http://www.fotomadrid.com/verArticulo/171?fbclid=IwAR0dozDmqQPcjDNZ021LqlySRUYY-WQdPahLvxjrJi0uiWmosDgFDNpKbyI
https://www.youtube.com/watch?v=LqqMscH147I&ab_channel=MuseodelaEvoluci%C3%B3nHumana
https://viejomadrid.foroactivo.com/t319p30-la-historia-de-madrid-da-un-vuelco
https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/27/22/50.andreu.pdf
Todas las fuentes musulmanas, salvo una,
afirman que Mayrit fue fundada
por Muhammad I entre los años 852 y 886 como parte de una red de castillos
y atalayas para vigilar los movimientos de las tropas cristianas del Norte y
proteger, asimismo, los caminos que desde Córdoba llegaban a Zaragoza
aprovechando las antiguas calzadas romanas.
La excepción la constituye Ibn Hayyan de Córdoba quien, en su III
libro Al-Muqtabi, afirma que el
castillo fue mandado construir por Mundhir ibn Huray ibn Habil descendiente de hispano godos convertido al
Islam como refuerzo para sofocar las continuas revueltas de Toledo frente
al Emir de Córdoba.
Las primeras referencias árabes a la fundación de la ciudad están hechas
siempre por geógrafos o cronistas muy posteriores, que, aunque citan fechas más
remotas, hablan ya desde el recuerdo.
Al Himyari (1494-95) se limitó a recoger a recoger lo escrito en las
compilaciones de al-Bakri (m. 1094) y de al-Idrisi (m. 1166), considerados como
autores que recogieron sus informaciones de primera mano e incluso, muchas
veces, sobre el terreno.
Hasta la fecha, no hay ningún documento del siglo IX que hable de la
fundación de Madrid.
La muralla islámica de la plaza de la Armería
El Mayrit islámico ocupaba una extensión de menos de 4 hectáreas, más pequeño de lo que
se pensaba inicialmente, en un espacio
comprendido entre el lado occidental de la plaza de la Armería y los Altos de
Rebeque (final de la calle del Factor) de oeste a este, y entre la verja de la
plaza de la Armería (aproximadamente) y la muralla árabe de la cuesta de la
Vega, de norte a sur.
Este campamento militar contaría con una mezquita, tal como se refieren los
textos islámicos y que, tradicionalmente, se ha situado en la confluencia de
las calles Mayor y Bailén. Con la toma de Madrid por Alfonso VI fue consagrada
con el nombre de Santa María.
Podría haber existido otra mezquita, tal
como apunta Esther Andréu: «es probable, aunque nos tememos que indemostrable,
que la antigua iglesia de San Miguel de la Sagra, estuviera edificada sobre una
primitiva mezquita vinculada al alcázar. San Miguel se hallaba ubicada frente a
la puerta principal del alcázar [“casualmente” dentro del recinto amurallado]...
No obstante es de suponer que la mezquita principal seguiría estando bajo la
iglesia de Santa María».
En 1998 se planteó la construcción de un gran edificio museístico que
albergara las colecciones reales que no podían ser expuestas al público por
falta de un espacio destinado a ello, entre ellos la mayor colección de tapices
de España y Europa, así como el museo de los Carruajes. Se escogió para ello la
zona situada entre la verja de la plaza de la Armería, la Catedral de la
Almudena y el Campo del Moro.
Un año más tarde
comenzaron las excavaciones en dos zonas diferenciadas: la plaza de la Armería
y el ala oeste de la Catedral de la Almudena. Aparecieron dos tramos de muralla
islámica de unos sesenta metros de longitud y cuatro torres de planta
cuadrangular en la primera zona, y otras tres en la segunda, una de ellas
entera.
La trama urbana del Mayrit musulmáa
El primitivo suelo de
la almudayna o ciudadela, tenía un acusado desnivel hacia el Campo del Moro.
Precisamente las ciudades islámicas aprovechaban estos desniveles para
construir las calles en cuesta, favoreciendo que las lluvias arrastraran detritus
y desperdicios. En el caso de Madrid ha aparecido un trazado viario en forma
anular y concéntrico.
Las casas halladas,
seis en total, no estaban adosadas a la muralla sino que entre ésta y aquélla
existía un paseo de ronda. Se trataba de una calle paralela a la cara interna
de la muralla
Las viviendas tenían
entre 80 y 90 metros cuadrados. El acceso, tal como ocurría en la arquitectura
islámica, se hacía a través de una estancia utilizada como establo o a través
de un zaguán. Ambos casos precedían al patio central con su correspondiente
pozo. En torno al patio había dos grandes estancias enfrentadas. La conservación
de las casas es dispar.
Perece escaso el número
de casas pero hay que tener en cuenta que gran parte del solar está ocupado por
los restos de las antiguas Caballerizas Reales construidas por orden de Felipe
II.
No han aparecido
vestigios de escaleras que hagan pensar que las casas tuvieran más de una
altura dado que la zona fue rellenada a partir del siglo XVI para nivelar la
fuerte pendiente hasta la muralla lo que permitió que se conservase,
perfectamente sellada hasta hoy, una parte del Mayrit musulmán, la más
occidental. Dos siglos más tarde se construyeron las Caballerizas Reales y la manzana de la
Casa de los Pajes.
Controversia sobre el origen de Mayrit
Esther Andreu,
El origen musulmán de Madrid en el siglo IX es indiscutible pero con la
matización de que tan solo fue un “enclave militar”, no una ciudad, ésta se
formó en el siglo XIII, ya en época cristiana.
La población nació en el siglo XIII, tras la conquista de Alfonso VI
(1085), y no en el IX.
El aparejo de las paredes de las seis casas encontradas es cristiano, del
siglo XIII-XIV. Yo pensaba que eran casas reutilizadas esperando que al llegar
a los cimientos me encontraría el aparejo islámico, sin embargo, lo que apareció
en los cimientos es un aparejo típico del siglo XIII, lo que sería después el
aparejo toledano con tongadas de ladrillo y piedra: filas de ladrillos y filas
de piedras intercaladas.
Lo único que sí me encuentro islámico, con material de los siglos X, XI,
XII, son silos basureros (silos) muchos basureros –con restos de cerámica-, un
alfar excavado en el suelo y revestido de piedra y ladrillo revocado, y varios
pozos de agua que, en algunas ocasiones conservaban el brocal de piedras y los
pates (peldaños) excavados en la tierra para poder bajar y subir. Y los
alfares, lo mismo que las tenerías, no se situaban dentro de la ciudad, siempre
se ponían fuera ¿no? Estos restos bajo las casas es indudable que no guardaban
relación alguna con la trama urbana posterior».
-Si las casas son del siglo XIII y no hay restos de estructuras anteriores
¿dónde vivían los militares del destacamento? pregunté:
-«Podría ser en casas sin cimientos, de construcción muy endeble, de tapial
o adobe, y que no dejan restos, o incluso, por qué no, en jaimas. Pero en casas
tal como las entendemos no hemos encontrado restos».
«Si toda la zona eran basureros y un horno, es lógico que no se
construyeran casas, en caso de haber viviendas, estarían más arriba, más hacia
la calle de Bailén, quizá en los Altos de Rebeque, porque en la zona central de
la plaza no se halló nada, era tierra donde no se ha edificado nunca».
-«Si hasta el siglo XIII no se ha construido nada en el lado más cercano al
Campo del Moro –insisto-, la población interior tuvo que ser entonces muy
pequeña. ¿Dónde vivirían entonces el conjunto de personas civiles que
contribuían al mantenimiento del enclave militar como los hortelanos que
cultivaban las tierras, los herreros encargados de forjar armaduras, espadas y
herraduras, guarnicioneros para las pieles, tahoneros, pastores, etc.?»
-«Los hortelanos y agricultores vivirían en la vega y en la sagra, en las
excavaciones de la plaza de Oriente se encontraron numerosos hornos y alfares,
además era una zona agrícola [la sagra] y de tenerías, y vivirían en casas
diseminadas y, en caso de peligro, se refugiarían dentro de del recinto
amurallado que abarcaría un territorio de menos de 4 hectáreas».
En las fuentes árabes se menciona la población de Mayrit como hisn
en los primeros momentos y como medina
en los posteriores. Se desconoce la fecha de cuándo pasó de una condición a
otra. La población agrícola que viviera en el interior del recinto amurallado
debía ser muy escasa. Sin embargo, al haberse encontrado extramuros numerosos
restos de cerámica islámica de los siglos IX-X en las inmediaciones de la
futura muralla cristiana, en la Cava Baja (siglo XII) y en las vistillas, así
como el viaje de agua en la plaza de los Carros (siglo X), esto confirma que
los primeros pobladores musulmanes civiles vivían diseminados fuera del
campamento militar y que, en caso de peligro, se refugiarían dentro de la
muralla islámica.
Cuando el Mayrit musulmán pasó a manos cristianas, a los mudéjares
que se quedaron los “encerraron” en lo que se llamaron morerías y
probablemente, lo que se ha hallado en la plaza de la Armería, fuera una
primera aljama donde estuvieran los mudéjares conviviendo con los judíos. Esto
explica que apareciera un alfiz, posiblemente de una puerta, con la inscripción
árabe “el poder pertenece a Alá” escrito en árabe de finales del siglo XII o
principios del XIII y que, además, se encontraran fragmentos de vajilla
relacionadas con la celebración del shabat judío del XIII o XIV». Como se sabe,
posteriormente la morería se trasladó a las Vistillas y los judíos, aunque hay
constancia de su diseminación por otras zonas de la ciudad, algunos
permanecieron en este lugar, el más cercano al Alcázar pues eran propiedad del
rey.
Un pequeño asentamiento carpetano hubiera podido estar cerca de la calle de
Bailén.
Bajo la plaza de la Armería se recuperaron un enterramiento con un
esqueleto. Estaba excavado directamente en el suelo y con orientación sureste.
Se hallaba enterrado boca arriba, no tenía ni restos de ropa, ni ajuar, ni
joyas. Se trataba de un hombre de unos 27 años y por el estado de las vértebras
y ciertas lesiones de la espalda debió de cargar mucho peso a lo largo de su
vida. Le faltaban los pies porque posteriormente, ya en época musulmana, se
excavó un basurero que le seccionó los pies a la altura de los tobillos.
También en una «esquinita» de la parte de la cabeza faltaba un trozo porque
había otro basurero excavado pero no le afectó al cráneo. El equipo le puso el
nombre de Valentín porque apareció un 14 de febrero. Una muestra del esqueleto
se envió a Estados Unidos y otra a Sevilla y, en ambos casos, se dataron a
principios del siglo VIII.
Los vestigios hallados serán expuestos en dos grandes espacios. El primero
de ellos, de unos 1.000 m2 se halla debajo de la plaza y el
otro, de 500 m2, junto al lado occidental de la Catedral de la
Almudena. A ellas se accederá a través de la Sala noble donde se exhibirán
parte de los tapices que atesora la Corona.
De los restos del Madrid medieval se expondrán al público todos incluyendo
la muralla y una de las casas, la mejor conservada. Sin embargo, los cimientos
de las Caballerizas, en los que se veían perfectamente los agujeros de los
pilares de sujeción, han quedado tapados ya que se hallaban casi a ras del
suelo de la plaza. Se han forrado de plástico y cubiertos con arlita (una
arcilla con forma de bola) por si algún día se decidiera sacarlos a la luz.
Esther Andréu, Madrid como campamento es
fundación islámica pero como ciudad, es cristiana porque cuando llegan los
cristianos ese campamento se reconvierte en ciudad.
¿Qué argumento tengo yo para decir que era una ciudad islámica si no tengo
ninguna estructura de casa ni de nada islámico y lo que tengo es precisamente
zona vacía, zona de basureros?
Si tengo toda esta zona de basureros yo pienso entonces: las casas tienen
que estar alejadas, si esto es tan pequeño y están tan alejados es que había
muy poca gente, no es una ciudad, hay cuatro ahí viviendo, los militares.
A lo mejor estamos equivocados pero quien diga lo contrario, que me lo
demuestre, o porque han hecho una excavación o porque ha aparecido un
documento, y, en ese caso, yo me callo, pero yo no puedo mantener lo que hemos
pensado toda la vida, porque se ha datado la argamasa con termoluminiscencia y
nos da que las casas se construyeron a finales del XII o principios del XIIII y
se siguieron reutilizando hasta que Felipe II mandó tirarlas para construir las
Casas de Pajes y la Armería a mediados del siglo XVI».