martes, 29 de septiembre de 2015

CONVENTO DE SAN JOSÉ. Primera fundación de Santa Teresa. Las Madres. Edades del Hombre, 2015


La iglesia es obra de Francisco de Mora





El 24 de agosto de 1562 se erigía oficialmente el convento de San José, de Ávila. Su iniciadora, santa Teresa de Jesús, buscaba con esta fundación establecer un nuevo estilo de vida inspirado en la Regla primitiva de los carmelitas, aprobada en 1247 por el Papa Inocencio IV, a la cual ella añadió algunas prácticas de penitencia y oración que configurarían la llamada Reforma del Carmelo, obra extendida actualmente por todo el mundo en centenares de conventos de frailes y monjas carmelitas descalzos.



Convento de San José. Primera fundación de Santa Teresa que realiza además en su Ávila natal.



San José supone el nacimiento del Carmelo Descalzo




Cerca del convento de San José podemos ver el arruinado convento de santa Clara, Las Gordillas. Terminado de arruinar por un incendio. Estaba abandonado desde 1971.




También está cerca de San José y Las Gordillas el Real Monasterio de Santa Ana ocupado por dependencias de la Junta de Castilla y León. Fundado en 1350.

Muy querido por la reina Isabel de Castilla, en él pasarán largas temporadas la emperatriz Isabel y su hijo Felipe II en su niñez, y después Felipe III con su esposa.

En 1978 las monjas abandonan el convento, siendo declarado Monumento Nacional en 1982. Adquirido por la Junta de Castilla y León, actualmente alberga las dependencias administrativas de la institución autonómica.





No lejos del convento de Las Madres están la ermita del Cristo de la Luz, situada junto al Real monasterio de Santa Ana, y la ermita de Nuestra Señora de las Vacas. Un poco más alejado el Real Monasterio de Santo Tomás.

Cerca de San José están también la iglesia de santo Tomé el Viejo, la Casa de los Deanes, el palacio de los Serrano, la mansión de los Lezquinas, el convento de Santa Catalina, la mansión de los Guillamas,  las ruinas del convento de los Jerónimos y el Seminario Conciliar.




Portada del Seminario Conciliar en la calle duque de Alba

El obispo don Álvaro de Mendoza, que ayudó a Santa Teresa en la Reforma, firmaba en Olmedo el decreto por el que se erigía el Seminario. Escogió como sede del Seminario las casas anejas a la iglesia de San Millán, que había sido monasterio de monjas cistercienses.