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jueves, 25 de marzo de 2010

El condado de Oropesa en los siglos XVIII, XIX y XX.

Nos situamos temporalmente en el siglo XVIII pasando a ocuparnos de los últimos titulares del Condado.

La Casa de Oropesa por agotamiento en la línea de sucesión principal, como pasa en un gran número de Casas Nobles entre otras causas por la endogamia crónica que se arrastra hasta perder capacidad de dar herederos, se une al final de su recorrido genealógico con las Casas de Alba y Escalona. Se debe recordar que Alba y Oropesa tienen un origen común en la persona del I señor de Valdecorneja en el siglo XIV y que Escalona es su vecina en el ámbito territorial.

Vicente Pedro de Toledo Portugal Monroy y Ayala es el IX conde de Oropesa a la muerte de su padre en la Nochebuena del año 1707. Había casado en 1705 con Maria de la Encarnación Fernández de Córdoba Figueroa y de La Cerda hija del marqués de Priego y nieta del duque de Medinaceli el valido que dirigiera la política castellana con anterioridad al VIII Conde de Oropesa. La derrota del Archiduque Carlos obliga a los Oropesa a exiliarse en Viena, regresan en 1725 al firmarse el tratado de Viena que sella la paz entre Austria y Francia y les son devueltos sus Señoríos. El primer hijo de los IX Condes de Oropesa será un varón llamado Pedro Vicente como su tío y como él será por poco tiempo heredero del Condado. Nacido en Guadalajara el 15 de Julio de 1706 , morirá sin sucesión a los veintidos años diez días después de hacerlo su padre.

La titularidad de la Casa de Oropesa recae en su hermana. Ana Maria Antonia Nicolasa Álvarez de Toledo y Portugal, Monroy y Ayala, nacida en Barcelona unos días antes de la muerte de su abuelo; concretamente el 6 de diciembre de 1707, es la XI condesa de Oropesa. Casada en 1726; dos años antes de la muerte de su padre y su hermano, con don Andrés López-Pacheco Manrique de Lara Silva y Osorio de Moscoso XI Marques de Villena y X Duque de Escalona .

Su única hija doña María Ana López Pacheco Manrique Silva y Toledo y Portugal, XII condesa de Oropesa, reúne en su persona los títulos de la Casa de Oropesa a la temprana muerte de su madre en el año 1729; sólo contaba María Ana un año de edad, y los de la Casa de Escalona y el oficio a titulo de Honor de canciller mayor de Castilla al fallecer en 1746 su padre. Doña Mariana no tiene descendencia de ninguno de sus tres matrimonios, el primero con su tío paterno carnal don Juan Pablo Pacheco y Moscoso XI Duque de Escalona, el segundo con don Felipe Diego de Toledo y Silva segundo hijo de los XI duques del Infantado muerto en 1758 tres años de su boda y el tercero con su primo segundo como bisnietos ambos del VIII conde de Oropesa don Manuel José Pacheco Téllez-Girón y Toledo teniente general de los Reales Ejércitos e hijo de los VI duques de Uceda.

A la muerte en 1768 de doña María Ana sus títulos fueron objeto de largos y complicados pleitos que se agravaron cuando su primo hermano y sucesor el XII duque de Escalona fallece sin herederos. En esta situación es doña Bernarda de Toledo Portugal y Fernández de Córdoba, tía paterna de doña María Ana, quien recibe los títulos de la Casa de Oropesa.

Doña Bernarda había casado en 1731 con don Fernando de Silva y Álvarez de Toledo XII duque de Alba siendo su hijo el XIII conde de Oropesa a la muerte de doña Bernarda, aunque no heredero del ducado de Alba pues su padre le sobrevive. Su hija doña María del Pilar Teresa Cayetana de Silva es la XIII duquesa de Alba así como XIV condesa de Oropesa, condesa de Deleitosa y Alcaudete, marquesa de Jarandilla, Frechilla y Villarramiel y señora de Belvis. Casa con don José Maria Álvarez de Toledo y Gonzaga, XV duque de Medina Sidonia. Este matrimonio no tiene herederos pasando la titularidad de la Casa de Alba al hijo de un primo segundo de la duquesa bisnieto de una hermana de su abuelo el XII duque de Alba.

Esta es doña Maria Teresa Álvarez de Toledo hija del XI duque de Alba y tía abuela de la XIII duquesa que casa con el III duque de Berwick. Un bisnieto de este matrimonio recibe la herencia de Alba a la muerte de la XIII duquesa y en sus sucesores se ha mantenido hasta la actual titular y XVIII duquesa de Alba doña Cayetana Fitz James Stuart y Silva. La titularidad del ducado de Medina Sidonia pasa a un hermano del XV duque.

La falta de sucesión en el matrimonio de la XIV duquesa de Oropesa convierte en XV conde de Oropesa a principios del siglo XIX a don Diego Pacheco Téllez-Girón y Velasco hijo del VII duque de Uceda sobrino político de la XII condesa de Oropesa por su tercer matrimonio con un hermano del Uceda. Esta titularidad es ya a Título de Honor al revertir las posesiones de la Casa de Oropesa a la Corona como Realengo de modo definitivo por Decreto de 4 de octubre de 1808 .

Don Diego Téllez Girón Fernández de Velasco VIII duque de Uceda, nieto en séptima generación del VIIII conde de Oropesa, reunirá en su persona además de los títulos de Oropesa y Escalona por su padre los de la Casa de Frías por su madre.

Así, al final de una larga trayectoria genealógica Frías consigue la unión con Oropesa. Don Diego era por sentencia del año 1780 el XIII duque de Frías a la muerte del anterior sin sucesión y después de los pleitos correspondientes. El XVI conde de Oropesa y XIV duque de Frías primogénito del anterior es don Bernardino Silverio Fernández de Velasco y Benavides. Su hijo natural es el XVII Oropesa y XV Frías. El XVIII conde de Oropesa y XVI duque de Frías es el segundo hijo del anterior llamado Guillermo Fernández de Velasco y Balfe al morir sin descendencia su hermano mayor y primogénito. El XIX conde de Oropesa y XVIII duque de Frías es don José Fernández de Velasco Pacheco Téllez Girón primogénito del anterior aunque no el primer descendiente que tienen antes una hija. Muere el XIX Oropesa y XVIII Frías sin descendencia en Madrid el 8 de mayo de 1986 a los 76 años.

Es solicitada la sucesión en la titularidad del condado de Oropesa y del ducado de Frías por la XIV duquesa de Uceda que hace valer sus derechos como descendiente de doña Josefa Antonio Álvarez de Toledo y Portugal, hija del VIII conde de Oropesa casada con don Gaspar Téllez Girón, V duque de Uceda. Uceda tiene éxito en su petición de sucesión en la Casa de Oropesa, pero no en la de Frías.

Desde mayo de 1994 doña Ángela María Tellez-Girón y Duque de Estrada XVI duquesa de Osuna es XX condesa de Oropesa.

La titularidad de la Casa de Escalona es solicitada por don Francisco de Borja Soto y Moreno-Santamaría a quien le es reconocida la legitimidad para la sucesión en el ducado de Frías, siendo él en la actualidad el XX duque de Escalona y marqués de Villena y el XIX duque de Frías y duque de Haro.

Títulos estos como todos los ostentados por los miembros de la nobleza española a “Título de Honor” desde que la legislación dimanada de Constitución de Cádiz fruto de las Cortes de 1808 suprime cualquier tipo de propiedad privada sobre los territorios de la nación española y disuelve el régimen señorial.

Los condes de Oropesa. Toledo.

Don Fernando Álvarez de Toledo, hijo del segundo matrimonio que el IV señor de Oropesa contrae hacia 1459 con doña Leonor de Zúñiga es el V señor de Oropesa y su I Conde desde 1477. Doña Leonor, a pesar de la postura de su padre, mantiene el apoyo a la causa Isabelina y en ello hay que buscar la concesión del Condado para su hijo que nace después de la muerte de su padre que tiene lugar en febrero de 1462. Cuando casa con el IV señor de Oropesa doña Leonor era viuda del II conde de San Esteban de Gormaz, hijo mayor del condestable don Álvaro de Luna y de su primera mujer doña Elvira Portocarrerro, tía de doña Maria que casa con el I marqués de Villena, con quien había casado en 1454 quedando viuda a los dos años y madre de una niña la III condesa de San Esteban de Gormaz que casa con el II marqués de Villena; don Diego López Pacheco. La hermana del Villena, doña María Pacheco, será la segunda esposa desde 1482 del I conde de Oropesa que había contraído primeras nupcias con una prima en cuarto grado como nieta del I marqués de Santillana de nombre doña Guiomar de Mendoza que muere al año de casada al dar a luz a su primer hijo que también fallece.

Doña Maria Pacheco Girón Portocarrero segunda esposa del I conde de Oropesa es hija del todopoderoso don Juan Pacheco, I marqués de Villena favorito de Juan II y Enrique IV, y de su segunda mujer María Portocarrero nieta de doña Juana de Mendoza por lo que es prima hermana de su suegra, así la IV señora de Oropesa y su nuera la I condesa son hijas de dos primas hermanas y por lo tanto primas segundas entre si.

En el cambiante panorama de alianzas a que da lugar la guerra civil entre la princesa doña Juana y su sobrina la princesa doña Isabel por el trono de Castilla el II marqués de Villena, hermano de doña Maria, defiende los derechos de doña Juana en tanto la Casa de Oropesa es leal, a pesar de alguna veleidad de su primer conde, a la futura reina Isabel en un marco político en el que Oropesa está ligado familiarmente con las facciones nobiliarias que muestran un más firma apoyo a doña Juana. El juego de matrimonios que rodea la genealogía del I conde de Oropesa es un fiel reflejo del cruce de alianzas y contra alianzas que mueve la política castellana del siglo XV.


Don Fernando Álvarez de Toledo y Doña Maria Pacheco son padres de doce hijos siendo su segundo hijo varón vivo Francisco Álvarez de Toledo y Pacheco, nacido en 1485, el II conde de Oropesa. Siempre fiel al emperador Carlos durante la guerra de las Comunidades al igual que lo fue su cuñado el II marqués de Villena una vez olvidadas por éste sus veleidades contra la Corona. Funda a extramuros de la villa de Oropesa en el paraje conocido como el Regajal, en el camino de Torralba a La Calzada, el monasterio de San Francisco de los Observantes destinado a panteón de los condes al fallecer su esposa dando comienzo las obras al año siguiente. Hasta ahora los titulares de Oropesa habían sido enterrados en la capilla mayor de la iglesia parroquial de la Asunción.

Con el II conde, los Oropesa se vinculan de nuevo con sus parientes los Alba. Casa en Zafra con su prima segunda doña Maria de Figueroa y Manuel, Toledo y Enríquez hija de don Gómez Suárez de Figueroa, II conde de Feria del linaje Orozco, y de doña María Álvarez de Toledo hija del I duque de Alba siendo así que el III conde de Oropesa será primo hermano del III duque de Alba; “El Gran Duque de Alba”, la mano derecha del rey Felipe II, también primos en segundo grado al ser ambos miembros de la Casa de Bejar. Son padres de don Fernando Álvarez de Toledo Figueroa y Toledo, que sigue, de doña Maria de Toledo y Figueroa; conocida también como doña María Suárez de Figueroa, que casa con don Francisco de Ribera Barroso, señor de Malpica y mariscal de Castilla, de don Juan de Figueroa y de don Francisco de Toledo que será virrey del Perú

La condesa muere al dar a luz a este último hijo en julio de 1515. El conde morirá el 25 de octubre de 1542, enterrado junto con la condesa en la parroquia de Oropesa siendo trasladados al convento de San Francisco de los Observantes del Regajal en 1548 cuando su hijo y III conde da por concluidas las obras y llevando al Regajal también los restos de algunos de sus antepasados.


El III conde de Oropesa, don Fernando Álvarez de Toledo Figueroa y Toledo, casa, hacia 1535, al ser descendientes ambos no sólo de los II señores de Oropesa sino también del linaje Herrera y Zúñiga, con su prima en cuarto grado doña Beatriz de Monroy y Ayala, II condesa de Deleitosa y señora de Almaraz, Belvis y Monroy por su padre don Fernando de Monroy y Sotomayor , y por su madre doña Sancha de Ayala señora de Cebolla, Segurilla, Mejorada y Cervera de los Montes; estas tres últimas cercanas a Talavera de la Reina, que doña Sancha había recibido de su hermano de padre don Juan López de Ayala junto con los señoríos de Mejorada, Cervera y Segurilla El condado de Deleitosa con jurisdicción sobre Fresnedoso, Campillo, Robledollano, Navalquijal, Pelillas y Regadera; ya núcleos despoblados en el siglo XVIII, le fue confirmado como Mayorazgo a doña Beatriz en 1523. Doña Sancha de Ayala es bisnieta del II señor de Cebolla que recordemos era hermano del III señor de Oropesa siendo éste tatarabuelo del III conde. El matrimonio del III conde de Oropesa cierra una línea genealógica iniciada con el matrimonio del II señor de Oropesa con Elvira de Ayala y también con él aumenta la extensión territorial del Condado con la incorporación definitiva de Cebolla a los territorios de la Casa Condal.

La figura de doña Beatriz de Monroy y Ayala nos da oportunidad de retomar la boda del III señor de Oropesa con doña Juana de Herrera origen de un complicado nudo de entronques genealógicos que se continua en el de su tataranieto el III conde de Oropesa con la titular del condado de Deleitosa también descendiente en cuarta generación de don Pedro de Herrera hermano de la mujer del III señor de Oropesa. Aunque no acaban aquí las relaciones entre Pedraza y Oropesa como veremos también más adelante

Este matrimonio nos permite igualmente ocuparnos de los entronques genealógicos entre las Casa de Oropesa y Bejar a las que pertenecen tanto el conde como su esposa. La abuela paterna de doña Beatriz es doña Elvira de Zúñiga y pertenece al linaje Zúñiga como hija del I conde de Nieva primo hermano del I duque de Bejar lo que convierte a la III condesa de Oropesa en prima en cuarto grado de su marido al ser la IV señora de Oropesa, bisabuela del III conde, hija del I duque de Bejar; dicho de otro modo, la mujer del IV señor de Oropesa era prima segunda de la abuela de la III condesa de Oropesa. Recogemos igualmente como el matrimonio de una hermana de la III condesa de Oropesa llamada doña Ana de Monroy y Ayala con el V conde de la localidad alcarreña de Cifuentes abre nuevas relaciones de la Casa de Oropesa con los Ayala, no sólo con los titulares del condado de Cifuentes sino también con los del condado de Fuensalida ya que el V conde de Cifuentes y el V conde de Fuensalida son primos en cuarto grado. Los Fuensalida son descendientes de doña María de Silva casada con el I conde de Fuensalida del linaje de los López de Ayala y los Cifuentes los son de Juan de Silva, I conde de Cifuentes y hermano de Maria de Silva. Al tratar la figura del VIII conde de Oropesa volveremos sobre las relaciones entre las casas de Oropesa y Cifuentes.


Los III condes de Oropesa son padres de cuatro hijas y de dos varones. Su primogénito Francisco Bautista muere entre 1562 y 1563. Las hijas fueron doña Juliana, doña Beatriz; sobre la que no se conoce ninguna información, doña Ana de Toledo que casa con el II marqués de Velada y doña Juana Lucas Álvarez de Toledo que emparenta de nuevo a los Oropesa con los Escalona al casar con su primo en tercer grado don Francisco Pacheco, IV marqués de Villena y IV duque de Escalona. Su hijo don Juan Fernández Pacheco, V duque de Escalona, y V marqués de Villena casa con una tía del que será el primer monarca Braganza de la Corona portuguesa. Una hija del conde IV Oropesa prima hermana del V Escalona lo hace con un tío de este mismo monarca. Es así que don Juan IV “El Venturoso”, el que será primer monarca de la Casa de Braganza es primo hermano del V conde de Oropesa y del VI duque de Escalona.


El heredero del Condado será el segundo varón vivo de nombre Juan García Álvarez de Toledo Monroy y Ayala IV conde de Oropesa. La relación con la nueva familia real de Portugal, unido a la ampliación territorial del Condado por herencia o por compra; el IV Oropesa se hace con Alcolea de Tajo en 1577, explican la importancia que el Condado alcanza a finales del siglo XVII cuando el VII conde de Oropesa desempeñe el “Valimiento” del rey Carlos II. Ello mueve a la Casa de Benavente a emparentar con los Oropesa. El IV Conde, que se titula como I conde de Deleitosa una vez que este titulo se añade a la titularidad de Oropesa, casa en 1570 con doña Luisa Pimentel hija del III duque de Benavente. Doña Luisa es descendiente en quinta generación de Pedro de Herrera y por ello prima en quinto grado de su marido. Los abuelos de doña Luisa son el II conde de Benavente y doña Ana Herrera de Velasco y los padres de ésta doña Blanca de Herrera; nieta de don Pedro de Herrera, y don Bernardino de Velasco I duque de Frías, siendo razón estos parentescos de la relación genealógica entre las Casas de Oropesa y Frías.

Los IV condes de Oropesa tienen una primera hija a la que llaman Luisa como su madre y que muere con cinco años. Su segundo descendiente es también una niña esta vez llamada; puede que en honor de su abuela, Beatriz. Doña Beatriz Álvarez de Toledo y Pimentel que se titulara como I marquesa de Jarandilla.. La única heredera de los IV condes de Oropesa y madre del V Conde casa en 1596 con Don Duarte, Eduardo, de Portugal de la Casa de los duques de Braganza y tataranieto de los Reyes Católicos por lo que es primo segundo de Felipe III Don Duarte recibe de Felipe II el nombramiento de marqués de la localidad palentina de Frechilla de Campos y de la cercana Villarramiel. La razón de este matrimonio se encuentra en la política del monarca castellano de enlazar las aristocracias de España y Portugal para refrendar de este modo la anexión de Portugal. A ella responde también como ya sabemos el matrimonio de una hermana de Don Duarte llamada doña Serafina de Braganza con don Juan Fernández Pacheco, V duque de Escalona y V marqués de Villena. Ellos son los padres de don Felipe Juan Baltasar Fernández Pacheco VI duque de Escalona y VI marqués de Villena y de don Diego Roque López Pacheco VII duque de Escalona y VII marqués de Villena. Es así que el VI conde de Oropesa es primo hermano del VI y VII Escalona y todos ellos primos hermanos del primer rey Braganza de Portugal. El hermano de Don Duarte y de doña Serafina, el VII duque de Braganza casa con doña Ana de Velasco y Girón; hija del V duque de Frías casado con una hija del I duque de Osuna y ellos son los padres de don Juan IV “El Venturoso”, rey de Portugal. Nuevos parentescos que se suman a los ya conocidos y justifican las futuras pretensiones de los duques de Frías a la titularidad del condado de Oropesa.

Doña Beatriz Álvarez de Toledo y Don Duarte de Portugal tienen tres hijos aunque sólo sobrevive el primogénito. Fernando Álvarez de Toledo y Portugal V conde de Oropesa, I marqués de Jarandilla, II marqués de Frechilla y primo hermano del rey de Portugal. Nació en 1596 y apenas vivirá veinticinco años; muere el 21 de marzo de 1621. A su corta vida se suma el hecho destacable de no saber donde descansan sus restos mortales. Nieto de Juan Álvarez de Toledo Monroy y Ayala y de Luisa Pimentel casa de nuevo con una Pimentel, doña Mencia de Mendoza Zúñiga y Requesens Pimentel; llamada Maria Pimentel, que además de ser su prima en séptimo grado por su común descendencia de los Herrera es prima hermana de su suegra al ser ésta hija de doña Luisa Pimentel hermana del V duque de Benavente. Doña Mencia es hija de don Juan Alfonso Pimentel V duque de Benavente y de su segunda mujer doña Mencia Zúñiga Requesens que fue segunda esposa y viuda del III marqués de los Velez. Ésta doña Mecía es hija de don Luis de Requesens y Zúñiga y de doña Jeronima Esterlich y Gralla de la Casa de los duques de Cardona. En primeras nupcias había casado con don Pedro Fajardo Fernández de Córdoba, III marqués de los Vélez su hijo y sucesor don Luis de Fajardo y Zúñiga casa con doña Maria Pimentel y Quiñones hija del primer matrimonio del duque de Benavente con doña Catalina Vígil de Quiñones Cortés y Zúñiga VI condesa de Luna. El V duque de Benavente y doña Mecía casan a la hija y al hijo que habían tenido en sus anteriores uniones y a la hija habida de su unión con el V conde de Oropesa y al hijo, don Juan Zúñiga y Pimentel, con la V marquesa de Alcaudete casando estos matrimonios a sus hijos; así la VI marquesa de Alcaudete casa con su primo hermano el VII conde de Oropesa.


Además de una hija, doña María Engracia Álvarez de Toledo, los V condes de Oropesa son padres de dos varones don Juan Andrés, el primogénito, que muere al año de edad en junio de 1621 lo que ocurre poco después de la muerte de su padre que tuvo lugar en marzo de 1621 lo que le hace durante tres meses VI conde de Oropesa. Hereda el Condado don Eduardo Fernando Álvarez de Toledo y Portugal y Pimentel nacido el 23 de febrero de 1621 un mes antes de morir su padre muriendo y cuatro meses después de morir su hermano. Encontramos que en menos de dos años, entre 1619 y 1621, tienen lugar en la Casa de Oropesa tres muertes: en agosto de 1619 fallece el IV conde y en el año 1621 en menos de tres meses lo hacen el V conde y su primogénito y heredero el VI conde. Puede que todas estas desgracias animaran a la Condesa a trasladar su residencia a Madrid para instalarse aquí junto a su padre.


El VII conde de Oropesa fue presidente del tribunal de justicia de Valencia, virrey de Navarra, Valencia y Cerdeña y presidente de los consejos de Órdenes y de Italia durante el reinado de Felipe IV. En 1642, el Conde, cuyas arcas pasaban por dificultades económicas, y apremiado por Felipe IV al que debía 180.000 ducados, concede, a cambio de una gran suma de dinero, la independencia a Lagartera, dándole rango de Villa y dotándole de jurisdicción y justicia propias. Así mismo eximio de la jurisdicción de Oropesa a los lugares de La Calzada, Carrascalejo, Parrillas y Torralba. Vive cincuenta años. Casa hacia 1636 con su prima hermana doña Ana Mónica de Córdoba Zúñiga y Pimentel, de la casa de Benavente dama de la reina doña Isabel de Borbón, y como única heredera de sus padres VI condesa de Alcaudete de Jara señora del Estado de Montemayor y II marquesa del Villar. Los padres de Ana Mónica de Córdoba Zúñiga y Pimentel son primos segundos; su padre don Juan de Zúñiga y Pimentel, I marqués del Villar, es hijo del V duque de Benavente y de su segunda mujer doña Mecía de Zúñiga y Requesens, su madre doña Antonia Maria Fernández de Córdoba, V condesa de Alcaludete y señora del Estado de Montemayor, es hija de doña Ana Pimentel prima hermana del V duque de Benavente y de doña Luisa Pimentel casada con el V conde de Oropesa y del IV conde de Alcudete de la familia de los Fernández de Córdoba. Doña Ana Pimentel y el V duque de Benavente son primos hermanos que casan a sus hijos primos segundos. Este matrimonio amplía nuevamente el territorio dependiente de la Casa de Oropesa hacia tierras situadas más allá del Tajo; ya en la generación anterior Oropesa lleva su poder fuera de su núcleo geográfico originario con la incorporación de los marquesados palentinos de Frechilla y Villarramiel.

El VIII conde de Oropesa, don Manuel Joaquín Álvarez de Toledo-Portugal y Pimentel; es hijo de los anteriores. Con él la Casa de Oropesa dirige durante algunos años la política castellana. Vive entre los años 1650 y 1707 y muere en Barcelona. Fue valido de Carlos II y de la reina doña Mariana entre 1685-1689 y 1698-1699. Ocupó los cargos de gentilhombre de su Majestad, consejero de Estado, presidente del consejo de Catilla y del Consejo de Italia. El bando nobiliario que encabezaba se oponía a don Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV y vaido de Carlos II. Vio frustradas por dos veces su candidatura a virrey de Aragón propuesta por el propio consejo de Aragón. Muerto don Juan José de Austria, y tras el periodo en que el duque de Medinaceli le sustituye, alcanza la presidencia del consejo de Castilla en el año 1684. Obtiene la máxima confianza de la reina doña Ana de Habsburgo en 1685 con el puesto de valido. Se propone sanear la desastrosa Hacienda con medidas que en términos modernos llamarían un plan de estabilización con devaluación y recorte de gastos. Las banderías nobiliarias no acabaron, enfrentándosele los partidarios del cardenal Portocarreroy el duque de Arcos, que se acercan al poder con el segundo matrimonio del rey con doña Mariana de Neoburgo en 1689. Renunció a sus cargos en 1691 y se le ordenó permanecer alejado de la Corte retirándose a la Puebla de Montalban lugar de señorío de la familia de su mujer. De nuevo es llamado a la Corte en 1696, reocupando la presidencia del Consejo de Castilla, y en 1698 el máximo poder como valido. Estando claro que el rey no tendría sucesión directa, propone a don José Fernando de Baviera como candidato a sucederle, pero éste muere en febrero de 1699 y opta por el archiduque Carlos de Austria. Como valido es objeto del "Motin de los Gatos", provocado por la carestía del pan, en abril de 1699, tras el que vuelve a caer en desgracia. Es sustituido por el Cardenal Portocarrero, partidario de la sucesión francesa. Vinculado a la Corte del pretendiente austriaco, murió en 1707; durante la guerra de Sucesión, en Barcelona.

Casó en 1664 con doña Isabel María Téllez Girón nieta del III conde de la Puebla de Montalbán. El abuelo materno de Isabel fue el Condestable de Castilla y VI duque de Frías lo que refuerza lo dicho sobre los derechos sucesorios que los Frías alegarán al título de Oropesa en el siglo XIX al agotarse la línea de sucesión masculina en el Condado. A ello hay que añadir que la hija de los VIII condes de Oropesa casa con su primo hermano el V duque de Uceda hijo del IV Conde la Puebla de Montalban. Después de casi veinte años sin descendencia los condes son padres de cinco hijos en el transcurso de siete años. Su primogénito varón muere en 1689 a los cuatro años de edad y será el segundo varón, Vicente Pedro, el heredero efectivo. Su primer descendiente fue una mujer a la que llaman descendiente del I duque de EscalonaJosefa Antonia Álvarez de Toledo, IV marquesa de Jarandilla como hereda hasta el nacimiento del primer varón. Casa, como acabamos de recoger, con su primo hermano don Manuel Gaspar Téllez Girón Pacheco, V duque de Uceda

Los señores de Oropesa. Toledo.

A mediados del siglo XIV Enrique II de Trastamara dona el territorio de la fortaleza de Valdecorneja junto con el de Oropesa a García Álvarez de Toledo, señor de Valdecorneja y Oropesa, de Segura, Bohoyo, Jarandilla, Cabañas, La Abadía de Cabañas y Tornavacas. El señorío de Oropesa en poder de García Álvarez de Toledo abarcaba las tierras de Oropesa, Alcañizo, Caleruela, La Calzada, Herreruela, Lagartera, Navalcán, Parrillas y Torralba con sus anejos y aldeas. En el siglo XV, en 1447, el IV señor de Oropesa adquiere Torrico y en el XVI el IV conde Alcolea del Tajo.

El I señor de Valdecorneja sin descendencia legítima si tiene la tiene bastarda; dos hijos y una hija, legitimada por Enrique II en documento fechado el 8 de junio de 1369 al igual que lo está el Privilegio por el cual se le reconoce la concesión hecha tres años antes de los señoríos de Valdecorneja y Oropesa. Muere en 1370 y le sigue en la titularidad de Valdecorneja su hermano Fernando Álvarez de Toledo, mariscal de Castilla, y en la de Oropesa, Cabañas, Jarandilla y Tornavacas su hijo Fernando Álvarez de Toledo ”El Tuerto“ II señor de Oropesa englobando bajo este titulo los otros territorios bajo su Señorío.

El II señor de Oropesa, don Fernando Álvarez de Toledo, casa, parece que por deseo de su tío, con doña Elvira Álvarez de Ceballos y Ayala señora de la cercana Cebolla Doña Elvira es sobrina de doña Leonor de Ayala, de doña Aldonza de Ayala y del canciller de Castilla don Pedro López de Ayala siendo doña Leonor la esposa del II señor de Valdecorneja, tío del Oropesa, y su hermana doña Aldonza de don Pedro González de Mendoza, IX señor de la Casa de Mendoza y almirante de Castilla. Puede que la finalidad del tío de Fernando al casarle con doña Elvira era contentarle por haberle despojado del importante señorío de Valdecorneja haciéndole emparentar con la familia a la que pertenecía su propia esposa, aunque el señorío de Cebolla no se incorpora en este momento a la lista de los que son de titularidad de los Oropesa si lo hará un siglo después, pero si por este matrimonio el III señor de Oropesa será primo segundo del I marqués de Santillana y del I conde de Alba.

El II señor de Oropesa y doña Elvira López de Ayala son padres de cuatro hijos siendo su primogénito don García Álvarez de Toledo el III señor de Oropesa , heredando don Diego López de Ayala de su madre el señorío de Cebolla. Una tataranieta de don Diego, doña Beatriz de Monroy y Ayala, casará en la segunda mitad del siglo XVI con su primo en cuarto grado y III conde de Oropesa integrándose ahora Cebolla en la Casa Condal de Oropesa aportando doña Beatriz la titularidad del condado de Deleitosa en Cáceres.

El III señor de Oropesa casa con doña Juan de Herrera hija del mariscal de Castilla don García González de Herrera, señor de Herrera y Pedraza, y hermana de don Juan de Herrera que sigue a su padre en los Señoríos. En su momento veremos las consecuencias que tuvo esta alianza entre Oropesa y Pedraza. En el último gran estudio dedicado a la Casa de Oropesa debido a don Julián García Sánchez titulado “El Señorío de Oropesa”, publicado en 2007 por el Ayuntamiento de Lagartera, se recoge como la primera mujer de don García González de Herrera fue doña Estefanía de Monroy viuda y sin descendencia del I señor Valdecorneja y Oropesa como tampoco la tendrá de su boda con don García. Si se puede decir que si el matrimonio del III Oropesa con una Herrera no parece responder a un interés territorial si tiene un importante componente político al ser el padre de doña Juana uno de los dos mariscales de Castilla.

El IV señor de Oropesa don Fernando Álvarez de Toledo casa en dos ocasiones. Primero con su prima en tercer grado doña Mayor Carrillo de Toledo hija del I conde de Alba. Son padres de García que muere aún niño y de tres hijas. Casa después, siendo segundas nupcias para ambos, con doña Leonor de Zúñiga Manrique de Lara hija del I duque de Bejar don Álvaro de Zúñiga y Leiva y de su primera esposa doña Leonor Manrique de Lara de la Casa de Mendoza. Sus abuelos son doña Juana de Mendoza tía de Iñigo López de Mendoza marques de Santillana y Alonso Enríquez almirante de Castilla su segundo marido y sobrino del rey de Castilla Enrique II.
Por su primer matrimonio el IV señor de Oropesa es cuñado además de primo en tercer grado del I duque de Alba y por el segundo cuñado del II duque de Alba al estar casados ambos con dos hermanastras fruto de los dos matrimonios del I duque de Bejar. El segundo matrimonio del IV señor de Oropesa con una hija del I duque de Bejar permite a la Casa de Oropesa participar en el comercio de la lana y en los beneficios que generaba en la villa de Bejar en los años más florecientes de La Mesta siendo así que los reyes castellanos buscasen el apoyo de los Zúñiga que con los Alba eran los grandes propietarios de Salamanca, Extremadura y Ávila.

viernes, 22 de enero de 2010

El estado señorial de Oropesa. Toledo.

Oropesa, cabeza de la comarca denominada Campana de Oropesa.

Geográficamente, localizamos a Oropesa en la parte más occidental de la provincia de Toledo en unas tierras marcadas por la Sierra de Gredos y por los ríos Tietar, Tormes y Tajo en cuyas cuencas localizamos los embalses de Rosarito, Navalcán y Valdecañas. Las tierras de la Comarca de Oropesa limitan con Extremadura y con la provincia de Ávila, dominando amplias extensiones de terreno y los pasos naturales entre las dos mesetas y entre Castilla y Extremadura. A dos kilómetros de Oropesa se encuentra Lagartera y a unos treinta Talavera de la Reina.

Existen en la Comarca de Oropesa zona restos paleolíticos y neolíticos como los sepulcros megalíticos de corredor o dólmenes de El Gordo, La Estrella, Azután y, el recientemente descubierto, de Guadyerbas. También se han hallado restos de cerámicas campaniformes de la Edad del Bronce y del Hierro. También, se ha relacionado la fundación de Oropesa con la mitología griega atribuyendo su fundación en el año 1716 AC a un capitán griego de los ejércitos de Hércules llamado Oróspedo Aránculo que funda la ciudad de Oróspeda.

En la época ibérica, en el emplazamiento actual del castillo de Oropesa ya existió como su antecedente más remoto un castro defensivo con necrópolis en la ladera orientada al mediodía. La zona de Oropesa estuvo dominada, entre los siglos IV y III a.c., por el pueblo celtibero de los vetones. A ellos pertenece el castro de El Raso, en la cercana Candeleda; en tierras que actualmente están encuadradas en la provincia de Ávila. Este castro debió ser construido para sujetar a los Carpetanos y, posteriormente a los romanos. También de esta época se conservan en Torralba de Oropesa una serie de estatuas zoomorfas denominadas "berracos. ”

Ya de la época romana se han localizado restos de construcciones públicas en diferentes puntos de la comarca como son puentes, calzadas, necrópolis... De este periodo podría proceder el nombre actual de Oropesa, siendo éste la derivación de la primitiva ciudad vetona denominada Otobesa. Oropesa, durante la dominación romana es conocida como Comedium Orbis ,centro del orbe, por hallarse emplazado en el centro del territorio peninsular. Los romanos construyen algunas villas en la parte llana de la comarca y hay pruebas de un trazado de calzada en las cercanías del emplazamiento actual de Oropesa. Las inscripciones latinas en la ermita de las Peñitas evidencian la existencia de sepulturas en los terrenos donde se levantó esta ermita.

A partir de la dominación musulmana, se inició la construcción de un poblado de cierta importancia, que se rodea de murallas y estaba vigilado por una pequeña alcazaba para la vigilancia y el resguardo de las tropas; como era costumbre en el sistema militar defensivo de las Marcas en el Al‑Andalus. Huellas de la ocupación musulmana se encuentran en el trazado actual del casco antiguo de Oropesa, en el castillo y en el palacio condal; que ocupan la lo que fue la Alcazaba musulmana. La Iglesia parroquial de La Asunción se encuentra emplazada sobre una antigua mezquita y la plaza antigua está levantada sobre lo que era el zoco. De la muralla levantada por los musulmanes como línea defensiva quedan restos de los muros que alcanzan algo más de un metro de espesor y con una altura que oscila entre los 3 y los 5 metros. Su longitud es de unos 1.500 metros circundando la parte alta de la población. En su extremo más elevado, y en el límite norte, se alza el castillo.

Avanzada la tarea reconquistadora, en el reinado de Alfonso VI, entre los años 1080 y 1085; después de la toma de Coria y avanzando desde el oeste, Oropesa debió ser ocupada por los castellanos junto con los enclaves de Talavera y Toledo. Apenas sin población y mal pertrechada la fortaleza de Oropesa quedó reducida a una simple torre y su territorio incluido en el extenso Alfoz del Común de Villa y Tierra de Ávila.

Ya en tiempos de Alfonso VIII; 1158-1214, se inicia la repoblación de Oropesa y se levanta un castillo; conocido como El Viejo.

En el siglo XIII, la actividad repobladora toma nuevas fuerzas con los reyes Alfonso X y Sancho IV. En el año 1274, Alfonso X concede a los pobladores del Castillo de Oropesa diversos derechos y franquicias.

En 1301, el infante don Juan; hijo de Alfonso X, concede Fuero a la villa de Oropesa e inicia una importante labor de reconstrucción en la población ; mejora sus defensas amuralladas y fortifica la antigua torre fuerte que será el origen del actual castillo. Alfonso XI concedió en el año 1344 a la ya villa de Oropesa el privilegio de celebrar feria lo que favoreció el despegue económico de Oropesa y su desarrollo poblacional. En el siglo XIV, durante un corte periodo de tiempo, Oropesa fue Señorío de Juan Núñez de Lara, señor de Lara, Albarracín y Vizcaya; que apoyaba las aspiraciones de Enrique de Trastamara al trono castellano. Sin embargo, Oropesa sería tomada por Pedro I, que consideró siempre muy importante controlar Oropesa en el desarrollo de la guerra contra su hermanastro Enrique de Trastamara. Por esta razón, Pedro I la entrega en 1355 para su defensa al Maestre de Santiago; García Álvarez de Toledo, uno de sus más firmes apoyos.

El señorío de Oropesa.

Concluida la guerra civil castellana entre Pedro I y su hermano bastardo Enrique, y siendo ya rey Enrique, éste; como una más de sus "mercedes" a la nobleza, confirma Oropesa a García Álvarez de Toledo quien a cambio renuncia a su maestrazgo de Santiago; a favor de Gonzalo Mexía, y pasa a ser el primer señor de Oropesa y su tierra en 1366, confirmado en 1369.

A partir de entonces, y durante casi cinco siglos, los Álvarez de Toledo ostentarían la titularidad del señorío y luego condado de Oropesa.

Se constituye así lo que podemos denominar estado territorial en torno a la posición fuerte de la villa de Oropesa constituido a lo largo del tiempo por las poblaciones de Alcañizo, Alcolea, la Calzada, Cebolla, Corchuela, Navalcán, Guadiervas Alta y Baja, Lagartera, Parrillas, Caleruela, Corchuela, Herreruela, Torrico y Torralba, Ventas de San Julián y algunas otras en la actualidad despoblados que forman la llamada "Campana de Oropesa" y que eran copropietarias de extensas dehesas que llegaban hasta el río Guadiervas.

El territorio del señorío de Oropesa se amplia hasta tierras de Jarandilla y Tornavacas. Los territorios de Oropesa llegaron a ocupar una extensión superficial de 770,30 Kilómetros cuadrados, siendo el segundo Señorío de mayor territorio en las tierras de Ávila; después del de Valdecorneja. Los señores de Oropesa lo son también de la población de Jarandilla de la Vera, Cáceres, que fue hasta el año 1366 una población adscrita al Concejo de Plasencia. Destaca en esta población el castillo del siglo XV en el cual se hospedaría Carlos V provisionalmente hasta que pudo instalarse en Yuste. En el año 1960, como ocurre con el de Oropesa, el castillo de Jarandilla se habilitó como Parador de Turismo. La iglesia de Jarandilla; bajo la advocación de Nuestra Señora de la Torre, es del siglo XV y antes que iglesia fue un castro y después una fortaleza templaría. También en esta localidad tuvieron residencia los Oropesa en una palacio que ahora es propiedad particular.

El señorío de Oropesa se transforma en condado en el año 1477 en la persona de su cuarto titular; Fernando Álvarez de Toledo, quien recibió de Isabel la Católica el título de conde por el apoyo en la guerra por la sucesión al trono castellano contra Juana “La Beltraneja”. En 1521 los comuneros de Castilla se hicieron fuertes en esta población contra las tropas del emperador Carlos V. En el siglo XVIII, tras la Guerra de Sucesión, el Condado, que llegó a tener una extensión similar a la provincia de Guipúzcoa, entra en una fase de decadencia. A finales del siglo XVIII pasó a pertenecer a la Casa de Alba. En los primeros años del siglo XIX, y por agotamiento de la línea del mayorazgo, el Señorío pasa al propio pueblo de Oropesa, aunque posteriormente los duques de Frías reclamaron y obtuvieron dicho Señorío en el año 1806. Los Señoríos desparecen como institución tras la proclamación de la Constitución de Cádiz en 1812 y la ley de 26 de agosto de 1837 que abolía definitivamente esta institución. Oropesa, hasta el año 1833 dependió en lo civil de Cáceres y hasta 1954 en lo religioso de Ávila.

El castillo de Oropesa.

Es la construcción civil más importante de la parte occidental de la Comarca del Campo de Arañuelo; muy próxima a la localidad de Oropesa se encuentra la línea divisoria con la provincia de Cáceres. El castillo de Oropesa es una de las fortalezas más importantes de Castilla. El castillo es, en realidad, dos, superpuestos y levantados entre los siglos XII y XV dentro de los cuales se halla el Palacio Ducal. Uno de estos castillos es de origen árabe y su construcción se remonta a los siglos XII y XIII, aprovechando posiblemente una construcción romana anterior. Las primeras noticias ciertas sobre este castillo pertenecen al reinado de Alfonso X “El Sabio”. Su planta es rectangular y tiene cuatro torres circulares en las esquinas. El otro castillo fue construido en 1402 y también es de planta rectangular con torres de diversas formas en sus ángulos. A la derecha de la fachada principal del Palacio Condal aparece un cuerpo octogonal de sillar almohadillado llamado "el Peinador de la Duquesa". La fortaleza de Oropesa fue escenario de las luchas civiles mantenidas por la sucesión al trono de Castilla entre la princesa Isabel y su sobrina Juana “La Beltraneja” casada con el rey portugués Alfonso V.

El conde de Oropesa apoya inicialmente a Juana con lo que se gana la enemistad de los que serán los Reyes Católicos que por ello dan el Castillo y el Señorío de Oropesa al que fue uno de sus más firmes apoyos como era el Duque de Frías. Mientras estuvo en poder del Duque de Frías éste enriqueció la fortaleza con añadidos de estilo gótico mudejar y con detalles platerescos. El castillo igualmente fue escenario de las luchas comuneras en el siglo XVI ya que el Conde de Oropesa fue aliado del comunero Padilla. En él vivieron Carlos I y Santa Teresa de Jesús. Ya en el siglo XIX, la fortaleza conoce también los enfrentamientos que tuvieron lugar durante la Guerra de la Independencia y sufre un alarmante estado de abandono a lo largo del siglo XIX. Fue declarado monumento nacional en el año 1926 y antes fue casa y cuartel a la Guardia Civil. Después de una importante restauración fue Parador Nacional desde el año 1930, suprimido como tal de nuevo desde 1966 vuelve ser Parador Nacional; en la actualidad el Parador Virrey de Toledo.

De los elementos constructivos del castillo de Oropesa se debe destacar su escalinata considerada como una de las más impresionantes de los castillos españoles. La torre del Homenaje de planta cuadrada y con 45 metros de altura merece ser nombrada como el elemento más destacado de este conjunto arquitectónico. En la torre del homenaje no debe dejar de admirarse el escudo de Fernando García Álvarez de Toledo y de su segunda mujer, Leonor de Zúñiga, que son los IV señores de Oropesa y ya primeros Condes en el siglo XVI. Pero Oropesa no es sólo su castillo.

Su visita se completa con las que podemos hacer a la iglesia parroquial de la Asunción y al pasador de los condes de Oropesa, que éstos utilizaban para trasladarse del castillo a la iglesia. Merece también la pena detenerse en el ayuntamiento que es una construcción de dos pisos del siglo XV con una hermosa portada.

No debemos dejar de visitar en Oropesa el conjunto formado por la iglesia de San Bernardo y el colegio de los Jesuitas del siglo XVII legado del Oropesa que fue el noveno virrey del Perú, así como la ermita de Nuestra Señora de Peñitas donde se guarda la imagen de la patrona de la localidad. Por último, podemos dar una vuelta por la Plaza del Navarro, situada junto a una de las antiguas puertas de la muralla, en donde estuvo hasta el siglo XVIII una fábrica de sedas. La casa colegio de los Jesuitas y la iglesia de San Bernardo; La Compañía, son de finales del siglo XVI y principios del XVII y de deben a Francisco de Mora.


Los Álvarez de Toledo se sucedieron al frente del señorío y del condado de la Villa, y así mismo se titulaban señores de Jarandilla de la Vera en tierras de la actual provincia de Cáceres.

miércoles, 20 de enero de 2010

El estado señorial de Oropesa.

Leonor de Guzmán, madre de Enrique II, fue señora de Oropesa hasta su ejecución en 1350.

En época de Alfonso XI, pertenece a su tio abuelo al infante don Juan y después a su hijo don Juan el Tuerto, que al ser ejecutado por traición en noviembre de 1326, sus bienes pasaron a poder del rey. Algunas de estas posesiones sirvieron para heredar a su hijo natural el infante don Pedro, señor de Aguilarde Campoo en Palencia, como Baena, Luque y Zuheros. Estas tres villas, después de la muerte de don Pedro, no pasaron, como el resto de su hacienda, a su hermano don Tello Alonso sino que se las reservó el rey. Asimismo, del patrimonio confiscado a don Juan "el Tuerto", Oropesa pasó a ser señorío de la madre de los anteriores.
El señorío de doña Leonor sobre Oropesa duró hasta 1350. En ese año ya se hallaba la villa en manos de don Juan Núñez de Lara, sobre quien había recaído la herencia de don Juan el Tuerto, al haberse casado con la hija de éste, doña María, señora de Vizcaya. Pero que casualidad casa doña Maria con su primo el infante Tello Alfonso.

Maria de Castilla, XVIII señora da Vizcaya, es hija de Juan "el Tuerto", infante de Castilla, XVII señor de Vizcaya y de Isabel, infanta de Portugal. Casa con su primo Juan de La Cerda, señor de Lara, hijo de Fernando de Lacerda, infante de Castilla; hijo de Alfonso X, y de Juana Nunez de Lara, señora de Lara. Padres de Juana de Lara, XIX señora de Vizcaya, que casa con Tello Alfonso de Castilla, señor de Aguilar de Campoo en sucesión de su hermano.
Pedro I incorporó, sin duda, Oropesa a la corona, al deshacerse brutalmente de su cuñada Juana y de la hermana de Juana de nombre Isabel, las dos últimas señoras de Lara y Vizcaya, con lo que estos dos territorios se incorporan a la Corona- desde entondes los reyes de Castilla son señores de Lara y Vizcaya- .

De forma que, otra vez reincorporada la villa de Oropesa al realengo, se posibilitaba una nueva donación para compensar los servicios de algún buen vasallo. Oportunidad que no desaprovechó Enrique II para premiar con ella a García Alvarez de Toledo, en junio de l369. En el privilegio de donación, se hace entrega de la villa de Oropesa con todas sus aldeas: Alcañízo, Alcolea, La Calzada, Carreyuela, Corchuela, Guaycrbas,Herreruela, Lagartera, Navalcán, Parrillas. Toi-ralba y Torrico. Poblaciones que muy posiblemente integraran también el señorío de doña Leonor, que de esta forma contaba con un dominio relevante, capaz de competir con el cercano de Talavera, propiedad de la esposa legítima del monarca. Y es en Talavera donde es ejectuda Leonor


....Para vos e para los que de vuestro linaje descendieren o paran quien vos quisieredes con todas las rentas e pechos e derechos y con la justicia civil y criminal e mero e mixto imperio de las dichas villas e lugares de sus términos e con todos los fueros e franquezas e libertades de modo que podades poner e pongades en las dichas villas e lugares de Valdecorneja y Oropesa e sus términos alcaldes, aguaciles e escribanos e otros oficios culesquier en la manera que nos mesmo los pudiésemos facer o poner ...” . Diploma de concesión del Señorío sobre Valdecorneja y Oropesa otorgado por el rey Enrique II a García Álvarez de Toledo..


La fortaleza de Valdecorneja en el Barco de Ávila.

La fortaleza de Valdecorneja está situada dominando el puente que cruza el río Tormes y su afluente por el margen derecho el Corneja siendo el punto más elevado del valle del Tormes. Esta fortaleza fue construida en el siglo XII sobre un castro vetón, destruido por los romanos, reconstruido en el siglo XIV por los Alba y convertido desde este momento en residencia familiar.

Los Álvarez de Toledo; sucesivos titulares del señorío de Valdecorneja, desempeñaron diversos cargos en las Cortes de Juan II y Enrique IV y sus armas estuvieron al servicio de las causas monárquicas. Así, los Álvarez de Toledo apoyarían a los Reyes Católicos frente a las ambiciones de la nobleza al mismo tiempo que afianzaban su posición económica y la de sus descendientes mediante hábiles y provechosos acuerdos matrimoniales. Fernando Álvarez de Toledo, IV señor de Valdecorneja y como tal nieto del II señor, obtuvo de Juan II y por mediación de Álvaro de Luna el condado de Alba de Tormes que había heredado como señorío de su tío el Arzobispo Primado Gutierre Álvarez de Toledo. Fernando llegaría a ser titular de los señoríos de Fuenteguinaldo, Salvatierra, Coria, Huéscar Granadilla, Abadía, Castronuevo, Piedrahíta, El Barco, La, Horcajada, y El Mirón por lo que controlaba un vasto territorio que se extendía desde los límites con Portugal y el norte de Extremadura hasta la Sierra de Gredos. El territorio de Valdecorneja llegó a tener una superficie de 1.136,36 kilómetros cuadrados, el más extenso de la Tierra de Ávila.

El señorío de Valdecorneja.
A mediados del siglo XIV, en el año 1369, Enrique II de Trastamara dona el territorio de Valdecorneja y Oropesa a don García II Álvarez de Toledo, hijo de García I Álvarez de Toledo y de Mecía Téllez de Meneses. Mecía pertenecía al linaje de los señores de Meneses de Campos en Palencia; familia también titular del señorío de Alburquerque en la actual provincia de Badajoz.

El I señor de Valdecorneja muere en 1370 sin descendencia legal, aunque si tiene hijos de su amante Catalina de Loaisa; hija natural y reconocida de Enrique II; situación que explica, entre otros hechos, el apoyo de García al Trastamara y la concesión de éste del señorío de Valdecorneja a García. Muerto el I señor de Valdecorneja le sigue en la titularidad del señorío su hermano Fernando Álvarez de Toledo y Meneses; Mariscal de Castilla que casa el 5 de Enero de 1366 con Leonor de Ayala; señora de Torrejón de Velasco, ahora localidad madrileña. De Fernando pasa el señorío a su hijo García y se trasmitirá su titularidad por línea masculina, aunque no siempre de primogenitura, hasta finales del siglo XVIII.

Leonor de Ayala es hermana de Pedro López de Ayala; Canciller de Castilla, y de Aldonza de Ayala que casa con Pedro González de Mendoza, IX señor de Mendoza. Leonor de Ayala muere en el año 1370 y el II señor de Valdecorneja no lo hará hasta el año 1384; en el mes de septiembre en la ciudad de Lisboa. Está enterrado en la capilla del cementerio del Convento de Santo Domingo de Piedrahita en Ávila.
Leonor de Ayala debió ver con buenos ojos que su sobrina Elvira de Ayala; hija de su hermano Diego López de Ayala, Señor de Cebolla en Toledo, case con II señor de Oropesa que es sobrino de su marido
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De Fernando Álvarez de Toledo, II Señor de Valdecorneja, pasa la titularidad del señorío a su hijo también de nombre García; García III Álvarez de Toledo, que será el III señor de Valdecorneja. Muere el III Valdecorneja el día uno de febrero de 1430 siendo enterrado como su padre en el Convento de Santo Domingo de Piedrahita. García III Álvarez de Toledo y su mujer Constanza Sarmiento son los padres de Fernando Álvarez de Toledo, IV señor de Valdecorneja y I Conde de Alba de Tormes habiendo recibido este señorío de su tío Gutierre Álvarez de Toledo, obispo de Plasencia, arzobispo de Sevilla y arzobispo Primado de Toledo. Fernando Álvarez de Toledo había sido nombrado señor de la villa de Alba de Tormes por Juan II en 1424. El señorío de Alba de Tormes pasa a condado por Real Cédula de 1439 y se transforma en ducado; con grandeza de España, en el reinado de Enrique IV con el II conde de Alba de Tormes por Real Cédula de 1472. El II conde de Alba une a los territorios de Alba de Tórmes los de Coria en Cáceres y los de Salvatierra en Álava. El I conde de Alba de Tormes murió en el año 1464.
El I señor de Valdecorneja; señor de Oropesa. En el año 1366, García Álvarez de Toledo también recibe el señorío sobre Oropesa. Este señorío a su muerte es heredado por su hijo natural Fernando, II señor de Oropesa, fruto de sus amores con Catalina de Loaisa, mientras que, como hemos ya recogido, la titularidad del señorío de Valdecorneja pasa a su hermano Fernando Álvarez de Toledo. Se da la coincidencia que el II señor de Valdecorneja y el II señor de Oropesa, tío y sobrino, se llaman del mismo modo Fernando Álvarez de Toledo y así se llamarán también el I conde de Alba y el I conde de Oropesa.

El linaje de los condes de Oropesa iniciado por el I señor de Valdecorneja termina con el X conde y su hermana la XI condesa que mueren sin descendencia por lo que en el siglo XVIII los títulos y posesiones de la Casa de Oropesa pasan a la de Alba al estar casada la hermana de los anteriores con el XII duque de Alba. En el año 1776, la XIII Condesa de Alba, María del Pilar Teresa Cayetana de Silva hereda títulos y posesiones de ambas Casas. El final de la Casa de Oropesa recoge otra de las que podemos llamar coincidencias genealógicas pues la línea de los condes de Oropesa acaba como se inició con su unión con la Casa de Alba; el primer conde de Oropesa casa con una hija del I duque de Alba y la última condesa de Oropesa con el XII duque de Alba.