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jueves, 29 de abril de 2010

El palacio del duque de Anglada, Palacio de Larios, y el parque del Retiro. Madrid. El Hotel Villamagna.


Palacio de Anglada. Fachada de la calle Serrano. Levantado por Juan de Anglada hacia 1875.
En la manzana comprendida entre las calles del Marqués de Villamagna y José Ortega y Gasset estuvo el palacio de Anglada. Vistas del hotel Villamagna en la avenida de la Castellana, donde tenia su fachada principal el Palacio.

La puerta del jardín del palacio de Anglada es ahora la puerta de Odonell del Parque del Buen Retiro. Del Jardín quedaron en La Castellana los dos cedros que podemos ver delante del hotel Villamagna,, construido sobre los terrenos que ocupaban el Palacio. El derribo de este Palacio en el año 1962 podemos considerarlo una auténtica catástrofe en la sucesión de hechos de este tipo ocurrida en Madrid. Díez años más tarde se levanta el Hotel.

El Palacio de Anglada fue levantado alrededor de un gran patio cerrado, al estilo árabe que entonces estaba de moda. Su calidad era tan alta y las escayolas imitando las formas de la Alhambra de Granada tan perfectas, que impresionaba a los visitantes. En torno a él se distribuían las distintas dependencias, dormitorios, comedor, despachos, gabinetes, tocadores… Además, los mejores pintores y escultores participaron en la decoración interior. En la buhardilla se hallaban las habitaciones destinadas a la numerosa servidumbre que solían tener este tipo de personajes y que realmente necesitaba el cuidado de un palacio de tales dimensiones, y tan costoso. Pero, antes de que terminara el siglo, Anglada se arruinó, y el Banco Hipotecario se hizo cargo del edificio.

En junio de 1895 se abrió al público para una exposición de arte que alcanzó gran notoriedad en la prensa de la época debido a las maravillas que mostraba. Posteriormente, el edificio permaneció cerrado hasta que en los comienzos del siglo XX pasó a ser propiedad del marqués del Genal y sus sobrinos los marqueses de Larios.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Fuente de los Galápagos. Parque del Buen Retiro. Madrid.



Fue construida en 1832 para celebrar el nacimiento de la reina Isabel II. La obra, realizada por el arquitecto José María Mariátegui y el escultor José Tomás, consiste en tres gradas sobre un zócalo, y en el centro una columna con hojas acuáticas que sostiene una taza de la que sale una caracola. Completan el conjunto cuatro niños sobre delfines, dos ranas, y dos galápagos de bronce de los que la fuente ha adoptado el nombre. Situada en un principio en la Red de San Luis, a finales del siglo XIX fue trasladada a su emplazamiento actual en la plaza de Nicaragua del Parque del Retiro, por iniciativa de don José Urioste, director de Fontanería y Alcantarillado del Ayuntamiento.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Estanque Grande y Monumento a Alfonso XII. Parque del Buen Retiro. Madrid.













A principios del siglo XX se erigió el monumento a Alfonso XII, junto al estanque, que está realizado en bronce y mármol.
El conjunto entero mide 30 metros de alto, 86 metros de largo, 58 metros de ancho y participaron en su elaboración más de veinte escultores.
Siendo la primera estatua conmemorativa de las que durante este siglo han ido poblando los jardines, obras de Benlliure, Clará y Mateo Inurria entre otros.
En 1902 se convocó un concurso nacional para construir un monumento al rey Alfonso X, a iniciativa de la reina madre doña María Cristina. El ganador fue el arquitecto catalán José Grases Riera con un grandioso proyecto en uno de los lados mayores del Estanque del Retiro compuesto por una gran columnata con un gran número de esculturas que rodearía a la estatua ecuestre del rey, a un lado del estanque. Se crea un espacio arquitectónico con una gran columnata que rodeara la estatua ecuestre del monarca, y una escalinata que bajara hasta el agua del estanque adornada con leones de piedra y alegorías en bronce. Al fallecer, fue sustituido en la dirección por Teodoro Anasagasti que no introdujo modificaciones. El 18 de mayo de 1902, al día siguiente de la proclamación de Alfonso XIII como rey de España, se colocó la primera piedra de este monumento que acabó convirtiéndose en un homenaje a la patria personificada por su rey.
Este camino une la glorieta de Guatemala y el monumento al general Martinez Campos con el Estanque y el Monumento a Alfonso XII.








Desde su creación, estos jardines contaron con una amplia red de canales, estanques y lagos artificiales. El corazón de todo este entramado hidraulico era un enorme depósito de agua comunmente conocido como Estanque Grande. Se considera que se construyó en el reinado de Felipe II , aprovechando un lago ya existente. Este estanque tiene 280m de largo y 140m de ancho. Contaba con seis norias que le alimentaban de agua que estaban rematadas con chapiteles de pizarra del mismo estilo que el resto de las edificaciones del retiro. En medio del estanque había una isleta de forma ovalada que hacía las veces de pescadero o también de escenario, ya que no eran pocas las representaciones teatrales que aquí se celebraban, naumaquias. En la época romana se llamaba naumaquias a las representaciones de batallas navales célebres, simuladas sobre lagos artificiales- batallas navales de salón-. Contó con un Embarcadero situado en el lado oriental del estanque que fue sustituido por el monumento a alfonso XII.






Monumento al general Martínez Campos. Parque del Buen Retiro.

Situada en la glorieta de Guatemala, unida por un corto paseo con el Estanque Grande y el Monumento a Alfonso XII.

Erigida por iniciativa del senador y marqués de Cabriñana del Monte tras una suscripción popular iniciada en diciembre de 1904, fue inaugurada el 28 de enero de 1907. Diseñada por Mariano Benlliure, consta de un pedestal de piedra que soporta la estatua de bronce del general Martínez Campos.
Arsenio Martínez Campos. Nace en Segovia en 1831y muere en Zarauz en 1900. A los veintiocho años comenzó a forjar su fama de militar profesional en la primera guerra de África, en la que combatió a las órdenes del general Prim. Acabada ésta, participó en la campaña de México de 1862. Al estallar la revolución liberal de 1868, sin intención de entrar en el juego de las rivalidades políticas, solicitó el traslado a Cuba. Poco antes se había producido allí el levantamiento conocido como el Grito de Yara a raíz de una abusiva subida de impuestos. Martínez Campos participó en la lucha contra los insurrectos hasta 1872, año en que fue repatriado con el grado de brigadier.
Proclamada la Primera República, el gobierno lo nombró gobernador de Cataluña, donde, implicado ya en el campo político, comenzó a conspirar en favor de la restauración monárquica. El 29 de diciembre de 1874 se pronunció en Sagunto y proclamó a Alfonso XII rey de España. No obstante el protagonismo de su participación en la restauración de la monarquía, el soberano no lo incorporó al gobierno y lo puso al frente de la campaña contra los carlistas, quienes se habían alzado nuevamente en armas en Cataluña y Navarra.
Tras la derrota carlista, fue nombrado capitán general en 1876, y al año siguiente, Cánovas lo envió a Cuba, donde continuaba el conflicto con los rebeldes. El 3 de noviembre llegó a La Habana al frente de 25.000 hombres y, con el capitán general Joaquín Jovellar, emprendió una vasta ofensiva militar que combinó con gestos favorables a la negociación política. Después de que sus tropas apresaran a Tomás Estrada Palma, presidente de la República cubana, y matasen a Eduardo Machado, el 10 de febrero de 1878 firmó con los rebeldes Emilio Luaces y Ramón Roa la paz de Zanjón.
De vuelta en España, en 1879 presidió un gobierno conservador que cayó al poco tiempo a raíz de sus discrepancias con Cánovas del Castillo. Pasó entonces a las filas del partido Liberal-Fusionista de Práxedes Mateo Sagasta, quien en 1881 le confió el ministerio de Guerra. En el desempeño de esta cartera fundó la Academia General Militar.
En 1885, poco antes de la muerte de Alfonso XII, al parecer éste le encargó la mediación entre los jefes de los dos partidos dinásticos. Fruto de esta intervención y de los acuerdos a que llegaron Cánovas del Castillo y Sagasta se estableció el sistema de alternancia entre liberales y conservadores en el ejercicio del poder. Más tarde ocupó las capitanías generales de Castilla la Nueva y Cataluña.
En 1893, siendo capitán general de esta última, fue objeto en Barcelona de un atentado anarquista fallido, a raíz de la represión que había desatado contra organizaciones obreras. A finales del mismo año intervino en la breve guerra de Melilla y en 1895, ante el recrudecimiento de la guerra de emancipación en Cuba, fue enviado nuevamente a la isla, pero en esta ocasión sus tácticas no dieron resultado. Tras negarse a aplicar métodos represivos más violentos, regresó a España y se retiró de la vida pública.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Parque del Buen Retiro. Madrid.



Casita del Pescador. Responde a la estética del siglo XVIII y XIX cuando los jardines y fincas de recreo se llenaban de pequeñas construciones dedicadas al esparcimiento. Tal es el caso destacado del Parque del Capricho que está sembrado de construcciones de este tipo ideadas por la duqesa de Osuna.










Las piedras que quedan -del ábside y la portada meridional- de la ermita de San Ssidro convivencon los restos de una noria del siglo XVII, enterrada bajo un montículo de tierra adosado a las ruinas y que fue descubierta durante la rehabilitación de la ermita realizada en 1998.
Ermita de San Isidro o San Isidoro. Esta iglesia se construyó sobre otra prerrománica que albergó en Ávila las reliquias de San Isidoro en su viaje de Sevilla a León el el año 1062. Tras la desamortización llegó su definitiva ruina y en el siglo XIX Emilio Redondo de Nicolau donó los restos del templo al Estado que las reedificó primero en los jardines del Museo Arqueológico, pasando al Parque del Retiro definitivamente en 1897. San Isidro es una de las varias iglesias románicas que existían extramuros de Ávila en el siglo XIII. En un principio, fue llamada de San Pelayo, pero luego pasó a San Isidoro -que derivó en Isidro- porque la comitiva que portaba el cuerpo del santo obispo hizo una parada en su capilla.
Montaña Artificial. Es una montaña artificial creada por orden del rey Fernando VII en el año 1815. El objetivo era cubrir con una bóveda, una noria, que se hundió al poco tiempo, y en la cima, un tragaluz, haciendo de mirador. La noria era la encargada de llevar el agua a la ría hasta el estanque donde se hallaba la denominada Montaña artificial.
También llamada Montaña de los Gatos, Montaña de los Osos o Montaña Rusa, por los animales que allí se encontraban y que era una expansión de la Casa de Fieras del Retiro. En la actualidad alberga una sala de exposiciones en su interior. En sus inmediaciones se encuentran las ruinas de la ermita de San Pelayo y San Isidro

Los Jardines tienen su origen entre los años 1630 y 1640, cuando el Conde-Duque de Olivares, don Gaspar de Guzmán y Pimentel, valido de Felipe IV, 1621 - 1665, le regaló al rey unos terrenos para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Así, con la reforma del Cuarto Real que había junto al Monasterio, se inició la construcción del Palacio del Buen Retiro. Contaba entonces con unas 145 hectáreas. Aunque esta segunda residencia real iba a estar en lo que en aquellos tiempos eran las afueras de la villa de Madrid, no estaba excesivamente lejos del alcázar y resultó ser un lugar muy agradable por estar en una zona muy boscosa y fresca.
Bajo la dirección de los arquitectos Giovani Batista Crecenzi y Alonso Carbonell se construyeron diversos edificios, entre ellos el teatro del Buen Retiro. Perduran aún el Casón del Buen Retiro, antiguo Salón de Baile, el Museo del Ejército, antaño Salón de Reinos con sus paredes decoradas con pinturas de Velázquez, Zurbarán y frescos de Lucas Jordán y los jardines. Éstos se levantaron al mismo tiempo que el palacio, trabajando en ellos, entre otros, Cosme Lotti, escenógrafo del Gran Duque de Toscana, y edificándose una leonera para la exhibición de animales salvajes y una pajarera para aves exóticas. El estanque grande, escenario de naumáquias y espectáculos acuáticos, el estanque ochavado o de las campanillas y la ría chica pertenecen a este período inicial.
A lo largo de la historia, en este conjunto se han ido efectuando modificaciones, no siempre planificadas, que cambiaron la fisonomía del jardín, como el Parterre diseñado durante el reinado de Felipe V, la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro en tiempos de Carlos III o el Observatorio Astronómico, obra de Juan de Villanueva, reinando Carlos IV. El rey Carlos III fue el primero en permitir el acceso de los ciudadanos al recinto, siempre que cumpliesen con la condición de ir bien aseados y vestidos.
Durante la invasión francesa, en 1808, los jardines quedaron parcialmente destruidos al ser utilizados como fortificación por las tropas de Napoleón. El palacio es totalmente destruido, menos la parte de Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos.
Tras la Guerra de la Independencia, Fernando VII inició su reconstrucción y abrió una parte del jardín al pueblo, como ya hiciera Carlos III. El monarca se reservó una zona, entre las calles de O'Donnell y Menéndez Pelayo, donde construyó una serie de edificios de recreo siguiendo la moda paisajística de la época, conservándose aún la Casa del pescador, la Casa del contrabandista y la Montaña Artificial.
Reinando Isabel II se abrió la calle de Granada, calle que más tarde se llamaría de Alfonso XII, vendiéndose al estado los terrenos comprendidos entre ésta y el Paseo del Prado que fueron urbanizados por particulares.
Tras la revolución de 1868, la Gloriosa, los jardines pasan a se propiedad municipal y sus puertas se abrieron a todos los ciudadanos, comenzando una época en la cual, la ría grande y el estanque de San Antonio de los Portugueses se transformaron en Paseo de Coches. Se colocaron las fuentes de los Galápagos y de la Alcachofa, realizándose la fuente del Ángel Caído, obra de Ricardo Bellver. En el Campo Grande se edificaron el Palacio de Cristal y el Palacio de Velázquez, obra de Ricardo Velázquez Bosco. De gran importancia para el estado actual del Retiro fue el Jardinero Mayor del Ayuntamiento fue Cecilio Rodríguez