ya durante el reinado de Felipe II. 

El Palacio de El Pardo heredó del castillo medieval su disposición general, con torres en los ángulos y rodeado por un foso. 

De la decoración interior del Palacio, de época de Felipe II, se conserva un techo pintado por Gaspar Becerra, y de Felipe III las pinturas como las realizadas por Carducho y Cabrera. 

La decoración interior del Palacio de El Pardo tiene como elemento protagonista los tapices, tejidos en la Real Fábrica de Madrid, según modelos de las composiciones pintadas por Bayeu, Castillo, y sobre todo por Goya, que para este Palacio efectuó cinco de sus series más conocidas. Entre las obras de arte conservadas destacan el Retrato de Isabel la Católica de Juan de Flandes y el Retrato de Don Juan José de Austria a caballo por Ribera, así como importantes piezas de mobiliario de los siglos XVIII y XIX. Desde el año 1983 ha sido adecuado como residencia de Jefes de Estado extranjeros en visita oficial.

Entre sus obras escultóricas más importantes se encuentran el retablo mayor de la catedral de Astorga (1558-1562) y el de las Reales Descalzas de Madrid (hacia 1563). De este último, incendiado en 1862, sólo se conservan los dibujos de su traza en la Biblioteca Nacional de España. También creó otro retablo para el convento de Santa Clara de Briviesca. Tuvo por ayudante a Juan de Ancheta en algunos trabajos.
En lo que respecta a la imaginería, ejecutó a instancias de la reina Isabel de Valois la imagen de la Soledad de la Victoria, primera talla con advocación a Nuestra Señora de la Soledad realizada en España, para el convento de la Victoria de Madrid, que fue tan imitada posteriormente por otros maestros castellanos. El convento fue desamortizado en el siglo XIX, y la imagen pasó a la Colegiata de San Isidro, que fue incendiada en 1936 al comenzar la Guerra Civil Española, desapareciendo la imagen.
También realizó un cristo yacente para las Descalzas Reales, y se le atribuye además la imagen del Cristo de la Flagelación de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León.



La presencia de Gaspar Becerra en Roma se documenta
gracias a su presencia en las reuniones de la congregación de San Lucas, primero en 1544 y luego en 1550, y
a la realización, entre este último año y 1551, de una custodia para la iglesia de Santiago de los Españoles.

Ya en diciembre de 1557 el andaluz se encontraba en Burgos, por lo que pasó al menos trece años trabajando
en la ciudad eterna '. Aportamos aquí el contrato que Gaspar Becerra acordó con Constantino del Castillo para
realizar su capilla, hoy destruida, en la iglesia de Santiago de los Españoles. Terminada por 
Giulio Mazzoni.


La iglesia de Santiago agrupaba a los personajes más notables de la colonia castellana en
Roma, y por tanto, era un importante foco de actividad para los artistas españoles en la ciudad.


En 1551 Constantino del Castillo, deán de Cuenca, arcediano de Játiva y refrendario pontificio,
fundó y dotó una capilla dedicada a la Asunción de María en la iglesia de Santiago de
los Españoles en Roma. La capilla, primera del lado de la epístola, fue alterada en 1878 y
destruida entre 1938 y 1940, cuando fue abatida la fachada y el tramo del edificio adyacente a
la Via della Sapienza, debido a las obras que transformaron esta calle en el actual Corso Rinascimento