martes, 4 de septiembre de 2012

Garde. Navarra

Se sitúa en el Valle del Roncal/Erronkari Ibarra, en el pirineo navarro y en las proximidades de la provincia de Huesca. 

A escasos kilómetros de Roncal.

Desde aquí entramos en la Jacetanía y en los valles de Anso y Hecho.

Es el pueblo más oriental de Navarra y sus principales actividades económicas son la ganadería ovina (venta de Queso del Roncal con Denominación de Origen) y la explotación forestal  en serrerías.

En la Merindad de Sangüesa, en la comarca de Roncal-Salazar, en el valle de Roncal y a 88,2 km. de la capital de la comunidad, Pamplona.

A orillas del río Gardalar, afluente del río Esca por su margen izquierda. 




El valle de Roncal (Erronkariko ibaxa en euskera roncalés) es un valle de la Comunidad Foral de Navarra, situado en la Merindad de Sangüesa

Está enclavado al nordeste de la comunidad en la Cordillera de los Pirineos, dispuesto de norte a sur y recorrido por el río Esca

Comprende siete villas: BurguiGardeIsabaRoncalUrzainquiUztárroz y Vidángoz y administrativamente está constituido en una mancomunidad una entidad local de carácter tradicional.

Limita al norte con Francia (departamento de Pirineos Atlánticos), al este con el Valle de Ansó (Huesca), al sur con Salvatierra (Zaragoza) y al oeste con el valle de Salazar.


Al Norte del valle está el valle de Belagua, que es el único valle glaciar de Navarra.
Se formó por lenguas de hielo del glaciar de Larra.








Pedro Navarro, conde de Oliveto.

Valle de Roncal, ca. 1460-Castelnuovo, 1528. No hay seguridad sobre la fecha y el lugar de su nacimiento; aunque algunos indicios han hecho pensar que fuera de Garde. 

Su nombre originario era el de Pedro Bereterra.


En sus acciones militares de Italia aplicó la técnica de la explosión de minas para destruir las fortalezas militares. Se le atribuye la paternidad de ese tipo de arma en la historia general de la guerra.


Convertido en lugarteniente de Gonzalo de Córdoba y enviado por éste ante Fernando el Católico, el monarca y el cardenal Cisneros lo emplearon en acciones militares de primer orden.

La  concesión del título de conde de Oliveto en Los Abruzos se debe a por su comportamiento en la batalla de Ceriñola  en 1503.

En 1522, cuando auxiliaba con sus barcos a los genoveses aliados de Francia y cercados por los españoles, cayó prisionero del marqués de Pescara. Fue puesto en libertad en virtud del tratado de Madrid de 1526. Pero a los pocos meses volvió a ser apresado y recluido en la fortaleza napolitana de Castelnuovo, donde murió en 1528.