miércoles, 21 de abril de 2021

Pedro de Henao y ydel Águila

 Pedro de Henao y del Águila


Pedro de Henao y del Águila. Caballero de Santiago. Muere en 1669.

Hijo de

Pedro de Henao y Henao del Castillo, regidor, y de Leonor del Águila Portocarrero.

Hermano de María de Henao y Henao del Castillo. Abuela paterna de Fernando de Henao Monjaraz, Comendador del Hospital de Esgueva, Valladolid. Padre de Gabriel de Henao y Monjaraz, poeta, caballero de Santiago. Perteneció a la cofradía de los Escuderos del Hospital de Santa María de Esgueva, desde agosto de 1617; y obtuvo el hábito de Santiago el 26 de diciembre de 1623.

Henao y Monjaraz, Gabriel de. Valladolid, 15.IV.1589-Madrid, 3.VII.1637. Poeta, caballero de la Orden de Santiago.

Gabriel de Henao nació en Valladolid en 1589 y fue bautizado el 15 de abril de ese mismo año en la parroquia de San Esteban. Perteneció al antiguo linaje de los Henao, de origen flamenco que se asentaron en Ávila. Sus padres fueron Fernando de Henao y Monjaraz, cofrade de los Escuderos del Hospital de Esgueva, e Isabel Abarca Maldonado, natural de Carrión de los Condes, perteneciente a una ilustre familia de médicos. Gabriel de Henao tuvo un hermano menor llamado Fernando que nació en 1592.

El Hospital de Santa María de Esgueva, también denominado Hospital de Esgueva o Palacio del Conde Ansúrez, se ubicaba en la actual calle de la Esgueva. El palacio se construyó a partir del año 1074 por mandato del propio Pedro Ansúrez a un árabe llamado Mahomed. El palacio serviría comoresidencia del propio conde, de su esposa Eylo Alfonso y sus hijos (de hecho, Ansúrez falleció en él en 1118). No se conserva la escritura fundacional del hospital –posiblemente se perdiese en un incendio-, pero cedió el palacio para instalarlo y creó una cofradía de caballeros de patronato real con el título de patronos del hospital, conocidos inicialmente como Caballeros de Santa María de los Escuderos y posteriormente como Caballeros de Santa María de Esgueva. Bajo el patronazgo de Alfonso VI de Castilla, las rentas anuales asignadas fueron de 6000 ducados.

Según apunta Matías Sangrador, en el epitafio de Pedro Ansúrez en la catedral de Valladolid figuraba: dexó el Hospital de Esgueva con otros dos hospitales.

Creadas las Juntas municipales de Beneficencia por Real Decreto en 1836, el Hospital de Santa María de Esgueva perdió todas sus prerrogativas y quedó desde entonces a cargo de dicha Junta.

El hospital, el más antiguo de la ciudad, fue muy transformado arquitectónicamente a lo largo de los siglos.

El edificio siguió en pie hasta 1970, cuando fue derribado junto a todas las viviendas de su entorno para construir un bloque de viviendas.

Pedro de Henao y del Águila

Casa con María Espinosa Garnica. Muere en 1657

Padre de

Baltasar de Henao Espinosa. Muere en 1682. Señor de Bujaraiza en Jaén. Alférez mayor de Segura. Casa sin dejar hijos.

El castillo de Bujaraiza es una pequeña fortaleza situada en el término municipal de Hornos, provincia de Jaén.

Consta de un recinto amurallado, construido con mampostería de pequeño tamaño y mortero de cal, dispuesta en hiladas. Adosada a la muralla, existe una torre del homenaje en muy mal estado, similar en su disposición general a la de otros castillos de la Sierra de Segura, como el de Cardete.

Construido sobre una pequeña colina, junto al cauce del río Guadalquivir, hoy en día queda convertida en isla, en el pantano del Tranco.



martes, 20 de abril de 2021

Quevedo y Calderón de la Barca. Caballeros del Hábito de Santiago

https://cvc.cervantes.es/literatura/criticon/PDF/036/036_045.pdf

Expediente para el ingreso en la orden de Santiago de Francisco de Quevedo y Villegas.

Francisco de Quevedo fue caballero del hábito de la Orden de Santiago.

Su ingreso se hizo oficial el 29 de diciembre de 1617 y fue firmado por Alonso Núñez de Valdivia, secretario de cámara del rey Felipe III, tras presentar y verificar su genealogía.

En 1636 Calderón de la Barca recibirá el hábito de Caballero de la Orden de Santiago.

Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos (Madrid, 14 de septiembre de 1580-Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 8 de septiembre de 1645), conocido como Francisco de Quevedo, fue un escritor español del Siglo de Oro.

Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española, conocido especialmente por su obra poética, aunque también escribió narrativa, teatro y diversos opúsculos filosóficos, políticos, morales, ascéticos, humanísticos e históricos.

Ostentó los títulos de señor de Torre de Juan Abad (obtenido en 1620, después de no pocas dificultades y caballero de la Orden de Santiago (su ingreso se hizo oficial el 29 de diciembre de 1617, mediante cédula real firmada por Felipe III, y el título fue despachado el 8 de febrero de 1618).


https://lillodelamancha.wordpress.com/2020/04/29/hallazgo-de-una-firma-de-don-francisco-de-quevedo/

Firma de Quevedo cuando es nombrado caballero de la Orden de Santiago

En un expediente para el habito de Santiago he encontrado esta firma,




pero aparece con la fecha de 1647 y Quevedo ha muerto en 1645.



Una de las firmas originales de Quevedo, en la Casa Museo de Torre de Juan Abad y escultura-homenaje al Poeta, en una de las Plazas de la localidad.

Está es la firma como se puede comprobar por otros documentos.

Las primeras referencias sobre la localidad se remontan a la Edad Media; concretamente a las Crónicas de Alfonso VIII de Castilla, que tomó "Feznavessore" (Hisn ibn Xoray) a los musulmanes. 

De su castillo, en el que estuvo preso Hisham III, último califa de Córdoba, quedan las ruinas en el Estrecho de las Torres. 

La fortaleza vigilaba el paso del Dañador, que era uno de los accesos de la Vía Augusta desde Andalucía hacia Levante.

Se tienen dudas sobre la existencia real de Juan Abad, de quien recibe su nombre la villa, que debió de ser uno de los primeros pobladores de la villa.

Se dice que perteneció a la Orden de Santiago y dependía de Montiel.

Don Rodrigo Manrique, adelantado de Segura, le segregó el término de Belmonte de la Sierra, en la actualidad Villamanrique.

Jorge Manrique llegó a ser comendador de Montizón.

Durante el reinado de los Reyes Católicos se le concedieron privilegios por enviar algunos soldados a la conquista de Granada.

Francisco de Quevedo fue señor de la villa, aunque hubo pleitos por ello durante algunos siglos, y alojó en su casa al rey Felipe IV. Durante el siglo xvii se segregaron los términos de Castellar de Santiago y de Torrenueva.


Mi Francisco de Quevedo es otro.





Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 17 de enero de 1600-ibidem, 25 de mayo de 1681) fue un escritor español, sacerdote católico, miembro de la Venerable Congregación de Presbíteros Seculares Naturales de Madrid San Pedro Apóstol y caballero de la Orden de Santiago, conocido fundamentalmente por ser uno de los más insignes literatos barrocos del Siglo de Oro, en especial por su teatro.

Pedro Calderón de la Barca y Barreda González de Henao Ruiz de Blasco y Riaño nació en Madrid el viernes 17 de enero de 1600 y fue bautizado en la parroquia de San Martín. Su padre, Diego Calderón, era hidalgo de origen montañés (Viveda, Cantabria) y por herencia paterna había asumido el cargo de secretario del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda, sirviendo en él a los reyes Felipe II y Felipe III. Se casó en 1595 con Ana María de Henao, perteneciente a una familia también de origen noble.

Pedro fue el tercero de los seis hijos que el matrimonio alcanzó a tener (tres varones y tres mujeres, de los que solo cuatro pasaron de la infancia: Diego, el primogénito; Dorotea —monja en Toledo—; Pedro y José.

 Estos hermanos estuvieron siempre bien avenidos, como declaró Diego Calderón en su testamento  de 1647.



lunes, 19 de abril de 2021

Bartolomé Ramírez de Arellano. Primer marqués de Gelo, 1646-1715.

Bartolomé Ramírez de Arellano. Primer marqués de Gelo, 1646-1715.

Gelo de Torregrosa, que por otro nombre se llama Gelo de Cabildo. Sevilla. Municipio de Benacazón.

            


Creado por Carlos II

Fecha del decreto 05-01-1681

Por Carta/Decreto de 11-05-1694

Primer titular Bartolomé Ramírez de Arellano y Toledo, primer marqués de Gelo

Los pleitos del marqués de Gelo en el fondo de la Real Audiencia del Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Nuevas fuentes documentales para el estudio de los fundadores de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Juan Cartaya Baños. Universidad de Sevilla, 2013.

Nace a finales de agosto de 1646.

Es bautizado en la parroquial de San Bartolomé el sábado 1 de septiembre de 1646.

Hijo del veinticuatro de Sevilla Luis Ramírez de Arellano y de Catalina Manuela de Toledo Enríquez, de la Casa de los señores de Bolaños, marqueses de Villamagna-Villamaina-.

Catalina Manuela de Toledo Enríquez era hija de don Alonso de Toledo y de doña María Enríquez de Guzmán, marqueses de Villamaina, señores de Bolaños, natural el primero de Madrid y la segunda de Cedillo. Eran sus abuelos don Luis de Toledo y doña Catalina de Espinosa, señores de Villafranca del Castillo, y naturales de Madrid (don Luis) y de Martinmuñoz de las Posadas (doña Catalina). Sus bisabuelos eran don Pedro Núñez de Toledo y doña Leonor de Mendoza; don Diego de Espinosa, alcalde mayor y comendador del Campo de Criptana en la orden de Santiago (había ingresado en ella en 1567), sobrino del cardenal don Diego de Espinosa, y doña María de Arévalo; y don Antonio Álvarez de Toledo y Luna y doña Antonia Enríquez de Guzmán, condes de Cedillo, natural don Antonio de Torrijos y la condesa de Madrid, estos últimos notorios descendientes de conversos.

Los recursos allegados por sus abuelos paternos, el capitán Fernán López Ramírez y doña María de Arellano, y los que obtendría por vía de su familia materna, los Toledo harían de don Bartolomé un aristócrata acomodado, aunque debido a los dispendios y prodigalidades realizados por don Luis, su padre, parte de su patrimonio se vería comprometido hasta su propio matrimonio.

El 3 de noviembre de 1625, ante el escribano Alonso Rodríguez Muñoz, Fernán López Ramírez y María de Arellano fundaban el mayorazgo de Gelo. El 25 de junio de 1629, en Madrid, se formalizaba la escritura de venta de las alcabalas de la villa de Gelo de Torregrosa, que por otro nombre se llama Gelo de Cabildo, a favor de Luis Antonio Ramírez de Arellano, estimadas dichas alcabalas en 10.150 maravedís de renta anual, a 30.000 el millar sin jurisdicción, para gozar desde el 18 de mayo de ese año en adelante. La hacienda importaba un total de 148.404.900 maravedíes.

Bartolomé Ramírez de Arellano casa en 1668 con la riquísima heredera doña María Josefa Moreno de Vega. Recibe una cuantiosísima dote que le permitiría saldar el pago de sus deudas Este sólido caudal se vio aumentado con el fallecimiento de su madre y de su abuela política.

Don Bartolomé había otorgado con su mujer, doña María Josefa Moreno de Vega, capitulaciones matrimoniales ante el escribano de Marchena Luis de los Ríos, el 4 de julio de 1668. La novia era hija de don Jerónimo Moreno de Vega, rico hacendado de la localidad:

La madre de don Bartolomé muere el 19 de julio de 1678 y es sepultada el día siguiente, en 20 de Julio de 1678 se trajo a enterrar de la Parroquia de santa Catalina a esta Iglesia del Sr. San Bartolomé el Cuerpo de Doña Catalina de Toledo. Viuda que fue de D. Luis Ramírez de Arellano.

Don Bartolomé Ramírez de Arellano daba poder a don Andrés de Quirós, vecino de Marchena, para cobrar la herencia de la abuela de su mujer, doña María Navarrete de Vega, caso de que falleciera y ellos no estuvieran en la Villa.

Pudo don Bartolomé poner al día su propio patrimonio, mejorando su finca de Gelo y rescatando oficios que había tenido hasta entonces arrendados, como el de tesorero de la Casa de la Moneda sevillana. Contribuiría a la fundación de la nueva Maestranza en 1670, y se mudaría a la collación de moda, la de san Miguel, arrendando sus casas de san Bartolomé.

Adquiría el marquesado de Gelo en 1681, heredando posteriormente el de Villamaina.

 

            El 28 de febrero de 1676 doña Catalina de Toledo otorga carta de poder a su yerno, don Cristóbal Velasco de la Cueva, para transigir frente a su hermano, don Luis de Toledo Enríquez, marqués de Villamaina, en la partición de los bienes de sus padres, don Alonso de Toledo y Mendoza y doña María Enríquez de Guzmán. El 16 de marzo se otorgaba escritura de transacción de dicha partición.

Ya viudo don Bartolomé, tras la muerte de su mujer en 1693, el marqués trasladará algún tiempo después su domicilio principal a la corte de manera permanente, posiblemente con el fín de tratar de medrar en aquella, pasando a vivir a las casas del mayorazgo de Villamaina en la calle de Alcalá, que posteriormente dejaría de utilizar, arrendándolas y mudándose a otra finca en la calle Nueva de la villa: este traslado, y el elevado nivel de vida del que usó (y abusó) desde su llegada a Madrid, embrollarían no poco su hacienda, provocándole poco tiempo después urgentes necesidades de liquidez. Sufre el embargo judicial que obtuvo sobre sus bienes en Sevilla su único yerno, don Hermenegildo Hurtado de Mendoza, a quien tenía arrendada la finca familiar de Gelo -por la que nunca llegaría a pagarle- y que le reclamaría desde 1705 la entrega de la dote de su esposa Catalina, hija primogénita del marqués-además de una cantidad anual en concepto de alimentos. Por lo que habrá pleito.

Don Bartolomé muere en Madrid el 13 de febrero de 1715, siendo enterrado en la parroquia de san Sebastián. Otorga testamento el 13 de abril de 1714. En su testamento se quejaba de su pobreza y del desamparo en el que dejaba con su muerte a sus hijos, buena parte de ellos minusválidos: cuatro de ocho que sobrevivían, de trece en total que había tenido. El segundo varón, don Tomás, heredaría los títulos y sería nombrado por su padre tutor y curador de sus hermanos. Tomás Ramírez de Arellano Enríquez de Guzmán, segundo marqués de Gelo.

Pleitos familiares de don Bartolomé Ramírez de Arellano. Primer marqués de Gelo entre 1705 y 1705.

El primer marqués y su yerno estuvieron envueltos en muy agrios litigios judiciales, sin descanso alguno, en un ámbito temporal de una decena de años. La situación se resuelve tras la emisión de una Real Cédula por Felipe V en 1718 ya muerte don Bartolomé y pleiteando su hijo don Tomas, segundo marqués de Gelo.

          El primero de los litigios al que hace frente don Bartolomé, entre 1705 y 1718, sería disputado entre don Bartolomé y su hijo don Tomás, primer y segundo marqués de Gelo, por un lado, y su yerno y cuñado-respectivamente, don Hermenegildo Hurtado de Mendoza y Córdoba, por el otro. Doña Catalina Manuela Ramírez de Arellano, hija primogénita del primer marqués de Gelo casa con don Hermenegildo Hurtado de Mendoza en 1697. En este primer litigio don Hermenegildo Hurtado de Mendoza y Córdoba reclama su dote, las anualidades de alimentos que según él le correspondían y la posesión de diversos bienes y mayorazgos, al ser su mujer la hija primogénita. Esta reclamación provocaría que cautelarmente la Audiencia de Sevilla embargara los bienes del marqués en dicho reino, dando el uso temporal de sus rentas a Hurtado, embargo del que este se beneficia usando de sus buenas relaciones y de su condición de secretario del secreto y después de fiscal del tribunal del Santo Oficio de Sevilla. La suma total de las rentas de los mayorazgos, según don Hurtado, importaba un total de 261.057 reales al año (al cambio, algo más de 25.000 ducados), solicitando por ello la concesión de un porcentaje anual de aquellas en concepto del pago de los alimentos que se le adeudaban. Viendo los diversos documentos y las sucesivas alegaciones remitidas por unos y por otros, los oficiales de la Audiencia de Sevilla desestimando la petición de don Hurtado de Mendoza que solicitaba al menos 2.000 ducados anuales en concepto de alimentos, a cuenta del pago de la dote que se le debía y le conceden concediéndole 1.000 ducados por año. Don Bartolomé recurre y el monto queda en 800 ducados anuales. Por lo que entendía como un abuso por parte de su yerno protestaba el marqués en su testamento:

 El segundo de estos litigios, entre 1706 y 1708, sería litigado por doña Teresa Ramírez de Arellano, hija bastarda del marqués, profesa en el convento del Espíritu Santo de Sevilla, en nombre de dos de sus hermanastras, Francisca y Rosa, seglares- niñas aún- en dicho cenobio, con el mismo Hurtado de Mendoza. Pleito de reclamación de alimentos para dos hijas, menores, del marqués de Gelo a don Hermenegildo Hurtado de Mendoza y Córdoba, su cuñado. El jueves 8 de julio de 1706, doña Teresa Ramírez de Arellano, hija bastarda del marqués de Gelo que tenía por entonces unos veintiocho años y que había profesado en el convento del Espíritu Santo, contiguo a la parroquial de san Juan de la Palma de Sevilla reclama por carta a su cuñado, que gozaba por aquel entonces de la administración judicial de las rentas de su suegro en Sevilla, que asistiera económicamente a las pequeñas Rosa (Rosita) y Francisca (Frasquita),sus pequeñas medio hermanas minusválidas, seglares en el convento y dejadas en él por su padre Gelo a su marcha a la Corte, para poder atender el pago de su manutención y de su necesario ajuar. Esta solicitud pareció ser prontamente atendida por don Hermenegildo. Pero seis meses después, estos fondos no habían llegado a las hijas del marqués de Gelo. El procurador de don Hurtado contestaba, que había acudido a pagar parte de la deuda, y que seguiría haciéndolo con moderación. A pesar del mandato en firme de los jueces y oidores de la Audiencia ordenando que don Hurtado entregara a doña Teresa el dinero restante este no llegara hasta el 1 de marzo de 1708.

          Por último, el tercero sería pleiteado entre don Tomás, segundo marqués, y su cuñado Hurtado de Mendoza entre 1715 y 1718, continuando la primera de las causas, que no se había concluido al fallecimiento de don Bartolomé. Tras la muerte de don Bartolomé el 14 de febrero de 1715, don Hurtado y su mujer repudiarían seguidamente la herencia del primer marqués tras la lectura de su testamento, haciéndose inventario de los bienes del difunto entre el 21 de febrero al 4 de marzo, con el fín de pagar sus deudas. Don Bartolomé debía un total de 266.356 reales, una cantidad equivalente a sus rentas totales de cerca de dos años. Don Hurtado solicita que su mujer como hija mayor legítima del finado tome posesión de los estados de su padre. Don Tomás reclama a su cuñado don Hurtado el pago de todas las rentas pendientes por el arrendamiento de Gelo, que este nunca había liquidado. El 2 de diciembre de 1715 se daría una primera sentencia del pleito en favor de don Tomás, tras recibirse en la Audiencia una real provisión dada en el Consejo real a 7 de noviembre de 1715. Aunque don Hurtado sique evitando cumplir con las resoluciones a las que las sucesivas sentencias le obligaban, evitando entregar a su cuñado las rentas de sus bienes en Sevilla. Finalmente, nada menos que dos años después, en 1718, el Real Consejo y en su nombre el doctor don Juan del Castillo la Concha, alcalde de Casa y Corte y corregidor de Madrid y su tierra, obligaría a las justicias de la sala tercera de la Audiencia sevillana a dar por definitiva la posesión de los bienes familiares a don Tomás en virtud del cumplimiento del testamento de su padre, obligando a inquilinos, colonos y arrendadores a que le pagaran las rentas que se le debían. Se daría auto definitivo al efecto en la sala tercera de la Audiencia de Sevilla el 14 de mayo de 1718.

 

domingo, 18 de abril de 2021

El Consejo de Ordenes

El Consejo de las Órdenes es la Institución encargada del funcionamiento de las Órdenes militares españolas (de Santiago, Calatrava, Montesa y Alcántara) durante la Edad Moderna

Su ámbito de actuación se extendía al ámbito territorial de las Órdenes Militares. 

Este territorio incluía dos ciudades, 250 villas y 100 aldeas.

En la actualidad aún subsiste y tiene su sede en la ciudad de Madrid.

El Consejo de Órdenes estaba formado por un presidente y seis consejeros.

Tenía dos salas distintas, una para la Orden de Santiago y otra para las Órdenes de Calatrava y Alcántara.

Una vez que el rey Fernando el Católico obtuvo del papa la administración de los mayorazgos de la orden de Calatrava en 1489, se constituyó un Consejo para su gestión. 

El rey Fernando obtuvo los mayorazgos de las órdenes militares de Santiago en 1493, y Alcántara en 1494 (la de Montesa lo sería en 1587), con lo que en 1498 quedó establecido el Consejo de Órdenes. 

El Consejo se formalizaría en 1523 cuando Carlos I fue nombrado Gran Maestre de las órdenes militares españolas y sus consejeros fueron nombrados caballeros de hábito.

Otros siete consejeros, numerarios o no, serán nombrados por Felipe IV mediante decreto, sin recabar consulta de la Cámara: Juan Chacón Ponce de León, comisionado al propio tiempo para convocar a la nobleza castellana para la guerra; Juan de Carvajal, visitador de la Audiencia de Charcas; Antonio de Aragón, como reconocimiento a los servicios de su padre el duque de Cardona; Jerónimo de Mascareñas; Bernardo de Ipiñarrieta; Francisco de Borja, en compensación por los servicios de su padre el duque de Villahermosa; Marcos Tamariz de la Escalera, fiscal del propio Consejo de Ordenes y a Lope de los Ríos, regente del Consejo navarro.

En 1647 conformaban el Consejo Antonio de Luna, Juan Girón y Zúñiga, Diego Rodríguez Baltodano, Antonio de Aragón, Jerónimo Mascareñas[1], Francisco de Borja y Aragón, Pedro de Alarcón y Ocón, Agustín del Hierro y Antonio de Benavides.

Jerónimo de Mascareñas. Nacido en Lisboa. Oidor (supernumerario) del Consejo de Ordenes, 25-VI-1641. Juramento: Madrid, 26-VI-1641. Consejero de Portugal. Obispo de Segovia, consagrado el 9-IV-1668.  Falleció el 25-X-1671.

Consulta de la Cámara, 25-VIII-1631. Plaza vacante en el Consejo de Ordenes por jubilación de Gregorio de Tovar. Designado: Antonio de Luna, fiscal del Consejo de Guerra. Antonio de Luna y Sarmiento. Fiscal del Consejo de Guerra. Consejero de Ordenes, 18-IX-1631. Vacante por jubilación de Gregorio de Tovar. Juramento: Madrid, 20-IX-1631. Gran Chanciller de Milán, 1635. Consejero honorario del Real, 26-1-1643. Juramento: Madrid, 29-1-1643. Consejero efectivo del mismo, 22-IV-1651. Juramento: Madrid, 24-IV-1651.

Consulta de la Cámara, 12-111-1635. Plaza vacante por promoción de Antonio Briceño Ronquillo a Gran Chanciller de Milán. Con votos secretos. Designado: Juan Girón, fiscal del Consejo de Guerra. Juan Girón Zúñiga. Fiscal del Consejo de Guerra, 5-X-1631. Consejero de Ordenes, 20-IV-1635.

Francisco de Borja. Consejero (supernumerario) de Ordenes, 22-XII-1642. Juramento: Madrid, 23- XII-1642.

Consejeros de órdenes. Procedimiento de designación (1598-1700). Ricardo Gómez Rivero. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2013.



[1] Consulta de la Cámara, 24-1-1659- Provisión de dos plazas vacantes en el Consejo de Ordenes, una por promoción de Gerónimo Mascareñas al Consejo de Portugal y otra por fallecimiento de Bernabé de Andrade. Propuestos: a) Para la primera: 1) Ldo. Juan Ramírez de Arellano. 2) Ldo. Gabriel de Chaves Sotomayor. 3) Fernando Queipo de Llano. b) Para la otra: 1) Ldo. Juan Antonio de Molina y Medrano. 2) Ldo. Baltasar de la Cueva. 3) Ldo. Francisco Roco de Córdoba. Designados: Juan de Arellano y Juan Golfín.


viernes, 16 de abril de 2021

Lope Vázquez de Acuña, primer duque de Huete. Sus rentas en la Tierra de Huete

Lope Vázquez de Acuña, duque de Huete, adquirió rentas en la Tierra de Huete y otros lugares, al recibir de Isabel Álvarez, priora del monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid, el traspaso de una merced de 20.000 mrs hecha por Enrique IV el 20 de diciembre de 1472, porque aquél le había dado cierta equivalencia de maravedís. 

Lope Vázquez de Acuña casa por primera vez con María de Mendoza.

María de Mendoza, señora de Naharros en Cuenca, esposa de Lope de Vázquez de Acuña. Hija de Diego Hurtado de Mendoza, II señor de Cañete y la Olmeda y de su segunda mujer Teresa de Guzmán, hija de Juan Ramírez de Guzmán, de la línea de los Toledos, señores de Gálvez, y de su primera mujer Elvira Alfón de Aza. 

Tuvieron dos hijos, Lope Vázquez de Acuña y Alonso Carrillo, y tres hijas, María de Mendoza —casada con el comendador Diego de Avellaneda, vecino de Illescas—, Beatriz de Guzmán —casada con Antonio Ramírez de Sotomayor, vecino de Ayllón— e Inés de Acuña —que fue monja y priora en Santo Domingo el Real de Madrid. En segundas nupcias se casó con doña Leonor de Aragón, pero no tuvieron hijos. 


Lope Vázquez pidió que se los situaran en las rentas de las alcabalas de Huete: 

2.000 mrs en los heredamientos, 

3.000 mrs en las alcabalas de Carrascosa, 

3.000 mrs. en las de Palomares, 

2.000 mrs en las de Villar del Águila, 

5.000 mrs en las de Torrejoncillo, 

2.000 mrs en las de Horcajada, 

2.000 mrs en las de Valparaíso y 

1.000 mrs en las de Valparaíso de Yuso, 

María de Contreras, mujer de Lope de Acuña el Mozo-hijo del primer duque de Huete- debía dar todos los maravedís que tenía de los 43.000 en la dehesa de la Puebla de la Horcajada, en dos pagos: el primero ocho días después de entrado el ganado en la dehesa; el segundo a finales de abril de cada año, por todos los años y días que Lope Vázquez viviere. Lope de Acuña hizo pleito homenaje como cauallero y ome fijodalgo en manos de Juan de Guzmán. Lope de Acuña mandó a Pedro de Isla, alcaide de Castillejo, que hiciera homenaje y seguridad que si los pastores que tuvieran la dehesa no cumplían, entregaran la fortaleza a Lope Vázquez a su mandado. Posteriormente, Lope de Acuña mandó a Juan García, alcaide de Viana, entregar la fortaleza a Francisco de Guzmán y, dos días después, dio poder a Pedro de Isla para que diese Azañón y Viana al conde de Tendilla, que las tomó por su mano recibiendo las llaves y las varas de los alcaldes, volviéndoselas a entregar después de haberle besado la mano y reconocido por señor.

Lope Vázquez de Acuña el Viejo-duque de Huete-, de su agradable y espontánea voluntad, por la facultad del rey —dada en Salamanca, el 9 de diciembre de 1486— hizo Mayorazgo

La casa y la fortaleza de Castillejo, que tenía por merced del arzobispo don Alfonso Carrillo-su hermano-, por venta de Luis Carrillo, a quien se pagaron 300.000 mrs.

Luis Carrillo, hijo de Pedro Carrillo, vende Castillejo al arzobispo Alfonso Carrillo de Acuña quien paga por Castillejo 300.000maravedíes.

La aldea de Cervera, llamada a fines del siglo XIV la Villanueva y Villanueva del Campo y ya a comienzos del siglo XV de nuevo Cervera, fue a comienzos del siglo XV y hasta 1438 propiedad y señorío de Pedro Carrillo el Viejo y de su hijo Juan Carrillo de Guzmán, vecinos de Huete. Pedro Carrillo el Viejo es el abuelo materno de la que será desde 1459 primera señora de Cervera.

https://palomatorrijos.blogspot.com/2020/04/el-castillo-de-saelices-cuenca.html

https://es.calameo.com/books/00026640160fb0218ee75

La casa y huerta de Huete cercana a la Iglesia de San Nicolás de Almazán, que era aledaña de la casa de los herederos de Pedro de Huete, escribano, y, de la otra parte, colindaba con la calle pública y la casa de Alejo de Sandoval, que valía 100.000 mrs.

La heredad de Valdejudíos, por valor de 40.000 mrs

http://palomatorrijos.blogspot.com/2008/12/la-aldea-de-navahermosa-loranca-del.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2021/02/el-ducado-de-huete-cuenca.html

La heredad de Naharros, por valor de 20.000 mrs.

Los 8.000 mrs de los derechos sobre las escribanías de Huete que valían 80.000 mrs., de los que eran pagados anualmente 43.000 mrs de juro de heredad situados en Azañón y Viana y los lugares del valle de Viana que, con su licencia, su hijo vendió.

Alfonso Carrillo-hermano de Lope Vázquez de Acuña el Viejo-, la priora doña Inés de Acuña y doña María, mujer del comendador Diego de Avellaneda, renunciaron al mayorazgo, que quedó para su hermano Lope de Acuña el Mozo.

De su matrimonio con María Hurtado de Mendoza el duque de Huete tuvo seis hijos, dos de ellos varones. Lope Vázquez de Acuña apodado El Mozo, y Hernán Vázquez de Acuña. Sus hijas fueron María, Beatriz y Teresa, todas casadas con nobles de modesto nivel, e Inés que siguió la vocación religiosa.



Juan de Robles, alcalde y corregidor de Jerez de la Frontera, sobrino de Lope Vázquez de Acuña el Viejo, duque de Huete

http://valverde.verdesmontenegro.com/xativa/ppl/3/b/d6a94bf291f5c97e886292791b3.html

https://www.genealogieonline.nl/genealogia-rurikos/I26.php

Juan de Robles, alcalde y corregidor, sobrino de Lope Vázquez de Acuña el Viejo, duque de Huete

https://azkurs.org/galisteo-manrique-de-lara.html?page=6

Juan de Robles casa con una prima tercera de la mujer de Lope Vázquez de Acuña el Mozo por la Casa Real de Portugal.

            Juan de Robles casa con una sobrina segunda de Lope Vázquez de Acuña el Viejo, duque de Huete, por la Casa de Acuña llamada María de Acuña y Portugal. Además Lope Vázquez de Acuña el Mozo casa con una prima tercera de María de Acuña y Portugal por la Casa Real de Portugal llamada María de Contreras y Portugal, tercera nieta de Pedro I de Portugal y de Inés de Castro.  

Hijo de Gutierre de Robles, I Señor de Castroponce en Valladolid y Villarmentero en Burgos, miembro del Consejo de los Reyes Católicos, y de María de Guevara, fue Juan de Robles III Señor de Villarmentero y alcalde y corregidor de Jerez de la Frontera.

Ejerció el cargo de Trinchante al servicio de los Reyes Católicos.

Contrajo matrimonio con María de Acuña, hija de Pedro de Acuña y Portugal, II Conde de Valencia de don Juan. Tercera nieta del rey Pedro I de Portugal y de Inés de Castro

Pedro de Acuña y Portugal era hijo de Martín Vázquez de Acuña, conde de Valencia de don Juan-León-, y de su segunda esposa, la infanta María de Portugal. Además de ostentar el título condal, que su madre le revocó el 21 de abril de 1433 alegando ingratitud, Pedro fue también señor de Fresno, Cabreros y Villademor de la Vega.

http://dbe.rah.es/biografias/45282/pedro-de-acuna-y-portugal

http://palomatorrijos.blogspot.com/2018/02/maria-girona-minha-sobrinha.html


Hijos

María de Robles y Acuña, Señora de los Oteros, León.

Juan de Robles y Acuña, Señor de Villarmentero, Burgos.

Juan de Robles redacta testamento en Jerez el 22 de abril de 1495.

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/11/maria-de-contreras-y-portugal-ii.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2015/03/los-contreras-de-segovia-huete-en.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2009/02/duque-de-huete.html






domingo, 11 de abril de 2021

Molinos. Huete. Catastro de Ensenada

La pregunta 17 del Interrogatorio del catastro de Ensenada a las poblaciones a catastrar era la siguiente,

Si hay algunas Minas, Salinas, Molinos Harineros, o de papel, Batanes, u otros Artefactos en el Término, distinguiendo de qué Metales, y de qué uso, explicando sus Dueños, y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.

Diremos con carácter general que la fanega de trigo era la de dos almudes y cada almud equivalía a 6 celemines. En la actualidad una fanega de trigo son 44 kilos. El valor de la fanega de trigo era en estas tierras y en el año de la ejecución del catastro en Huete, 1752, de 18 reales, podemos hablar de 4,50 pesetas. Por lo tanto 44 kilos de trigo eran 4, 50 pesetas.

En la ciudad de Huete se declara la existencia de 13 molinos, de los que solamente uno era de dos piedras. Se dan en el orden en el que aparecen en las Respuestas Generales de la Ciudad de Huete. Estaban situados los de una rueda en la vega del río Borbotón y el de dos ruedas en La Retuerta.

Propiedad del convento de Santo Domingo, arrendado a Francisco Moreno.  El de La Retuerta parece sea el mismo que cita como de su propiedad Catalina del Castillo en su testamento ante Fernán Gómez en 1580. Luego de Bernardino de Parada su marido-padres del tercer señor de Huelves-, de sus hijos y de sus nietos más tarde. En 1586, ante el escribano Alejo Ramírez, Bernardino de Parada vende a su nieto don Alonso de Parada el molino y heredamiento de La Retuerta en el río Mayor, camino de Moncalvillo y entre la puente de Alcocer y San Bartolomé.




Retuerta

Molino 1. Pertenecía al mayorazgo de los del Castillo. Era en ese momento su propietario Ramón del Castillo, menor y bajo la tutoría de Manuela del Castillo. Estaba arrendado a María Ibáñez. Se le regulan 300 días de molienda al año. Muele cada día 24 almudes de grano, 12 fanegas. Su molienda anual es por tanto de 7.200 almudes de grano, 3.600 fanegas. Su maquila era de medio celemín por fanega, lo que suponía 150 fanegas al año. Valorada cada fanega en 18 reales ingresaba su arrendadora 2.700 reales al año. La renta por el molino que debía de satisfacer anualmente era de 55 fanegas de trigo que a 18 reales cada fanega suponían 990 reales. Por la tierra anexa al molina la renta anual era de 5 fanegas de trigo que con un valor de 18 reales suponían un pago de 90 reales. En base a estos datos, la ganancia anual del propietario era de 60 fanegas de trigo equivalentes a 1080 reales y la del arrendador, ya descontado el pago de los arrendamientos, era de 90 fanegas de trigo equivalentes a 1620 reales.

Molino 2. Su propietaria era María Jaramillo Loaysa, vecina de Torrejoncillo. Su arrendatario Tomás Rincón. Como en el caso del molino 1, se le regularon los días de molienda en 300 al año moliendo cada día 24 almudes, 7.200 almudes al año o lo que es lo mismo 3.600 fanegas. La maquila era de medio celemín por fanega de lo que resultan 150 fanegas al año que eran 2.700 reales de ingresos antes del pago del alquiler. Tomás Rincón debía pagar por el arrendamiento del molino 4o fanegas de trigo, 720 reales, y 4 fanegas de trigo por la tierra, 72 reales. La ganancia anual del arrendador una vez descontada la renta del alquiler era de 1.908 reales y la del propietario una vez satisfecho el alquiler del molino y de la tierra era de 792 reales.

Molino 3. El propietario era Juan Muñoz de la Torre, vecino de Alcázar del Rey. Lo tenía arrendado a Mariana Rincón, viuda de Diego de Rojas. Se le estimaron 240 días de molienda al año pero no se da razón de la maquila por fanega ni de la cantidad molida al día . Ingresaba anualmente 120 fanegas por sus maquilas, 2.160 reales. El alquiler le suponían a Mariana el pago por el molino de 60 fanegas de trigo, 1.080 reales, y por la tierra el pago de 5 fanegas de trigo, 90 reales. El beneficio del arrendador descontado el pago del alquiler del molino y la tierra era de 990 reales. El propietario ingresaba por el arrendamiento de su molino y tierra 65 fanegas de trigo que se valoran en 1.170 reales. Para el propietario los ingresos una vez descontada la renta de molino y tierra eran de 55 fanegas de trigo, 990 reales. Vemos como el beneficio del arrendador era mayor que el que obtenía el arrendatario. Obtenía Mariana 180 reales menos de beneficio que el propietario, Juan Muñoz de la Torre. Es con el molino 13 el único caso en el que el arrendatario obtiene menos beneficio que el arrendador. También hay que decir que este molino funcionaba 60 días menos al año que los dos anteriores.

Molino 4. El propietario era el convento de religiosos de Santo Domingo de la Ciudad. Lo tenían arrendado a Juan Pascual. Molía 300 días al año. No se da noticia de la maquila, ni de la cantidad de almudes molidos al día . Obtenía 150 fanegas al año, 2.700 reales, como en el caso del molino 1 y 2 por lo que le podemos regularizar la misma maquila y cantidad molida de grano al día que a los dos primeros citados. Pagaba Juan Pascual al Convento por el alquiler del molino 43 fanegas y 6 celemines de trigo , 783 reales. Por la tierra tenía que pagar un alquiler de 4 fanegas de trigo, 72 reales. Vemos que el convento de santo Domingo ingresaba por el alquiler del molino y la tierra 47 fanegas y 6 celemines de trigo, 855 reales. El arrendador tenía unos ingresos de 102 fanegas y 6 celemines de trigo, 1845 reales. Como se dijo la fanega de trigo se valora en 18 reales. El arrendador ingresaba algo más del doble de lo que debía pagar por el arrendamiento.

Molino 5. La propietaria de este molino era la capellanía fundada por Pedro González Romo. El poseedor de la Capellanía era en el año del Catastro don Martín de la Vega, presbítero residente en Madrid. Lo tenía alquilado Julián Isidro. Se le regula maquila, molienda y días de trabajo como al antecedente . Ingresaba 150 fanegas de trigo anualmente, 2.700 reales. Pagaba Julián Isidro del arrendamiento del molino 33 fanegas de trigo al año y otras 3 por la tierra aneja al molino , 36 fanegas que eran 648 reales. Es así que le quedaban al arrendador 114 fanegas que eran 2.052 reales. Como vemos es por ahora el arrendamiento más bajo de los vistos y el arrendador que mayor ingresos tenía.

La capellanía, Memoria de Misas, era una donación individual, laica o eclesiástica, dotada de tierras que se arriendan para uso de sus rentas en pago al clérigo encargado de ella. El encargado, poseedor, de una Capellanía suele ser un presbítero, un sacerdote, pero lo eran también clérigos ordenados de órdenes menores. El patrimonio de la capellanía se invertía o arrendaba y los réditos se dedicaban a sufragar los sufragios solicitados por el Fundador. El carácter perpetuo de la Fundación lo garantizaba el Patrono nombrado por el testador y fundador, a cuyo amparo quedaba el capital inicial. Tenían su origen en la creencia en el Purgatorio, lugar de tránsito de las almas no condenadas al Infierno y que precisan de una purificación temporal previa a su entrada en el Cielo

A los molinos 1, 2, 4 y 5 se le regula la misma maquila, medio celemín por fanega, la misma cantidad de almudes molidos diariamente, 24 almudes, y 300 días de funcionamiento al año. Al molino 3 también estas cantidades de maquila y de almudes molidos diariamente, aunque no se dice y que se pueden obtener en base a los datos conocidos de los días de molienda y a las fanegas ingresadas por sus maquilas.

Molino 6. Era propietario de otro de los molinos catastrados en la ciudad de Huete el convento de Jesús y María. Estaba arrendado a Sebastián Rojas. Molía 292 días al año e ingresaba por la maquila 245 fanegas y 10 celemines, casi 246 fanegas a falta de 2 celemines, 4.425 reales. Hacer notar la exactitud con la que algunos datos aparecen declarados por los vecinos de la población catastrada que actuaban como péritos en las averiguaciones catastrales. Podemos preguntarnos si por amor a la veracidad o con el "ánimo de impedir que su vecino incurriera en delito por no contribuir lealmente a la Real Hacienda". El Convento recibía de renta anualmente por el molino 47 fanegas de trigo, 846 reales, y por la tierra 7 fanegas 126 reales. El beneficio del Convento por la posesión de este molino y su tierra era de 972 reales. Sebastián de Rojas obtenía tras pagar el arrendamiento del molino y la tierra 191 fanegas y 10 celemines, 3.453 reales. Los vecinos no mencionan que se le regula de maquila y la cantidad molida diariamente. Estimamos en base a sus ganancias en fanegas por la maquila si la maquila era también como en el caso de los otros molinos de medio celemín debía moler un total anual de 5.900 fanegas. Su molienda diaria debía de ser de unos 40 almudes de grano. Como vemos es el que presenta de modo destacado entre los molinos de una rueda mayores cantidades de molienda al año y también por día y por ello mayores beneficios para su arrendatario, aunque no para su arrendador que ocupa la quinta posición por sus ingresos como dueño de un molino dado en alquiler.


Podemos ver que casi por los mismos días de molienda al año que los molinos 1 y 2 obtenía el arrendador del molino 6 casi 100 fanegas más al año de ingresos por maquila. Vemos que debía moler 40 almudes al día en vez de 24 como los otros citados. El beneficío del arrendador en reales de este molino también superaba ampliamente al obtenido por los arrendadores de los molino 1 y 2.

Molino 7. Su propietario era don Juan Manuel Álvarez de Toledo, vecino de Cuenca. Añadamos señor de Cervera y la Parra de las Vegas, Cuenca, y mayor hacendado de la villa de Loranca del Campo. Es don Juan Manuel sobrino paterno del VII señor de Cervera y la Parra. Casa en Huete con doña María Ana Eustaquia de Parada y Salcedo-Mariana-, hija del capitán don Jerónimo de Parada, hermano menor del I marqués de la Peraleja, y de doña María Salcedo hija de de Juan de Salcedo y de doña María de Amoraga. Es la VIII señora de Cervera nieta paterna de don Juan de Parada y Francisca Olivares y materna de don Francisco Salcedo y Beancos, doctor en leyes, y de su sobrina doña María de Amoraga. Pertenece doña María Ana a las familias principales de la nobleza local de Huete. Es la madre del VIII señor de Cervera heredera de los vínculos de su abuelo paterno, don Francisco de Salcedo y Beancos, fundados por él mismo y por su madre doña Ana de Beancos. Las casas en Huete del Mayorazgo de don Francisco, de las que no queda sino la fachada con el escudo de Salcedo y Amoraga y de los Álvarez de Toledo, conocidas como de Los Linajes se situaban junto al monasterio de La Merced en la calle del mismo nombre.

Es la Casa de Cervera el mayor hacendado de las villas de Cervera, Loranca del Campo y Villares del Saz, según Nota del Mayor Hacendado del Partido de Rentas de la ciudad de Huete en la ejecutoria del Catastro de Ensenada.

La Casa de Cervera poseía en Loranca 1.017 almudes y 3 celemines de tierra de los que 185 almudes y 3 celemines eran de primera calidad, 295 almudes y 3 celemines de segunda y 536 almudes y 3 celemines de tercera. Sus almudes de primera calidad le proporcionaban ingresos de 9.182 reales y 8 maravedíes, los de segunda de 6.735 reales y 22 maravedíes y los de tercera de 5.727 reales y 31 maravedíes. Las casas que poseía en la villa le producían anualmente por su arrendamiento la cantidad de 77 reales. Estas posesiones, que tenía dadas en arrendamiento, le reportaban anualmente unos ingresos de 21.722 reales y 27 maravedíes.

Los almudes que poseía de primera calidad suponen algo más del 51,38% de los 360 existentes en el término de Loranca de esta calidad, y sus ingresos por posesión de tierra el 9,87% de los obtenidos por los vecinos en las actividades agrícolas. Don Juan Manuel era el propietario del 7,14% de la tierra labrantía del término de la villa. El rendimiento medio de cada almud de tierra en manos de este propietario le suponía ingresos anuales de 21,28 reales. En la villa el rendimiento medio de un almud de tierra labrantío era de 15,41 reales y en el municipio de 14,05. El alto rendimiento de los almudes de tierra propiedad de la Casa de Cervecera se explica porque, como ya hemos indicado, era dueño de más del 50% de la tierra de primera calidad del término, circunstancia no se da en los otros hacendados de las villas del municipio de Campos del Paraíso. Sus tierras de primera calidad le producían ingresos anuales de 49,63 reales por almud. Las tierras de mejor calidad de una población solían estar en manos de los mayores propietarios que solían ser miembros de las casas señoriales o bien monasterios, ordenes o comunidades religiosas. Don Juan Manuel era titular de uno de los préstamo que solicitaron los vecinos para poder satisfacer la cantidad solicitada por la Corona para la concesión del Privilegio de Villazgo. Por este préstamo recibía anualmente réditos de 231 reales. Don Juan Manuel Álvarez de Toledo era dueño en la ciudad de Cuenca, donde residía, de 3.501 cabezas de ganado lanar. En el término de la ciudad de Cuenca se contabilizaron 39.600 cabezas de ganado lanar merino en manos de seculares y eclesiásticas y otras 576 en manos de comunidades religiosas.

El molino lo tenía arrendado Cristóbal Fernández. Funcionaba 280 dias al año. Obtenía unos ingresos anuales por la maquila de 140 fanegas, 2,520 reales. No sabemos la cantidad de maquila aplicada a cada fanega molida, ni la cantidad de grano molida al día ni la cantidad anual total. Paga Cristóbal por su alquiler a don Juan Manuel 40 fanegas de trigo, 720 reales, y por la tierra del molino 8 fanegas, 144 reales. Ingresaba don Juan Manuel por el molino y la tierra 864 reales, 48 fanegas de trigo, y el arrendador 1.656 reales, 92 fanegas de trigo. En base a las fanegas obtenidas por sus maquilas debía cobrar una maquila como en el caso de los anteriores y su molienda anual debía de ser de 3.360 fanegas. Molía también 24 almudes de grano diariamente.

Molino 8. Eran sus propietarios los hijos, menores, de Juan Antonio de Torres. Estaba arrendado por Julián de Rojas. Molía 250 días al año e ingresaba 125 fanegas de trigo, 2.250 reales por la maquila. No se dice lo que cobraba por la molienda de una fanega de grano y no se menciona la cantidad de grano que molía cada día ni la cantidad total anual molida. Pagaba Julián de Torres por el arrendamiento del molino 23 fanegas de trigo, 414 reales. Este molino no tenía tierra arrendada anexa. Obtenía el arrendador una vez pagado el alquiler 102 fanegas de trigo, 1.836 reales. El arrendador obtenía de beneficio algo más de cuatro veces la cantidad pagada por el arrendamiento, ocurre algo parecido con los molinos 9 y 10. En base a sus ingresos por maquilas también debía cobrar medio celemín por fanega de grano molida. Molía igualmente 24 almudes diariamente y al año 3.00o fanegas.

Molino 9. Era por mitad propiedad del convento de Santo Domingo, propietario del molino 4, y del Vínculo, Capellanía Eclesiástica, fundado por el presbítero don Juan Manuel Rubio. Lo tenía arrendado Diego Pérez Carlavilla. Dicen los vecinos de Huete que actuaban como péritos que trabajaba el molino 240 días al año y muele 5.760 almudes de grano, 2.880 fanegas. Su maquila son 120 fanegas anuales, 2.160 reales, a razón de medio celemín por fanega. Molía también 24 almudes al día. Pagaba el arrendador 22 fanegas de trigo, 396 reales. Tenia el molino aneja una huerta por la que pagaba anualmente 4 fanegas de trigo, 72 reales. Una vez descontados los pagos del alquiler el beneficio para Diego Pérez era de 1.692 reales. El Convento y la Capellanía ingresaban 26 fanegas de trigo, 468 reales.

Molino 10. Era también propiedad del convento de religiosas de Jesús y María, al igual que el molino 6. Arrendado a Juan Herráez López. Funcionaba 240 días al año y molía 2.880 fanegas de grano por lo que sus estimaciones de maquila y molienda diaria son como las del anterior. Julián Pagaba al arrendador por el molino 24 fanegas de trigo, 432 reales, y 4 arrobas de tocino por las tierras. Cada arroba de tocino se valoraba en 17 reales, 68 reales en total por el tocino. Era la cantidad total del alquiler del molino y de las tierras de 500 reales. El beneficio del molinero era de 96 fanegas de trigo, 1728 reales.

Molino 11. Era propiedad este molino de los religiosos del convento de La Merced. Era su arrendatario Fernando de Rojas.