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sábado, 10 de noviembre de 2018

Iglesia de Santa María del Carmen y de San Frediano en Cestelo . Barrio de Oltrarno. Florencia



La Iglesia de San Frediano  en Cestelo domina la plaza homónima, en el barrio de Oltrarno

Es famosa por albergar una de las obras maestras del arte renacentista: la capilla Brancacci, decorada por Masaccio y Masolino finalizando las labores Filippino Lippi.


A veces se la llama la "Capilla Sixtina del primer Renacimiento" por su ciclo de pinturas, que se encuentran entre las más famosas e influyentes de la época.

La construcción de la capilla fue un encargo de Pietro Brancacci y comenzó en 1386. Se construyó de acuerdo con las disposiciones testamentarias de Pietro Brancacci.


El patrón de la decoración pictórica fue Felice Brancacci, descendiente de Pietro y próspero mercader en sedas.


La iglesia y el convento del Carmen, fundados poco después de promediar el siglo XIII por un grupo de monjes carmelitas llegados de Pisa, se cuentan entre los monumentos más antiguos de Florencia; se trata del primero de los grandes complejos levantados por las órdenes mendicantes en la ciudad. Las salas más antiguas del convento son las que rodean el claustro actual, reconstruido durante el siglo XVII; en particular, el antiguo capítulo que da al pórtico y la sala del refectorio decorada en 1581 por Alessandro Allori.

De este monumental complejo forma parte la Capilla Brancacci (se entra por un costado de la iglesia), famosa en todo el mundo por el ciclo de frescos que ilustran la vida de San Pedro, obra maestra de Masaccio y Masolino, ejecutados entre 1425 y 1427; las pinturas quedaron inconclusas y fueron terminadas por Filippino Lippi entre 1481 y 1482.

En la Sala della Colonna, que es parte de los edificios del convento, han sido reunidos varios frescos arrancados y sinopias procedentes del convento mismo y de la iglesia, entre los que destacan dos frescos del inicio de la carrera de Filippo Lippi, los frescos de Gherardo Starnina procedentes de la demolida capilla de San Jerónimo y dos sinopias atribuidas a Masaccio y Masolino halladas en la capilla Brancacci.


 Calle florentina del Barrio del Carmen




Puerta de la Iglesia del Carmen y a su derecha entrada a la Capilla  Brancacci.

La iglesia surge en 1268 como parte de un convento carmelita aún existente. De esa época quedan visibles algunos restos románico-góticos. El complejo fue ampliado en una primera ocasión en 1328 cuando el gobierno de la ciudad concedió a los frailes el uso de unos terrenos anexos, y posteriormente en 1464 con el añadido de la sala capitular y el refectorio. Los trabajos finalizaron en 1476, quedando finalmente establecida la estructura de planta de cruz latina con una única nave.

En 1771 fue víctima de un incendio que destruyó casi por completo su interior, salvándose milagrosamente la capilla Brancacci.
La fachada permanece inconclusa, como el de otras muchas iglesias florentinas. El incendio no afectó tampoco a la antigua sacristía, que aún conserva la pintura Las Historias de Santa Cecilia, atribuida a Lippo D'Andrea (alrededor de 1400). También se salvó el monumento fúnebre de Pier Soderini, obra de Bendetto da Rovezzano, situado en el interior del coro, junto al altar mayor. Soderiri fue gonfaloniere vitalicio en 1502

La familia Corsini, una de las más ricas de la ciudad en el siglo XVIII, mandó edificar una capilla dedicada a un santo de su familia, San Andrea Corsini (1301-1374), canonizado en 1629. Se llamó al arquitecto Pier Francesco Silvani que eligió el estilo barroco, de moda entonces en Roma, realizando una de las mejores muestras de ese estilo que quedan en la ciudad de Florencia. Luca Giordano se encargó en 1682 de decorar al fresco la cúpula de la capilla con escenas de La Gloria de San Andrea Corsini.

El amplio complejo fue objeto también de numerosas destrucciones, incendios, reconstrucciones, bombardeos, sufriendo incluso una inundación en 1966. No obstante conserva en su interior numerosas obras de arte, sobre todo frescos, destacando entre ellos El otorgamiento de la Regla del Carmelo, obra de Filippo Lippi, y el cenáculo, realizado por Alessandro Allori. Hay también numerosos fragmentos de frescos provenientes de las capillas de la antigua iglesia, atribuidos, entre otros, a Pietro Nelli. El refectorio está decorado con la obra a cena en casa de Simón, obra de Juan Bautista Vanni (alrededor de 1645).

El convento es visitable, al igual que la capilla Brancacci, a la que se accede por un lateral del mismo, no pudiéndose acceder a ella desde la misma iglesia.





Siguiendo nuestro paseo por esta parte de Florencia, más tranquila y sosegada, llegamos a la Plaza del Cestello, ya junto al rio Arno.



Muy cerca de la Iglesia del Carmine la Plaza del Cestello, junto al río Arno. 

Preside la Plaza la iglesia de SAN FREDIANO IN CESTELLO.

Esta iglesia barroca es una de las más importantes del barrio de “Oltrarno”.

El edificio actual fue construido entre 1680 y 1689, sobre el antiguo monasterio de Santa María de los Ángeles. 

En el monasterio, al principio, residían las monjas carmelitanas, después pasó a los monjes cistercienses, de los que tomó el nombre de Cestello.

La cúpula, terminada en 1689 por Antonio Maria Ferri, está decorada completamente con frescos con escenas de la Gloria de la Magdalena y de la Virtud de Antonio Domenico Gabbiani.


En la plaza con el mismo nombre, está el seminario mayor, cuya biblioteca conserva el Código Rustici, con las preciosas imágenes y noticias de todas las iglesias florentinas.

Es un códice del orfebre florentino Marco de Bartolomeo Rustici del siglo XV



Santa Maria de 'ServiBasílica de la Santissima Annunziata. Codice Rustici


Badia Florentina



Puente Americo Vespucci. Dirigiendonos al centro de Flotencia el siguiente puente es el Puente Carraira, seguido del puente de la Trinita y tras el puente Vecchio

Con motivo del quinto centenario del nacimiento de Américo Vespucio, entre 1952 y 1954 se llevó a cabo un concurso para la construcción de un nuevo puente, realizado entre 1955 y 1957 según el proyecto ganador de los arquitectos Giorgio Giuseppe GoriEnzo Gori y Ernesto Nelli; y del ingeniero Riccardo Morandi

Con una anchura máxima de 22,50 metros, una altura de 9,50 y sus tres vanos, cada uno de 54,30 metros de luz, el puente se caracteriza por sus líneas simples, que le dan la apariencia de una cinta estirada desde una de orilla a la otra, con una idea parecida más al diseño de una carretera que a la de los arcos tradicionales de un puente.


El Barrio de Porta al Patro, frente a Oltrarno, donde se encuentra la Basílica de Santa María Novella y la de San Lorenzo.

Porta al Prato es una de las puertas más antiguas de la ciudad y se remonta a 1285 , año en que comenzó el sexto círculo de murallas .

La puerta toma su nombre del patio delantero llamado Il Prato , o piazzale della Porta al Prato, no por el hecho de que comienza una carretera que también conduce a Prato .

En la antigüedad esta área servia para el mercado semanal de ganado.


Vista del  Puente Carraria y de las torres de la Signoria y del Museo de Bargello desde Oltrarno 

Barrrio de Oltrarno

Como indica el nombre, esta zona de Florencia es la que está en el otro lado del río Arno. Es particular por sus casas pequeñas, ya que era la zona popular de la ciudad hasta 1550, cuando la familia de los Médicis decidió mudarse allí. Por esto, entre las pobres y estrechas calles populares, destaca calle Maggio, con muchos e imponentes palacios del siglo XVI, cerca de Palazzo Pitti. Éste último fue construido en 1457 por el banquero Pitti, pero el imponente aspecto actual se lo dieron los Médicis, que lo reestructuraron para convertirlo en su residencia. Quizás, la austera y enorme fachada, fue proyectada por Brunelleschi, el resto del edificio, al haber sido desde el siglo XV la residencia de todos los gobernantes de Toscana, ha sido muy ampliado y modificado, por ejemplo las alas laterales fueron comisionadas por los Lorena.

En la zona de “Oltrarno” también hay dos maravillosos edificios religiosos. El primero es la Iglesia de Santo Spirito, proyectada por Brunelleschi en 1435 y cuya característica es la fascinante fachada del siglo XV sin terminar. El segundo es la Iglesia de Santa Maria del Carmine, importante artísticamente sobre todo por los conmovedores frescos de la Capilla “Brancacci”. Éstos fueron comisionados por el mercader florentino Felice Brancacci al pintor Masolino, que los hizo junto a su alumno Masaccio. Se merece una atención especial la “Expulsión del Paraíso Terrestre”, obra en la que Masaccio muesta, con un estilo sencillo, toda su habilidad para expresar la tragedia de ese momento. La capilla fue, en el Renacimiento, motivo de estudio para todos los artistas, entre ellos Leonardo y Miguel Ángel.

En este barrio de Florencia, muy cerca del palacio Pitti, también se encuentre la iglesia del Santo Spirito en la Plaza de su mismo nombre


La plaza, dominada por la iglesia del mismo nombre, es una de las zonas más vivas de la ciudad. Todas las mañanas, hay un mercado de frutas, verduras y ropa, mientras que los fines de semana hay mercados especiales muy grandes. Por la noche, la plaza es un lugar donde los jóvenes florentinos quedan, ya que, en la zona, hay, además de muchos talleres de artistas y artesanos, muchos restaurantes y locales nocturnos.
Al principio, en la plaza se reunían las multitudes que asistían a las predicaciones de los monjes agustinianos, a los que pertenecía la iglesia de Santo Spirito. A causa del gran número de fieles, el Ayuntamiento, a finales del siglo XIII, tuvo que comprar y derrumbar los edificios de alrededor de la plaza para ampliarla. Por esto, Santo Spirito fue, por mucho tiempo, la plaza más grande de Florencia.
Este edificio religioso tuvo un papel fundamental en la historia de la ciudad, ya que prestó su nombre a todo el barrio de “Oltrarno”. Sobre el año 1269, los monjes agustinos construyeron en la zona, donde hoy está “Santo Spirito”, un convento y una pequeña iglesia, enfrente de ésta se reunían los florentinos para escuchas las predicaciones de los monjes. Sobre los restos de este convento agustiniano, que un incendio destruyó, se edificó la basílica actual. Lo que caracteriza a la Iglesia de Santo Spirito, considerada la última obra maestra de Brunelleschi, es la sencillez y elegancia de su fachada. Las obras empezaron en 1446. Dos años después, tras la muerte del gran arquitecto, sus alumnos se ocuparon del trabajó, pero no comprendieron bien el proyecto original y, por esto, realizaron sólo una parte. La fachada que mira hacia el Arno, se quedó si terminar. A la izquierda de la iglesia, está la entrada al cenáculo, donde se encuentra el Museo de la Fundación Romano.

El interior de la construcción es uno de los mejores ejemplos de la Arquitectura del Renacimiento.

La actual iglesia fue construida sobre las ruinas de un convento agustino del siglo XIII y que en 1371 fue destruido por un incendio. Filippo Brunelleschi comenzó los diseños del nuevo edificio a principios de 1444. Después de su muerte en 1446, el trabajo fue continuado por sus seguidores Antonio Manetti, Giovanni da Gaiole, y Salvi d'Andrea; el último fue también responsable de la construcción de la cúpula.

La fachada de Brunelleschi nunca fue realizada y se dejó en blanco

El año 1489 se construyó una sacristía a la izquierda del edificio y se abrió una puerta en una capilla para hacer la conexión a la iglesia.

Miguel Ángel fue huésped del convento cuando tenía diecisiete años de edad, después de la muerte de Lorenzo de Médici el Magnifico, su protector. Aquí pudo hacer estudios anatómicos de los cadáveres provenientes del hospital del convento; a cambio de esto, esculpió un crucifijo de madera, que fue colocado sobre el altar mayor. Actualmente se encuentra ubicado en la sacristía.


Miguel trabaja en Roma, Basílica de San Pedro,  y en Florencia, Sacristía Nueva de la Basílica de San Lorenzo,  para el Papa León X segundo hijo varón de Lorenzo el Magnífico y de Clarice Orsini y para el papa Clemente VII, hijo natural de Juliano de Médicis y primo hermano por tanto de León X.



Vista de Florencia, según un grabado del Liber chronicarum (1493), en los primeros años de Miguel Ángel.


jueves, 8 de noviembre de 2018

Palacio Pitti. Florencia. Barrio de Oltrarno-al otro lado del Arno-




El puente Vecchio  y el Puente de la Trinidad desde el puente a lla Carraria.


El puente de la Trinidad fue construido en 1252 por la familia Frescobaldi de comerciantes y banqueros. En la actualidad la familia está al frente del  vino Marchesi de Frescobaldi y  de la marca Laudemio de aceite de oliva italiano. 
El primer puente de Santa Trinidad fue hecho de madera y se derrumbó en 1259 durante un espectáculo, siendo posteriormente reconstruido de piedra en 1333, hasta que una riada se lo llevó en 1557.
Asimismo, por encargo de Cosme I, fue Bartolomeo Ammannati quien rehizo el puente con la ayuda de su maestro Miguel Ángel, famoso arquitecto y pintor italiano renacentista, considerado uno de los más grandes artistas de la historia
De otro lado, en 1608, para celebrar la boda de Cosme II con Magdalena de Austria, se pusieron en el puente las estatuas de la Primaverael Verano, el Otoño y el Invierno, hasta que en un verano de 1944, el ejército alemán durante su retirada voló el puente, que fue reconstruido, fiel al original, entre 1955 y 1958 por el arquitecto Gizdulich.
El puente Carraira fue el segundo que se construyó después del Puente Viejo y su nombre fue, de hecho, Puente Nuevo.
Las primeras noticias de la fecha de construcción lo datan como posterior a 1218: el primer puente de madera fue destruido por una inundación en 1274. Fue reconstruido en poco tiempo, pero en 1304 volvió a derrumbarse de nuevo por el peso de la multitud que lo cruzó con el fin de asistir a un espectáculo en el río.
Después de la inundación de 1333 fue el primer puente en ser reconstruido, al parecer con un proyecto de Giotto. Dañado de nuevo en 1557, fue nuevamente levantado por Cosme I de Médici, que encargó la obra a Bartolomeo Ammannati, que en ese momento estaba trabajando en el Puente Santa Trinidad. Al final del siglo XIX fue ampliado para permitir una transición más suave que permitiera el paso de los carros y carruajes.
Como todos los puentes de Florencia durante la Segunda Guerra Mundial, fue volado por los nazis en su retirada de Italia para impedir el paso de las tropas aliadas. En 1948 fue reconstruido de nuevo, tal y como se ve ahora, manteniendo la estructura del antiguo proyecto de cinco arcos del arquitecto Ettore Fagiuoli.






Centro del Barrio de Oltrarno, la otra orilla del Arno frente a la Signoria y el Duomo.





La construcción del Palacio Pitti, un severo e imponente edificio, fue encargada en 1458 por el banquero florentino Luca Pitti, amigo y aliado de Cosme de Médicis, apodado "el Viejo" (1389-1464).
La historia temprana de este palacio es una mezcla de mito y realidad. Se dice que Luca Pitti quería construir un gran palacio que desbancase al Palacio Medici Riccardi, dando precisas instrucciones sobre el tamaño de las ventanas las cuales debían ser mayores que el pórtico de aquel.
El Palacio Medici Ricadi era la residencia de los Medici, situado junto a la iglesia de San Lorenzo donde están las tumbas de Cosme el Viejo y su hermano Lorenzo.

Ilustradas personalidades como Giorgio Vasari mantuvieron que Brunelleschi fue el verdadero arquitecto del palacio y que su aprendiz Luca Fancelli realizó simplemente la tarea de ayudante. Actualmente, se atribuye el diseño del palacio a Fancelli.  Brunelleschi murió doce años antes de que comenzasen las obras del palacio. 
El Palacio Pitti fue vendido en 1549 por Buonaccorso Pitti, descendiente de Luca, a Leonor Álvarez de Toledo y Osorio (más conocida como Leonor de Toledo), esposa de Cosme I de Médicis, II duque de Florencia, y que había sido educada en la lujosa corte de su padre, Pedro de Toledo (Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga), el Virrey de Nápoles. Al mudarse al palacio, Cosme I encomendó a Giorgio Vasari la ampliación del palacio para adecuarlo a sus gustos y necesidades. El tamaño del edificio aumentó considerablemente y se construyó un pasadizo elevado desde la antigua residencia real, el Palazzo Vecchio, atravesando los Uffizi y el Ponte Vecchio, al Palazzo Pitti.

Además, se adquirieron unos terrenos al fondo del palacio, en la colina del Bóboli, para crear un gran parque, los Jardines de Boboli. Los paisajistas que trabajaron en este proyecto fueron Niccolo Tribolo y Bartolommeo Ammanati. El diseño original del jardín rodeaba a un anfiteatro, situado detrás del corps de logis del palacio, en el que se representaban obras de teatro de dramaturgos de la talla de Giovanni Battista Cini para la cultivada corte florentina.

En la actualidad otro museo imprescindible de la ciudad de Florencia


Acceso al Corredor Vasariano.

Tras él la Torre de la Iglesia de Santa Felicita por donde sigue el Corredor Vasariano. 







Tras el Palacio están los jardines y un una amplia zona verde que comunica con el Mirador de Miguel Angel.



Puente Vecchio y Torre de la Signoria


Puente de la Trinidad

El Puente Vecchio. Florencia

Es un símbolo de la ciudad y uno de los puentes más famosos del mundo. Atraviesa el río Arno en su punto más estrecho.
El puente se sostiene sobre tres arcos, el principal tiene una luz de 30 metros y los otros dos de 27 metros. 
El alzado de los arcos varía entre 3,5 y 4,4 metros.


El puente Vecchio visto desde el puente de la Trinidad






En el arco central se encuentra el monumento a Benvenuto Celini. Frente a este monumento vemos el Corredor Vasariano. 


En el centro del puente hay dos terrazas panorámicas: una está cubierta por el corredor vasariano; la otra alberga el monumento a Benvenuto Cellini, realizado por Raffaello Romanelli e inaugurado el 26 de mayo de 1901. La obra, dotada con una fuente, fue colocada en la celebración del cuarto centenario del nacimiento de Cellini.
El pedestal está decorado con motivos típicos de la época de Cellini, como festones, máscaras, garras de león y cabezas de carnero, emblema de Cosme I el Gran Duque de Toscana.




Durante la Segunda Guerra Mundial, a diferencia de todos los demás puentes de Florencia, el Ponte Vecchio no fue destruido por los alemanes durante su retirada el 4 de agosto, de 1944.

​Según la tradición esto se debió a una orden expresa de Hitler

Sin embargo, su acceso quedó obstruido debido a la destrucción de los edificios a ambos lados del puente.


A la izquierda se ve un tramo del Corredor Vasariano.

El Corredor Vasariano fue construido en 5 meses por orden del Gran Duque Cosme I de Médicis en 1565, y diseñado por Giorgio Vasari

Su construcción estuvo relacionada con la boda del hijo y sucesor de Cosme, Francisco, con Juana de Habsburgo-Jagellón, sobrina del Emperador Carlos V


Traspasado el Puente Vecchio, el Corredor Vasariano pasa por encima de la logia de la iglesia de Santa Felicita. En este punto la galería tiene un balcón, protegido por una baranda, que mira al interior de la iglesia, para permitir que la familia del Gran Duque pudiera presenciar las celebraciones sin mezclarse con las masas.
En el tramo de la Galería Uffizi, el Corredor Vasariano es usado como una galería de arte en la que se exhiben una colección de retratos de los Médicis.





Puente de la Trinidad desde el Puente Vecchio. 

Cruzándolo se llega también al Palacio Pitti, centro de un interesante barrio de Florencia con las iglesias Espíritu Santo y del Carmen como centro.



Para conectar el Palazzo Vecchio (sede del gobierno de Florencia) con el Palazzo Pitti, residencia del Gran Duque de Toscana, Cosimo I de Medici, este  encarga a Giorgio Vasari, el que pinta los frescos de la cupula de Brunelleschi en el Duomo,  que construyera el famoso Corredor vasariano sobre el puente, el cual se finalizó en 1565.
Este corredor da una vuelta en torno a la Torre de Mannelli ya que los dueños de la misma no permitieron que fuera alterada o destruida para la construcción del corredor.