lunes, 18 de junio de 2012

Jerónimo Piñán de Zúñiga y José Carrillo de Toledo.


Francisco José de Zúñiga y Piñán Carrillo y Melgarejo, natural de Garcimuñoz, litiga su nobleza para ingresar en la orden de Calatrava en 1639.


En 1602 toma posesión Jerónimo Piñán de Zúñiga del Corregimiento de las ciudades de Huete y Cuenca y es Juez de Residencia del anterior en el cargo.


“el corregimiento 
de las ciudades de Cuenca y Huete tienen de salario treszientos mil maravedis pagandose de los propios
dellas por mitad”.    

Visita la villa de Palomares del Campo en noviembre de 1603, integrada en el partido de Huete.  

En la segunda mitad del siglo XVI y principios del siglo XVII, esta ciudad junto con  Cuenca, formaban un único corregimiento. Cada una de ellas  tuvo el suyo propio en el período de 1475-1500 

Cada vez que se produce la toma de posesión de un nuevo corregidor, cumpliendo con lo dispuesto por la ley, se efectúa la visita y juicio de Residencia en la 
villa. 

AUTO DE RESIDENCIA DE 1603. 

Dictado por Jerónimo Piñán de Zúñiga, corregidor y justicia mayor de las ciudades de Huete y Cuenca, cuando estuvo visitando la villa- de Palomares- y residenciando a los oficiales del concejo el 27 de noviembre de 1603

Sus disposiciones en su totalidad se centran en conseguir un mejor funcionamiento del pósito.

Observa en los Libros que todos los años se sacaba trigo del pósito, prestándolo a los vecinos, fuese el año bueno o malo, con el pretexto de  pagar los réditos del censo que el alhorí debía. Los vecinos, a quienes se prestaba el trigo, se obligaban a devolverlo en el mes de agosto, después de la cosecha, pero en muchos  casos no cumplían con su obligación.  Por su parte, los oficiales del ayuntamiento se repartían el dinero que las ventas y los préstamos generaban


Para evitar este tipo de abusos ordena:  

“que del primer trigo o pan coçido que se vendiere este año asta la cantidad de dos 
mill ducados se quite y redima el dho. çenso y el demás caudal pues que le queden 
desempeñado y sin censo lo empleen en trogo como por la nueva prematica de los 
pósitos se le manda”


Además, para poder prestar trigo, a partir de ese momento, sería necesario el consentimiento del Consejo de Castilla, incluso cuando fuese necesario renovar el trigo por llevar varios  años almacenado

El corregidor hizo todo tipo de diligencias, prisiones 
incluidas, para que los vecinos deudores del pósito pagasen su deuda. A pesar de que muchos vecinos fueron encarcelados por deudas, las mil fanegas de trigo que se debían al pósito fue imposible cobrarlas de inmediato y a los oficiales no les  quedó más remedio que aceptar nuevas obligaciones de pago de esos vecinos endeudados


Finalmente, ordenó devolver el dinero del pósito, que tenían repartido los oficiales del concejo, y con él 


“Rediman la mitad del çenso de los mill ducados de prinçipal que tiene 
tomado para la paga de los ocho millones con que sirvió a su magestad”


Las deudas al pósito, por parte de los vecinos, siguen siendo causa de preocupación.  A pesar de la dureza que en el juicio de Residencia de 1603 utilizó Jerónimo Piñán, encarcelando, por deudores, a muchos vecinos, las deudas al pósito continuaron siendo un problema en 1607.  


En 1595 era Jerónimo Piñán de Zúniga corregidor de Ávila como lo recoge la inscripción que recuerda las 
reparaciones efectuadas en el Alcázar de Ávila bajo su coregimiento.


En 1609 lo encontramos en el corregimiento de Plasencia donde interviene en la construcción de la 
Fuente de la Alameda de la ahora inexistente puerta de Talavera en la muralla.


Yten es condiçion que la persona en quien se rematare a de hazer dos escudos en la dicha basa uno de las armas desta siudad y otro del señor Jeronimo Pinan de Zuniga corregidor della.



José Carrillo de Toledo, caballero de Santiago, asiste a una partición de bienes de don  López de Haro. La asistencia de don José Carrillo de Toledo en la partición de bienes de don Diego López de Haro cuesta a sus herederos 1.200 reales, pagados en concepto de “...derechos y firmas del señor corregidor, asistencias de imbentarios y los demás autos...”

José Carrillo de Toledo, Caballero de Santiago, regidor perpetuo de la ciudad de Cuenca, Corregidor de Chinchilla, Gentilhombre de la Boca de Su Majestad y señor de las villas de La Parra y Valdeoso.