En la vertiente sur de la Sierra de Gredos. En su Vertiente Norte, las provincias de Ávila y Salamanca
miércoles, 8 de mayo de 2013
Oropesa. Toledo. Castillo y Palacio de los Álvarez de Toledo. Parador Nacional
En la vertiente sur de la Sierra de Gredos. En su Vertiente Norte, las provincias de Ávila y Salamanca
jueves, 25 de marzo de 2010
El condado de Oropesa en los siglos XVIII, XIX y XX.
La Casa de Oropesa por agotamiento en la línea de sucesión principal, como pasa en un gran número de Casas Nobles entre otras causas por la endogamia crónica que se arrastra hasta perder capacidad de dar herederos, se une al final de su recorrido genealógico con las Casas de Alba y Escalona. Se debe recordar que Alba y Oropesa tienen un origen común en la persona del I señor de Valdecorneja en el siglo XIV y que Escalona es su vecina en el ámbito territorial.
Vicente Pedro de Toledo Portugal Monroy y Ayala es el IX conde de Oropesa a la muerte de su padre en la Nochebuena del año 1707. Había casado en 1705 con Maria de la Encarnación Fernández de Córdoba Figueroa y de La Cerda hija del marqués de Priego y nieta del duque de Medinaceli el valido que dirigiera la política castellana con anterioridad al VIII Conde de Oropesa. La derrota del Archiduque Carlos obliga a los Oropesa a exiliarse en Viena, regresan en 1725 al firmarse el tratado de Viena que sella la paz entre Austria y Francia y les son devueltos sus Señoríos. El primer hijo de los IX Condes de Oropesa será un varón llamado Pedro Vicente como su tío y como él será por poco tiempo heredero del Condado. Nacido en Guadalajara el 15 de Julio de 1706 , morirá sin sucesión a los veintidos años diez días después de hacerlo su padre.
La titularidad de la Casa de Oropesa recae en su hermana. Ana Maria Antonia Nicolasa Álvarez de Toledo y Portugal, Monroy y Ayala, nacida en Barcelona unos días antes de la muerte de su abuelo; concretamente el 6 de diciembre de 1707, es la XI condesa de Oropesa. Casada en 1726; dos años antes de la muerte de su padre y su hermano, con don Andrés López-Pacheco Manrique de Lara Silva y Osorio de Moscoso XI Marques de Villena y X Duque de Escalona .
Su única hija doña María Ana López Pacheco Manrique Silva y Toledo y Portugal, XII condesa de Oropesa, reúne en su persona los títulos de la Casa de Oropesa a la temprana muerte de su madre en el año 1729; sólo contaba María Ana un año de edad, y los de la Casa de Escalona y el oficio a titulo de Honor de canciller mayor de Castilla al fallecer en 1746 su padre. Doña Mariana no tiene descendencia de ninguno de sus tres matrimonios, el primero con su tío paterno carnal don Juan Pablo Pacheco y Moscoso XI Duque de Escalona, el segundo con don Felipe Diego de Toledo y Silva segundo hijo de los XI duques del Infantado muerto en 1758 tres años de su boda y el tercero con su primo segundo como bisnietos ambos del VIII conde de Oropesa don Manuel José Pacheco Téllez-Girón y Toledo teniente general de los Reales Ejércitos e hijo de los VI duques de Uceda.
A la muerte en 1768 de doña María Ana sus títulos fueron objeto de largos y complicados pleitos que se agravaron cuando su primo hermano y sucesor el XII duque de Escalona fallece sin herederos. En esta situación es doña Bernarda de Toledo Portugal y Fernández de Córdoba, tía paterna de doña María Ana, quien recibe los títulos de la Casa de Oropesa.
Doña Bernarda había casado en 1731 con don Fernando de Silva y Álvarez de Toledo XII duque de Alba siendo su hijo el XIII conde de Oropesa a la muerte de doña Bernarda, aunque no heredero del ducado de Alba pues su padre le sobrevive. Su hija doña María del Pilar Teresa Cayetana de Silva es la XIII duquesa de Alba así como XIV condesa de Oropesa, condesa de Deleitosa y Alcaudete, marquesa de Jarandilla, Frechilla y Villarramiel y señora de Belvis. Casa con don José Maria Álvarez de Toledo y Gonzaga, XV duque de Medina Sidonia. Este matrimonio no tiene herederos pasando la titularidad de la Casa de Alba al hijo de un primo segundo de la duquesa bisnieto de una hermana de su abuelo el XII duque de Alba.
Esta es doña Maria Teresa Álvarez de Toledo hija del XI duque de Alba y tía abuela de la XIII duquesa que casa con el III duque de Berwick. Un bisnieto de este matrimonio recibe la herencia de Alba a la muerte de la XIII duquesa y en sus sucesores se ha mantenido hasta la actual titular y XVIII duquesa de Alba doña Cayetana Fitz James Stuart y Silva. La titularidad del ducado de Medina Sidonia pasa a un hermano del XV duque.
La falta de sucesión en el matrimonio de la XIV duquesa de Oropesa convierte en XV conde de Oropesa a principios del siglo XIX a don Diego Pacheco Téllez-Girón y Velasco hijo del VII duque de Uceda sobrino político de la XII condesa de Oropesa por su tercer matrimonio con un hermano del Uceda. Esta titularidad es ya a Título de Honor al revertir las posesiones de la Casa de Oropesa a la Corona como Realengo de modo definitivo por Decreto de 4 de octubre de 1808 .
Don Diego Téllez Girón Fernández de Velasco VIII duque de Uceda, nieto en séptima generación del VIIII conde de Oropesa, reunirá en su persona además de los títulos de Oropesa y Escalona por su padre los de la Casa de Frías por su madre.
Así, al final de una larga trayectoria genealógica Frías consigue la unión con Oropesa. Don Diego era por sentencia del año 1780 el XIII duque de Frías a la muerte del anterior sin sucesión y después de los pleitos correspondientes. El XVI conde de Oropesa y XIV duque de Frías primogénito del anterior es don Bernardino Silverio Fernández de Velasco y Benavides. Su hijo natural es el XVII Oropesa y XV Frías. El XVIII conde de Oropesa y XVI duque de Frías es el segundo hijo del anterior llamado Guillermo Fernández de Velasco y Balfe al morir sin descendencia su hermano mayor y primogénito. El XIX conde de Oropesa y XVIII duque de Frías es don José Fernández de Velasco Pacheco Téllez Girón primogénito del anterior aunque no el primer descendiente que tienen antes una hija. Muere el XIX Oropesa y XVIII Frías sin descendencia en Madrid el 8 de mayo de 1986 a los 76 años.
Es solicitada la sucesión en la titularidad del condado de Oropesa y del ducado de Frías por la XIV duquesa de Uceda que hace valer sus derechos como descendiente de doña Josefa Antonio Álvarez de Toledo y Portugal, hija del VIII conde de Oropesa casada con don Gaspar Téllez Girón, V duque de Uceda. Uceda tiene éxito en su petición de sucesión en la Casa de Oropesa, pero no en la de Frías.
Desde mayo de 1994 doña Ángela María Tellez-Girón y Duque de Estrada XVI duquesa de Osuna es XX condesa de Oropesa.
La titularidad de la Casa de Escalona es solicitada por don Francisco de Borja Soto y Moreno-Santamaría a quien le es reconocida la legitimidad para la sucesión en el ducado de Frías, siendo él en la actualidad el XX duque de Escalona y marqués de Villena y el XIX duque de Frías y duque de Haro.
Los condes de Oropesa. Toledo.
Don Fernando Álvarez de Toledo, hijo del segundo matrimonio que el IV señor de Oropesa contrae hacia 1459 con doña Leonor de Zúñiga es el V señor de Oropesa y su I Conde desde 1477. Doña Leonor, a pesar de la postura de su padre, mantiene el apoyo a la causa Isabelina y en ello hay que buscar la concesión del Condado para su hijo que nace después de la muerte de su padre que tiene lugar en febrero de 1462. Cuando casa con el IV señor de Oropesa doña Leonor era viuda del II conde de San Esteban de Gormaz, hijo mayor del condestable don Álvaro de Luna y de su primera mujer doña Elvira Portocarrerro, tía de doña Maria que casa con el I marqués de Villena, con quien había casado en 1454 quedando viuda a los dos años y madre de una niña
Doña Maria Pacheco Girón Portocarrero segunda esposa del I conde de Oropesa es hija del todopoderoso don Juan Pacheco, I marqués de Villena favorito de Juan II y Enrique IV, y de su segunda mujer María Portocarrero nieta de doña Juana de Mendoza por lo que es prima hermana de su suegra, así
En el cambiante panorama de alianzas a que da lugar la guerra civil entre la princesa doña Juana y su sobrina la princesa doña Isabel por el trono de Castilla el II marqués de Villena, hermano de doña Maria, defiende los derechos de doña Juana en tanto
Don Fernando Álvarez de Toledo y Doña Maria Pacheco son padres de doce hijos siendo su segundo hijo varón vivo Francisco Álvarez de Toledo y Pacheco, nacido en 1485, el II conde de Oropesa. Siempre fiel al emperador Carlos durante la guerra de las Comunidades al igual que lo fue su cuñado el II marqués de Villena una vez olvidadas por éste sus veleidades contra
Con el II conde, los Oropesa se vinculan de nuevo con sus parientes los Alba. Casa en Zafra con su prima segunda doña Maria de Figueroa y Manuel, Toledo y Enríquez hija de don Gómez Suárez de Figueroa, II conde de Feria del linaje Orozco, y de doña María Álvarez de Toledo hija del I duque de Alba siendo así que el III conde de Oropesa será primo hermano del III duque de Alba; “El Gran Duque de Alba”, la mano derecha del rey Felipe II, también primos en segundo grado al ser ambos miembros de
La condesa muere al dar a luz a este último hijo en julio de 1515. El conde morirá el 25 de octubre de 1542, enterrado junto con la condesa en la parroquia de Oropesa siendo trasladados al convento de San Francisco de los Observantes del Regajal en 1548 cuando su hijo y III conde da por concluidas las obras y llevando al Regajal también los restos de algunos de sus antepasados.
El III conde de Oropesa, don Fernando Álvarez de Toledo Figueroa y Toledo, casa, hacia 1535, al ser descendientes ambos no sólo de los II señores de Oropesa sino también del linaje Herrera y Zúñiga, con su prima en cuarto grado doña Beatriz de Monroy y Ayala, II condesa de Deleitosa y señora de Almaraz, Belvis y Monroy por su padre don Fernando de Monroy y Sotomayor , y por su madre doña Sancha de Ayala señora de Cebolla, Segurilla, Mejorada y Cervera de los Montes; estas tres últimas cercanas a Talavera de
La figura de doña Beatriz de Monroy y Ayala nos da oportunidad de retomar la boda del III señor de Oropesa con doña Juana de Herrera origen de un complicado nudo de entronques genealógicos que se continua en el de su tataranieto el III conde de Oropesa con la titular del condado de Deleitosa también descendiente en cuarta generación de don Pedro de Herrera hermano de la mujer del III señor de Oropesa. Aunque no acaban aquí las relaciones entre Pedraza y Oropesa como veremos también más adelante
Este matrimonio nos permite igualmente ocuparnos de los entronques genealógicos entre las Casa de Oropesa y Bejar a las que pertenecen tanto el conde como su esposa. La abuela paterna de doña Beatriz es doña Elvira de Zúñiga y pertenece al linaje Zúñiga como hija del I conde de Nieva primo hermano del I duque de Bejar lo que convierte a
Los III condes de Oropesa son padres de cuatro hijas y de dos varones. Su primogénito Francisco Bautista muere entre 1562 y 1563. Las hijas fueron doña Juliana, doña Beatriz; sobre la que no se conoce ninguna información, doña Ana de Toledo que casa con el II marqués de Velada y doña Juana Lucas Álvarez de Toledo que emparenta de nuevo a los Oropesa con los Escalona al casar con su primo en tercer grado don Francisco Pacheco, IV marqués de Villena y IV duque de Escalona. Su hijo don Juan Fernández Pacheco, V duque de Escalona, y V marqués de Villena casa con una tía del que será el primer monarca Braganza de
El heredero del Condado será el segundo varón vivo de nombre Juan García Álvarez de Toledo Monroy y Ayala IV conde de Oropesa. La relación con la nueva familia real de Portugal, unido a la ampliación territorial del Condado por herencia o por compra; el IV Oropesa se hace con Alcolea de Tajo en 1577, explican la importancia que el Condado alcanza a finales del siglo XVII cuando el VII conde de Oropesa desempeñe el “Valimiento” del rey Carlos II. Ello mueve a
Los IV condes de Oropesa tienen una primera hija a la que llaman Luisa como su madre y que muere con cinco años. Su segundo descendiente es también una niña esta vez llamada; puede que en honor de su abuela, Beatriz. Doña Beatriz Álvarez de Toledo y Pimentel que se titulara como I marquesa de Jarandilla.. La única heredera de los IV condes de Oropesa y madre del V Conde casa en 1596 con Don Duarte, Eduardo, de Portugal de
Doña Beatriz Álvarez de Toledo y Don Duarte de Portugal tienen tres hijos aunque sólo sobrevive el primogénito. Fernando Álvarez de Toledo y Portugal V conde de Oropesa, I marqués de Jarandilla, II marqués de Frechilla y primo hermano del rey de Portugal. Nació en 1596 y apenas vivirá veinticinco años; muere el 21 de marzo de
Además de una hija, doña María Engracia Álvarez de Toledo, los V condes de Oropesa son padres de dos varones don Juan Andrés, el primogénito, que muere al año de edad en junio de 1621 lo que ocurre poco después de la muerte de su padre que tuvo lugar en marzo de 1621 lo que le hace durante tres meses VI conde de Oropesa. Hereda el Condado don Eduardo Fernando Álvarez de Toledo y Portugal y Pimentel nacido el 23 de febrero de 1621 un mes antes de morir su padre muriendo y cuatro meses después de morir su hermano. Encontramos que en menos de dos años, entre 1619 y 1621, tienen lugar en
El VII conde de Oropesa fue presidente del tribunal de justicia de Valencia, virrey de Navarra, Valencia y Cerdeña y presidente de los consejos de Órdenes y de Italia durante el reinado de Felipe IV. En 1642, el Conde, cuyas arcas pasaban por dificultades económicas, y apremiado por Felipe IV al que debía 180.000 ducados, concede, a cambio de una gran suma de dinero, la independencia a Lagartera, dándole rango de Villa y dotándole de jurisdicción y justicia propias. Así mismo eximio de la jurisdicción de Oropesa a los lugares de
El VIII conde de Oropesa, don Manuel Joaquín Álvarez de Toledo-Portugal y Pimentel; es hijo de los anteriores. Con él
Casó en 1664 con doña Isabel María Téllez Girón nieta del III conde de
Los señores de Oropesa. Toledo.
El I señor de Valdecorneja sin descendencia legítima si tiene la tiene bastarda; dos hijos y una hija, legitimada por Enrique II en documento fechado el 8 de junio de 1369 al igual que lo está el Privilegio por el cual se le reconoce la concesión hecha tres años antes de los señoríos de Valdecorneja y Oropesa. Muere en 1370 y le sigue en la titularidad de Valdecorneja su hermano Fernando Álvarez de Toledo, mariscal de Castilla, y en la de Oropesa, Cabañas, Jarandilla y Tornavacas su hijo Fernando Álvarez de Toledo ”El Tuerto“ II señor de Oropesa englobando bajo este titulo los otros territorios bajo su Señorío.
El II señor de Oropesa, don Fernando Álvarez de Toledo, casa, parece que por deseo de su tío, con doña Elvira Álvarez de Ceballos y Ayala señora de la cercana Cebolla Doña Elvira es sobrina de doña Leonor de Ayala, de doña Aldonza de Ayala y del canciller de Castilla don Pedro López de Ayala siendo doña Leonor la esposa del II señor de Valdecorneja, tío del Oropesa, y su hermana doña Aldonza de don Pedro González de Mendoza, IX señor de la Casa de Mendoza y almirante de Castilla. Puede que la finalidad del tío de Fernando al casarle con doña Elvira era contentarle por haberle despojado del importante señorío de Valdecorneja haciéndole emparentar con la familia a la que pertenecía su propia esposa, aunque el señorío de Cebolla no se incorpora en este momento a la lista de los que son de titularidad de los Oropesa si lo hará un siglo después, pero si por este matrimonio el III señor de Oropesa será primo segundo del I marqués de Santillana y del I conde de Alba.
El II señor de Oropesa y doña Elvira López de Ayala son padres de cuatro hijos siendo su primogénito don García Álvarez de Toledo el III señor de Oropesa , heredando don Diego López de Ayala de su madre el señorío de Cebolla. Una tataranieta de don Diego, doña Beatriz de Monroy y Ayala, casará en la segunda mitad del siglo XVI con su primo en cuarto grado y III conde de Oropesa integrándose ahora Cebolla en la Casa Condal de Oropesa aportando doña Beatriz la titularidad del condado de Deleitosa en Cáceres.
El III señor de Oropesa casa con doña Juan de Herrera hija del mariscal de Castilla don García González de Herrera, señor de Herrera y Pedraza, y hermana de don Juan de Herrera que sigue a su padre en los Señoríos. En su momento veremos las consecuencias que tuvo esta alianza entre Oropesa y Pedraza. En el último gran estudio dedicado a la Casa de Oropesa debido a don Julián García Sánchez titulado “El Señorío de Oropesa”, publicado en 2007 por el Ayuntamiento de Lagartera, se recoge como la primera mujer de don García González de Herrera fue doña Estefanía de Monroy viuda y sin descendencia del I señor Valdecorneja y Oropesa como tampoco la tendrá de su boda con don García. Si se puede decir que si el matrimonio del III Oropesa con una Herrera no parece responder a un interés territorial si tiene un importante componente político al ser el padre de doña Juana uno de los dos mariscales de Castilla.
El IV señor de Oropesa don Fernando Álvarez de Toledo casa en dos ocasiones. Primero con su prima en tercer grado doña Mayor Carrillo de Toledo hija del I conde de Alba. Son padres de García que muere aún niño y de tres hijas. Casa después, siendo segundas nupcias para ambos, con doña Leonor de Zúñiga Manrique de Lara hija del I duque de Bejar don Álvaro de Zúñiga y Leiva y de su primera esposa doña Leonor Manrique de Lara de la Casa de Mendoza. Sus abuelos son doña Juana de Mendoza tía de Iñigo López de Mendoza marques de Santillana y Alonso Enríquez almirante de Castilla su segundo marido y sobrino del rey de Castilla Enrique II.
Por su primer matrimonio el IV señor de Oropesa es cuñado además de primo en tercer grado del I duque de Alba y por el segundo cuñado del II duque de Alba al estar casados ambos con dos hermanastras fruto de los dos matrimonios del I duque de Bejar. El segundo matrimonio del IV señor de Oropesa con una hija del I duque de Bejar permite a la Casa de Oropesa participar en el comercio de la lana y en los beneficios que generaba en la villa de Bejar en los años más florecientes de La Mesta siendo así que los reyes castellanos buscasen el apoyo de los Zúñiga que con los Alba eran los grandes propietarios de Salamanca, Extremadura y Ávila.
viernes, 22 de enero de 2010
El estado señorial de Oropesa. Toledo.
Geográficamente, localizamos a Oropesa en la parte más occidental de la provincia de Toledo en unas tierras marcadas por la Sierra de Gredos y por los ríos Tietar, Tormes y Tajo en cuyas cuencas localizamos los embalses de Rosarito, Navalcán y Valdecañas. Las tierras de la Comarca de Oropesa limitan con Extremadura y con la provincia de Ávila, dominando amplias extensiones de terreno y los pasos naturales entre las dos mesetas y entre Castilla y Extremadura. A dos kilómetros de Oropesa se encuentra Lagartera y a unos treinta Talavera de la Reina.
Existen en la Comarca de Oropesa zona restos paleolíticos y neolíticos como los sepulcros megalíticos de corredor o dólmenes de El Gordo, La Estrella, Azután y, el recientemente descubierto, de Guadyerbas. También se han hallado restos de cerámicas campaniformes de la Edad del Bronce y del Hierro. También, se ha relacionado la fundación de Oropesa con la mitología griega atribuyendo su fundación en el año 1716 AC a un capitán griego de los ejércitos de Hércules llamado Oróspedo Aránculo que funda la ciudad de Oróspeda.
En la época ibérica, en el emplazamiento actual del castillo de Oropesa ya existió como su antecedente más remoto un castro defensivo con necrópolis en la ladera orientada al mediodía. La zona de Oropesa estuvo dominada, entre los siglos IV y III a.c., por el pueblo celtibero de los vetones. A ellos pertenece el castro de El Raso, en la cercana Candeleda; en tierras que actualmente están encuadradas en la provincia de Ávila. Este castro debió ser construido para sujetar a los Carpetanos y, posteriormente a los romanos. También de esta época se conservan en Torralba de Oropesa una serie de estatuas zoomorfas denominadas "berracos. ”
Ya de la época romana se han localizado restos de construcciones públicas en diferentes puntos de la comarca como son puentes, calzadas, necrópolis... De este periodo podría proceder el nombre actual de Oropesa, siendo éste la derivación de la primitiva ciudad vetona denominada Otobesa. Oropesa, durante la dominación romana es conocida como Comedium Orbis ,centro del orbe, por hallarse emplazado en el centro del territorio peninsular. Los romanos construyen algunas villas en la parte llana de la comarca y hay pruebas de un trazado de calzada en las cercanías del emplazamiento actual de Oropesa. Las inscripciones latinas en la ermita de las Peñitas evidencian la existencia de sepulturas en los terrenos donde se levantó esta ermita.
A partir de la dominación musulmana, se inició la construcción de un poblado de cierta importancia, que se rodea de murallas y estaba vigilado por una pequeña alcazaba para la vigilancia y el resguardo de las tropas; como era costumbre en el sistema militar defensivo de las Marcas en el Al‑Andalus. Huellas de la ocupación musulmana se encuentran en el trazado actual del casco antiguo de Oropesa, en el castillo y en el palacio condal; que ocupan la lo que fue la Alcazaba musulmana. La Iglesia parroquial de La Asunción se encuentra emplazada sobre una antigua mezquita y la plaza antigua está levantada sobre lo que era el zoco. De la muralla levantada por los musulmanes como línea defensiva quedan restos de los muros que alcanzan algo más de un metro de espesor y con una altura que oscila entre los 3 y los 5 metros. Su longitud es de unos 1.500 metros circundando la parte alta de la población. En su extremo más elevado, y en el límite norte, se alza el castillo.
Avanzada la tarea reconquistadora, en el reinado de Alfonso VI, entre los años 1080 y 1085; después de la toma de Coria y avanzando desde el oeste, Oropesa debió ser ocupada por los castellanos junto con los enclaves de Talavera y Toledo. Apenas sin población y mal pertrechada la fortaleza de Oropesa quedó reducida a una simple torre y su territorio incluido en el extenso Alfoz del Común de Villa y Tierra de Ávila.
Ya en tiempos de Alfonso VIII; 1158-1214, se inicia la repoblación de Oropesa y se levanta un castillo; conocido como El Viejo.
En el siglo XIII, la actividad repobladora toma nuevas fuerzas con los reyes Alfonso X y Sancho IV. En el año 1274, Alfonso X concede a los pobladores del Castillo de Oropesa diversos derechos y franquicias.
En 1301, el infante don Juan; hijo de Alfonso X, concede Fuero a la villa de Oropesa e inicia una importante labor de reconstrucción en la población ; mejora sus defensas amuralladas y fortifica la antigua torre fuerte que será el origen del actual castillo. Alfonso XI concedió en el año 1344 a la ya villa de Oropesa el privilegio de celebrar feria lo que favoreció el despegue económico de Oropesa y su desarrollo poblacional. En el siglo XIV, durante un corte periodo de tiempo, Oropesa fue Señorío de Juan Núñez de Lara, señor de Lara, Albarracín y Vizcaya; que apoyaba las aspiraciones de Enrique de Trastamara al trono castellano. Sin embargo, Oropesa sería tomada por Pedro I, que consideró siempre muy importante controlar Oropesa en el desarrollo de la guerra contra su hermanastro Enrique de Trastamara. Por esta razón, Pedro I la entrega en 1355 para su defensa al Maestre de Santiago; García Álvarez de Toledo, uno de sus más firmes apoyos.
El señorío de Oropesa.
Concluida la guerra civil castellana entre Pedro I y su hermano bastardo Enrique, y siendo ya rey Enrique, éste; como una más de sus "mercedes" a la nobleza, confirma Oropesa a García Álvarez de Toledo quien a cambio renuncia a su maestrazgo de Santiago; a favor de Gonzalo Mexía, y pasa a ser el primer señor de Oropesa y su tierra en 1366, confirmado en 1369.
A partir de entonces, y durante casi cinco siglos, los Álvarez de Toledo ostentarían la titularidad del señorío y luego condado de Oropesa.
Se constituye así lo que podemos denominar estado territorial en torno a la posición fuerte de la villa de Oropesa constituido a lo largo del tiempo por las poblaciones de Alcañizo, Alcolea, la Calzada, Cebolla, Corchuela, Navalcán, Guadiervas Alta y Baja, Lagartera, Parrillas, Caleruela, Corchuela, Herreruela, Torrico y Torralba, Ventas de San Julián y algunas otras en la actualidad despoblados que forman la llamada "Campana de Oropesa" y que eran copropietarias de extensas dehesas que llegaban hasta el río Guadiervas.
El territorio del señorío de Oropesa se amplia hasta tierras de Jarandilla y Tornavacas. Los territorios de Oropesa llegaron a ocupar una extensión superficial de 770,30 Kilómetros cuadrados, siendo el segundo Señorío de mayor territorio en las tierras de Ávila; después del de Valdecorneja. Los señores de Oropesa lo son también de la población de Jarandilla de la Vera, Cáceres, que fue hasta el año 1366 una población adscrita al Concejo de Plasencia. Destaca en esta población el castillo del siglo XV en el cual se hospedaría Carlos V provisionalmente hasta que pudo instalarse en Yuste. En el año 1960, como ocurre con el de Oropesa, el castillo de Jarandilla se habilitó como Parador de Turismo. La iglesia de Jarandilla; bajo la advocación de Nuestra Señora de la Torre, es del siglo XV y antes que iglesia fue un castro y después una fortaleza templaría. También en esta localidad tuvieron residencia los Oropesa en una palacio que ahora es propiedad particular.
El señorío de Oropesa se transforma en condado en el año 1477 en la persona de su cuarto titular; Fernando Álvarez de Toledo, quien recibió de Isabel la Católica el título de conde por el apoyo en la guerra por la sucesión al trono castellano contra Juana “La Beltraneja”. En 1521 los comuneros de Castilla se hicieron fuertes en esta población contra las tropas del emperador Carlos V. En el siglo XVIII, tras la Guerra de Sucesión, el Condado, que llegó a tener una extensión similar a la provincia de Guipúzcoa, entra en una fase de decadencia. A finales del siglo XVIII pasó a pertenecer a la Casa de Alba. En los primeros años del siglo XIX, y por agotamiento de la línea del mayorazgo, el Señorío pasa al propio pueblo de Oropesa, aunque posteriormente los duques de Frías reclamaron y obtuvieron dicho Señorío en el año 1806. Los Señoríos desparecen como institución tras la proclamación de la Constitución de Cádiz en 1812 y la ley de 26 de agosto de 1837 que abolía definitivamente esta institución. Oropesa, hasta el año 1833 dependió en lo civil de Cáceres y hasta 1954 en lo religioso de Ávila.
El castillo de Oropesa.
El conde de Oropesa apoya inicialmente a Juana con lo que se gana la enemistad de los que serán los Reyes Católicos que por ello dan el Castillo y el Señorío de Oropesa al que fue uno de sus más firmes apoyos como era el Duque de Frías. Mientras estuvo en poder del Duque de Frías éste enriqueció la fortaleza con añadidos de estilo gótico mudejar y con detalles platerescos. El castillo igualmente fue escenario de las luchas comuneras en el siglo XVI ya que el Conde de Oropesa fue aliado del comunero Padilla. En él vivieron Carlos I y Santa Teresa de Jesús. Ya en el siglo XIX, la fortaleza conoce también los enfrentamientos que tuvieron lugar durante la Guerra de la Independencia y sufre un alarmante estado de abandono a lo largo del siglo XIX. Fue declarado monumento nacional en el año 1926 y antes fue casa y cuartel a la Guardia Civil. Después de una importante restauración fue Parador Nacional desde el año 1930, suprimido como tal de nuevo desde 1966 vuelve ser Parador Nacional; en la actualidad el Parador Virrey de Toledo.
De los elementos constructivos del castillo de Oropesa se debe destacar su escalinata considerada como una de las más impresionantes de los castillos españoles. La torre del Homenaje de planta cuadrada y con 45 metros de altura merece ser nombrada como el elemento más destacado de este conjunto arquitectónico. En la torre del homenaje no debe dejar de admirarse el escudo de Fernando García Álvarez de Toledo y de su segunda mujer, Leonor de Zúñiga, que son los IV señores de Oropesa y ya primeros Condes en el siglo XVI. Pero Oropesa no es sólo su castillo.
Su visita se completa con las que podemos hacer a la iglesia parroquial de la Asunción y al pasador de los condes de Oropesa, que éstos utilizaban para trasladarse del castillo a la iglesia. Merece también la pena detenerse en el ayuntamiento que es una construcción de dos pisos del siglo XV con una hermosa portada.
No debemos dejar de visitar en Oropesa el conjunto formado por la iglesia de San Bernardo y el colegio de los Jesuitas del siglo XVII legado del Oropesa que fue el noveno virrey del Perú, así como la ermita de Nuestra Señora de Peñitas donde se guarda la imagen de la patrona de la localidad. Por último, podemos dar una vuelta por la Plaza del Navarro, situada junto a una de las antiguas puertas de la muralla, en donde estuvo hasta el siglo XVIII una fábrica de sedas. La casa colegio de los Jesuitas y la iglesia de San Bernardo; La Compañía, son de finales del siglo XVI y principios del XVII y de deben a Francisco de Mora.
Los Álvarez de Toledo se sucedieron al frente del señorío y del condado de la Villa, y así mismo se titulaban señores de Jarandilla de la Vera en tierras de la actual provincia de Cáceres.
miércoles, 20 de enero de 2010
El estado señorial de Oropesa.
En época de Alfonso XI, pertenece a su tio abuelo al infante don Juan y después a su hijo don Juan el Tuerto, que al ser ejecutado por traición en noviembre de 1326, sus bienes pasaron a poder del rey. Algunas de estas posesiones sirvieron para heredar a su hijo natural el infante don Pedro, señor de Aguilarde Campoo en Palencia, como Baena, Luque y Zuheros. Estas tres villas, después de la muerte de don Pedro, no pasaron, como el resto de su hacienda, a su hermano don Tello Alonso sino que se las reservó el rey. Asimismo, del patrimonio confiscado a don Juan "el Tuerto", Oropesa pasó a ser señorío de la madre de los anteriores.
El señorío de doña Leonor sobre Oropesa duró hasta 1350. En ese año ya se hallaba la villa en manos de don Juan Núñez de Lara, sobre quien había recaído la herencia de don Juan el Tuerto, al haberse casado con la hija de éste, doña María, señora de Vizcaya. Pero que casualidad casa doña Maria con su primo el infante Tello Alfonso.
Maria de Castilla, XVIII señora da Vizcaya, es hija de Juan "el Tuerto", infante de Castilla, XVII señor de Vizcaya y de Isabel, infanta de Portugal. Casa con su primo Juan de La Cerda, señor de Lara, hijo de Fernando de Lacerda, infante de Castilla; hijo de Alfonso X, y de Juana Nunez de Lara, señora de Lara. Padres de Juana de Lara, XIX señora de Vizcaya, que casa con Tello Alfonso de Castilla, señor de Aguilar de Campoo en sucesión de su hermano.
Pedro I incorporó, sin duda, Oropesa a la corona, al deshacerse brutalmente de su cuñada Juana y de la hermana de Juana de nombre Isabel, las dos últimas señoras de Lara y Vizcaya, con lo que estos dos territorios se incorporan a la Corona- desde entondes los reyes de Castilla son señores de Lara y Vizcaya- .
De forma que, otra vez reincorporada la villa de Oropesa al realengo, se posibilitaba una nueva donación para compensar los servicios de algún buen vasallo. Oportunidad que no desaprovechó Enrique II para premiar con ella a García Alvarez de Toledo, en junio de l369. En el privilegio de donación, se hace entrega de la villa de Oropesa con todas sus aldeas: Alcañízo, Alcolea, La Calzada, Carreyuela, Corchuela, Guaycrbas,Herreruela, Lagartera, Navalcán, Parrillas. Toi-ralba y Torrico. Poblaciones que muy posiblemente integraran también el señorío de doña Leonor, que de esta forma contaba con un dominio relevante, capaz de competir con el cercano de Talavera, propiedad de la esposa legítima del monarca. Y es en Talavera donde es ejectuda Leonor
La fortaleza de Valdecorneja en el Barco de Ávila.
La fortaleza de Valdecorneja está situada dominando el puente que cruza el río Tormes y su afluente por el margen derecho el Corneja siendo el punto más elevado del valle del Tormes. Esta fortaleza fue construida en el siglo XII sobre un castro vetón, destruido por los romanos, reconstruido en el siglo XIV por los Alba y convertido desde este momento en residencia familiar.
Los Álvarez de Toledo; sucesivos titulares del señorío de Valdecorneja, desempeñaron diversos cargos en las Cortes de Juan II y Enrique IV y sus armas estuvieron al servicio de las causas monárquicas. Así, los Álvarez de Toledo apoyarían a los Reyes Católicos frente a las ambiciones de la nobleza al mismo tiempo que afianzaban su posición económica y la de sus descendientes mediante hábiles y provechosos acuerdos matrimoniales. Fernando Álvarez de Toledo, IV señor de Valdecorneja y como tal nieto del II señor, obtuvo de Juan II y por mediación de Álvaro de Luna el condado de Alba de Tormes que había heredado como señorío de su tío el Arzobispo Primado Gutierre Álvarez de Toledo. Fernando llegaría a ser titular de los señoríos de Fuenteguinaldo, Salvatierra, Coria, Huéscar Granadilla, Abadía, Castronuevo, Piedrahíta, El Barco, La, Horcajada, y El Mirón por lo que controlaba un vasto territorio que se extendía desde los límites con Portugal y el norte de Extremadura hasta la Sierra de Gredos. El territorio de Valdecorneja llegó a tener una superficie de 1.136,36 kilómetros cuadrados, el más extenso de la Tierra de Ávila.
El señorío de Valdecorneja.
A mediados del siglo XIV, en el año 1369, Enrique II de Trastamara dona el territorio de Valdecorneja y Oropesa a don García II Álvarez de Toledo, hijo de García I Álvarez de Toledo y de Mecía Téllez de Meneses. Mecía pertenecía al linaje de los señores de Meneses de Campos en Palencia; familia también titular del señorío de Alburquerque en la actual provincia de Badajoz.
El I señor de Valdecorneja muere en 1370 sin descendencia legal, aunque si tiene hijos de su amante Catalina de Loaisa; hija natural y reconocida de Enrique II; situación que explica, entre otros hechos, el apoyo de García al Trastamara y la concesión de éste del señorío de Valdecorneja a García. Muerto el I señor de Valdecorneja le sigue en la titularidad del señorío su hermano Fernando Álvarez de Toledo y Meneses; Mariscal de Castilla que casa el 5 de Enero de 1366 con Leonor de Ayala; señora de Torrejón de Velasco, ahora localidad madrileña. De Fernando pasa el señorío a su hijo García y se trasmitirá su titularidad por línea masculina, aunque no siempre de primogenitura, hasta finales del siglo XVIII.
Leonor de Ayala debió ver con buenos ojos que su sobrina Elvira de Ayala; hija de su hermano Diego López de Ayala, Señor de Cebolla en Toledo, case con II señor de Oropesa que es sobrino de su marido.
El linaje de los condes de Oropesa iniciado por el I señor de Valdecorneja termina con el X conde y su hermana la XI condesa que mueren sin descendencia por lo que en el siglo XVIII los títulos y posesiones de la Casa de Oropesa pasan a la de Alba al estar casada la hermana de los anteriores con el XII duque de Alba. En el año 1776, la XIII Condesa de Alba, María del Pilar Teresa Cayetana de Silva hereda títulos y posesiones de ambas Casas. El final de la Casa de Oropesa recoge otra de las que podemos llamar coincidencias genealógicas pues la línea de los condes de Oropesa acaba como se inició con su unión con la Casa de Alba; el primer conde de Oropesa casa con una hija del I duque de Alba y la última condesa de Oropesa con el XII duque de Alba.