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miércoles, 17 de noviembre de 2021

Loranca y La Mesta.

Recoge esta entrada el trabajo realizado por Arvam Racionero Vindel autor del BLOG

El Rincón de Albalate de las Nogueras

https://elrincondealbalatedelasnogueras.blogspot.com/p/libro-de-arvam.html

Todo mi agradecimiento por esta aportación

La cañada de Molina de Aragón sería coincidente en su trazado con el límite entre los términos de Loranca, Carrascosa y Alcázar del Rey. 

Este trazado se cruzaría, si se mantuviese útil, con la carretera nacional N-400 de Ocaña a Cuenca a la altura del kilómetro 121, a tres kilómetros del casco urbano de Carrascosa. 

Esta cañada atravesaba en el término de Loranca los parajes denominados las Veletas, Las Peñas y Los Pernagales.












Libros de la Mesta en PARES (AHN), en los Libros de "Relaciones de los Alcaldes Mayores entregadores del Partido de Cuenca".

 Libro nº 31, que comprende las Audiencias de entre los años 1.668 y 1.703.

 La pequeña nota de condenación a Loranca está en las páginas 115 y 116.

En las Condenaciones a Villas y vecinos de los pueblos por diversos motivos que hacían los Alcaldes mayores entregadores en sus Audiencias (que se hacían normalmente cada 2 años para apear, medir y amojonar las Cañadas).

Cada dos o tres años se hacía una Audiencia, y en ella condenaban (multaban) a casi todos los pueblos de 5 ó 6 leguas a la redonda de donde se celebraba la Audiencia, y que los concejos de los pueblos estaban obligados a acudir a rendir cuentas.

Año 1669, sobre Loranca dice lo siguiente:

El Concejo de Loranca sobre Dar al Obligado (el carnicero del pueblo para pasto de sus animales para la carnicería), los Cotos Carniceros, nueve mill maravedíes - 9.000 mrs.

Ese año la Audiencia fue en Alcázar del Rey el 21 de mayo de 1.669, y el Alcalde mayor entregador fue el Licenciado don Lorenzo de Medina y Urra.


Audiencia del año 1701

Carrascosa del Campo, 28 de Junio.

Juez: el Licenciado don Enrique Bustos y Casado.  Abogado de los Reales Consejos, Alcalde mayor Entregador de Mestas y Cañadas por su Majestad.

https://eltiempodelosmodernos.wordpress.com/2021/01/25/felipe-v-enrique-bustos-hombre-de-la-mesta-1727/

Loranca. Sobre lo mismo (dar el Coto al obligado de la carnicería y rompimientos en los comunes y baldíos y llevar 12 maravedíes al paso (de los ganados de la Cabaña Real).

Condenación quatro mill maravedíes

Alguaciles trescientos,

Procesales mil,

Escrituras, ciento y catorce;

Testigos Juan de las Heras y Sebastián de Ysidro. 

 

 

 

sábado, 20 de marzo de 2021

Cañadas conquenses

La cañada conquense tenía su cabecera en la Sierra de Albarracín,Teruel, y conectaba con la que descendía desde Molina de Aragón, Guadalajara.


Existía el ramal de Beteta que en lugar de seguir el trayecto tradicional en busca de Cuenca, partía en dirección a la Alcarria hacia las tierras de Huete.





http://palomatorrijos.blogspot.com/search?q=Ca%C3%B1adas

http://palomatorrijos.blogspot.com/2021/02/paso-de-las-canadas-mestenas-por-los.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2008/04/las-caadas-mesteas-por-el-municipio-de.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2013/06/trashumancia-en-cuenca.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2008/03/caadas-mesteas-en-el-municipio-de.html

La cañada de Molina de Aragón  sería coincidente en su trazado con el límite entre los términos de Loranca, Carrascosa y Alcázar del Rey. Este trazado se cruzaría, si se mantuviese útil, con la carretera nacional N-400 de Ocaña a Cuenca a la altura del kilómetro 121, a tres kilómetros del casco urbano de Carrascosa. Esta cañada atravesaba en el término de Loranca los parajes denominados las Veletas, Las Peñas y Los Pernagales.


            El recorrido de la cañada de Beteta también se cruzaría con la carretera nacional N-400 de Ocaña a Cuenca rebasado el kilómetro 129. El trazado de esta cañada discurría por el término de Olmedilla, en las inmediaciones del Cerro de Nuestra Señora del Castillo de Amasatrigo, y por los de Valparaíso de Abajo y Valparaíso de Arriba y se unía con la de Los Serranos cerca de la ciudad de Rozalén. La Cañada del Conde, a los pies del Cerro de San Bartolomé en Carrascosa del Campo, se unía a la de Beteta pasado el camino hacía Palomares y Montalvo, en tierras de la Orden Militar de Santiago.

            La cañada de Los Serranos tendría su trazado paralelo al límite del municipio de Campos del Paraíso con el de Horcajada de la Torre y cortaría a la carretera de Ocaña a Cuenca en el kilómetro 136 en el paraje denominado.

            Próximos a la cañada de los Serranos y en las inmediaciones del cerro de San Bartolomé en Carrascosa del Campo podemos localizar actualmente parajes conocidos con el nombre de El Corral del Cerro, El Corral del Sevillano, El Pozo del Vaquero y la Dehesa de Valsalobre.

            Las Relaciones Topográficas, conocidas como El Diccionario Geográfico e Histórico de España, recogen, además del trazado de las cañadas antes nombradas, el de la denominada cañada de Los Chorros, aunque, como hemos dicho, el trazado de esta cañada no aparece en el mapa topográfico nacional de la comarca de Huete.

            Para completar lo dicho sobre los itinerarios de las cañadas conquenses nos ocuparemos ahora de recoger el recorrido por las tierras de Cuenca, siguiendo el recogido en  las Relaciones Topográficas,  de la cañada de Los Chorros. Esta cañada procedía de Teruel, entraba en la provincia de Cuenca por Tragacete, y, tras atravesar la sierra, cruzaba la Alcarria por Carrascosa para entrar en la provincia de Ciudad Real por el término de Socuellamos, llegando hasta Andalucía.

            La cañada de Los Serranos, procedía de la sierra turolense de Albarracín, entraba en tierras de Cuenca por Albaladejito para dirigirse hacía Toledo y Ciudad Real. Esta cañada pasaba por Cabrejas, Villarejo de la Peñuela, Villar del Horno, Naharros, Horcajada, Pineda, Valparaíso, Torrejoncillo, Carrascosa y Rozalén. Esta cañada, rebasada la cuesta de la Borgolla, se unía con la que venía de Beteta y juntas seguían hacía Uclés en donde se les incorporaba la cañada que bajaba de Molina de Aragón.

            La cañada de Beteta procedía de Guadalajara, pasaba por los pueblos de Peñalén y Poveda, seguía por Beteta, Las Majadas, Verdelpino, Valparaíso, Olmedilla, Carrascosa. Esta Cañada se unía en tierras de Rozalén, en la cuesta de La Borgolla, con la de Los Serranos, como ya sabemos.
            Por el termino de Alcohujate entraba en la provincia de Cuenca la llamada cañada de Molina de Aragón, que seguía por Cañaveruelas, Villalba, Mazarulleque, Huete, Vellisca, Loranca, Alcázar y Carrascosa hasta Rozalén, uniéndose en Uclés a la de Los Serranos que ya había incorporado los ganados mesteños de la vía de Beteta en Rozalén.

            En el término de Carrascosa, junto a la carretera a Saelices, nos encontramos con un cartel que índica el paso de la cañada de Jábaga, la de Los Serranos, por las tierras de esta villa siendo con el paraje denominado de Las Cañadas, junto al trazado de la cañada de Molina, el único recuerdo que queda de la actividad trashumante por los pueblos del municipio de Campos del Paraíso.

            Por los parajes de las villas del municipio podemos seguir el itinerario de las cañadas y ramales mesteños lo que nos permite recordar un pasado ligado con la actividad ganadera de sus habitantes a través del recuerdo que ha quedado en el nombre de parajes agrícolas.

            Por las tierras del término municipal de Campos del Paraíso, y utilizando como guía el ya citado mapa topográfico nacional, rastreamos corrales, fuentes y chozas testigos de una actividad ganadera que ha desaparecido en el municipio. Así, podemos localizar en este mapa parajes con corrales como ocurre con El Corral de la Lamparilla, el de la Reina, el de los Panes, el del Cerro, el del Sevillano o El Corral de la Ensancha. Estos corrales así como las chozas, en su gran parte en ruinas en la actualidad, servían de lugar de descanso y refugio tanto a ganados, como a pastores y agricultores.

            Para terminar estos párrafos dedicados a la presencia de La Mesta en las tierras del municipio de Campos del Paraiso  nos ocuparemos de la importancia que tuvo en la ciudad de Cuenca la actividad textil desde el siglo XV. Esta actividad, debido a la crisis de la ganadería trashumante en el siglo XVII, decaería en una tejeduría barata. Durante la primera mitad del siglo XVII La Mesta sufrirá una importante decadencia ya que a las alteraciones climáticas que esquilmaban los pastos y a las plagas de langostas se sumó un cambio en el paisaje agrario con la introducción de nuevos cultivos. En los años de la primera mitad del siglo XVII aumenta la plantación de vides, olivos y la siembra de cereales panificables más resistentes como el centeno.
           

            A estos factores de decadencia de La Mesta habrá que añadir la subía en el precio del arriendo de los pastos de las dehesas, la subida de la sal y la necesidad de compartir pastos con las ovejas estantes, las llamadas churras o morenas. Con fecha 10 de marzo del año 1649 el regidor de Cuenca presenta un Memorial ante el Consejo de Castilla en el que son analizas las causas de la decadencia y pérdida del ganado lanar del reino de Castilla.





jueves, 18 de marzo de 2021

Monasterio románico de San Pedro el Viejo. San Pedro Manrique. Soria

 http://www.arquivoltas.com/13-Soria/01-SanPedroManriquespv.htm

Perteneciente a la Orden del Temple

El trayecto en coche desde San Pedro Manrique con dirección sudeste apenas  dura tres minutos. 

Las ruinas van cobrando forma a medida que nos acercamos a lo alto del promontorio. Allí, una pista de tierra nos lleva hasta los restos en cuestión. 

De los siglos XII o XIII.

http://abandonadosalsilencio.blogspot.com/2016/09/monasterio-de-san-pedro-el-viejo.html

http://www.otrasoria.es/2019/07/ruinas-del-convento-de-san-pedro-el.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/San%20Pedro%20Manrique


martes, 12 de mayo de 2020

El palacio del marqués de Perales. Madrid

Calle Magdalena, número 10

El palacio del marqués de Perales fue construido en 1732 por Pedro de Ribera, último representante del barroco, 

Destaca su portada barroca con balcón superpuesto, decorada con elementos florales y las orejetas típicas de este estilo arquitectónico. 


http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/06/el-rio-manzanares-entre-el-puente-de.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/05/plaza-de-celenque-y-plaza-de-las.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/06/cuartel-del-conde-duque.html

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Durante la Guerra Civil, el archivo de los marqueses de Perales del Rio es incautado por la Junta del Tesoro Artístico del gobierno republicano en Madrid el 26 de abril de 1937.

En el Archivo Histórico Nacional, a 21 de agosto de 1937, se habían inventariado los fondos incautados de dicho título, inventario que se conserva con el numero 20.

Posteriormente, y tras la guerra, se comenzó la tramitación de devolución a sus propietarios el 18 de agosto de 1939, siendo devuelta definitivamente el 7 de junio de 1945.

El título de Marquesa de Perales del Río es concedido por Felipe V en 1729 a Antonia de Velasco y López de Moeda (nacida 1694); su marido, Ventura de Pinedo Rodríguez de Ubierna (hijodalgo notorio de Poza, Burgos), recibe el título de conde de Villanueva de Perales de Milla.

El I marqués de Perales, el burgalés Ventura de Pinedo, tuvo una trayectoria ascendente entre los reinados de Carlos II y Felipe V. Desde 1682 sirve en la Armada del Mar Océano y en 1691 recibe el hábito de caballero de la Orden de Santiago; en 1692 ya era miembro de Secretaría de Nueva España (Consejo de Indias), donde su hermano era oficial tercero; allí trabó amistad con Grimaldo, gracias a cuya relación, ya sirviendo a los Borbones, fue nombrado contador del Tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas (Consejo de Hacienda), en 1706. Compra corregimientos en Indias y termina siendo director de la Renta del Tabaco.     


El matrimonio formado por Antonia de Velasco y Ventura de Pinedo, adquiere la cabaña ganadera de la "Real Dehesa de la Serena" que había pertenecido a la Orden de Alcántara, y que fue enajenada por dicho monarca para sufragar los gastos de guerra en Italia, donde edificaron la llamada Casa Grande del Bercial.
Ambos eran propietarios de la Cabaña de Perales, importante cabaña de ovejas merinas trashumantes de la montaña oriental leonesa durante los siglos XVIII al XIX, en que desaparece prácticamente durante la guerra de la independencia, aunque fue reconstruida posteriormente.

A su muerte dejó dos millones de reales en dinero, además de un mayorazgo al que incorporó pastos y tierras de labor en las cercanías de Madrid, la cabaña lanar y las dehesas extremeñas, más otros bienes y títulos, cuyo valor rondaba los ocho millones de reales.

Ventura tenía muy a gala las tareas de colonización de su señorío de Perales del Río, donde decía haber invertido una fortuna en convertir un despoblado en un lugar próspero, hasta con dos fábricas de jabón.

El lugar de Perales del Río, en la actualidad es una pedanía de Getafe (Madrid), situada en las afueras de su casco urbano.

Era una de las villas ganaderas de trashumancia más importantes de Madrid y contaba con esquiladeros de lana.



Ya en el s. XIX, en dicha aldea tenían propiedades los marqueses de Valmediano, luego duques del Infantado.     

En 1732, el marqués consorte mandó edificar un palacio en la Corte en un amplio solar de la calle de la Magdalena, que todavía hoy ostenta el blasón de sus antiguos dueños. Hoy es la sede de la Filmoteca Nacional, siendo vendido dicho inmueble al Estado en 1924.     

El V marqués de Perales y Tolosa fue Manuel Fernández Durán y Pando (1808-1888).

El título de Conde de Villanueva de Perales se lo cedió a su hermano aunque más tarde regresaría a la línea de mayorazgo. Grande de España Gentilhombre de Cámara de Isabel II, fue Diputado a Cortes por el Partido Liberal y Senador por Madrid y Badajoz Casó en 1840 con Francisca de Paula Bernaldo de Quirós y Larreátegui (1818-1874). En 16 de junio de 1855 se le otorga a dicho título Grandeza de España.

Archivo Histórico  Nacional  

Archivo de los Marqueses de Perales del Río. 1400-1935

Fondo. ES.45168.AHNOB

La cabaña de Perales fue una importante cabaña ganadera española de ovejas merinas trashumantes de la montaña oriental leonesa en los siglos XVIII, XIX y XX.

La cabaña perteneció a los marqueses de Perales del Río.

Desde la edad media, la llamada “Real Dehesa de la Serena” de Badajoz pertenecía a la orden militar de Alcántara, que la administró hasta mediados del siglo XVIII.




A partir de 1744 el monarca Felipe V de España decide enajenarla para sufragar los gastos de las guerras con Italia.

Tras la compra de grandes encomiendas en la zona, el marqués de Perales pasó a ser en el siglo XIX el mayor propietario de La Serena y su cabaña una de las más importantes del país.

El III marqués de Perales del Río –José Miguel Fernández de Pinedo González de Quijano- fue asesinado por una turba ciudadana en 1808, en su propio palacio en Madrid —desde finales del siglo XX sede administrativa de la Filmoteca Nacional de España, en la calle de la Magdalena— por traición al pueblo de Madrid, en el transcurso de la guerra de la independencia española, por considerarlo afrancesado.

Un siglo más tarde, la VII marquesa consorte de Perales –María de la O de Queralt y Fernández Maquieira– falleció en el atentado contra Alfonso XIII, el día de su boda, en la calle Mayor (Madrid). ​

La cabaña de Perales estuvo tradicionalmente muy relacionada con el pueblo de Tijerina.

Gran parte de los mayorales de esta cabaña pertenecieron a una familia de este pueblo.

También de Tejerina y de los pueblos de la zona eran los pastores de la cabaña.

En 1852 el marqués de Perales, entonces presidente de la Asociación de ganaderos del reino, nombró visitador extraordinario, con la misión de reconocer y describir la cañada real leonesa oriental en su totalidad, a Juan Manuel Escanciano –pastor de Tejerina de la cabaña de Perales, con gran experiencia en su recorrido. 

En el siglo XIX, fueron mayorales, sucesivamente, Antonio Escanciano, su yerno Heliodoro Rodríguez y, a partir de 1950, su hijo Dionisio Rodríguez Escanciano.

Durante la guerra civil española la cabaña quedó aislada de sus dueños y de los pastos en la Serena (en zona leal a la Segunda República Española).

El mayoral Heliodoro Rodríguez, fiel a sus amos y a la supervivencia del rebaño, llevó durante tres años las 12.000 cabezas desde los puertos de Portilla de la Reina en León a dehesas de Cáceres, donde había arrendado a crédito pastos para el ganado. 

Al finalizar la guerra, los dueños que daban por perdida la cabaña, se encontraron con ella intacta gracias al celo y oficio de Heliodoro y sus pastores.​

La cabaña de Perales fue una de las más importantes del país. Fundada por el conde de San Rafael, que la vendió a Curiel, y éste al marqués de Perales del Río, que al ganado procedente de Curiel agregó animales de la antigua cabaña de Velasco y otros procedentes del monasterio de las Huelgas de Burgos. La lana era de extraordinaria calidad por su finura, su tono, elasticidad y rendimiento.

A mediados del siglo XVIII la cabaña tenía más de 30.000 cabezas.

En la guerra de la independencia española la cabaña casi desapareció tras diversos saqueos, quedando solo las ovejas pertenecientes a las escusas de los pastores -unas 900 ovejas-, que estos habían llevado a parajes poco accesibles.

El marqués de Perales adquirió sus ovejas, creando de nuevo la cabaña entre los años 1821 y 1824.

A principios del siglo XX estaba compuesta por nueve rebaños de ovejas y uno de carneros, unas 12.000 cabezas.

Pastos de verano: En verano la cabaña ocupaba los dieciséis puertos de montaña de Portilla de la Reina, donde las ovejas estuvieron pastando más de sesenta años seguidos, hasta que en 1948 no se pusieron de acuerdo en el precio del arriendo. Pasaron después a utilizar puertos de Lois y el vecino municipio de Ciguera.

Invernada: En Extremadura, la cabaña de Perales disponía de varias fincas entre el Guadiana y el Zújar, destacando la finca de Quintovaca​ y la Casa Grande del Bercial, con viviendas para los marqueses, mayoral, guarda mayor y ropería.

Trashumancia: El viaje lo realizaban fundamentalmente por la Cañada Real Leonesa Oriental. Pese a que en 1898, el marqués de Perales, entonces presidente de la Asociación de Ganaderos del Reino, solicitó a la compañía ferroviaria MZA tarifas para el traslado de ganado trashumante, la cabaña de Perales no utilizó el ferrocarril hasta el año 1951.

Ropería: La Cabaña de Perales tuvo "ropería" en el pueblo leonés de Las Salas desde 1783, año en que se firmaron las capitulaciones entre el marqués y dicho pueblo para su construcción. 

El pueblo leonés de Las Salas está incluido dentro de la demarcación del Parque de la Montaña de Riaño y Mampodre 


En Extremadura la cabaña tenía"ropería" en la finca de Quintovaca. Con casa llamada La Coronada.

Ropería es el edificio donde se elaboraba el pan para los pastores trashumantes.

En Esparragosa de Lares, Badajoz, la cabaña de Perales tuvo una casa para el cuidado de los pastores enfermos.
Esquileo: Tradicionalmente el esquileo de la cabaña de Perales tenía lugar en El Espinar en Segovia, donde aún se mantiene en pie el palacio del esquileo del marqués de Perales. En ruinas tras un grave incendio en 2011

https://www.google.com/search?q=palacio+del+esquileo+del+marques+de+perales&sxsrf=ALeKk00GgWCntaZwhEyEgnwNILyqJ7L2fA:1589297758874&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwi-gvDC067pAhVk1uAKHbbOAa8Q_AUoAnoECAwQBA&biw=1366&bih=576




Antonia de Velasco y Moreda. Nació en Madrid el 29 ene. 1694 , hija de Juan de Velasco y Angulo y de Magdalena López de Moreda . En reconocimiento de los servicios prestados a Felipe V el 12 de agosto de 1729 le concede título de I Marqués de Perales del Río. Casada el 20 feb. 1729 con Ventura Fernández de Pinedo Rodríguez de Ubierna, nacido en Burgos el 21-7-1668 , residente en Madrid en 1710, hijodalgo notorio en Burgos y Poza . Caballero de Santiago el 18 oct. 1691, Contador del Tribunal de Cuentas y consejero de Indias. Fue reconocido con el titulo de I Conde de Villanueva de Perales de Milla. En 1732 el Marqués consorte de Perales mandó construir el palacio en Madrid en un amplio solar en la calle de la Magdalena, 10.

II .- Ventura Antonio Fernández de Pinedo y Velasco. Nació en Madrid el 4 nov.1730. II Marqués de Perales del Río y II Conde de Villanueva de Perales, C. De Alcántara en 1755.  Gentilhombre de Boca de S. M., Maestrante de Valencia . Regidor Perpetuo de Madrid y Toledo. Casado con Mencía González de Quijano y Bizarrón.

III .- José Miguel Fernández de Pinedo González de Quijano. III Marqués de Perales del Río III Conde de Villanueva de Perales. Maestrante de Valencia, Director de Rentas del tabaco. Asesinado en su propio palacio por los vecinos de Madrid, en la Guerra de la Independencia, ante la sospecha infundada de ser partidario de los franceses. Casado con María Gutiérrez de Los Ríos . S/s . Sigue su sobrino.

IV .- Antonio Fernández-Durán y Fernández de Pinedo. Nació en Aranjuez en 1751 y falleció el 2 sep. 1831. Hijo de María Concepción González de Pinedo, hija del II Marqués y de Miguel Fernández Duran III Marques de Tolosa. Antonio. IV Conde de Villanueva de Perales – IV Marques de Tolosa, Caballero de Calatrava en 1834 ( digitalizado ) Casado en primeras nupcias con María Teresa Montserrat Garcés de Marcilla fallecida el 3 jun.1812 S/s y en segundas nupcias con su prima María Pilar Fernández de Pinedo, nacida el 23 dic1792 y fallecida el 22 may.1852, hija de los Marqueses de Miraflores.

V .- Manuel Fernández Durán y Pando. Nació en Madrid el 27 dic.1808, falleció el 26 oct.1888 .V . Marqués de Perales del Río, V. Marqués de Tolosa . El titulo de Conde de Villanueva de Perales se lo pasó a su hermano aunque mas tarde regresaría a la línea de mayorazgo. Grande de España
Gentilhombre de Cámara de S.M. Diputado a Cortes por el Partido Liberal y Senador por Madrid y Badajoz Casado el 1 mar.1840 con Francisca de Paula Bernaldo de Quirós y Larreategui, nacida el 2-3mar.1818 y fallecida el14 ago.1874

VI .- Antonio Fernández-Durán y Bernaldo de Quirós, Nació en Madrid y bautizado el 19 nov.1840 y falleció en El Espinar, Segovia. 23ago.1907 – VI Marqués de Perales del Río VI Marques de Tolosa , Abogado y Diputado en Cortes, C. de Calatrava, Maestrante de Sevilla Gentilhombre de Cámara de S.M. Casado en Madrid el 4 jul. 1866 con Josefa Caballero y Muguiro , nacida en Madrid el 17 sep.1841 y fallecida el 26 may.1905, hija de los primeros Marqueses de Somosancho. Dama de la Orden de María Luisa.

VII .- Buenaventura Fernández-Durán y Caballero. Nació en Madrid en 1782 y falleció el 3 ene. 1930 VI. marqués de Perales del Río y VI de Tolosa. C. de Calatrava , Maestrante de Sevilla Diputado a Cortes, Senador . Casado en primeras nupcias en Madrid el 9-10-1894 con María de O de Queralt y Fernández Maquieira. Nacida en Madrid el 5-2-1875 y fallecida junto a su hermano el 31-5-1906 en el atentado contra Alfonso XIII. Casado en segundas con Frescia Fernández de Maqueira y Ovalle.

VIII .- Antonio Fernández Durán y Queralt. Falleció el 10-11-1950.VIII Marqués de Perales del Río y VIII Marqués de Tolosa casado con Carolina Villalba Sanginés


IX .- Manuel Fernández Durán y Villalba, Nació en Madrid nacido el 15-X-1930 IX Marqués de Perales del Río , Conde de Villanueva de Perales. Agricultor y Ganadero. Casado el 8-14-1958 con Mercedes Roca de Togores y Martínez Campos.

Hija de Juan Luis Roca de Togores y Caballero, IV Vizconde de Rocamora, y de Mª de los Ángeles Martínez de Campos.

Padres de 

Mª DE LOS ÁNGELES FERNÁNDEZ-DURÁN Y ROCA DE TOGORES.
Marquesa de Perales del Río y Condesa de Villanueva de Perales de Milla 1990. 

Casó con VICENTE SANTAMARÍA DE PAREDES Y CASTILLO. IV conde de Santamaría de Paredes.

Padres de:

1.- Mercedes Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacida el 23-VII-1987.

2.- Vicente Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacido el 13-IX-1989. Con de Santamaria de Peredes.

3.- Jaime Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacido el 30-X-1992.


Heráldica. 
Pantxike Kontrerasntreras

El Condado de Santamaría de Paredes es un título nobiliario español creado el 26 de junio de 1920 por el rey Alfonso XIII a favor de Vicente Santamaría de Paredes, Ministro de Educación Pública, Senador del Reino, Catedrático de la Universidad Central, etc.1​

I              Vicente Santamaría de Paredes               1920-1929
II             Vicente Santamáría de Paredes y Rojas               1929-1961
III            Vicente Santamaría de Paredes y Conradi           1962-2009
IV           Vicente Santamaría de Paredes y Castillo            2010-2013
V             Vicente Santamaría de Paredes y Fernández-Durán      2013-actual titular

Vicente Santamaría de Paredes, I conde de Santamaría de Paredes.
Casó con Isabel Rojas y Belda. Le sucedió, en 1929, su hijo:

Vicente Santamaría de Paredes y Rojas (f. en 1961), II conde de Santamaría de Paredes. Mayordomo de semana del Rey Alfonso XIII.
Casó con María Conradi y Benito. Le sucedió, en 1962, su hijo:

Vicente Santamaría de Paredes y Conradi († en 2009), III conde de Santamaría de Paredes.
Casó con Mercedes Castillo Moreno. Le sucedió, en 2010, su hijo:

Vicente Santamaría de Paredes y Castillo, IV conde de Santamaría de Paredes.
Casó con María de los Ángeles Fernández-Durán y Roca de Togores, marquesa de Perales del Río. Le sucede el hijo de ambos:

Vicente Santamaría de Paredes y Fernández-Durán (n. en 1989), V conde de Santamaría de Paredes.

martes, 21 de abril de 2020

Paso de las cañadas mesteñas por los despoblados de las tierras del municipio de Campos del Paraíso


Paso de las cañadas mesteñas por los despoblados de las tierras del municipio de Campos del Paraíso

La presencia de La Mesta en los pueblos del municipio de Campos del Paraíso.

Vías de trashumancia de los ganados de la cabaña merina.

            La Mesta como asociación de los ganaderos propietarios de cabezas de ganando lanar de la raza merina ha dejado también su huella en las tierras del municipio de Campos del Paraíso.

            Para su organización administrativa y funcionamiento los ganaderos y propietarios de cabezas merinas se agrupaban en los llamados partidos mesteños. Además de al partido mesteño de Cuenca los ganados merinos del reino de Castilla podían pertenecer al partido de Segovia y Soria, tierras recorridas, al igual que las de Cuenca, por una extensa red de vías de trashumancia. Estas vías dependiendo de su anchura recibían los nombres de cañada, cordel y vereda que se integraban en una gran vía que recibía el nombre del partido a cuyos ganados servían de desplazamiento. Por lo tanto, podemos hablar de la Gran Cañada Soriana, la Gran Cañada Segoviana y la Gran Cañada Conquense, denominada también Manchega. Así, los términos de las poblaciones del municipio estaban atravesados por cuatro cañadas o caminos de trashumancia del ganado merino. A pesar de lo que acabamos de decir solamente las Respuestas Generales de la villa de Olmedilla recogen que 200 almudes de las tierras de su término estaban ocupados por la cabaña de Los Serranos y que 600 almudes de la dehesa boyal de Olmedilla servían de pasto a “las cavañas Reales de carretería y Mular que transitan por este término”. Los animales de la Real Cabaña de Carreteros gozaban del permiso para pastar y abrevar en los lugares permitidos a los ganados de los vecinos de las poblaciones que atravesaban las cañadas.

            El transporte realizado por medio de carretas y mulas aseguraba el abastecimiento de las tierras altas de Cuenca y la salida de manufacturas de lana, que eran una de las actividades económicas más extendidas por los pueblos de la serranía de Cuenca. La Cabaña Real de Carreteros nace como institución en 1497 en el reinado de los Reyes Católicos, que se propusieron crear un gremio de transportistas, a imagen del Honrado Concejo de La Mesta, bajo su protección. La finalidad de esta asociación era asegurar el transporte público y privado de bienes, mercancías y personas, así como el abastecimiento de productos de alimentación y el de otros productos de gran valor económico para los pueblos y gentes de Castilla. Por otro lado, la dedicación a la construcción de carretas en los pueblos pinariegos era una actividad que proporcionaba un medio de vida y la obtención de recursos económicos en una tierra poco apropiada para la actividad agrícola.
           
            Este gremio de transportistas y la protección Real de la que disfrutaron se mantiene hasta el año 1836 cuando este gremio es suprimido junto con La Mesta. Las cabañas Reales estaban integradas por los ganados del reino y sus dueños situados bajo el amparo del monarca. La importancia del ganado la podemos comparar con la de los cereales ya que ovejas y granos eran un medio de pago. Carretas, carros y mulas eran los medios de transporte de las mercancías que atravesaban la península y compartían caminos con los rebaños merinos, como hemos visto que ocurría en el trazado de las cañada de Los Serranos que atravesaba las tierras de Olmedilla. El trajín de arrieros y mozos transportando cargas en caballerías de mayor o menor movilidad era constante. Cuadrillas de cinco o seis arrieros con sus recuas de mulas eran una de las bases del tráfico mercantil en la España interior; cuadrillas a las que hay que unir los trajineros que hacían sus desplazamientos en solitario. Se calcula la circulación de cerca de 14.000 carros por los territorios de la Corona de Castilla en el siglo XVIII articulando una red de transporte de mercancías y de circulación de personas. Los corrales, situados en las proximidades de los itinerarios de las cañadas, servían para realizar un alto en el camino para mulas, arrieros y trajineros, como puede ser el caso del Corral de los Panes cercano a la cañada de Beteta.

            Antes de referirnos al trazado de las cañadas que recorrían el término municipal de Campos del Paraíso puede resultar interesante dedicar algunos párrafos a La Mesta como organización ganadera que se convertiría en una de las bases de la economía de Castilla desde el siglo XIII al XIX. La palabra Mesta deriva de las reuniones periódicas de pastores para devolverse e intercambiarse las reses descarriadas, perdidas o mezcladas de unos ganados con otros. Estas reuniones recibían también el nombre de oteros tal vez por realizarse en lugares elevados desde donde se divisaba a su alrededor la tierra donde pastaba el ganado. La despoblación de los campos durante las luchas de la Reconquista favoreció su dedicación a las tareas ganaderas como recurso económico que exigía poca mano de obra y porque también era más fácil proteger el ganado que los cultivos. Conforme avanza la Reconquistas y la tarea de repoblamiento el único medio de explotación económica de las grandes extensiones de tierra, que se fueron incorporando entre los siglos X y XIII, era su aprovechamiento como pasto ya que los reinos cristianos no contaban con el número necesario de repobladores para crear sociedades agrícolas.

            El clima castellano, con veranos e inviernos de temperaturas extremas, condicionó y favoreció la existencia de una ganadería trashumante ya que “la tierra de nadie” en los primeros años de la Mesta permitía su libre uso y los desplazamientos periódicos para su máximo aprovechamiento. El intenso calor del verano y la escasez de hierba llevaban a los ganados a las tierras de montaña en busca de pastos más frescos, y los fríos invernales obligaban a evitar la nieve buscando lugares más cálidos en Andalucía y Extremadura. Los rebaños de Aragón bajaban hacía las tierras valencianas. El aprovechamiento de los pastos daba lugar a una trashumancia no organizada con rutas que dependían de la situación política y militar y de las posibilidades de encontrar los tan ansiados pastos. Las grandes rutas para la trashumancia del ganado merino se regularizan en el siglo XIII después de numerosos enfrentamientos entre ganaderos y agricultores por los derechos de paso y pasto. Sobre la forma de realizar la trashumancia existen dos fueros básicos el de Salamanca y el de Cuenca.

            El fuero de Cuenca, como ordenamiento jurídico donde se establecen los derechos, costumbres y privilegios que se concedían a un territorio o a una población, recoge como en ocasiones los ganados iban protegidos en su marcha por gentes armadas, a pie o a caballo, mediante escoltas que recibían el nombre de esculca. El fuero de Cuenca, concedido en el año 1177 por Alfonso VIII, reglamenta los desplazamientos de los ganados merinos y las condiciones económicas del pastoreo.

            En este fuero, entre otros aspectos, se fijaba que los pastores se ajustaban el día de San Juan, celebrado el 24 de junio. Los rebaños trashumantes tenían que pagar los impuestos llamados Servicio de Portazo y Montazgo. El Servicio de Portazgo gravaba a las cabezas de ganado, que había que contar, y su derecho de transito por las aduanas interiores entre los reinos. Este impuesto debe su nombre a que era cobrado en la puerta de las poblaciones. El Montazgo eran los tributos por el consumo de pastos que hacían los ganados. En la población de Paracuellos, perteneciente al obispado de Cuenca, se debía realizar el pago del portazgo por los ganados que pasaban a tierras musulmanas, según consta en un documento fechado en Alarcón el 7 de diciembre del año 1200, y en la población de Huélamo estaba el portazgo o aduana interior con Aragón. En Huélamo todas las mercancías procedentes de este reino tenían que pagar por el paso a Castilla una vez atravesado el río Tajo, frontera natural con el reino vecino. En el año 1343 se fusionan los impuestos de Portazgo y Montazgo y se arrienda a particulares su cobro. La Hacienda Real ingresó en el año 1450 millón y medio de maravedíes por el servicio de Portazgo y por el de Montazgo en 1462 dos millones, en 1480 cuatro millones y medio y en 1504 seis.

            Ya recogidas estas consideraciones generales sobre La Mesta y las Cabañas Reales de Carretas y Mulas pasamos a ver los itinerarios y las características más destacables de los cuatro ramales de La Gran Cañada Manchega Conquense en el municipio.

            Por las tierras del partido mesteño de Cuenca discurrían los cuatro ramales de la Gran Cañada Manchega.

            Esta Cañada recogía los ganados de las tierras altas de Cuenca y se dirigía hacia La Mancha.

            Desde las tierras manchegas partían dos ramales, uno hacía Murcia, al valle de Alcudia, y otro que llegaba hasta Andalucía pasando por Toledo y Ciudad Real.

            Los ramales de la cañada conquense, que recorrían las tierras del municipio de Campos del Paraíso, eran la llamada Cañada de Los Serranos, la de Los Chorros, la de Beteta y la de Molina de Aragón.

            La cañada de Los Serranos y la cañada de Beteta eran utilizadas también por carretas y mulas de transporte y su trazado discurría paralelo al cauce del río Gigüela, desde los Altos de Cabrejas hasta el actual Parque Natural de las Tablas de Daimiel.

            El mapa topográfico nacional MTN50-608 de la comarca de Huete recoge el recorrido por el municipio de Campos del Paraíso de tres caminos de trashumancia, aunque en este mapa no aparece el itinerario de la cañada de Los Chorros a pesar atravesar tierras de Carrascosa.

            Las Relaciones Topográficas de Felipe II, realizadas a finales del siglo XVI, con la intención de conocer al igual que el Catastro de Ensenada en el siglo XVIII las tierras de Castilla, especialmente las de Castilla la Nueva y Extremadura, recogen el paso por las tierras del Municipio de las cuatro cañadas citadas anteriormente.

            Recogemos primero el trazado de las tres cañadas cuyo itinerario si aparece en el mapa topográfico nacional.

            La cañada de Molina de Aragón  sería coincidente en su trazado con el límite entre los términos de Loranca, Carrascosa y Alcázar del Rey. Este trazado se cruzaría, si se mantuviese útil, con la carretera nacional N-400 de Ocaña a Cuenca a la altura del kilómetro 121, a tres kilómetros del casco urbano de Carrascosa. Esta cañada atravesaba en el término de Loranca los parajes denominados las Veletas, Las Peñas y Los Pernagales.

            El recorrido de la cañada de Beteta también se cruzaría con la carretera nacional N-400 de Ocaña a Cuenca rebasado el kilómetro 129. El trazado de esta cañada discurría por el término de Olmedilla, en las inmediaciones del Cerro de Nuestra Señora del Castillo de Amasatrigo, y por los de Valparaíso de Abajo y Valparaíso de Arriba y se unía con la de Los Serranos cerca de la ciudad de Rozalén. La Cañada del Conde, a los pies del Cerro de San Bartolomé en Carrascosa del Campo, se unía a la de Beteta pasado el camino hacía Palomares y Montalvo, en tierras de la Orden Militar de Santiago.

            La cañada de Los Serranos tendría su trazado paralelo al límite del municipio de Campos del Paraíso con el de Horcajada de la Torre y cortaría a la carretera de Ocaña a Cuenca en el kilómetro 136 en el paraje denominado.

            Próximos a la cañada de los Serranos y en las inmediaciones del cerro de San Bartolomé en Carrascosa del Campo podemos localizar actualmente parajes conocidos con el nombre de El Corral del Cerro, El Corral del Sevillano, El Pozo del Vaquero y la Dehesa de Valsalobre.

            Las Relaciones Topográficas, conocidas como El Diccionario Geográfico e Histórico de España, recogen, además del trazado de las cañadas antes nombradas, el de la denominada cañada de Los Chorros, aunque, como hemos dicho, el trazado de esta cañada no aparece en el mapa topográfico nacional de la comarca de Huete.

            Para completar lo dicho sobre los itinerarios de las cañadas conquenses nos ocuparemos ahora de recoger el recorrido por las tierras de Cuenca, siguiendo el recogido en  las Relaciones Topográficas,  de la cañada de Los Chorros. Esta cañada procedía de Teruel, entraba en la provincia de Cuenca por Tragacete, y, tras atravesar la sierra, cruzaba la Alcarria por Carrascosa para entrar en la provincia de Ciudad Real por el término de Socuellamos, llegando hasta Andalucía.

            La cañada de Los Serranos, procedía de la sierra turolense de Albarracín, entraba en tierras de Cuenca por Albaladejito para dirigirse hacía Toledo y Ciudad Real. Esta cañada pasaba por Cabrejas, Villarejo de la Peñuela, Villar del Horno, Naharros, Horcajada, Pineda, Valparaíso, Torrejoncillo, Carrascosa y Rozalén. Esta cañada, rebasada la cuesta de la Borgolla, se unía con la que venía de Beteta y juntas seguían hacía Uclés en donde se les incorporaba la cañada que bajaba de Molina de Aragón.

            La cañada de Beteta procedía de Guadalajara, pasaba por los pueblos de Peñalén y Poveda, seguía por Beteta, Las Majadas, Verdelpino, Valparaíso, Olmedilla, Carrascosa. Esta Cañada se unía en tierras de Rozalén, en la cuesta de La Borgolla, con la de Los Serranos, como ya sabemos.
            Por el termino de Alcohujate entraba en la provincia de Cuenca la llamada cañada de Molina de Aragón, que seguía por Cañaveruelas, Villalba, Mazarulleque, Huete, Vellisca, Loranca, Alcázar y Carrascosa hasta Rozalén, uniéndose en Uclés a la de Los Serranos que ya había incorporado los ganados mesteños de la vía de Beteta en Rozalén.

            En el término de Carrascosa, junto a la carretera a Saelices, nos encontramos con un cartel que índica el paso de la cañada de Jábaga, la de Los Serranos, por las tierras de esta villa siendo con el paraje denominado de Las Cañadas, junto al trazado de la cañada de Molina, el único recuerdo que queda de la actividad trashumante por los pueblos del municipio de Campos del Paraíso.

            Por los parajes de las villas del municipio podemos seguir el itinerario de las cañadas y ramales mesteños lo que nos permite recordar un pasado ligado con la actividad ganadera de sus habitantes a través del recuerdo que ha quedado en el nombre de parajes agrícolas.

            Por las tierras del término municipal de Campos del Paraíso, y utilizando como guía el ya citado mapa topográfico nacional, rastreamos corrales, fuentes y chozas testigos de una actividad ganadera que ha desaparecido en el municipio. Así, podemos localizar en este mapa parajes con corrales como ocurre con El Corral de la Lamparilla, el de la Reina, el de los Panes, el del Cerro, el del Sevillano o El Corral de la Ensancha. Estos corrales así como las chozas, en su gran parte en ruinas en la actualidad, servían de lugar de descanso y refugio tanto a ganados, como a pastores y agricultores.

            Para terminar estos párrafos dedicados a la presencia de La Mesta en las tierras del municipio de Campos del Paraiso  nos ocuparemos de la importancia que tuvo en la ciudad de Cuenca la actividad textil desde el siglo XV. Esta actividad, debido a la crisis de la ganadería trashumante en el siglo XVII, decaería en una tejeduría barata. Durante la primera mitad del siglo XVII La Mesta sufrirá una importante decadencia ya que a las alteraciones climáticas que esquilmaban los pastos y a las plagas de langostas se sumó un cambio en el paisaje agrario con la introducción de nuevos cultivos. En los años de la primera mitad del siglo XVII aumenta la plantación de vides, olivos y la siembra de cereales panificables más resistentes como el centeno.
           
            A estos factores de decadencia de La Mesta habrá que añadir la subía en el precio del arriendo de los pastos de las dehesas, la subida de la sal y la necesidad de compartir pastos con las ovejas estantes, las llamadas churras o morenas. Con fecha 10 de marzo del año 1649 el regidor de Cuenca presenta un Memorial ante el Consejo de Castilla en el que son analizas las causas de la decadencia y pérdida del ganado lanar del reino de Castilla.

            A lo largo del siglo XVIII la actividad textil se recuperará parcialmente en la ciudad de Cuenca. En el año 1700 los telares volvieron a incrementar su número llegando a contabilizarse cuarenta y tres, en 1727 su número aumento hasta sesenta y seis y en 1735 llegarían a ser unos ochenta. En los años posteriores la elevación del precio de la lana y la pérdida de los pedidos de las libreas de la familia Real vuelven a sembrar la crisis en esta actividad en las tierras de la provincia. Un regenerador ilustrado como fue el arcediano y obispo de Cuenca don Antonio Palafox Croy, hermano del VII marqués de Ariza, establece la manufactura local contratando un artesano valenciano para la fábrica que abre en 1774. En esta fábrica se elaboraban sargas, paños, bayetas y alfombras, y para sus trabajadores don Antonio Palafox conseguiría de la Corona importantes privilegios. Esta recuperación sería pasajera pues la decadencia de la ciudad ya era irreversible y se acentuó con el cierre de la Real Fábrica de Moneda en el año 1728. Por la encuesta catastral sabemos que los propietarios ganaderos de la ciudad de Cuenca eran dueños de unas 40.000 cabezas de ganado lanar merino. Se contabilizaron en la ciudad 3.550 cabezas de ganado cabrio, 35 caballos, 20 yeguas, 197 machos y mulas, 340 jumentos y jumentas, 270 vacas, 440 cerdos y cerdas y 1.721 colmenas. En el año 1780 la región mesteña de Cuenca tenía 533 ganaderos trashumantes que eran propietarios de 167.775 cabezas. Los 6.137 ganaderos estantes eran dueños de 527.857 cabezas. Los ganaderos eran en total 6.670 y el número de cabezas 695.632. Cuenca era de las cuatro regiones ganaderas de Castilla la que presentaba resultados más pobres. 

En el siglo XIX, la ocupación y saqueo de las tropas napoleónicas llevará la ruina a la manufactura textil lo que será el comienzo de una decadencia económica que todavía continua.