Fernando del Castillo el Sabio o el
Licenciado.
Padre de la segunda señora de Cervera
...existían judíos y
mudéjares en Garcimuñoz en donde vemos una aljama vinculada a los negocios de
los hermanos Samuel, Mosé y Yuçaf Abravalla, Haym Abolex, Zulema y Salomon
Muñoz, Zag el Leví de Alcaraz, Abraham Abensabad, Salomón Najarí que son
grandes arrendadores de alcabalas y rentas del marqués o del rey.
Fernando del Castillo el Sabio o el
Licenciado.
Padre de la segunda señora de Cervera
Fernando del Castillo. Poder económico y relevancia social al servicio
del señor de Belmonte y segundo marqués de Villena
En
su servicio, se encargaba de abasteçer fortalezas por mandado del Marqués.
Además
de la alcaidía de Alarcón, también obtuvo la de Zafra, la de Iniesta durante
algún tiempo y la de Requena.
Fernando
del Castillo fue en múltiples ocasiones arrendatario de las rentas de la villa
de Alarcón.
El
propio concejo de Alarcón le concedía en 1452 las dehesas de La Losa y de
Villalgordo.
En
1458, en agradecimiento
por la ayuda que había prestado a Juan Pacheco en la toma de Zafra, recibió las
dehesas de La Torre y de Gascas, además del prado de Gascas que,
habían sido comprados por el Marqués a Lope de Alarcón, señor de Valverde;
También
obtuvo el monopolio de explotación de los molinos del Júcar situados al sur
de Alarcón y dentro de su término, desde el molino de La Noguera hasta el de La
Losa, además del ubicado en el sitio de La Ruidera.
También,
desde Madrid en 1475, recibió Fernando del Castillo, de mano de Diego López
Pacheco, la jurisdicción de Perona que pertenecía a San Clemente, además
de los ochocientos maravedís que pagaba aquella aldea como pedido señorial. En
1487 era su hijo, Alonso del Castillo, el señor de Perona.
Alonso del Castillo estaba casado con María de
Hinestrosa, hija del comendador Alonso de Iniesta. Este tal comendador gastó en
dotes y legítimas para casar a sus hijas en torno a un millón de maravedíes,
además del señorío de Olmeda, valorado en 200.000 maravedís, una heredad en
Garcimuñoz, la mitad de una aceña en Cuenca y un esclavo negro; aunque lograron
conservar el señorío de Valera de Yuso. El tal matrimonio conseguiría acumular,
pues, el señorío de Perona, el de Valera de Yuso, heredades en San Clemente, La
Roda, El Cañavate, Vara de Rey y El Picazo y otros beneficios, además de las
dehesas de la Losa y Villalgordo que heredarían de Fernando del Castillo.
Por
su matrimonio con Juana de Toledo, Fernando del Castillo sería también señor de
Altarejos; señorío que heredaría su hijo Diego.
Hacia
1477, compró Olivares al marqués de Villena por 400.000 maravedís, dando el
lugar como dote a su hija Guiomar.
Sus
hijas las casaría, pues, con caballeros hidalgos. Guiomar que casa con Alonso
Alvarez, señor de Cervera.
También
tomó por yernos a Diego Pacheco, alcaide de Belmonte, Egas de Sandoval e los
señores de la Ventosa en la tierra de Huete, Juan de Valencia, señor de
Piqueras y a Francisco de Guzmán de los señores del Provencio.
Fernando
del Castillo es actor principal en las guerras del marquesado de Villena.
Tras la muerte de Enrique IV en 1474 Isabel
la Católica, hermana de Enrique IV se autoproclama reina de Castilla derrotando
a su opositora Juana la Beltraneja, hija de Enrique IV. Diego López Pacheco,
marqués de Villena era favorecedor de Juana y siguió apoyándola tras el alzamiento
de Isabel la Católica. Esto provocó un ataque por parte de la reina Isabel. La
población del marquesado de Villena aprovechó esta situación para rebelarse por
los excesivos impuestos y privilegios del marqués, ayudándose de los reyes
Católicos quienes les proporcionaron fuerzas militares y finalmente la
victoria. Los “lugares” del marquesado de Villena corrieron diferente suerte,
siguiendo algunos bajo el dominio de Diego López Pacheco y otros muchos
perdiéndolos el marqués.
Fernando de
Castillo reo del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Cuenca
Los
enemigos de Fernando del Castillo darían rienda suelta a sus acusaciones en el
proceso que contra él siguió la Inquisición.
En
Cuenca, Huete y Castillo de Garcimuñoz residían más del ochenta por cien de los
reconciliados tempranos del obispado conquense.
En
declaración hecha el 26 de abril de 1489, el mismo acusado señala que se sentía
presionado y perjudicado por sus adversarios más directos, sobre todo después
de la guerra, en la que el tal Castillo había tenido una actuación muy directa
en la defensa de la villa de Alarcón y al servicio del marqués de Villena.
Sus
adversarios procedían, pues, de los diversos lugares del Marquesado como son
Alarcón, Altarejos, La Parrilla, Castillo de Garcimuñoz,
Honrubia, El Cañavate, Iniesta, Jorquera, San Clemente, Vara del Rey, Gascas,
Villanueva de la Jara,
En
las tachas que Fernando del Castillo presentó en 1498 contra quienes declararon
en su contra, expresa los motivos de ello, casi siempre por previos
enfrentamientos que había tenido por cuestiones económicas y personales y
asuntos relativos a la guerra del Marquesado. No faltaron tampoco quienes
alabaron el carácter caritativo de Fernando del Castillo.
En
el último tercio del siglo XV, Fernando del Castillo hera alcayde e teníe el
mismo poder del Marqués en la dicha villa de Alarcón'.
El
respaldo del Marqués de Villena condicionaría en gran parte la actitud
de dominio, a veces intransigente, del alcaide de Alarcón en la villa e
incluso en el resto de su tierra.
Varios
fueron los lugares de la tierra de Alarcón que tomaron causa por los Reyes
Católicos en la guerra de 1476 contra el Marqués de Villena. La derrota de este
último supuso la emancipación, entre otras poblaciones, de El Cañavate,
Villanueva de la Jara, La Motilla, Gabaldón, El Peral y Barchín, La Roda. La
villa de Alarcón pretendió siempre permanecer con cierto dominio sobre las
villas que antes habían sido suyas. En el siglo XVIII, Alarcón tenía por aldeas
a Tébar, Olmedilla, Honrubia, El Picazo, Gascas, Rubielos Altos, Valhermoso,
Valverdejo, La Atalaya, y Cañadajuncosa. Dentro de la tierra de Alarcón estuvo
el señorio de Montalbo, Cervera, Valverde de Júcar, Puebla de Almenara,
Buenache, Santa María del Campo y Santiago la Torre, Minaya, Villarejo de
Fuentes en manos de otros señores que no era los de Belmonte, luego marqueses
de Villena, pero todos dentro de su órbita de influencia.
Violante González.
Madre de Fernando del Castillo
Fernando
del Castillo era hijo de "...Violante González, su madre, muger de Alonso
de Luz, relaxada en el Castillo de Garzimunnoz".
Esta
Violante fue una conversa condenada por la Inquisición en 1491, cuyos huesos
fueron exhumados para ser quemados públicamente, ya que, parece ser que había
muerto en 1466, cuando hizo su testamento.
En
estas sus últimas voluntades, escritas en el Castillo de Garcimuñoz el 8 de
julio de - 1466, la progenitora del tan alcaide señala ser mujer de Alonso
de Luz y declara como heredero universal a su hijo; "...por quanto yo
tengo muncho cargo del dicho Alfon de Lus, mi marido, de munchas i buenas obras
que dél he rreçebido, en rremuneraçión de ellos mando quel dicho Alfon de Luz,
mi marido, tenga i posea, e se aproueche, de todos mis bienes para en su vida y
después de su vida, que los dichos mis bienes que fincaren, tornen e los aya
Ferrando del Castillo, mi fijo, camarero del sennor Marqués de Villena. Al qual
dicho Ferrando del Castillo, mi fijo, rruego i mando, e le encargo quanto
puedo, quél honrre al dicho Alfon de Lus e se aya con él asy' conmo fijo con
padre en toda su vida del dicho Alfon de Lus... E cunplidas todas las mandas
que yo mando en este mi testamento de lo finable, establesco por mi heredero
ligítimo hunibersal en todos mis bienes muebles i rrases al dicho Ferrando del
Castillo, mi fijo"".
Por
lo que parece evidente que e1 tal Alfonso de Luz era el padrastro de Fernando
del Castillo.
Juan Fernández de Luz,
padre de este Alfonso de Luz, fue procesado por la Inquisición acusado de
judaísmo, en 1491, más de cuarenta años después de su muerte, acaecida en 1449.
En su testamento, dado en el Castillo de Garcimuñoz el 1 de noviembre de 1449,
expresa que estuvo casado dos veces y que antes había tenido asiento en
Villalgordo.
De
su primera mujer, tuvo por hijos a Diego Fernández de Luz, al dicho Alonso de
Luz, Rodrigo de Luz, Alvaro de Luz e Inés Álvarez. Del segundo matrimonio nacería
María de Luz.
Año 1490. Declaración como testigo ante el Santo Oficio de Cuenca de María
de Luz, viuda de Luis de Herriega
e hija de Juan Fernández de Luz, regidor. Nombra a su padre y a Violante
González, madre de Hernando del Castillo, Alcaide de Alarcón
Un hijo del
antedicho Rodrigo de Luz, de igual nombre, por tanto sobrino paterno del marido
de Violante, y también vecino de Villalgordo, declaraba, en 1498, en el proceso
que la Inquisición siguió contra Fernando del Castillo, señalando que
"...al dicho Fernando del Castillo le
conosçe treinta annos ha, poco más o menos tiempo, porque el dicho Fernando del
Castillo venía munchas vezes a Villalgordo e pasaua en casa de su padre deste
testigo. E desde el anno de setenta e nueue annos fasta el de ochenta y çinco
ynclusiue, que biuió con el dicho Fernando. E después acá ha tenido con él
alguna conversaçión, yendo munchas vezes y estando en su casa del dicho
Fernando del Castillo"`.
En
1543 los hijos de este último Rodrigo de Luz litigaban por demostrar su
hidalguía y librarse así del pago de pechos, expresándose en el pleito cómo
antaño el tal progenitor biuía en aquel tiempo con Hernando del Castillo,
alcayde de la villa de Alarcón.
También
en ese litigio es posible ver y corroborar cómo Alonso de Luz no era el
padre de Fernando del Castillo, por cuanto el tal Alonso solía bivir
y morar en la dicha villa del Castillo de Garcimuñoz estando cassado y con su
muger y hazienda y casa poblada, tiempo de siete u ocho años, poco más o menos,
hasta que falleció sin dexar hijos.
Por
lo que, como hemos escrito aún después
de haber muerto su madre y su padrastro, Fernando del Castillo seguía
manteniendo relación con los dos Rodrigo de Luz, hermano
Por
ello, si los antecedentes de Fernando del Castillo son claramente conversos,
aunque no se llegara a demostrar que él tuviera prácticas pro judaicas, por lo
menos es evidente que la hidalguía de los De Luz está claramente en entredicho
y tuvieron que demostrarla en el siglo XVI.
Violante,
la madre de Fernando del Castillo, era apodada "la Blanquilla", circunstancia
que él señalará en una de sus declaraciones ante la Inquisición.
En
su juventud, Fernando del Castillo, fue correo y paje del marqués Juan Pacheco,
y parece ser que tuvo como progenitor a un tal Hernando "El Aceitero",
también vecino del Castillo de Garcimuñoz.
En
cuanto a las prácticas religiosas del alcaide, en el proceso que el Santo Oficio
siguió contra él en 1498, ningún testigo demostró que llevase una vida propiamente
pro judaica, puesto que solía "...comer manjares e carnes e pescados
prohibidos a judíos". Los "usos heréticos" que únicamente se le
inculpan son en realidad el incumplimiento de preceptos cristianos, como son
trabajar en domingos, festivas y día de Todos los Santos.
Aunque
sus enemigos señalen que Fernando del Castillo no trabajaba los sábados,
realizando así un ejercicio judaico, lo cierto es que, cuando lo dicen, el reo
se encontraba casi siempre ocupado ese día en algunos de su molinos, como los
de Peña Quebrada o La Noguera, con su gente; u otras veces, como declaran
algunos testigos que viajaban con él en ese y otros días, abasteciendo las
fortalezas del Marqués y otros menesteres. Respecto a su condición de cristiano
son varios los que declaran en su favor diciendo que él tomaba bulas por sus
difuntos, hacía decir misas, oficios, vigilias, etc.
También se
acusaba a Fernando del Castillo porque, durante una grave enfermedad, que duró
dos meses y que había sufrido hacia 1467, convivió con un físico judío que le
curó en la propia villa.
Como
no sanaba, su mujer y demás familia mandaron traer a un físico de gran
experiencia llamado don Symuel Abenxuxen, que estaba al servicio del obispo
Lope Barrientos. El tal Symuel encontró a Fernando del Castillo al borde de la
muerte y reprendió a otros físicos que le habían atendido, como al maestre
Luis, por no haber llevado a cabo la cura por los cauces adecuados. Estando,
pues, convaleciente el tal Fernando del Castillo, aconteció la pascua que los
judíos llaman de las cabañuelas, por lo que el tal médico decidió ir a Huete o
a Ocaña, donde había aljama, para celebrarla. Juana de Toledo, mujer del
enfermo, temiendo por la vida de su marido, e los otros fisicos e vn judío
que estaua con ellos, e vn Juan de Santa Cruz que estaua por alcaide en la dicha
fortaleza de Alarcón por el dicho Fernando, retuvieron al tal Symuel por la
fuerza, e quel dicho Juan de Santa Cruz le dixo que sy se quería yr que avía
de saltar por el adarve. El físico respondió que en ninguna
manera quedaría sy no le hiziesen vna cabannuela donde pudiese comer e
rrezar, e estar la pasqua conmo lo acostunbran los judíos. A lo que
accedieron los de la casa, construyendo algunos de los más de treinta los
criados de ella, como Rodrigo del Castillo, Pedro de Vera y Juan de Orihuela, a
base de palos y ramas, la tal cabañuela junto a la escalera de la torre del
homenaje. Aquella hechura fue motivo de mofa entre los mozuelos de la villa y
de gente de la propia familia, como la hija de Fernando del Castillo, doña
María, casada con Diego Pacheco, que entonces era doncella, " ...desde
ençima del adarve, al qual estaua arrimada la dicha cabannuela, e otros mocos e
moças, hablando con rreuerençia le meavan e echauan tierra. E viéndole salido
della le perfumavan la dicha cabannuela con lo que las cabras echan e con otras
cosas de muy mal olor. De lo qual todo, estaua despechado e desesperado el
dicho judío e los otros que con él estauan, y se quexaua dello a la dicha donna
Juana". Entretanto duró la tal pascua, el enfermo permaneció también sometido
a la cura del dicho don Symuel, mandándole dar leche de asna e de mujeres e
faziendo otras esperiençias de fisico natural.
Por
esto, sus acusadores suponían que Fernando del Castillo compartía la práctica
judaica con el tal físico dentro de la cabañuela y que para ello se había hecho
el doliente, aunque ninguno da pruebas, sólo suposiciones, que la puerta
que non se vedaua a ninguna persona, e que quantos querían entravan e vían
la dicha cabannuela. Además el propio Fernando del Castillo señalaba
que los judíos en sus cabannuelas non ponen onbre doliente, nin
consyenten que avn entre en ellas cosa que les pueda dar tristeza».
Al
físico Symuel Abenxuxen, en Diciembre de 1476, lo encontramos morando en la
fortaleza de Huete junto con otros judíos`. Después que cambió su nombre por el
de Gabriel Enríquez, evidentemente antes de la expulsión de los judíos de 1492,
también realizó su declaración ante la Inquisición en 1498.
Sin
embargo la sentencia del Tribunal de la Inquisición contra Fernando del Castillo
no fue lo severa que sus enemigos hubiesen deseado. En fecha 28-II- 1499 se
le impuso de penitencia que esté treinta días en el monesterio de San Françisco
de la villa de Belmonte. E que dé e pague, para los gastos deste Santo Ofiçio,
çient mili maravedís. Al tiempo que se le devolvían todos los bienes que le
fueron requisados, y una vez hecha la abjuración correspondiente, el dicho
Fernando del Castillo fue luego absuelto en forma de derecho.
No
obstante, independientemente de que Fernando del Castillo realizase o no
prácticas judaicas, es evidente su entorno converso.
Su
madre, "La Blanquilla", había sido condenada por la Inquisición y
quemados sus huesos. Los parientes conversos del alcaide venidos de Sevilla
fueron sus protegidos, y aún otros más que vinieron a la villa de Alarcón.
También en Iniesta y Villanueva de la Jara parientes suyos y amigos conversos
del bando de los Sebosos habían sido defendidos por él contra los ataques de
los Almagrados. Incluso, años después, el mismo Santo Oficio se ocuparía de un
nieto del alcaide, "...Cristóbal Pacheco, su nieto, hijo de donna María
del Castillo, su hija, y de Diego Pacheco, vezino de Velmonte, abjuró de
vehementi y se le dieron 50 azotes, anno 1529.
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Estas
líneas tienen como finalidad acercarnos más al que fue padre de la segunda
señora de Cervera y a su presencia en las tierras del marquesado de Villena. A
pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con
la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del
Castillo.
La crisis de
mediados del siglo XIV en el Señorío de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año
1986.
Los bandos del
Marquesado en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 1986.
El Señorío de
Villena en el siglo XIV. Aurelio Pretel Marín y Miguel Rodríguez Llopis. Año
1986.
Las tomas de posesión
bajomedievales y la ideología feudal. La incorporación de la tierra de Alarcón
al Marquesado de Villena. Miguel Rodríguez Llopis. Año 1986.
Fernando del
Castillo sería acusado de Criptojudaísmo en 1489. El 26 de abril de 1489
presentaba ante el Santo Tribunal su declaración correspondiente al período de
gracia. Archivo Diocesano de Cuenca.
Inquisición. Legajo. 271.480, fols. 9r-l0v, así llamada la etapa de
indulgencia, precedida de un sermón general, cuya duración oscilaba entre
treinta y cuarenta días; dentro de la cual, los presuntos herejes podían
confesar su culpabilidad sin que por ello se les impusiese más que una simple
pena. No obstante el proceso se alargó hasta su resolución definitiva en 1498 y
comienzos de 1499. Su hijo, Diego del Castillo, que le sucedería en la
alcaidía, también sería procesado en 1519, Dimas Pérez Ramírez. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón,
caballero a la española. Año 1977.
Juan de Valencia
había estado desposado por palabra con una hija de Fernando del Castillo. Éste
último también había tenido enemistad anteriormente con el gobernador Alfonso
Téllez, padre del tal señor de Piqueras. La muerte de la prometida de Juan de
Valencia, aún agudizó más la enemistad entre ambos, y el dicho
Fernando fue fama que la avía muerto porque decían que se avía echado con
un ombre. Aunque, hacia 1490, el Marqués de Villena los fizo amigos a
los susodichos"'.
En el XVI, Sancho de Jaraba y Luis de Herriega,
hacendados del lugar, se oponían con firmeza a que cinco vecinos procedentes
del inmediato señorío, de Valdecabras, se instalasen allí de forma definitiva
por mantener el control de dehesas y pastos.
En las pruebas
para el habito de Santiago de don José Carrillo de Toledo, señor de Valdeloso y
por su abuelo paterno de los señores de Cervera, en la segunda mitad del siglo
XVII se lee, el comendador Alonso de Iniesta, “que dicen fue del hábito de
Santiago” e Inés de Alcaraz “conforman muchos testigos que fue penitenciado por
la Inquisición en 1492 y que era señor de Valera de Abajo. De Inés de Alcaraz
también dicen muchos testigos que fue penitenciada. Juan
de Yruzun y Diego Lopez Oñana no encuentran sambenitos del apellido Olivares en
la iglesia parroquial de castillo de Garcimuñoz “ni ley tampoco de dicho
apellido” cuando hacen las informaciones de don José en esta villa. Los
testigos de estas pruebas en Garcimuñoz declaran que la madre de Inés de
Alcaraz era Constanza Olivares mujer Alonso Sanchez de Alcaraz y que el padre
de Constanza Olivares era Diego Sánchez de Olivares, vecino de Castillo de
Garcimuñoz y quemado por la Inquisición y cuyo sambenito estaba en Cuenca,
sambenito que no encuentran los caballeros santiaguistas en esta ciudad. En
Castillo de Garcimuñoz, como ya se ha escrito, no hay sambenitos del apellido
Olivares ni del apellido Alcaraz. En las pruebas de don José se puede leer
sobre los testamentos de Violante Gonzalez y de su hijo Hernando del Castillo
el Sabio y las diligencias para encontrarlos y aclarar la ascendencia del pretendiente.
De Alonso del Castillo y de María de
Hinestrosa desciende la que será primera marquesa de Valera de Abajo a fines
del siglo XVII. Prima de los Alvarez de Toledo de Cervera y de los Álvarez de Toledo
de Valdeloso.
Alonso del Castillo era
patrón del convento de franciscanos de Nuestra Señora de Gracia de San
Clemente. Había dado el sitio para la construcción del monasterio y tenía el
derecho de sepultura de la familia en el crucero. María
Portocarrero y Castillo, señora de Valera de Abajo y nieta de Alonso del Castillo
funda al quedar viuda de Melchor Carrillo el ya desaparecido convento
franciscano de Valera obteniendo licencia el año 1588.
La fundación es de 1590 en la ermita de Santiago Apóstol.
Alonso del Castillo y su mujer María
Hinestrosa son padres de cuatro hijas-Ana, Juana, Guiomar y Elvira Castillo
Hinestrosa- y de tres hijos todos con el apellido Castillo Hinestrosa. El mayor
es Alonso que recibe en 1517 en vida de su padre la mitad del
señorio de Perona y los bienes de Villar de Cantos, El Cañavate, Atalaya del
Cañavate y San Clemente. Muere en 1544.
Fernando, el
mediano de los hermanos,
será señor de Valera de Yuso, redacta su testamento en 1561. Unos antes,
en 1554, Fernando del Castillo Hinestrosa y su esposa Elvira Sandoval
Portocarrero, de los quintos señores de La Ventosa, fundan el Mayorazgo de
Valera de Abajo
y la Losa con los bienes que pertenecían a ambos en los parajes de la Losilla,
la Noguera,
y con los bienes de Alarcón y la casa de San Clemente. A
la muerte de su nieto Fernando Ruiz de Alarcón y Castillo sin hijos de sus dos
matrimonios, tras pleito, pasa el Señorío y Mayorazgo de Valera a una hija de
Francisco del Castillo Hinestrosa llamada Elvira del Castillo, tía segunda del
último poseedor del Mayorazgo.
Elvira del Castillo es también señora de Perona, la mitrad por herencia de su
padre y la otra mitad por herencia de un primo hermano que muere sin dejar
hijos y es hijo de su tío paterno Alonso del Castillo Hinestrosa. De Francisco
y de su hermana Juana Castillo Hinestrosa desciende la madre de la primera
marquesa de.
Por su abuela materna es de los Mendoza del Infantado. El padre de la primera
marquesa de Valera de Abajo desciende de Juana Hinestrosa, señora de la Olmeda
de las Valeras, tía materna de Francisco y de Juana Castillo Hinestrosa. Juana
Hinestrosa casa con el señor de Villar del Saz y Torre del Monje señoríos que
son de la marquesa de Valera por su padre. Este matrimonio funda Mayorazgo en 1625
con sus bienes de Villar del Saz de don Guillén de la parte de abajo, la
Olmeda-de la Valeras, ahora del Rey-, de Valera de Abajo y Torre del Monje,
caballerizo de su alteza el Infante Cardenal Fernando de Austria y regidor perpetuo
de la ciudad de Cuenca.
Alonso, Francisco y Hernando del
Castillo Hinestrosa piden les sea reconocido Privilegio de Hidalguía por el
concejo de San Clemente en 1544. Eran los tres sobrinos paternos
del segundo señor de Cervera. Los hermanos Castillo Hinestrosa eran
declarados pecheros en 1549.
Continúan el pleito hasta 1653 sin conseguir que el concejo de San Clemente
reconozca su hidalguía.
A
pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con
la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del
Castillo.
Los hermanos Alonso y Diego del Castillo mantendrán pleito con la villa
de San Clemente desde 1514 por la construcción que esta hace de un molino a orillas
del río Júcar en el paraje llamado Vado del Fresno situado junto a los molinos de la Losa propiedad de los
Castillo. Se basan los hermanos del Castillo en los derechos que dicen
tener sobre las tierras de San Clemente, Los molinos de la ribera del Júcar: la
reafirmación del poder sanclementino frente a los hermanos Alonso y Diego del
Castillo. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017. El siete de abril de 1514 la villa
de San Clemente obtenía licencia de la reina Juana para edificar un molino en
la ribera del Júcar en el lugar llamado el Vado del Fresno. El lugar era
considerado jurisdicción de la villa de San Clemente, pues, aunque en el
término de Sisante, esta población era dependiente de Vara de Rey, a su vez
aldea sometida a la jurisdicción de San Clemente. Archivo de la Chancillería de
Granada. Caja 1628, pieza 15. Pleito entre Alonso del Castillo y la villa de
San Clemente por la edificación de un molino en el Vado del Fresno. 1515. A
fines del siglo XV, Diego del Castillo igualmente mantiene pleito contra
Tarazona de la Mancha por la recogida de la Grana en los Montes de Alarcón. La grana es las excrecencias o agallas producidas
sobre las ramas y hojas de los chaparros por las hembras de un insecto, el
quermes, una cochinilla, y que, una vez exprimida, da lugar a un líquido rojo
intenso usado para el tinte. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón,
contra Tarazona de la Mancha y la tierra de Villanueva de la Jara y sus aldeas.
Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017.
Juana
Hinestrosa, hermana de María Hinestrosa, que sigue a su padre en la posesión de
La Olmeda de las Valeras es la cuarta abuela paterna de la sexta señora de Cervera
por su matrimonio y titular por su derecho de los mayorazgos de Valdeloso en
Guadalajara y de La Parra en Cuenca.
También tenían sus sepulturas familiares en este
convento los Origüela y los Ortega. El convento de nuestra señora de Gracia de
la villa de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2022.
Alonso, ya de edad madura, se había casado
en los años veinte del siglo XVI con la hija de Francisco Mendoza, Juana,
vecinos de Valera. En algunas
genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de
los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado De este matrimonio nace Francisco de Mendoza, regidor perpetuo de San
Clemente, fallecerá en 1598 y sin dejar hijo. Francisco Mendoza casaría con
doña Juana Guedeja y Peralta, procedente de una familia que dará funcionarios
del más alto rango en la Corte y los Consejos, después que el licenciado
Agustín de Guedeja abandone la casa familiar en San Clemente para ocupar un
bien remunerado oficio de relator en el Consejo y Cámara de su Majestad. Cuando
Francisco de Mendoza muere en Madrid deja como principal beneficiaria de su testamento,
escriturado en Madrid el 13 de octubre de 1598, a su prima Elvira. Ésta que ya
poseía la mitad del término de Perona, agregará la otra mitad cedida por su
primo. El testamento nombraba como
albacea a doña Elvira, y la posesión de Perona se supeditaba a algunas cargas,
entre las que figuraban la obligatoriedad de algunas misas, por el alma de
Francisco Mendoza, en la capilla que los abuelos, Alonso del Castillo y María
Hinestrosa, habían fundado para la familia en el Monasterio de Nuestra Señora
de Gracia de San Francisco: la misa mayor del domingo, por su memoria, la misa
del sábado por su madre Juana de Mendoza y una misa los viernes por su hermano
mayor el licenciado don Ginés del Castillo y Mendoza. La cesión de bienes a
doña Elvira tenía como reserva la condición que seguiría disponiendo de ellos,
como usufructuaria y mientras viviera, la viuda de Francisco Mendoza, doña
Juana de Guedeja y Peralta, que muere a comienzos del siglo XVII. Como albacea
testamentaria, doña Elvira adquiría el ya citado compromiso de fundar un
convento de monjas carmelitas descalzas, en la villa de San Clemente, al que
cedía sus casas principales y un juro de 150.000 maravedíes de renta anual, con
condición de que dos monjas profesas fueran necesariamente de la familia y se
reservara una capilla para el enterramiento de los patrones familiares de dicha
fundación. En caso de que no pudiera llevarse tal fundación, los bienes se
agregarían a las clarisas. El traspaso efectivo de la memoria para la fundación
conventual no se haría efectivo hasta 1627, hasta entonces, disfrutaría de
ellos, casas principales de morada en el pueblo y renta de 150.000 maravedíes,
doña Elvira Cimbrón y su marido el alférez mayor Juan Pacheco y Guzmán. Rodrigo Pacheco Guzmán y Cimbrón, hijo Juan Pacheco de
Guzmán y de Elvira Cimbrón compra en 1626 la jurisdicción de Perona. La
malograda primera fundación del convento de carmelitas descalzas de San
Clemente en 1598. Ignacio de la Rosa Ferrer.
Alonso del Castillo lo podemos encontrar casado con su prima hermana Juana de
Mendoza-Salazar y Castro la llama Ana de Mendoza-. Esta sería hija natural de
Elvira Hinestrosa, tía materna de Alonso del Castillo, y de Francisco de
Mendoza- que Salazar y Castro dice que es el que fuera obispo de Jaén desde
1538 hasta su muerte en 1543. En el año
1538 tomó posesión del Obispado de Jaén don Francisco de Mendoza hermano del
segundo marqués de Mondejar en Guadalajara, que sucedió al Cardenal Merino, que
había fallecido en Roma tres años antes, a los sesenta y tres de su edad Luis de Salazar y Castro. Real
Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237. Si seguimos a Edward Cooper
en su obra de 2019 titulada Siete episodios de la rebelión de las comunidades
de Castilla (1520-1521) Francisco de Bazán era señor de Valera de Abajo desde
1487 y alcalde de Requena. Y que este es
yerno del comendador Alonso de Hinestrosa. La ermitilla de Valera de Abajo
es lo que queda de lo que fue el palacio de los marqueses de Valera.
En algunas
genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de
los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado. Alonso del Castillo por
asegurar el patrimonio familiar de Valera de Abajo en favor de su hijo mayor
Alonso del Castillo Hinestrosa le casa con su prima hermana Juana de Mendoza,
hija de su tía materna Elvira Hinestrosa que hereda de su padre el comendador
Hinestrosa el señorío de Valera de Abajo. Valera había caído en manos de la
hija mayor del comendador Hinestrosa, Constanza. Los derechos de Elvira sobre
Valera serían cedidos a su sobrino Melchor Carrillo, hijo de su hermana
Constanza.
La división de la herencia del Comendador tiene lugar en 1528.
Valera de Arriba
estaba en poder de los Alarcón.
Los molinos de La Losa que son ocho ruedas, con todo su heredamiento y
término redondo, prados, ejidos, aguas corrientes de dentro de dicho término
redondo. Con sus diezmos y premisas, como al presente lo tenemos y llevamos, y
los han tenido y llevado los padres, abuelos y antecesores de mi el dicho
Fernando el Castillo Hinestrosa. Que están en la mediación de la villa de S.
Clemente y de la villa de Alarcón que linda con los molinos de Alonso Pacheco-hermano
del tercer señor de Minaya-, Con sus casas principales y de renteros que está
junto al dicho molino. Un palomar de calicanto comenzado, todo dentro del
término redondo que allí tengo. Otras
cuatro ruedas de molino junto a la presa, de la otra parte del río, y una dehesa
de herbaje que al presente está arrendada en 14.000 maravedíes y dos cabritos
cada año, que está dentro del término de la villa de Alarcón.
En el río Júcar había cinco presas de molinos harineros.
Una del concejo de la villa de San Clemente
Otra de los herederos de Hernando del Castillo
Otra de Alonso Pacheco, vecino de San Clemente
Otra de Diego del Castillo Portocarrero, vecino de la villa de Alarcón
Otra de Juan Pacheco, señor de la villa de Minaya-segundo señor-
En el río Júcar hay tres barcas
Una en los molinos que llaman de la Losa, que son de los herederos de
Hernando del Castillo.
Otra en lo que llaman del Losarejo en la Losilla o los Nuevos que es de
Diego del Castillo, hijo de Hernando del Castillo.
Otra en el Batanejo que es del dicho Juan Pacheco, señor de Minaya.
En la ribera del Júcar en tierras de Alarcón a mediados del siglo XV,
Juan Pacheco, marqués de Villena y el Concejo de Alarcón dan a Hernando del
Castillo, alcaide de Alarcón, los molinos situados entre La Losa y La Noguera.
El segundo marqués quiere recuperar los molinos y entre 1483 y 1485 se suceden
los pleitos que fueron ganados por Hernando del Castillo. A su muerte heredan
tanto los derechos como los molinos construidos sus hijos Alonso del Castillo y
Diego del Castillo. Así, en la primera mitad del siglo XVII, Fernando del
Castillo y Guzmán, hijo de Diego del Castillo y señor de la villa de Altarejos,
pleitea contra el segundo marqués de Villena y duque de Escalona su posesión.
Archivo
Histórico Provincial de Cuenca. Protocolo Notariales,
P-158. Valladolid, 10 Julio de 1554. Institución
de mayorazgo con facultad de su majestad, que otorgaron los muy magníficos señores
Fernando Castillo Hinestrosa de Toledo y doña Elvira Portocarrero su mujer, señores
de la villa de Valera de Yuso, en los muy magníficos señores Melchor Carrillo
de Alarcón y doña María Castillo su mujer, y única hija de los dichos señores Fernando
Castillo Hinestrosa y doña Elvira Portocarrero. El texto integro de este documento
se puede leer en el blog de Juliana Toledo Algarra y Sebastián Hernández de
Luján, De las gentes del Valdemembra. La villa de Valera de Yuso, con todos sus
términos, con sus dehesas, ejidos, montes, prados, aguas estantes y morantes,
fuentes, con todos los molinos, heredamientos, viñas, casas, solares, mesón,
batanes, censos, derechos de gallinas, con todos los otros pechos, derechos,
rentas y bienes que dejó la señor doña Elvira de Hinestrosa tenía. Así mismo
todos los dineros que tenemos al presente y pagados, por redimir y haber, para
nosotros de la dicha villa de Valera, en cumplimiento del testamento de la
dicha señora doña Elvira de Hinestrosa, cuya fue la villa, según ella la tuvo,
poseyó y gozo como señora de ella. La villa de Valera con su jurisdicción civil
y criminal, alta y baja con sus términos, molinos, batanes, heredamientos de
pan, viñas, huertas, casas fuertes como llanas, que yo Fernando Castillo las
tuve de doña Elvira Hinestrosa.
Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de San
Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2018. Documento con el desarrollo del
Pleito de Hidalguía de los hermanos Castillo Hinestrosa y con la descendencia
de los tres hermanos.