martes, 27 de octubre de 2015

Isabel de Portugal. Emperatriz. Aut Caesar aut nihil

 O Cesar o Nada


La espada de César Borgia tenía esa frase inscrita en su hoja. Pero el origen de la frase es de  15 siglos antes.  El 10 de enero del año 49 a.C.  Julio César al mando de sus legiones está a punto de cruzar el río Rubicón, al norte de Italia  Esto significaba ser declarado enemigo público y desembocaría en una guerra civil. Indicó  a sus hombres que no estaban obligados a hacerlo junto a él. Ante esto, según dice la leyenda, todos al unísono exclamaron “¡O César, o Nada!” y cruzaron el río junto a él.  Esto significó la segunda guerra civil contra Pompeyo que le llevaría al poder absoluto de Roma.

Isabel demuestra si en realidad pronuncio esta frase su educación humanística de la que se ocupa su madre María, hija de Isabel la Católica.


Un séptimo embarazo le provoca un segundo aborto y una fuerte infección. La emperatriz fallece el 1 de mayo de 1539 a los treinta y seis años de edad.

La rivalidad entre Carlos V y Francisco I de Francia sacudía a Europa en una sangrienta lucha de poderes. Así que, cuando el rey francés fue capturado por el monarca español y encarcelado tras su derrota en la Batalla de Pavía(1525), se vio forzado a firmar el tratado de Madrid (1526), el cual pronto desconoce, reanudándose las hostilidades.
Finalmente se consigue la firma del Tratado de Cambrai o de las Damas (1530), llamado así porque fue firmado por Luisa de Saboya —madre de Francisco I— y Margarita de Austria —tía de Carlos V—. Una de las cláusulas de dicho tratado es que Francisco I, ya viudo, se casaría con la archiduquesa Leonor, reina viuda de Portugal. Para aquel entonces, Leonor había perdido el brío en su persona: se había vuelto enfermiza, delicada, y estaba además afectada por elefantiasis, una enfermedad que hincha y deforma las piernas, dejándolas amoratadas.
El matrimonio de Francisco I y Leonor se celebra en la abadía de Veien, el 5 de agosto de 1530.

Casa con su primo hermano el emperador Carlos el 11 de marzo de 1526, teniendo ella 23 años y él 26. La boda se celebró en los Reales Alcázares de Sevilla, en el actual Salón de Embajadores.

A la muerte de Isabel, 1503-1539, Carlos I se retiró al Monasterio de Santa María de la Sisla, encargando a su hijo Felipe la presidencia de la comitiva que trasladó el cadáver de la Emperatriz desde Toledo a Granada, para ser enterrada en la Capilla Real.
Dirigió la comitiva Francisco de Borja, 1510-1572, como caballerizo de la Emperatriz. Pariente como su mujer del Fernando el Católico

A la llegada a Granada, donde se debía depositar el cadáver, al serle pedido a los monteros de Espinosa abrir el ataúd en que la llevaban sin separarse nunca ni aún al sueño, y para dar fe del hecho al entregarlo a los monjes que debían sepultarla, y al verla tan alterada en descomposición avanzada por los días de marcha y el calor de la primavera, fue pedido a Francisco allí presente su testimonio también. En ese momento, al contemplar el descompuesto cuerpo de Isabel, Borja, entre lágrimas, pronunció la célebre frase No puedo jurar que esta sea la emperatriz, pero sí juro que es su cadáver el que aquí ponemos ... juro también no más servir a señor que se me pueda morir. Tras esto, decidió optar por la vida religiosa y al enviudar de Leonor de Castro, dama portuguesa de la emperatriz,  con la que casa en 1529, ingresó en la Compañía de Jesús, donde alcanzó la santidad.

A la muerte de Leonor, su esposo, Francisco de Borja, entristecido, renuncia a sus bienes y posesiones en favor de sus hijos, cede los títulos nobiliarios y marcha a Roma donde en junio de 1546, ingresaría en la Compañía de Jesús. Padre con Leonor de ocho hijos.

Fue canonizado en 1671 por el Papa Clemente X.

Leonor era camarera mayor de palacio y amiga íntima de la Emperatriz Isabel de Portugal

Francisco de Borja y Aragón  (Gandía 28 de octubre de 1510-RomaEstados Pontificios30 de septiembre de 1572) fue III General de la Compañía de Jesús, IV duque de Gandía, I marqués de LombayGrande de España y Virrey de Cataluña.