viernes, 31 de marzo de 2017

Transilvania. Rumania. Los Cárpatos


Transilvania está rodeada por los Montes Cárpatos. La capital tradicional de la región,Alba Iulia, está situada en la meseta del mismo nombre, mientras que Braşov y Sibiu, dos de las principales ciudades, están al pie de los Cárpatos.


Bandera y escudo de Transilvania


Los montes Cárpatos son un sistema montañoso de Europa oriental que forma un gran arco de 1600 km de longitud y unos 150 km de anchura media, a lo largo de las fronteras de Austria, la República Checa, Eslovaquia, Polonia, Ucrania, Rumania, Serbia y el norte de Hungría, lo que le convierte en la segunda cordillera más larga de Europa tras los Alpes escandinavos, con 1700 km. 
En los Cárpatos se encuentran las mayores poblaciones europeas de oso pardo, lobo europeo, gamuzas y linces, con la mayor concentración en Rumania,y más de un tercio de todas las especies de plantas de Europa.

Los Cárpatos y su piedemonte también concentran aguas termales y minerales. Rumania alberga un tercio del total europeo de estas aguas y es el segundo país con mayor superficie de bosques vírgenes del continente tras Rusia, de las cuales la mayor parte se encuentra en los Cárpatos.

Los Cárpatos meridionales constituyen la superficie sin fragmentar más grande de Europa.

Vlad lll (nacido como Vlad Drăculea; Sighișoara, noviembre de 1431-Bucarest, diciembre de 1476), más conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Țepeș), fue príncipe de Valaquia, hoy el sur de Rumania, entre 1456 y 1462. Fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores. Vlad era ortodoxo, aunque con posterioridad se convirtió al catolicismo.

Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono de Valaquia, del cual fue depuesto poco tiempo después. Sin embargo, en 1456, tras la Batalla de Belgrado, Vlad ascendió de nuevo al trono, tras matar a su contrincante Vladislav II, y ya no lo abandonó hasta 1462. Después vivió en el exilio hasta 1474, momento en que se lanzó de nuevo a la batalla para recuperar el cargo, lo que conseguiría en 1476. Sin embargo, en diciembre de este año caería luchando contra los turcos, rodeado de su leal Guardia Moldava.

El escritor irlandés Bram Stoker se inspiró en él para crear su personaje del vampiro Conde Drácula, que daría origen a gran cantidad de películas. En la actualidad Vlad Țepeș es considerado un héroe nacional en Rumanía.


El castillo de Bran, cerca de Brasov, es conocido como el castillo de Drácula, y se vende por 66 millones de dólares (unos 60 millones de euros), según publica la revista 'Fortune'. La fortaleza, de 57 dormitorios, está ubicada en Bran, en la provincia rumana de Transilvania, y es uno de los principales focos turísticos del país, que atrae unos 560.000 visitantes al año.

El motivo de su atractivo turístico es su supuesta relación con el conde Drácula y con su inspirador, el señor de la guerra del siglo XV Vlad Tepes.

La mayoría de los especialistas sostienen que Vlad Tepes nunca vivió en esa fortaleza de la frontera entre los viejos reinos de Valaquia y Transilvania, pero la leyenda y las oportunidades de negocio pueden más que la historia científica, y toda la fama del lugar se debe a su condición de castillo de Drácula. La culpa de que sea así es del irlandés Bram Stoker y su novela 'Drácula'.


La avanzada edad de los dueños, que rondan los 70 años, es el motivo de la venta, según explica la revista 'Travel + leisure' ('Viaje + ocio'), asegurando que no se ven con fuerzas para adecuar el castillo a las necesidades del siglo XXI. Por ello, el próximo propietario deberá reformar las estancias de la vivienda y la canalización del agua potable.

Los actuales propietarios son los herederos de la reina María de Rumanía, de la dinastía de los Habsburgo, que recuperaron su propiedad en junio del 2009, más de 60 años después de que fuera expropiado por el Gobierno comunista.


María de Rumanía, Gotha, 6 de enero de 1900 - Londres, 22 de junio de 1961, fue la reina consorte del rey Alejandro I de Yugoslavia. Ella era por derecho propio princesa de Rumanía. 

La Familia Real de Rumanía solía pasar el verano y los periodos de vacaciones en el castillo de Peleş, cerca de la ciudad de Sinaia. Con ocasión de la Navidad de 1921, se alojaron allí los soberanos rumanos, pero también el rey de los Serbios, de los Croatas y de los Eslovenos, Alejandro I de Yugoslavia. María y Alejandro se enamoraron rápidamente y el día del cumpleaños de ella tuvo lugar la petición de mano, casándose en la Catedral de San Miguel de Belgrado el 8 de junio de 1922.