miércoles, 22 de febrero de 2012

Mosen Diego de Valera. Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera.



Mosen Diego de Valera. 


Diego de Valera (Cuenca, 1412 - Puerto de Santa María, Cádiz, 1488). 


Murió siendo alcaide del castillo del Duque de Medinaceli, en Puerto de Santa María.

Diego de Valera (1412-1488), durante el reinado de Juan II, recorrió varias
cortes europeas; tuvo misiones diplomáticas (embajador ante Carlos VII de
Francia en 1444), doncel de Enrique IV, ardoroso caballero (participó en torneos, de lo que se sigue que pudo conocer el ceremonial caballeresco de las diferentes cortes); en Sevilla estuvo al servicio de la casa de Estúñiga (1454); corregidor de Palencia (1462) y de Segovia (1478), procurador por Cuenca en las Cortes de Tordesillas en 1447, al servicio del conde de Medinaceli en1467; maestresala de Enrique IV y de Fernando el Católico; buen conocedor de la corte de Castilla y de las cortes europeas, fue experimentado y atento viajero, pues recorrió Dinamarca, Inglaterra, Borgoña, Francia, Bohemia12; en 1453intervino en la prisión del favorito don Álvaro de Luna, habiendo elegido el bando contrario al de éste


Nació en Cuenca en 1412, procedía de familia conversa por parte de su padre, y las últimas noticias que se tienen de el datan de 1482.

Su azarosa vida estuvo ligada a la corona y a la familia de los Estúñiga, a los que seguirá fiel toda su existencia, aunque llega a desempeñar puestos en la administración real.

Valera participa activamente en la vida política de su época, realizando misiones diplomáticas por gran parte de Europa, las cuales le posibilitaron el poder concurrir a todo tipo de acontecimientos tales como torneos y campañas bélicas, en los que cosechó gran parte de su fama de valeroso caballero.

Diego de Valera comienza su vida caballeresca muy joven, pues entró como doncel del rey Juan II a la edad de los quince años. En el ataque a Huelma es armado caballero y ya en 1437 sale a correr mundo por Europa, viajando por Francia, Bohemia y Centro Europa. En esta época de su vida mantuvo una posición siempre contraria al valido don Álvaro de Luna. Si bien, en un rasgo de caballerosidad, no sabemos si interesada, tradujo y dedicó al propio maestre el Árbol de Batallas de Honoré de Bouvet, aunque actualmente hay investigadores que ponen en duda esta traducción, asignándosela a otro personaje llamado Diego de Valencia

Y el famoso Mosen Diego de Valera, que, como interprete de 
la grandeza y caballería castellana y encarnizado enemigo 
del Condestable, contribuyó principalmente á reducirle á pri- 
sión, usaba de este duro y agresivo lenguaje: 

¿Que fué de vuestro poder, 

grant Condestable de España, 
pues ningund arte nin maña 
non vos pudo sostener? 

¿Que es de vuestra señoría? 
¿que es de todo vuestro mando? 
¿que es de vos, á quien, dubdando 
el mundo, todo tremía? 

¿que valió vuestro saber? 

Quando quiso el soberano 
derribarvos con su mano 
non vos pudo sostener. 

¿Que es de vuestra grand riqueca? 
¿qués de quanto mal ganastes? 
¿qués del tiempo que pasastes? 
¿que fué de vuestra ardideca? 

¿Que valió vuestro tener? 

Quando quiso la fortuna 
derribar vuestra coluna 
non vos pudo sostener


Habiendo perdido el favor de su rey, Juan II, por motivo de su oposición al valido, Valera se retira a estudiar historia y filosofía, no volviendo al servicio de la Corte hasta el ascenso al trono de Isabel la Católica, quien le nombra maestresala en 1477. Posteriormente desempeña en Cuenca y en el Puerto de Santa María varios oficios de nombramiento real. En 1479 los Reyes le nombran corregidor de Segovia, cargo que no debió ser de muy feliz desempeño, pues ya en 1480 no lo ocupa.

En el  Doctrinal de Príncipes vemosque el  pensamiento de Valera se sitúa entre un ideal medieval, caballeresco, y una visión más práctica y cercana al pensamiento renacentista acerca de la función política del príncipe. 

Diego de Valera escribió entre diciembre de 1474 y enero de 147717 el
Doctrinal de príncipes, que dedicó a Fernando de Aragón. La obra es un resumen
de las exhortaciones y avisos al rey Católico y a todos los príncipes en
general, al tiempo que recuerda, a quienes reinan, las virtudes morales y civiles
que corresponden a un soberano; es de notar a su vez que reúne la mayoría
de los temas a los cuales, a lo largo de su vida y por medio de epístolas y otros
escritos, Valera dedicó su atención y, asimismo, forman parte de la temática
de las epístolas que dirigió a los reyes —desde Juan II hasta los Católicos— y
a otros personajes destacados de la corte castellana.
El interés de Diego de Valera hacia las cuestiones del gobierno y la política
permanece constante durante toda su vida, aunque su pensamiento no se
presenta siempre homogéneo, como consecuencia de cambios rápidos de las
circunstancias y según la propia finalidad de las diferentes obras. Aun así, los
puntos básicos de su ideario quedan reflejados en todos los escritos que tratan
del tema del gobierno: sea de los deberes de los gobernantes; sea de las obligaciones
de los «súbditos», aunque estos últimos sean utilizados como reflejo
de aquéllos, fijando principalmente su interés en el dirigir avisos y consejos
a los soberanos que sirvió, y por eso se basa sobre todo en la enseñanza del
Antiguo y Nuevo Testamento.
Diego de Valera se preocupa de indicar a los príncipes las tareas y obligaciones
que tienen que cumplir en virtud de ser el poder del rey de origen
divino.


Recoge Mosén Diego de Valera que las obligaciones del príncipe sona segurar la paz y la justicia.

En el Epistolario es donde de manera más directa y sintética se encuentra su pensamiento.

Tratado de Providencia contra Fortuna, dedicado al marqués de Villena.


La mejor y más completa biografía que se conoce de Mosén Diego de Valera es la que escribió Juan de Mata Carriazo en su edición de la "Crónica de los Reyes Católicos".

Afirma Carriazo que Valera era hijo de una familia ilustra, desde varias generaciones. Por las armas y las letras, y le supone natural de Cuenca, hijo legitimo del Maestre Alonso Chirino de Guadalajara y de doña Violante López de Toledo.

El árbol paterno genealógico ascendente del cronista, por línea paterna, se remonta hasta un Atanso Pérez Chirino que asistió a la conquista de Cuenca en 1177, recibiendo allí de Alfonso VIII, mercedes y heredamientos.

El Maestre Alonso Chirino, médico de Juan II, fue nombrado por este Alcalde y Examinador de los físicos y cirujanos de sus reinos''.

Escribió cierto "Espejo de la Medicina", donde mantuvo la opinión de que, siendo insegura la ciencia médica,  no se debe acudir a ella sino en casos muy apurados, resultando siempre preferible dejar hacer a la N a t u r a l e z a. Lo que suscitó unánime protesta de los médicos y él les contestó con una "Replicación ", que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid.

"Esta es la Replicación que replicó maestre Alfonso Chirino de
Guadalajara, físico de] Rey, contra lo escrito e dicho contra el su primer tratado Espejo de la Medicina, por algunos médicos escandalizados con la acusación de la verdad."

También escribió "Menor daño de la Medicina'' publicado en Sevilla por el famoso impresor Jacobo Cronberger en el año 1566. Como Apéndice del mismo, figura en varias ediciones el Testamento de su autor. Alonso Chirino recomienda a sus deudos " le sepulten en el monasterio de san Francisco de, lo cual les mando que hagan sin ruido y sin lloro”

"De la Sanidad y Medicina", fue otro tratado del Maestre Chirino Que se imprimió en Toledo, en el año 1526.

En su referido testamento, otorgado en Medinaceli el 22 de agosto de 1429. Maestre Alonso Chirino declara ser casado con doña Violante López de Toledo, y ser sus hijos legítimos y de la dicha su mujer, Fernán, Alfonso, Juan Alfonso y Alfonso García. En ese importante documento, no menciona para nada a ningún Diego Alonso — como se llamó Mosén Diego de Valera hasta 1452, año este en que fue autorizado por el Rey para usar ese apellido de buena cepa conquense — y tal circunstancia aleja toda probabilidad de que el cronista fuera hijo de doña Violante, lo que se corrobora con la Información que se labró en Madrid, en el año 1625 para el expediente de ingreso de Bernardino de Ahumada y Luzon, en la orden de Santiago. Descendiente de Diego de Ahumada, conquistador de ronda y donde se avecindó.


Juan de Ahumada, esposo de Maria Gómez de Pedros, vecinos de Córdoba. Fueron padres de
2.- Diego de Ahumada y Gómez de Pedrosa. Casó con Elvira Núñez Venegas, naciendo de la unión,
3.- Antonio de Ahumada y Núñez Venegas, esposo de Catalina Vélez de Espinosa, siendo padres de
4.-Bartolomé de Ahumada y Vélez de Espinosa, Capitán de Infantería y Regidor de Ronda, que contrajo matrimonio con Inés Luzón y Valenzuela, con quien tuvo a
5.- Bernardino de Ahumada y Luzón, nacido en 1593 en Ronda. Casó con Juana de Céspedes y Velasco, siendo padres de
6.- Juan Bernardino de Ahumada y Céspedes, nacido en Sevilla en 1624. Fue Capitán de Caballos, Alcaide de Vejer de la Frontera y Caballero de la Orden de Santiago en 1670. Casó con Ana Maria de Amaya, siendo padres de
7.- Juan Ahumada y Amaya, natural de Vejer de la frontera, Paje de su Majestad y Caballero de la Orden de Calatrava en 1697.


En dicha Información Alonso Lope, de Haro y el Doctor Pedio Salazar de Mendoza, el primero Ministro en el Real Consejo de las Ordenes, y Cronista de estos Reinos, afirma que Luís García de Toledo v doña Elvira Núñez, su mujer, tuvieron por hijos a Francisco Núñez de Toledo, Juan Núñez de Toledo, y a Violante López, que casó con Maestre Alfonso Chirino, Físico de los Reyes don Enrique y don Juan"; y el Doctor Salazar de Mendoza, completando lo dicho por López de Haro, declara que "esta dicha Violante López casó con Maestre Alfonso Chirino, Físico de los Reyes don Enrique Tercero y don Juan el Segundo, y su alcalde y examinador de los físicos y cirujanos de estos reinos, el cual en algunos papeles se llama Maestre Alfonso Chirino de Cuenca, y en otros Maestre Alfonso de Guadalajara, y en otros Maestre Alfonso de Toledo; y la razón de esta mudanza de nombres dijo este declarante que era porque vivió en todos los lugares de estos nombres y como el lugar era donde otorgaba las escrituras, de aquél se apellidaba. Y este Maestre Alfonso tuvo por hijos a Fernando Alonso y Juan Alfonso y Alonso García.

El Maestre Alonso Chirino fue Procurador en Cortes, representando a Cuenca, en 1428, y poseía un juro sobre la martiniega de dicha ciudad, según consta en documentación que se conserva en el Archivo de Simancas.

P a r t e del referido juro fue renunciado por doña Violante López de Toledo, en el año de 1431, siendo ya viuda, en favor de su hijo Alonso García.

Es realmente curioso que Maestre Alonso Chirino no mencionara en su testamento, redactado con suma prolijidad, a Diego Alonso, en ninguna forma, no obstante que éste, en la fecha de su otorgamiento, contaba 17 años de edad. No es admisible que tal omisión se debiera a la circunstancia de ser entonces Diego Alonso —luego "de Valera''— menor de edad.

La hipótesis de que el Maestre Chirino estuviera casado dos veces, una con una señora de Valera, madre de Diego, y otra con doña Violante López de Toledo, no es muy defendible, como recoge Ángel González Palencia, ya que no hay rastro del doble matrimonio en ningún documento

Evidente es, entonces, que, no obstante lo escrito por Juan de Mata Carriazo con su alta autoridad, Mosén Diego de Valera no fue hijo de doña Violante López de Toledo, como hasta ahora se ha creído.

Son los marqueses de Villamagna, descendientes colaterales de don Alonso de Toledo y Mendoza, también nos remonta a Violante López, seria el I marqués de Villamagna sobrino tataranieto de doña Violante López de Toledo, quien debería conocer bien el asunto, en razón del parentesco.

El archivo de la Casa de los marqueses de Campo Real como descendientes de Diego de Valera guarda un gran número de documentos relacionado con la estancia de don Diego de Valera en Jérez de la Frontera.   

Todos los documentos se conservan en la actualidad en el magnífico archivo que posee en Jerez el Sr. Marqués de Campo Real,  prueban palpablemente que á mosén Diego de Valera le correspondía el apellido Chirino que tanto usaron sus sucesores.


Fue, quizás, hijo bastardo del famoso Maestre Alonso Chirino de Guadalajara.

Enrique de Villena (1384-1434), nacido de Juana de Castilla -hija ilegítima de Enrique II- y de Pedro de Villena (†1385), hijo del Condestable de Castilla. Los acontecimientos le arrebataron privilegios que no recuperó. Se formó en Valencia y Barcelona, junto a la Corte aragonesa. Su fracaso al pretender el maestrazgo de Calatrava lo confina en su villa de Iniesta, donde murió en Diciembre, arruinado y socialmente desprestigiado.

Sus obras, 


Los doze trabajos de Hércules (1417), se redactan previamente en catalán. Recordando las pruebas del héroe, según Boecio, aplica los sentidos del comentario escolástico: historia, alegoría, verdad y aplicación, para los doce estados sociales: -príncipe, perlado, caballero, religioso, ciudadano, mercader, labrador, menestral, maestro, discípulo, solitario y mujer-.


De 1420 datan algunos tratados epistolares: el Tratado de la lepraArte cisoria (1423), a Sancho de Jarava, sobre el corte y presentación de manjares; el Tratado de la consolación (1424), a Juan Fernández de Valera, de erudición y filosofía desbordada y estilo latinizante

Juan Fernández de Valera es suegro del converso Alonso Chirino, por otro nombre Alfon García de Guadalajara[2], físico de Juan II, que escribió varios tratados sobre medicina, padre de mosen Diego de Valera[3].



[2] Entre el maestro Alonso Chirino y Juan Hernández de Valera mediaba una amistad estrecha. Así se desprende de lo escrito por don Enrique de Villena en su Tratado de la lepra, compuesto, según nos dice, á instancias del maestro Alfonso de Cuenca- de Guadalajara-, y en el que responde á su carta diciéndole: “Maestre Alfonso: Vi un escripto, por Juan Fernández de Valera, menor en días, á mí enviado, que parecía ordenado por vos...”. Diccionario filológico de literatura medieval española. Carlos Alvar, José Manuel Lucía Megías. Año 2002.
[3] Hijo de Alonso Chirino, médico de Juan II, y de Maria de Valera, como consta en la ejecutoria de su nieto Lope Chirino, sobrino de Diego de Valera, ganada a la ciudad de Úbeda el año de 1489, en fecha, muy poco posterior á la del fallecimiento probable de mosén Diego.-Encontrada en alguna biografía del personaje filiación con respecto a una tal Violante López segunda mujer de Alfonso de Chirino á quien encargaba, en unión de sus hijos mayores, el cumplimiento de sus últimas disposiciones. En el manuscrito impreso en Sevilla por Jacobo Cromberger, del 1506 que se conservan del Tratado a Menor daño de medicina se copia el testamento del maestro Alonso Chirino, fechado en Medina Sidonia a 22 de Agosto de 1429.



la Exposición del salmo "Quoniam videbo..." (1424), tratado cosmológico -se le atribuye un ambicioso Tratado de astrología-, y el Tratado de la fascinación o del aojamiento (1425). (h.1422), a Alfonso Chirino; el

Sus obras le ocasionaron fama de heterodoxo: el obispo Lope de Barrientos, autor de un Tratado de las adivinanzas, quemaría su biblioteca.
 
Su producción se completa con un fragmentario Arte de trovar (1430-34) y escritos breves -una Epístola a Suero de Quiñones (1433), la Exposición de un soneto de Petrarca- y diversas Cartas-.
 
Tradujo y glosó la Eneida (1428-34) y la Comedia (1427-28) de Dante.

Se dan por perdidos un Código precioso, un Tratado de los fuegos inextinguibles, un Arte de la guerra, una Historia de Vulcano y comentarios a las Epístolas de maestre Alfonso [Chirino].
 
Su literatura renueva la prosa española, por su erudición, su sintaxis latinizante -imitadora de la latina- y su uso del cultismo léxico.





 





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