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sábado, 1 de febrero de 2025

Uclés. Cuenca

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Durante el periodo andalusí, se debe entender una cora como una organización político-administrativa, una circunscripción territorial que se gobernaba desde una ciudad principal: Santabariya. Varios estudios mencionan que ésta no es otra que la desaparecida Ercávica, la cual era una gran ciudad (‘madîna kabîra’) de la que dependían otras ciudades más pequeñas, aldeas y castillos. En los primeros momentos, existieron tres ciudades dependientes de Santabariya: Walmu (Huélamo), Uklís (Uclés) y Wabda (Huete), y no fue hasta el siglo XI cuando aparece Kunka (Cuenca) sustituyendo a Walmu por las imposiciones de Al-Mansur.


La ciudad de Uclés adquiere un importante protagonismo desde el siglo X y prevalece entonces sobre Huete y Santabariya. 

Esto sucedió gracias al papel de una familia de origen bereber que se asentó muy prontamente en estos territorios e hizo de Uclés su hacienda. 

Primeramente, se dieron a conocer como los Banu Zennum pero arabizaron su nombre, probablemente como indicio de poder, y lo cambiaron, dándose a conocer como los Banu Di’n-Nun o Di-l-Nun.

No está clara la etimología de Uclés.

Algunos historiadores mantienen que este pueblo fue fundado por los olcades, que establecieron en ella una de sus principales ciudades a la que denominaron Hokulacum (como aparece en algunas monedas) y después Urcela y Urcesa.

El ucleseño Pelayo Quintero Atauri lo deriva de Ocilis

y Antonio Marqués de Faria de Oculis, haciendo referencia a los ojos o nacimiento del afluente del río Bedija junto a Fuente Redonda.

Los árabes la denominaron Uqlīsh (أقليش).

Poblada desde tiempos prerromanos, tuvo gran importancia en tiempo de los árabes formando parte de la cora de Santaver de la que fue una de sus ciudades más importantes. Llegó a tener castillo, mezquita y termas. 

Su verdadera importancia la adquirió durante la Reconquista al ser la sede de la Orden de Santiago.

En 893 al-Fath ben Musa ben Dhi-l-Nun, de los Banu Di-l-Nun, al comprobar que no podía mantenerse durante más tiempo en Toledo, convierte a Uqlīsh en su residencia y capital del reino colindante. 

Hacia el año 896, al-Fath construyó, de nueva planta una alcazaba mora. En torno a ese año debió fortificar la ciudad que era independiente del califato de Córdoba. La ciudad tenía mercado y baños árabes, así como una mezquita con 23 metros de ancho. 

Al fallecer Musa ben Zennun, en 908, su hijo al-Fath hereda el señorío de Uqlīsh y le suceden su hijo Yahya y su nieto Fath ben Yahya, que fue destituido y enviado a Madrid.

En 984 vuelve a la familia de los Banu Zennun con Abd al-Rahmán ben Dhi-l-Nun (984-1018). 

En 1024 muere envenenado en el castillo el califa cordobés Muhámmad III que había huido de Córdoba a causa de una sublevación de sus nobles. 

En 1025 Ismaíl al-Záfir, señor de Uqlīsh, se proclama rey de la taifa toledana y sus dominios llegaron hasta Valencia y Córdoba. 

En 1085 Uqlīsh es ocupada por los cristianos, a raíz de la conquista de Toledo. Instalarían una guarnición, pues teóricamente pertenecía al patrimonio de al-Qádir ahora rey de Valencia (1086-1092). 

En octubre de 1086 se pierde por los cristianos a causa de la batalla de Zalaca.

En 1091 según la leyenda, Alfonso VI la adquiere como dote, al amancebarse con la princesa Zaida (nuera del rey Almutámid de Sevilla) sexta de sus esposas y que le dio un hijo varón, el príncipe Sancho Alfónsez. Leyenda e historia no siempre coinciden; Zaida (que luego se bautizó con el nombre de Isabel) fue una de las amantes o concubinas de Alfonso VI y murió de sobreparto. La pretendida dote no fue tal, sino el pago por adelantado que al-Mutámid de Sevilla envía al Alfonso VI para que custodie a su familia y le envíe socorros para defenderle del almorávide Yúsuf ibn Tašufín, que pretendía expulsarle del trono de Sevilla al igual que ya había hecho en Córdoba con su hijo Fath al-Mamún, el marido de Zaida.

En 1108 se produjo la batalla de Uclés o de los Siete Condes (en la cual murieron 3000 cristianos), y que supuso la derrota del ejército cristiano por las tropas almorávides de Tamim ben Yúsuf. En ella murió Sancho Alfónsez, único hijo varón de Alfonso VI de León. En 1157 pasa de nuevo a manos cristianas, al cambiarla Alfonso VII por Alicum con Muhámmad ibn Mardanís, más conocido para los cristianos como el rey Lobo de Murcia. 

El 12 de diciembre de 1163, Alfonso VIII, tutorado por Fernando II de León, la dona a la Orden de San Juan (Orden de Malta).

En 1174 (9 de enero en Arévalo), Alfonso VIII cedió la ciudad a la Orden de Santiago, siendo desde entonces la casa principal de la Orden, Caput Ordinis. Paralelo a esta cesión el convento de Uclés fue un lugar de formación para los hijos de los nobles. 

En 1179 el maestre, Pedro Fernández de Fuenteencalada, y el rey mejoraron la población de Uclés, al otorgarle a los nuevos pobladores un fuero (similar al de Sepúlveda) que hizo que creciese la población y sus términos.

En 1474 se nombró en Uclés como maestre de la Orden de Santiago a don Rodrigo Manrique. 

En 1475 hubo guerra por apoderarse de Uclés entre don Diego López Pacheco, segundo marqués de Villena, y don Rodrigo Manrique, penúltimo maestre de la orden de Santiago (1474-1476). A pesar de la resistencia ofrecida por el alcaide Pedro de Plazuela, partidario de don Diego, Rodrigo Manrique logró apoderarse no solo de Uclés sino también de la fortaleza. 

En 1479 Jorge Manrique, caballero de la Orden de Santiago, Trece y Comendador de Motizón (intervino en varias batallas durante las guerras civiles de Castilla) fue herido mortalmente en las proximidades del Castillo de Garcimuñoz (24 de abril de 1479), murió en Santa María del Campo Rus y recibió sepultura en la antigua iglesia del convento de Uclés junto a su padre. En su honor, hoy día, se celebran (en Garcimuñoz, Santa María del Campo Rus y Uclés) las jornadas denominadas «Triángulo manriqueño».

Tras dos siglos de luchas y disputas por conseguir la posesión del maestrazgo de Santiago, tras la muerte del último maestre, Alonso de Cárdenas (1493), los Reyes Católicos solicitaron al papa que les declarara administradores de la Orden, cargo que ejerció Fernando el Católico desde 1494 hasta 1516, fecha en que Carlos I unificó las Órdenes militares en la Corona. 

A partir de este momento, una vez que las órdenes militares dejaron de tener su misión por haber concluido la expulsión de los musulmanes con la reconquista de Granada en 1492, Uclés comenzó su largo y lento declive.

En 1528 se inician las obras del actual monasterio. 

En 1548 ya está construido el actual refectorio sobre las ruinas del antiguo cenobio. 

En 1567 Felipe II ordena que se derribe parte de la antigua fortaleza, y que se pasen las armas a la torre Albarrana, para proseguir las obras de la iglesia que se termina en 1602. 

En 1577 Felipe II pasa en el monasterio la Semana Santa e impulsa el desarrollo de las obras. En 1577 Alonso de Ercilla se hospedó en la villa de Uclés con motivo de su nombramiento como caballero de Santiago con fecha de 14 de diciembre. 

En 1621, durante el Siglo de Oro, el duque de Osuna cayó en desgracia y Francisco de Quevedo sufrió las consecuencias políticas del cambio, siendo encarcelado en el monasterio de Uclés y más tarde, aquejado de enfermedad grave, es llevado a su finca, la Torre de Juan Abad.

En 1809 (13 de enero) tuvo lugar una batalla en Uclés entre las tropas napoleónicas y españolas durante la guerra de Independencia. Los franceses, después de ganar la batalla, cometieron toda clase de tropelías en el pueblo y en el monasterio. Las casas y el monasterio fueron saqueados. Los monjes, cargados con angarillas y albardas, sufrieron mofa, los hombres degollados en la carnicería y unas 300 mujeres, primero fueron violadas y luego acallados sus clamores quemándolas vivas en la iglesia del pueblo.

En 1873, tras ser proclamada la Primera República Española, las órdenes militares religiosas fueron suprimidas en España y el papa agregó los territorios del priorato de Uclés a las diócesis vecinas por la bula Quo gravius.

Durante las dos primeras décadas del siglo XX, el monasterio se utilizó como colegio e internado de segunda enseñanza y más tarde pasó a noviciado y colegio de agustinos. 

Iniciada la guerra civil española, a finales de 1936 fue saqueado y destrozado interiormente por milicias confederales de la República, instalándose posteriormente en él un hospital provisional del bando republicano. 

Tres años después, una vez que el bando sublevado logra imponerse en el este de la península ibérica dominando prácticamente la totalidad del territorio nacional; el régimen franquista destina el monasterio temporalmente a cárcel para presos políticos. 

En octubre de 1949 recibe el alarde de seminario menor del obispado de Cuenca, con el nombre de Seminario Menor «Santiago Apóstol». Ya en la década de los 50 el Monasterio retomó su uso docente, como internado de enseñanza primaria regentado por clérigos.


sábado, 20 de febrero de 2021

La Iglesia de Uclés. Cuenca

 Entre los retablos laterales y el retablo mayor de la iglesia del monasterio de Uclés había dos sepulcros en arcosolios, uno del Infante Manuel y su esposa, y otro de dos de sus hijos.

 Manuel de Castilla (Carrión de los Condes, 1234 - Peñafiel, 25 de diciembre de 1283); infante de Castilla y León, hijo de Fernando III de Castilla, rey de Castilla y León, y de la reina Beatriz de Suabia. Fue el primer señor de Villena, Escalona, Peñafiel, Elche, Santa Olalla, Ágreda, Roa, Cuéllar, Chinchilla, Aspe y Beas. Fue alférez del rey (1258-1277) y mayordomo mayor (1279-1282), durante el reinado de su hermano Alfonso el Sabio, así como adelantado mayor de Murcia.

 En 1261 el Infante Manuel y su primera esposa, la Infanta Constanza de Aragón, ingresaron como familiares en la Orden de Santiago y decidieron sepultarse en su Casa Madre, el monasterio de Uclés, situado en la provincia de Cuenca.7 Su propósito era fundar una capilla y dotarla con cuatro capellanes en el Monasterio de Uclés, y recibir allí sepultura junto a su esposa.

 Sin embargo, está documentado que la capilla no llegó a construirse nunca y, a la muerte de los dos infantes, sus cadáveres recibieron sepultura, junto con el de su hijo Alfonso Manuel, fallecido en 1276, en el altar mayor de la iglesia del monasterio de Uclés, en el lado del Evangelio, en una sepultura rasa colocada en el hueco de la pared del presbiterio.

 Posteriormente, es posible que los sepulcros de los infantes fueran retirados del Altar Mayor y, según algunas fuentes, hoy día se encontrasen en la cripta situada debajo del templo, permaneciendo allí sin identificar, al igual que los restos de varios personajes notables que se encontraban sepultados en la cripta. No obstante lo anterior, es posible que los sepulcros fueran destruidos durante la Guerra de la Independencia, cuando el monasterio de Uclés fue desvalijado por las tropas francesas.

 En el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos existe un sepulcro que la tradición atribuye al infante Manuel de Castilla, hijo de Fernando III de Castilla. No obstante, en realidad ese sepulcro contiene los restos del infante Pedro de Castilla, hijo de Sancho IV y de la reina María de Molina, fallecido en 1319

 De las capillas funerarias adosadas en el lado de la epístola, la más cercana a la cabecera pertenecía al Adelantado de Cazorla Pedro Hurtado de Mendoza, hermano del Cardenal Mendoza. Hijos del Marqués de Santillana. Casa con Juana de Valencia que muere en 1522. Su marido en 1505 y no se enterrara en Uclés. Ambos fueron sepultados en el convento de dominicos de Benalaque, Guadalajara, aunque posteriormente sus sepulcros fueron trasladados a la iglesia de San Ginés de Guadalajara, donde serían destruidos en 1936, durante la Guerra Civil Española.

A continuación se encontraba la capilla del conde de Paredes. Pedro Manrique de Lara, II conde Paredes de Nava, hijo del maestre Rodrigo y hermano mayor del poeta Jorge Manrique. Conocida en los círculos santiaguistas como capilla del conde de Paredes. Sabemos por su testamento que Pedro Manrique la adquirió de manos del prior Juan de Velasco en torno a 1481. Pedro Manrique pensó en utilizar este espacio como panteón familiar, pues en sus mandas testamentarias dejó estipulado el traslado de los restos de su madre y hermanos difuntos sepultados en la e-mita de Santa María de la Peña en Segura de la Sierra, Jaén, así como los de su hermano Jorge, enterrado en el cuerpo de la iglesia conventual de Uclés.

No obstante, a pesar la idea del conde de Paredes de establecer el panteón de su linaje en la conventual santiaguista no llegó a consumarse.

La tumba de Jorge Manrique permaneció en la iglesia primitiva al menos hasta las primeras décadas del siglo XVII y en lo tocante a su madre y hermanos, parece que tampoco llegaron a Uclés.

Es muy posible que las causas que originaron este cambio de tendencia fuera el estrechamiento de las relaciones de los Manrique con los franciscanos, circunstancia que se tradujo en el patronato de diversos conventos de esta orden como el convento de Santa María de Corpus Christi o el de Nuestra Señora de la Misericordia en Paredes de Nava. En consecuencia, buena parte de la familia Manrique hasta el quinto conde de Paredes dispersó sus enterramientos entre ambos monasterios.

Coplas que hizo don Jorge Manrique a la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique, su padre.

Coplas que hizo don Jorge Manrique a la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique, su padre

Jorge Manrique, 1440-1479

            Pues aquel gran Condestable maestre que conoscimos tan privado, non cumple que del se hable, mas sólo cómo lo vimos degollado. Sus infinitos tesoros, sus villas e sus lugares, su mandar, ¿Qué le fueron sino lloros? ¿Qué fueron sino pesares al dejar?

            Don Álvaro de Luna, condestable de Castilla y todopoderoso señor al servicio de Juan II de Castilla, es decapitado en la plaza del Ochavo, junto a la Plaza del Mercado o Plaza Mayor de Valladolid en junio de 1453. Su rey Juan II de Castilla muere un año después. La pena y el arrepentimiento por su comportamiento con su sobre todo amigo don Álvaro son, al parecer, la causa de su muerte.

            Rodrigo Manrique de Lara es el padre en su sus primeras nupcias en 1431 con Mencia de Figueroa del que será el poeta Jorge Manrique, que queda huérfano a los cuatro años de una madre que siempre recordará. La segunda esposa de Rodrigo Manrique es desde 1469 Beatriz de Guzmán de los señores de Cañete en Cuenca. Rodrigo Manrique casa por tercera vez con Elvira de Castañeda Al año siguiente, en 1470, el propio Jorge Manrique casa con la hermana de su madrastra, doña Guiomar. Mencia de Figueroa, madre del Poeta, fue educada en un ambiente cortesano y culto. Era sobrina materna de Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana. Rodrigo Manrique de Lara es el primer conde de Paredes de Nava, Palencia, desde mayo de 1452. Nace en 1406 y muere en Ocaña, Toledo, el 11 de noviembre de 1476. Víctima, parece ser, de un cáncer que le devoró el rostro. Esta muerte es el hecho que lleva a su hijo a escribir sus Coplas en honor y honra de su padre, en la su villa de Ocaña vino la Muerte a llamar a su puerta.

            El lugar de nacimiento y de muerte del Poeta no está claro. Encontramos que  Jorge Manrique nace en Paredes de Navas, Palencia, señorío de su padre, o bien en la Segura de la Sierra, Jaén, cabeza de la encomienda de Santiago que administraba su padre. Maestre de la orden de Santiago entre 1474 y 1476. Jorge Manrique es en Cuenca señor de Belmontejo lugar que era señorío de su segunda madrastra. Señorío que se reintegra a los de titularidad de los señores de Cañete a la muerte del Poeta en 1479. Igualmente es señor de otro Belmontejo, sucediendo a su padre, en este caso en Ciudad Real, rebautizado como Villamanrique. Con su padre defiende los derechos de la princesa Isabel al Reino de Castilla en disputada con su sobrina Juana, hija de Enrique IV Defendiendo estos derechos muere en tierras conquenses del marqués de Villena, partidario de la princesa Juana. Podemos encontrar que muere participando en el asalto del castillo de Garcimuñoz. También que muere días después de ser herido en el asalto en la cercana localidad de Santa María del Campo Rus donde estaba su campamento. Parece mas cierto que muere al ser herido.

            En la Plaza Mayor de Santa María del Campo un monumento recuerda a Jorge Manrique y en el parque El Prado, donde se dice que Jorge Manrique instaló su campamento, hay un monolito que recuerda este hecho. También en este pueblo se ha creado un Centro de Estudios Manriqueños. Cuenta entre sus fondos libros, imaginarios retratos de Jorge Manrique y algunos autógrafos del poeta. Aquí se celebran en Abril las Jornadas Manriqueñas en las que participan Castillo de Garcimuñoz y Uclés. Jorge Manrique fue caballero de Santiago y su padre maestre de la orden de Santiago cuya monasterio principal y cabeza territorial era el monasterio de Uclés. A tres kilómetros de la población de Castillo de Garcimuñoz, en el camino llamado de la Nava, también un monolito con una cruz de hierro y una inscripción señala el sitio que se dice exacto donde Jorge Manrique cae herido.

            Las otras obras de Jorge Manrique están reunidas en un Cancionero Está formado por unas cincuenta composiciones breves, en su mayor parte de tema amoroso. Escribe también tres piezas burlescas Dos son las tituladas Coplas a una beoda y Convite que hizo a su madrastra. Obra en la que parece que su madrastra no era mucho de su querer.

            Por último, no sabemos con seguridad el lugar de nacimiento de Jorge Manrique y de su enterramiento y el de su padre en el monasterio de Uclés no queda nada.

            Para Rodrigo Manrique fue construido un sepulcro en alabastro en la iglesia del monasterio de Uclés, la cabeza descansaba en unas almohadas, en el canto de una de las cuales estaba grabada esta inscripción, Aquí yace muerto un hombre que vivo dejó su nombre. Puede leerse en algunas obras que tratan del enteramiento de Rodrigo Manrique que es que vivo queda su nombre.

            Al reconstruirse la nueva iglesia del monasterio desde fines del siglo XVI, el monumento funerario se cambió a un nicho del claustro. Tras sucesivas reformas no sabemos nada del paradero de los sepulcros de don Rodrigo y de don Jorge Manrique, que estuvo enterrado unos pasos más atrás de la tumba de su padre en Uclés.

            Don Rodrigo Manrique fue llevado a sepultar al Convento de Uclés, en el sitio que había señalado, y donde el Prior don Juan Velasco, su testamentario, hizo poner una cama de alabastro, como de una vara de alto, con un bulto de la misma materia, que representa este gran varón, y por haberse fabricado nueva Iglesia, está hoy en un nicho grande del claustro de aquella insigne casa. El bulto tiene vestido el manto capitular, con el hábito de Santiago. A los pies tiene un león y con ambas manos la espada que descansa sobre el cuerpo. Descansa la cabeza sobre dos almohadas

            En 1598, la tumba de Rodrigo Manrique estaba al bajar las gradas del altar y la de don Jorge estaba en mitad de la iglesia. El sepulcro de Rodrigo Manrique parece que a principios del siglo XIX aun estaba en el claustro de Uclés. La noticia del cráneo aparecido durante la guerra civil y atribuida a Jorge Manrique sin mayor fundamento fue difundida por un médico que residía en Uclés. Al final de la Guerra, el cráneo se perdió y hoy se desconoce el paradero de las sepulturas tanto de don Rodrigo como de don Jorge Manrique. Los Manrique abandonan el monasterio como lugar de enterramiento de su familia y parece que tampoco se preocupan de las sepulturas de don Rodrigo y de don Jorge Manrique. ¿Perdidas, destruida por los franceses en la Guerra de la Independencia o tal vez en manos de alguien que aprovecho las circunstancias para hacerse con ellas? Preguntas que valen para mucho Patrimonio del que ahora nada se sabe. Pudieran estar los restos del poeta y su padre en la cripta de la iglesia donde se enterró a los Priores del Monasterio.

viernes, 23 de octubre de 2020

En torno a Uclés. Cuenca

 

LA IMAGEN DEL PODER NOBILIARIO EN CASTILLA. EL ARTE Y LAS ÓRDENES MILITARES EN EL TARDOGÓTICO. OLGA PÉREZ MONZÓN. Universidad Autónoma de Madrid, 2007

 La drástica reforma emprendida en el conjunto a partir del siglo XVI promovida más por un “deseo de modernidad” que de “necesidad” otorga un gran protagonismo a las fuentes documentales para evocar el pasado medieval de Uclés.

 Dignidades santiaguistas eligieron el templo del convento de Uclés como ámbito fúnebre.

Las capillas de Juan Hurtado de Mendoza y de los priores Juan de Velasco[1] y Hernando de Santoyo, junto con la del maestre Manrique, se alineaban en el hastial del evangelio, el único espacio disponible debido a la situación meridional del claustro.

Todas corresponden al siglo XV, se cubren con bóvedas de crucería o techumbres de madera y se aderezan con retablos, imágenes, alhajas y sus correspondientes bultos funerarios.

La capilla Mendoza tenía una bóveda de crucería simple de una clave y un retablo dedicado a la Pasión y Nuestra Señora del Rosario.

La de Juan de Velasco, una bóveda de terceletes de nueve claves y un retablo de San Miguel.

La de Hernando de Santoyo una techumbre de madera con sus vigas pintadas y un retablo de la Concepción, trasladado a mediados del siglo XVI a la sacristía.

 

La principal fue la del maestre Rodrigo Manrique, comendador de Segura y conde de Paredes. El ámbito fúnebre estaba centralizado por una tumba de alabastro con bulto funerario y epitafio alrededor de la tapa sepulcral señalando sus victorias militares y la fecha de su fallecimiento, 1476. Poco más sabemos de este sepulcro que, desde los primeros años del siglo XVI, figuraba en el centro del presbiterio. El abandono de la capilla Paredes, en el lado del evangelio, coincide con su empleo como escenario de las tomas de posesión santiaguistas documentándose tres sillas destinadas a este cometido en su recinto. Pensamos que estos usos podían verse entorpecidos por el monumento tumular procediéndose a su traslado a la cabecera del templo. Los órganos del coro llevaban su rúbrica heráldica: «… órganos pequeños bien obrados que el conde don Rodrigo Manrique maestre de la dicha horden, dio a la dicha iglesia». Archivo Histórico Nacional, OOMM, libro 1063c, folio 3.

JUAN ZAPATA ALARCÓN. EL ANTIGUO CONVENTO DE UCLÉS (1468-1528).

 https://www.researchgate.net/publication/290995770_El_antiguo_convento_de_Ucles_1468-1528_Caracteristicas_espaciales_y_evolucion_arquitectonica_La_iglesia_y_sus_capillas_funerarias

El archivo general de la Orden de Santiago en Uclés. Historia de su emplazamiento y fábrica (1170-1872). María del Pilar Calzado Sobrino, 2012.

El archivo aún permanecía custodiado en la cámara del castillo cuando ocurrieron los disturbios por el Maestrazgo de la Orden.

Al morir el Maestre Juan Pacheco, en el año 1474, los Reyes Católicos lograron que el Papa les concediese la administración temporal de la Orden (el Maestrazgo no pasaría a la corona hasta 1499).

Las casas de San Marcos y Uclés convocaron Capítulo de forma independiente y eligieron sendos Maestres: Alonso de Cárdenas en León y Rodrigo Manrique en Castilla. Por esto, la Orden se dividió. Rodrigo Manrique luchó al lado de los Reyes en Alcaraz, en contra de Alonso de Cárdenas y del Maestre de Calatrava. Uclés estaba en poder de Alonso de Cárdenas, por lo que Rodrigo Manrique lo cercó. Finalmente, el alcaide entregó la fortaleza, que había sufrido grandes daños. “(…) cercaron la fortaleza y convento de Uclés, y con ingenios y pólvora derribaron los edificios; y finalmente se apoderaron de esta casa”.

 

II CONGRESO DE HISTORIA DE ALBACETE, año 2000. AURELIO PRETEL MARÍN. La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del Marquesado de Villena.

 

AURELIO PRETEL MARÍN LA CONSOLIDACIÓN DE UNA OLIGARQUÍA. LINAJES DE ALBACETE A FINALES DE LA BAJA EDAD MEDIA, 2001.

 

Sancho de la Plaza que acompaña a Alfonso de Cárdenas, Comendador Mayor de la Orden de Santiago y luego Maestre[2],  en su huida a Aragón  parece ser el padre de Miguel Sánchez de la Plaza que era natural de Tribaldos y escudero del prior Juan de Valencia en 1460.  

Pedro de la Plazuela era escudero tambien del prior Juan de Valencia en la misma fecha. Llegando a ser alcaide de Uclés en 1476.

Los hermanos Juan y Fernando de Torremocha también servían al prior Juan de Valencia en 1443 y 1445,

Su descendiente Diego de Torremocha fue criado del prior Fernando de Santoyo en 1495 y su secretario.

Martín Sánchez  de Villar de Cantos, cabecilla isabelino en Albacete, casa primero con una hija de Juan Soriano, que ya fue mayordomo del marqués Juan Pacheco y siguió al servicio de su hijo. Otra hija de Juan Soriano se había casado con Gonzalo de La Plazuela, vecino de Chinchilla e hijo del señor de Carcelén, linaje que asciende con los Pacheco.

Martín Sánchez de Villar de Cantos casa en segundas nupcias con una Barrionuevo, de un linaje importante, aunque pechero, que asciende en Chinchilla tras el triunfo de los Reyes Católicos.

Juan Soriano fue mayordomo del príncipe Enrique (1448), de Juan Pacheco (1450-1452) y después de su hijo Diego López Pacheco.

 Pedro de La Plazuela fue caballero, al parecer de origen villano, que se avecindó en Chinchilla en 1440. Tal vez fue hijo o hermano de Alonso González de La Plazuela, conocido servidor de Juan Pacheco, o de Juan González de La Plazuela, alcaide de Villena y Jorquera, a quien sucedería en este último cargo. Pedro vivió en Chinchilla y con la protección del marqués de Villena compró el señorío de Carcelén. Como comendador y alcaide de Uclés, se negó a obedecer a Rodrigo Manrique, diciendo "que no conoscia otro maestre sino al marqués de Villena”. Atacado por fuerzas de Manrique, que contó con ayuda de su yerno, don Pedro Fajardo, y tomó fácilmente la indefensa villa, rendiría el castillo después de un largo cerco, en el que los ejércitos de los dos contendientes pugnaron por entrar en la plaza cercada.

Pedro de La Plazuela sería asesinado junto a Miguel Ruiz de Tragacete por vecinos de Jorquera e Iniesta hacia 1476.

Martín Sánchez de Cantos -o de Villar de Cantos- casó con una hija del secretario de éste Juan Soriano, que tenía otra hija casada con Gonzalo de Plazuela, en la guerra civil se puso claramente a favor de los reyes, sublevando la villa de Albacete en colaboración con otros vecinos, y protagonizando alguna acción de guerra (luego magnificada) junto con su cuñado, el hidalgo Álvaro de Montoya, casado con su hermana Catalina de Cantos.

Aquello le valió convertirse no sólo en uno de los hombres más ricos de Albacete (de hecho, ya lo era con anterioridad), sino en el factótum de la villa en el último cuarto de este siglo. Una segunda boda con una Barrionuevo aún contribuirá a esta posición. Ver

 A. Pretel Marín. La consolidación de una Oligarquía. Linaje de Albacete a finales de la baja Edad Media, 2001.

Hacia el año 1338, Don Juan Manuel separó las tierras de Montealegre y Carcelén, para entregarlas a su hijo Don Sancho Manuel, para asegurar la independencia económica de su hijo y un medio de vida y que se ocupara de la repoblación y organización del cultivo de estos territorios, lo cual hizo con musulmanes del vecino reino valenciano.

 

Don Juan Manuel tuvo dos hijos ilegítimos con Inés de Castañeda, hija de Diego Gómez de Castañeda, I señor de las Hormazas, y de Juana de Guzmán:

 

Sancho Manuel de Villena (1320-1347),2​ adelantado mayor de Murcia, alcaide de Lorca, señor de Carcelén y de Montealegre y ricohombre de Castilla.

 

Enrique Manuel de Villena (1337-Peñafiel, 1390). Contrajo matrimonio con Beatriz de Sousa. Fue el I conde de Seia, I señor de Cascais, IV señor de Montealegre en Albacete, III de Belmonte en Cuenca y de Meneses-Meneses de Campos- en Palencia.

 Los herederos de Doña Constanza, hija de Sancho Manuel, venden sus dominios y, en el 1453 Pedro de la Plazuela, alcalde de Jorquera compró Carcelén.

 En 1516, Don Gonzalo de la Plazuela (hijo de Pedro de la Plazuela) fundó el mayorazgo de Carcelén, el cual durante esta época tenía unos niveles de población bajos y sus características no favorecían un desarrollo de la actividad agrícola al estar rodeado de la poderosa villa de Jorquera, donde residían los titulares del Mayorazgo.

 En 1591, don Cristóbal de la Plazuela era el señor de la villa y agregó algunas tierras al mayorazgo que había heredado de su familia.

 Hacia 1727, el ultimo heredero de la familia de la Plazuela, Don Joseph Bernardo Coello de Rivera Sandoval y la Plazuela, conde La Ventosa, fallece sin descendía, iniciándose una nueva pugna por la titularidad del señorío de Carcelén.

 https://es.calameo.com/books/000266401abd515e6fcc5

 El condado de La Ventosa fue creado por Felipe III mediante Real Decreto del primero de mayo de 1617 y Real Despacho de 20 de mayo de 1618 a favor de Pedro Coello de Ribera y Zapata de Cisneros, caballero de Calatrava, octavo señor de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero[3], y señor de La Ventosa, mitad de Caracena y de Carcelén y Valdeganga[4] en Albacete por derecho de su mujer, su sobrina segunda, Constanza de Sandoval y Coello. Los condes tenían casa abierta en La Ventosa[5], en Cuenca y en Madrid.

 El concesionario del condado de La Venosa, señor de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero, estaba casado con Constanza de Sandoval y Coello, décima señora de la villa, castillo y jurisdicción de La Ventosa, mitad de Caracena del Valle y señora de  Carcelén y Valdeganga en Albacete, novena nieta de Alfonso Ruiz de Sandoval que fue primer señor de La Ventosa desde 1340 por privilegio de Alfonso XI a quien sirvió en Tarifa. Unos años antes de la creación del condado de La Ventosa fue creado el marquesado de Caracena del Valle por Felipe III el 12 de febrero de 1606 a favor de Juan Alonso de Sandoval, señor de Caracena del Valle[6].

 Juan Bautista Hurtado de Sandoval y Quiñones, séptimo señor de las villas de La Ventosa, señor en parte de Caracena y Guarda Mayor se la Ciudad de Huete y su Tierra, muere en 1546. Casa con Francisca Sánchez de Cuenca y Pisa, vecina de Huete,- que se la encuentra como hija del segundo conde Priego por lo que sería tía materna de su marido-; originaria del Reino de Galicia. Padres de Gutiérrez de Sandoval, sucesor en la Casa como octavo titular de La Ventosa, de Juan Hurtado de Sandoval que casa en Cuenca con María de Tamayo, de Hurtado, de Pedro, Fernán y de Elvira de Quiñones que casa y sin descendencia con su pariente de los Montalbo llamado Fernando de Ribera y su sobrino materno por los Sandoval que es el séptimo señor de Villarejo de la Peñuela en la Tierra de Huete y de Cabrejas y Valmelero en la Tierra de Cuenca, Regidor Perpetuo de Huete y casa después con Luisa Zapata, hermana del conde de Barajas[7], de María, Mencia y Catalina monjas en el Rosal de Priego, y de Isabel de Sandoval-Sánchez de Cuenca y Pisa- a Isabel la encontramos con los apellidos Sanchez de Cuenca y Pisa que serian los de su madre en otras genealogías de los señores de La Ventosa-que casa con su pariente por los Montalbo Perafán de Ribera[8], sexto señor de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero, y son los padres de diez hijos. Entre ellos Constanza de Sandoval que casa con su tío materno el octavo señor de La Ventosa y Fernando de Ribera Coello Sandoval que casa en primeras nupcias con su tía materna Elvira de Quiñones, hermana de Isabel la madre de Fernando. Hermano de Constanza y de Fernando es Alonso de Ribera Coello y Sandoval, señor de Moncalvillo, cuya hija Isabel funda el convento de Carmelitas Descalzas de Huete de San José en 1588, traslado a Cuenca en 1603[9].   Fernando de Ribera Coello Sandoval que muere en 1580 y es enterrado en la iglesia de Villarejo de la Peñuela y su segunda mujer Luisa Zapata, hermana del primer conde de Barajas, son padres de Pedro Coello de Ribera Sandoval Zapata, señor de Villarejo, Cabrejas y Valmelero, primer conde consorte de La Ventosa por su matrimonio con Constanza de Sandoval, su sobrina segunda por los Sandoval, décima señora de La Ventosa, hija de Juan de Sandoval, noveno señor de La Ventosa, y de su mujer y pariente por los Coello del señorio de Montalbo llamada Luisa Coello de Mendoza y de la Plazuela, hija de Violante Coello, hija del cuarto señor de Montalbo, que casa con Cristóbal de la Plazuela, señor de Carcelén y Valdeganga en Albacete. Con sucesión en los condes de La Ventosa, señores en parte de Caracena, señores de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero y de Carcelén y Valdeganga. Recordemos que una hija de los cuartos señores de Montalbo y tía materna de Luisa Coello de Mendoza y de la Plazuela casa con casa como se ha escrito antes con su pariente Diego de Guzmán y son los padres del cuarto señor de Cervera. Carcelén fue en el siglo XV del primer señor de Villarejo de la Peñuela, hermano del cuarto señor de Montalbo que recibe de su madre el señorio de la Villarejo de la Peñuela en la Tierra de Huete con Cabrejas y Valmelero en la Tierra de Cuenca.          

Juan de Sandoval, noveno señor de La Ventosa, señor en parte de Caracena y Guarda Mayor de la Ciudad de Huete y su Tierra. Casa con su prima de los Coello de Montalbo Luisa Coello y de la Plazuela. La encontramos como hija de Violante Coello, hija de los cuartos señores de Montalbo, que casa con Cristóbal de la Plazuela, señor de Carcelén y Valdeganga. Lope de Haro dice que es hija de Francisco Coello de Mendoza y de Luisa de Salazar

 Juan de Sandoval y Luisa Coello de Mendoza, novenos señores de La Ventosa, son padres de Constanza y de Luisa. Constanza de Sandoval, décima señora y primera condesa de La Ventosa, señora en parte de Caracena, señora de Carcelén y Valdeganga por derecho de su madre. Casa con Pedro de Ribera Coello Sandoval Zapata, su tío segundo como primo hermano del padre de Constanza de Sandoval. Pedro de Ribera Coello Sandoval Zapata es el octavo señor del Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero y por su mujer señor de La Ventosa, señor en parte de Caracena, señor de Carcelén y Valdeganga y luego primer conde de La Ventosa. Francisco Coello de Mendoza, hermano de Luisa Coello de Mendoza, casa con Luisa de Salazar, señores de las villas de Carcelén y Valdeganga en Albacete. Padres de María Coello de Mendoza que es prima hermana de Constanza y deja a su prima Carcelén y Valdeganga.

En 1733 Don Francisco Verástegui de Baldua y la Plazuela, señor de Alpera, se acredita como legítimo heredero y añade Carcelén a su señorío de Alpera.

 En 1727, el ultimo heredero de la familia de la Plazuela, José Bernardo Coello de Rivera Sandoval y la Plazuela, ultimo conde La Ventosa de la línea principal y tercer nieto de los primeros condes, fallece de niño. Se inicia pleito por la titularidad del señorío de Carcelén. En el 1733, Francisco Verástegui de Baldua y la Plazuela, señor de Alpera en Albacete, se acredita como legítimo heredero y añade Carcelén a su señorío de Alpera. Gonzalo de la Plazuela, fundó Vínculo y Mayorazgo de Carcelén en 1516 en virtud de facultad Real de 1515, en cabeza de su hijo único Cristóbal y sus descendientes legítimos, y por falta de estos, su sobrino don Francisco Berástegui, hijo de su hermana Isabel que casa con Pedro de Verástegui, Alcayde de Chinchilla. Carcelén fue en el siglo XV como ya se ha escrito del primer señor de Villarejo de la Peñuela que es el bisabuelo paterno del primer conde de La Ventosa.

 Carcelén, siendo una villa cuya única fuente de riqueza era la agropecuaria y que sus mejores tierras pertenecían a los señores, provocó que el descontento ciudadano fuese en aumento, hasta que en 1773 la población inicia un pleito para autorizar que los vecinos pudieran comprar la jurisdicción de la villa, lo que hace que los vecinos pudieran ser al fin dueños de sus propios destinos, a pesar de que las mejores tierras siguen quedando en mano de la casa nobiliaria.

 En 1833, se establece una nueva división administrativa del territorio nacional, donde Carcelén queda integrada en la actual Albacete.

 Francisca de Montealegre y Novoa, hija del comendador Juan Ruiz de Montealegre y de Teresa de Novoa, casó con Francisco de Verástegui, capitán del marqués y señor de las salinas de Fuentealbilla. Su hijo Pedro, que fue alcaide de Chinchilla, y luego de Ayllón, y después de la guerra será gobernador y capitán por el marqués en Belmonte, Alarcón y demás posesiones que éste mantenía en aquel obispado, estaría casado a finales de siglo con Isabel de La Plazuela.

 Otro Pedro Verástegui casaría más tarde con Mencía de Mendoza, hija de Francisco Pacheco, señor de Minaya, y de su esposa María de Alarcón, y otro, o el mismo, con Margarita de Calatayud, hermana del señor de El Provencio.

 Un Francisco Verástegui será corregidor por el marqués de Villena en las tierras que éste conservaba todavía a comienzos del siglo XVI.

 El Martín de Verástegui que tiene acostamiento en Albacete en 1506 pudiera ser un hijo o un hermano de éste, aunque sin duda alguna sería un segundón de poca posición.

 Pedro de Verástegui cedería las salinas a Felipe I1, recibiendo a cambio el señorío de Alpera y un juro de 2.000 ducados en Sevilla.

 Los Verástegui fueron capitanes y alcaides del marqués de Villena y muy relacionados con los pequeños nobles al servicio de éste.

 Uno de ellos, probablemente Francisco de Verástegui, casado con Francisca de Montealegre y Novoa, nieta del bachiller Miguel Ruiz de Tragacete, señor de Montealegre, fue agraciado por parte de Pacheco con las rentas de las ricas salinas de Fuentealbilla, pero perdió la vida en el Cerco de Uclés peleando con las tropas de don Pedro Fajardo y Rodrigo Manrique. Francisca de Montealegre, viuda de Juan de Guzmán, contrajo nuevas nupcias con Francisco de Verástegui, hombre de Diego López Pacheco, marqués de Villena

 Aún en la misma guerra, su hijo Pedro, casado con la hija de Pedro de La Plazuela, señor de Carcelén, que fue alcaide de Uclés y será asesinado por su fidelidad al marqués de Villena, será alcaide en Chinchilla por un breve período a comienzos de 1479, pero fue perdonado y pudo conservar las citadas salinas, que se convertirán en propiedad familiar.

 http://palomatorrijos.blogspot.com/2018/03/compra-del-senorio-de-montealegre-por.html

 

JUAN DE MONTEALEGRE, COMENDADOR DE ALEDO. EDUARDO MÉNDEZ APÉNELA

 

http://palomatorrijos.blogspot.com/2016/03/pacheco-y-castillo-en-la-manchuela-de.html

 Un Juan de Barrionuevo, puede que sea el Juan de La Encina Barrionuevo que en 1488 asiste a la jura de los privilegios municipales por los Reyes Católicos.

 De Juan de Barrionuevo sabemos que adquirió propiedades en Pétrola y en Vete, donde sus descendientes fundarán mayorazgos.

 Francisco Barrionuevo tomará vecindad en Chinchilla el 28 de septiembre de 1493, y se declarará vecino llano.

 A comienzos del siglo XVI sabemos de Juan de Barrionuevo, que tiene acostamiento en la villa de Almansa en 1506, y a Tomás de Barrionuevo que es arrendador de tercias en Chinchilla.

 Desde fines del XV, los Barrionuevo están entre las principales familias de Chinchilla, donde Juan actuará como representante del concejo en la corte, aunque será acusado de varias corruptelas y de malversación de los dineros públicos por la comunidad de hombres buenos pecheros

 http://palomatorrijos.blogspot.com/search?q=Barrionuevo

 

 



[1] La Estatua yacente del prior Juan de Velasco, natural de Tarancón y contemporáneo de los Reyes Católicos, se encontraba en el panteón, pero en la actualidad está en la iglesia conventual. Juan de Velasco fue prior de Uclés  de 1472 a 1492. Pedro de Velasco, comendador de Reina en 1440, logró colocar como prior de Uclés a su hijo Juan de Velasco en torno a 1472. Juan de Velasco fue prior de Uclés (1472-1492), habiendo sido antes soprior de Montalbán (14641472). Su hermano Pedro de Velasco fue alcaide de Belinchón, nombrado por Rodrigo Manrique, para pasar después a comendador de la Zarza, donde se mantuvo su hijo del mismo nombre entre 1494 y 1513. Se documenta, además, a Alonso Martínez de Velasco como cura de Villamayor en 1494, aunque desconocemos su parentesco con los anteriores Poder y parentesco en la nobleza santiaguista del siglo XV. Miguel Rodríguez Llopis, 1996. Don Juan de Velasco debió nacer hacia 1420 y murió en 1494, se le ha venido considerando como natural de Tarancón pero bien pudiera ser natural de Santa Cruz de la Zarza. Ayuntamiento de Santa Cruz de la Zarza. Fundación de la iglesia de Santiago.

[2] Señor de la Puebla del Maestre. Córdoba u Ocaña, c. 1423 – Llerena (Badajoz), 1.VII.1493. Último maestre de la orden de Santiago. No cabe duda de que el papel del maestre y de su orden constituyó una contribución decisiva a la victoria final de 1492; por ello, Fernando el Católico le concede la villa de la Puebla del Maestre y otras. Fue el último gran servicio que el maestre prestó a los reyes. Murió en Llerena en julio de 1493 a la edad aproximada de setenta años. Inmediatamente después, la corona asumió la administración del maestrazgo, como de hecho ya había ocurrido con el de Calatrava y enseguida tendría también lugar con el de Alcántara. Alonso de Cárdenas, de su matrimonio con Leonor de Luna, dejó una sola hija, Juana de Cárdenas, que contrajo matrimonio con Pedro de Portocarrero, señor de la villa de Moguer y de Villanueva del Fresno. Fue su única hija legítima. Tuvo, además, otros dos hijos naturales: Pedro de Cárdenas, comendador de Hornachos, y Leonor de Cárdenas. Rodrigo Martínez de Luna Albornoz. Gran Castellán de Amposta en Aragón y prior de San Juan en Castilla y León tuvo con María de Tordesillas: 1º a Juan Martínez de Luna, Prior de San Juan. 2º a Rodrigo Martínez de Luna,  Arzobispo de Santiago. 3ª a Doña Juana que en 1442 renunció en favor de su tío paterno Don Álvaro de Luna, padre del Condestable, todos sus derechos para después de su muerte. 4ª Leonor Martínez de Luna casó con Don Alonso de Cárdenas, último maestre de Santiago.

Juan Martínez de Luna III (p. m. s. XIV-1383), I señor de Cornago, de Illueca, Alfaro, Jubera, Almonacid, Cañete y Pola. Era hijo de Juan Martínez de Luna II y María Pérez de Gotor. Tenía tres hermanas, entre ellas Contesina y Eva, y un hermano, Pedro de Luna, que luego se convertiría en el antipapa Benedicto XIII de Aviñón. Participó en la expedición contra Cerdeña y la guerra contra la república de Génova, pero también mantuvo importante vínculos en el reino de Castilla. En 1367 estuvo en la batalla de Nájera junto a Enrique de Trastámara, pretendiente al trono castellano, pero cayó prisionero en manos de las tropas de Pedro I y fue trasladado a Sevilla junto con otros nobles. Tras la victoria del trastámara, que subió al poder como Enrique II, recibió las villas de Alfaro, Cornago, Jubera y Cañete. Al poco tiempo, además, lo hizo su mayordomo. Murió en 1383, al igual que su esposa, y los restos de ambos fueron sepultados en la capilla de san Pedro Mártir de Calatayud. Contrajo matrimonio en dos ocasiones. Con Teresa Ximenes de Urrea, hija de Juan Fernández de Urrea, señor de Biota, y de Sibilia de Anglesola. Falleció en 1355. Tuvo por hijos a Juan —alférez del infante Fernando—, Jimena y María, los cuales heredarían la mayor parte del patrimonio familiar.

Con Teresa de Albornoz, sobrina de Gil Carrillo de Albornoz, cardenal y legado en los Estados Pontificios. Tuvo por hijos a Pedro —arzobispo de Toledo—, Rodrigo Castellán de Amposta y Álvaro, señor de Juvera y padre del futuro condestable Álvaro de Luna. Un documento de 1389 y situado en el Archivo de la Audiencia de Zaragoza, habla de otros tres hijos: Martín, Teresa y Violante. Para Francisco de Moxó, además, habría que sumar a la lista a Aldonza. Este historiador también cree que el matrimonio con Teresa de Albornoz tuvo lugar en torno a 1367, siguiendo las estimaciones de fray Justo Pérez de Urbel, quien lo había situado en un rango que iba desde 1359 hasta dicha fecha.

[3] Doña Luisa Zapata, hermana del primer conde de Barajas, que casó con D. Fernando de Ribera Cuello, Señor de Villarejo de la Peñuela, de quien tuvo á D. Pedro Cuello de Ribera que sucedió en la casa y estado de Villarejo, primer Conde de la Ventosa por merced del Católico Rey D. Felipe III, y á D. Juan Zapata de Ribera. Esta es la ascendencia de Doña Luisa Zapata. Juan Zapata Osorio, quinto Señor de las villas de Barajas y el Alameda, hijo primogénito y sucesor de Joan Zapata y de doña Leonor Osorio Cuello-natural de Jaén-, su mujer casó con doña Maria de Cisneros, su prima hermana, hija de don Juan Giménez de Cisneros y de doña Leonor Zapata, su mujer, y de su matrimonio tuvo ocho hijos, que son los siguientes: D. Francisco Zapata de Cisneros, que sucedió en la casa y fue primer conde de Barajas; D. Gabriel Zapata, D. Juan, D. Pedro, D. Benito, D. José; doña Leonor Zapata, que casó en la ciudad de Avila con Pedro Álvarez Serrano, de quien tuvo á D. Alvaro Serrano y á D. Juan Serrano Zapata, y á D. Vicente Zapata; y doña Luisa Zapata, que casó con D. Fernando de Ribera Cuello , Señor de Villarejo de la Peñuela, de quien tuvo á D. Pedro Cuello de Ribera, que sucedió en la casa y estado de Villarejo, primer Conde de la Ventosa por merced del Católico Rey D. Felipe III, y á D. Juan Zapata de Ribera. Diccionario histórico, genealógico y heráldico de las familias ilustres de la monarquía española. Luis Vilar y Pascual. 1859-1866. Luis Vilar y Pascual fue cronista y rey de armas de la reina Isabel II.

[4] La campana restaurada más antigua y valiosa de la iglesia parroquial de la Purísima Concepción de Valdeganga se llama Santa Teresa y data del año 1640, es de bronce y fue donada por el primer Conde de la Ventosa.

[5] En lo alto de la población se puede ver lo que queda del castillo llamado Castel-Caído. Sólo quedan restos de sus cubos circulares en las esquinas y algo de sus muros. En la plaza permanece el Rollo o Picota de Justicia del XV ó XVI sobre una basa de gradas.

[6] Elenco de Grandezas y Títulos Nobiliarios Españoles. Instituto Salazar y Castro, Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

[7] Los señores del Villarejo de la Peñuela y su palacio renacentista. Dimas Pérez Ramírez. Archivero diocesano de la catedral de Cuenca.

[8] Testamento de Perafán de Ribera, vecino de Huete, marido de Isabel de Sandoval, nombrando sus herederos legítimos a sus hijos Perafán, Hernando, Constanza e Isabel de Ribera. Archivo Histórico de la Nobleza, 1583. PRIEGO, C.2, D.40.

[9] En el año 1603, la venerable madre Isabel de San José funda el convento de Carmelitas Descalzas de Cuenca. A este convento se traslada el de Carmelitas de Huete fundado en 1588 tambien por la madre Isabel de San José. Isabel de San José nace en Moncalvillo el siete de marzo de 1562 y es hermana del venerable padre fray Alonso de Jesús María, carmelita descalzo en 1586 y tres años menor, fallecido en 1638. Isabel de San José es la primogénita de Alonso de Ribera Coello y Sandoval, tío paterno del primer conde de La Ventosa, y de su mujer Juana Hinestrosa y Guzmán, señores de Moncalvillo, y de las casas de La Ventosa y Lerma. Era sobrina de siete monjas que habían profesado en el convento de clarisas de Huete, llamado de la Misericordia, también fundación de los Sandoval. Isabel de Sandoval, luego Isabel de San José como heredera de sus padres estaba acordado su matrimonio con su primo hermano Juan de Sandoval, hermano del primer conde de La Ventosa, hermanos lo dos de la que será madre María de Cristo. Isabel  no aceptó por tener determinado hacerse religiosa. En 1588, conseguidas las licencias, se fundan las Carmelitas Descalzas de Huete en unas casas que pertenecían a la familia de la fundadora situadas cerca de la ermita de San Gil. La madre de la fundadora, Juana Hinestrosa y Guzmán, ya viuda y de edad avanzada, estaba en Moncalvillo al cuidado de María de Sandoval, prima hermana de Isabel, luego monja con ella con el nombre de María de Cristo. En el año 1603, ingresa en el Carmelo de Cuenca la madre de Isabel de San José. El convento de Carmelitas Descalzas de Cuenca estaba junto a la iglesia de San Pedro de Cuenca, ahora  Ronda Julián Romea. Fue  Adquirido por la Diputación y restaurado por completo. Ahora es sede del Museo de Arte Contemporáneo Antonio Pérez y de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El convento del Carmelo Descalzo de Cuenca se encuentra ahora en la carretera de Cuenca a Nohales. En el Carmelo de Cuenca entraron dos hermanas del segundo conde de La Ventosa y de su hermano el tercer titular, María y Ana, y otras dos del señor de Villares del Saz, sus parientas. María toma el nombre de María del Espíritu Santo. Murió de edad temprana, abreviando en pocos años muy crecidos ejemplos; dejó mucho en el siglo y tan de veras que no conoció al mundo sino para despreciarlo, pues fue religiosa la más humilde y olvidada de sí misma. Ana, que con el nombre de Agustina también entró en el Carmelo de Cuenca, y enfermando gravemente en el noviciado quiso su hermano el conde sacarla para que en su palacio se curase mejor, porque la amaba mucho, pero a los pocos días murió. Isabel de San José Murió el veintiséis de enero de 1648, a los ochenta y cinco años y sesenta de carmelita. Isabel de Ribera Sandoval e Hinestrosa, natural de Moncalvillo, que en 1588 fundó el convento de Carmelitas Descalzas de Huete y después lo trasladó a Cuenca, donde murió con fama de santidad. Reforma de los descalzos de nuestra señora del Carmen. Fray Manuel de San Jerónimo, 1710.

jueves, 21 de mayo de 2020

Algunas notas sobre la presencia de la Orden Militar de Santiago en tierras de la provincia de Cuenca


PEDRO ANDRéS PORRAS ARBOLEDAS LA ORDEN DE SANTIAGO EN EL SIGLO XV LA PROVINCIA DE CASTILLA, 1997.


Organización municipal y gobierno de una ciudad señorial castellana en el siglo XIII: el caso de Uclés. Milagros Rivera Garretas, 1985. 


La instalación de la Orden de Santiago en la ciudad de Cuenca data de 1177.

Alfonso VIII le da unas casas en el alcázar.

Cinco años más tarde ya se había constituido el nuevo hospital de redención de cautivos.46

A fines del siglo XV, poseía una casa de morada, con su granero y bodega; en las afueras una iglesia dedicada al apóstol Santiago en buen estado y un edificio ruinoso.

Su fuente de ingresos eran algunos diezmos de cereal, monopolios y mercedes de almudes, pero la más importante era la derivada del arrendamiento de numerosas heredades despobladas, diseminadas por todo el alfoz conquense  como 

Arcos- de la Sierra?, de la Cantera?, 

Tondillos-Tondos-, 

Castellar, 

La Moraleja, 


Berrechina, 

Abengamar,?

Torres defensivas como la Torre de don Alonso, Torre de Morant, Torre de la Dehesa, torre de Abengomar y Torre de Borrachina, entre otras, marcan la jurisdicción de la ciudad medieval de Moya.

Moya fue repoblada en el 1210 y en 1211 fue cedida a la Orden de Santiago que funda Hospital para redención de cautivos.




Torre de don Alfonso, La finca Torre de Don Alonso abarca los términos municipales de Fuentelespino de Moya y Landete.

Mijares, 

Torre Renera. Talayuelas y Casillas de Ranera. Fue poblada por la Orden de Santiago. En 1617 figuraba como posesión del Hospital de Santiago de Cuenca.
La denominada Torre Ranera se alzaba sobre una roca en el lugar denominado Fuente Ranera, apartada de la población, quedando de ella restos de su cimentación.



Villar del Hierro y 

Palmero-Villar de Olalla-



Estas rentas en 1525 alcanzaron el cuarto de millón de maravedíes.


En la provincia de Cuenca los términos redondos estaban en manos de los hospitales de Alarcón y Cuenca

El hospital de Alarcón dominaba en 

Arcas, 

Tondillos, 

Castellar, 

La Moraleja, 

Torre del Aceite-también llamada Torrebuceit-, 

Berrachina, 

Abengamar, Torre de don Alfonso, 

Mijares, 

Villar del Hierro, 

Palmero y 

Torre Renera, lugar éste último que se intentó poblar sin éxito en el siglo XIII.

El hospital de Alarcón poseía las heredades de 

Alamesón-Villarejo de Periesteban-, 

Torrecilla, Municipio de Sotorribas.

Casasola, Ciudad de Cuenca

La Presa y 

Pozo de los Freires. 

El prior de Uclés tenía los términos de 

Buenamesón, 


Torreluenga, ahora una finca  en Pozorubio de Santiago. 


Fuente Redonda en Uclés

El comendador de Uclés tenía las heredades de 

Villalba y 

Carrascosilla- ahora despoblado cerca de Huete-

El convento  de Uclés tenía la propiedad dehesas y heredades 

Buenamesón 

Torreluenga 

Fuente Redonda, 

Rozalén, 

Saelices, 

Villarrubia, 

Villamayor 


Gúzquez en Villamayor de Santiago


Ganada Uclés en 1157, seis años más tarde fue donada a la Orden de San Juan, la cual parece que no repobló el lugar, por lo que, al fin, en 1174 pasó a manos de la de Santiago.

En 1179 el maestre don Pedro Fernández acometió la repoblación, dándole el fuero que caracterizaría a todo el Priorato del mismo nombre,

Pronto se hubo de formar la comunidad de villa y tierra, en la que a fines del siglo XV se incluían diez aldeas. Estas aldeas son Tarancón, Saelices, Rozalén, Moraleja, Villarrubio, Tribaldos, Almendros, El Acebrón, Fuente de Pedro Naharro y Torrubia-del Campo-.

Enclavada en tierras de pan llevar, la Encomienda de Uclés contaba con los lugares, además de los citados, 

de Cabeza Mesada, El municipio se encuentra situado en una llanura de la comarca de La Mancha y linda con los términos municipales de Horcajo de Santiago, al este, en la provincia de Cuenca, y Santa Cruz de la Zarza, al norte y Corral de Almaguer, al sur y oeste, en la de Toledo. 

El río Riánsares, afluente del Cigüela, pasa por el municipio, recorriendo el término de noreste a suroeste. Se fundó durante la reconquista tras la derrota de Alfonso VI, en la batalla de Uclés. Las huestes cristianas que huyeron por la vega del Riánsares, fundaron a sus orillas un castillo que sería feudo de la familia Albornoz.

Los Reyes Católicos, en el último tercio del siglo XV, durante el gran maestrazgo de don Alonso de Cárdenas, conceden a la población el título de Villa, erigiéndose el rollo como testimonio de su nueva jurisdicción.


Villalba 


Carrascosilla, de los que sólo el primero estaba poblado.


Entre Ocaña y sus aldeas-Villatobas, Chozas Nuevas, Chozas Viejas, El Aljibe, Ocañuela, El Corral y El Prado, éste cerca de Ontígola- y Uclés, estaba Santa Cruz de la Zarza que en 1253 recibió sus aldeas Villaverde-y Paraconsol-, Villarejo Seco- localidad del municipio de Villar de Olalla.

Castillejo de Albuher, Castillo de Tajo en Villamanrique de Tajo. En referencia al castillo que existió en el paraje conocido como Castillo de Albuher destruido en el Siglo XV.


Testiellos 

Villar del Sauco y Villarejos en Santa Cruz de la Zarza