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miércoles, 7 de octubre de 2009

Constanza Manuel de Castilla. Reina de Portugal

Constanza Manuel de Villena. Nace en el castillo de Garcimuñoz en 1316 y muere en Santarem el 13 de noviembre de. Fue reina consorte de Castilla y de Portugal.

Hija del infante don Juan Manuel y de la infanta Constanza de Aragón, hija de Jaime II de Aragón, bisnieta paterna de Jaime I "el Conquistador".

A los nueve años, su padre la desposó con su primo Alfonso XI de Castilla que contaba catorce años y acababa de alcanzar la mayoría de edad. El matrimonio fue ratificado por las cortes de Valladolid de 1325. Dada la minoría de edad de Constanza el matrimonio no llegó a consumarse, aunque Constanza se titula reina de Castilla. En 1327 fue repudiada, al estar interesado Alfonso XI en el matrimonio con su también prima, en este caso prima hermana, la infanta María, hija del rey de Portugal, Alfonso IV, siguiendo la politica matrimonial de union de estas dos Coronas.

Es la infanta portuguesa María hija de Alfonso IV y su prima Beatríz de Castilla, hija del rey Sancho IV de Castilla y María de Molina. Es Alfonso IV bisnieto de Alfonso X "el Sabio " de Castill y Beatriz nieta de este mismo monarca. Alfonso XI y Maria de Portugal son primos hermanos por el matrimonio de Constanza de Portugal con Fernando III de Castilla y por el matrimonio de la hermana de éste ,Beatríz de Castilla, con Alfonso IV de Portugal hermano de Constanza de Portugal.
Hijo de Alfonso IX de Castilla y Maria de Portugal es Pedrio I "el Cruel". Alfonso XI tendría con su amante Leonor de Guzmán diez hijos siendo de ellos Enrique el que sucede en el trono de Castilla como Enrique II después de vencer a su hermanastro en la guerra civil que vive el reino. Maria muere en 1357, mientras que Leonor lo hace en 1351.

Constanza queda en el castillo de Toro. Don Juan Manuel reclamó su hija al Rey éste se negó a entregársela, por lo que Don Juan Manuel le declaró la guerra a Alfonso XI en sucesivas ocasiones hasta que éste se la devolvió en 1328 después de firmar la paz. Don Juan Manuel la promete en 1331 al heredero de Portugal, el infante Pedro. Dado que Constanza está cercada en Castillo de Garcimuñoz, Pedro se casa con ella por poderes en el Castillo de Garcimuñoz el 28 de marzo de 1336. Posteriormente, una vez que obtiene el permiso del rey Alfonso para viajar a Portugal, se casa en Lisboa el 24 de agosto de 1339.
En su séquito iba la noble gallega Inés de Castro de la que se enamoraría don Pedro y con la que se casaría en secreto a la muerte de Constanza. Pero será un hijo natural de Pedro I quien le suceda. Es Juan. Su hijo y sucesor es Don Duarte casado con Leonor de Aragón, hija de Fernando I de Aragon y de su pariente Leonor Urraca de Castilla que es nieta materna de Pedro I de Portugal y de Inés de Castro como tambien lo es paterna de Alfonso XI.
Constanza tuvo tres hijos: Luís, que nació en 1340 y que solo viviría 8 días; María que se casaría con el infante Fernando de Aragón, marqués de Tortosa e hijo del rey Alfonso IV de Aragón; y Fernando que sería el futuro rey Fernando I de Portugal. Pocos días después del nacimiento de su tercer hijo, el 13 de noviembre de 1345, Constanza murió de sobreparto en Santarem. En 1355 muere Inés de Castro.

Pedro I de Portugal planea su boda primero con su también prima hermana Blanca infanta de Castilla nieta de Sancho IV como lo es él. La falta de salud de la infanta impide este matrimonio. Blanca fue abadesa del Monsterio de las Huelgas donde muere en 1375.
A Fernando I le sucede en la corona de Portugal su hermanastro Juan como Juan I, hijo natual de Pedro I. Juan I casa con Filipa de Lancaster. Son padres de don Duarte que casa con su pariente Leonor de Aragón, nieta de Juan I de Castilla y de su primer mujer Constanza de Aragón que es hija de Pedro IV "el Ceremonioso". Juan I de Castilla casa en segundas nupcias con Beatriz de Portugal que es precismante hija de Fernando I de Portugal. Juan I y la infanta portuguesa tienen un hijo, Miguel, que muere al año de edad.
Es Filipa de Lancaster hermana de Catalina de lancaster que casa con Enrique III de Castilla. Estos ültimos son padres de Juan II de Castilla. Estos matrimonios hacen que Jaan II de Castilla sea primo hermano de Don Duarte y tambien de la esposa de éste que como hemos dicho es su también pariente Leonor de Aragón. Es Leonor de Aragón hija de Fernando I de Antequera, rey de Aragón tras el Compromiso de Caspe y hermano de Enrique II; así Juan II y Leonor de Aragón son nietos de Juan I de Castilla.

martes, 21 de abril de 2009

Iglesia de la Santa Trinidad y Santa María. Alarcón.


Parroquia de Santa María es la única que quedó como parroquia cuando las cinco que había se redujeron a una al final del s. XIX. Se construyó en el sigloXVI como búsqueda de templo ideal, muy influenciada por la mentalidad neoplatónica del renacimiento. La traza es un cuadrado enmarcado por doce columnas periféricas y sustentado por cuatro centrales. El ábside es ochavado. De las tres puertas que tiene la iglesia, la más importante es la del medio día, bajo un arco triunfal de columnas pareadas y bóveda de casetones, se aloja la espléndida fachada plateresca. Platerescos son también el retablo, el sagrario, la pila bautismal y la bóveda de estucos de la sacristía, obras de Esteban Jamete y su taller. A los pies hay un coro del s. XVIII, atribuido a José Martín de Aldehuela. En este recinto, el 4 de diciembre de 1981, se aprobó el estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha.
La Iglesia de Santa María quizás sea el monumento más importante de Alarcón, sin contar al castillo que atrae más por su construción que por su valor artístico. Fue declarada Monumento Nacional en 1981. Su construcción tuvo lugar entre los años 1520 y 1565 y en ella intervienen maestros de primer orden, entre ellos: Esteban Jamete y Pedro de Alviz, este último es a quien se le atribuyen las trazas de la iglesia. En cuanto a Jamete se ve su mano por toda la iglesia, destacando sobre todo la portada del medio día, que es sin duda una de las mejores de la provincia de Cuenca. Se comienza en torno a 1550, y es una portada plateresca preciosa, trabajada bajo un gran arco triunfal, lo que le da una mayor monumentalidad, a cuyos lados podremos ver dos columnas y entre ellas varias hornacinas vacías. Al adentrarnos en la iglesia lo que más nos sorprenderá es su grandiosidad y es que las anchas columnas y las grandes bóvedas góticas nos dan una gran sensación de espacio. Las tres naves son de la misma altura, y en este caso las columnas carecen de capiteles, por lo que los nervios de la bóveda arrancan como si fueran palmeras, lo que hace que la iglesia sea mucho más monumental. Destacan en su interior, sobre todo, el retablo mayor (1572), de enormes proporciones, considerado uno de los mejores de la región; la pila bautismal situada en la capilla de los Castañeda, al norte, obra del mismo autor que la portada; y el coro situado a los píes de la iglesia, del siglo XVIII, obra de José Martín de la Aldehuela.



La Iglesia de la Santa Trinidad. Es una iglesia de dos naves. La principal es del siglo XIII y tuvo un ábside ochavado al interior y circular por fuera, como el Monasterio de Monsalud; en la restauración se optó por un ábside plano. La segunda nave es una ampliación de principios del siglo XVI a la que también corresponde la importante fachada plateresca que se corona con los escudos de don Diego Ramírez de Villaescusa, obispo reinante, y el de don diego López Pacheco; segundo marqués de Villena. En la ampliación del siglo XVI se colocó una torre de tres cuerpos, con barandilla de balaustres ciegos en el remate, a los pies de la iglesia. Montaron la torre sobre arcos para respetar la calle.
Iglesia de Santo Domingo de Silos.




























Alarcón. Cuenca



















Alarcón. Cuenca.

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Plaza Mayor y Ayuntamiento de Alarcón. A la derecha podemos ver lo que fue el campanario de la iglesia de San Juan Bautista. La Plaza de don Juan Manuel se cierra con tres edificios la casa palacio parroquial, el Palacio del Concejo, montado sobre una lonja renacentista de arcos rebajados, y la iglesia de San Juan Bautista, edificio herreriano de finales del s. XVI. También en esta Plaza se encuenta la cassa palacio de don Juan Manuel.
"Don Juan Manuel se presentó en Alarcón y tomó posesión de la villa, tras vencer sin escrúpulos las resistencias del alcaide Hernán Ruiz de Alarcón, miembro de una familia que siempre había sido importante y ejercido el control de la comarca, y que en adelante quedaría vasalla de los Manuel. El 23 de marzo de 1305, hubo de prometer "al concejo, a los caballeros, a los clérigos e a los escuderos, a los homes buenos de Alarcón, de villa e aldeas, mios vasallos" guardarles su fuero y libertades. Un hecho que marcará toda la relación posterior de don Juan con los caballeros de Alarcón, que a menudo quedaran marginados frente a otros linajes del señorío en la obtención de prerrogativas. No es casual, por ello, a partir de entonces, la promocion de la Villa del Castillo de Garcimuñoz frente a la de Alarcón......en 1320 obtenía del rey seguro y protección comercial para los vecinos de Castillo de Garcimuñoz: una población que había comenzado a fortificar unos años antes... convirtiéndose en su lugar favorito de residencia....Santiaguistas y calatravos atacaron la tierra de Alarcón y se apoderaron de un buen numero de pueblos....aunque Sancho Manuel, hijo bastardo de don Juan, logró defender valerosamente Garcimuñoz...Si años antes había intentado cambiar el nombre a la villa del Castillo de G. por el de Castillo de don Fernando, llama la atención, que en su último documento conocido vuelva a su secular denominación.....La acción señorial va dirigida.... a la exclusión de los hidalgos del poder concejil...en Alarcón esta acción fue inútil....Quizás ello explique los tempranos intentos de don Juan por promocionar Castillo de Garcimuñoz, realizando en ella el mayor numero de inversiones...La política del señor por dotar a esta nueva villa de cierta capitalidad se manifiesta no sólo en el establecimiento en ella de su residencia....para todo ello, se sirvió de un interesante instrumento jurídico: el fuero de las leyes que fue otorgado al Castillo de Garcimuñoz..."

Vistas del palacio de don Juan Manuel en la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento.
Blasón del marqués de Villena.



La reconquista de Alarcón se consumó en 1184, tras una memorable jornada guerrera, glosada ampliamente por el arzobispo historiador Jiménez de Rada, y que supuso 9 meses de asedio y un derroche de valor y heroísmo por parte de algunos capitanes de la mesnada real castellana, descollando entre ellos el noble extremeño Fernán Martínez de Ceballos que luego tomaría el apelativo de Alarcón. Los Alarcón, alcaides de Alarcón y señores de Valverde del Júcar emparentan con los Carrillo y Castañeda.
El linaje Alarcón fue acumulando un patrimonio territorial apoyado en los diversos repartimientos de tierras realizados por el concejo de Alarcón, junto al río Júcar: tierras en Torrubia y la heredad de Talayuelas. A comienzos del siglo XIV se añadió la adquisición de Valverde: Fernán Martínez de Alarcón realizó “la compra de una casa e cortijo que fue de Pero Ferrandez en fecha indeterminada y cuyo término es ampliado y amojonado por el concejo de Alarcón en 1325 a petición suya”. No obstante, no se puede afirmar que en este momento se produjera la concesión de la jurisdicción señorial a los Alarcón. Además, el ascenso social del linaje quedó paralizado durante el siglo XIV tras la incorporación de Alarcón al señorío de Villena. Sus estrategias recurrieron a las alianzas matrimoniales y a la usurpación de rentas eclesiásticas en sus dominios durante los periodos en que el señorío de Villena se reintegró a la Corona castellana. Fernán Ruiz de Alarcón, al contraer matrimonio con Elvira Ruiz de Castilblanque, logró incrementar el patrimonio territorial con las propiedades en Veguillas de las Truchas, en el
término de Moya, incorporado antes de 1380. Durante el reinado de Enrique III, Martín Ruiz de Alarcón ayudó al monarca frente a las pretensiones del marqués don Alfonso, por lo que fue
nombrado guarda de la villa de Alarcón, con su tierra y con Iniesta, en 1395, y recibió la jurisdicción señorial sobre sus propiedades, con la autorización para poner alcaldes, jueces merinos y escribano en los lugares de Talayuelas, Valverde y Veguilla de las Truchas. Un privilegio de Enrique III otorga a Martín Ruiz de Alarcón la merced de la guarda de la villa de
Alarcón y su tierra, y de la merindad de Iniesta con el salario e derechos que han las guardas de la çibdat de Cuenca e de la villa de Huepte. Unos años más tarde, en 1398, Martín Ruiz era nombrado merino de Iniesta y lograba la donación de los hornos de la villa de Alarcón. La unión matrimonial de Martín Ruiz de Alarcón con María Alonso Carrillo entroncó al linaje con una de las familias de mayor poder en el territorio conquense, los Carrillo de Albornoz, alianza renovada periódicamente a lo largo del siglo XV. Lope Ruiz de Alarcón, muere en 1472, se había criado en la corte castellana y en su juventud fue doncel del rey Juan II. Su padre le traspasó en 1419 la alcaidía de la fortaleza de Alarcón, la merindad de Iniesta y algunos juros reales, además de concertar su boda con Constanza Barba, doncella de la infanta Catalina, con un aceptable patrimonio dotal que ascendía a 162.000 mrs. que le permitió consolidar sus propiedades conquenses. También desempeñó el oficio de guarda mayor de Alarcón y su tierra. Junto a su padre logró que Alarcón permaneciera en el realengo cuando el monarca intentó donarla al infante Enrique de Aragón, que había recibido el marquesado de Villena al unirse en matrimonio con la infanta Catalina. Lope Ruiz de Alarcón obtuvo en 1458 un regimiento en la ciudad de Cuenca, al morir Lope de la Torre, cargo otorgado por Enrique IV. Su primogénito Diego de Alarcón, nieto de Gómez Carrillo de Castañeda, contrajo enlace matrimonial con doña Leonor Carrillo, hija de Gómez Carrillo de Albornoz y de doña Teresa de Toledo, señores de Albornoz, Torralba y Beteta; sin descendientes. El arraigo y fortalecimiento del linaje Pacheco en la tierra de Alarcón, como señores de Belmonte, y su aparición en la primera escena política castellana puso freno a las aspiraciones sociopolíticas del linaje Alarcón, a mediados del siglo XV, cuando consiguieron el título del marquesado de Villena. Juan Pacheco, contando con la ayuda de los Coello, otro linaje portugués afincado en la comarca como titulares del señorío de Montalbo, logró que la familia Alarcón vendiera las propiedades que tenían diseminadas por la tierra de Alarcón. La doble alianza matrimonial con los Coello se inserta en este contexto con la finalidad de establecer nuevas relaciones de parentesco: María Carrillo, hermana de Lope de Alarcón, se casó con Pedro Coello, señor de Montalbo, y, aun sin tener la certeza de que se consumara, se concertó el matrimonio de su hija Guiomar con Esteban Coello. La muerte de Lope de Alarcón y la sucesión de su hijo Diego, que no tuvo descendencia, provocó que el patrimonio señorial pasara por varios herederos colaterales. Hasta comienzos del siglo XVI no se aprecia una recuperación del linaje en la figura de Jorge Ruiz de Alarcón, nieto de Lope, tras haber pasado el mayorazgo por su tío Pedro Ruiz de Alarcón, comendador santiaguista que participó en la guerra de Granada, fallecido en 1485, su prima Francisca Ruiz, hija del anterior, muerta sin sucesión y el marido de ésta. Jorge Ruiz solicitó en 1507 un traslado del testamento de su abuelo Lope para asegurar sus derechos y en 1508 ya era reconocido como señor por los vecinos de Valverde.
PEDRO CARRILLO, señor de Nogales, Alcalde Mayor de los Hijosdalgo de Castilla, Caballero de la Banda; se halló en 1338 en la defensa de Tarifa, siguió el partido del Conde de Trastámara; fallecido ejecutado por orden de Enrique II, bajo sospecha de mantener relaciones amorosas con Juana de Castilla, hermana del Monarca. Casó con SANCHA DE CASTAÑEDA. Padres de GÓMEZ CARRILLO, señor de Ocentejo y Paredes, Alcalde Mayor de los Hijosdalgo de Castilla, Ayo del futuro Rey Juan II. Casó hacía 1360 con URRACA DE ALBORNOZ, señora de Portilla, Valdejudíos y Navahermosa; hija del V Señor de Albornoz y de Teresa Rodríguez. Padres entre otros de Álvaro Carrillo de Albornoz y de María Carrillo de Albornoz que casó con Martín Ruiz de Alarcón, IV Señor de Valverde con sucesión en los condes de Valverde y marqueses de Valle Siciliana. DE ALVARO ES NIETA LEONOR CARRILLO QUE CASA SEGúN HEMOS VISTO CON DIEGO DE ALARCóN y SIN SUCESIóN.
Palacio de los Castañeda. Fachada renacentista del Palacio de los Castañeda, centro de salud y pequeño museo donde se guarda el arca que contenía el Fuero de Alarcón dado por Alfonso VIII y los privilegios reales.













lunes, 20 de abril de 2009

Castillo de las Altas Torres. Alarcón. Cuenca.




El castillo, de planta trapezoidal, es una fortaleza de gran volumen enclavada en un alto promontorio rodeado por el río Júcar. Destacan la torre del Homenaje y dos estructuras cúbicas. El conjunto se completa con la puerta, dos torres más y la muralla que rodea todo el recinto. La torre del Homenaje, de aspecto renacentista, es la parte más destacada e interesante de toda la edificación. Su planta es rectangular y posee una gran altura, sobresaliendo del resto de las estructuras. Fue construido por Alfonso VIII a finales del siglo XII, tras la conquista a los musulmanes en 1184. El antiguo castillo musulmán fue derribado y no queda prácticamente nada, quizás los cimientos y el aljibe. Dispone de una gran torre del homenaje que destaca sobre el resto del Castillo, significando prácticamente el 90 % de la superficie del edificio. Será desde ella desde donde se realice la defensa de todo el Castillo, y desde donde se organice la defensa de la Fortaleza. En frente de la torre del homenaje al sur del patio interior de armas se alza el edificio de la guardia, que albergaba en dos pisos, donde se ubicaban los camastros, los hornos y las salas de armas de la tropas. Quizás parte del edificio la ocupara una pequeña capilla. El Castillo ha sido ampliado por sus sucesivos propietarios a lo largo de los siglos hasta tener la imagen actual que data de finales del siglo XV. Era uno de los mejor conservados antes de que en 1964, se comenzaran las obras para el acondicionamiento como PARADOR, y será desde entonces, su uso definitivo, lo que ha permitido que no se deteriore en los últimos años. En él residió hasta el siglo XIX, el alcalde de Alarcón. Lo que garantizó en parte su conservación. El abandono de la población, dejando de ser referente de la comarca, también beneficia a toda la fortaleza, ya que deja de estar en un lugar estratégico en los conflictos posteriores al siglo XV. Lo que evita que sus muros se tengan que enfrentar a una artillería más sofisticada.
Vista del Pantano de Alarcón.

sábado, 18 de abril de 2009

Alarcón. Castillo de las Altas Torres y murallas.

Torre y Puerta del Calabozo. Al igual de las otras torres también está construida en el siglo XIV, desde aquí parte el segundo recinto amurallado de la fortaleza, que rodea al Castillo, además la torre con su espolón defiende parte del frontal del Castillo. Como la del Campo y la de Cañavate es pentagonal con planta cuadrada. Parece que era más pequeña que las anteriores, tiene sentido pues estamos más cerca de la población y sería fácil un apoyo desde el Castillo en un momento dado. Actualmente tiene una puerta nueva a nivel de suelo por lo que es posible acceder a su interior, cosa que es imposible, hasta ahora, en el resto de las torres. Si entramos podremos adivinar muy bien los pisos que tenía la torre y la estructura defensiva.
La Torre del Cañavate está situada al oeste de la península de los Alarconcillos, y junto con su recinto amurallado impedía el acceso a la villa por el oeste, ya que por aquí era el único lugar por donde se podía acceder desde esta orientación.
Torre del Campo o de Armas.






Vistas de la Torre de Alarconcilo y del Puente de Cañavate o del Hechicero.
Puerta del Río que da acceso al Puente del Cañavate en el lienzo norte de las Muralla.

Vistas de la Puerta del Calabozo.

El río Jucar visto desde la Torre del Campo o de Armas.
Alarcón se encuentra rodeado por tres líneas de muralla consecutivas, cada una con su puerta, y defendida por torreones. Estas son la puerta y torre del Campo, la puerta y torre del Calabozo o de Enmedio y la puerta del Bodegón ya en la población. En la ladera izquierda se encuentra la puerta de Chinchilla o de Las Moreras, por la que se accede al puente del Picazo, del que arranca una antigua vía romana secundaria.

Dependió inicialmente la fortaleza de Alarcón del emirato de Córdoba. Tras la descomposición del califato cordobés y la formación de los reinos taifas, se subordinó al de Toledo. Durante su permanencia en poder de los musulmanes sirvió de bastión defensivo en sus pugnas internas. En 1184, Fernán Martínez de Ceballos, capitán de las tropas de Alfonso VIII, asedió la fortaleza durante nueve meses y la ganó finalmente para su rey. Se vio recompensado con el privilegio de tomar el nombre de la villa por apellido, cosa que hizo, pasando a llamarse Martínez de Alarcón y dando con ello origen a este nuevo linaje. A partir de entonces, el castillo de Alarcón mereció la atención de los sucesivos reyes de Castilla que lo engrandecieron y reforzaron, a la par que le dotaron de un fuero propio (1186) y le otorgaron el señorío de amplios territorios circundantes. Todo ello fue puesto en manos de la Orden Militar de Santiago por Alfonso VIII. Cuando en 1212 se libra la trascendental batalla de Las Navas de Tolosa, el concejo de Alarcón concurre a la misma sumando sus propias tropas a las del rey. A principios del siglo XIV, el Infante don Juan Manuel recibió de Fernando IV el señorío de Alarcón, castillo incluido. En este noble retiro escribió alguna de sus obras literarias. A la muerte del infante retornó al patrimonio real, para ser cedido ya en el siglo XV a don Juan Pacheco, marqués de Villena. El marquesado, en las personas de don Juan y de su hijo don Diego López Pacheco, tomó partido por Juana la Beltraneja y se enfrentó a los Reyes Católicos; en esta porfía perdió los castillos de Belmonte y Garcimuñoz, pero logró mantener el de Alarcón.

Vistas de la torre denominada Alarconcillo o del Cañavate desde el Parador. Levantada en tiempos de don Juan Manuel. En la península península formada, como Alarcón, por un cerrado meandro del Júcar, que perdió la puerta del mismo nombre y buena parte de la muralla árabe.
Su nombre recuerda el del rey visigodo Alarico II, su fundador en el S.V. Dada su especial situación, hizo que se constituyese en el principal objetivo de las campañas llevadas a cabo por Alfonso VIII en tierras de Cuenca, siendo reconquistada en 1184 a los musulmanes de Alarkum, tras un asedio de nueve meses. En 1194 se donó la ciudad a la Orden de Santiago, quien edificó un hospital de peregrinos. Desde aquí se emprendieron algunas de las revueltas comandadas por el marqués de Villena contra los Reyes Católicos.

Construido en el S.XV. El infante don Juan Manuel escribió aquí su famosa obra El Conde Lucanor. Actualmente alberga el Parador Nacional Marqués de Villena. Esta plaza fuerte consta de un recinto amurallado que alberga el núcleo de población y el castillo propiamente dicho, y de cinco torres exteriores aisladas y estratégicamente dispuestas. Alarcón está declarada Conjunto Histórico-Artístico. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.





Vistas de la Torre del Campo o de Armas y de la Puerta del Campo . Defendía la puerta del mismo nombre, la entrada al primer recinto defensivo. Se construyó como primera defensa adelantada de la ciudad. Prueba de ello es que contiene su propia plaza de armas. Desde ella se divisan tanto los alrededores como la situación del castillo. La torre del Campo es de planta rectangular su interior y pentagonal el exterior, con la defensa en quilla. Quizás sea una de las mejores torres albarranas que existen en la provincia de Cuenca. Con una estructura defensiva muy poderosa, era la encargada de defender el primero, de los tres, recintos amurallados que tenía la fortaleza de Alarcón. En su lado Sur podemos ver el escudo de D. Juan Manuel, quien construye la torre en el siglo XIV. Tiene forma pentagonal, como las torres del Calabozo y de El Cañavate, con espolón macizo dirigido al Este, en este caso. Dispone de una entrada a unos 4 metros de altura situada al Oeste, lado opuesto del espolón. También es conocida como Torre del Campo, porque está orientada hacia el campo o hacia las afueras de la villa, que es lo que significa "albarrana".
La Torre del Campo vista desde el Parador.
Después de la conquista de Cuenca en 1177, Alfonso VIII dirigió sus tropas hacia Alarcón, y en 1184, tras nueve meses de asedio, las tropas formadas por caballeros extremeños y capitaneadas por el asturiano de origen real Martín de Ceballos entraron en la ciudad, después de que, según se cuenta, Martín de Ceballos escalara las paredes de la muralla apoyándose sobre dos dagas vizcaínas. Más tarde se anexionan a Alarcón todos los territorios conquistados en buena parte de la Mancha conquense y albaceteña, y se le concedió fuero propio. La Orden de Santiago construyó en Alarcón un Hospital de Peregrinos. Alfonso VIII estableció su corte en Alarcón durante cas todo el año 1211, preparando la decisiva batalla de Navas de Tolosa (1212), en la que se destacó el Consejo de Alarcón, con su propio ejército. A principios del XIV las tierras de Alarcón fueron cedidas al infante Juan Manuel. Finalmente pasó a ser dominio del marquesado de Villena, con el que los Reyes Católicos tendrían numerosas disputas en su intento por reducir el poder feudal de la época. En esta época Alarcón fue protagonista de sus últimas batallas, ya que se convierte en el centro de la resistencia del marquesado frente a los monarcas. En el año 1471, el marqués buscó refugio entre los muros de esta fortaleza a causa de su enfrentamiento con las tropas de los Reyes Católicos. El desenlace de tal pugna terminó con la imposibilidad de los reyes de tomar el castillo, por lo que se firmó un tratado. Ya en el siglo XIX, sufrió las guerras carlistas. A partir de entonces, comenzó su restauración.