miércoles, 28 de octubre de 2015

San Wolfgang. Austria. Lago Wolfgangsee


Sankt Wolfgang es una pequeña localidad de vacaciones de la Salzkammergut situada en la orilla septentrional del Wolfgangsee, a los pies de la montaña Schafberg y cerca de las ciudades de Strobl y St. Gilgen, en la Alta Austria, y a 50 km al este de Salzburgo.



La posada de 'El Caballito Blanco', hoy un hotel de lujo, fue escenario de la famosa opereta homónima. Está situada detrás de la iglesia, cerca de Hauptstrasse y orientada hacia el lago Wolfgangsee.




Sant Wolfgango (Volfang o Wolfang) (Pfulligen, Suabia924 - Pupping, Austria31 de octubre de 994) fue un monje benedictino; se formó en Reichenau y en Würzburgo y fue monje en Einsiedeln y obispo de Ratisbona (972), donde organizó el obispado y la vida monástica. Fue canonizado en 1052 por León IX.





Wolfgango  se retiró a la abadía de Mondsee. Una leyenda quiere que, en este retiro, viviera como eremita en los bosques, cerca del Wolfgangsee ('lago de Wolfgango'). 

Mondsee  es una abadía de la orden benedictina que se construyó para educar pero cerró sus puertas en el año 1791.  Su  iglesia la hizo famosa  la película Sonrisas y Lágrimas pues es donde se casan  Von Trapp y la joven y ex novicia María. 

Las dos torres de estilo barroco y la fachada distraen del hecho de que en su interior esta es una iglesia de estilo gótico, la mas grande de la zona de Alta Austria. Se encuentra a orillas del lago Mondsee a pocos kilometros del lago Wolfgangsee.


Pfarrkirche St. Wolfgang.  Este santuari está dominado por una gran torre-campanario cuadrada en su lado derecho y posee en su lado izquierdo una fuente (Pilgerbrunnen) que fue añadida en el año 1515. Fue construido en estilo gótico a mediados del siglo XV y reformado en varias ocasiones. Alberga en su interior obras de arte de gran interés: en el ábside de la nave derecha se encuentra el Pacher-Altar, retablo gótico de la 'Coronación de la Virgen', compuesto de un panel central de madera tallada y dorada, y puertas dobles pintadas (para días laborables y para las fiestas), realizado entre 1471 y 1481 por Michael Pacher, famoso artesano tirolés, de quien constituye su obra maestra; a ambos lados del ábside pueden verse altares de mármol realizados entre 1713 y 1721 por el artista de la corte Jacob Zanust; a la derecha de la nave más larga se encuentra la portada de acceso a la sacristía, de 1480, decorada con estatuas de santos.

En el centro de la iglesia, junto al último pilar común de las dos naves, se halla el Schwanthaler-Altar, altar barroco que data del año 1676 y constituye una de las obras más importantes de Thomas Schwanthaler. En la Wolfgangkapelle, situada en el extremo de la nave izquierda, puede verse un altar realizado en el año 1706 por Meinrad Guggenbichler, escultor del monasterio de Mondsee, a quien se deben también los restantes altares de la misma nave y el púlpito de la nave derecha. La cruz del altar es también una obra de Guggenbichler. El retablo representa a 'Santa Gertrudis intercediendo por las almas perdidas'. El Anne-Altar es obra de Anton Koch.
 En la contrafachada de la nave derecha, cerca de la entrada de la Wolfgangkapelle, y en la pared del ábside se conservan lienzos del siglo XVI que representan varias series de escenas de la vida de St. Wolfgang. En la misma Wolfgangkepelle se encuentra un curioso fresco en el techo en el que San Wolfgang hace al diablo construir la iglesia, de acuerdo a la leyenda. El órgano fue realizado por Hans Waldburger en el año 1629, en estilo renacentista tardío, y decorado con las figuras de los santos Wolfgang y Benedicto.










Cuando se retiró como eremita, para encontrar en lugar donde quedarse, pidió a Dios que se lo indicara, lanzó una hacha y se construyó una capilla en el lugar donde cayó. Wolfgango convenció al diablo para que lo ayudara a construir la capilla, a cambio del alma del primero que entrara. El diablo, para llevar los materiales, tomó la forma de caballo. Al acabar, el primer ser vivo que entró a la capilla fue un lobo (Wolf en alemán, relacionado con Wolfgang) y el diablo, enrabiado, se fue volando. Después, en el mismo lugar, se fundó un pueblo, el actual Sankt Wolfgang, en Salzkammergut (Austria).
Rezando en la ermita, el diablo quiso matarlo lanzándole una gran roca encima. Wolfgango, que estaba arrodillado sobre otra roca, extendió los brazos formando una cruz y rezó. No le pasó nada pero la huella quedó marcada en la roca. Esta roca es hoy en el suelo de la iglesia de Sankt Wolfgang im Salzkammergut.