miércoles, 21 de octubre de 2015

Basilica de Wilten. Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, La Virgen debajo de los Cuatro Pilares. Inssbruck


La Iglesia de Nuestra Señora es una obra maestra del rococó.


En 1957 el Papa Pío XII eleva esta iglesia a basílica





Cementerio de la Iglesia

Según cuenta la historia, hace siglos, legionarios romanos adoraron aquí, en el 

antiguo “Veldidena”, una imagen única de la Virgen María. 

Restos de una antigua iglesia del siglo V, hallados debajo de la basílica, 

parecen confirmar esta leyenda.


La adoración de la Virgen sigue viva después de tantos siglos. 

La representación “Madre de Dios bajo las Cuatro Columnas”, una escultura del gótico-tardío, es venerada por innumerables fieles de todo el mundo.


A mediados del siglo XVIII la iglesia fue renovada por completo por el cura 

Franz de Paula Penz. 

Los estucados en forma rocaille acentúan la belleza y la elegancia clásica de la iglesia.



La iglesia se puede visitar siempre, excepto durante la celebración de la Santa Misa.























 La basílica de Wilten es considerada la iglesia rococó más bella del país, y es la segunda de las dos iglesias más importantes en Wilten, siendo la otra la iglesia de la abadía del orden premonstratense de Wilten.


Tras la iglesia  se encuentra el cementerio municipal de Bergisel del antiguo barrio de Wilten y la iglesia- el convento de los premostratenses que se asientan en las orillas del río Inn en el siglo XIII. La basílica es la sede de los niños cantores de Wilten. 

Lugares que se encuentran a los pies del Trampolín de los Juegos Olimpicos de 1964 situado en la Montaña Bergisel


La abadía premonstratense de Wilten, situada a pie de la montaña de Bergisel, 

fue documentada por primera vez en el siglo XII.

El imponente edificio barroco data del siglo XVII.


La iglesia y la abadía de Wilten son también conocidos por su coro de niños cantores "Wiltener Sängerknaben". 





Wilten es un  distrito, antes pueblo, en el sur de Innsbruck, a los pies de Bergisels En  1904 Wilten fue incorporado a la ciudad de Innsbruck.

De acuerdo a la leyenda la abadía de  Wilten en el siglo noveno fue levantada por el gigante Haymon, cuya estatua podemos ver en la puerta de la iglesia con la del gigannte Tirso
El gigante Haymon es una figura legendaria del Tirol. Según la leyenda, él es el fundador del monasterio Wilten en el sur de Innsbruck y era soberano en el Tirol. 
El gigante Tirso es también una figura legendaria del Tirol. Según la tradición era más fuerte, hábil y media cabeza más alto que Haymon.

La leyenda de la construcción del Monasterio de Wilten cuenta que el gigante Haymon, que vino en el siglo IX desde el norte en una pelea derrotó al gigante local Thyrsus y como penitencia por su hecho sangriento fundó el monasterio. 

Los Premonstratenses en el 1128 tomaron bajo su custodia el monasterio que había sido abandonado y siguen siendo los dueños del Monasterio de Wilten. El los nichos cerca de la puerta de entrada están las estatuas de los dos gigantes Haymon y Thyrsus. El interior de la iglesia de estilo barroco temprano esta adornado con seis altares laterales y un altar mayor. Prevalecen los colores oro y negro.


En el museo de la fabrica de campanas Grassmayr en el barrio Wilten se muestra todo el proceso de producción. Se encuentra aquí desde su fundación en 1599.