viernes, 29 de julio de 2016

De Sinaia a Brasov. Rumania

Después de un peregrinaje a Jerusalén, el boyard rumano Michel Cantacuzène decidió hacer construir un monasterio en los montes de Valaquia, una de las tres provincias históricas de Rumania. Situada bajo el vocablo de la Virgen, esta santa morada se iba a llamar Sinaia, por el monte Sinaï. A partir de 1695 el monasterio de Sinaia, apodado “la catedral de los Cárpatos” vigila el valle del río Prahova, que pasa por la falda del Monte Furnica del macizo Bucegi, en los Cárpatos meridionales. Una localidad con el mismo nombre se desarrolló, en el curso del tiempo, cerca de éste lugar de culto. Poco a poco después de la construcción de los palacios reales, durante la segunda mitad del siglo XIX, Sinaia se convierte en una estación de montaña muy apreciada por las familias pudientes.