sábado, 11 de mayo de 2013

Cascada del Purgatorio. Sierra de Guadarrama

Las Cascadas del Purgatorio son un conjunto de cascadas situadas en la zona central de la Sierra de Guadarrama perteneciente al Sistema Central, en la cabecera del Valle del Lozoya, en la vertiente norte de la alineación montañosa de Cuerda Larga

Administrativamente están dentro del término municipal de Rascafría.








Las cascadas se localizan en el arroyo del Aguilón, uno de los más caudalosos afluentes del río Lozoya, en el punto en que supera una barrera rocosa. Hay dos saltos principales: la cascada Baja, un salto de agua muy vertical de una altura de 10 metros y a unos 200 metros aguas arriba, la cascada Alta. Este segundo salto es de 15 metros y más encajonado.



Para llegar a ellas, se pueden utilizar las diversas pistas que recorren la cabecera del Arroyo Aguilón, pero teniendo en cuenta que en todas ellas esta restringido el acceso de vehículos. La ruta más utilizada por los excursionistas, de 6 Km de longitud, parte del Monasterio de Santa María del Paular, desde este punto, se atraviesa el Puente del Perdón que queda enfrente 




El primer Puente del Perdón fue erigido a principios del siglo XIV, en 1302, justo enfrente del Monasterio de Santa María de El Paular para sortear el curso del río Lozoya. 



Las crecidas del río y la dura climatología invernal del Valle Alto del Lozoya deterioraron el puente, por lo que a mediados del siglo XVIII fue reemplazado por uno nuevo que es el que actualmente existe. 
Sirvió a los monjes de vía de acceso hacia el Molino de papel de Los Batanes, una de las principales industrias que explotaban los monjes cartujos de Santa María de El Paular. Como anécdota, de este molino salió el papel con el que se imprimió la primera parte de Don Quijote de La Mancha, publicada en Madrid en 1605.
Dado el relativo aislamiento del valle del Lozoya, separado de Madrid y Segovia por sendas cordilleras que superan los 2.000 metros de altura, las autoridades locales tenían por costumbre efectuar los juicios junto al puente. Los reos apelaban su sentencia ante el tribunal en el mismo puente y, si eran perdonados, volvían sanos y salvos. Si no era así los alguaciles les conducían a la Casa de la Horca, situada a unos 2 kilómetros en dirección al Puerto de Cotos, donde eran ejecutados. De aquella tradición le viene el nombre.







Junto al puente podemos visitar el  Arboreto Giner de los Ríos.