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miércoles, 16 de junio de 2010

La Gran Vía.

Recomiendo la página 100 AÑOS GRAN VÍA. Coleccion de fotos de la construcción de la Gran Vía y fotos de Madrid de inicios del siglo XX.

jueves, 20 de mayo de 2010

La plaza del Callao. La Gran Vía de Madrid.


Gran Vía con la Plaza de España al fondo.


Edificio Carrión.
Palacio de la Prensa.

Fue en madrid, el arrabal del monasterio de Santo Domingo el Real. Plaza de Santo Domingo y calles del entorno. Madrid.





Fachada en la calle de Campomanes.
Monasterio de la Encarnación. En esta zona, en el entorno del Palacio Real, que fue arrabal a extramuros de la villa de Madrid, localizamos junto al monasterio de la Encarnación, el de Santo Domingo; el de Santa María de los Ángeles, de 1564, de religiosas franciscanas, en la calle Costanilla de los Ángeles; el de San Martín; el de doña María de Aragón, hoy ocupa su espacio el edificio del Senado, y luego el de las Descalzas Reales frente a al de San Martín.



Por la calle de Torija desde la plaza de Santo Domingo llegamos igualmente a la sede del Senado. En la casa palacio de Elduayen, calle Fomento, 11 y Torija, 7, está el Cafe de Chinitas. Aqui estuvo el palacio del mrqués de Cañizares, conde de Luna de Aragón, y en el siglo XVIII el del marqués de la Regalía. Es de estilo clásico y probablemente se edificara durante la primera mitad del siglo XIX y nos recuerda las trazas de los palacio de los duques de Villahermosa en el Paseo del Prado y el de Buenaviasta del duque de Alba en la plaza de Cibeles. El Tribunal de la Inquisición tambien estaba situado en la calle Torija, en el número12. Fue construido por Ventura Rodriguez en 1735 como sede del Consejo Supremo de la Inquisición. En 1897 se convirtió en el convento de las Reparadoras.


Vista del Teatro Real desde la Cuesta de Santo Domingo junto al lugar donde estuvo la iglesia del convento y fue enterrado Pedro I. Aqui era priora su nieta Constanza de Castilla y Eril. Pedro I es enterado primero en Montiel y luego trasladado a la Puebla de Alcocer y desde allí, en 1446, a la iglesia del monasterio de Santo Domingo el Real de Madrid. El edifio de la acera de la derecha corresponde al palacio de los duques de Granda de Ega, señores de Montalbo, el Hito y Villar de Cañas asi como de Santa Maria del Campo y Valera de Arriba en Cuenca, ahora el hotel Trip Ambassador. En 1851 el duque de Granada de Ega encargó la construcción de su nueva residencia al arquitecto Matías Laviña Blasco. Construye tambien el palacio de los duques de Veragua, en la calle de la Beneficencia y San Mateo.



Plaza de Santo Domingo en su esquina con la calle de San Bernardo.

Plaza de Santo Domingo. Fue el convento de Santo Domingo uno de los mayores que hubo en Madrid como podemos ver por la extensión de la zona que ocupa ahora en Madrid la Plaza y Cuesta de Santo Domingo.

La calle de San Bernardo en su cruce con la Gran Vía.
Vista de la calle de San Bernardo desde la plaza de Santo Domingo.
Vista de la Gran Vía desde la plaza de Santo Domingo.


Desde la plaza de Santo Domingo nos lleva a la sede del Senado y desde aqui, a un paso, el monasterio de la Encarnación. En la calle de la Bola esquina a la calle de Fomento se encuentra la casa del marqués de Rivadulla.



La calle de Leganitos, que hace esquina con la calle de Torija, nos lleva desde la plaza de Santo Domingo a la Plaza de España. Vista de la Torre de Madrid.

martes, 4 de mayo de 2010

Iglesia de San Martín de Tours. Madrid.


Calle del Desengaño, 26.

Situada en la calle del Desengaño, continúa la tradición de la antigua parroquia de San Martín, que estuvo situada en la plaza de su nombre, frente a las Descalzas Reales. Los orígenes de San Martín se remontan al año 1126, cuando es fundado como un convento benedictino al que se le concedió carta puebla para poblar sus inmediaciones. En el siglo XIV, el convento se transformó también en parroquia y llegó a convertirse en la más importante de Madrid durante el Antiguo Régimen, tanto en recursos como en población y extensión.

En 1809, José Bonaparte derribó la iglesia del convento y la parroquia estuvo deambulando por diversas iglesias de la ciudad hasta que en 1816, los frailes regresaron a su antiguo edificio, donde habilitaron una pequeña capilla para los oficios y el culto. En 1821, durante el trienio liberal, la parroquia fue trasladada a la iglesia del convento de San Basilio y en 1823, con la vuelta del absolutismo, la parroquia regresaba a la plaza de San Martín. Los decretos desamortizadores de 1836, obligaron su traslado definitivo a su emplazamiento actual de la calle desengaño, ocupando el antiguo convento de Portacoeli que había sido fundado en 1644, y que se encontraba vacío tras la exclaustración de los frailes.
Ya antes, en 1809, se habían fusionado en éste los dos conventos que esta orden tenía en Madrid, es decir, el del Espíritu Santo de la Carrera de San Jerónimo, ocupa su lugar el Palacio del Congreso de los Diputados, y el propio de Portacoeli.

En cuanto al edificio, se puede considerar como un magnífico ejemplo de barroco madrileño de la segunda mitad del siglo XVII. Se cree que fue construido por el Padre José de Valdemoro entorno a 1648. Levantado sobre una planta de cruz latina, destaca la portada, atribuida a los Churriguera, aunque no hay ningún dato que lo pruebe. En los últimos años ha sido cedida para la celebración del culto de la comunidad polaca de Madrid.

La fachada principal recae a la calle Desengaño. Presenta un fuerte carácter monumental, aun dentro de los cánones escurialenses que imperaban en el sigo XVII en la aquitectura madrileña. Se estructura esta fachada en dos cuerpos, rematando la sección central un frontón triangular y las laterales sendas torres prismáticas. Llama la atención el empleo masivo del ladrillo en los paramentos y su desnudez decorativa, en claro contraste con la portada, en la que se emplea el granito y un abigarrado diseño. La antedicha portada se compone a modo de retablo, con dos columnas exentas sobre altos plintos flanqueando el ingreso y un cuerpo superior, muy decorado, con una hornacina que aloja un grupo escultórico representando al venerable Agostino Adorno, fundador de los Clérigos Menores, ante la Virgen de Portacoeli, antigua advocación del convento. Es ésta una de las más destacadas fachadas barrocas que se conservan en Madrid, después de la destrucción de muchas de las que existían en diversos avatares, como la Desamortización o la Guerra Civil, y a pesar de ver alterada en cierta medida su imagen por la adición de una moderna fachada en el edificio contiguo.