miércoles, 14 de noviembre de 2012

Alonso Gutierrez, tesorero, y Alonso Álvarez de Toledo, contador. Vecinos de Madrid



La plaza de San Martín y la contigua de las Descalzas Reales giran en torno a la presencia en ellas de las posesiones del tesorero Alonso Gutiérrez.

Estuvieron en este espacio sus casas principales y las que tuvo anejas en las que vivirá su segunda esposa y ya viuda María de Pisa tras la venta de las primeras a Juana de Austria para fundar el convento de las Descalzas Reales. Junto a estas edificaciones el monasterio benedictino de San Martín que hasta 1570 se utilizaba como cementerio parroquial. Los monjes de San Martín tienen que ceder nuevamente ante Juana de Austria, cuando ésta solicita regalen a su convento la parte de cementerio que tenía San Martín “a las espaldas del altar mayor” y que venía a alcanzar hasta la puerta de la iglesia de las Descalzas estorbando su acceso y afeando su arquitectura”.

Bernardino de Mendoza y Toledo, hijo de Beatriz Enriquez y Juan de Mendoza, nieto por su padre del I duque del Infantado y por su madre bisnieto del contador de Juan II, Alonso Álvareez de Toledo, continúa en 1522 a su tío Luis Núñez de Toledo en los señoríos madrileños de Cubas y Griñón. El castillo de Aulencia y Villafranca del Castillo continúan en el señorío de Luis Núñez de Toledo.

Beatriz Enríquez y Juan de Mendoza tuvieron por hijos a Bernardino de Mendoza y Toledo. Juan de Mendoza fue nombrado regidor de Madrid en julio de 1488 por virtud de una renuncia que efectuó en él de su oficio su suegro Pedro Núñez de Toledo, hijo del Contador, señor de Cubas y de Griñón.

Bernardino de Mendoza y Toledo casa con María Gutiérrez de Pisa o de Toledo.
y Griñón, y asimismo regidor del Concejo de la Villa, hija de Alonso Gutiérrez de Toledo, contador mayor y tesorero de Carlos V.

Al año siguiente se documenta la primera vinculación del Tesorero con Madrid, cuando el 29 de septiembre de 1494 adquiere un regimiento de la Villa a Francisco Nuñez de Toledo, lo que debió conllevar su avencidamiento en la collación de San Ginés y la adopción del apelativo toponímico de Madrid que le identifica a partir de entonces. Sin embargo, no parece que adoptara esta vecindad con carácter permanente, porque casi de inmediato, en marzo de 1495, lo permuta con Pedro Suárez Franco por otro regimiento en Toledo junto con la tesorería de la Casa de la Moneda de esa ciudad, cargo éste último que seguía detentando en 1504,

La presencia del Tesorero en Madrid se refuerza en 1494 cuando adquiere un regimiento de la Villa y se avecina en la parroquia de San Ginés añadiendo a su apellido Gutiérrez el de Madrid y quitando de Toledo, ciudad de la que era él y su familia.

No parece que residiera en Madrid de modo permanente pues en 1495 permuta con Pedro Suárez Franco su regimiento de Madrid por otro en Toledo, junto con la tesorería de la Casa de la Moneda de esta ciudad que seguía detentando en 1504. El asentamiento de Alonso Gutiérrez en Madrid de modo definitivo se produjo en la última etapa de su vida. Jerónimo de la Quintana afirma que consta empadronado en la parroquia de San Ginés en 1494.

El asentamiento de Alonso Gutiérrez en Madrid se produjo en esta última etapa de su vida. En las subastas llevadas a cabo por la Corona de los bienes
confiscados a los exceptuados tras las Comunidades de Castilla, había adquirido un importante patrimonio de bienes raíces del mayorazgo de Pedro de Sotomayor, uno de los procuradores de Madrid en la Junta de Ávila de 1520, que fue ajusticiado en Medina del Campo en el 13 de octubre de 1522. Sobre estos bienes, que incluían también varias fincas rústicas en la Tierra de Madrid, de inmediato fundan el Tesorero y su esposa María de Pisa su propio Mayorazgo, constituido en 1525, y emprenden la reconstrucción de las casas de Sotomayor junto al Priorato de San Martín, que en adelante serían las suyas principales. Las obras que las convertitrían en el edificio seguramente más suntuoso de Madrid se documentan desde 1526 hasta el verano de 1535.

Es precisamente en ese año cuando culmina sus tratos con el Prior del Monasterio de San Martín para fundar una capilla que perpetuara su memoria y
la de sus descendientes, también destinada a ser una de las más importantes de la Villa. Todo desapareció a principios del siglo XIX con el derribo de la iglesia monástica.

El Tesorero casa a su hija Ana de Toledo-Gutiérrez Pisa en algunas genealogías- con Luis Laso de Mendoza y Osorio, señor de Yunquera de Henares, Guadalajara. Es Luis Laso nieto por línea paterna del I duque del Infantado. Otra hija de nombre María de Toledo- encontrada como Gutiérrez Pisa también- casa en 1493 con Bernardino de Mendoza y Toledo, nieto por su padre también del I duque del Infantado, señor en tierras de Madrid de Cubas y Griñón, regidor del concejo de la Villa, de los Toledo que fueron contadores y del consejo de los RR.CC y que son descendientes del contador de Juan II y de su Consejo Alonso Álvarez de Toledo. Son estos Toledo como el tesorero judeo conversos toledanos.

Casa el Tesorero a sus hijas con dos primos hermanos nietos del I duque del Infantado lo que le permite su entrada en el tejido noble junto a los poderosos Mendoza y a estos una alianza de la nobleza con el dinero. Estas bodas dan noticia de la posición económica de Alonso Gutiérrez no por sus propiedades, que ya llegarán, o por sus señoríos, si no por su situación en la Corte como detentador de oficios en la Hacienda Real. Estos oficios dan una razón más del matrimonio de su hija María.


Alonso Gutiérrez, procede de una familia toledana de judeo conversos. Por eso cambia en sus apellidos el de Toledo por el de Madrid cuando se asienta en la villa madrileña ya de modo definitivo cuando adquiere aquí las propiedades del comunero Sotomayor. Sus hijas aparecen citadas en las genealogías con el apellido de Toledo y no Gutiérrez Pisa. Pudo nacer hacia 1460. En 1536, dos años antes de su muerte, hace el Tesorero referencia en un memorando a sus cincuenta años de servicio en la Corte y su edad septuagenaria. Tuvo fama de hombre desaprensivo e intrigante. Así cuando en 1493 se hace con el cargo de Tesorero de la Hermandad sucede a Abraham Seneor, de converso Fernán Pérez Coronel, que lo ocupaba y que murió a los pocos meses de su obligada conversión. En 1504, inicia sus negocios en Sevilla en relación con el comercio de Indias. Desde 1496 era regidor del concejo de Sevilla y contador mayor de su Concejo La constitución de la Casa de Contratación afianza su presencia en esta ciudad. Su temprana vinculación con Sevilla por sus cargos y negocios en la ciudad influirán a la hora de hacer su casa en Madrid en la que distribuye sus dependencias en torno a un pario de marcado carácter andaluz.

Por el expediente inquisitorial de su hijo fray Alonso Gutiérrez Pisa sabemos que el Tesorero era hijo de Diego Ruiz de San Pedro y nieto paterno de Rodrigo de San Pedro, vecinos de Toledo, el cual Rodrigo fue hijo del bachiller Rodrigo “que era letrado”. Su madre era Marina Gutiérrez y su abuelo materno Luis Gutiérrez, “e sus antepasados fueron christianos e que ninguno dellos fue judio ni moro ni herege ni infame, y que esto es muy publica voz e fama, e si an oido lo contrario”.

María de Pisa segunda mujer del Tesorero era hija de Gonzalo de Pisa y nieta paterna de García de Pisa, “e sus antepasados por linea recta fueron personas que ninguno dellos fue judio ni moro ni herege ni infame, e questo es asi publica voz e fama, e si an oido dezir lo contrario”. Juan Rodríguez de Pisa, regidor de Granada desde 1516 y oidor de su Chancillería, fue hermano de María de Pisa.

Se dice de María de Pisa que es sobrina del clavero y lugarteniente del maestre y luego maestre de Calatrava García López de Padilla. Pero no vemos aquí esa filiación. Pero si podemos decir que esta segunda boda coincide con el tiempo en que Alonso Gutiérrez está ya en posesión de una importante fortuna y había empezado el ascenso social que también le permite después conseguir ventajosos matrimonios para sus hijas.

También recoge el expediente el nombre de algunos de sus hijos. Diego Gutiérrez, Gonzalo de Pisa, Felipe Gutiérrez que fueron criados del Emperador, y el dicho Fray Alonso hizo provança para entrar en el Colegio de los Apostoles de Alcala de christiano viejo, por la qual fue admitido y fue colegial del dicho Colegio”. También so hijos suyos Jerónimo que le sigue en los negocios de Sevilla y Francisco.

Alonso Gutiérrez murió sólo tres años después de iniciada su capilla. Solo puede ver terminada parte de su arquitectura. María de Pisa termina la obra de la capilla. La viuda del Tesorero se ocupa de la administración de sus bienes, inversiones y rentas, que incluían propiedades en diferentes y lejanos lugares como era una heredad en Agaete, Gran Canaria. Igualmente quedan bajo su tutela sus hijos y nietos.

Es así que, Beatriz Enríquez, única hija del primer matrimonio del señor de Villafranca,  casa con Juan de Mendoza[1], señor en Guadalajara de Beleña- Beleña de Sorbe, Guadalajara-y de Valhermoso de las Sogas[2]- Valfermoso de Tajuña-fue con Fresno de Torote señorío de Diego Romero que casa con una hermana de Catalina Núñez de Toledo, abuela paterna de Beatriz, Diego Romero intercambia con los Mendoza estos señoríos por propiedades en pueblos de Toledo-. Juan de Mendoza es hijo del I duque del Infantado. El matrimonio de Beatriz fue igual de desafortunado que el de sus padres, ya que Juan de Mendoza la abandona. Sabemos de la relación de amores de Juan con otras tres mujeres.


Beatriz Enríquez y Juan de Mendoza tuvieron por hijos a Bernardino de Mendoza y Toledo, continúa en 1522 a su tío Luís Núñez de Toledo en los señoríos madrileños de Cubas y Griñón, casa con María de Toledo que es hija del tesorero de Carlos I de nombre Alonso Gutiérrez,  contador mayor de Carlos V, y de su mujer María de Pisa-Contador con una trayectoria vital y una presencia en la villa de Madrid no menos apasionante que la de Alonso por sus propiedades en la actual Plaza de las Descalzas Reales de Madrid-.  Padres, entre otros de Alonso Hurtado de Mendoza que muere sin hijos de su matrimonio con María de Escobar, de Petronila que casa con Benito Cisneros, un sobrino nieto del Cardenal Cisneros, de Catalina de Mendoza que casa con Juan de Castilla y de Diego Hurtado de Mendoza que casa con Bernardina Ponce de Luna, hija de Antonio de Luna, señor de Cedillo en Toledo, y tía paterna del I conde de Cedillo. Una sobrina de Bernardina Ponce de Luna, hija del I conde de Cedillo, Cedillo  del Condado, y hermana de padre del II conde de Cedillo, casa con el I marqués de Villamagna que es primo tercero de los hijos de Bernardina como bisnieto el Villamagna de Luís Núñez de Toledo y los hijos de Bernardina serlo de su hermana Beatriz de Zúñiga y Toledo. Son los Cedillo del linaje de los Luna como descendientes de una sobrina paterna del condestable de Castilla Álvaro de Luna.

El marqués de Villamagna desciende del Contador, un Álvarez de Toledo, y su mujer de otro Álvarez de Toledo por su padre, pero no del mismo linaje Toledo sino del que viene de Fernando Álvarez de Toledo, señor de Cedillo y secretario de los RR.CC, es su linaje el de los Toledo Zapata por Fernando Álvarez de Toledo hijo de Juan de Álvarez de Toledo y de Catalina Zapata. Se considera que son los Toledo Zapata igualmente conversos aunque podemos encontrar el linaje como de cristianos viejos, descendientes de un mozárabe de nombre ben Furón emparentados por línea de mujer con otros mozárabes, los Illán, linaje de otros Álvarez de Toledo, los señores en Ávila de Valdecorneja.


Todos al servicio de la Corona, empezando a destacar en el reinado Juan II, y enriquecidos y engrandecidos por este servicio.

Diego Hurtado de Mendoza y Bernardina Ponce de Luna sólo tiene una hija llamada María de Mendoza que casa con su primo hermano Pedro de Mendoza y Vozmediano en quien continúa el señorío de Cubas y Griñón como hijo de Iñigo Hurtado de Mendoza que es titular del señorío en sucesión de sus hermanos mayores que son Alonso y Diego Hurtado de Mendoza, al no tener sucesión Alonso y al tenerla solo femenina Diego y casar precisamente la hija de Diego con su primo hermano el hijo de Iñigo que casa con Isabel de Villafuerte y Vozmediano, hija de Pedro de Vozmediano y de María de Villafuerte y Sotomayor. Pero Pedro de Mendoza y Vozmediano vende el señorío de Cubas y Griñón en 1627 al marqués de Povar, capitán de la guardia de Felipe IV.

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Doña Maria de Luna, la hija mayor y sobrina del Condestable, casó con Don Pedro Ponce de Leon hijo de Don Juan Ponce de Leon Conde de Arcos. De ellos descienden por hembra los Condes de Zedillo, y tambien los Señores de la Casa y Estado de Bolaños (una de las que juran Principe en Castilla) que hoy posee Don Luis de Toledo Marqués de Villamayna, Señor de Villafranca del Castillo. Cronica de D. Alvaro de Luna: condestable de los reynos de Castilla. Escrita por José Miguel de Flores.

María de Mendoza que casa con su primo hermano Pedro de Mendoza y Vozmediano eran terceros nietos de los I duques del Infantado.  El de los señores de Colmenar, Cardoso de la Sierra, el Vado y el Fresno de Torote en Guadalajara, por su padre, y de los Vozmediano por su madre. 

Eran los Vozmediano, originarios de Sahagún en León.  Llegan a Madrid hacia 1450. El primer mayorazgo fue el de Juan de Vozmediano, señor del Tremeroso, Romanillos de Atienza y Villanueva de la Torre, Guadalajara, y miembro del Consejo de Estado y del de Guerra, que vivió durante los reinados de los Reyes Católicos y de Carlos I.

Edificó las casas principales de este mayorazgo, que estaban enfrente de la iglesia de Santa María, "tan sumptuosas y capaces, que se aposentaron en ellas la (...) Emperatriz doña Isabel, y el señor don Juan de Austria". En la segunda mitad del siglo XVI se quemaron y fueron adquiridas años después por los duques de Uceda, que allí construyeron en 1611 su palacio, en la calle Mayor, haciendo esquina con la de Bailén. También fundó en la iglesia de Santa María la capilla de Santa Ana, quizá lo más preciado del antiguo templo, que se mantuvo intacta hasta el derribo de éste. El segundo mayorazgo correspondió a su hermano Alonso de Vozmediano, que no tuvo mejor suerte que él con sus casas, situadas frente al alcázar, ya que también ardieron cuando estaban siendo habitadas por el almirante de Castilla. Fundó, asimismo, otra capilla en la misma iglesia de Santa María, dedicada ésta a la Concepción.

Juan de Mendoza, I señor de Beleña y Valhermoso de la Soga, luego de Tajuña, hijo de los I duques del Infantado, abuelo materno de la I condesa de Barajas. Casado primeramente con Beatriz de Zúñiga, hija de los señores de Cubas y de Griñón, y con relaciones con Ana de Villagrán. Francisco Zapata de Cisneros y Osorio, VI señor y I conde de Barajas casa con su prima María de Mendoza, hija de Juan de Mendoza y Sotomayor, hija  del II conde de la Coruña, y de María Ana de Mendoza y Villagrán, hija de Juan de Mendoza, I señor de Beleña y Valhermoso de la Soga, hijo de los I duques del Infantado, y de Ana de Villagrán. Padres, entre otros, del II conde Barajas. Cristina Arteaga y Falguera Title La Casa del Infantado, cabeza de los Mendoza. 1940-1944.

 Antiguamente  el nombre de Valhermoso de Tajuña era el de Valfermoso de las Sogas, por haberse dedicado su población a esta industria y manufactura. Tras la reconquista de la zona por los cristianos, a finales del siglo XI, Valfermoso fue aldea del Común de Villa y Tierra de Hita, que hasta aquí alargaba su influencia. El monarca castellano Juan II se la entregó en señorío a su contador mayor Diego Romero, y éste se la cambió por otras pertenencias a don Iñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana, en 1444. Don Iñigo se lo dejó en herencia a su hijo don Pedro Laso, quien se dedicó desde joven a mejorar el pueblo, fortificarlo y construirse en él un magnífico castillo. Hay otro Valhermoso en la Tierra de Molina. Juan de Mendoza, hijo del duque del Infantado, había recibido de su padre este lugar junto a la villa de Beleña en herencia. don Juan de Mendoza y sus sucesores en el señorío de Beleña disfrutaban de los pechos, rentas y derechos acostumbrados, así como deL portazgo y renta del pan. La Chancilleria de Valladolid determino que el conde de Tendilla se quedase en posesión de Valfermoso y entregase a don Juan 200.000 maravedíes de juro. La reina doña Juana otorgó facultad a don Iñigo López de Mendoza, conde de Tendilla, para vender ciertos bienes en el reino de Granada, para poder pagar a don Juan de Mendoza los 200.000 maravedíes de juro y quedarse así con la villa de Valfermoso. Los pleitos que sostuvo doña Beatriz de Zúñiga, esposa de Juan de Mendoza, señor de Beleña, por el mayorazgo de su Casa con los hijos de su marido habidos de sus otras relaciones, obligó a sucesivas ventas de su Patrimonio.


Juan Hurtado de Mendoza, señor de Colmenar, El Vado, Cardoso y Fresno de Torote, e hijo sexto del primer marqués de Santillana y conde del Real de Manzanares, don Iñigo López de Mendoza; sus casas estaban junto a la parroquia de San Ginés. Juan Hurtado de Mendoza, señor de Colmenar- Viejo, junto a Manzanares el Real-, y en tierras de Guadalajara de Cardoso de la Sierra, el Vado y el Fresno de Torote, hijo del I marqués de Santillán y así hermano del I duque del Infantado.

Juan de Mendoza, señor de Cubas y Griñón-por su matrimonio-, hijo de don Iñigo de Mendoza, segundo duque del Infantado- señalar el error pues es del I duque del Infantado y así sobrino del I señor de Fresno de Torote- . Le sucedió en la casa y señorío Bernardino deMendoza, regidor de la villa y poseedor de dos extendas huertas, situadas launa en los barrancos del Arenal, junto a la puerta de Valnadú, y la otra en elPozacho, hacia la vaguada de la calle de Segovia.


La plaza de San Martín y la contigua de las Descalzas Reales giran en torno a la presencia en ellas de las posesiones del tesorero Alonso Gutiérrez. Estuvieron en este espacio sus casas principales y las que tuvo anejas en las que vivirá su segunda esposa y ya viuda María de Pisa tras la venta de las primeras a Juana de Austria para fundar el convento de las Descalzas Reales. Junto a estas edificaciones el monasterio benedictino de San Martín que hasta 1570 se utilizaba como cementerio parroquial. Los monjes de San Martín tienen que ceder nuevamente ante Juana de Austria, cuando ésta solicita regalen a su convento la parte de cementerio que tenía San Martín “a las espaldas del altar mayor” y que venía a alcanzar hasta la puerta de la iglesia de las Descalzas estorbando su acceso y afeando su arquitectura”. Esta mansión palaciega en el arrabal de San Martín perteneció a Alonso Gutiérrez, uno de los más importantes financieros al servicio de la Corona de Castilla. Así lo atestiguan los elementos heráldicos que se conservan en la ornamentación de las Descalzas. El escudo de Alonso Gutiérrez es un águila pasmada a la derecha y las llaves cruzadas sobre el castillo en la izquierda. No fue esta casa un edificio que podamos considerar común entre las construcciones civiles de Madrid en el siglo XVI. El nacimiento aquí de la infanta Juana es posible verosímil tal vez por la cesión de la mansión por parte de Alonso Gutiérrez a la familia imperial por las obras que se estaban haciendo en el Alcázar por su padre Carlos I. La casa estaba rodeada de huertas y jardines por su situación junto al arroyo del Arenal. No puede extrañar esta cesión por ser Alonso Gutiérrez tesorero y banquero de Carlos I y uno de sus más firmes apoyos económicos. Debe Alonso Gutiérrez su situación de preeminencia en la villa de Madrid a sus negocios derivados de los préstamos a la Corona y sus cargos en la administración Real. Alonso Gutiérrez y segunda mujer su mujer María de Pisa tienen su lugar de enterramiento en una magnífica capilla bajo la advocación de San José de la que son fundadores en la iglesia del convento de San Martín. Las obras comienzan en 1535, cuando terminan las de su casa. La obra de la capilla debe terminar en 1539. Compra Alonso Gutiérrez frente a las suyas principales en 1532 otras casas que daban a la calle que subía de San Ginés a San Martín, Era llamada Calle Real y era el eje sur-norte del arrabal de San Martín. Sería ahora la Calle Real la de Bordadores, paralela a la calle de San Martín, calles transversales a la calle Arenal que nos llevan a la iglesia de San Ginés. A la plaza de las Descalzas y con vistas a la calle de Bordadores daba la portada renacentista de estas casas que luego estaría junto a la barroca de su lindante la casa del marqués de Villena. Estas casas serían luego la residencia de la viuda y segunda mujer del Tesorero y sus hijos cuando su anterior casa es destinada para el convento de las Descalzas Reales. Tenía esta casa una importante portada renacentista presidida por el escudo de armas del Tesorero. Pasa esta casa a ser propiedad de Felipe V en 1713 que la cede en 1724 al padre Francisco Piquer Rodilla, capellán de las Descalzas, para ser sede del Monte de Piedad que había ya fundado a comienzos del siglo XVIII, entre 1702 y 1704. Un arco comunicaba la fachada situada frente al Convento con las dependencias de las Descalzas que se prolongaban hacia la plaza de Celenque.