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miércoles, 2 de junio de 2010

Cuartel del Conde Duque. Madrid.

Calle del Conde Duque, 9.

Fue mandado construir por Felipe V en 1717 para albergar a las compañías de los Reales Guardias de Corps, un cuerpo militar de élite que había sido creado en 1704 para la custodia y escolta de los reyes. La realización del proyecto fue encomendada al arquitecto Pedro de Ribera -por entonces maestro mayor de obras -, quien lo concibió como un grandioso cuartel de estilo francés.

De unas enormes dimensiones puesto que albergaría a seiscientos guardias y cuatrocientos caballos. Fue durante mucho tiempo el más grande de Madrid.

Su planta es un paralelogramo rectángulo, y consta de tres patios rectangulares, siendo el central más amplio que los laterales. Destaca la portada principal, de estilo churrigueresco, en donde se puede leer la siguiente inscripción: “Reinando Felipe V. Año de 1720”. Corona la portada el escudo Real. En 1854 fue destinado a cuartel de Caballería. Al producirse un incendio en 1869, se abandonó el edificio pues buena parte de él había sido pasto de las llamas. En 1969 lo adquirió el Ayuntamiento de Madrid con el propósito de devolver al edificio sus trazas originales y de contar con un edificio adecuado para albergar un centro cultural.

Responde a una necesidad militar con proyección internacional que el ejército español había perdido progresivamente con los últimos reinados anteriores. Había fondos de Hacienda reservados para tal efecto. Madrid tenía muchos cuerpos de armas. El cuartel de Conde Duque se construyó para albergar a los Guardias de Corps que se encargaban de la protección del rey. El encargado, una vez más fue el arquitecto Pedro de Ribera que encontraba siempre soluciones para que cada edificio cumpla con su cometido. En este inmenso edificio, hubo que distribuir tres patios interiores, el mayor siendo el patio central. Se gastó bastante dinero para su construcción, dejando de lado la decoración innecesaria para no aumentar los gastos. La decoración aceptada consistió principalmente en la magnífica portada churrigueresca con escudo de armas reales y los óculos dispuestos entre cada una de las ventanas de la primera planta. La portada lleva esta inscripción: Reinando Felipe V. Año de 1720. Después de ser utilizado por el Cuerpo de Guardias de Corps, fue cuartel de Caballería y luego lo ocupó el Colegio General militar. Hasta el año 1969, hubo en él un cuerpo de caballería en uno de los patios. Luego fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid para hacer en él un gran centro cultural.

El edificio es vecino del Palacio de Liria. Como fue construido sobre terrenos de cuatro manzanas, se creyó que en ellas estaba una finca de Gaspar de Guzman, conde duque de Olivares, como lo dice Mesonero Romanos. Luego al estar realmente el solar ocupado por el palacio del conde de Aranda, o de Miranda del Castañar, y duque de Peñaranda de Duero se pensó que era la razón de su nombre. Pero estudios más atentos señalan que probablemente sea debido al conde de Lemos y tercer duque de Berwick y Liria.

Para que la portada sea vista con suficiente espacio, Pedro de Ribera mandó hacer una pequeña plaza delante de ella, mejorando así la perspectiva, ya que la calle es bastante estrecha para tan inmenso edificio.

Rodrigo Álvarez Osorio, IV señor de Cabrera y Ribera, casa con
Aldonza Enríquez, hija de Alfonso Enríquez, I señor de Medina de Río Seco, Almirante de Castilla, y de Juana de Mendoza y Ayala de los señores de Mendoza. Padres de

Pedro Álvarez Osorio, V señor de Cabrera, I conde de LEMOS en 1457, titulado conde de Sarriá. Casa primero con su prima, prima hermana de su madre, Beatriz de Castro, la Vieja, señora de Lemos y Villafranca, heredera de los estados de su hermano mayor, el duque de Arjona, e hija de Pedro Enriquez de Castilla, I duque de Molina y Soria, I conde de Trastámara en 1371, condestable de Castilla, nieto del rey Alfonso XI de Castilla, y de Isabel de Castro, señora de Lemos , hija y heredera de Fernando Rodriguez de Castro, señor de Lemos, medio hermano de Inés de Castro, segunda mujer de Pedro I de Portugal, y hermano de Juana de Castro mujer de Pedro I de Castilla. Casa despues con María de Bazán. Es su sucesor su nieto natural de su primer matrimonio Rodrigo. De su segundo matrimonio Beatriz- Juana- Osorio Bazán que casa con Luis Pimentel, I marqués de Villafranca del Bierzo, de los I duques de Benavente, con sucesión los marqueses de VILLAFRANCA DEL BIERZO. Mencía Osorio que casa primero con Luis de Tovar, señor de Berlanga, y después con Álvaro Pérez Osorio, III marqués de Astorga, IV conde de Trastamara, señor de Villalobos, con sucesión los marqueses de ASTORGA. Constanza Osorio de Bazán que casa con su pariente Bernardino Pimentel Enríquez, I marquesa de Távara, con sucesión los marqueses de TÁVARA.

Fernando Ruiz de Castro Osorio y Portugal, es el I marqués de Sarria y IV conde de LEMOS. Es su nieto Fernando Ruiz de Castro Andrade y Portugal, VI conde de LEMOS, III marqués de Sarria. Casa en 1574 con Catalina de Zúñiga, al Gómez de Sandoval Rojas Zúñiga y Borja, hija de Francisco de Sandoval Rojas y Borja, V marqués de Denia, I. duque de Lerma, I marqués de Cea, sumiller de corps de Felipe III, y de sus Consejos de Estado y Guerra, y de Catalina de la Cerda de los IV duques de Medinaceli, tambien se encuentra Isabel de Borja, hija del IV duque de Gandía. Siendo padrino de boda don Juan de Austria. Sigue su hijo el VII conde de Lemos. Sobrina de éste es Catalina de Portugal Castro y Sandoval, V condesa de Gelves casa en 1624 con su primo, Álvaro Jacinto Colón de Portocarrero y Portocarrero, V duque de Veragua, IV duque de la Vega de la Isla de Santo Domingo, V marqués de la Jamaica, VIII almirante y adelantado mayor de las Indias. Descendiente de Cristobal Colón. Padres de Pedro Nuño Colón de Portugal y Ruiz de Castro, VI duque de Veragua y siguiente en los títulos de su Casa , casa en 1645 con Isabel de la Cueva y Enríquez de Cabrera, hija de Francisco de la Cueva y la Cueva, VII duque de Albuquerque, y de Ana Enríquez de Cabrera y Colonna de Ossivi de los duques de Medina de Río Seco, y despues con su pariente María Luisa de Portocarrero Castro, hija de Francisco Fernando Ruiz de Castro y Portocarrero, duque di Taurisano, conde de Lemos, y de Antonia Girón de los duques de Osuna, sin sucesión. Del primer matrimonio Pedro Manuel Colón de Portugal y la Cueva, VI duque de Veragua, y siguiente en los títulos de su Casa casa en 1674 con Teresa Marina de Ayala Fonseca de Toledo y Fajardo de Mendoza, IV marquesa de la Mota, III condesa de Ayala, IV condesa de Villalonso, hija de Fernando de Ayala Fonseca y Toledo Ulloa Valcárcel, III conde y XXI señor de Ayala, y de Catalina Fajardo y Manrique de los I marqueses de San Leonardo. Padres de Pedro Manuel Nuño Colón de Portugal y Ayala, VIII duque de Veraguay demas de su Casa, casa en Madrid en 1702 con María del Pilar Francisca de Borja Fernández de Córdoba y Aragón, hija de Felix María Fernández de Córdoba y Aragón Folch de Cardona Anglesola y Recqueséns, IX duque de Sessa, y de su primera mujer Margarita María de Aragón y Benavides Folch de Cardona y Corella Dávila. Padres de un hijo y una hija que mueren. Sigue la hermana del VIII duque, Catalina Ventura Colón de Portugal y Ayala, IX duquesa de Veragua y demás de su Casa en 1716 con James Francis FitzJames Stuart y Burgh, II duque de Berwick, II duque de Liria y Xérica, Grande de España de primera clase, hijo de James FitzJames, I duque de Berwick, I duque de Liria y Xérica, hijo natural del rey James II de Inglaterra. Padres de Diego Jacobo, III duque de Berwick, XIV conde de LEMOS, que seguirá.

Alfonso XI con Leonor de Guzmán es padre de Fadrique Enríquez. Padre de Pedro Enríquez de Castilla y de Alfonso Enríquez de Castilla. Es Pedro con Isabel de Castro padre de Beatríz de Castro y Alfonso padre de Aldonza que casa con Rodrigo Osorio. El hijo de este último matrimonio es el I conde de Lemos que casa con Beatriz de Castro, prima hermana de la madre del I conde de Lemos.

Es Isabel de Castro prima hermana de su marido ya que es también nieta de Alfonso XI porque su madre es Juana Alfonso de Castilla, hija de Alfonso XI y así hermana de Fadrique, que casa con Fernando Rodríguez de Castro. Son estos los padres de Isabel de Castro.

Pasa el condado de Trastamara como unica heredera de su padre a Isabel y a su marido que se titula conde de Trastamara, nombre de la dinastia que inaugura Enrique II, tío de Isabel y también de su primo hermano y marido, como se ha dicho.
Enrique II de Trastámara, 1333-1379. También llamado llamado Enrique II de Castilla, El de las Mercedes o El Fraticida. Conde de Noreña y de Gijón. Nació en Sevilla, el 13 de enero 1333, siendo hijo extramatrimonial de Alfonso XI y Leonor de Guzmán, y el cuarto de los hijos que nacieron de esta relación. Rodrigo Álvarez de Asturias, mayordomo mayor de Alfonso XI, fue su custodio, cuando sólo tenía un año y a su muerte en 1335 , le dio en herencia el condado de Noreña. Era su heredero su sobrino Ferrán Rodríguez de Villalobos, al haber muerto sus hijos legítimos. Posteriormente cambia el testamente a favor del príncipe Enrique, Enrique II. A la muerte de su padre en 1286 y de su hermano primogénito en 1296, hereda el señorío de Noreña y Colunga, que incluía extensos territorios en el centro de Asturias y en Castilla y León. Hereda también la destacada posición en la corte de que gozaba su padre. Recibirá como premio a sus servicios el señorío de Gijón, Allande, Llanes, Nava y Ribadesella. Fue adelantado de Asturias y más tarde de Galicia.


El condado de Trastamara le fué dado a Enrique por su padre, el rey Alfonso XI de Castilla algunos años mas tarde.Toma su nombre la sucesión de Enrique II del condado de Trastámara, del latín Tras Tamaris, más allá del Río Tambre en el noroeste de Galicia, título que ostentaba antes de acceder al trono Enrique II el de las Mercedes, 1369 – 1379, tras la guerra civil que terminó con la muerte en 1369 de su hermano paterno Pedro I el Cruel.



La Casa de Trastámara pasó a reinar en Aragón mediante el Compromiso de Caspe (1412), que puso fin a la crisis sucesoria originada por la muerte sin descendencia de Martín I el Humano en 1410.

Enrique II concedió la «merced» del condado de Trastamara a Pedro Álvarez Osorio, primo del conde de Lemos. A sus descendientes sigue perteneciendo el título, aunque no el señorío que quedó convertido en Arcedianato hasta su abolición en 1851.

Los primeros poseedores de los estados de Lemos, Trastámara y Sarria, que ostentaban el título de Conde no podían transmitir los condados, puesto que las “tenencias o condados” tenían un carácter temporal y amovible, pudiendo ser revocados en cualquier momento por el monarca concedente. La creación de los estados de Lemos, Trastámara y Sarria como condados que inicialmente eran no hereditarios se hizo en 1328.

CONDES de TRASTÁMARA, LEMOS y SARRIA, NO HEREDITARIOS

Primer Conde de Lemos, Trastámara y Sarria:

ALVAR NÚÑEZ OSORIO, señor de Cabrera y Ribera, privado de Alfonso XI. Fallece en 1329.

Alfonso XI le confisca los condados y se los entrega a su hijo bastardo ENRIQUE.

Segundo conde de Lemos, Trastámara y Sarria:

ENRIQUE de CASTILLA, ENRIQUE II de Trastámara, dando lugar a la dinastía de Trastámara.

En 1366, el Conde Enrique pierde sus estados gallegos, que les fueron confiscados por su medio-hermano, Pedro I “el Cruel”, quien se los concedió a FERNAN RUIZ DE CASTRO.

Tercer Conde de Lemos, Trastámara y Sarria:

FERNÁN RUIZ DE CASTRO por real cédula dada por Pedro I “el Cruel”, en Santiago de Compostela, a 27 de junio de 1366, siendo su fiel Mayordomo Mayor, e hijo del Rico-Hombre gallego, Pedro Fernández de Castro “el de la Guerra” , primer señor Jurisdiccional de Monforte de Lemos.

En la batalla de Montiel, en las guerras de Enrique II contra su medio-hermano, Pedro I “El Cruel”, Fernán Ruiz de Castro fue hecho prisionero por Enrique II, pediendo también sus condados, y siendo desterrado a Bayona, Francia, donde fallecía en 1375.

Este FERNANDO RUIZ DE CASTRO, a su vez, era cuñado de PEDRO I “el Cruel” y de ENRIQUE II, porque se había casado con la hermanas de ellos, JUANA ENRÍQUEZ DE CASTILLA, hija natural del Rey Alfonso XI.

El nuevo monarca, ENRIQUE II de Trastámara, le confisca los condados y se los concede a su sobrino, PEDRO ENRÍQUEZ DE CASTILLA, hijo de su hermano gemelo el infante Fadrique Enríquez de Castilla y de Leonor Mendoza o Leonor Angulo, siendo

Cuarto Conde de Lemos, Trastámara y Sarria:

PEDRO ENRÍQUEZ DE CASTILLA, condestable de Castilla: Se casó con su prima-hermana, Isabel de Castro Enríquez: hija de Fernán Ruiz de Castro y de la Infanta, Juana Enríquez de Castilla.

Fallece el 2 de mayo de 1400 y los condados vuelven a la Corona.

Quinto Conde de Lemos, Trastámara y Sarria:

FADRIQUE ENRÍQUEZ DE CASTRO, también llamado, FADRIQUE ENRIQUEZ DE CASTILLA Y CASTRO: hijo de Pedro Enríquez de Castilla, condestable de Castilla y de Isabel de Castro Enríquez.

En 1425, Juan II, 1406-1454, le concede los condados.

Con esta concesión, Fadrique aumentó las inmensas posesiones de Galicia y León: Monforte, Villafranca del Bierzo, Ponferrada, Cacauelos, Chantada, Triacastela, Castro Caldelas, Cedeira, Viana lo Bolo. Juan II también le concede el título de duque de Arjona en 1423. En 1429 Juan II, sospechando de su lealtad, lo mandó prender y le confisca todos sus bienes y señoríos, falleciendo en 1430, prisionero en el castillo de Peñafiel.

Pocos años antes, y viéndose sin sucesión legítima de todos sus bienes, Fadrique obtuvo cédulas pontificias para sacar del convento de las Clarisas a su hermana mayor, BEATRIZ ENRÍQUEZ DE CASTRO, con el fin de darla en matrimonio a su sobrino, hijo de su prima hermana Aldonza Enriquez, PEDRO ALVAREZ OSORIO, señor de Cabrera y Ribera, que tenía 20 años, siendo Beatriz su tía, con la finalidad de seguir su sucesión a través de su hermana. Beatriz de Castro tuvo una ardua tarea para ir recuperando nuevamente las propiedades confiscadas a su hermano. Fallece Beatriz Enríquez de Castro en 1455 y su esposo, Pedro Álvarez Osorio en 1483.

Confiscados los bienes de FADRIQUE ENRÍQUEZ DE CASTRO, las dignidades nobiliarias que dan lugar a los condados de Lemos, Trastámara y Sarria, se conceden nuevamente, pero ya con carácter HEREDITARIO y PERPETUO.

EL CONDADO DE TRASTÁMA:

Que constituyen los feudos galaicos regados por el río Tambre, antiguo Támara, en su historia unido al condado de Lemos y al condado de Sarria, después marquesado , se concedió, como I conde de Trastámara con carácter hereditario, el 4 de febrero de 1445, por Juan II, al linaje de los OSORIO DE VILLALOBOS, en la persona de PEDRO ÁLVAREZ OSORIO, señor de Villalobos, primo, de igual nombre, del I conde hereditario de Lemos.

EL CONDADO DE SARRIA:

Que en su historia iba unido al de Lemos y al de Trastámara, fue concedido como MARQUESADO DE SARRIA, con carácter hereditario, por Carlos V por Real Merced de 1 de mayo de 1543, para los primogénitos de la “Casa de Lemos”, siendo ésta representada por el linaje de los CASTRO, y en la persona del IV Conde de Lemos, FERNANDO DE CASTRO y PORTUGAL, también llamado, FERNANDO RUIZ DE CASTRO OSORIO y PORTUGAL. Creado Grande de España de primera clase, el 15 de junio de 1755.

EL CONDADO DE LEMOS:

Que en su historia iba unido al de Trastámara y Sarria, fue concedido con carácter hereditario y perpetuo por Enrique IV, real carta fechada en Sevilla, el 26 de junio de 1456, a la “Casa de Lemos”, siendo esta Casa representada por el linaje de los CASTRO con BEATRIZ ENRÍQUEZ DE CASTRO, casada con PEDRO ÁLVAREZ OSORIO, no confundirlo con el conde de Trastámara, perteneciente a otra rama de los Osorio, como se ha dicho, y fue el I conde de Lemos PEDRO ÁLVAREZ OSORIO. Creado Grande de España por Carlos V en 1520.

Conde de Lemos:

DON PEDRO ÁLVAREZ OSORIO:

Primer matrimonio con BEATRIZ ENRÍQUEZ DE CASTRO,

Segundo matrimonio con MARÍA DE BAZÁN, hija de Pedro de Bazán, vizconde de los Palacios de Valduerna, y de Mencía de Quiñones. Fallecido el 19 de febrero de 1483 en su castillo de Cornatuelo.

Por haber fallecido su sucesor varón, Alonso de Castro, hijo de su primer matrimonio con Beatriz Enriquez de Castro, le sucede uno de sus dos nietos, hijos de Alonso, que son: Rodrigo Enríquez Osorio, también llamado, Rodrigo Enríquez de Castro y su hermano Fernando de Castro.

Este Fernando de Castro se casa con Inés Bermudez, dando lugar este vínculo al linaje de los BERMÚDEZ DE CASTRO.

Y Rodrigo continúa la línea en la sucesión siendo,

II conde de Lemos, Grande de España:

DON RODRIGO ENRÍQUEZ OSORIO o RODRIGO ENRÍQUEZ DE CASTRO:

Nacido en 1459. Casa con su prima TERESA OSORIO, hija de Álvaro Pérez Osorio, señor de Villalobos, II conde de Trastámara y I marqués de Astorga, y de Leonor Enríquez, hija de Fadrique Enriquez, almirante de Castilla, I. conde de Melgar y Rueda y de Teresa de Quiñones, de la Casa de Luna y Alba. Fallecido en 1522. Sepultado en el panteón familiar del Convento de San Antonio de Padua, en Monforte de Lemos, que él había fundado. Le sucede su hija.

El inicio del linaje de Rodigo Álvarez de las Asturias está en Rodrigo Álvarez de Asturias, señor de Noreña, del Castillo de Aguilar entre los ríos Navia y Purcia, y de los territorios llamados también de Aguilar, de Llanes, San Jorge y San Antolín. Fue primer Conde de Asturias y su Gobernador supremo desde el año de 980 al 998. Fueron sus hijos, Munio Rodriguez Can, conocido más bien por el Conde Muñazan, Nuño Álvarez de quien viene la descendencia de los Álvarez de Asturias; y una hija que se llamada Teresa Núñez, y fue madre del Cid Campeador.


Pedro Fernandez de Castro y Andrade, V conde de Lemos y II marqués de Sarria, fue el gran protecto de Miguel de Cervantes. Habitó en unas cosas situadas a junto a la iglesia de Santiago en las inmediaciones del Palacio Real.


El río Manzanares, Entre el Puente de Segovia y el Puente del Rey. Madrid.

Casetas reguladoras del cauce del Manzanares.
Las Vistillas, el actual seminario y la cúpula de San Francisco el Grande.






Ermita de la Virgen del Puerto. El marqués de Vadillo, corregidor de Madrid, quiso embellecer la ribera izquierda del Manzanares que había quedado siempre en estado salvaje. Se hizo un largo paseo al pie del Campo de la Tela y se pidió al arquitecto Pedro de Ribera construir una ermita con jardines. Toda esta parte quedó frondosa, pero ordenada, y la ermita se edificó al norte del Puente de Segovia. Se conservó hasta la Guerra Civil, época en la que fue destruida, perdiéndose cantidad de obras de arte. Poco después de la guerra, el arquitecto Mendoza recibió el encargo de su reconstrucción y últimamente ha sido restaurada por estar en mal estado. En ella, se conserva la tumba del marqués de Vadillo.

También es de Pedro de Ribera el Puente de Toledo 1719-1724. Existía todavía el viejo Puente de Toledo y el marqués de Vadillo pidió a Pedro de Ribera reconstruirlo en 1719. Sus proyectos tuvieron la aprobación de Teodoro de Ardemans, arquitecto y maestro mayor de las obras del Ayuntamiento de Madrid. Se realizó el nuevo puente, terminándose las obras en 1724. Con este puente, el comercio de la calle de Toledo desde la Plaza de la Cebada hacia el sur de España se vio bruscamente favorecido. El proyecto de este puente puede emular a muchos otros del siglo XX y demuestra que Pedro de Ribera tenía ya grandes conocimientos de ingeniería hidráulica. Tanto sus arcos como sus tajamares son extraordinariamente fuertes. Entonces Madrid se encontró provista de dos grandes y magníficos puentes: El de Segovia de Juan de Herrera del siglo XVI y el de Toledo de Pedro de Ribera del siglo XVIII. El puente de Toledo tiene como adornos las esculturas de San Isidro y de Santa María de la Cabeza en estructuras barrocas situadas en la parte central de la calzada, frente a frente.






Vista de la Catedral de la Almudena y el Palacio Real.








Puente del Rey.





El Manzanares camino del teleférico del Paseo del Pintor Rosales

martes, 25 de mayo de 2010

Plaza de Celenque y Plaza de las Descalzas Reales. Madrid.



Comparten espacio la Plaza de Celenque y la de las Descalzas Reales.

Portada del Monte de Piedad de Madrid. Pedro de Ribera, 1681-1742, realizó esta portada barroca en 1733 para la capilla del Monte de Piedad. En la década de 1960, la Caja de Ahorros y Monte de Piedad decidió derribar este edificio de la plaza de las descalzas para construir uno nuevo, en cuya fachada trasera se colocó la portada de Ribera, como vestigio de aquel primitivo edificio.

Tambien es de Pedro de Ribera la portada del palacio del marqués de Perales. Calle de la Magdalena, 10, y calle de la Cabeza, 23.
En 1732 el marqués consorte de Perales del Río, Madrid, mandó construir este palacio sobre los seis sitios que formaban un amplio solar en la calle de la Magdalena.


Antonia Velasco y López de Moeda es creda marquesa de Perales del Río en 1727. Casa con Ventura Fernández de Pinedo y Rodríguez de Ubierna, I conde de Villanueva de Perales de Milla en 1729. Es ahora desde 1990 titular del marquesado y del condado María de los Angeles Fernández-Durán y Roca de Togores.


Entre 1979 y 1983 los arquitectos Manuel Sainz de Vicuña y García Prieto, y Manuel Sainz de Vicuña y Melgarejo rehabilitaron el palacio para convertirlo en la sede de la Hemeroteca Nacional. Con el nuevo siglo el palacio ha sido recientemente restaurado y acondicionado para acoger, desde mayo de 2002, las dependencias de la Filmoteca Nacional.


También de Pedro de Ribera es el Cuartel del Conde Duque en la calle del Conde Duque, da nombre a la misma. Fue mandado construir por Felipe V en 1717 para albergar a las compañías de los Reales Guardias de Corps, un cuerpo militar de élite que había sido creado en 1704 para la custodia y escolta de los reyes. La realización del proyecto fue encomendada al arquitecto Pedro de Ribera, quien lo concibió como un grandioso cuartel de estilo francés. El nombre de Conde Duque le viene dado, por estar asentado sobre el solar que ocupó el palacio del conde de Aranda y duque de Peñaranda, y no como erróneamente se viene identificando con el palacio del Conde Duque de Olivares.

En cuanto al edificio, es de unas enormes dimensiones -puesto que albergaría a seiscientos guardias y cuatrocientos caballos- fue durante mucho tiempo el más grande de Madrid. Su planta es rectangular, y consta de tres patios, siendo el central más amplio que los laterales. Destaca la portada principal, de estilo churrigueresco, la cual consta de dos pilastras rústicas. Corona la portada el escudo Real.

En 1969 lo adquirió el Ayuntamiento de Madrid y encargó sus obras de rehabilitación a Julio Cano Lasso, con el propósito de devolver al edificio sus trazas originales y de contar con un edificio adecuado para albergar un centro cultural.


Tambien obras suyas en el Hospicio de San Fernando y en la que fue sede de la Camara de Comercio.

Francisco de Paula Pando Álava y Dávila, III conde de Villapaterna, I marqués de Miraflores en 1817, Grande de España en 1819. Casa con María de la Soledad Fernández de Pinedo y González de Quijano, hija de Ventura Antonio Fernández de Pinedo y Velasco, II marqués de Perales del Río, conde de Villanueva de Perales de Milla- pueblo abandonado de Madrid, cerca de Quijorna-, y de Micaela González de Quijano y Bizarrón. Padres de, Manuel María, II marqués de Miraflores, de María de la Concepción de Pando y Fernández de Pinedo que casa con José Teresiano Mesía del Barco, II duque de Tamames, VIII marqués de Campollano, con sucesión, y de María del Pilar Pando y Fernández de Pinedo que casa con su pariente Antonio Fernández-Durán Fernández de Pinedo y Velasco, IV marqués de Perales del Río, IV conde de Villanueva de Perales de Milla, con sucesión.

  • Antonia de Velasco 12.8.1727-1749
  • Ventura Fernández de Pinedo 1749-1802
  • José Miguel de Pinedo 1802-1808
  • Antonio Fernández Duran 1808-1831
  • Manuel-José-María Fernández-Duran 1831-1886
  • Antonio Fernández Duran 1887-23.8.1907
  • Buenaventura Fernández Duran 3.12.1907-3.1.1930
  • Antonio Fernández-Duran 26.2.1935-?
  • Manuel Fernández Duran 10.7.1953-8.5.1989
  • Maria de los Ángeles Fernández-Duran

viernes, 7 de mayo de 2010

Convento de Nuestra Señora de Monserrat, de las Salesas y de las Comendadoras. Calle de San Bernardo. Madrid.

PROYECTO DE PEDRO DE RIBERA.







Calle de San Bernardo, 79.


Se trata del Monasterio de benedictinos de Nuestra Señora de Montserrat, fundado por Felipe IV en 1642 para acoger a los monjes castellanos que vinieron de Montserrat durante la sublevación de Cataluña.

En un principio, el convento se situó en la quinta del Condestable de Castilla situada en las inmediaciones del arroyo Abroñigal, y allí estuvieron los religiosos hasta que en 1704 fueron trasladados al presente edificio situado en la calle de San Bernardo, y que todavía estaba en fase de construcción.

En 1836, con la exclaustración, el convento se convirtió en Casa-Galera y cárcel de mujeres, quedando únicamente su iglesia como templo. Posteriormente, y tras acoger temporalmente a las religiosas del Caballero de Gracia, el convento pasó de nuevo a la Orden de los benedictinos, convirtiéndose en Priorato del Monasterio de Santo Domingo de Silos, función que continúa desempeñando actualmente.

En cuanto al edificio, a pesar de que fue trazado en 1668 por el arquitecto de la Villa, Sebastián Herrera Barnuevo, no fue hasta 1720 cuando finalizaron las obras. Aparte de Herrera, intervinieron en su construcción una larga lista de importantes arquitectos como Gaspar de la Peña, Juan de Torija, Pedro de la Torre, Francisco Aspur, y Pedro de Ribera, a quien durante muchos años se le atribuyó la construcción total del edificio, pero que en realidad únicamente realizó la decoración de la portada y una de las torres.

Declarado Monumento Nacional el 19 de agosto de 1914, fue restaurada en 1983 por la Dirección General de Bellas Artes.

Frentre a este templo, el CONVENTO DE LAS SALESAS NUEVAS.


Se trata del segundo monasterio que las religiosas de la Orden de San Francisco de Sales abrieron en Madrid tras su establecimiento en la ciudad en 1748; por esta razón, este segundo monasterio es conocido por el nombre de las `Salesas Nuevas`.

El convento, fue fundado en 1798 por doña María Luisa Centurión y Velasco, marquesa viuda de Villena y Estepa, sobre unas casas de su propiedad que había adquirido el 18 de junio de 1794 a don Ángel de Carvajal, Zúñiga y Lancaster, duque de Abrantes y Linares.

En cuanto al edificio, durante mucho tiempo se desconoció su autor y su fecha de construcción, pero recientes publicaciones lo adjudican al arquitecto neoclásico Manuel Bradi, quien supuestamente lo construyó entre 1798 y 1801. La iglesia, que en palabras de Madoz es pequeña pero linda, consta de un salón rectangular sin capillas. La fachada, por su parte, presenta cuatro pilastras toscanas de granito sobre un zócalo, sobre las que se sitúa un frontispicio triangular. Encima de la puerta, decorada con un frontón semicircular, se sitúa un relieve que representa a San Francisco de Sales fundando la orden junto con Santa Juana Fremiot.

Por último, decir que en 1836 con motivo de la exclaustración, el convento fue transformado en edificio de la Universidad Central, trasladándose las religiosas a las Salesas Reales, en donde estuvieron hasta que en 1843, la Universidad se trasladó al antiguo Noviciado de jesuitas, por lo que pudieron regresar a su antiguo convento.

A escasos metros de estos dos lugares se encuentre el convento de las Comendadoras de Santiago.





Plaza de las Comendadoras s/n.

Situado en la plazuela a que da nombre, este monasterio de religiosas de la Orden Militar de Santiago, fue fundado por Felipe IV en 1650 con la hacienda que para tal efecto había dejado en 1584, don Iñigo Zapata de Cárdenas, presidente del Consejo de Órdenes, y doña Isabel de Avellaneda, su mujer.

En cuanto al edificio, es obra de los arquitectos Manuel y José del Olmo, quienes, a pesar de que las religiosas ya estaban en Madrid desde 1650 -provenientes del convento de Santa Cruz de Valladolid-, empezaron las obras en 1667, prolongándose durante treinta años.

Del monasterio, lo más destacable es sin ninguna duda la iglesia, constituida por una planta de cruz griega, con las extremidades en semicírculo, y en el centro, una hermosa cúpula sobre pechinas y pilares achaflanados. En cuanto a la fachada, consta de un pórtico de ingreso formado por tres arcos de medio punto -muy del estilo de la Encarnación- flanqueado por dos torres. En la hornacina alta, es interesante el grupo escultórico que representa a Santiago Matamoros.



El conjunto fue enriquecido con la construcción en el ángulo nororiental del convento de una bella sacristía -conocida como la de los caballeros-, y que fue realizada por Francisco Moradillo en 1746 y 1753 como encargo del rey Fernando VI. Las dependencias del convento -que durante más de un siglo no fueron otra cosa que un conjunto de casas alrededor de la iglesia- fueron reorganizadas por Francisco Sabatini en 1773, quien le confirió su aspecto actual.

martes, 4 de mayo de 2010

Hospicio de San Fernando. Madrid.

La capilla del Hospicio es de José de Arroyo y tiene delante la Fuente de la Fama. Esta fuente estuvo primero en Antón Martín y luego en el parque del Oeste, Obra de Pedro de Ribera.
Portada esculpida por Juan Ron. Dibujo de David Roberts


Calle de Fuencarral.

Los orígenes del Hospicio se remontan al 25 de marzo de 1668, cuando fue fundado por la Congregación del Santo Nombre de María en un pequeño local de la calle Santa Isabel -donado para tal efecto por el conde del Puerto-, y cuyo objetivo era el de recoger a toda clase de pobres, dándoles una ocupación. Debido a las malas condiciones de su emplazamiento, no tardó el Hospicio en trasladarse a la calle Alta de Fuencarral, más concretamente a unas casas propiedad de don Carlos Goveo donde entraron el 1 de mayo de 1674.

Debió ser por esa época cuando la reina gobernadora Mariana de Austria lo tomó a su cargo y lo favoreció mucho, pues se creó una nueva Hermandad titulada del Ave María y San Fernando con el fin de regentar la institución.

En 1721, estas casas fueron demolidas para construir el edificio definitivo. Obra cumbre del barroco madrileño, fue construido por Pedro de Ribera entre 1721 y 1726. El edificio, de grandes proporciones, tenía capacidad para albergar a más de tres mil asilados. Lo más destacado es la fachada que da a la calle Fuencarral, más propia de un palacio que de un centro benéfico. En ella se encuentra la magnífica portada que realizó Ribera, y ha sido considerada como su obra cumbre, estando por encima de otras muy notables como las que realizó para los palacios de los marqueses de Perales del Río, Ugena, o para el Cuartel del Conde-Duque. El grupo que representa a San Fernando recogiendo las llaves de Sevilla, situado en el nicho de la portada, fue realizado por Juan Ron, quien ya había ayudado a Ribera en la construcción del Puente de Toledo.

Declarado Monumento Nacional en 1919, el Hospicio cesó en sus funciones en 1922. El edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid y restaurado profundamente por el arquitecto Luis Bellido. Tras su restauración, en 1929 se dedicó a albergar las dependencias del Museo Municipal, función que en la actualidad continúa desempeñando. Ahora pendiente de su última remodelación.


El pueblo tomó tanto cariño a este edificio que, cuando el Ayuntamiento de Madrid lo iba a derribar por estado ruinoso, en 1919, la Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Sociedad de los Amigos del Arte lo hicieron declarar Edificio Histórico Artístico, salvándose así parte del Hospicio. En 1926 se hizo la Exposición del Antiguo Madrid. Después de una importante restauración, encargada al arquitecto Luís Bellido, en 1929 llegó a ser Biblioteca y Museo municipal. Pendientes de la terminación de sus últimas obras de remodelación.