sábado, 5 de mayo de 2018

Presa de Puentes Viejas. Madrid









Pertenece a la red de embalses del Canal de Isabel II y es el tercer embalse en el sentido de la corriente que se encuentra el río a su paso.

Después de la construcción del embalse de El Villar, Madrid contó durante bastantes años con un almacenamiento de agua suficiente para abastecerse durante los meses de estiaje del río Lozoya, periodo durante el cual el caudal del río no era suficiente para satisfacer el consumo de agua de la capital. Sin embargo, a medida que la población crecía también aumentaba la demanda de agua, y cuando Ramón de Aguinaga se hizo cargo en 1907 de la Dirección del Canal de Isabel II, uno de los primeros problemas que detectó fue que la cantidad de agua que se almacenaba en El Villar podía no ser suficiente para garantizar el suministro si se repetían las situaciones de sequía que habían ocurrido en algunos años anteriores.

En el año 1907 se elaboró un informe en el que se establecía que el lugar más adecuado para la construcción del nuevo embalse era un enclave situado en la cola del embalse de El Villar conocido como Puentes Viejas, y que ya había sido citado en 1819 por Mariano Vallejo y en 1822 por el ingeniero Coqueret en sus estudios para el abastecimiento de Madrid. 

En dicho informe volvía a hacerse patente la preocupación que se tenía sobre la contaminación que podría sufrir el embalse. Estas observaciones finalmente trajeron consigo el que se dotara a Buitrago del Lozoya del primer sistema de depuración de agua construido por el Canal de Isabel II.

El proyecto del embalse quedó finalmente redactado en 1910.

Para la construcción de la presa se utilizaron algunas máquinas bastante novedosas para la época tales como hormigoneras y apisonadoras eléctricas que se movían gracias a la energía generada en la central que el Canal de Isabel II tenía en Torrelaguna.

Las obras quedaron interrumpidas durante la Guerra Civil, aunque durante ella se mantuvo en el embalse un nivel elevado de las aguas por razones tácticas militares, aún a costa de realizar restricciones en el abastecimiento de Madrid.

Durante los primeros años de la década de 1990 se construyó una mini central eléctrica a los pies del dique del embalse, que se puso en servicio en 1995.
Siguiendo el pionero esquema empleado con tanto éxito en el embalse de El Villar, la presa de Puentes Viejas también es de gravedad con planta curva. 

Con sus 66 metros, el muro es uno de los más altos de la Comunidad de Madrid.

Es capaz de almacenar 53 hm³ de agua que en la actualidad se destinan para el consumo humano y para la obtención de energía hidroeléctrica. 


Aliviadero