viernes, 19 de febrero de 2016

El Ayuntamiento de Córdoba. La Córdoba Romana. Entre las Tendillas y la Corredera


A mediados del siglo II el general romano  Claudio Marcelo funda Corduba. 


El actual edificio fue inaugurado el 28 de febrero de 1985.
Durante las obras de construcción, en los años 50, salieron a la luz los restos de un templo romano y del lienzo sur de la muralla romana, parte de la cual fue integrada en el edificio.
Tuvo antes su sede frente a la colegiata de San Hipólito en la Avenida del Gran Capitán



Iglesia de San Pablo

San Pablo era la iglesia del desaparecido Real Convento de San Pablo.
Estuvo aquí el  Circo Romano, luego, los musulmanes construyeron un palacio almohade y finalmente los cristianos un convento de Dominicos.



Tras la conquista de la ciudad, Fernando III donó a los Dominicos unos extensos terrenos que en la actualidad llegarian hasta la Plaza de San Andrés incluyendo el palacio de Orive o de los Villalones

Restos del claustro del convento pueden contemplarse integrados en el pasaje que da acceso a la Consejería de Cultura, 
Los Jardines de Orive están situada en los terrenos de la antigua huerta conventual.
En excavaciones realizadas en los jardines se hallaron restos del circo romano y un conjunto de casas, de época almohade que conservaban decoración en sus muros.







La Plaza de la Corredera fue espacio ocupado por el circo romano


























Una de las calles del Callejero Pirata de Córdoba



Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba 




Claustro de San Pablo








Monasterio de Santa Marta también llamado Palacio mudéjar de doña María Carrillo o Casa del Agua que se añade en el siglo XV-XVI. 

Monasterio de Monjas Jerónimas. Fue fundado en el año 1462. Ocupa una manzana y se organiza en torno a varios patios. 

Su iglesia se llama del Cinamomo, por un árbol de igual nombre que hay cerca de ella, surgió a partir de un beaterío del siglo XV, estableciéndose la casa llamada Corral de los Cárdenas, a la que posteriormente se añadió la Casa del Agua.


Su pobre aspecto exterior esconde la belleza de su interior