miércoles, 1 de septiembre de 2010

Medinaceli. Soria.


Su origen se encuentra en la antigua Occilis, ciudad de los belos y municipio romano. Medinaceli está, desde el tiempo de la ocupación romana, sobre un cerro al este del que ocupó la Occilis celtíbera. Durante la dominación romana de Hispania, se empezaron a explotar las salinas en el valle (la extracción de sal continuó hasta 1994) y se construyó en la Villa el interesante Arco Romano y la Fuente de la Canal, cuya excelente agua proviene de las mismas canalizaciones y depósitos de decantación que construyeron los romanos.

Medinaceli fue frontera divisoria entre cristianos y musulmanes. Hacia 1129, el rey de Aragón, Alfonso I El Batallador, conquista definitivamente los territorios del alto Jalón, con Medinaceli y Sigüenza, y el enclave de Molina. Poco tiempo después pasaría a manos castellanas.

Fue un enclave estratégico de primera magnitud durante siglos, debido a su situación en la confluencia del valle del Jalón y el valle del Arbujuelo. A su alcazaba árabe parece que vino a morir, según algunos autores, el gran caudillo Almanzor el año 1002, presuntamente en ruta de retirada de la batalla de Calatañazor. Igualmente, durante la Guerra de la Independencia española, el Empecinado se hizo fuerte en la plaza, ante el ataque de las tropas napoleónicas.





Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción. Se venera una imagen del Cristo de Medinaceli.


Arco romano. Construido entre los siglos I y III d. C., es el único en España de tres arcos. Las obras de restauración han terminado recientemente, por lo que puede verse otra vez por completo, una vez consolidados los cimientos.
Castillo. actualmente utilizado como cementerio, que fue alcazaba árabe y posteriormente residencia de los Condes hasta su traslado al Palacio Ducal que da con sus balcones a la Plaza Mayor.
Castillo.
Puerta Árabe, única puerta que queda en pie de la muralla
Plaza Mayor. Con una superficie de unos cinco mil metros cuadrados y situada en donde estuvo el antiguo foro romano, está completamente restaurada y pavimentada en la actualidad. Palacio de los duques de Medinaceli.


Plaza Mayor. Ayuntamiento. Antigua alhondiga. Del siglo XVI. En el piso superior estuvo la casa del concejo, mientras que la planta inferior y las dos arcadas, de medio punto y arcos carpaneles sobre columnas, se reservaron para las transacciones comerciales y en su parte posterior estuvo la cárcel del partido judicial.

Convento de las Clarisas. Se mantiene en perfecto estado el Convento de Santa Isabel del siglo XVI, junto a la iglesia de San Martín. Este convento de es el único que sigue en activo de los cuatro con que contó la Villa en el pasado.


Beaterio. En ruinas el antiguo beaterio de San Román, que probablemente fue antiguamente una sinagoga.



Antigua nevera árabe, que fue utilizada durante siglos para preservar alimentos mediante la nieve que se conservaba bajo su bóveda gracias a su disposición en la ladera norte de la meseta.