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martes, 26 de enero de 2021

Los Pacheco de Portugal a Castilla. Los señores de Belmonte, Cuenca.

Fernández de Béthencourt

Hermanos García Carraffa,

Fernán Jeremías casa con Mayor Suárez, o bien con Inés Benegas. Debió de tener este caballero otra segunda mujer ya que en un documento del año 1098 se le cita como esposo de doña Ermesenda García.

Hijo de la primera esposa y su heredero fue Payo o Pelayo Fernández, señor de Ferreira de Aves. Casa con Teresa Pires, Teresa Pérez, que algunos genealogistas llaman Inés y fue su hijo, Pedro Páez quien casó con Teresa Ramírez de Acuña, de este mismo linaje de los Pacheco, señora de la Casa de Acuña, de cuyo enlace fue sucesor, Ruy Pérez, señor de Ferreira de Aves, que casa con Teresa Pérez de Cambra. Hijo de los anteriores fue Fernán Ruiz, primero que tomó el sobrenombre de Pacheco.

Fue Fernán Ruiz Pacheco señor de Ferreira de Aves y Alcaide Mayor de Celorico y uno de los conquistadores de Sevilla. Casó este caballero con Constanza Alfonso de Cambra, o Constanza de Riba de Visela. Tuvo entre otros, al primogénito, Juan Fernández Pacheco, casó con Estefanía López Paiva, cuyo hijo Lope Fernández Pacheco. Había casado este caballero dos veces, la primera con María Gómez Tavera y en segundas nupcias con María Ruiz de Villalobos.

Fue este caballero del Consejo del rey Fernando I y del partido contrario a los que apoyaron el casamiento de este soberano con Leonor Téllez de Meneses, en contra del matrimonio concertado por éste con la hija de Enrique II de Castilla, por lo que se instaló en Castilla al servicio de Enrique III, permaneciendo en la corte castellana hasta la muerte del rey don Fernando de Portugal en 1384, entrando definitivamente en este reino donde falleció en 1389, siendo enterrado en un túmulo de la Capilla de San Cosme y San Damián en la cabecera de la catedral de Lisboa.

Del primero de estos enlaces nació entre otros, Diego López Pacheco el Grande, Ricohombre en Portugal, señor de Ferreira de Aves, Penela, Oliveira, Bellas y Celorico en Portugal, Embajador en Castilla, Notario mayor de Castilla y en este reino Señor de Béjar, que casó con Juana Vázquez Pereira.

De este d Diego López Pacheco, junto a don Coello y don Álvaro González, se valió el rey Alfonso IV para asesinar a su nuera Inés de Castro en 1355, esposa no legítima del príncipe don Pedro, que una vez heredó el reino con el nombre de Pedro I, persiguió al referido don Diego López Pacheco que se refugió en Castilla, y desde allí escapó hacia Aragón entrando al servicio de don Enrique de Trastámara, hasta su coronación en 1369 con el nombre de Enrique II, por lo que el rey le premió por sus servicios con el señorío Béjar en 1375. A todo renunció para volverse a Portugal a la muerte de Pedro I, quien en su testamento le había reconocido su inocencia, siendo restablecido en su honra y señoríos en la Ciudad portuguesa de Santarém en 1377.

Había casado Diego López Pacheco con Juana Vázquez Pereyra siendo padres de Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira de Aves, Penela, Celorico y Oliveira. Mayor del rey Juan I de Portugal, estuvo presente en 1384 en la Batalla de Aljubarrota, de donde pasó a Castilla al servicio del rey castellano Enrique III, confiscándosele todos sus bienes en Portugal, por lo que el monarca castellano le concedió en compensación la Villa de Belmonte de la que fue su primer Señor. Había casado en Portugal con Inés Téllez de Meneses, cuya unigénita y heredera María Pacheco fue la segunda señora de Belmonte.

Casa esta señora con Alfonso Téllez Girón y Vázquez de Acuña, hijo de Martín Vázquez de Acuña, primer conde de Valencia de don Juan, y de Teresa Téllez Girón.

Ambos eran parientes por lo que hubieron de disponer de una bula de dispensa pontificia.

Nacieron dos hijos de este matrimonio que fueron dos de los más destacados personajes de la corte del rey Enrique IV:

Juan Pacheco, primer marqués de Villena, primer conde de Xiquena y primer duque de Escalona.

Pedro Girón, primer señor de Ureña y maestre de la Orden de Calatrava, de quien descienden los duques de Osuna.

La vida sentimental y privada de Juan Pacheco fue tan agitada como su trayectoria política. Contrajo matrimonio tres veces, tuvo al menos doce hijos legítimos que le sobrevivieron, y unos cuatro o cinco bastardos. El primer matrimonio continúa siendo aún hoy un episodio ciertamente inédito y poco conocido de su vida. Por fortuna, la información que he hallado en el Archivo Ducal de Frías nos proporciona bastantes datos sobre este singular casamiento. Los otros dos, especialmente el segundo, están mejor documentados.

http://institucional.us.es/revistas/historia/36/art_6.pdf LAS MUJERES DE JUAN PACHECO Y SU PARENTELA Alfonso Franco Silva, 2009.

Pacheco todavía pudo encontrar tiempo para engendrar otros cinco hijos bastardos, de los que tenemos constancia, porque es muy probable que hubiese tenido alguno más.

De estos cinco bastardos, tres eran varones y dos las hembras.

La primera de ellas, llamada Beatriz, fue casi con seguridad la primera hija que tuvo Pacheco, es muy probable que incluso antes de estar casado con María Portocarrero. En cualquier caso, fue la mayor de todos los hijos que tuvo el primer marqués de Villena, tanto de los legítimos como de los ilegítimos.

Pacheco utilizaría a esta hija como instrumento para deshacerse de un peligroso competidor, Rodrigo Portocarrero, que hacia 1448 estaba ganando con rapidez los favores del príncipe Enrique. Pacheco, temeroso de perder la privanza absoluta que hasta entonces había alcanzado junto a don Enrique, dio un golpe de mano y en una jugada maestra consiguió alejar del círculo íntimo del príncipe a su rival. Para ello, le dio en matrimonio a Beatriz, previamente legitimada, con lo que convertía a Rodrigo en su yerno, logrando del príncipe que le concediese el título de conde de Medellín, además de las villas y tierras que lo formaban y que Pacheco le cedió gustosamente con tal de quitárselo de en medio. Había que conseguir alejar a Portocarrero de la influencia de don Enrique y enviarlo a tierras extremeñas, aunque este objetivo se hiciese al precio de una renuncia porque, en efecto, Pacheco le daba sus tierras de Medellín, además de a su hija bastarda. Los esponsales se celebraron en 1453. Pacheco daría como dote a su hija la villa de Villarejo de Fuentes y su tierra, según hizo constar años más tarde en su testamento. Viuda de Rodrigo Portocarrero, doña Beatriz volvió a contraer matrimonio, años más tarde con el segundo conde de Cifuentes, don Alonso de Silva. Fue una mujer de gran valor y temple como lo demostraría luchando en tierras extremeñas en el bando de su hermano Diego contra los Reyes Católicos en la guerra de sucesión castellana.

El segundo bastardo se llamaba Juan, como su padre. Fue también legitimado por cédula de Enrique IV dada en Écija, el 25 de abril de 145651. Pacheco alude a él en sus testamentos. Al parecer, tanto Juan, como Beatriz, y la siguiente bastarda llamada Isabel, eran hijos de una misma mujer, Catalina Alfón de Ludeña.

Don Juan Pacheco logró hacer carrera en la orden de Santiago, gracias al apoyo prestado por su padre que era maestre de esa orden.

Isabel de Meneses, llamada después de Pacheco, fue la tercera hija bastarda del marqués de Villena. Fue también legitimada en 1456 por Enrique IV, y parece que era igualmente hija, como los dos anteriores, de Catalina Alfón. Su padre también alude a ella en sus testamentos cuando dice que ya la ha casado con el Adelantado Mayor de Castilla, Pedro López de Padilla. Un excelente matrimonio para una bastarda, igual que el que había hecho su hermana mayor, Beatriz.

El cuarto bastardo de Juan Pacheco se llamaba Alonso. Aunque su padre no le menciona en sus mayorazgos, ni tampoco en sus dos testamentos, sabemos que fue especialmente querido por su hermano Diego, segundo marqués de Villena, con el que colaboraría en todas sus empresas militares. El Archivo Ducal de Frías conserva alguna información sobre él, en concreto el inventario que de sus bienes mandó hacer su hermano Diego tras la muerte de Alonso en 1490 combatiendo en la vega de Granada. Se ignora el nombre de la madre de este bastardo. Tras ser legitimado, su padre lograría para él la encomienda de Villafranca y Castilseras de la orden de Calatrava, consiguiendo, más tarde, en 1473, por donación de Enrique IV, las rentas del servicio y montazgo de los ganados que pasaban por el Campo de Calatrava. Don Alonso dejó dos hijos ilegítimos, Alonso y Juan Pacheco, que quedarían bajo la protección de su tío el marqués don Diego.

Pacheco dejó todavía un último bastardo, Rodrigo, muy niño aún cuando él murió. Quedó también a cargo del primogénito del linaje, don Diego, que, al parecer, consiguió en 1508 de Fernando el Católico que le concediera un beneficio eclesiástico. Don Rodrigo no tuvo sucesión.

La crónica portuguesa Nobiliario del Conde don Pedro retrotrae el origen de los Pachecos a los comienzos del siglo XII, al gallego Fernán Jeremías, quien acompañó al conde Enrique de Borgoña, esposo de la hija de Alfonso VI, doña Teresa, a conquistar Portugal para convertir el ducado que regentaba en un reino independiente de Castilla, aprovechándose de las turbulencias políticas y militares entre Castilla y Aragón por el enfrentamiento de los desavenidos esposos doña Urraca de Castilla y Alfonso el Batallador de Aragón. En recompensa por los servicios prestados, en 1126 doña Teresa le concedió el señorío sobre Ferreira de Aves, que será el lugar solariego de los Pacheco portugueses.

 

A Fernán Jeremías le sucede su hijo Payo o Pelayo Fernández, quien acompaño al rey portugués Alfonso Enríquez en varias expediciones guerreras de conquista… Por sus servicios al rey, éste le confirmó en su señorío sobre Ferreira.

Los sucesivos señores de Ferreira fueron Pedro Páez, su hijo Ruy Pérez y el hijo de éste, Fernán Ruiz.

Fernán Ruiz de Ferreira es el personaje más famoso de la familia después del fundador.  Este personaje es el que comenzó a tomar el sobrenombre-mote- de Pacheco. Fue señor de Ferreira de Aves, alcalde mayor de Celorico y brilló por la defensa heroica de esta plaza, sitiada durante tres meses en 1246.

El hijo de Fernán Ruiz fue Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira, personaje irrelevante del que nació Lope Fernández Pacheco, uno de los personajes más notorios y relevantes del Portugal de su época. Su sucesor fue su hijo Diego López Pacheco, nacido hacia 1304 y que murió nonagenario en 1385.

Diego López Pacheco junto con Alonso Gonçalves y Pedro Coelho, por orden del rey, dieron muerte a puñaladas a Inés de Castro aprovechándose de que el príncipe Pedro había emprendido una cacería. Esta dama gallega formaba parte del séquito de doncellas que llevaba consigo doña Constanza Manuel, hija del señor de Villena don Juan Manuel, cuando desde el castillo de Garcimuñoz fue a Portugal para casarse con el príncipe heredero don Pedro. El príncipe se enamoró locamente de Inés de Castro con la que tuvo cuatro hijos, al mismo tiempo que atendía, a la vez, a doña Constanza Manuel, que murió de parto en Santarém al dar a luz al futuro rey de Portugal, Fernando I.

Su hijo fue Juan Fernández Pacheco, señor de Ferreira de Aves, Penela, Celorico y Olivenza, alcalde mayor de Santarém y perteneciente al Consejo Real. Tanto el padre como el hijo participaron en la decisiva batalla de Aljubarrota de 1385 defendiendo los derechos dinásticos de Juan de Avis. Dado que sus hijos legítimos ya habían fallecido y que su hijo Juan era bastardo, don Diego López Pacheco logra que el rey legitime a este hijo en 1389; y en 1392 logra que le confirme a él mismo en el mayorazgo de Ferreira de Aves para que pueda heredarlo su hijo Juan.

El 16 de enero de 1398, en Tordesillas, Enrique III concedía a Juan Fernández Pacheco el señorío de Belmonte, Cuenca, con sus aldeas de Osa, Monreal e Hinojos

A este bastardo Juan Fernández Pacheco lo heredará una hija, a la cual transmitirá un solo apellido, el cual será justamente el mote de Pacheco. María Pacheco.

 


martes, 24 de enero de 2012

Belmonte. Cuenca


Armas de los Pacheco, marqueses de Villena en Alicante y duques de Escalona en Toledo.   Castillo de Belmonte.






Escudo cuartelado: 1&4: en campo de plata, dos calderas endentadas en faja de oro y gules,una sobre otra, con tres serpientes de oro saliendo de cada lado de las asas, una hacia dentro y los dos hacia fuero (Pacheco); 2&3: en campo de sable una banda de oro, cargado en el cientro de un escudete de gules sobrecargado de una cruz floreteada de plata, y en las costadas de nueve cuñas de azur, cinco en el diestro y cuatro en el siniestro; bordura de plata con cinco escudetes de azur cargado cada uno de cinco besantes de plata puestos en aspa [quinas de Portugal] (Acuña de Valencia).




Armas de María de Pacheco, señora de Belmonte


En campo de plata, dos calderas endentadas en faja de oro y gules,una sobre otra, con tres serpientes de oro saliendo de cada lado de las asas, una hacia dentro y los dos hacia fuero.




Armas de los Acuña.




Rama segúndogenita de la casa de Acuña descendiente de Lope Vázquez de Acuña, muerto hacia 1447, hermano menor del I conde de Valencia de Don Juan, y tronco de los condes de Buendía, marqueses de Caracena, marqueses de Castrofuerte, marqueses de Falces, y del duque de Huete.


Armas primitivas de los Acuña. acrescentados con la bordura de Portugal en recuerdo del matrimonio del I conde de Valencia de Don Juan con la infanta María de Portugal.

martes, 29 de noviembre de 2011

Juana de Luna Pimentel y Zúñiga, III condesa de San Esteban de Gormaz.



Diego López Pacheco, II  marqués de Villena por cesión de su padre en Arévalo en 1468, y II duque de Escalona.  II conde de Xiquena, IV señor de la villa de Belmonte y su tierra, V conde de San Esteban de Gormaz por su mujer nieta del Condestable Álvaro de Luna, y también por esta señor del Infantado. Mayordomo mayor del rey Enrique IV de Castilla, de su Consejo, mayordomo mayor de los Reyes Católicos. Muere en  Escalona en 1529. Había casado en 1469 con Juana de Luna Pimentel y Zúñiga, III condesa de San Esteban de Gormaz, señora de la ciudad de Osma y del Infantado, de las villas de Riaza, Maderuelo, Castilnovo, Fresno, Langa, Fresnas, Oradero, Alcozar y Barahona.

Muere la III condesa de San Esteban de Gormaz  en 1480 y es  sepultada en la catedral de Cuenca en la Capilla de los Caballeros o de los Albornoz y luego de los Carrillo de Albornoz. Fue madre de Juan Pacheco de Luna llamado a ser el IV  conde del estado  San Esteban de Gormaz, pero muere en 1501. Había nacido en Belmonte en 1472. Muere sin sucesión.

En la colegiata de Belmonte y en su cabecera levantada por el I marques de Villena están enterrados los padres y abuelos del I Marqués.

El II marqués de Villena fué enterrado en la capilla mayor del Monasterio del Parral, de Segovia.

La Capilla de los Caballeros es la capilla más importante de la Catedral. Fundada en el siglo XIII por don García Alvarez de Albornoz y su esposa doña Teresa de Luna. Se cree que originariamente esta capilla estaba situada en uno de los ábsides de la catedral y que fuerón destruidos para construir la doble girola. Refundada por Gómez Carrillo de Albornoz, canónigo y tesorero de la catedral en estilo renacentista siglo XVI. Trazada por Antonio Flórez, comenzarón las obras entre 1520 y 1525 siendo terminadas en 1531. 

En el suelo, el sepulcro de doña Teresa de Lunadestaca la cabeza y las manos de piedra blanca en relieve sobre la negra pizarra en la que se ha grabado la silueta del cuerpo. El sepulcro es obra del siglo XIV. Es el único resto que nos queda de la anterior capilla del siglo XIII.


Es así que se pierde el enterramiento de la III condesa de San Esteban de Gormaz.
También encontramos varios sepulcros con estatuas yacentes de alabastro, de García Álvarez de Albornoz y de Alvar García de Albornoz, padre y hermano del Cardenal de Toledo, don Gil de Albornoz , realizados en el siglo XVI durante la reforma de la capilla. Restaurados los sepulcros y la capilla desde junio de 2002, una vez finalizados, la capilla, de carácter privado, se abrió al público el 26 de octubre de ese mismo año.

Y también el sepulcro del obispo Antonio Palafox, colocado en esta capilla en el siglo XIX. 






En 1448 se adapta la cabecera para abrir una doble girola y se añade a la planta.

En el siglo XV se construye la sacristía y la sala capitular, detrás de la girola y se adosan a ella algunas capillas.

En el siglo XVI se edifican algunas capillas como la de los Apóstoles, la de los Albornoz y el arco de Jarnete que abre el claustro, también construido en esa época.

En el siglo XVII se levanta la capilla del Sagrario y se le encomienda la reforma de la fachada a los arquitectos José Arroyo y Luis Arriaga, imponiendo el estilo barroco pero conservando parte de su esencia gótica.

En el siglo XVIII Ventura Rodríguez realiza varios altares, en especial el de la Capilla Mayor.

En 1902 se produce el hundimiento de la torre de Giraldo, esto afectó gravemente a la fachada del templo, su reconstrucción se ha alargado hasta nuestros días.





Fernando Yáñez de la Almedina, (Almedina, Ciudad Real, h. 1475-1540). Pintor español. Puede ser considerado el «más exquisito pintor del Renacimiento en España». Se le cita por vez primera en unas Relaciones de los pueblos de España (1575), en la misma Almedina, como «licenciado Yánez».

Documentado en Cuenca a partir del 1525.

 se encarga del Retablo de la Crucifixión de la capilla de los Caballeros de la catedral. 

El estilo leonardesco se manifiesta en la Epifanía de la capilla de los Caballeros de la catedral de Cuenca, de la que Antonio Ponz, cuando todavía se desconocía su autoría, escribió que si no era de Leonardo da Vinci había de ser «de algún célebre hombre de los que iban a estudiar su obra a Florencia».

Del análisis de las pinturas ejecutadas en solitario al final de sus carreras se desprende un mejor conocimiento de la pintura italiana de finales de quattrocento por parte de Yáñez, quien maneja con soltura y combina con acierto en sus pinturas de la capilla de los Caballeros de la catedral de Cuenca modelos tanto de Leonardo como de Filippino Lippi, que parecen exigir una estancia en Roma previa a su paso por Florencia. La muerte de Lippi en 1504 y el abandono de la proyectada Batalla de Anghiari por Leonardo, que parte para Milán en mayo de 1506, explicarían el retorno a la península.

En 1525 se encontraba en Cuenca, donde otorgó poder, declarándose vecino de Almedina, para cobrar ciertas deudas que tenía pendientes en Valencia, poniendose de manifiesto que, a pesar del traslado a su localidad natal, no había perdido el contacto con Valencia. De 1526 a 1531 trabajó en la catedral de Cuenca en la capilla de los Albornoz y de los Carrillo de Albornoz, llamada de los Caballeros. En 1532 reaparece en Almedina como compadre en un bautizo, lo que se va a repetir en los años siguientes hasta octubre de 1537, fecha de la última referencia documental disponible. En el mes de enero de 1536, en una visita hecha a Almedina por los comisionados de la Orden de Santiago, se citaba a «Hernandiañez» entre los vecinos «de cuantía» de la localidad, lo que habitualmente implicaba un reconocimiento de hidalguía

Yáñez, que tuvo cuatro hijos, aparece documentado en Almedina hasta 1537, 

dedicándose por completo al desaparecido retablo mayor de su pueblo natal.

Introductor de las fórmulas quattrocentistas italianas en Valencia y Castilla la Nueva. Su conocimiento de la pintura de Leonardo da Vinci, con quien pudo colaborar en el perdido mural de La batalla de Anghiari, conjugando su influencia con la de otros pintores italianos como Filippo Lippi o Perugino, se pone de manifiesto tanto en el conjunto de su producción pictórica como en sus dibujos (Museo del Louvre) y en la labor de sus seguidores directos, como el conquense Martín Gómez el Viejo.

Retablo de la  Asunción. Capilla de los Caballleros. Obra de Martín Gómez



lunes, 12 de enero de 2009

Enlaces matrimoniales de los titulares del condado de Escalona, marqueses de Villena.

Juan Fernández Pacheco, III señor de Belmonte, se convertirá en el valido de Enrique IV de Castilla, hijo de Juan II, y en su principal apoyo nobiliario una vez eliminado el condestable don Álvaro de Luna. La fidelidad del Marqués y su falta de prejuicios a la hora de mantenerse en el cargo y con ello mantener al propio Enrique IV en el trono le supone aumentar su poder económico lo que se concreta en los nuevos títulos nobiliarios que recibe como son el de conde de Xiquena en 1461 y el de duque de Escalona en 1472. El apoyo político a los intereses del rey Enrique IV en la trama sucesoria al trono de Castilla se concreta al convertirse la Casa de Villena en la principal defensora de los derechos dinásticos de la princesa Juana cuando se oponga a su tía, la futura reina Isabel la Católica, en la guerra civil que se vive en el reino a finales del siglo XV. Desde el año 1445 era Juan Pacheco el primer marqués de Villena. Las posesiones del marquesado de Villena en la provincia de Cuenca alcanzan una importancia fundamental cuando don Juan de Pacheco consiga de Enrique IV ser nombrado maestre de la orden de Santiago y con ello acceder a las grandes riquezas de esta orden militar. El apoyo a los intereses de la princesa Juana supondrá una importante pérdida de posesiones y de influencia para la Casa de Villena cuando Isabel gane en la guerra civil que la enfrenta a su sobrina. Los Reyes Católicos arrebataron al segundo marqués de Villena, Diego López Pacheco, sus posesiones, le obligaron a jurarles fidelidad e incorporaron la villa de Belmonte a la Corona declarándola villa independiente. Igualmente le desposeyeron del título de marqués de Villena, aunque los sucesivos duques de escalona lo seguirán utilizando.
Juan Fernández Pacheco, Rico-hombre de Castilla, era III señor de Belmonte, y fue nombrado I marqués de Villena (12.7.1445), I duque de Escalona (17.12.1472) y I conde de Xiquena (1460). Fue Camarero mayor del príncipe de Asturias, hijo del rey Juan II de Castilla. En 1440, obtuvo la Trinchantía y cuchillo de mesa del mismo príncipe. Desde el 11.3.1440 fue consejero del rey Juan II. Desde el 22.9.1441fue Alcaide de Segovia. Desde el 12.4.1440 fue Camarero mayor de la Cámara de los Paños. Desde el 2.10.1441 fue Camarero mayor del Rey. Desde el 10.1.1442, fue Mayordomo mayor del príncipe Enrique. Desde el 17.8.1440 fue alcaide de Logroño. Desde el 15.8.1448 fue Adelantado Mayor de Castilla. Desde el 22.6.1451 al 20.1.1456 fue Mayordomo mayor del rey Enrique IV de Castilla. Desde el 24.10.1454 fue Mariscal de Castilla. Desde el 6.4.1458 fue caballero de la orden de Santiago (previa dispensa del Papa por estar casado, Bulla 15.11.1453). Fue elegido treinta y nueve Maestre de la Orden en Ocaña el 19 de Julio de 1467. También caballero de la orden aragonesa de La Jarra desde el 20 de noviembre de 1449. Nació en Belmonte en 1419 y muere en Trujillo el 1 de octubre de 1474.

Era Juan Fernández Pacheco hijo de Alfonso Téllez Girón, señor de El Frechoso en Portugal; hijo del I conde de Valencia de Campos-ahora de don Juan en León- por su segundo matrimonio con la titular del señorío y nieta de Pedro I de Portugal que había casado en primeras nupcias con Teresa Téllez Girón señora de El Frechoso y hermano de Lope Vázquez de Acuña que emparenta a este linaje portugués con el importante linaje conquense de los Albornoz, y de María Pacheco II señora de la villa de Belmonte y su tierra; hija única y heredera de Juan Fernández Pacheco IX señor de Ferreira de Aves, Penela, Celorico y Olivença en Portugal. Guarda mayor del rey Juan I de Portugal, alcalde-mayor de Santarém y primer señor de Belmonte en Castilla, y de Inés Téllez de Meneses de ascendencia también portuguesa. Los padres del que será primer marques de Villena a pesar de la disparidad de sus apellidos son primos hermanos, el padre nieto de Violante López Pacheco y la madre nieta de Diego López Pacheco VIII señor de Ferreira de Aves, ambos hijos de VII señor de Ferreira de Aves. Decir de Diego López Pacheco que fue en 1355 uno de los asesinos de Inés de Castro amante de Pedro I de Portugal y a la que conocemos como “la reina que reino después de morir”. Después del asesinato se refugia en Ciudad Rodrigo, luego pasa a Aragón y después a Francia. Regresa a su vejez a Portugal
Los antepasados de los Pacheco proceden de Portugal y son descendientes de Fernán Ruiz Pacheco; siendo Pacheco un mote, señor de Ferreira en Portugal, que vivió a mediados del siglo XIII. Un nieto de Fernán Ruiz, Lope Fernández Pacheco séptimo señor de Ferreira, ya está al servicio del futuro rey castellano Pedro I. y su primogénito, Diego López Pacheco, al servicio de Enrique II. Juan Fernández Pacheco, primogénito de Diego López Pacheco, recibe en el año 1398 de Enrique III el título de primer señor de Belmonte y el segundo, Lope Fernández Pacheco, el de señor en Salamanca de Cerralbo en 1379 de manos de Enrique II convirtiéndose el señorío en marquesado en el año 1533.

Juan Fernández Pacheco casa en primeras nupcias en Toledo el 27 de septiembre de 1435 (disuelto el 13 de febrero de 1442) con Juana de Luna, hija natural de Fray Rodrigo de Luna, Gran Castellán de Amposta de la orden de San Juan, con Ángela Sériala.
Contrae un segundo matrimonio en 1442 con María Portocarrero, VI señora de la villa de Moguer, señora de Villanueva del Fresno, testó 1471. Hija y heredera de Pedro Portocarrero V señor de la villa de Moguer, IV señor de Villanueva del Fresno, alcalde mayor de Sevilla, jefe, cabeza y pariente mayor de toda la casa de Portocarrero en Portugal y Castilla, y de Beatriz Enríquez, hija mayor de Alfonso Enríquez, I señor de Medina de Río Seco, Almirante de Castilla, sobrino de Enrique II; hijo de su gemelo Fadrique, y de Juana de Mendoza.
Casa en terceras nupcias con María de Velasco, I duquesa de la villa de Roa; que casa una vez viuda con Beltrán de la Cueva I duque de Alburquerque, conde de Ledesma, Maestre de santiago que muere el 31 de diciembre de 1492 y que sucedió en el valimiento de Castilla durante el reinado de Enrique IV a don Álvaro de Luna y al propio marqués de Villena hasta el punto de considerar a la princesa Juana hija suya. María Es la hija tres de Pedro Fernández de Velasco II conde de Haro, Condestable de Castilla, camarero mayor del rey Enrique IV, y de Mencía de Mendoza, hermana del I duque del Infantado. Padres de Mencia Pacheco que casa con Diego de Cárdenas I duque de Maqueda en Toeldo.

El Ducado de Valencia de Campos fue creado en 1387 a favor de don Juan de Portugal, hijo del Rey don Pedro y de doña Inés de Castro. Don Juan se casó primero en 1377 con doña María Téllez de Meneses, hermana de la reina Leonor de Portugal, y por segunda vez 1378 con doña Constanza de Castilla, hija bastarda de Enrique II. de Castilla. A la muerte de este Duque, su hija y su yerno fueron Condes de Valencia, llamada después de don Juan. Antes señorío del infante Juan de Castilla que muere en 1319 y es hijo de Alfonso X” el Sabio”

Diego López Pacheco hijo de Juan Fernández Pacheco y María de Portocarrero es II marqués de Villena por cesión, ocurrida en Arévalo el 5 de abril de 1468), II duque de Escalona, II conde de Xiquena, IV señor de la villa de Belmonte y su tierra, III conde consorte de San Esteban de Gormaz y luego quinto titular por derecho, señor consorte titular del Infantado y luego también titular por derecho, mayordomo mayor del rey Enrique IV de Castilla, de su Consejo, mayordomo mayor de los Reyes Católicos desde el año 1480, vasallo del Rey y de la Reina, de sus Consejos, cuarenta maestre de santiago desde septiembre de 1474, capitán general de Andalucía, desde abril de 1490, y de la Frontera de Granada por renuncia de su padre, albacea y testamentario del rey Enrique IV de Castilla. Muere en Escalona el 26 de noviembre de 1529. Casa en primeras nupcias en 1469 con Juana de Luna, III condesa de San Esteban de Gormaz, señora de la ciudad de Osma y del Infantado, de las villas de Riaza, Maderuelo, Castilnovo, Fresno de Cantespina, Langa, Rejas, Oradero, Alcozar y Barahona; que muere en 1480 siendo sepultada en la catedral de Cuenca, hija única de Juan de Luna, II conde de San Esteban de Gormaz y de Albuquerque; luego señorío y ducado de Beltrán de La Cueva, señor del Infantado y de la ciudad de Osma, de las villas de Ayllón, Maderuelo, Riaza, Fresno de Cantespino, Alcozar, Castilnova, Rejas, Oradero, Ríofrío, Fontanera, Brasa, condestable y notario mayor de Castilla, copero mayor del rey Juan II de Castilla, canciller mayor del Sello, camarero mayor de la Cámara de los Paños, alguacil mayor de Toledo, y de Leonor de Zúñiga, hija mayor de Álvaro de Zúñiga, I duque de Arévalo, Plasencia y Béjar, conde de Ledesma, nieta paterna de Álvaro de Luna, I conde de San Esteban de Gormaz y de Albuquerque, duque de la ciudad de Trujillo, condestable de Castilla, maestre de Santiago y de su tercera mujer Juana Pimentel; hija del II conde de Benavente. Padres de Juan Pacheco de Luna, IV conde de San Esteban de Gormaz, que nace en Belmonte el 24 de abril de 1472 y muere aquí en 1501. Le hereda su padre.
Contra segundas nupcias con Juana Enríquez, dama de la Reina Católica, hija de Alonso Enríquez, tercer almirante de Castilla, II conde de Melgar de la Frontera y señor de Medina de Río Seco, y de María de Velasco. Juan Enríquez muere en 1530. La abuela de Juana es prima hermana y ambas descendientes de Juana de Mendoza. Padres de diez hijos. El primogénito Fernando muere antes de 1504 heredando su segundo hijo también de nombre Diego.

viernes, 9 de enero de 2009

Pachecos y Mendozas.

El señorío de Belmonte en Cuenca, base territorial del marquesado de Villena, fue creado con parte de los territorios del alfoz de Alarcón. El señorío sobre la villa de Belmonte fue concedido por Juan I de Castilla a Juan Fernández Pacheco, cuyo nieto sería el primer marqués de Villena. Enrique IV, biznieto de Juan I concedió el marquesado de Villena en el año 1461 a Juan Pacheco, III señor de Belmonte. El territorio de Belmonte se amplia a lo largo del siglo XV como recompensa a la fidelidad que los Pacheco mantendrán a Juan II, nieto de Juan I. Como recompensa a don Juan Fernández Pacheco, III señor de Belmonte, por la defensa que hace en la batalla de Olmedo de los intereses de Juan II y de Álvaro de Luna; válido del rey y condestable de Castilla, el monarca le nombra marqués de Villena en el año 1445.
En este punto es necesario mencionar la situación de la Corte castellana a lo largo del siglo XV considerándola como el escenario en el que se desarrolla un apasionante entramado político y social de lucha por el poder y que culmina con la guerra civil que da paso a una nueva etapa en la historia de España.
Recordemos que el que será Juan II hereda el trono en el año 1406 a la muerte de su padre, Enrique III “el Doliente”, con sólo un año de edad. Durante la minoría del futuro monarca el gobierno de Castilla estuvo en manos de su tío Fernando de Antequera quien en 1412 fue elegido rey de Aragón trás el Compromiso de Caspe al ser nieto por vía materna del rey aragonés Pedro IV “el Ceremonioso”. La regencia de Fernando de Antequera sirvió para que sus hijos, uno de los cuales será el siguiente rey de Aragón con el nombre de Juan II, como su homónimo y primo de Castilla, se aliaran con la alta nobleza castellana para controlar el gobierno de Castilla. En 1419, el príncipe Juan a los catorce años empieza su reinado y la pequeña nobleza y los burgueses, encabezados por Álvaro de Luna, le ayudan a expulsar de Castilla a los Infantes de Aragón y a someter a los nobles que en Castilla les apoyan. Recordar que Juan II de Aragón es padre de Fernando “el Católico” por lo que él y su mujer la princesa Isabel son primos segundos como biznietos ambos de Juan I de Castilla.
En el año 1445 la batalla de Olmedo que tiene lugar en los alrededores de esta vallisoletana dirime el enfrentamiento entre el rey Juan II y los levantiscos nobles castellanos contando el monarca con el apoyo de algunas de las casas nobles más poderosas de Castilla, la pequeña nobleza y la burguesía. Por este apoyo Juan Fernández Pacheco, III señor de Belmonte, recibe en 1445 el título de marqués de Villena, Alicante, el de conde de Xiquena, Murcia, en 1460 y en 1472 el de duque de Escalona, Toledo, siendo el principal apoyo del futuro rey de Castilla Enrique IV, aunque para conseguir esto no le importe traicionar a don Álvaro de Luna del, su aliado y mentor y del que fue paje, hasta consentir su procesamiento y muerte en la horca que tiene lugar en Valladolid el 2 de junio de 1453. El señor de Belmonte y Enrique IV mueren ambos en el año 1474. Era el señor de Belmonte seis años mayor que su rey y treinta años menor que el Condestble. No sólo los intereses políticos unen al señor de Belmonte y al Condestable sino que también Álvaro de Luna para reforzar su alianza política casa al Pacheco en 1435 con su prima hermana Juana de Luna. Este matrimonio es anulado en 1442 aduciendo el señor de Villena el haber sido contraído cuando apenas contaba quince años. También en 1442, Juan Pacheco contrajo segundas nupcias con María de Portocarrero, VI señora de Moguer y de Villanueva del Fresno, hija de don Pedro Portocarrero y de doña Beatriz Enríquez. Ésta es hija de Alonso Enríquez, almirante de Castilla y señor de Medina de Rioseco en Valladolid y de Juana de Mendoza que es tía del primer marqués de Santillana señor de la Casa de Mendoza. Pero, ¿qué mejor manera de continuar asegurando la alianza política que con la relación familiar? Así María de Portocarrero es sobrina de la que fue segunda mujer del Condestable de nombre Elvira Portocarrero que había muerto antes de 1431 sin dejar descendencia, siendo este año cuando en el Condestable contrae su tercer y último enlace con Juana Pimentel que es prima hermana de Elvira Portocarrero por ser ambas nietas de Juana de Mendoza por vía materna. El señor de Belmonte y María Portocarrrero fueron padres de diecisiete hijos. El señor de Belmonte fue también padre de dos hijos naturales.
Juan Fernández Pacheco casa por tercera vez y de nuevo con una Mendoza prima en cuarto grado de su segunda mujer como es María Fernández de Velasco y Mendoza, primera duquesa de Roa e hija del que es ahora Condestable de Castilla, Pedro Fernández de Velasco y primer conde de Haro en La Rioja. María es prima hermana del II duque del Infantado por su madre siendo su padre primo en tercer grado del II Infantado al ser el Condestable de Castilla biznieto de la muy nombrada Juana de Mendoza que es tía abuela del I duque del Infantado.
A este respecto deberíamos añadir que los Mendoza a diferencia de los Pacheco en la lucha sucesoria por el trono de Castilla apoyarán a la princesa Isabel lo que permitirá su engrandecimiento, mientras que la Casa de Villena verá por su apoyo a la princesa Juana muy limitado su poder y su prestigio en el reinado de los Reyes Católicos, aunque el primer marqués de Villena estaba ligado a los Mendoza por su matrimonio con una nieta de Juana de Mendoza. Pero durante el reinado de Juan II y de su hijo Enrique IV de poco valían las relaciones familiares ante el deseo de mantener la propia situación política en el tramado de intereses nobiliarios que rodeaban las figuras de estos monarcas. El título de duque del Infantado refrendado por Isabel al hijo de Iñigo López de Mendoza, Diego Hurtado de Mendoza segundo marqués de Santillana, es la recompensa al apoyo que la Casa de Mendoza le está dando en la lucha que mantiene contra su sobrina Juana. Ya en 1475 Enrique IV había nombrado duque del Infantado a Diego Hurtado de Mendoza para mantener el apoyo de la familia Mendoza a su hija y a la Corona iniciado en la batalla de Olmedo, título que en 1476 reafirma la futura reina Isabel. Después de lo dicho podríamos añadir que la Casa de Mendoza supo jugar mejor su poder y su influencia en estos años de crisis en Castilla y estar siempre en el bando ganador en tanto que los Villena jugaron peor sus cartas apoyando a Juana, la hija de Enrique IV, en vez de apoyar a Isabel, su hermanastra, en la guerra por la Corona que tuvo lugar entre los años 1475 y 1479. A lo acabado de recoger añadir que la Casa de Villena para no quedar aislada frente al nuevo poder que significaban los Reyes Católicos y en busca de alianzas que hicieran olvidar su pasado jugará nuevas cartas y buscará alianzas matrimoniales que la coloquen al lado de los vencedores como eran entre otros, los Mendoza. Así, el I marqués de Villena casará a su hija Francisca Pacheco con su primo en cuarto grado el II conde de Tendilla; el Gran Tendilla, y primer marqués de Mondejar que es nieto del primer marqués de Santillana y así primo hermano del II duque del Infantado. Nos encontramos con que el segundo Infantado está casado con una hija del Condestable y de su tercera mujer Juana Pimentel y que es hijo del primer titular y su primera mujer Brianda de Luna y Mendoza siendo Brianda hija de una prima hermana del Condestable. Así, el segundo titular del Infantado casa con una prima segunda de su madre siendo ésta prima hermana del Condestable que casa con el que fuera mayordomo real de Juan II y cuyo puesto ocupa Álvaro de Luna como favorito del monarca. María Pacheco hija al igual que Francisca del primer marques de Villena casa con su primo segundo Rodrigo Alonso Pimentel IV conde y I duque de Benavente y su hija María Pimentel lo hace con el III duque del Infantado que es así hijo de un primo hermano del marido de Francisca. Las abuelas de María y Rodrigo son hermanas e hijas de Juana de Mendoza. Recordar lo ya dicho acerca de Juana Pimentel que como recordamos fue la tercera y última mujer del Condestable es tía del citado IV conde y I duque de Benavente siendo además Juana y el III conde de Benavente nietos de la igualmente ya citada Juana de Mendoza por lo que la segunda mujer del primer marqués de Villena y la tercera de don Álvaro de Luna son primas hermanas y miembros de la Casa de Mendoza como nietas de Juana de Mendoza. Estos matrimonios refuerzan lo dicho sobre el mundo de intereses en los que se mueven los nobles de la corte castellana del siglo XV en la que las alianzas matrimoniales son una carta más del complicado juego que se desarrolla en el que los vínculos familiares no evitan las venganzas políticas como ocurre en el caso de Pacheco y el Condestable.
Pero no solamente se establecen estas alianzas familiares ente los Mendoza y los Pacheco sino que los Pacheco se acercan a la Corona cuando el tercer marqués de Villena, Diego López Pacheco, casa con la tercera marquesa de Moya, Luisa de Cabrera, nieta de la que fuera gran amiga de la reina Isabel y de su mismo nombre Isabel de Bobadilla. Isabel de Bobadilla y su marido Andrés de Cabrera serán los primeros marqueses de Moya. La alianza entre Moya y Villena era muy interesante para el marqués de Villena pues la Casa de Moya estaba emparentada con la familia Mendoza pues la que será tercera marquesa consorte de Villena es nieta del I duque del Infantado y prima hermana del tercer titular del Infantado. Unir a ello que la prima del III Villena la ya mencionada María Pimentel casa precisamente con el III duque del Infantado. No podía Villena conseguir mejores apoyos en la Corte que los del Infantado es así que los cuartos titulares de Villena y Infantado son por su pertenencia a la Casa de Mendoza primos segundos. Los marqueses de Villena tenían gran interés en las tierras del marquesado de Moya ya que en el año 1451 Juan II dio Moya a Juan Fernández Pacheco contra el que se resistieron los moyanos con éxito pasando la villa a la Corona. En 1463, Enrique IV hizo donación del señorío de Moya a don Andrés de Cabrera, "el buen vasallo", su mayordomo real. También entonces se opusieron los moyanos. Esta decisión de la reina no agrado demasiado a los moyanos pues Moya siempre estuvo de parte de Isabel en el proceso sucesorio y no vieron bien que fuera recompensado su apoyo a Isabel enviando la villa al poder señorial confirmando un señorío dado por Enrique IV a un noble de su corte sobre un territorio fiel a Isabel, aunque Andrés Cabrera fuera el esposo de su gran amiga y confidente. El señorío de Moya se convertirá en marquesado en el año 1480 al terminar la guerra civil en Castilla. Parece que Isabel en su testamento se arrepintió de la decisión de separar a los moyanos de la Corona. El primogénito de este matrimonio es el segundo marqués de Moya y su hija la tercera titular, su segundo hijo, Fernando, será el primer conde de Chinchón y su hermana Isabel de Cabrera y Bobadilla casa con el I marqués de Cañete en Cuenca y tambien Mendoza.
Para dar un adecuado final a esta complicada trama familiar y a tono cono lo expuesto decir que el II marqués de Villena había casado en primeras nupcias en 1469 con su prima segunda Juana de Luna que no es otra que la nieta de Álvaro de Luna y su tercera mujer Juana Pimentel. Juana de Luna es hija de Juan de Luna heredero del Condestable. A este respecto ver que la madre del II marqués de Villena y la madre de su mujer son primas hermanas. Juana de Luna y Diego Fernández Pacheco son padres de Juan Pacheco de Luna. No olvidemos que ya Juan Fernández Pacheco, padre de Diego, casó en primeras nupcias con una prima hermana del Condestable.



jueves, 17 de abril de 2008

Las tres bodas de don Juan Fernández Pacheco, I marqués de Villena.

El 27 de septiembre de 1435, con quince años de edad, Juan Pacheco, señor de Belmonte y I marqués de Villena así como I conde de Xiquena y I duque de Escalona, se casó en primeras nupcias con doña Juana de Luna, prima hermana de don Álvaro de Luna, Condestable de Castilla y Valido del rey castellano Juan II, e hija legítima de Fray Rodrigo de Luna, Gran Castellán de Amposta y primera dignidad de la Orden de San Juan de Jerusalén en Aragón. El matrimonio se llevó a cabo por presiones de don Álvaro de Luna sin la voluntad del esposo, Juan Pacheco recurrió varias veces contra la validez del matrimonio, hasta que el 13 de febrero de 1442 el matrimonio quedó anulado por sentencia de don Diego Sánchez de Rivas, Vicario General de la Diócesis de Segovia. En 1442, Juan Pacheco contrajo segundas nupcias con doña María de Portocarrero, señora de Moguer y de Villanueva del Fresno. Del enlace de don Juan Pacheco con doña María Portocarrero nacieron diecisiete hijos. Los tres hijos varones primeros se encargaron de continuar las ramas más famosas del linaje: Pacheco, Portocarrero y Girón. Don Juan Pacheco dividió sus estados en éstos tres hijos, instituyendo tres Mayorazgos. De este modo, se dividieron también los apellidos de los tres hermanos, quedando Diego López Pacheco heredero del I Mayorazgo, Pedro Portocarrero heredero del II Mayorazgo y Alonso Téllez Girón con el III Mayorazgo, imponiendo el apellido Téllez Girón en memoria de su abuela paterna doña Teresa Téllez Girón, alternando en la sucesión del Mayorazgo, permutando en la sucesión los nombres de Alonso Téllez Girón con Juan Pacheco. Viudo de doña María de Portocarrero, en 1472, don Juan Pacheco volvió a contraer terceras nupcias, en la Villa de Peñafiel, con doña María de Velasco, hija de don Pedro Fernández de Velasco, II Conde de Haro y VI Condestable de Castilla, y de doña Mencía de Mendoza, hermana del I Duque del Infantado. Juan Pacheco fundó en Belmonte el Monasterio de San Francisco de la Observancia y el Monasterio de Santa María de El Parral en Segovia, de estilo gótico mudéjar, de la orden de los jerónimos y reposo secular de la familia Pacheco. Don Diego López Pacheco, hijo primogénito de don Juan Pacheco y de doña María Portocarrero, heredero del I Mayorazgo, fue II Duque de Escalona, II Marqués de Villena, Pretenso Maestre de Santiago y Capitán General en la Guerra de Granada. Después de la toma de Granada, los Reyes Católicos por Privilegio Real de 4 de Diciembre de 1491 le hicieron merced de las Villas y Tierras de Serón y Tíjola, cesando en el título de Marqués de Villena que fue absorbido por los Reyes Católicos. A pesar de las diligencias de don Diego López Pacheco para que el título nobiliario revertiera a la familia, los Reyes Católicos no accedieron a tal restitución. No obstante, los Señores de este linaje continuaron utilizando entre sus títulos el de Marqués de Villena. Don Diego López Pacheco se casó en primeras nupcias, en el reinado de Enrique IV, con doña María de Luna, Condesa de San Esteban de Gormaz e hija de don Álvaro de Luna. Del matrimonio nació don Juan Pacheco de Luna, III Conde de Santisteban. Al morrir sin sucesión, el Condado de Santisteban quedó incorporado al linaje Pacheco. El Condado de San Esteban de Gormaz quedaba formado por Alcocer, la villa de Ayllón, Baraona, Castilnovo, Fresno de Cantespino, la villa de Maderuelo, la ciudad de Osma, la villa de Riaza, la villa de San Esteban y el Castillo de Garci Muñoz. El segundo matrimonio de don Diego López Pacheco, en el reinado de los Reyes Católicos, fue con doña Juana Enríquez - hija de don Alonso Enríquez, Conde de Melgar y III Almirante de Castilla, y de María de Velasco. Como merced por el casamiento, los Reyes Católicos les confirmaron el Señorío de Escalona, ratificando el título de Duques de Escalona. Del segundo matrimonio nacieron los hijos: Diego López Pacheco, Isabel Pacheco y Magdalena Pacheco. El matrimonio don Diego López Pacheco y doña Juana Enríquez fue enterrado en el Monasterio de El Parral de Segovia.
Diego López, II Marqués de Villena, fundó los conventos de la Concepción Francisca de Ayllón y Escalona, gravando a sus sucesores don los gastos del capítulo de la provincia franciscana de Castilla, ostentando el Patronato General de la Orden Franciscana para España. Don Diego López Pacheco, natural de Escalona, fue III Duque de Escalona, pretenso Marqués de Villena, Conde de Santisteban, Señor de Belmonte y su tierra, y Caballero del Toisón de Oro. Se casó con doña Luisa de Cabrera y Bobadilla, natural de Escalona, tercera Marquesa propietaria de Moya. El matrimonio falleció en 1556, siendo enterrados en el Monasterio de El Parral de Segovia, como todos los antecesores de los Villena.

lunes, 7 de abril de 2008

Belmonte.
















































La primera referencia escrita de Belmonte es del siglo XIII sin que parezca aceptable su denominacion de "las Chozas", correspondiendo ésta a Villamayor de Santiago- Toponimia Conquense, Heliodoro Cordente Martinez, p, 44-45. Corresponde la toponimía de la Villa a su situación sobre un "Monte"; BEL-Monte. En 1323, el Infante don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X, construye el antiguo alcazar, del que ya poco queda. En 1371, Pedro I la incorpora a la corona de Castilla independizándola de la Tierra de Alarcón. En 1398, Enrique III dona Belmonte a Juan Fernández Pacheco, I marqués de Villena y conde de Escalona en Toledo, quien según documento fechado el 12 de octubre de 1456 levanta el Castillo en el cerro de San Cristobal y la muralla que rodea la localidad. Es iniciativa suya también la colegiata de San Bartolmé que comienza a levantarse en 1459. En Belmonte nace ya el II marqués de Villena, que es su señor desde 1467. La oposición de padre e hijo a la princesa Isabel en la guerra civil mantenida contra su sobrina la princesa Juana por el trono castellano es la causa de que Belmonte pase de nuevo a la Corona cuando Isabel es reina de Castilla.
En su Castillo de estilo gótico mudejar hay que destacar la escalera y los artesonados. Es el más singular de España en cuanto a su estructura. En la Colegiata, levantada sobre una iglesia visigoda, destaca la sillería del coro tallada para la catedral de Cuenca en 1454 con historias de la Biblia por Egas Cueman, padre de Enrique Egás -éste es descendiente de una familia de arquitectos y escultores de origen flamenco que trabajaron en Toledo en la segunda mitad del siglo XV. Su padre Egas Cueman, buen conocedor de la pintura flamenca como se advierte en el trasaltar de la catedral de Toledo, ejecutado en colaboración con Juan Guas. Trabajó también en el monasterio de Guadalupe, donde dejó los sepulcros de Gonzalo de Illescas y Alonso de Velasco, además de algunos grupos escultóricos en el claustro. Enrique Egas se formó al intervenir en los encargos familiares y trabajó con frecuencia en colaboración con su hermano Antón. Fue uno de los grandes arquitectos españoles del período comprendido entre finales del gótico y comienzos del Renacimiento. Su primera actuación fuera del marco familiar fue su intervención en el palacio del Infantado de Guadalajara, obra de Juan Guas, a quien sucedió, en 1496, como maestro de obras de la catedral de Toledo y del monasterio de San Juan de los Reyes, cuyo claustro es obra suya. Tabaja igualmente en las catedrales de Coria y Zaragoza-. Nos ocuparemos más detenidamente de la colegiata un poco más tarde. Junto con ella y el Castillo hay que mencionar el hospital de San Andrés para peregrinos y transeuentes, en estado ruinoso. Parte de sus retablos fueron llevados a la Colegiata. La vida municipal se mueve alrededor de la plaza mayor del Pilar desde donde se puede ver el colegio de los Trinitarios, dedicado a centro de usos sociales. El edificio de correos y telégrafos es el antiguo colegio de la Compañía de Jesús, que fue cárcel comarcal.
El gótico del siglo XV tiene uno de sus mejores edificios en la iglesia-colegiata de San Bartolomé. Es obra de los maestros Marquima y Bonifacio Martín. En esta iglesia, que fue erigida como Colegiata en 1459, se conservan los sepulcros de los miembros de la casa de Villena. Consta de tres naves, siendo más ancha la central, separadas por pilares cilíndricos con baquetones y sencillas bóvedas de crucería. El ábside, poligonal, tiene siete gajos con dos huecos de arcos ojivales que dan luz al altar, con un interesante retablo barroco del siglo XVII, y lateralmente, en exterior, cuenta con una torre cuadrada de dos tramos a los pies del edificio, contrafuertes en el ábside, huecos ojivales y atrio exterior. De sus dos portadas de acceso, la Puerta del Sol, a los pies, es de estilo gótico; la otra, la de los Perdones, es gótico-renacentista. Contiene magníficas tablas, un retablo mayor de Hernando de Espinosa, y otro retablo, en la capilla de los Gómez de León, es una posible obra de Diego de Tiedra; la capilla de la Purificación se dice obra de Esteban Jamete. Cuenta también con una extraordinaria rejería, obra de Juan Francés, y, en su mayor parte, de Hernando de Arenas. Fue el lugar de bautismo de fray Luís de León.
Fotografías del castillo y la colegiata de Belmonte, tomadas en julio de 2006.