martes, 26 de enero de 2021

Los Albornoz

Fue con la cuarta hija de Alvar García de Albornoz el viejo, doña Urraca de Albornoz, por testamento de su hermano, Alvar García, el joven, quien le dejó la posesión de las casas de Portilla, Valdejudíos, Navahermosa, Aldehuela, Tinajas y la heredad de Belinchón y que caso en el año 1382 con Gómez Carrillo, el viejo, señor de Ocentejo y Paredes, Alcalde Mayor de los Hijosdalgo de Castilla; que se inició la unión de los dos linajes, Carrillo y Albornoz apareciendo este nuevo mayorazgo

Este matrimonio tuvo por descendientes a don Álvaro Carrillo y a don Alonso Carrillo, cardenal de san Eustaquio y obispo de Sigüenza que falleció en Basilea el año 1434; además de a doña Teresa Carrillo, señora de Paredes, Portilla, Valdejudíos, Valtablado y lugar de Ciruelos, que casó con López Vázquez de Acuña. A través del primogénito, Álvaro Carrillo y su descendencia, este mayorazgo se convirtió en uno de los más importantes de Cuenca, extendiendo sus dominios por buena parte de la provincia durante varias generaciones. 

Gracias a la documentación que se conserva en la sección del Archivo de los Duques de Frías, custodiada dentro del Archivo Histórico Nacional, podemos conocer cuáles eran estas posesiones que formaban dicho mayorazgo a principios del siglo XVI.


http://revistamansiegona.com/Articulos_indices/13/13_Bienes_Mayorazgo.pdf

La Parentela de Miguel de Cervantes

Rodrigo de Cervantes el Sordo casa con María Gutiérrez Tello. Padres de Juan de Cervantes, veinticuatro de Sevilla, que casó con Aldonza de Toledo. Padres de Alonso Gómez de Cervantes, protonotario apostólico que escribió una genealogía de los Cervantes en 1505; Juana Catalina, que murió soltera, y de Diego de Cervantes, comendador de la orden de Santiago, casó con Juana de Avellaneda. Padres,  de, 1.- Juan de Cervantes, que sigue la línea.

2.- Gonzalo de Cervantes, Corregidor de Jerez de la Frontera y de Cartagena en 1501, del que continúa la sucesión directa que pasó a Méjico.

3.- Francisco de Cervantes, que casó con Beatriz de Anaya.

4.-Diego de Cervantes, alcaide de Gibraltar.

5.- Hernando Arias de Saavedra.

6.- Luisa de Avellaneda, que casó con Juan Bernal de Zúñiga. Archivo Histórico Provincial de Sevilla.

Doña Luisa de Avellaneda, el 2 de julio de 1510, otorgó un poder al notario apostólico Antonio de Espinosa para que en su nombre solicitase el divorcio de su esposo Juan Bernal de Zúñiga por razón de ser judeoconverso.

Los Bernal de Zúñiga habían emparentado con los Cervantes

Luisa de Avellaneda era la pequeña de los seis hijos legítimos del Comendador de Santiago Diego de Cervantes y de Juana de Avellaneda.

Era hermana del corregidor de Jerez Gonzalo Cervantes de Avellaneda.

Doña Luisa  des u esposos Juan Bernal de Zúñiga tiene dos hijos llamados Alonso Bernal de Zúñiga y Juan de Avellaneda.

Juan de Cervantes, Corregidor de Osuna, que parece que fue padre de

Rodrigo de Cervantes, que casó con Leonor de Cortina; nació en 1540 y murió en 1578. Padre de

1.- Luisa, Carmelita Descalza.

2.- Rodrigo, soldado en Lepanto, Túnez, Portugal y alférez en Flandes.

3.- Andrea, que casó tres veces: primero con Nicolás de Ovando; segunda con Sanetes Ambrosi, y tercera con Alvaro de Mendaño; y que tuvo por hija del primero a

3.1.- Constanza de Ovando, que murió soltera en Madrid en 1624.

 Miguel de Cervantes, que nació en 1547, casó con Catalina Palacios de Salazar, que contaba 39 años de edad en 1604. Miguel tuvo una hija fuera de matrimonio, de nombre Isabel de Saavedra, hija natural de Miguel.

Genealogía publicada en 1905 por Ernesto de Vilches y Marín. Heraldista que tuvo el cargo de rey de armas de España. Tercer centenario del Quijote.

Manuel Fernández Álvarez. Biografía de Miguel de Cervantes. Cuarto centenario del Quijote

Juan de Cervantes, abuelo paterno de Miguel. Era Licenciado; en 1553 vivía en Córdoba, “y no en mala situación económica”. Muere en 1556, “y a poco, su esposa”.

Rodrigo de Cervantes, padre de Miguel, cirujano-barbero. Rodrigo falleció el día 13-V-1585, sobreviviéndole su esposa Doña Leonor de Cortinas de linaje conocido del lugar de Arganda, hija de Elvira de Cortinas, que le dejó en herencia unav iña en tal lugar. Estos fueron los hijos de Rodrigo y Leonor:

Andrés, que falleció de niño.

Andrea, madre de Constanza, nacida ésta en 1565. Andrea vivió y murió soltera; no casó ni tres veces ni una, contradiciendo las noticias ofrecidas arriba. 

Luisa Belén, monja.

Miguel, bautizado en la Iglesia de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares el día 9-X-1547. Casó con Catalina de Salazar Palacios, hija de Fernando Salazar y Catalina Palacios. Tuvo una hija natural, fuera de matrimonio, de nombre Isabel, nacida en 1584.

Rodrigo, nacido en 1550.

Magdalena, nacida en 1552.

Juan, nacido hacia 1555.

 

 

 

 

Hernando de Mendoza, arcipreste de Toledo

Que la viuda de Cosme Moreno, vecina de Cuenca, le debe unos 500 ducados por una obligación, que se cobrarán en el próximo todos los Santos. Y son los que el Arcediano que fue de Toledo, don Hernando de Mendoza, difunto, mandó a la capellanía de la Iglesia de Valera, y el testador los ha pagado en tierras. Que se cobren y se den 50 ducados que él está obligado para ayuda a un retablo y otros 50 que él quiere dar. Y lo que falte para los 500 ducados lo deben dar los herederos del Arcediano. Testamento de Melchor Carrillo de Alarcón e Hinestrosa, regidor de Cuenca y señor de Valera de Abajo. Muere en agosto de 1573. Testa en Valera de Abajo el 4 de agosto de 1573 ante Alejo Segura[1].

El 27 de enero de 1557, en Toledo, Fernando de Mendoza y Cabrera Bobadilla, arcediano de Toledo, da un poder a su hermano Rodrigo de Mendoza, comendador de la Moraleja, Cáceres, de la Orden de Alcántara, que estáis ausente.

El 15 de junio de 1557, está reunido en el cabildo de la catedral toledana.

El 25 de septiembre de 1557, en Toledo, Fernando de Mendoza, figurando como arcediano de Toledo y cura de Malpica y San Martín de Valdepusa y sus anexos, da un poder al bachiller Alonso de la Serna y al bachiller Carrillo, mis lugartenientes en San Martín de Valdepusa y Navalmoral.

Murió el 13 de enero de 1571, habiendo vivido 56 años, 8 meses y 26 días. Cañas Reíllo, José Manuel, Corpus epigráfico conquense. Textos. Cuenca, Capilla del Espíritu Santo, 2009-2010. Esta capilla, fundación de los Señores de Cañete, se comenzó a construir sobre otra más primitiva hacia el año 1565 en tiempos del segundo marqués de Cañete Andrés Hurtado de Mendoza, y se acabó en el año 1575.

En escritura hecha en Toledo, el 10 de julio de 1571, se dice de él que es difunto y que su hermano don Pedro ha sido su heredero.

En Burgos, el 24 de julio de 1554, otorgan una carta de obligación a don Francisco- Francisco de Mendoza y Bobadilla, obispo de Coria, sobrino carnal del anterior. Muere en 1566. Fue el segundo de los siete hijos de los primeros marqueses de Cañete. Auto del Tizón[2]-, sus hermanos Hernando y Pedro de Mendoza y la esposa de este, Aldonza de Castilla. Pedro de Mendoza, fue comendador de Aledo y Totana en la Orden de Santiago.

Eran hijos de los primeros marques de Cañete, Diego Hurtado de Mendoza e Isabel de Cabrera y Bobadilla, hija de los primeros marqueses de Moya. Padres del segundo marqués de Cañete.

Pero tenemos otro Fernando de Mendoza y Cabrera Bobadilla, que muere el 26 de febrero de 1571. Enterrado en la iglesia de Cuenca, en su capilla. Fernando de Mendoza, canónigo de Moya- arcediano de Moya- en Cuenca, su hermano era el obispo de Coria. Falleció en 1571, el 26 de febrero. Enterrado en la iglesia de Cuenca, en su capilla. Era hijo de los primeros marqueses de Cañete.

¿Puede ser hermano del otro Fernando?

Sucesión en el arcedianazgo de Toledo,

Juan Pérez de Cabrera, tío carnal del siguiente. Hermano del primer marqués de Moya[3]. Para ellos trabaja el pintor Juan de Borgoña.

 http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?f=52&t=7523

El arcediano de Toledo Juan de Cabrera y el antiguo retablo de Carboneras de Guadazaón, 2014.

La iglesia de los Padres Observantes de San Francisco del Temple se reedificó en el siglo XVI gracias Juan Pérez de Cabrera, protonotario y arcediano de Toledo. El sepulcro que acogió los restos de este benefactor era de mármol, y lo adornaban el escudo de sus armas y un epitafio que decía: «Aquí está sepultado el magnífico y muy reverendo señor el protonotario don Juan Pérez de Cabrera, arcediano que fue de la Santa Iglesia de Toledo; falleció [en el] año de 1519».

https://cvc.cervantes.es/artes/ciudades_patrimonio/cuenca/paseo/convento_franciscanos.htm

Francisco de Cabrera y Bobadilla, obispo de Salamanca, sobrino carnal del anterior y tío carnal del siguiente. Hijo de los primeros marqueses de Moya. Muere en 1529.

Francisco de Mendoza y Bobadilla, obispo de Coria, sobrino carnal materno del anterior. Muere en 1566. Fue el segundo de los siete hijos de los primeros marqueses de Cañete. Francisco de Mendoza y Bobadilla o Bobadilla (Cuenca, 1508-Arcos de la Llana, 18 de noviembre de 1566). Eclesiástico, teólogo y humanista español, obispo de Coria y de Burgos. Podemos en contar que cardenal pero sin decir de dónde.

Diego Hurtado de Mendoza, podía ser sobrino del obispo de Coria.

Francisco de Mendoza y Bobadilla, obispo de Coria, de nuevo

Fernando de Mendoza, arcediano de Moya, hermano del anterior.

Francisco de Mendoza y Bobadilla, cardenal y obispo de Coria, y Fernando de Mendoza fueron hijos segundo y cuarto de Diego Hurtado de Mendoza, primer  marqués de Cañete, y de Isabel de Cabrera y Bobadilla, hija de los marqueses de Moya, Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, sobrina carnal de Juan Pérez de Cabrera y hermana de Francisco de Cabrera y Bobadilla, obispo de Salamanca.

 

Otro Diego Hurtado de Mendoza.  María del Carmen Vaquero Serrano. IES «Alfonso X el Sabio», Toledo. Juan José López de la Fuente Hospital de la Misericordia, Toledo.


[1] Conocemos parte del inventario testamentario de Melchor Carrillo, señor de Valera de Yuso y la Losa. Ignacio de la Rosa Ferrer lo recoge en uno de sus estudios sobre las Villas del corregimiento de San Clemente. Lo podemos leer dentro de de este apartado dedicado a los segundos señores de Cervera en un documento que lo recoge.

[2] Francisco Mendoza y Bobadilla, El Cardenal, autor de El Tizón de la nobleza española.

[3] Andrés de Cabrera y el arcediano de Toledo Juan de Cabrera encargaron a fines del siglo XV la edificación de una capilla sepulcral, la de San Andrés, en el trascoro nuevo de la catedral conquense. Estaba concebida como la capilla funeraria del conjunto de la familia Cabrera, a la que serian trasladados los restos mortales de sus padres y hermanos ya difuntos, dejándose también sitio suficiente para las sepulturas de los restantes miembros de la familia. La capilla fue dotada con dos capellanías perpetuas, cuyos capellanes y sacristán serian nombrados por el patrono de la misma. Además, se colocó en la capilla el escudo de armas del linaje, dotándola también con altares, pinturas, imágenes y ornamentos litúrgicos. El cabildo catedralicio, por su parte, se comprometió a celebrar a perpetuidad cada año dos aniversarios con misa, procesión y responso, por los difuntos de la familia. De este modo, el 12 de febrero de 1489, Andrés de Cabrera, marqués de Moya, prometería pagar en el plazo de 15 meses al cabildo 7000 mrs. de juro situados sobre ciertas rentas de las alcabalas de la ciudad de Cuenca, 3000 para la fábrica de la catedral y 4000 para la celebración de los dos aniversarios anuales. En función de ello, el 5 de abril de 1490 le sería otorgado al cabildo el privilegio de dichos 7000 mrs. de juro 146 Y algunos años después, el 2 de marzo de 1498, el papa Alejandro VI confirmaría a Andrés de Cabrera su derecho de patronato sobre esta capilla de San Andrés de la catedral. Finalmente, también hay que destacar que en 1517 el arcediano de Toledo Juan de Cabrera dotaría con diversos bienes el colegio de Santa Catalina Mártir que había fundado en la ciudad de Cuenca siendo ello, pues, otra manifestación más del mecenazgo de esta familia hacia la Iglesia. Las relaciones Iglesia-Nobleza en el obispado de Cuenca durante la baja Edad Media. Jorge Díaz Ibáñez.


Una de las capillas más importantes de la Catedral de Cuenca es la de Cañete. 

Al lado oriente de la claustra está situada la capilla del Espíritu Santo, panteón y enterratorio de los Marqueses de Cañete, patronos. 

Fundó esta capilla el muy ilustre señor don Juan Hurtado de Mendoza, Montero mayor del Rey don Juan el segundo, Guarda mayor de la ciudad de Cuenca, señor de la villa de Cañete, año de 1440.

Reedificaron los muy ilustres señores don Rodrigo de Mendoza, clavero de la orden de Caballería de Alcántara, y don Fernando de Mendoza, arcediano de Toledo, sus biznietos. Acabose de reedificar año de 1575 , siendo marqués de Cañete don Diego Hurtado de Mendoza. 

Están enterrados allí : Diego Hurtado de Mendoza, primer señor de Cañete, y su mujer Teresa de Guzmán, hija de Juan Ramírez de Guzmán y Juana Palomeque. Juan Hurtado de Mendoza, del Consejo del Rey, su Montero mayor, segundo señor de Cañete y su mujer Inés Manrique, t 1504. Honorato de Mendoza y su mujer Francisca de Silva, hija del Conde de Cifuentes, t 1498. Diego Hurtado de Mendoza, primer marqués de Cañete, virrey de Navarra, y su mujer doña Isabel de Bobadilla, hija· del Marqués de Moya, t 1542 y 1544. Andrés Hurtado de Mendoza, segundo marqués de Cañete, y su mujer María Manrique, t 156o y 1578. Don Diego Hurtado de Mendoza, tercer marqués de Cañete t 1591.. García de Mendoza, cuarto marqués, virrey del Perú, y su mujer Teresa de Castro, hija del Conde de Lemos. Inés Manrique, hija de Andrés Hurtado y María  Manrique, t 1580. 

El cuarto marqués, don García, mandó poner estas inscripciones sepulcrales. 

También están las lápidas sepulcrales del cardenal don Francisco de Mendoza, obispo de Burgos, hijo del marqués de Cañete don Diego,. t 1566, y de don Pedro de Mendoza, arcediano de Huete, hijo de Andrés y de María Manrique, t 16o6; y de don Fernando de Mendoza, arcediano y canónigo de Toledo, t 1571. 

El patronato de- esta· capilla se concedió a los Marqueses de Cañete por bula de Paulo III (1539) y se agregaron a la capilla los beneficios curados de Tragacete, Uña y Beamud; el de Santiago de la villa de Cañete, y otra prestamera de esta villa. 

Los estatutos se hicieron por el marqués don Andrés Hurtado de Mendoza. 

Se anejó esta capilla la de San Honorato en el trascoro de la Catedral, donde está hoy la del Sagrario, en 1579, fundada por Francisco de Mendoza, prior de Aroche y canónigo de Cuenca, y por su hermano don Pedro de Mendoza, hijos de Honorato (el cual era hermano del Marqués de Cañete). 

A fines del siglo XVIII tenía la capilla del Sancti Spiritus 15 capellanes. 

Hoy tiene el patronato de esta capilla el excelentísimo señor Conde de Santa Coloma, Marqués de Cañete.  

El Tizón de la Nobleza Española

Los Condes de la Puebla de Montalbán vienen de Alonso Téllez Girón, hijo tercero de Juan Pacheco, Maestre de Santiago, y de doña María Puerto Carrero, Señora de Moguer, también descienden de Elvira Albarnaez que otros llaman Clara Fernández, mujer de baja suerte, hija de un freneropersona que tiene como oficio en elaborar, fabricar, hacer y posteriormente en comercializar o vender el freno para los caballos. de Portugal que fue casada con Gonzalo Chacón, señor de Casa Rubios.

Los Señores de Torralba y Beteta que se llaman Cárdenas, tienen descendencia de esta Clara Albarnaez, cuyo bisnieto fue Gutierre de Cárdenas, padre de don Bernardino de Cárdenas, que tiene la descendencia de doña Theresa, hija bastarda del Almirante don Alonso Enríquez.

Don Gutierre de Cárdenas, Comendador Mayor de León, fue hijo de don Rodrigo de Cárdenas, vecino de Ocaña, y casó con Clara Hernández, que era hija del ama que crió a la Reina Cathólica, la cual dió a Gonzalo Chacón a Casarrubios, que era del Rey Cathólico por parte de su madre. Gonzalo Chacón, fue hijo de Juan Chacón, cuyo hijo mayor casó con hija del Adelantado de Murcia que se llamó doña Luisa Fajardo, Señora de los Vélez.

Don Ruy Chacón que vivió por 1348, tuvo a don Gonzalo Chacón y éste a Juan Chacón, quien vivía por 1446, se casó con doña Inés Martínez del Castillo y procrearon a don Gonzalo Chacón, nacido en Ocaña y a doña Teresa Chacón, esposa de don Rodrigo de Cárdenas (de cuya unión vienen los Duques de Maqueda).

Don Gonzalo Chacón se casó con la aya de la Reina Isabel, la Católica, doña Clara Hernández Váez, cuyo hijo fue don Juan Chacón, Señor de Casarrubios, Comendador Mayor de Montiel y Contador de los Reyes Católicos. Don Juan casó en dos ocasiones, la primera con doña Luisa Fajardo, Señora de los Vélez (hija del Adelantado de Murcia don Pedro Fajardo) y la segunda con Inés Manríquez. De su unión con doña Luisa quedaron seis hijos: don Pedro Fajardo, don Gonzalo Chacón, don Hernando, don Juan, la Condesa de Paredes y doña Catalina Chacón. Heredó don Pedro el título de Adelantado de Murcia de su abuelo, obtuvo el Marquesado de Vélez y casó dos veces, con doña Mencia de la Cueva tuvo a don Luis Fajardo, Marqués de los Vélez y de Molina y Adelantado Mayor de Murcia, el cual se casó con Leonor de Córdova, hija del Conde de Cabra, con quien tuvo a don Pedro, don Diego, doña Mencia y doña Francisca Fajardo. El segundo matrimonio de don Pedro Fajardo fue con Catalina de Silva, hija del Conde de Cifuentes,  y dejó 10 hijos: don Juan, don Pedro, don Gonzalo, doña Luisa, doña Ana, doña Juana, doña Catalina, doña María, doña Isabel y doña Francisca Fajardo.

Los Pacheco de Portugal a Castilla. Los señores de Belmonte, Cuenca.

Fernández de Béthencourt

Hermanos García Carraffa,

Fernán Jeremías casa con Mayor Suárez, o bien con Inés Benegas. Debió de tener este caballero otra segunda mujer ya que en un documento del año 1098 se le cita como esposo de doña Ermesenda García.

Hijo de la primera esposa y su heredero fue Payo o Pelayo Fernández, señor de Ferreira de Aves. Casa con Teresa Pires, Teresa Pérez, que algunos genealogistas llaman Inés y fue su hijo, Pedro Páez quien casó con Teresa Ramírez de Acuña, de este mismo linaje de los Pacheco, señora de la Casa de Acuña, de cuyo enlace fue sucesor, Ruy Pérez, señor de Ferreira de Aves, que casa con Teresa Pérez de Cambra. Hijo de los anteriores fue Fernán Ruiz, primero que tomó el sobrenombre de Pacheco.

Fue Fernán Ruiz Pacheco señor de Ferreira de Aves y Alcaide Mayor de Celorico y uno de los conquistadores de Sevilla. Casó este caballero con Constanza Alfonso de Cambra, o Constanza de Riba de Visela. Tuvo entre otros, al primogénito, Juan Fernández Pacheco, casó con Estefanía López Paiva, cuyo hijo Lope Fernández Pacheco. Había casado este caballero dos veces, la primera con María Gómez Tavera y en segundas nupcias con María Ruiz de Villalobos.

Fue este caballero del Consejo del rey Fernando I y del partido contrario a los que apoyaron el casamiento de este soberano con Leonor Téllez de Meneses, en contra del matrimonio concertado por éste con la hija de Enrique II de Castilla, por lo que se instaló en Castilla al servicio de Enrique III, permaneciendo en la corte castellana hasta la muerte del rey don Fernando de Portugal en 1384, entrando definitivamente en este reino donde falleció en 1389, siendo enterrado en un túmulo de la Capilla de San Cosme y San Damián en la cabecera de la catedral de Lisboa.

Del primero de estos enlaces nació entre otros, Diego López Pacheco el Grande, Ricohombre en Portugal, señor de Ferreira de Aves, Penela, Oliveira, Bellas y Celorico en Portugal, Embajador en Castilla, Notario mayor de Castilla y en este reino Señor de Béjar, que casó con Juana Vázquez Pereira.

De este d Diego López Pacheco, junto a don Coello y don Álvaro González, se valió el rey Alfonso IV para asesinar a su nuera Inés de Castro en 1355, esposa no legítima del príncipe don Pedro, que una vez heredó el reino con el nombre de Pedro I, persiguió al referido don Diego López Pacheco que se refugió en Castilla, y desde allí escapó hacia Aragón entrando al servicio de don Enrique de Trastámara, hasta su coronación en 1369 con el nombre de Enrique II, por lo que el rey le premió por sus servicios con el señorío Béjar en 1375. A todo renunció para volverse a Portugal a la muerte de Pedro I, quien en su testamento le había reconocido su inocencia, siendo restablecido en su honra y señoríos en la Ciudad portuguesa de Santarém en 1377.

Había casado Diego López Pacheco con Juana Vázquez Pereyra siendo padres de Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira de Aves, Penela, Celorico y Oliveira. Mayor del rey Juan I de Portugal, estuvo presente en 1384 en la Batalla de Aljubarrota, de donde pasó a Castilla al servicio del rey castellano Enrique III, confiscándosele todos sus bienes en Portugal, por lo que el monarca castellano le concedió en compensación la Villa de Belmonte de la que fue su primer Señor. Había casado en Portugal con Inés Téllez de Meneses, cuya unigénita y heredera María Pacheco fue la segunda señora de Belmonte.

Casa esta señora con Alfonso Téllez Girón y Vázquez de Acuña, hijo de Martín Vázquez de Acuña, primer conde de Valencia de don Juan, y de Teresa Téllez Girón.

Ambos eran parientes por lo que hubieron de disponer de una bula de dispensa pontificia.

Nacieron dos hijos de este matrimonio que fueron dos de los más destacados personajes de la corte del rey Enrique IV:

Juan Pacheco, primer marqués de Villena, primer conde de Xiquena y primer duque de Escalona.

Pedro Girón, primer señor de Ureña y maestre de la Orden de Calatrava, de quien descienden los duques de Osuna.

La vida sentimental y privada de Juan Pacheco fue tan agitada como su trayectoria política. Contrajo matrimonio tres veces, tuvo al menos doce hijos legítimos que le sobrevivieron, y unos cuatro o cinco bastardos. El primer matrimonio continúa siendo aún hoy un episodio ciertamente inédito y poco conocido de su vida. Por fortuna, la información que he hallado en el Archivo Ducal de Frías nos proporciona bastantes datos sobre este singular casamiento. Los otros dos, especialmente el segundo, están mejor documentados.

http://institucional.us.es/revistas/historia/36/art_6.pdf LAS MUJERES DE JUAN PACHECO Y SU PARENTELA Alfonso Franco Silva, 2009.

Pacheco todavía pudo encontrar tiempo para engendrar otros cinco hijos bastardos, de los que tenemos constancia, porque es muy probable que hubiese tenido alguno más.

De estos cinco bastardos, tres eran varones y dos las hembras.

La primera de ellas, llamada Beatriz, fue casi con seguridad la primera hija que tuvo Pacheco, es muy probable que incluso antes de estar casado con María Portocarrero. En cualquier caso, fue la mayor de todos los hijos que tuvo el primer marqués de Villena, tanto de los legítimos como de los ilegítimos.

Pacheco utilizaría a esta hija como instrumento para deshacerse de un peligroso competidor, Rodrigo Portocarrero, que hacia 1448 estaba ganando con rapidez los favores del príncipe Enrique. Pacheco, temeroso de perder la privanza absoluta que hasta entonces había alcanzado junto a don Enrique, dio un golpe de mano y en una jugada maestra consiguió alejar del círculo íntimo del príncipe a su rival. Para ello, le dio en matrimonio a Beatriz, previamente legitimada, con lo que convertía a Rodrigo en su yerno, logrando del príncipe que le concediese el título de conde de Medellín, además de las villas y tierras que lo formaban y que Pacheco le cedió gustosamente con tal de quitárselo de en medio. Había que conseguir alejar a Portocarrero de la influencia de don Enrique y enviarlo a tierras extremeñas, aunque este objetivo se hiciese al precio de una renuncia porque, en efecto, Pacheco le daba sus tierras de Medellín, además de a su hija bastarda. Los esponsales se celebraron en 1453. Pacheco daría como dote a su hija la villa de Villarejo de Fuentes y su tierra, según hizo constar años más tarde en su testamento. Viuda de Rodrigo Portocarrero, doña Beatriz volvió a contraer matrimonio, años más tarde con el segundo conde de Cifuentes, don Alonso de Silva. Fue una mujer de gran valor y temple como lo demostraría luchando en tierras extremeñas en el bando de su hermano Diego contra los Reyes Católicos en la guerra de sucesión castellana.

El segundo bastardo se llamaba Juan, como su padre. Fue también legitimado por cédula de Enrique IV dada en Écija, el 25 de abril de 145651. Pacheco alude a él en sus testamentos. Al parecer, tanto Juan, como Beatriz, y la siguiente bastarda llamada Isabel, eran hijos de una misma mujer, Catalina Alfón de Ludeña.

Don Juan Pacheco logró hacer carrera en la orden de Santiago, gracias al apoyo prestado por su padre que era maestre de esa orden.

Isabel de Meneses, llamada después de Pacheco, fue la tercera hija bastarda del marqués de Villena. Fue también legitimada en 1456 por Enrique IV, y parece que era igualmente hija, como los dos anteriores, de Catalina Alfón. Su padre también alude a ella en sus testamentos cuando dice que ya la ha casado con el Adelantado Mayor de Castilla, Pedro López de Padilla. Un excelente matrimonio para una bastarda, igual que el que había hecho su hermana mayor, Beatriz.

El cuarto bastardo de Juan Pacheco se llamaba Alonso. Aunque su padre no le menciona en sus mayorazgos, ni tampoco en sus dos testamentos, sabemos que fue especialmente querido por su hermano Diego, segundo marqués de Villena, con el que colaboraría en todas sus empresas militares. El Archivo Ducal de Frías conserva alguna información sobre él, en concreto el inventario que de sus bienes mandó hacer su hermano Diego tras la muerte de Alonso en 1490 combatiendo en la vega de Granada. Se ignora el nombre de la madre de este bastardo. Tras ser legitimado, su padre lograría para él la encomienda de Villafranca y Castilseras de la orden de Calatrava, consiguiendo, más tarde, en 1473, por donación de Enrique IV, las rentas del servicio y montazgo de los ganados que pasaban por el Campo de Calatrava. Don Alonso dejó dos hijos ilegítimos, Alonso y Juan Pacheco, que quedarían bajo la protección de su tío el marqués don Diego.

Pacheco dejó todavía un último bastardo, Rodrigo, muy niño aún cuando él murió. Quedó también a cargo del primogénito del linaje, don Diego, que, al parecer, consiguió en 1508 de Fernando el Católico que le concediera un beneficio eclesiástico. Don Rodrigo no tuvo sucesión.

La crónica portuguesa Nobiliario del Conde don Pedro retrotrae el origen de los Pachecos a los comienzos del siglo XII, al gallego Fernán Jeremías, quien acompañó al conde Enrique de Borgoña, esposo de la hija de Alfonso VI, doña Teresa, a conquistar Portugal para convertir el ducado que regentaba en un reino independiente de Castilla, aprovechándose de las turbulencias políticas y militares entre Castilla y Aragón por el enfrentamiento de los desavenidos esposos doña Urraca de Castilla y Alfonso el Batallador de Aragón. En recompensa por los servicios prestados, en 1126 doña Teresa le concedió el señorío sobre Ferreira de Aves, que será el lugar solariego de los Pacheco portugueses.

 

A Fernán Jeremías le sucede su hijo Payo o Pelayo Fernández, quien acompaño al rey portugués Alfonso Enríquez en varias expediciones guerreras de conquista… Por sus servicios al rey, éste le confirmó en su señorío sobre Ferreira.

Los sucesivos señores de Ferreira fueron Pedro Páez, su hijo Ruy Pérez y el hijo de éste, Fernán Ruiz.

Fernán Ruiz de Ferreira es el personaje más famoso de la familia después del fundador.  Este personaje es el que comenzó a tomar el sobrenombre-mote- de Pacheco. Fue señor de Ferreira de Aves, alcalde mayor de Celorico y brilló por la defensa heroica de esta plaza, sitiada durante tres meses en 1246.

El hijo de Fernán Ruiz fue Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira, personaje irrelevante del que nació Lope Fernández Pacheco, uno de los personajes más notorios y relevantes del Portugal de su época. Su sucesor fue su hijo Diego López Pacheco, nacido hacia 1304 y que murió nonagenario en 1385.

Diego López Pacheco junto con Alonso Gonçalves y Pedro Coelho, por orden del rey, dieron muerte a puñaladas a Inés de Castro aprovechándose de que el príncipe Pedro había emprendido una cacería. Esta dama gallega formaba parte del séquito de doncellas que llevaba consigo doña Constanza Manuel, hija del señor de Villena don Juan Manuel, cuando desde el castillo de Garcimuñoz fue a Portugal para casarse con el príncipe heredero don Pedro. El príncipe se enamoró locamente de Inés de Castro con la que tuvo cuatro hijos, al mismo tiempo que atendía, a la vez, a doña Constanza Manuel, que murió de parto en Santarém al dar a luz al futuro rey de Portugal, Fernando I.

Su hijo fue Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira de Aves, Penela, Celorico y Olivenza, alcalde mayor de Santarém y perteneciente al Consejo Real. Tanto el padre como el hijo participaron en la decisiva batalla de Aljubarrota de 1385 defendiendo los derechos dinásticos de Juan de Avis. Dado que sus hijos legítimos ya habían fallecido y que su hijo Juan era bastardo, don Diego López Pacheco logra que el rey legitime a este hijo en 1389; y en 1392 logra que le confirme a él mismo en el mayorazgo de Ferreira de Aves para que pueda heredarlo su hijo Juan.

El 16 de enero de 1398, en Tordesillas, Enrique III concedía a Juan Fernández Pacheco el señorío de Belmonte, Cuenca, con sus aldeas de Osa, Monreal e Hinojos

A este bastardo Juan Fernández Pacheco lo heredará una hija, a la cual transmitirá un solo apellido, el cual será justamente el mote de Pacheco. María Pacheco.

 


Los Mendoza de Tendilla, Valera de Abajo, Castillo de Garcimuñoz, Perona y Minaya

 Luis de Salazar y Castro recoge como hija de Hernando del Castillo el Sabio, vecino de Garcimuñoz, del que no escribe nombre de su mujer a una Elvira que casa con Alonso de Iniesta, vecino de Cuenca, y con un Álvaro de Bazán, señor de Valera de Abajo. Sin sucesión.

Si seguimos a Edward Cooper en su obra de 2019 titulada Siete episodios de la rebelión de las comunidades de Castilla (1520-1521) tenemos a una Elvira de Hinestrosa casada con un Francisco de Bazán que era señor de Valera de Abajo desde 1494 y desde 1487 alcalde de Requena y corregidor en 1498[1]. Y que este es yerno del comendador Alonso de Hinestrosa [1]. Francisco de Bazán muere en 1521.

El comendador Alonso de Hinestrosa es padre de Elvira, María, Constanza y Juana de Hinestrosa. La división de su entre las cuatro hermanas tiene lugar en 1528. El dado como marido de Elvira es titulado señor de Valera de Abajo desde 1487. Elvira de Hinestrosa no entraría en posesión de Valera como herencia de su padre hasta 1528 y ya viuda desde 1521.

Elvira si casa con Francisco de Bazán es ya viuda en 1521 y pudo haber mantenido una relación puede que de juventud con su vecino Francisco de Mendoza y Pacheco, nieto materno de los primeros marqueses de Villena y señores de Belmonte, que fue obispo de Jaén hasta su muerte en 1543. Elvira sigue en el mayorazgo de Valera de Abajo y al morir es heredada por su hermana María casada con Alonso del Castillo, hermano de Guiomar de Toledo la segunda señora de Cervera y heredero en 1517 de sus padres.

 Sin olvidar que Alonso de Hinestrosa fue escudero de Juan Pacheco, señor de Belmonte y luego primer marqués de Villena. En 1492 se sigue proceso contra el Comendador por el San Oficio de Cuenca por cuestiones de fe y prácticas judaicas.

Alonso Castillo Hinestrosa, nieto paterno de Hernando del Castillo el Sabio y de Juana de Toledo, casa con su prima hermana Juana de Mendoza-Salazar y Castro la llama Ana de Mendoza[2]-. Esta sería hija natural de Elvira de Hinestrosa[3], tía materna de Alonso Castillo Hinestrosa, y de Francisco de Mendoza y Pacheco, señores de Valera de Abajo.

Alonso del Castillo Toledo, hijo de Hernando de Castillo el Sabio y de Juana de Toledo, casó con María Hinestrosa, hija del comendador Alonso de Hinestrosa y de su mujer Inés Alcaraz, que llevaría al matrimonio por muerte de Elvira de Hinestrosa-hermana de María-, el señorío de Valera de Yuso, al que se uniría el gran patrimonio de Alonso del Castillo Toledo como serán sus posesiones de la mitad del señorío de Perona, con una dehesa, heredades en San Clemente, La Roda. El Cañavate, Vara del Rey y El Picazo, diversos censos y las dehesas de la Losa y Villalgordo y molinos de la Losa. Una herencia nada despreciable que recaería en su hijo Alonso del Castillo Hinestrosa el 2 de junio de 1517. Alonso del Castillo Hinestrosa tenía la mitad de Perona, pero la acabó cediendo a sus hermanos Hernando y Francisco en un acuerdo entre ellos.

Elvira Hinestrosa y Alcaraz tuvo amores con Francisco de Mendoza y Pacheco, obispo de Jaén, hermano del tercer conde de Tendilla y segundo marqués de Mondejar[4]. Esto escribe Luis de Salazar y Castro. En el año 1538 tomó posesión del Obispado de Jaén don Francisco de Mendoza hermano del Marqués de Mondejar en Guadalajara, que sucedió al Cardenal Merino, que había fallecido en Roma tres años antes, a los sesenta y tres de su edad[5]. Francisco fue obispo de Jaén hasta su muerte en 1543.

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/09/las-comuneras.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/09/munoveros-segovia.html

 El obispo Francisco de Mendoza y Pacheco es hijo de Iñigo López de Mendoza Quiñones, (1440-1515). Capitán General de la Alhambra de Granada y Embajador en Roma de los Reyes Católicos. Fue segundo conde de Tendilla, el Gran Tendilla, desde la muerte de su padre en 1479. Ostenta también el título de señor de Almoguera. Carlos V le concede el título de marqués de Mondejar el 25 de septiembre de 1512. Casó dos veces. La primera con Marina Laso de Mendoza, hija de Pedro Laso de Mendoza, su prima hermana, con la que no tuvo hijos. Caso en segundas nupcias con Francisca Pacheco, nacida aproximadamente en 1450, hija de Juan Pacheco y de María Portocarrero, señores de Belmonte y marqueses de Villena.

Mencía de Mendoza, hija del primer conde de Tendilla y tía paterna del obispo Francisco de Mendoza y Pacheco es la mujer de Pedro Carrillo de Albornoz, señor de Torralba, Beteta y Ocentejo.

Rodrigo Pacheco de Avilés, señor de Minaya, casa por segunda vez con Mencía de Mendoza, hija de Francisco de Mendoza y de Catalina de Bustos, hixa de doña Ysabel Mejía y de su marido García de Bustos Palomeque que es señor de las Cabezuelas- Ysabel Mejía es hermana del dicho Hernán Gonçález. Este es tío por su mujer de Francisco de Mendoza que casa con Catalina Bustos, sobrina de Hernán González, los cuales sobrinos prohijaron y los casaron por orden de Gonzalo Chacón que fue sobrino del dicho Hernán González, hijo de su hermana Inés Martínez.

Juan Chacón Alfón, alguacil mayor del maestre de la Orden de Santiago Álvaro de Luna, casa con Inés Martínez del Castillo. Padres de Gonzalo Chacón y Martínez del Castillo (1429-1507).

            García de Bustos Palomeque, señor de las Cabezuelas en Ocaña-Toledo-, Caballero de la Orden de Santiago, Camarero del Rey Juan II, Embajador del Rey de Portugal. Casó con ISABEL MEXÍA, hermana de Inés Mexía, mujer de Juan Chacón. Padres de Catalina, de García y de Hernando[6].

Estas Martínez del Castillo las encontramos con el apellido Mexía.

          Hermana de Hernán González del Castillo y del doctor Pedro González del Castillo es Isabel Martínez del Castillo. Una hija de esta llamada Catalina de Bustos casa con Francisco de Mendoza, sobrino de Mencia López de Mendoza casada y sin hijos con Hernán González del Castillo.

Francisco de Mendoza y Catalina de Bustos tuvieron dos hijas llamadas Mencía de Mendoza y Juana de Mendoza. Mencía de Mendoza casa con Rodrigo Pacheco de Avilés que es señor de Minaya, Albacete, y que poseen los heredamientos de Hernán González del Castillo y de su mujer Mencia López de Mendoza[7].

Inés Martínez hermana de Hernán, Pedro e Isabel González del Castillo es el padre de Gonzalo Chacón

Teresa Rodríguez de Avilés es hermana de Rodrigo Pacheco de Avilés que es señor de Minaya y abuelo paterno de  Rodrigo Pacheco de Avilés, señor de Minaya, y de Alonso Pacheco que casa con Juana de Toledo-Juana Castillo de Hinestrosa-, hija de Alonso del Castillo Toledo y de María de Hinestrosa, señores de Valera de Abajo y de la mitad de Perona.

Teresa Rodríguez de Avilés fue la segunda esposa de Alonso Yáñez Fajardo. Un hijastro de Teresa Rodríguez de Avilés casa con Constanza Fernández Mexía que ya viuda compra en 1413 el lugar de Fortuna, Murcia, a Fernan Pérez Calvillo.


[1] Los Corregimientos de las Villas de Utiel-Requena en el s. XVI. José Luis Martínez Martínez, 2001. Podemos leer ampliamente en esta obra sobre este personaje. Fue contino real y alcalde de la fortaleza de Toral en León. En 1487 don Francisco de Bazán permutó su alcaidía de Toral por la de Requena con todos sus pertrechos y bastimentos. Entre 1489 y 1499, con algunas prorrogas anuales, añadió el corregimiento requenense, que sirvió a satisfacción con don Jorge de Vergara como su lugarteniente. También ejerció la capitanía de Requena. A partir de 1499 pasó a ser corregidor de Cuenca y Huete, pero mantuvo la alcaidía requenense. Don Francisco de Bazán gozó de la alcaidía de la fortaleza de Requena hasta su fallecimiento. 31 Diciembre 1499. Sevilla. Fol. 24. Que Francisco de Bazán, corregidor de Cuenca y Huete, envíe al Consejo información acerca de la elección de Alonso Fernández de Parada como escribano de Huete. A petición de Bernardino de la Torre, vecino de Huete, denunciando el incumplimiento de las leyes de Toledo. Consejo. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. Enero-Diciembre 1499.

[2] Siguiendo a Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237.

[3] El deseo de Alonso del Castillo por asegurar el patrimonio familiar en favor de su hijo mayor Alonso del Castillo Hinestrosa le casa con su prima hermana Juana de Mendoza, hija de su tía materna Elvira Hinestrosa y de Francisco de Mendoza para asegurar la posesión de Valera de Yuso, que había caído en manos de la hija mayor del comendador, Constanza.

[4] Índice de la colección de Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237.

[5] Continuación de la Historia general de España del Padre Juan de Mariana de José Manuel Miñana y Vicente Romero, 1804. Hijo de los primeros marqueses de Mondejar Íñigo López de Mendoza y Quiñones y Francisca Pacheco, hija de los señores de Belmonte y primeros marqueses de Villena. Obispo de Jaén; bajo su mandato se fundó la Universidad de Baeza por San Juan de Ávila. Llegó a Jaén acompañado de su confesor Martín Pérez de Ayala, luego arzobispo de Valencia donde murió y se encuentra sepultado en la catedral de la ciudad, que le confía la administración de la diócesis de Jaén durante dos años que estuvo ausente. Con la llegada del Concilio de Trento, es convocado a la misma el obispo Mendoza quien se lleva consigo a Martín. Francisco de Mendoza fue consejero de Carlos V lo que le llevó a estar ausente de la diócesis, y delegó en el licenciado Pedro de Mérida como provisor del obispado. Acompañó al rey en varios viajes y murió en uno de ellos a Espira. Participó en el Concilio de Trento. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés. Batallas y quincuagenas. Gil González Dávila. Teatro eclesiástico de las iglesias metropolitanas y catedrales de los reinos de las dos Castillas.

[6] Biblioteca Nacional de España. Manuscritos, 3251, Linajes de España, fols 304-312.

[7] Hernán González del Castillo, señor de Santiago la Torre, hermano del doctor Pedro Gonçález del Castillo, hijo de Lope Martínez y de Teresa Martínez su mujer. Leemos en estas noticias la ascendencia de Hernán González del Castillo como descendiente del fundador de Santa María del Campos Rus de donde era señor su hermano Pedro. Edificaron unas casas muy principales con una torre que llaman la torre vieja, tuvieron muchos heredamientos, bienes y haciendas y fundaron una capilla en la iglesia maior de San Clemente la más principal que ay en ella de la advocación del señor San Antonio en la qual se mando enterrar en su testamento el dicho Hernán Gonçalez y que metiesen consigo los güesos de su padre el patrón de la capellanía es don Francisco Pacheco señor de Minaya. No se pone la sucesión de este cauallero porque no la tuvo aunque fue casado con Mencia López de Mendoza señora de mucha calidad y cristiandad. Hernán Gonçález y su mujer Mencia López acordaron de criar en su casa un sobrino de la muxer que se llamó Francisco de Mendoça y una sobrina del marido que se llamó doña Catalina de Bustos, hixa de doña Ysabel Mejía y de García de Bustos y nieta de doña Ysabel Martínez del Castillo hermana del dicho Hernán Gonçález a los quales los sobrinos prohijaron y los casaron por horden de Gonzalo Chacón que fue sobrino del dicho Hernán Gómez, hijo de su hermana Inés Martínez. Biblioteca Nacional de España. Manuscrito 3.251. Linajes de España, folios 304-312.

Aljama y Sinagoga de Madrid

 http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:ETF1E989D34-C62E-B25C-3103-BD8E9A091BEB&dsID=Documento.pdf


Entre las poblaciones situadas al pie de esas montañas está Mayrit, ciudad pequeña y fortaleza potente y próspera. Tenía, en tiempos del islam, una mezquita aljama donde regularmente se pronunciaba el sermón

https://www.madridcultura.es/uploads/media/default/0001/03/madridcultura-47494-madridislamico.pdf

El Emir Mohamed I de Cordoba fue emir independiente de al-Ándalus entre los años 852–886, hijo y sucesor de Abderramán II, miembro de la dinastía Omeya de Córdoba.

Mohamed I ordenó levantar una serie de fortalezas en el territorio fronterizo conocido como Marca Media. Entre ellas, la de Maŷrit o Magerit, embrión de la futura ciudad de Madrid.

En 1053

El judío Simeón Ibn Saúl escribía una carta a su hermana notificándole el fallecimiento de dos hebreos que eran vecinos de la pequeña localidad árabe de Magent\

Un comerciante judío de Badajoz, de nombre Ismail ben Ishak, escribe desde Siria a un amigo de Egipto, pidiéndole información sobre un mercader judío que debía hacerle entrega de una misiva de sus familiares y que, sin embargo, había variado su ruta, retornando a Madrid, su lugar de residencia.

Poco se sabe de la comunidad judía de Madrid hasta 1202, fecha de la concesión del fuero a la villa por el rey Alfonso VIII.

A lo largo del siglo XIII la comunidad judía de Madrid se fue consolidando.

En el repartimiento de Huete de 1290 la aljama de Madrid contribuyó con 10.605 maravedíes.

Durante el siglo XIV hubo una convivencia pacífica y próspera entre los judíos y el resto de los vecinos de Madrid. Convivencia alterada en 1391 cuando, procedentes de Toledo las masas antijudías irrumpen en la judería madrileña saqueándola y obligando a sus habitantes a bautizarse o morir. Parece que incluso el concejo de Madrid, o algunos de sus oficiales, colaboró con este movimiento violento.

La comunidad se recuperó durante el siglo XV pues a pesar de las persecuciones algunos judíos se habrían mantenido en su fe o porque llegaron judíos procedentes de otras poblaciones asaltadas. En 1485 la comunidad judía de Madrid alcanzó su máximo esplendor.

Decae tras la expulsión de los judíos de 1492.

¿Dónde estaba la judería de Madrid?

No conoceos la ubicación espacial del barrio judío en el Madrid medieval.

La judería en el Ribat[1] islámico de Madrid parece que estaba en la zona meridional del alcázar, dentro del primer recinto amurallado de la villa, cerca de la Puerta de la Vega. Aquí debían residir cuando las tropas de Alfonso VI toman la ciudad en 1083.

Bajo dominación cristiana al aumentar la población la judería se extendió hacia otros lugares de la población.

El barrio judío de Madrid se localizaría en la zona del arrabal, actual barrio de Lavapiés.

La calle de la Fe se habría denominado hasta el año 1493, calle de la judería, o calle de la Sinagoga, y habría sido su centro, ubicándose la Sinagoga donde hoy día se alza la Iglesia de San Lorenzo. Pero carecemos de pruebas documentales que así lo constaten, además el barrio de Lavapiés era en la Edad Media una zona bastante poco poblada. Pudo estar la Judería

La judería hebrea se ha situado también alrededor de la Puerta de Valnadú. Francisco Cantera Burgos argumenta, en función de la abundancia de tenerías, que esa zona debió ser lugar de mayoría semita, pues los judíos gustaron de dedicarse al tundido de los tejidos. Un documento que relata las violencias y disturbios antijudíos del año 1391, en el que se afirma que los alborotadores abandonaron la ciudad por la Puerta de Valnadú, que debía ser la más cercana a la judería. Esta zona no fue la única escogida por los judíos madrileños para vivir, pues existen evidencias documentales que los ubican, en el siglo XIV también, habitando el barrio de «San Miguel de los Othoes» y en torno a la parroquia de San Salvador. Documentos del siglo XV mencionan viviendas judías en el barrio de Santa María de la Almudena, el barrio de origen; en la parroquial de Santiago, situada hacia el sur de Puerta Cerrada; en la collación de San Nicolás, y en la Puerta del Sol. La habitación judía de la villa de Madrid fue bastante dispersa, por lo menos hasta el año 1480 en el que se dictan las leyes de segregación forzosa de minorías en las Cortes de Toledo.

Los judíos madrileños vivían en el barrio de la Iglesia de Santa María de la Almudena, en la colación de San Miguel,  en la calle de los Estelos y en la plaza de la Iglesia de San Salvador, estos dos últimos lugares en las proximidades de la Puerta de Guadalajara.

No sabemos dónde localizar exactamente la sinagoga de Madrid. Sabemos que estaba en la collación de Santa María de la Almudena. A fines del siglo XV parece se encuentra cerca del Corral de los Toros y el Campo del Rey, en la colación de San Juan. Sería una nueva sinagoga distinta a la del siglo XIV. La Sinagoga no estuvo nunca en el barrio de Lavapiés.

Del resto de edificios públicos con los que debió contar la comunidad judía de Madrid, cementerio, baños, escuelas, horno, cárcel, etc., no se conocen evidencias ni arqueológicas ni documentales.

La comunidad judía de Madrid siempre fue escasa no pasando nunca de los 400 habitantes. Muchos judíos madrileños eran arrendadores de diversas rentas, especialmente en los años centrales del siglo XV.


[1] Ribat está definido como un lugar de importancia preferencial por su posicionamiento en lugares de frontera, y lugar de oración. La frontera y el Ribat están muy ligados, pero lo que destaca es su unión espiritual, aunque en tiempos de combate tiene una mayor importancia, ya que protege a la población de los ataques.

Jardines en villas y palacios de los Médicis.

 


Florencia, Siena Pisa un triangulo mágico del Renacimiento

Tenían los Médicis villas de recreo con hermosos jardines en las inmediaciones de Florencia, entre otras, 

Fiesole

Prato

Pistoia

Vila Castelo

Careggi

Mugello

La Petraia

Montecatini, termas

https://www.turismotoscana.es/termas-en-la-toscana

En la misma Florencia el palacio Pitti y sus jardines de Boldi

El recuso más a mano para consultar una completa enumeración de las villas mediceas es Wikipedia


http://www.italia.it/es/ideas-de-viaje/lugares-unesco/villas-mediceas-en-toscana.html

https://masdearte.com/especiales/los-medici-coleccionistas-y-mecenas-en-la-florencia-del-quattrocento/

https://www.lionard.com/es/historica-villa-de-los-medici-cerca-de-florencia.html

En las afueras de Florencia se encuentran dos de las 24 villas que los Medici construyeron en Toscana: Villa La Petraia y Villa di Castello

Villa La Petraia

En 1544 Cosimo I compró una vieja casa de campo en las colinas cerca de Sesto Fiorentino. A través de los siglos se convirtió en la villa que vemos hoy. Adentro encontrarán una mezcla de eras distintas: las paredes decoradas con pituras al fresco del Renacimiento, el amueblado de finales del s. XVIII con los Asburgo y los muebles del Rey Vittorio Emanuele II, que usó la villa como su residencia. Podemos admirar la interesante sala de juegos. El jardín que rodea la villa es un típico jardín a la italiana con sus fuentes, su elegante geometría y los cítricos en sus enormes macetas.

Villa di Castello

La Villa está cerrada al público, pero se puede visitar el hermoso jardín diseñado por Giorgio Vasari. Veremos las fuentes decoradas con esculturas y rodeadas de bustos romanos, jardínes geométricos con arboles frutales enanos, la Gruta del Diluvio con sus animales de mármol y bronce. En el jardín superior, en medio de un denso bosque, la estatua gigante del Dios Apenino en medio de un estanque.


https://www.youtube.com/watch?v=-SkLcRdssh0&ab_channel=MiguelGalan

https://www.youtube.com/watch?v=GXJEvyTr6eo&ab_channel=pitadocus

https://www.youtube.com/watch?v=pGINfQ95CrI&ab_channel=DocumentalesdeVC


Jazmín Gran Duque de Toscana

En 1549, el Gran Duque de la Toscana, Cosme I de Médicis, compra el palacio Pitti de Florencia que sería residencia de los Médici desde entonces hasta 1737. Tras el palacio, en la colina de Bóboli, crea un gran parque, un jardín de estilo italiano que toma el nombre de la colina, y para el que se hace llevar por primera vez a Italia una planta árabe de flor blanca que desprende un intenso y muy especial aroma, cálido, especiado, floral, frutal: el jazmín.


La invención del helado también se la deberíamos al Gran duque de Toscana. 

http://www.aboutflorence.com/florencia/helado-en-florencia.html

A Ruggeri 

Bernardo Buontalenti.

https://www.anhcea.com/2017/01/02/el-helado-y-su-historia/


Los jardines del Renacimiento tienen su diseño en las Reglas de Alberti

El italiano Leon Battista Alberti fue, además de arquitecto, el primer teórico del arte del renacimiento.

Nació en Génova el 14 de febrero de 1404. Era hijo de Lorenzo Alberti, miembro de una rica familia de comerciantes y banqueros. Recibió una esmerada formación en la escuela de Barsizia (Padua) y en la Universidad de Bolonia. Estudió griego, matemáticas, ciencias físicas, filosofía, música, pintura y escultura.

Tras la muerte de su padre en 1421, sufrió problemas de tipo económico debido a las diferencias con su familia. Por ello, decidió comenzar la carrera eclesiástica. En 1432, se trasladó a Roma. Allí fue nombrado secretario del papa Eugenio IV y aprovechó la estancia para estudiar los monumentos de la Antigüedad clásica.

En 1434 se incorporó a corte papal establecida en Florencia. Se introdujo en los ambientes humanísticos y culturales de la ciudad y entabló amistad con algunos artistas del momento como Brunelleschi, Donatello y Masaccio.

https://pavsargonauta.wordpress.com/2016/09/27/el-aporte-de-leon-baptista-alberti/

La visión del jardín para Alberti, es ante todo la de un jardín de recreo que, cuenta con su espacio para el huerto, inspirado del jardín medieval, al que le incorpora elementos nuevos como adornos de boj y arquitecturas clásicas que anuncian la entrada a terrazas que articulan al jardín de un modo dinámico.  

http://www.eduinnova.es/ene2010/jardin.pdf

https://www.hisour.com/es/italian-renaissance-garden-7872/

Alberti escribió: “La construcción dará placer al visitante si, cuando salen de la ciudad, ven la villa con todo su encanto, como para seducir y dar la bienvenida a los recién llegados. Con este fin, la ubicaría en un lugar ligeramente lugar elevado. También me gustaría que el camino suba tan suavemente que engañe a quienes lo lleven hasta el punto de no darse cuenta de lo alto que han subido hasta que descubran el campo de abajo “.

Dentro del jardín, Alberti escribió: “… Deberías colocar pórticos para dar sombra, maceteros donde las enredaderas puedan trepar, colocados en columnas de mármol; jarrones y estatuas divertidas, siempre que no sean obscenos. También debes tener plantas raras … . Los árboles deben estar alineados y dispuestos de manera uniforme, cada árbol alineado con sus vecinos “.

Lista de las principales termas de Toscana:

1. Bagni di Lucca
2. Bagni San Filippo
3. Bagno Vignoni
4. Campiglia Marittima
5. Casciana Terme
6. Chianciano Terme
7. Cinquale
8. Elba
9. Equi Terme
10. Gambassi Terme
11. Impruneta
12. Monsummano Terme
13. Montecatini Terme
14. Montepulciano
15. Monticiano
16. Radicondoli
17. Rapolano Terme
18. San Carlo Terme
19. San Casciano dei Bagni
20. San Giuliano Terme
21. Saturnia
22. Uliveto Terme