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miércoles, 7 de octubre de 2026

El Castillo de Guadamur. Toledo

El castillo de Guadamur se construyó en varias fases, la primera de ellas hacia 1470 y la segunda hacia 1520.

Fue construido por órdenes del conde de Fuensalida, para afianzar la protección de la zona, múltiples veces asediada: de 1446 a 1521 el lugar sufrió en varias ocasiones incendios y saqueos.

El castillo, así como el condado, fueron posesión de la familia Ayala, agraciada con el condado de Fuensalida en 1470 por el rey Enrique IV de Castilla, pasando a la Casa de Velasco en el siglo XVII, en la persona de Bernardino Fernández de Velasco y Pacheco Téllez-Girón, VII conde de Fuensalida. Hijo de Jerónima de Ayala, hermana del V conde de Fuensalida

En el siglo XVIII, el título y la propiedad pasaron a formar parte del inmenso patrimonio de la Casa de Escalona, siendo después disputados por la XVI duquesa de Osuna y el XVII conde de Cedillo, descendiente matrilineal del II conde de Fuensalida.

María Luisa Centurión y Velasco (m. 22 de enero de 1799), XIV condesa de Fuensalida, IX marquesa de Alameda y X condesa de Barajas. Sucedió en los títulos de su hermano Juan Bautista Centurión y Velasco.

Contrajo matrimonio el 21 de febrero de 1750 con Felipe López Pacheco y Acuña, XII marqués de Villena, XII duque de Escalona, etc. Le sucedió su sobrino Diego Fernández de Velasco. Le sucede su hijo Bernardino Fernández de Velasco. Le sucede su hijo de su tercer matrimonio llamado José María Fernández de Velasco y Jaspe.

Diego Fernández de Velasco (1754-1811). Frías, Villena, Haro, Uceda

Nacido Diego López-Pacheco Téllez-Girón y Gómez de Sandoval y también conocido como Diego Pacheco Téllez-Girón Fernández de Velasco y Enríquez (Madrid, 8 de noviembre de 1754-París, 11 de febrero de 1811), XIII duque de Frías, fue un aristócrata y político español, de los que en la guerra de la Independencia española optaron por el bando napoleónico y han pasado a la historia con la denominación de afrancesados.

Fue hijo de Andrés Manuel Alonso Téllez-Girón Pacheco y Toledo, VIII duque de Uceda, conde de Montalbán, caballero del Toisón de Oro, y Gran Cruz de la Orden de Carlos III, y de María Portería Fernández de Velasco y Téllez-Girón, hija del XI duque de Frías.

Su madre, al ser mujer no podía heredar los títulos de su padre, por lo que fue Martín Fernández de Velasco y Pimentel, tío de esta, quien lo hizo en 1771. Al fallecer Martín en 1776 sin descendencia, el siguiente en la rama sucesoria fue el hijo de María, Diego, quien entonces se llamaba Diego López Pacheco Téllez-Girón, cambiando su nombre al recibir los títulos por el mencionado Diego Fernández de Velasco por imposición de las cláusulas del mayorazgo.

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En 1880 tres vecinos de Guadamur deciden comprar el castillo a los Velasco.

Durante esos años, estos tres vecinos alojan en él a pobres y necesitados, sin embargo, el deterioro del edificio era notable y las condiciones insalubres.

Siete años más tarde, el 4 de mayo de 1887, Jerónimo López de Ayala y del Hierro, V marqués de Villanueva del Castillo, descendiente de los Ayala, anima a su suegro, el IV barón de las Cuatro Torres, conde del Asalto, a comprarlo para su restauración y segunda vivienda; aquel como especialista en historia del arte y este como medievalista.

El nuevo propietario, Carlos Morenés y Tord, IV barón de las Cuatro Torres, había nacido en La Nou de Gaya (Tarragona) en 1835. Fue senador electo en la cámara alta por la provincia de Tarragona en las legislaturas 1876-77, 1884-85 y 1891-93. Estaba casado con María Fernanda García-Alessón y Pardo de Rivadeneyra, VI condesa de Asalto y baronesa de Davalillo.

La familia Morenés y García Alessón siguió una estrategia de ennoblecimiento para sus hijos: María Dolores fue, por matrimonio, condesa de Cedillo; María Cristina fue, por herencia materna, baronesa de Casa-Davalillo; Fernanda, casada con un hermano del conde de Cedillo, fue la única en no poseer titulación; Ramón sucedió los títulos de barón de las Cuatro Torres y conde del Asalto (al que añadió la Grandeza de España en 1920), siendo además, por herencia materna, conde de la Peña del Moro y marqués de Grigny; Antonio revalidó el título de marqués de Ceballos-Carbajal; Luis fue marqués consorte de Argüeso y revalidó el título de marqués de Bassecourt; y Felipe revalidó el título de marqués de Borghetto.

Tras los daños sufridos por el edificio en la Guerra Civil, fue el marqués de Aguilar de Campoo quien llevó a cabo la última restauración. El castillo se vende

Juan Bautista Travesedo y García-Sancho (25 de enero de 1890-27 de abril de 1965), XXII marqués de Aguilar de Campoo.

El aristócrata adquirió la fortaleza toledana a mediados del siglo XX y la rehabilitó para destinarla a su residencia ocasional

Bajo su propiedad, el castillo fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1964.

En el año 1997, la heredera e hija del marqués vendió la propiedad a un empresario madrileño, quien realizó una nueva inversión multimillonaria para rehabilitarlo. Gracias a un convenio firmado con el Ayuntamiento de Guadamur, la fortaleza, aunque sigue siendo una propiedad privada, permite visitas guiadas parciales en días específicos de la semana.

El 18 de junio de 1964 fue declarado monumento histórico-artístico

En la reconstrucción del siglo XIX el conde de Cedillo plasmó en unos frescos de la planta noble la excursión a Guadamur de los príncipes Juana y Felipe del 11 de julio de 1502.

Benito Pérez Galdós se refiere a esta restauración en su novela Ángel Guerra (segunda parte, capítulo III, sección VIII):

 —¿Lo ves, lo ves, tonta, incrédula? —gritó doña Catalina saltando de gozo—. ¿Ves cómo es castillo por los cuatro costados? Veremos lo que dice ahora Simón. Oye, Casiano: ¿y no podría restaurarse ese magnífico monumento?

—¡Como resucitarse... sí! Ahí está el de Guadamur, sacado de la sepultura. Pero habrá que tirar millones.

Benito Pérez Galdós, Ángel Guerra (segunda parte, capítulo III, sección VIII)

Entre las obras de arte, destaca la pintura del castillo de Guadamur debida a Ricardo Madrazo (1910), hoy en la Hispanic Society of America de Nueva York (Estados Unidos).

El castillo ha aparecido en películas como El caballero negro (1954), El Cid Cabreador (1983), Juana la loca... de vez en cuando (1983), Los Borgia (2006), Miguel y William (2007), La corona partida (2016) y la serie de Prime Video El Cid (2020).

Castilo de la Adrada. Ávila

Alberga el Centro de Interpretación Histórica del Valle del Tiétar.

https://historia-hispanica.rah.es/biografias/26756-ruy-lopez-davalos-y-perez-de-pedrula

https://www.sevatrasierra.org/Monograficos/VillasYvillazgos/EmergenciaTietar.pdf

DÁVALOS, SEÑOR DE LA TRASIERRA ABULENSE:

https://palomatorrijos.blogspot.com/search?q=Valle+del+Tietar

https://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/Valle%20del%20Tietar

https://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/R%C3%ADo%20Tietar

https://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/Parque%20Regional%20de%20la%20Sierra%20de%20Gredos

https://palomatorrijos.blogspot.com/2020/01/casa-de-alba_17.html

Señores y condes de Fuentidueña, Segovia. Luna y Ayala

https://palomatorrijos.blogspot.com/2008/03/recorrido-por-la-villa-segoviana-de.html

Condes de Montijo, Extremadura

Casa de Alba

https://palomatorrijos.blogspot.com/2011/09/fuentiduena-de-tajo-en-madrid-y.html

La relación histórica entre la familia Ayala y el señorío de La Adrada (Ávila) se consolidó a finales del siglo XV a través de una alianza matrimonial clave con la Casa de la Cueva (Duques de Alburquerque).

El señorío de La Adrada había sido concedido originalmente por el rey Enrique IV a su valido Beltrán de la Cueva (I duque de Alburquerque).

Don Beltrán legó este territorio como mayorazgo a su segundo hijo varón, Antonio de la Cueva y Mendoza, quien se convirtió en el II señor de La Adrada. Muere sin hijos en 1574. Pleito.

En 1494, este noble contrajo matrimonio con Doña Elvira de Ayala y Guzmán, hija de los señores de Cebolla (Toledo).

A partir de este enlace, el linaje Ayala se unió estrechamente al devenir del municipio. Doña Elvira fue una figura tan relevante en la historia de la villa que, incluso hoy en día, el recinto ferial del municipio lleva su nombre.

Fruto de esta unión nació la generación que unificó formalmente ambos apellidos en la gobernanza de la villa:

Francisco de la Cueva y Ayala: Hijo de Antonio y Elvira, sucedió a sus padres como el III señor de La Adrada.

Antonio de la Cueva y Portocarrero: Nieto de Elvira de Ayala e hijo de Francisco, fue el IV señor de la villa.

En 1570, el rey Felipe II elevó el título de la localidad, nombrándolo el I marqués de La Adrada.

Los Montijo  dueños del catillo de la Adrada y del señorío y  marquesado de la población y su territorio por pleito y tras sentencia dictada en 1601.

La villa de La Adrada y sus aldeas de Sotillo, La Iglesuela, Piedralaves, Fresnedilla, Casillas y Casavieja, siendo segundo señor de estos lugares en su casa, y sería su nieto Antonio de la Cueva y Portocarrero quien conseguiría del rey elevar el señorío a marquesado.

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Aldonza Núñez de Toledo, cuñada del contador Alonso Álvarez de Toledo, y su marido Diego Romero vivían en la ciudad de Toledo en las casas del condestable de Castilla Ruy López de Ávalos.

 Mencia Romero, hija de Aldonza Núñez y Diego Romero, casa con un nieto del condestable Ruy llamado Iñigo López Dávalos y Ayala, alcalde mayor de Toledo, del consejo de Enrique IV y su contador mayor, sobrino materno del primer conde de Fuensalida.

 Con fecha 9 de agosto de 1456 es regidor de Toledo Iñigo López de Ayala Dávalos[1] por muerte de Alonso Álvarez de Toledo[2].

 Iñigo López Dávalos y Ayala es hijo de Diego López Dávalos[3], señor de Arenas de San Pedro en Ávila, El Colmenar, Adrada, Castillo de Bayuela, Candeleda, La Puebla, Alija y la hacienda de Talavera, y de Leonor Ayala y Castañeda, hija del primer señor de Fuensalida Pedro López de Ayala y Guzmán y hermana del primer conde de Fuensalida, y de Elvira Castañeda y Orozco.

 Diego López Dávalos es el hijo segundo del condestable de Castilla Ruy López Dávalos, adelantado Mayor de Murcia, camarero mayor y gran valido de Enrique III, señor de las villas de Colmenar, Arenas, La Adrada, Castillo de Bayuela, Candeleda, Arcos, Arjona y La Higuera que muere en 1428. Historia de la Casa de Silva. Luis Salazar y Castro. Los Dávalos. José Carlos Gomez-Menor. Revista Toletum, agosto de 2011.

 El condestable de Castilla Ruy López Dávalos, adelantado Mayor de Murcia, camarero mayor y gran valido de Enrique III, señor de las villas de Colmenar, Arenas, La Adrada, Castillo de Bayuela, Candeleda, Arcos, Arjona y La Higuera que muere en 1428.

 Hijo segundo,

 Diego López Dávalos señor de Arenas de San Pedro en Ávila, El Colmenar, Adrada, Castillo de Bayuela, Candeleda, La Puebla, Alija y la hacienda de Talavera, casa con Leonor Ayala y Castañeda, hija del primer señor de Fuensalida Pedro López de Ayala y Guzmán y hermana del primer conde de Fuensalida, y de Elvira Castañeda y Orozco.

El castillo de La Adrada y Fuensalida

El señorío de La Adrada y los Luna

El Castillo de La Adrada perteneció históricamente a los señores y marqueses de la villa.

Sin embargo, en el siglo XVII la fortaleza pasó a la Casa de Montijo y, a mediados del siglo XIX, se integró en el patrimonio de la Casa de Alba por vía matrimonial y sucesoria. 

Los Alba mantuvieron la titularidad del edificio civil/militar hasta que pasa a la familia Garcia Moreno y en el siglo pasado fue cedido al Ayuntamiento.


La segunda condesa de Fuentidueña casa con el III conde de Montijo, primos hermanos

 IV conde de Montijo y grande de España en 1697, Cristóbal Portocarrero de Guzmán y Luna,  III conde de Fuentidueña.

https://www.youtube.com/watch?v=ZDKLaFmTmS8


Doña Juana Portocarrero y Cárdenas,  fue la esposa de Francisco de la Cueva y Ayala (III señor de La Adrada), con quien contrajo matrimonio en el año 1523. 
Juana era una noble de alta alcurnia, hija de Pedro Portocarrero «el Sordo» (VII señor de Moguer y Villanueva del Fresno) y de Juana de Cárdenas (II señora de la Puebla del Maestre). De esta unión nacieron varios hijos, entre los que destacan: [
  • Antonio de la Cueva y Portocarrero: Quien heredó los estados familiares como IV señor y posteriormente fue nombrado I marqués de la Adrada por el rey Felipe II en 1570. Por parte de padre descendía de Beltrán de la Cueva, privado de Enrique IV, mientras que por el lado materno era nieto de los señores de Moguer, luego condes de Montijo
  • Diego de la Cueva y Portocarrero: Quien sucedería a su hermano como II marqués.

Juana Portocarrero es tía paterna del primer señor de Montijo


[1] Archivo Histórico Nacional, Sección Clero. Legajo, 3115/4, Alonso ya había muerto el 22 de abril de 1457.

[2] En Sevilla, 9 de agosto de 1456, Enrique IV otorgó a Diego Arias Dávila, señor de Puñoenrostro, el regimiento que Alfonso Álvarez tenía en Toledo. Archivo Municipal de Toledo. Cajón 1. Legajo 1, número 8. Este es el regimiento del que se escribe es titular un sobrino del Contador. Diego Arias Dávila muere en 1466. Fue señor de Puñonrostro, San Agustín de Guadalix, Alcobendas, Villaflor, Casasola, Pedrezuela y Villalba. En 1453 el príncipe Enrique designó a Pedro Arias Dávila el Valiente, primogénito de don Diego, para ocupar la vacante dejada por éste en la regiduría de Segovia. En 1454, septiembre, 30. Arévalo. Enrique IV nombra contadores mayores a Alfonso Álvarez de Toledo, Juan del Vivero y Diego Arias Dávila. También son los Arias Dávila tenidos por conversos.

[3] Diego López Dávalos es el hijo segundo del condestable de Castilla Ruy López Dávalos, adelantado Mayor de Murcia, camarero mayor y gran valido de Enrique III, señor de las villas de Colmenar, Arenas, La Adrada, Castillo de Bayuela, Candeleda, Arcos, Arjona y La Higuera que muere en 1428. Historia de la Casa de Silva. Luis Salazar y Castro. Los Dávalos. José Carlos Gomez-Menor. Revista Toletum, agosto de 2011.


"Documentos para la historia del Valle del Tiétar: La Adrada", María Jesús Torquemada Sánchez y  Gonzalo Cerrillo Cruz. 

https://panchun.blogspot.com/2012/01/historia-parte-11-el-castillo-de-la.html

https://www.fotonazos.es/2010/09/el-castillo-de-la-adrada-en-el-valle-del-tietar/



sábado, 26 de septiembre de 2026

La Familia Parada. De Galicia a Huete

1634. El licenciado don Alonso Méndez de Parada y Cetina, del Consejo de S.M. y oidor de su Real Audiencia, regidor perpetuo de la ciudad de Huete, consultor del Santo Oficio de la Inquisición de Sevilla.

Sebastián de Parada casa con Beatriz de Cetina en cuya descendencia están los marqueses de la Peraleja y los condes de Garcinarro-los primeros de su primogénito Alonso Méndez de Parada y los segundos de su segundo hijo el citado Gaspar de Parada, que fundó mayorazgo el año 1613 por disposición testamentaria en cabeza de su segundogénito Gaspar de Parada y Cetina. Hija de los optenses Agustín de Cetina y de María Gómez de la Muela, que entre otros hijos tuvieron al sacerdote jesuita Diego de Cetina, primer confesor que tuvo en Ávila Santa Teresa[1]. De una hermana de Sebastián de Parada llamada Inés Méndez de Parada descienden los marqueses de Pineda. Todos los títulos citados lo son a principios del siglo XVIII sobre poblaciones de la que fue Tierra de Huete[2].



[1] Sobre los Cetina, de la Muela y Parada se puede leer en las obras de don Manuel de Parada y Luna de Tena donde podemos encontrar importantes relaciones genealogías de los apellidos de las principales familias de la ciudad de Huete.

[2] títulos nobiliarios austracistas concedidos durante la guerra de sucesión en la tierra de Huete (Cuenca). Manuel de Parada y Luca de Tena, 2012.

LOS REYES CATÓLICOS Y LA ORDEN DE SANTIAGO EN FRANCIA: EL COMENDADOR DIEGO DE PARADA Y SU VISITA EN 1499

Manuel de Parada y Luca de Tena

https://ramhg.es/wp-content/uploads/2024/09/anales-05_1998-1999-08_parada.pdf

El embajador, pues así se nombra en ocasiones a Diego de Parada -o Méndez o Hernández de Parada - fue un ilustre vecino de la ciudad de Huete, en el obispado de Cuenca, y miembro de una noble familia que comenzaba a utilizar el apellido de Parada, tomado de línea femenina

Vienen los Parada de Galicia y habían quedado asentada en la frontera comarca de Ocaña desde los tiempos en que don Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de Santiago desde 1387 y gallego de nación, fuera comendador mayor de Castilla.

El comendador Diego de Parada nace en años próximos y anteriores a los de 1430 y fue el cuarto o quinto hijo que tuvo el bachiller en leyes Alonso Fernández o Fernández de Huete, alcalde, regidor, veinte y procurador de la entonces villa de Huete y su tierra por el estado de hijosdalgo en varias ocasiones.

Alonso Fernández o Fernández de Huete casa primero con Isabel Méndez de Parada, vecina o natural de Ocaña e hija de Men o Mendo Vázquez de Parada, caballero de la orden de Santiago que en su juventud fue criado de la cámara del dicho maestre don Lorenzo y su legatario - pues de su testamento en 1409, cuando murió, recibe treinta vacas y treinta cahices de pan-, y que más tarde figura en documentos de los años 1426 como titular de la encomienda toledana del Corral de Almaguer, casado allí mismo al parecer con María de Figueroa, deuda del Maestre.

Men o Mendo Vázquez de Parada puede ser hermano o tal vez el mismo Hernán o Fernán Vázquez de Parada.

Existen dudas, por tanto, sobre quien pudo ser el abuelo materno de Diego de Parada, confundidas las personas de Men y Fernán Vázquez de Parada, comendadores ambos de la Orden, paisanos y coetáneos.

Alonso Fernández o Fernández de Huete es hijo de Juan Fernández y de

Constanza de Rivera, de los señores del Villarejo de la Peñuela en la Tierra de Huete.

Juan Fernández murió en año inmediato al de 1429, que fue el del inventario de bienes que por su fallecimiento se formó en Alcázar, hoy del Rey y entonces aldea de Huete, dejando por hijos, además del Alonso Fernández de Huete ya conocido, a doña Juana Fernández, religiosa de la orden de Santo Domingo de Guzmán y abadesa del monasterio de San Ginés que hubo en la Ciudad, luego de frailes del mismo hábito desde 1425 bajo advocación de su santo fundador y que más tarde, por los años de 1620-1625, quedó muy reformado al construirse la iglesia de nueva planta, grandiosa y cuyas trazas se debieron al afamado fray Alberto de la Madre de Dios, arquitecto del monasterio de la Encarnación de Madrid y de otros conocidos edificios de su época, cuya capilla mayor había quedado dotada desde 1603 en el antiguo convento por el doctor don Francisco de Beancos y Méndez de Parada, presbítero, y vinculada por él mismo en la descendencia de sus sobrinos Salcedo Beancos.

El monasterio de San Ginés en Huete (Cuenca) es el nombre original o alternativo con el que también se conoce al histórico Monasterio de Santo Domingo de Guzmán.

Fue fundado en el año 1393 gracias a las donaciones de la reina de Castilla y señora de Huete, Doña Catalina de Lancaster.

Inicialmente se llamó monasterio de Nuestra Señora de Amasatrigo y San Ginés.

En 1425, las monjas que lo habitaban fueron sustituidas por frailes dominicos, pasando a ligarse a la Orden de Predicadores.

Creció de forma notable hasta convertirse en uno de los conventos más importantes que los dominicos poseían en Castilla.

Tras sufrir un fuerte deterioro, la iglesia actual se comenzó a construir en 1621 bajo la traza barroca diseñada por el célebre arquitecto carmelita fray Alberto de la Madre de Dios.

El conjunto monástico sufrió graves daños a lo largo de los siglos (incluyendo su uso como cuartel por las tropas francesas de Napoleón y los efectos de la Desamortización). Ha estado en proceso de ruina y recuperación por parte de las instituciones provinciales de Cuenca.

https://palomatorrijos.blogspot.com/2022/08/el-convento-de-santo-domingo-de-guzman.html

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Hijos del comendador sin conocer esposa si la tuvo,

Alonso Hernández y Diego de Parada

Dejando de su ignorando matrimonio, si es que acaso lo contrajo, otro hijo al menos; una mujer que casó con Alonso de Cuenca, notado de converso, y pariente que debió ser de Pedro de Cuenca y de Juan Sánchez de Cuenca.

Comisión a Juan Pérez de Barradas[1], corregidor de Huete, para que se abone a Bartolomé Sánchez de la Higuera, vecino de La Ventosa, lo que le deben Egas de Sandoval y Juan de Cuenca, hijo de Diego de Cuenca, vecinos de la dicha ciudad de Huete. Archivo General de Simancas, 1496. RGS, LEG, 149.607,140.

Un Juan de Cuenca, marido de Catalina Ortiz.

Juan de Cuenca, marido de Catalina Ortiz, fue un personaje histórico e hidalgo del siglo XV vinculado al linaje noble de la ciudad de Huete (Cuenca, España), específicamente al histórico barrio de Atienza.

Su nombre consta en un documento de finales del siglo XVIII elaborado para enaltecer el pasado familiar de don Pedro-Cristóbal de Cuenca y Roldán, un secretario de Estado y de Hacienda natural de Huete. Este último utilizó la ascendencia de Juan de Cuenca como prueba documental de hidalguía para ingresar en la prestigiosa Real Orden de Carlos III.

Según registros de pleitos de la época en la provincia, Juan de Cuenca ya figuraba como difunto en el año 1508.

Pedro-Cristóbal de Cuenca y Roldán descendía por línea directa de varón de un consolidado matrimonio de hijosdalgo locales: don Pedro de Cuenca y doña María González.

Sus bisabuelos paternos fueron Pedro de Cuenca e Isabel de Sevilla, quienes contrajeron matrimonio en el año 1697

La descendencia del Comendador desaparece de Huete en sus nietos.

De Alonso, seguramente el mayor pudo nacer Diego de Parada que fue procurador en Huete y marido de María de la Barreda, De ellos nació con seguridad Pedro de Parada, párroco de San Esteban que falleció en 1579 bajo nota de pobreza y sin testamento, y muy posiblemente María Hernández de Parada, mujer de su pariente Alvar Méndez de Parada, hacendado en el vecino pueblo de Mazarulleque que se dice cuñado del sacerdote en alguna escritura y que fue nieto del bachiller Men o Mendo Vázquez de Parada, hermano del Comendador, De ambos quedó Alonso Méndez de Parada, nacido por 1540 y que ganó ejecutoria en pleito de hidalguía contra Huete y Mazarulleque en la Real Chancillería de Granada el año 1580, casado y con descendencia que terminó en sus hijos, fallecidos jóvenes a excepción del licenciado Juan Méndez de Parada, sacerdote, y doña Mariana de Parada, soltera, fundadores entre los años 1640 y 1650 de una capellanía muy bien dotada para beneficio de sus almas y de los pobres de la Ciudad.

De Diego, segundo hijo del Comendador, no hay noticia.



[1]Juan Pérez de Barradas se trasladó a Castilla durante los años de reinado de Enrique IV, es decir, entre 1454 y 1474. Hacia 1476 estaba al frente del corregimiento de Madrid. Mesen Juan Pérez de Barradas, Comendador, Corregidor y Justicia Mayor de las ciudades de Cuenca y Huete por Sus Majestades, 1.497. Juan Pérez de Barradas, febrero 1497. Comendador. Corregidor de Huete. Juan Pérez de Barradas, 1498. Corregidor de Cuenca.  Estructuras y relaciones de poder en la tierra de Cuenca a fines de la edad media. María Concepción Quintanilla Raso.

El ascenso, el prestigio y la estimación sociales del caballero portugués fuesen favorecidos por el matrimonio, celebrado en Murcia -probablemente en tomo a 1465- con doña María de Saavedra, perteneciente a una de las más ilustres familias de la ciudad. Los Saavedra eran una familia de antigua nobleza, que había llegado a Murcia en el siglo XIII con don Alonso López de Saavedra, señor de los estados de Saavedra y de Villamayor, que asistió a la conquista de Sevilla donde obtuvo repartimiento, siendo ricohombre del rey Sancho IV de Castilla.

Juan Pérez de Barradas murió muy probablemente en Murcia, hacia el año 1504 y fue enterrado en la capilla mayor del monasterio de clarisas de Santa Clara la Real, a cuya edificación había contribuido. Testamento de Juan Pérez de Barradas, 1504. Original de letra de Juan Pérez de Barradas, caballero de la Orden de Santiago y comendador de Cieza. Texto incompleto, falto de la página o páginas finales, redactado en Cieza en 1504, año de su muerte. Archivo Municipal de Écija, Sevilla, Fondo marqués de Peñaflor, legajo. 334, documento. 36. De Portugal a Guadix pasando por Murcia. Datos para la historia de los primeros Barradas. Salvatore Leonardi, 2006. En 1487 era corregidor de Madrid. Sobrecarta de los Reyes Católicos al corregidor Juan Pérez de Barradas para que no permita ocupaciones ilegales del término de Lorca junto a Xiquena y Tirieza, (1491-3-24. Sevilla). Ayuntamiento de Lorca. Cancillería Real de Castilla. Juan Pérez de Barradas fue padre de Francisco Perez de Barradas. Fue regidor perpetuo de Guadix, donde edificó su palacio en la parte alta de la ciudad, cerca de la Alcazaba. Tambien fue corregidor de Carmona de 1514 a 1517, además de Medina del Campo, Olmedo y Alcalá la Real.


Las milicias de Loranca en el siglo XVII

 https://ramhg.es/wp-content/uploads/2024/09/anales-08_2004-38_parada.pdf

El tercer marqués de Jódar, Miguel de Carvajal y Messía, tuvo un papel fundamental en el reclutamiento y organización de las milicias de hijosdalgo en la región de La Mancha Alta y Baja durante las décadas de 1630 y 1640, un período crítico en el que la Corona española bajo el reinado de Felipe IV y el gobierno del Conde-Duque de Olivares necesitaba urgentemente soldados para la Guerra de los Treinta Años y otros conflictos europeos.

El territorio de Huete y su comarca fueron un foco clave en este proceso.

A partir de 1630, ante la falta de recursos y soldados profesionales, Felipe IV ordenó levas obligatorias y recurrió a la nobleza para que liderara y financiara el reclutamiento.

El marqués de Jódar fue nombrado comisionado o encargado del ajustamiento y establecimiento de las milicias de hijosdalgo, nobles no exentos del servicio militar en tiempos de extrema necesidad, en amplias zonas de Castilla, abarcando Albacete, Chinchilla y la provincia de Cuenca incluyendo Huete.

El marqués de Jódar o sus oficiales delegados visitaban los municipios principales de la jurisdicción, como Huete y Albacete, para realizar "alardes" -revistas militares de tropas y armas-.

El objetivo era auditar cuántos hombres útiles para la guerra —nobles y plebeyos— podían aportar las villas.

El reclutamiento forzoso generó una enorme tensión institucional.

Muchos nobles locales de Huete y villas vecinas recurrieron a pleitos, poderes y subterfugios legales ante el propio marqués de Jódar para intentar ser eximidos del servicio militar alegando motivos de salud, edad o la necesidad de su presencia para el gobierno de los ayuntamientos.

Pese a las protestas locales contra lo que los pueblos consideraban un gravamen insoportable, las compañías de milicias finalmente se conformaron bajo la supervisión del marqués de Jódar y marcharon hacia los frentes de combate.

Más allá de las levas militares, el título del marquesado de Jódar y Huete volvieron a cruzarse décadas más tarde a través de los lazos de la alta nobleza castellana.

Miembros posteriores de la casa de Jódar, como el linaje de los Fernández de Velasco, que heredó el título, mantuvieron una presencia religiosa y social constante en la zona, llegando a profesar y realizar importantes donaciones en el célebre convento de la Merced de Huete.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Plaga de Langostas de 1637

 

La plaga de langostas de 1637 en España fue uno de los brotes biológicos más devastadores del siglo XVII, afectando gravemente a la agricultura, la economía agraria y la subsistencia de múltiples regiones del país.

 Ocurrió en un contexto climático de fuertes sequías y calor extremo, factores que disparan la reproducción gregaria de este insecto.

Durante 1636 y 1637, densas nubes de langostas (principalmente la langosta mediterránea o marroquí) invadieron amplias zonas de la Península Ibérica.

Áreas del centro, sur y levante español (incluyendo Murcia, Castilla y Extremadura) vieron cómo sus cultivos de cereales, viñedos y huertas eran devorados en cuestión de horas.

Los registros históricos de la época detallan situaciones críticas.

Las actas capitulares de diversas ciudades reflejan que los concejos municipales se vieron obligados a financiar cuadrillas de vecinos para recolectar y enterrar toneladas de insectos en zanjas a fin de cortar su ciclo de reproducción.

En la España del Siglo de Oro, al no existir pesticidas químicos, la lucha combinaba métodos físicos desesperados con un profundo fervor religioso.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Alonso Alvarez de Toledo. Contador de Hacienda de Juan II de Castilla

https://historia-hispanica.rah.es/biografias/1878-alfonso-alvarez-de-toledo

  • Tomás Puñal Fernández
  • Este personaje responde al perfil del nuevo caballero, cortesano y humanista, protagonista de muchos de los sucesos políticos de la primera mitad del siglo XV en Castilla y que consigue cierta preeminencia social gracias a sus servicios al Rey.

    De origen judeoconverso, no se sabe con exactitud si nace en Madrid o en Toledo a finales del siglo XIV.

    El apellido Toledo le emparenta directamente con una rama de los condes de Alba de Liste, futura Casa de Alba.

    Hijo de García Fernández de Toledo, señor de Casasbuenas, y de Mayor Fernández de Toledo, su prima hermana; es, a su vez, nieto de Fernán Álvarez de Toledo y biznieto de García Álvarez de Toledo, I señor de Higares y Valdecorneja y maestre de Santiago.

    Vecino de Toledo, fue nombrado regidor de esta ciudad por Juan II en 1428, figurando precisamente como tal en la nómina de regidores toledanos entre 1444 y 1456.

    A partir de este momento, comienza su ascenso político y social, figurando como escribano de Cámara, consejero real y contador mayor, primero del rey Juan II y más tarde de su hijo; primero como príncipe de Asturias, cuando en 1440 el Rey establece por primera vez este título para los primogénitos herederos, así como una Casa propia del príncipe con funcionarios de su Corte, y después ya como Rey, procediendo a la confirmación de su nombramiento como contador mayor en 1454.

    Es precisamente junto a don Enrique cuando se le ve intervenir activamente en la política de su tiempo, convirtiéndose en un cortesano itinerante, gracias a la dispensa que Juan II le hizo de su oficio de regidor en Toledo.

    Es un protagonista más de los vaivenes políticos de su tiempo entre el Rey, Álvaro de Luna, el príncipe y los infantes de Aragón.

    Juan II en 1439 le había hecho entrega de la custodia y defensa de la fortaleza de Alcaraz, en nombre del príncipe.

    A finales de 1439, cuando Alonso Álvarez de Toledo acudió a la ciudad en calidad de corregidor para hacer efectiva la toma de posesión, el concejo local de Alcaraz se negó inicialmente a abrirle las puertas. Poco después, la ciudad se vio forzada a someterse y a realizar el debido acatamiento, asegurando así Alonso el control de la estratégica plaza.

    En 1443, junto al obispo de Avila Lope de Barrientos-despues de Cuenca-, como negociador en el llamado Asalto de Rámaga, Salamanca, entre el príncipe y el condestable Álvaro de Luna para conseguir la liberación de Juan II, que permanecía cautivo en el castillo de Portillo, Valladolid, por sus primos los infantes de Aragón.

    El 9 de julio de 1443 la alta nobleza de Castilla secuestra al rey Juan II de Castilla en la localidad de Rágama. El objetivo era apartar del poder al condestable don Álvaro de Luna, el valido y auténtico gobernante de la corona.

    Al año siguiente, en 1444, conspira, en nombre también del príncipe, junto a Lope de Barrientos y a Juan Pacheco, marqués de Villena, con el rey de Navarra para conseguir la caída de Álvaro de Luna.

    En 1445, concluida la batalla de Olmedo y derrotados los infantes de Aragón, será uno de los protagonistas, siempre en nombre y representación del príncipe, de varios encuentros con Juan II y Álvaro de Luna, cuyo objetivo es conseguir una reconciliación filial, necesaria para la estabilidad política del reino.

    Primero será un acercamiento a su padre, el Rey, en Burgos y más tarde al propio condestable en el monasterio de Pelayos, cerca de San Martín de Valdeiglesias. En 1446 vuelve a producirse una nueva Concordia, la de Astudillo, en la que, una vez más, aparecen en escena el príncipe, Juan II y el poderoso e influyente Álvaro de Luna, siendo Alfonso Álvarez de Toledo uno de los intermediarios.

    Fue objeto de diversas distinciones, mercedes y privilegios reales.

    El Rey le nombra caballero de la Banda, una de las órdenes militares más prestigiosas del momento, y le otorga escudo de armas.

    También en 1429 hace exentos a sus criados, paniaguados, renteros, quinteros y demás de todo impuesto, derrama y contribución y en 1432 y 1434 respectivamente, establece que sus casas de Madrid y Guadalajara fuesen libres de huéspedes durante la estancia de la Corte.

    En 1445 ordena al concejo de Madrid que, aun sin ser regidor de la villa, le admitiese en su regimiento con voz y voto, ocupando un lugar preeminente.

    Fue un gran benefactor, fundando dos capellanías, una en la parroquia de Santiago de Madrid, en donde tenía sus casas principales, y otra en el monasterio cisterciense de San Bernardo de Toledo, conocido como de Monte Sión, en donde al final fue enterrado.

    Su esposa en 1460 fundó, a su vez, el monasterio de Santa Clara de Madrid, muy cerca de las casas principales de la collación de Santiago, donde ella misma fue enterrada, así como su primogénito Pedro Núñez de Toledo, disponiendo que en adelante la familia se fuese enterrando alternativamente en uno y otro sitio, es decir, Toledo y Madrid.

    Dotó de numerosas limosnas al monasterio de San Benito de Valladolid y edificó un claustro con representación de su escudo de armas en el monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid.

    También instituyó en la parroquia de Santiago de la villa las fiestas de la Asunción, San Bartolomé y Todos los Santos.

    Destacó por su afición a la poesía, y se conserva un documento en el que mantiene una larga plática en verso sobre la visión del Apocalipsis de san Juan con un tal fray Pedro Imperial, también conocido como fray Pedro de Colunga, el cual le define como sabio poeta y caballero.

    Pedro Imperial de Colunga, Pregunta que hizo fray Pedro Imperial a Alfonso Álvarez de Toledo…. Madrid: Nacional (BNE), MSS/2882, 1470 ca.

    PEDRO IMPERIAL. Pregunta que fiso... a Alfonso (sic) Alvarez de Toledo: Señor Alfonso Alvares grant sabio perfecto/en todo fablar de lynda poesía... (Folio 141)

    PEDRO IMPERIAL: Pregunta que fiso... a Alfonso Alvares de Toledo y respuesta de éste: Señor Alfonso Ajuares grand sabio [perfecto] / en todo fablar de linda poesía... (Folio 186 b).

    Fue un fraile dominico, poeta y prosista español que vivió entre los siglos XIV y XV. Es una figura relevante dentro de la literatura medieval española por su participación en el famoso Cancionero de Baena. Su nombre lo vincula históricamente a la villa y concejo de Colunga, en el Principado de Asturias

    https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/obras-en-metro-de-diversos-poetas-recopiladas-por-juan-alonso-sic-de-baena-manuscrito--0/html/

     Casó dos veces.

    La primera en Cuenca, con Aldonza Fernández de Valera, cuyos hijos fueron: Juan Álvarez de Toledo, señor de Cervera y Villanueva del Palomar; Alfonso Álvarez de Toledo, regidor de Cuenca; García Álvarez de Toledo, tesorero de Cuenca, consejero real, abad de Santa María de Atocha y obispo de Astorga; Aldonza Álvarez de Toledo, casada con Juan de Cervantes, veinticuatro de Sevilla; Mayor Álvarez de Toledo, con Diego Fernández de Molina, vecino de Cuenca, guarda y vasallo del Rey; y María de Toledo, con Juan de Sandoval, doncel real.

    De su segundo matrimonio con Catalina Núñez de Toledo nacieron Pedro Núñez de Toledo, señor de Cubas y Griñón, contador mayor y consejero de Enrique IV, el cual tuvo después un acentuado protagonismo en la época de los Reyes Católicos; Mencía de Toledo, casada con Pedro Ruiz de Alarcón, señor de Buenache; e Isabel Álvarez de Toledo, con Alonso Fernández de Valladolid.

    Funda dos mayorazgos.

    El primero a favor de Juan Álvarez de Toledo, su primer hijo, con las villas y lugares de Cervera, Villanueva del Palomar, La Cañada, el Manzano y Olivares y casas principales en Cuenca.

    El segundo, en 1451 a favor del primogénito de su segundo matrimonio, Pedro Núñez de Toledo, con los lugares de Cubas y Griñón, Villafranca del Castillo y Casasbuenas, cuya jurisdicción el Rey le había confirmado en 1448, con licencia para poder edificar una casa fuerte.

    Además, este mayorazgo contaba con heredamientos diversos, tanto inmuebles como raíces, en tierras de Toledo y de Madrid, estando las casas principales conjuntamente en Toledo, en la collación de Santo Tomé, cerca de la judería, en el solar donde luego se edificaría el monasterio de San Juan de los Reyes, y en Madrid, en la collación de Santiago. Es en estas casas madrileñas en donde en 1435 se recoge la noticia del nacimiento del hijo de Álvaro de Luna, de su bautizo y de las fiestas y refrigerio que los reyes con tal motivo celebraron.

    Mantuvo un proceso judicial con el concejo de Madrid que se oponía a la señorialización de Cubas y Griñón, que previamente había comprado a Luis de la Cerda, oficial del cuchillo de Juan II y consejero regio. Según los cronistas antiguos, se le conocen unas trescientas ochenta casas en los principales lugares de Castilla y, al parecer, poseyó aproximadamente doscientas ochenta y seis yuntas de tierras, cuatro dehesas, tres mil viñas, treinta huertas, mil olivos, cinco molinos y unos 67.425 maravedíes de juros perpetuos.

    Muere en Madrid en 1457, siendo llevado a enterrar, según había consignado en su testamento, al monasterio de San Bernardo de Toledo, en donde, como se dijo, había fundado capellanía.


lunes, 14 de septiembre de 2026

 1870. Palacio de los Duques de Medinaceli, Plaza de Colón. Fotos de Jean Laurent

Su solas es en la actualidad el Centro Colón 

https://palomatorrijos.blogspot.com/2009/03/medinaceli-sus-palacios-y-residencias.html

https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-siglo-xix-retrato-jean-laurent_3_9088653.html

https://madridatravesdelobjetivo.blogspot.com/2020/05/el-palacio-del-duque-de-medinaceli.html

Palacio afrancesado, de dos plantas y cuerpo superior con techumbres de pizarra y elegantes mansardas, fue construido entre 1866 y 1870 por el arquitecto puertorriqueño Mariano Andrés Avenoza, en un amplio solar que había junto a la plaza de Colón, entre el Paseo de Recoletos y la calle de Génova.

Fue el palacio, primero propiedad del Duque de Uceda, para ser adquirido en 1876 por el Marqués de Salamanca, sin que llegase a vivir nunca en él, y más tarde.

Francisco de Borja Téllez-Girón y Fernández de Velasco, XV duque de Escalona y XI duque de Uceda.

Hacia 1890 fue comprado por doña Ángela Pérez de Barradas y Bernuy, Duquesa viuda de Medinaceli, además de duquesa de Denia y Tarifa. Por esta causa, el palacio ha sido conocido a lo largo de su historia por los nombres de Uceda, de Denia, y de Medinaceli, esta última por la que se conocía el edificio.

En 1917, el palacio ardió perdiéndose innumerables obras de arte que decoraban su interior. Fue reconstruido y se mantuvo en pie hasta 1964, fecha en que se decidió su demolición para proceder, con criterios especulativos, en un plan de modernización de la plaza.

https://gatopormadrid.com/2020/07/04/madrid-desaparecido-palacio-de-medinaceli/

Actualmente su lugar lo ocupa el Centro Colón.

Debido a los títulos de sus sucesivos propietarios, fue conocido también como palacio del marqués de Salamanca, palacio de Medinaceli, del duque de Medinaceli o de Denia.

 https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?interno=S&posicion=12&path=4055770&presentacion=pagina

 https://oa.upm.es/8705/1/Lapiz_28.pdf

 https://oa.upm.es/6640/1/Navascues_38.pdf. Palacios y hoteles madrileños del siglo XIX

 https://hemerotecadigital.bne.es/hd/viewer?oid=0003501153&page=2

 https://hemerotecadigital.bne.es/hd/viewer?oid=0003032021&page=16

 https://hemerotecadigital.bne.es/hd/viewer?oid=0002134638&page=12

Fue construido en 1864 en un estilo francés con diseño del arquitecto A. Delaporte con un aspecto duramente criticado en la época.

Fue construido por los X duques de Uceda, Tirso Téllez Girón y Fernández de Santillán, duque de Uceda por su matrimonio -hijo de los príncipes de Anglona y nieto de los duques de Osuna- y su esposa Bernardina Fernández de Velasco y Roca de Togores, hija del duque de Frías.

La piedra utilizada para la construcción del edificio fue transportada en tren desde la ciudad francesa de Angulema. Uno de sus elementos más característicos era la mansarda del tejado.

La decoración era suntuosa y estaba adornado con artesonados y frisos. Pinturas al temple y al fresco de Cecilio Pla (1892) y cuadros de Francisco Bayeu, cuñado de Goya.

En febrero de 1876, tras fallecer los X duques de Uceda, fue puesto a la venta por su hijo Francisco de Borja Téllez-Girón y Fernández de Velasco, y su esposa Ángela Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas, XI duques de Uceda, y fue adquirido por el marqués de Salamanca, que vendió en las mismas fechas el palacio que llevaba —y lleva— su nombre en el cercano paseo de Recoletos.

En torno a 1890 fue Ángela Pérez de Barradas y Bernuy, duquesa viuda de Medinaceli y de Denia y Tarifa, quien se convirtió en su propietaria, que casualmente era suegra y madre de los XI duques de Uceda. Esta es la razón de la variedad de denominaciones que recibió el edificio.

La duquesa viuda de Medinaceli encargó al arquitecto Lorenzo Álvarez Capra una gran reforma interior respetando la fachada exterior.

 https://historia-hispanica.rah.es/biografias/1956-lorenzo-alvarez-capra

 https://historia-hispanica.rah.es/biografias/35583-angela-perez-de-barradas-y-bernuy

 https://fcoam.eu/guia/aut/aut.1665.htm

 https://www.academiacolecciones.com/pinturas/inventario.php?id=0594

Deshabitado desde la muerte de la duquesa en 1903, sufrió un incendio el 25 de noviembre de 1917, desatado de madrugada y que afectó principalmente a la fachada que daba a la plaza de Colón, del cual no se llegó a restaurar completamente el edificio.

Fue derribado en agosto de 1964, tras fallecer el nieto paterno de Angela, Luis Fernández de Córdoba Salabert y Pérez de Barradas, XVII duque de Medinaceli, debido a la especulación y el valor del suelo.

https://palomatorrijos.blogspot.com/2014/12/casilda-remigia-de-salabert-y-arteagavi.html

Luis Fernández de Córdoba Salabert y Pérez de Barradas, XVII duque de Medinaceli, casó el 5 de junio de 1911 con Ana María Fernández de Henestrosa y Gayoso de los Cobos (m. 1938).

La boda tuvo lugar en el palacio de la Plaza de Colón que heredó de su abuela, duquesa de Denia y Tarifa y viuda de Medinaceli.

Su esposa era hija de Ignacio Fernández de Henestrosa y Ortiz de Mioño, VIII conde de Moriana del Río, y de Francisca de Borja Gayoso de los Cobos. Heredó Ana María a través de sus abuelos maternos Jacobo Gayoso de los Cobos y Téllez-Girón, y de Ana María de Sevilla y Villanueva, marqueses de Camarasa, el Pazo de Oca en Pontevedra. Contrajo un segundo matrimonio el 22 de diciembre de 1939 con Concepción Rey de Pablo Blanco (m. 1971).

https://www.elmundo.es/loc/famosos/2023/11/03/6544d083e9cf4a63488b4595.html

 Esta familia que desciende directamente de Alfonso X El Sabio y los reyes de Castilla, llegó al siglo XX dando un giro inesperado a la nobleza de su linaje. El segundo matrimonio del XVII titular del ducado, Luis Fernández de Córdoba y Salabert (1880-1956), con la cordobesa Concha Rey de Pablo Blanco, de familia sin relevancia, madre soltera y obligada sobrevivir en Madrid en dudosos menesteres, trastocó la herencia económica del duque y la de Mimi y Paz, las hijas de su primer matrimonio con Ana Fernández de Henestrosa y Gayoso de los Cobos.

 Le sucedió su hija del primer matrimonio,

Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa

 https://palomatorrijos.blogspot.com/2014/03/la-duquesa-de-medinaceli-titular-del.html

Estaba previsto un proyecto de hotel con mil habitaciones que afectaba también a donde hoy se sitúan las Torres de Colón.

En el solar que dejó se levantó el actual Centro Colón

https://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/Casa%20Ducal%20de%20Medinaceli

Corta vida para tan importante edificio




Ahora el hotel Palace de Madrid, el palacio histórico de los Medinaceli

Para su edificación se barajaron diversos emplazamientos, uno fue la Gran Vía, pero se eligió finalmente el solar del palacio de los Duques de Medinaceli ubicado en la Carrera de San Jerónimo, que fue derribado en 1895. 

Este palacio, perteneciente a la familia Sandoval y Rojas desde el siglo XVII pasó a la los duques de Medinaceli por matrimonio de una Sandoval Y Rojas con el VIII  duque de Medinaceli.

Era conocido por los madrileños como el Palacio del Prado. 

La muerte del XV duque de Medinaceli en 1873 hace que la viuda traslade su vivienda al palacete de la plaza de Colón y el abandono del palacio motiva su demolición.

 El Palacio del Duque de Lerma (o Palacio de Medinaceli) –

El gran patriarca del linaje, el mismísimo Duque de Lerma, poseyó una descomunal propiedad señorial en las proximidades del paseo del Prado.

El duque compró la llamada "Quinta del Prior" y varios terrenos adyacentes para edificar su residencia residencial y sus jardines, una zona densamente arbolada conocida formalmente como la Huerta del Duque.

Ocupaba una inmensa manzana en el área que hoy delimitan la Carrera de San Jerónimo, la Plaza de Neptuno y las calles de las Huertas y Jesús.

En 1653, la propiedad pasó por matrimonio a la Casa de Medinaceli, por lo que históricamente se le recuerda más como el Palacio de Medinaceli.

El edificio sufrió graves daños durante la Guerra de la Independencia y fue finalmente demolido en 1910.

 https://palomatorrijos.blogspot.com/2009/06/feliche-de-sandoval-orsini-iii-duquesa.html

En parte de su solar se levantó el actual hotel Westin Palace, y junto a los antiguos terrenos se conserva la famosa Basílica de Jesús de Medinaceli.


Juan Luis Antonio de la Cerda y Dávila (Madrid, 25 de octubre de 1607-Puerto de Santa María, 7 de marzo de 1671, VII duque de Medinaceli. VII conde del Puerto de Santa María, VI marqués de Cogolludo, XV señor de Arcos de Jalón, XI señor de Enciso, XI señor de Luzón, II marqués de la Laguna de Camero Viejo, caballero de la Orden de Alcántara, caballero del Toisón de Oro, summiller de corps y caballerizo mayor del rey, consejero de Estado y presidente del Supremo de Indias.

Casó en Dos Hermanas en 28 de noviembre de 1625 con Ana María Enríquez de Ribera y Portocarrero (1613-1645), V duquesa de Alcalá de los Gazules, VIII marquesa de Tarifa, III marquesa de Alcalá de la Alameda, VIII condesa de los Molares, baronesa de Antella, heredera de la Casa de Pilatos de Sevilla, hija de Pedro Girón y de Antonia Portocarrero y Cárdenas, II marquesa de Alcalá de la Alameda y baronesa de Antella.

Le sucedió su hijo:

Juan Francisco de la Cerda y Enríquez de Ribera (Medinaceli, 4 de noviembre de 1637-Palacio de Medinaceli, Madrid, 20 de febrero de 1691), VIII duque de Medinaceli, VII marqués de Cogolludo, VIII conde del Puerto de Santa María, VI duque de Alcalá de los Gazules, IX marqués de Tarifa, IV marqués de Alcalá de la Alameda, IX conde de los Molares, XVI señor de Arcos de Jalón, XII señor de Enciso, XII señor de Luzón, caballero de la Orden del Toisón de Oro, del Consejo de Estado, sumiller de corps y caballerizo mayor de Carlos II, adelantado mayor de Castilla y condestable de Aragón.[

Casó el 1 de mayo de 1653 con Catalina de Aragón y Cardona, VIII duquesa de Segorbe,  IX duquesa de Cardona, hija y heredera de Luis Ramón de Aragón y Folch de Cardona, VI duque de Segorbe y Cardona, y de Mariana de Sandoval y Rojas y Enríquez de Cabrera, III duquesa de Lerma.

Le sucedió su hijo:

 Luis Francisco de la Cerda y Aragón (El Puerto de Santa María, 2 de agosto de 1660-Pamplona, 26 de enero de 1711), IX duque de Medinaceli] IX y último conde del Puerto de Santa María, IX duque de Segorbe, X duque de Cardona, VII duque de Alcalá de los Gazules, X marqués de Denia, VIII marqués de Cogolludo, marqués de Alcalá de la Alameda, marqués de Pallars, de Tarifa de Comares y de Cea, conde de Ampurias, de Prades, de Santa Gadea, de los Morales, etc. Capitán General de las costas de Andalucía, residió algunos años en la sevillana Casa de Pilatos. Embajador de España ante el papa Inocencio XII en 1687, fue virrey y capitán general de Nápoles de 1695 a 1702.

Casó el 2 de febrero de 1678 con María de las Nieves Téllez-Girón y Sandoval, prima de su madre, hija de Gaspar Téllez Girón, V duque de Osuna, y de Feliche de Sandoval Orsini, III duquesa de Uceda.

Fueron padres de una hija, Catalina, que murió a los tres años.

El duque tuvo un hijo natural, Luis, que fue caballero de la Orden de Malta y que falleció en 1695.

Sus títulos nobiliarios pasaron a su sobrino Nicolás, hijo de su hermana Feliche María de la Cerda y Aragón y de Luis Mauricio Fernández de Córdoba y Figueroa, VII marqués de Priego y VII duque de Feria

El mausoleo de los duques de Medinaceli se encuentra en una capilla lateral junto a la Inmaculada dentro de la Basílica de Jesús de Medinaceli, situada en la plaza de Jesús de Madrid.

 Se construyó en el año 1953.

 Fue diseñado por el arquitecto Luis Gutiérrez Soto.

 El espacio está protegido por una reja de hierro de estilo madrileño del siglo XVII.

 El techo está decorado con frescos del pintor Enrique Segura.

 Personas sepultadas

Luis Jesús Fernández de Córdoba y Salabert: El duque de Medinaceli, quien falleció en julio de 1956.

María de la Concepción Rey de Pablo-Blanco: La segunda esposa del duque, fallecida en enero de 1971.

Contiene dos sarcófagos de mármol decorados con el escudo nobiliario de la Casa de Medinaceli.

 https://esculturayarte.com/058359/Basilica-de-Medinaceli-La-capilla-Inmaculada-Panteon-03-en-Basilica-de-Medinaceli.html

 https://fundacionmedinaceli.org/monumentos/basilica-medinaceli/

 https://palomatorrijos.blogspot.com/2010/04/el-cristo-de-medinaceli-madrid.html

https://manuelblasdos.blogspot.com/2019/02/antiguas-iglesias-de-madrid-basilica.html?q=Medinaceli