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sábado, 1 de febrero de 2025

Uclés. Cuenca

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Durante el periodo andalusí, se debe entender una cora como una organización político-administrativa, una circunscripción territorial que se gobernaba desde una ciudad principal: Santabariya. Varios estudios mencionan que ésta no es otra que la desaparecida Ercávica, la cual era una gran ciudad (‘madîna kabîra’) de la que dependían otras ciudades más pequeñas, aldeas y castillos. En los primeros momentos, existieron tres ciudades dependientes de Santabariya: Walmu (Huélamo), Uklís (Uclés) y Wabda (Huete), y no fue hasta el siglo XI cuando aparece Kunka (Cuenca) sustituyendo a Walmu por las imposiciones de Al-Mansur.


La ciudad de Uclés adquiere un importante protagonismo desde el siglo X y prevalece entonces sobre Huete y Santabariya. 

Esto sucedió gracias al papel de una familia de origen bereber que se asentó muy prontamente en estos territorios e hizo de Uclés su hacienda. 

Primeramente, se dieron a conocer como los Banu Zennum pero arabizaron su nombre, probablemente como indicio de poder, y lo cambiaron, dándose a conocer como los Banu Di’n-Nun o Di-l-Nun.

No está clara la etimología de Uclés.

Algunos historiadores mantienen que este pueblo fue fundado por los olcades, que establecieron en ella una de sus principales ciudades a la que denominaron Hokulacum (como aparece en algunas monedas) y después Urcela y Urcesa.

El ucleseño Pelayo Quintero Atauri lo deriva de Ocilis

y Antonio Marqués de Faria de Oculis, haciendo referencia a los ojos o nacimiento del afluente del río Bedija junto a Fuente Redonda.

Los árabes la denominaron Uqlīsh (أقليش).

Poblada desde tiempos prerromanos, tuvo gran importancia en tiempo de los árabes formando parte de la cora de Santaver de la que fue una de sus ciudades más importantes. Llegó a tener castillo, mezquita y termas. 

Su verdadera importancia la adquirió durante la Reconquista al ser la sede de la Orden de Santiago.

En 893 al-Fath ben Musa ben Dhi-l-Nun, de los Banu Di-l-Nun, al comprobar que no podía mantenerse durante más tiempo en Toledo, convierte a Uqlīsh en su residencia y capital del reino colindante. 

Hacia el año 896, al-Fath construyó, de nueva planta una alcazaba mora. En torno a ese año debió fortificar la ciudad que era independiente del califato de Córdoba. La ciudad tenía mercado y baños árabes, así como una mezquita con 23 metros de ancho. 

Al fallecer Musa ben Zennun, en 908, su hijo al-Fath hereda el señorío de Uqlīsh y le suceden su hijo Yahya y su nieto Fath ben Yahya, que fue destituido y enviado a Madrid.

En 984 vuelve a la familia de los Banu Zennun con Abd al-Rahmán ben Dhi-l-Nun (984-1018). 

En 1024 muere envenenado en el castillo el califa cordobés Muhámmad III que había huido de Córdoba a causa de una sublevación de sus nobles. 

En 1025 Ismaíl al-Záfir, señor de Uqlīsh, se proclama rey de la taifa toledana y sus dominios llegaron hasta Valencia y Córdoba. 

En 1085 Uqlīsh es ocupada por los cristianos, a raíz de la conquista de Toledo. Instalarían una guarnición, pues teóricamente pertenecía al patrimonio de al-Qádir ahora rey de Valencia (1086-1092). 

En octubre de 1086 se pierde por los cristianos a causa de la batalla de Zalaca.

En 1091 según la leyenda, Alfonso VI la adquiere como dote, al amancebarse con la princesa Zaida (nuera del rey Almutámid de Sevilla) sexta de sus esposas y que le dio un hijo varón, el príncipe Sancho Alfónsez. Leyenda e historia no siempre coinciden; Zaida (que luego se bautizó con el nombre de Isabel) fue una de las amantes o concubinas de Alfonso VI y murió de sobreparto. La pretendida dote no fue tal, sino el pago por adelantado que al-Mutámid de Sevilla envía al Alfonso VI para que custodie a su familia y le envíe socorros para defenderle del almorávide Yúsuf ibn Tašufín, que pretendía expulsarle del trono de Sevilla al igual que ya había hecho en Córdoba con su hijo Fath al-Mamún, el marido de Zaida.

En 1108 se produjo la batalla de Uclés o de los Siete Condes (en la cual murieron 3000 cristianos), y que supuso la derrota del ejército cristiano por las tropas almorávides de Tamim ben Yúsuf. En ella murió Sancho Alfónsez, único hijo varón de Alfonso VI de León. En 1157 pasa de nuevo a manos cristianas, al cambiarla Alfonso VII por Alicum con Muhámmad ibn Mardanís, más conocido para los cristianos como el rey Lobo de Murcia. 

El 12 de diciembre de 1163, Alfonso VIII, tutorado por Fernando II de León, la dona a la Orden de San Juan (Orden de Malta).

En 1174 (9 de enero en Arévalo), Alfonso VIII cedió la ciudad a la Orden de Santiago, siendo desde entonces la casa principal de la Orden, Caput Ordinis. Paralelo a esta cesión el convento de Uclés fue un lugar de formación para los hijos de los nobles. 

En 1179 el maestre, Pedro Fernández de Fuenteencalada, y el rey mejoraron la población de Uclés, al otorgarle a los nuevos pobladores un fuero (similar al de Sepúlveda) que hizo que creciese la población y sus términos.

En 1474 se nombró en Uclés como maestre de la Orden de Santiago a don Rodrigo Manrique. 

En 1475 hubo guerra por apoderarse de Uclés entre don Diego López Pacheco, segundo marqués de Villena, y don Rodrigo Manrique, penúltimo maestre de la orden de Santiago (1474-1476). A pesar de la resistencia ofrecida por el alcaide Pedro de Plazuela, partidario de don Diego, Rodrigo Manrique logró apoderarse no solo de Uclés sino también de la fortaleza. 

En 1479 Jorge Manrique, caballero de la Orden de Santiago, Trece y Comendador de Motizón (intervino en varias batallas durante las guerras civiles de Castilla) fue herido mortalmente en las proximidades del Castillo de Garcimuñoz (24 de abril de 1479), murió en Santa María del Campo Rus y recibió sepultura en la antigua iglesia del convento de Uclés junto a su padre. En su honor, hoy día, se celebran (en Garcimuñoz, Santa María del Campo Rus y Uclés) las jornadas denominadas «Triángulo manriqueño».

Tras dos siglos de luchas y disputas por conseguir la posesión del maestrazgo de Santiago, tras la muerte del último maestre, Alonso de Cárdenas (1493), los Reyes Católicos solicitaron al papa que les declarara administradores de la Orden, cargo que ejerció Fernando el Católico desde 1494 hasta 1516, fecha en que Carlos I unificó las Órdenes militares en la Corona. 

A partir de este momento, una vez que las órdenes militares dejaron de tener su misión por haber concluido la expulsión de los musulmanes con la reconquista de Granada en 1492, Uclés comenzó su largo y lento declive.

En 1528 se inician las obras del actual monasterio. 

En 1548 ya está construido el actual refectorio sobre las ruinas del antiguo cenobio. 

En 1567 Felipe II ordena que se derribe parte de la antigua fortaleza, y que se pasen las armas a la torre Albarrana, para proseguir las obras de la iglesia que se termina en 1602. 

En 1577 Felipe II pasa en el monasterio la Semana Santa e impulsa el desarrollo de las obras. En 1577 Alonso de Ercilla se hospedó en la villa de Uclés con motivo de su nombramiento como caballero de Santiago con fecha de 14 de diciembre. 

En 1621, durante el Siglo de Oro, el duque de Osuna cayó en desgracia y Francisco de Quevedo sufrió las consecuencias políticas del cambio, siendo encarcelado en el monasterio de Uclés y más tarde, aquejado de enfermedad grave, es llevado a su finca, la Torre de Juan Abad.

En 1809 (13 de enero) tuvo lugar una batalla en Uclés entre las tropas napoleónicas y españolas durante la guerra de Independencia. Los franceses, después de ganar la batalla, cometieron toda clase de tropelías en el pueblo y en el monasterio. Las casas y el monasterio fueron saqueados. Los monjes, cargados con angarillas y albardas, sufrieron mofa, los hombres degollados en la carnicería y unas 300 mujeres, primero fueron violadas y luego acallados sus clamores quemándolas vivas en la iglesia del pueblo.

En 1873, tras ser proclamada la Primera República Española, las órdenes militares religiosas fueron suprimidas en España y el papa agregó los territorios del priorato de Uclés a las diócesis vecinas por la bula Quo gravius.

Durante las dos primeras décadas del siglo XX, el monasterio se utilizó como colegio e internado de segunda enseñanza y más tarde pasó a noviciado y colegio de agustinos. 

Iniciada la guerra civil española, a finales de 1936 fue saqueado y destrozado interiormente por milicias confederales de la República, instalándose posteriormente en él un hospital provisional del bando republicano. 

Tres años después, una vez que el bando sublevado logra imponerse en el este de la península ibérica dominando prácticamente la totalidad del territorio nacional; el régimen franquista destina el monasterio temporalmente a cárcel para presos políticos. 

En octubre de 1949 recibe el alarde de seminario menor del obispado de Cuenca, con el nombre de Seminario Menor «Santiago Apóstol». Ya en la década de los 50 el Monasterio retomó su uso docente, como internado de enseñanza primaria regentado por clérigos.


martes, 21 de febrero de 2023

Júcar, Cigüela y Záncara. La Orden Militar de Santiago

https://www.boe.es/gazeta/dias/1890/05/20/pdfs/GMD-1890-140.pdf

https://mapio.net/pic/p-21236099/

http://palomatorrijos.blogspot.com/2011/02/los-castillos-de-saelices-cuenca.html

https://www.photoperiplo.com/saelices

https://oa.upm.es/48002/1/MARIA_DEL_PILAR_MOYA_OLMEDO_01.pdf


Martes 20 Mayo de 1890 

En el expediente y autos de competencia promovida entre el Gobernador civil de la provincia de Cuenca y el Juez de primera instancia de Tarancón, délos cuales resulta: 

Que D. Juan Martínez Talero, 

D. Sixto Talero Fajardo y 

D. Francisco Herrero 

dirigieron al Gobernador de la expresada provincia una solicitud, exponiéndole que en la vega del Cigüela, término de Saelices, hay un establecimiento industrial destinado á la fabricación de harinas conocido con el nombre de molino de Sola Cabeza, que para dar movimiento á la fábrica emplea el dueño del molino D. José Antonio Valenchana, como fuerza motriz, el agua que conducen dos cauces públicos á presa del molino, perjudicando los intereses de los recurrentes, por aprovecharla de diferente manera de la que estaba concedida, 

lo cuál era debido á las obras de ensanche y elevación ejecutadas en la represa; que dichas obras variaban el curso natural de las aguas, dando lugar á su retroceso, creando en el trayecto de un kilómetro grandes perjuicios á los predios ribereños; que en la misma vega del Cigüela y como á unos 220 metros del molino de Medina se había verificado la mutación de un cauce público, por medio de un rompimiento hecho á propósito, á fin de llevar las aguas por un solo cauce con menoscabo de los intereses generales y públicos, produciendo grandes inundaciones, que no se hubieran producido si las aguas hubieran sido recogidas por los dos cauces. 

Los exponentes concluían suplicando a^ Gobernador que adoptara las medidas oportunas, á fin de que se corrigieran dichos hechos, ordenando al efecto que por el Ingeniero, ó por persona competente, Se reconocieran los sitios y se resolviera reponiendo las cosas al ser y estado que tenían: Que verificado un reconocimiento por el Ingeniero de los molinos de, Sola Cabeza y Medina, y remitidos los antecedentes por el Gobernador á la Comisión provincial, dicha Autoridad, de acuerdo con el informe de la Corporación, acordó remitir todos los documentos al Alcalde de Saelices, para que oyendo á los interesados........

José Antonio Balenchana y Cuenca fue senador por la provincia de Cuenca en la legislatura 1899-1900 y diputado por la provincia de León en 1876-1877.


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http://www.alonsoquixotecano.es/2-geografia/geografia-rios-zancara-y-cigueela

https://losojosdeljucar.com/patrimonio/historia/







Monasterio de Torrelengua


La finca de Torrelengua se encuentra situada en la provincia de Cuenca. 
Monasterio-Convento de la Orden de Santiago de Torrelengua.

Es un impresionante recinto fundado por la Orden de los caballeros de Santiago en el siglo XIV.

Casa-Convento de la Orden de Santiago de Torrelengua

Ubicada en Torrelengua, finca localizada a cinco kilómetros de Pozorrubio, se trata de una Casa-Conventual de la Orden de Santiago, del siglo XIV, de estilo renacimiento-herreriano, austero y sencillo, es de forma rectangular, con paredes de piedra (de sillería en los ángulos) y dos plantas; tiene un claustro con sus arcos y columnas de piedra en la base y una galería que lo rodea en la planta superior, protegida con una barandilla de hierro y a la que dan habitaciones. 

Alberga una importante capilla con cúpula de media naranja sobre tambor pechinas y precioso retablo de madera, con su coro, una cueva o bodega, un granero y una gran puerta de madera en la entrada que permite el paso de carruajes.

Río Záncara

NACIMIENTO: Abia de La Obispalía (CUENCA)

DESEMBOCADURA: Junto con el Río Cigüela desemboca en el Río Guadiana, muy cerca de los Ojos del Guadiana.

AFLUENTES DEL RÍO ZÁNCARA:

 El Río Cazarejo (Fuentelespino de Haro)

El Río Rus (San Clemente)

El Río Saona (El Pedernoso)

El Río Córcoles (Socuellamos): 

 

LOCALIDADES POR LAS QUE PASA:

A) En la provincia de Cuenca:

- Abia de la Obispalía.

- Huerta de la Obispalía.

- Zafra de Záncara.

- Villar de Cañas.

- Alconchel de la Estrella.

- Fuentelespino de Haro.

- Villaescusa de Haro.

- Carrascosa de Haro.

- Rada de Haro.

- La Alberca de Záncara.

- El Provencio.

- Mota del Cuervo.

B) En la provincia de Ciudad Real.

- Socuellamos.

- Pedro Muñoz.

- Arenales de San Gregorio.

- Herencia (Aquí se unen el Záncara y el Cigüela).

- Villarta de San Juan.

- Arenas de San Juan.

- Villarrubia de los Ojos.

 

EL RÍO CIGÜELA. UN RÍO DE LA MANCHA.

 

CUENCA HIDROGRÁFICA DEL RÍO GUADIANA DEL QUE ES AFLUENTE.

NACIMIENTO: En los altos de Cabrejas (provincia de Cuenca).

DESEMBOCADURA: Junto con el Río Záncara desemboca en el Río Guadiana, muy cerca de los Ojos del Guadiana.

AFLUENTES DEL RÍO CIGÜELA:

El Río Jualón (Palomares del Campo y Villar del Águila).

El Río Torrejón.

El Río Valdejudíos (Carrascosa del Campo) 

El Río Riansares (Tarancón)

 

 El Río Amarguillo (Consuegra"En su último tramo ingresa a la provincia de Ciudad Real, pasando cerca de Herencia antes de desembocar en el Río Gigüela, ya en el término municipal de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), a escasos metros de las Tablillas del Záncara, donde también desemboca el Río Záncara".

LOCALIDADES POR LAS QUE PASA:

A) En la Provincia de Cuenca.

- Naharros.

- Horcajada de la Torre.

- Torrejoncillo del Rey.

- Villas viejas (Saelices)

- Casas de Luján (Saelices)

- Pozorrubio.

- Villamayor de Santiago.

B) En la Provincia de Toledo.

- Villanueva de Alcardete.

- La Puebla de Almoradiel.

- Quero.

- Villafranca de los Caballeros.

C) En la Provincia de Ciudad Real.

- Alcázar de San Juan.

- Herencia (Aquí se unen el Záncara y el Cigüela).

- Villarta de San Juan.

- Arenas de San Juan.

- Villarrubia de los Ojos.

 


jueves, 22 de abril de 2021

Interrogatorio para los testigos de Pruebas de Limpieza de Sangre del aspirante al Hábito de la Orden de Santiago

Interrogatorio para las Pruebas del Hábito de Santiago

 

Primeramente si conocen a y qué edad tiene, y de donde es natural, y cuyo hijo es, y si conoce, o conocieron a su padre, y a su madre, y como se llaman, y llamaron; y de donde son vecinos y naturales, y si conocen o conocieron al padre y a la madre de su padre del dicho y al padre y a la madre de la dicha su madre, y como se llamaban, y llamaron, y de donde son o fueron vecinos, y naturales: y respondiendo que los conocen, o conocieron, declaren coco, y de qué manera saben que fueron su padre y madre, y abuelos, nombrando particularmente a cada uno de ellos.

 

2. Ítem sean preguntados, si son parientes del dicho y si dijeron los testigos que lo son, declaren en qué grado, y si son cuñados, amigos, o enemigos del susodicho, o sus criados, o allegados, y si les han hablado, amenazado, sobornado, dado, o prometido porque digan al contrario de la verdad.

 

3. Ítem si saben que el dicho y su padre y madre y abuelos han sido, y son legítimos, y de legitimo matrimonio nacidos, y procreados, o naturales hijos de soltero y soltera, y si alguno de ellos es, o ha sido bastardo, y si los testigos dijeren, que lo ha sido, y es, declaren particularmente quien es, o fue, y el género de la tal bastardía, y como y de qué manera lo saben, y a quién y cuándo lo oyeron decir.

 

4. Ítem si saben, creen, vieron, y oyeron decir que el padre y la madre del dicho y el padre del dicho su padre, y así mismo el padre de la dicha su madre, nombrándolos a cada uno por si, y son habidos e tenidos, y comúnmente reputados por personas hijosdalgo, según costumbre, y fuero de España, y que no les toca mezcla de judío, ni Moro, ni converso en ningún grado, por remoto y apartado que sea, declaren como, y porque lo saben, y si lo creen, como y porque lo creen, y si lo vieron, o oyeron decir, declaren a quien y como, y que tanto tiempo ha, y así mismo digan y declaren en que opinión es, y ha sido tenido el pretendiente, y en la que han sido, y son habidos, e tenidos los dichos sus padres y abuelos, y de la fama y limpieza que ay en sus personas y linaje.

 

5. Ítem si saben que las abuelas del dicho así de parte de su padre, como de su madre, son, y fueron Cristianas viejas, y que no les toca raza de judo, ni Moro, ni converso en ningún grado, como dicho es, digan lo que de esto saben, y como, y porque lo saben.

 

6. Ítem si saben que el dicho y su padre han sido, y son mercaderes, o cambiadores, o hayan tenido algún oficio vil, è mecánico, y que oficio y de que suerte, y calidad, digan y declaren particularmente lo que cerca de esto saben, o han oído decir.

 

7. Ítem si saben que el dicho sabe, y puede andar a caballo, y lo tiene, y como y de que manera lo saben.

 

8. Ítem si saben que el dicho ha sido retado, y si los testigos dijeron, que lo ha sido, declaren, si saben, como y de qué manera se salvó del reto, y como, y de qué manera lo saben.

 

9. Ítem si saben que el dicho está infamado de caso grave, y feo, de tal manera que su opinión está cargada entre los hombres hijosdalgo, declaren los casos en que, y como fueron muy particularmente.


10. Ítem si saben que el dicho o los dichos su padre, madre, y abuelos, y abuelas, y los demás de sus ascendientes hasta el cuarto grado inclusive, y cualquier de ellos, así por línea recta de varón, como por línea femenina, nacidos después, o antes del delito, hayan sido, o fueron condenados por el Santo Oficio de la Inquisición por herejes, o por cualquier especie de herejía que sea, ora sean relajados al braco seglar, ora sean reconciliados, ora sean por sospechosos en la Fe penitenciados públicamente en cadahalso, Iglesia, o cualquier otro lugar, y digan, y declaren quien, y cual de los susodichos, y como y cuándo, y donde fueron condenados o penitenciados en la manera que dicho es, o en otra cualquiera, y si lo oyeron decir, a que personas, y como, y cuánto tiempo ha.

 

 

 

 

 

 

 

martes, 20 de abril de 2021

Quevedo y Calderón de la Barca. Caballeros del Hábito de Santiago

https://cvc.cervantes.es/literatura/criticon/PDF/036/036_045.pdf

Expediente para el ingreso en la orden de Santiago de Francisco de Quevedo y Villegas.

Francisco de Quevedo fue caballero del hábito de la Orden de Santiago.

Su ingreso se hizo oficial el 29 de diciembre de 1617 y fue firmado por Alonso Núñez de Valdivia, secretario de cámara del rey Felipe III, tras presentar y verificar su genealogía.

En 1636 Calderón de la Barca recibirá el hábito de Caballero de la Orden de Santiago.

Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos (Madrid, 14 de septiembre de 1580-Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 8 de septiembre de 1645), conocido como Francisco de Quevedo, fue un escritor español del Siglo de Oro.

Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española, conocido especialmente por su obra poética, aunque también escribió narrativa, teatro y diversos opúsculos filosóficos, políticos, morales, ascéticos, humanísticos e históricos.

Ostentó los títulos de señor de Torre de Juan Abad (obtenido en 1620, después de no pocas dificultades y caballero de la Orden de Santiago (su ingreso se hizo oficial el 29 de diciembre de 1617, mediante cédula real firmada por Felipe III, y el título fue despachado el 8 de febrero de 1618).


https://lillodelamancha.wordpress.com/2020/04/29/hallazgo-de-una-firma-de-don-francisco-de-quevedo/

Firma de Quevedo cuando es nombrado caballero de la Orden de Santiago

En un expediente para el habito de Santiago he encontrado esta firma,




pero aparece con la fecha de 1647 y Quevedo ha muerto en 1645.



Una de las firmas originales de Quevedo, en la Casa Museo de Torre de Juan Abad y escultura-homenaje al Poeta, en una de las Plazas de la localidad.

Está es la firma como se puede comprobar por otros documentos.

Las primeras referencias sobre la localidad se remontan a la Edad Media; concretamente a las Crónicas de Alfonso VIII de Castilla, que tomó "Feznavessore" (Hisn ibn Xoray) a los musulmanes. 

De su castillo, en el que estuvo preso Hisham III, último califa de Córdoba, quedan las ruinas en el Estrecho de las Torres. 

La fortaleza vigilaba el paso del Dañador, que era uno de los accesos de la Vía Augusta desde Andalucía hacia Levante.

Se tienen dudas sobre la existencia real de Juan Abad, de quien recibe su nombre la villa, que debió de ser uno de los primeros pobladores de la villa.

Se dice que perteneció a la Orden de Santiago y dependía de Montiel.

Don Rodrigo Manrique, adelantado de Segura, le segregó el término de Belmonte de la Sierra, en la actualidad Villamanrique.

Jorge Manrique llegó a ser comendador de Montizón.

Durante el reinado de los Reyes Católicos se le concedieron privilegios por enviar algunos soldados a la conquista de Granada.

Francisco de Quevedo fue señor de la villa, aunque hubo pleitos por ello durante algunos siglos, y alojó en su casa al rey Felipe IV. Durante el siglo xvii se segregaron los términos de Castellar de Santiago y de Torrenueva.


Mi Francisco de Quevedo es otro.





Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 17 de enero de 1600-ibidem, 25 de mayo de 1681) fue un escritor español, sacerdote católico, miembro de la Venerable Congregación de Presbíteros Seculares Naturales de Madrid San Pedro Apóstol y caballero de la Orden de Santiago, conocido fundamentalmente por ser uno de los más insignes literatos barrocos del Siglo de Oro, en especial por su teatro.

Pedro Calderón de la Barca y Barreda González de Henao Ruiz de Blasco y Riaño nació en Madrid el viernes 17 de enero de 1600 y fue bautizado en la parroquia de San Martín. Su padre, Diego Calderón, era hidalgo de origen montañés (Viveda, Cantabria) y por herencia paterna había asumido el cargo de secretario del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda, sirviendo en él a los reyes Felipe II y Felipe III. Se casó en 1595 con Ana María de Henao, perteneciente a una familia también de origen noble.

Pedro fue el tercero de los seis hijos que el matrimonio alcanzó a tener (tres varones y tres mujeres, de los que solo cuatro pasaron de la infancia: Diego, el primogénito; Dorotea —monja en Toledo—; Pedro y José.

 Estos hermanos estuvieron siempre bien avenidos, como declaró Diego Calderón en su testamento  de 1647.



domingo, 18 de abril de 2021

El Consejo de Ordenes

El Consejo de las Órdenes es la Institución encargada del funcionamiento de las Órdenes militares españolas (de Santiago, Calatrava, Montesa y Alcántara) durante la Edad Moderna

Su ámbito de actuación se extendía al ámbito territorial de las Órdenes Militares. 

Este territorio incluía dos ciudades, 250 villas y 100 aldeas.

En la actualidad aún subsiste y tiene su sede en la ciudad de Madrid.

El Consejo de Órdenes estaba formado por un presidente y seis consejeros.

Tenía dos salas distintas, una para la Orden de Santiago y otra para las Órdenes de Calatrava y Alcántara.

Una vez que el rey Fernando el Católico obtuvo del papa la administración de los mayorazgos de la orden de Calatrava en 1489, se constituyó un Consejo para su gestión. 

El rey Fernando obtuvo los mayorazgos de las órdenes militares de Santiago en 1493, y Alcántara en 1494 (la de Montesa lo sería en 1587), con lo que en 1498 quedó establecido el Consejo de Órdenes. 

El Consejo se formalizaría en 1523 cuando Carlos I fue nombrado Gran Maestre de las órdenes militares españolas y sus consejeros fueron nombrados caballeros de hábito.

Otros siete consejeros, numerarios o no, serán nombrados por Felipe IV mediante decreto, sin recabar consulta de la Cámara: Juan Chacón Ponce de León, comisionado al propio tiempo para convocar a la nobleza castellana para la guerra; Juan de Carvajal, visitador de la Audiencia de Charcas; Antonio de Aragón, como reconocimiento a los servicios de su padre el duque de Cardona; Jerónimo de Mascareñas; Bernardo de Ipiñarrieta; Francisco de Borja, en compensación por los servicios de su padre el duque de Villahermosa; Marcos Tamariz de la Escalera, fiscal del propio Consejo de Ordenes y a Lope de los Ríos, regente del Consejo navarro.

En 1647 conformaban el Consejo Antonio de Luna, Juan Girón y Zúñiga, Diego Rodríguez Baltodano, Antonio de Aragón, Jerónimo Mascareñas[1], Francisco de Borja y Aragón, Pedro de Alarcón y Ocón, Agustín del Hierro y Antonio de Benavides.

Jerónimo de Mascareñas. Nacido en Lisboa. Oidor (supernumerario) del Consejo de Ordenes, 25-VI-1641. Juramento: Madrid, 26-VI-1641. Consejero de Portugal. Obispo de Segovia, consagrado el 9-IV-1668.  Falleció el 25-X-1671.

Consulta de la Cámara, 25-VIII-1631. Plaza vacante en el Consejo de Ordenes por jubilación de Gregorio de Tovar. Designado: Antonio de Luna, fiscal del Consejo de Guerra. Antonio de Luna y Sarmiento. Fiscal del Consejo de Guerra. Consejero de Ordenes, 18-IX-1631. Vacante por jubilación de Gregorio de Tovar. Juramento: Madrid, 20-IX-1631. Gran Chanciller de Milán, 1635. Consejero honorario del Real, 26-1-1643. Juramento: Madrid, 29-1-1643. Consejero efectivo del mismo, 22-IV-1651. Juramento: Madrid, 24-IV-1651.

Consulta de la Cámara, 12-111-1635. Plaza vacante por promoción de Antonio Briceño Ronquillo a Gran Chanciller de Milán. Con votos secretos. Designado: Juan Girón, fiscal del Consejo de Guerra. Juan Girón Zúñiga. Fiscal del Consejo de Guerra, 5-X-1631. Consejero de Ordenes, 20-IV-1635.

Francisco de Borja. Consejero (supernumerario) de Ordenes, 22-XII-1642. Juramento: Madrid, 23- XII-1642.

Consejeros de órdenes. Procedimiento de designación (1598-1700). Ricardo Gómez Rivero. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2013.



[1] Consulta de la Cámara, 24-1-1659- Provisión de dos plazas vacantes en el Consejo de Ordenes, una por promoción de Gerónimo Mascareñas al Consejo de Portugal y otra por fallecimiento de Bernabé de Andrade. Propuestos: a) Para la primera: 1) Ldo. Juan Ramírez de Arellano. 2) Ldo. Gabriel de Chaves Sotomayor. 3) Fernando Queipo de Llano. b) Para la otra: 1) Ldo. Juan Antonio de Molina y Medrano. 2) Ldo. Baltasar de la Cueva. 3) Ldo. Francisco Roco de Córdoba. Designados: Juan de Arellano y Juan Golfín.


jueves, 25 de marzo de 2021

Vecinos de Cuenca y Huete. Siglos XV y XVI

Ejecutorias interesantes de la Real Chancillería de Granada (1532- 1557). Pedro Andrés Porras Arboledas, 2018

2 Junio 1496. Morón. Folio 22. A petición de bachiller Pero Díaz de la Torre, promotor fiscal, se ordena a Juan de Cuero, alguacil de Casa y Corte, que haga comisión sobre el ultraje inferido a Diego de Jaraba, hidalgo, por un tal Castro que ejecutó las órdenes de Diego de Flores, vecino de la dicha ciudad de Cuenca.

Diego de Flores el Viejo es el abuelo paterno de Alonso Carrillo, canónigo y tesorero de a catedral de Cuenca.

Junio de 1557. Granada. Ejecutoria a la justicia de Huete, a petición de doña Ana de Mendoza, viuda de García de Pisa, contra Francisco Tavira, ambos vecinos de la ciudad, el cual había vendido a aquéllos unas heredades en término de Pineda, que habían resultado ser del patronato de su hijo y yerno, siendo, por tanto, no cierta ni sana la compraventa. Chancillería de Granada. Caja 5.859.

1550/10/08. Granada. Ejecutoria a petición de los menores de Gabriel de Céspedes y doña María de Flores, vecinos del Horcajo, de los hijos de Juan de Flores y doña Catalina Carrillo y de los hijos de Diego de Flores el Mozo y doña Catalina de Resa, vecinos de Cuenca, contra doña Beatriz Carrillo, viuda de Diego de Flores el Viejo y su segunda mujer, vecina de Zarzuela, y sus hijos. Iniciado ante la justicia conquense en 1544. Solicitaba el reintegro de su dote y arras. 

Diego Flores Carrillo el Mozo vivió en Cuenca y casó dos veces. La primera , con doña María de Vargas, natural de Madrid, y la segunda con Catalina de Resa. 

Del primer matrimonio es Alonso Carrillo, Canónigo y Tesorero de la Catedral de Cuenca y obispo de Bizte. 

Diego Flores Carrillo el Mozo es hijo de Diego Flores el Viejo y de su segunda mujer Beatriz Carrillo. Beatriz Flores Carrillo y de Catalina Flores Carrillo son hermanas de Diego Flores Carrillo el Mozo.

Del primer matrimonio de Diego Flores el Viejo es hija María Flores de Quirós que casa con Gabriel de Céspedes.

Alonso Carrillo, canónigo y tesorero del cabildo conquense. Archivo de la Catedral de Cuenca. Actas capitulares de 1537.

 

La mayoría de los canónigos consideraba que no era conveniente ni necesario derribar la vieja claustra gótica y edificar una nueva, pero no faltaban los que opinaban lo contrario. 

En abril de 1545, don Alonso Carrillo, canónigo y tesorero del cabildo conquense pide que se construya, sin que sea obstáculo la penuria económica, pues él “daría persona que la hiziera a su costa”. 

Algunos meses después, el capítulo nombraba una comisión para platicar con el provisor acerca de las obras; unas obras que debieron iniciarse a finales de 1547 o comienzos de 1548. 

Es seguro que éste último año se estaba picando el claustro gótico, pues en el libro de cuentas de fábrica constan los pagos a favor de los obreros afanados en tal tarea. 

Sabemos que los trabajos continuaban en 1550, fecha en que se inició un pleito con don Luis Carrillo sobre “el corral de la claustra”.

 https://core.ac.uk/download/pdf/207597163.pdf

La leyenda de oro para cada día del año: vidas de todos los santos que venera la iglesia, 1853. San Julián, obispo de Cuenca.

El Proceso de los milagros de San Julián fue hecho por don Alonso Carrillo por mandado del papa Paulo III.

Alejandro Farnesio. Paulo III o Pablo III. Fue el papa número 220 de la Iglesia católica, de 1534 a 1549.

Un 13 de febrero de 1542 moría en Roma el que fuera el trigésimo quinto Obispo de Cuenca, D. Alejandro Cesarino, de noble familia romana. 

Desde la Iglesia de Pamplona fue promovido para la de Cuenca en el año 1537, tomando posesión al año siguiente.

Siendo Obispo de  Cuenca, suplicó al Papa Paulo II, que mandara hacer informaciones sobre los milagros obrados por mediación de San Julián.

D. Alejandro Cesarino, nació en Roma, donde cultivó las letras, y por su gran capacidad y estudio fue nombrado proto-notario apostólico. 

Su Santidad León X, que tuvo ocasión de conocer su gran mérito en los negocios, le elevó a Diácono Cardenal en la quinta de sus creaciones, con el título de los Santos Sergio y Baco, que después le cambió al de Santa María Lacta, y más tarde en el de Cardenal Albano. Nombrado sucesor de San Pedro el maestro del emperador Carlos V y célebre Deán de Lovaina Adriano VI, el Cardenal Cesarino fue de los elegidos por el Sacro Colegio para informarle de su ascenso a la tiara y encontrándole en Zaragoza, con él regresó a Roma.

Agraciado con la administración perpetua del obispado de Pamplona, tomó posesión el 9 de agosto de 1522, y siendo necesario su presencia en Italia, celebró sínodo en su nombre en la capital de su diócesis en 1531, su Vicario D. Reinaldo de Cancelares, Obispo de Sant Ángel.

ALEJANDRO CESARINO. (De 1538 a 1542) 

Promovido D. Alejandro Cesarino a la mitra de Cuenca en este mismo año, vino a tomar posesión en el año 1538, y llamado nuevamente a Roma, dejó el gobierno de la diócesis de Cuenca a D. Reinaldo. Murió D. Alejandro Cesario en Roma el 13 de febrero de 1542 y fue sepultado en el monasterio de Santa María de Aracaeli de religiosos franciscano, en la capilla de sus predecesores. Estuvo vacante la mitra de Cuenca cinco meses y nueve días. Fue nombrado Obispo de Cuenca D. Francisco de Onteniente, protonotario apostólico y arcediano de Lorca, quien antes de tomar posesión falleció siendo sepultado en Cartagena, donde tenía capilla y patronazgo y el arcedianato.

A este efecto el rey y emperador Carlos V hizo las oportunas gestiones cerca Su Santidad por medio de sus embajadores cerca de la corte romana, donde a la sazón dicho monarca ejercía mucha influencia. Su resultado fue haberse expedido por el Papa León X en 8 de Noviembre de 1524 una bula dirigida al Cardenal Alejandro Cesarino, Obispo propietario de Pamplona, constituyendo a los pueblos que comprende el Arciprestazgo menor en territorio vere nullius regido por un abad. Dos años después, cuando murió este prelado, el mismo monarca /139/ español solicitó a Su Santidad que suprimiéndose dicha Abadía, se incorporase el Arciprestazgo a la Diócesis de Pamplona. Clemente VII accedió también a esta petición el año segundo de su pontificado a instancias del Sr. D. Luis de Córdoba, duque de Suroca, representante español en la Corte de Su Santidad, que consintió en esta agregación territorial. El breve de esta medida fue dirigido al dicho cardenal Cesarino, y para que tuviese el debido cumplimiento, se libró la correspondiente Real cédula. del tenor siguiente: «El rey, rectores, vicarios, beneficiados y clérigos de las iglesias de Fuenterrabía, Irún, Uranzu, Oyarzun y el Pasaje, y de otras cualesquier ermitas é iglesias de la provincia de Guipúzcoa, que sean de la Diócesis del Obispado de Bayona, que es en el reino de Francia, y a cada uno y á cualquier de vos. Sabedes que seyendo informado que algunos lugares de esa provincia entraban en la Diócesis del dicho Obispado de Bayona, y que de ello, en especial en tiempo de guerra, se seguía mucha vejación y daño a los naturales de esa dicha provincia, enviamos a suplicar a nuestro muy Santo Padre mandase desmembrar los dichos lugares del dicho Obispado de Bayona y unirlos con el Obispado de Pamplona; é Su Santidad a nuestra suplicación lo ha habido por bien é mandado expedir sus bulas de ello, las cuales serán presentadas por parte del cardenal Cesarino, Obispo del dicho Obispado de Pamplona, y por que cumple mucho a nuestro servicio y al bien de los naturales de esa provincia que las dichas desmembración é unión hayan efecto, yo vos encargo y mando que obedezcáis y cumpláis el breve que Su Santidad para ello ha dado enteramente, sin que en ello haya falta alguna, que en ello será servido. Fecha en Sevilla a 6 días del mes de Mayo de 1525 años.-Yo el rey.-Por mandado de Su Majestad, Francisco de los Cobos.

Canonizado por Clemente VIII en 1595

La Canonización de San Julián. Año 1532 ARCHIVO CATEDRAL DE CUENCA. «Carta del Rey Carlos 1, donde apoya se apoye la Canonización de San Julián Obispo de Cuenca, por su santidad y por sus muchos y grandes milagros».


LOS MILAGROS DE SAN JULIÁN

Uno de los datos relevantes del “episcopado a distancia” del cardenal Alejandro Cesarino fue el de suplicar en su nombre, y en el del Cabildo al Papa Alejandro Farnesio “Paulo III”, que se dignase ordenar una nueva información con autoridad apostólica, “de los muchos milagros que Dios obró y obraba por la intercesión de su glorioso siervo el segundo obispo de Cuenca”, señala en su “Episcopologio”, Trifón Muñoz y Soliva, pues habían pasado 22 años del primer descubrimiento del cuerpo de San Julián.

La petición de Cesarino surtió efectos, y el Papa Paulo III despachó un Breve con fecha 8 de julio de 1540, nombrando para llevar a cabo la oportuna información y el proceso al cardenal arzobispo de Toledo, Juan Tavera; a D. Reinaldo, obispo de Sant Angelo y gobernador del Obispado de Cuenca, y a Alonso Carrillo, obispo de Veste, canónigo y tesorero de la Catedral de Cuenca, a los tres en conjunto y a cada uno de manera individual.

Fue Alonso Carrillo quien se encargó de presidir la Comisión y formó el proceso sobre los “Milagros de San Julián” junto a los notarios Cristóbal de Morillas y Antonio López, “resultando exactamente comprobada la información de Eustaquio Muñoz y otros muchos milagros”, escribe Muñoz y Soliva, como igualmente recoge el Padre Alcázar en la “Vida de San Julián”. Al menos Cesarino hizo algo muy importante por su lejana diócesis y su santo Patrón.

El Palacio Arzobispal de Cuenca

La arquitectura es en este edificio vertical, vigorosa y severa, otorgándole valor a los grandes espacios. El desdoblamiento de estilos auspicia un vínculo entre matices propios del siglo xvi y del xviii, lo cual da una idea del número de reformas efectuadas en el recinto. Mientras el poderío del Palacio concita imágenes de solemnidad, su interior permite confirmarlas por medio de dos centros científicamente ordenados, repletos de evocadores tesoros: el archivo y el museo diocesanos. Cumpliendo funciones de cronista, Francisco Gómez de Travecedo sitúa en este escenario a los principales personajes de la cristiandad local: «La tradición sostiene, apoyada en la fe, que en el sitio de uno de sus salones de la planta baja estuvieron las habitaciones del Santo Obispo de Cuenca». Esta alusión a San Julián es la disculpa idónea para recorrer ese patio interior del que arranca, a su lado izquierdo, la escalera que ha de llevarnos hasta los aposentos del obispo, y asimismo hasta una entrada particular del prelado que da paso a la Catedral (Cuenca, Madrid, Publicaciones Españolas, 1959, p. 20).

También sitúa en este palacio a San Julián otro observador de Cuenca, Pedro José Cuevas. No obstante, dicho estudioso aclara que fue en 1250, durante el obispado de Mateo Reinal, cuando se concluyeron las tareas del antiguo edificio. La construcción prosiguió intensamente en el siglo xvi, al emplear el obispo Diego Ramírez de Villaescusa al arquitecto Pedro de Alviz. En adelante, otros prelados hicieron reformas, pero sólo para enriquecer una estructura que ya estaba resuelta en sus volúmenes. La principal agregación, en todo caso, fue una portada neoclásica, afín al esplendor arquitectónico de la Cuenca del siglo xviii.

A la manera de una ensoñación histórica, podemos imaginar a los grandes personajes locales asomándose a los arcos góticos del piso bajo o cruzando las puertas platerescas. De acuerdo con las referencias que cita Mateo López, entre los naturales de Cuenca que pudieron acercarse a este lugar a partir del siglo xiv, figuran el cardenal de San Eustaquio, don Alonso Carrillo de Albornoz, hijo de don Gómez Carrillo, camarero de Juan II, arcediano de Cuenca y presidente del Concilio de Basilea; el cardenal don Francisco de Mendoza y Bobadilla, hijo de don Diego Hurtado de Mendoza; y por supuesto, don Alonso Carrillo, canónigo y tesorero de la Santa Iglesia de Cuenca y obispo de Veste, quien además formó en 1540 el proceso e información de la vida y milagros de San Julián (Memorias históricas de Cuenca y su obispado, recogidas y ordenadas por el autor en 1787, volumen II, edición de Ángel González Palencia, Biblioteca Conquense, tomo VI, Instituto Jerónimo Zurita del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Ayuntamiento de Cuenca, 1953, pp. 141-145).

 

 


3 Marzo 1496. Valladolid. Fol. 132 Se ordena a Juan Pérez de Barradas, comendador de Cieza, corregidor de Huete, que si Alonso del Mármol, escribano de Cámara, entrega fianzas suficientes se les acuda con los frutos y rentas de los bienes que pertenecieron a don Symuel, físico, judio, que tenía en la citada ciudad de Huete y en el Obispado de Cuenca.—Consejo

 

Julio de 1496. Morón. Folio 140. Comisión a Juan Pérez de Barradas, corregidor de Huete, para que se abone a Bartolomé Sánchez de la Higuera, vecino de La Ventosa, lo que le deben Egas de Sandoval y Juan de Cuenca, hijo de Diego de Cuenca, vecinos de la dicha ciudad de Huete.

 

7 de Agosto de 1496. Soria. Folio 185 Comisión a don Pedro de Castilla, corregidor de Toledo, y a Juan Pérez de Barradas, corregidor de Cuenca y Huete, para que a Lope de Acuña, vecino de la dicha ciudad de Toledo, mientras está «en la guerra de Francia en el condado de Ruysellon» no se le haga ejecución en sus bienes por las deudas que tiene pendientes.

Lope de Acuña, es hijo y heredero del primer duque de Huete.


 

 


miércoles, 24 de marzo de 2021

Los Céspedes que son comendadores de Horcajo, Cuenca, en la Orden Militar de Santiago


http://palomatorrijos.blogspot.com/2018/04/horcajo-de-santiago-cuenca.html


 https://www.quijotedigital.es/articulo/horcajo-de-santiago/c/20180510163959046205.html

¿Quién fue Alonso de Céspedes El  Valiente o El Fuerte?

Alonso de Céspedes nació en Horcajo de Santiago el 10 de mayo de 1518.

Hijo primogénito de Gabriel de Céspedes y María Flores de Quirós, y de tres hermanos más.

Su abuelo paterno era Rodrigo de Céspedes, comendador de la Encomienda de Horcajo de Santiago en 1495 y caballero de la Orden de Santiago.

En la guerra contra el Sacro Imperio Romano Germano participó en la Batalla de Mühlberg (1547) bajo las órdenes del Capitán General D. Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba como arcabucero. También participó en la Expugnación de Mansflet así como en diferentes expediciones ya al mando de Felipe II.

De él se cuentas diferentes hazañas y sobre todo su dedicación al ejercito, mostrando valor, responsabilidad, lealtad y compañerismo. También se comentan lo prolífero en fuerzas narrando las diferentes actuaciones que obró demostrando sus fuerzas. Varios autores recogen en diferentes sonetos su fuerza y valor.

Se casó con doña María Chirino de Artieda, natural de Uceda (Guadalajara), hermana del capitán D. Diego Chirino gran amigo de Alonso de Céspedes y su cuñado, en 1558. Hijos de Pedro Gómez Chirino de Uclés.

En este año siguió al Gobernador y Capitán General de Orán don Martín Alonso de Córdoba y Velasco, primer Conde de Alcaudete, para combatir a los moros africanos. Alonso y su hermano Juan de Céspedes se distinguieron por su valor, cayendo Juan prisionero de los sarracenos.

Tuvo tres hijos y una hija y disfrutó del mayorazgo en Ciudad Real otorgado a su abuelo Rodrigo de Céspedes en 1532.

En 1562 se produjo una revuelta de moriscos en las Alpujarras donde acudió con 200 hombres en la primavera de 1569 a las órdenes de D. Juan de Austria. D. Juan de Austria propuso nombrarlo Maestre de Campo y Comendador de Socuéllamos de la Orden Militar de Santiago.

La familia Céspedes, originaria de Ocaña, llegó a Horcajo con el bisabuelo del capitán, comendador de Horcajo. También su abuelo, Rodrigo de Céspedes fue comendador de Horcajo.

Estando Gabriel de Céspedes y su mujer en la Villa de Orcajo (Encomienda de Santiago. Tierra de la Mancha, seis leguas de Ocaña, dio a España en parto felicísimo a Alonso de Céspedes en el año de 1518.

A fines del siglo XIV aparecen los Céspedes en las encomiendas de Extremera. Cien años más tarde dos más se suceden en Horcajo entre 1480 y 1524.

La Encomienda de Horcajo estaba constituida por esa villa y el despoblado de Belmontejo, antigua cabeza de la encomienda. Aparte de esto, poco sabemos de Belmontejo, en cambio se sabe que Horcajo fue repoblado alrededor de 127661 y para 1353 era incluido en el Común de la Mancha. En ella el comendador sólo tenía una casa de bastimento de bóveda en malas condiciones. La principal riqueza del lugar eran los pastos, en especial los de Belmontejo; en este sentido, se aprovechaba el comendador de esas dehesas, prados y cotos, además de los diezmos, oficios concejiles y derechos jurisdiccionales. Su valor, por obra de los arrendamientos de yerba, se multiplicó por cinco en sesenta años, pasando de 40.000 mrs. En 1468 a 200.000 en 1525. La iglesia estaba dedicada a la Virgen, no habiendo ermitas en el término.64 Nunca estuvo bien poblado el lugar, pero experimentó un ligero crecimiento a partir de comienzos del siglo XVI, para situarse en 80 vecinos en 1525. Sólo a fines del período destaca algún cuantioso, siendo hidalgos la mitad de los vecinos del siglo XV. La estructura productiva determinaba la división del trabajo entre agricultores y ganaderos, sobre todo éstos, ya que eran muchos los labradores de lugares vecinos que venían a cultivar los terrenos incultos de la villa.

https://eprints.ucm.es/id/eprint/31066/1/Arboledas.pdf

 Comendadores de Horcajo

 1480. Álvaro de Céspedes

 1498-1524. Rodrigo de Céspedes


María Céspedes y Flores que es hermana de Alonso de Céspedes El  Valiente o El Fuerte casa con Diego de Artieda Chirino y Uclés (Uceda, ca. 1533 – Ciudad de Guatemala de la provincia homónima, 1590) fue un conquistador que ocupó el cargo de gobernador de Nicaragua desde 1576 hasta 1583 y al año siguiente también pasó a ocupar el puesto vitalicio de gobernador de la provincia de Costa Rica, desde 1577, hasta que fuera depuesto un año antes de su fallecimiento.


http://dbe.rah.es/biografias/45912/diego-artieda-chirinos

Fundó en la costa caribeña de la provincia de Costa Rica la ciudad de Artieda del Nuevo Reino de Navarra, que tuvo una vida efímera, y en las vecindades de la costa del océano Pacífico la ciudad de Esparza, que aún existe.


Diego de Artieda Chirino y Uclés es hijo de Pedro Uclés- Pedro Gómez Chirino de Uclés-y María Henríquez Chirino.

sábado, 20 de febrero de 2021

La Iglesia de Uclés. Cuenca

 Entre los retablos laterales y el retablo mayor de la iglesia del monasterio de Uclés había dos sepulcros en arcosolios, uno del Infante Manuel y su esposa, y otro de dos de sus hijos.

 Manuel de Castilla (Carrión de los Condes, 1234 - Peñafiel, 25 de diciembre de 1283); infante de Castilla y León, hijo de Fernando III de Castilla, rey de Castilla y León, y de la reina Beatriz de Suabia. Fue el primer señor de Villena, Escalona, Peñafiel, Elche, Santa Olalla, Ágreda, Roa, Cuéllar, Chinchilla, Aspe y Beas. Fue alférez del rey (1258-1277) y mayordomo mayor (1279-1282), durante el reinado de su hermano Alfonso el Sabio, así como adelantado mayor de Murcia.

 En 1261 el Infante Manuel y su primera esposa, la Infanta Constanza de Aragón, ingresaron como familiares en la Orden de Santiago y decidieron sepultarse en su Casa Madre, el monasterio de Uclés, situado en la provincia de Cuenca.7 Su propósito era fundar una capilla y dotarla con cuatro capellanes en el Monasterio de Uclés, y recibir allí sepultura junto a su esposa.

 Sin embargo, está documentado que la capilla no llegó a construirse nunca y, a la muerte de los dos infantes, sus cadáveres recibieron sepultura, junto con el de su hijo Alfonso Manuel, fallecido en 1276, en el altar mayor de la iglesia del monasterio de Uclés, en el lado del Evangelio, en una sepultura rasa colocada en el hueco de la pared del presbiterio.

 Posteriormente, es posible que los sepulcros de los infantes fueran retirados del Altar Mayor y, según algunas fuentes, hoy día se encontrasen en la cripta situada debajo del templo, permaneciendo allí sin identificar, al igual que los restos de varios personajes notables que se encontraban sepultados en la cripta. No obstante lo anterior, es posible que los sepulcros fueran destruidos durante la Guerra de la Independencia, cuando el monasterio de Uclés fue desvalijado por las tropas francesas.

 En el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos existe un sepulcro que la tradición atribuye al infante Manuel de Castilla, hijo de Fernando III de Castilla. No obstante, en realidad ese sepulcro contiene los restos del infante Pedro de Castilla, hijo de Sancho IV y de la reina María de Molina, fallecido en 1319

 De las capillas funerarias adosadas en el lado de la epístola, la más cercana a la cabecera pertenecía al Adelantado de Cazorla Pedro Hurtado de Mendoza, hermano del Cardenal Mendoza. Hijos del Marqués de Santillana. Casa con Juana de Valencia que muere en 1522. Su marido en 1505 y no se enterrara en Uclés. Ambos fueron sepultados en el convento de dominicos de Benalaque, Guadalajara, aunque posteriormente sus sepulcros fueron trasladados a la iglesia de San Ginés de Guadalajara, donde serían destruidos en 1936, durante la Guerra Civil Española.

A continuación se encontraba la capilla del conde de Paredes. Pedro Manrique de Lara, II conde Paredes de Nava, hijo del maestre Rodrigo y hermano mayor del poeta Jorge Manrique. Conocida en los círculos santiaguistas como capilla del conde de Paredes. Sabemos por su testamento que Pedro Manrique la adquirió de manos del prior Juan de Velasco en torno a 1481. Pedro Manrique pensó en utilizar este espacio como panteón familiar, pues en sus mandas testamentarias dejó estipulado el traslado de los restos de su madre y hermanos difuntos sepultados en la e-mita de Santa María de la Peña en Segura de la Sierra, Jaén, así como los de su hermano Jorge, enterrado en el cuerpo de la iglesia conventual de Uclés.

No obstante, a pesar la idea del conde de Paredes de establecer el panteón de su linaje en la conventual santiaguista no llegó a consumarse.

La tumba de Jorge Manrique permaneció en la iglesia primitiva al menos hasta las primeras décadas del siglo XVII y en lo tocante a su madre y hermanos, parece que tampoco llegaron a Uclés.

Es muy posible que las causas que originaron este cambio de tendencia fuera el estrechamiento de las relaciones de los Manrique con los franciscanos, circunstancia que se tradujo en el patronato de diversos conventos de esta orden como el convento de Santa María de Corpus Christi o el de Nuestra Señora de la Misericordia en Paredes de Nava. En consecuencia, buena parte de la familia Manrique hasta el quinto conde de Paredes dispersó sus enterramientos entre ambos monasterios.