martes, 6 de noviembre de 2012

Merindad de Valdivieso. Burgos

El río Ebro atraviesa las tierras de la merindad de Valdivielso.

Sus sierras más importantes son La Tesla y Tudanca, entre las que discurren  varios desfiladeros entre los que destacan Los Hocinos y La Horadada.


El río Ebro cruza buena parte del norte de la provincia de Burgos y a su paso por la Sierra de la Tesla forma el desfiladero de Los Hocinos de unos 6 kilómetros de recorrido. Este desfiladero no es solo importante por ser un paso natural sino que también es una vía de comunicación muy importante ya que  la N-232 conecta, por ejemplo, Villarcayo con la capital burgalesa. 

Entre el Valle de Valdivielso y Trespaderne, los ríos Ebro y Oca forman el profundo y espectacular desfiladero de la Horadada.


Después de recibir las aguas del río Oca, el Ebro cambia bruscamente de dirección y se dirige hacia el noreste para atravesar los anticlinales que configuran las Sierras de la Tesla y de la Llana. A lo largo de cinco kilómetros el río discurre por un valle encajado, el desfiladero de la Horadada


Tras un tranquilo recorrido por el valle, camino del Mediterráneo, el río se amansa en el embalse de Cereceda, cerca de Oña, antes deencajonarse de nuevo en el desfiladero de la Horadada.




Es un espacio de transición entre el páramo castellano y los montes cantábricos.

No nos podemos perder, Valhermosa, Quecedo y Puentearenas, aqui la iglesia de San Pedro de Tejada, Quintana de Valdivieso, y el muy cercano Valdenoceda y el centro poblacional de la Merindad llamada precisamente Merindad de Valdivieso.


Un recorrido por esta merindad, sus paisajes y sus pueblos, que es difícil de olvidar.

El nombre de Valdivielso aparece escrito en documentos, por vez primera, tras la caída del mundo visigodo.

En la época romana y medieval, el Valle fue un lugar de paso y unión entre los páramos castellanos y el mar Cantábrico, como así lo atestigua la calzada que sube desde El Almiñé. Esta antigua vía de comunicación era una parte del Camino Real que unía Burgos y Laredo. La calzada también fue luego la Ruta de la Lana.


Después de San Pedro de Tejada, es durante el siglo XIII el Monasterio de San Salvador de Oña el que domina la Merindad. Es el momento de su plena incorporación al Condado de Castilla. Ya forma parte del Concejo Mayor de las Merindades de Castilla la Vieja.

Sus regidores se reúnen en la Dehesa de Quecedo "debajo de una encina", donde deciden el futuro de la Merindad. 

En algunas poblaciones del Valle, como Valdenoceda, Quintana, Población, Valhermosa, y Quecedo se elevan sus torres defensivas.

El modelo de casa responde a una construcción de planta rectangular, con una o dos alturas, con gruesos muros de piedra de mampostería encalada y escasos vanos que aparecen recercados por sillar, al igual que en las esquinas de las casas, y con un tejada a dos o cuatro aguas, en función de si la casa se adosa a otras formando una hilera o calle.


















San Pedro de Tejada.