Enclaves de
poblacion que tuvo el término municipal de Saelices
La
desaparición de Señoríos y Mayorazgos junto con la nueva división
administrativa provincial de Javier de Burgos en el año 1833 modificaron
cualitativa y cuantitativamente la extensión y el trazado del mapa de lo que
fue la Intendencia de Cuenca. La nueva provincia recibe veintidós poblaciones
de la Orden Militar de Santiago pertenecientes a la Intendencia de Toledo ya
que la Orden pertenecía al partido de rentas de Ocaña. Algunas de estas
poblaciones fueron las villas de Uclés,
Pedro Muñoz, Mota del Cuervo, Fuente de Pedro Narro, Villarrubio, Tribaldos,
Tarancón, Saelices y la ciudad de
Rozalén.
La
repoblación de Saelices tuvo lugar durante el asentamiento cristiano del alfoz
de Uclés. Un
grupo de repobladores medievales se asentó sobre las ruinas de la antigua
Segóbriga en el
cero llamado Cabeza de Griego y
formaron un núcleo de población al que llamaron Cabeza del Griego. Dice en su
Crónica General el obispo Ximénez de Rada de su rey Alfonso VIII que llenó de gentes los yermos. Esta pequeña
población desaparece y sus habitantes se asientan en lo que es el actual
emplazamiento de Saelices. A mediados del XIV, en el año 1357, se le concede a
Saelices el privilegio de villazgo dependiente de la jurisdicción de la Orden
de Santiago de Uclés. En el año 1557, Saelices figura como aldea independiente
de la villa de Uclés. Dentro del actual casco urbano se han encontrado restos
de construcciones romanas.
Los
encaves de población localizados en el término municipal de Saelices los podemos
localizar en tierras regadas por el río Cigüela. La ciudad celtibero romana de Segóbriga
está cerrada por el sur por el cauce del Cigüela.
Nos
encontramos en tierras de la Celtiberia de Cuenca, profundamente romanizadas
que luego fueron de la orden Militar de Santiago.
En
este enlace se puede consultar la Bibliografía existente sobre Segóbriga.
Los
enclaves de población de los que no ocupamos en el término municipal de Segóbriga
son la Casa de la Corona, Las Casas de Luján y el conocido como Castillo
de Saelices o Castillejo que fue el
centro de un coto redondo.
En
el libro publicado en 2019 por la Diputación Provincial de Cuenca titulado
Cuenca, Castillos y Fortalezas se puede leer sobre el Castillo de Saelices con
un importante y novedoso estudio arqueológico.
Restos de poblamiento en el
término municipal de Saelices
No ocupamos de,
La Casa de La Corona
Aparece
como una casa fuerte, un Castillejo,
en el paraje conocido como La Corona a en la carretera que desde Saelices nos
lleva a la ciudad celtíbero romana de Segóbriga y a Villamayor de Santiago.
Encontramos
el paraje conocido como La Corona muy cerca de la carretera CM-310 que lleva desde Saelices a la ciudad
celtibero romana de Segóbriga y a Villamayor de Santiago, pasado el desvió
hacia Almonacid del Marquesado. A pocos metros del acceso a Segóbriga está la
Casa de la Corona.
Siguiendo
por la CM-310, a unos 3 kilómetros de la Casa de la Corona, se encuentran las
Casas de Luján. Las podemos junto al cruce de la CM-310 con la CM-311 que lleva
a Puebla de Almenara.
No
se han hallado restos de habitación en superficie. Se encuentra en estado de
ruina.
La Casa de Luján
La
Casa de Luján está junto a la carretera CM-310 que partiendo de Saelices lleva
al yacimiento arqueológico de Segóbriga y a Villamayor de Santiago. Se encuentra
Segóbriga cinco kilómetros antes de llegar a la Casa de Luján. Encontramos la
Casa de Luján junto al cruce de la CM-310 con la CM-311 que lleva a Puebla de
Almenara.
Está
situada junto al cauce del río Cigüela en los parajes de tierra y monte conocidos
como Casa Luján. La Casa de Luján es ahora restaurante y casa rural.
Unos
dos kilómetros antes de llegar a La Casa de Luján, en el kilómetro 10 de la
carretera CM-311 que lleva a Puebla de Almenara, dos enclaves con el nombre de
Casa. Son la Casa Fontela y la Casa Nevero. Estan junto a la Cañada Real de
Jábaga. Junto a esta Cañada está el Pozo Plaza. En tierras de Rozalén del Monte
y Uclés la Cañada de Jábaga que viene de la serranía de Cuenca recogía el
ganado trashumante de la Cañada que venía de Molina de Aragón en Guadalajara,
atravesando también la serranía de Cuenca.
En
el kilómetro 67 de la CM-310, unos 3 kilómetros antes de llegar a La Casa de
Luján, en el paraje llamado Barranco
Ezequiel podemos ver restos de una casa sin que se indique su nombre en la
cartografía del Sigpac. Esta cartografía
es la referencia para la localización de los enclaves de los que en este
trabajo nos ocupamos.
Las Casas de Luján
son un conjunto de casas de labranza del siglo XVI que en el siglo XVIII
pertenecieron a la reina Isabel II. Podemos ver en la fachada de la Casa
destinada a restaurante y casa rural, Hospedería Casas de Lujan, un escudo con
la cruz de la Orden de Santiago.
A
un escaso medio kilómetro antes de llegar a La Casa de Luján encontramos restos de casas y dependencias de labor
pertenecientes a la Casa de Luján. Los restos de estas casas se encuentran en
el kilómetro 65 de la carretera CM-310. Eran las casas donde se encontraba la
Vaquería de La Casa de Luján.
http://palomatorrijos.blogspot.com/2013/05/carrascosa-del-campo-cuenca.html
http://palomatorrijos.blogspot.com/2013/04/carrascosa-del-campo-cuenca.html
http://palomatorrijos.blogspot.com/search/label/Carrascosa%20del%20Campo
Desde Segobriga la Calzada Romana iba a Uclés y desde aquí a Complutum, Alcalá de Henares. Otro tramo llegaba a Opta, Huete, y a Ercávica, la ciudad romana situada junto a Cañaveruelas con imponentes vistas al Embalse de Buendía. Desde Ercávica seguía la Calzada hasta Segontia, Sigüenza. En Segontia enlazaba la que venía de Mérida, Emérita Augusta, y pasando por Toletum, Toledo, y Complutum se dirigía a Cesaraugusta, Zaragoza. Para seguir recorrido hasta Francia. Segóbriga estaba unida con Cartagena por una Calzada por la que se transportaba el Lapis Specularis sacado de las minas situadas en torno a Segobriga al puerto de Cartagena, Carthago Nova, y desde aquí a Roma. Es la Ruta del Cristal de Hispania.
https://www.viajesporcastillalamancha.es/rutas/id99-lapis-specularis-el-viaje-del-cristal-romano.html
El Coto Redondo de Castillejo
El
núcleo poblacional de Castillejo estaba formado por las casas de los ocupados
en las actividades agrícolas y ganaderas que se desarrollaban en sus tierras Se
encuentran las tierras del Castillejo junto a la ciudad celtibero romana de
Segóbriga- Parque Arqueológico de Segóbriga- y la ciudad celtibera de Fosos de
Bayona de la que nada está a la vista. El
Castillo de Saelices, centro del coto redondo, se pudo levantar sobre un
anterior asentamiento romano o tal vez sobre alguna construcción celtibera
anterior. Podría ser que el lugar tambien fuera aprovechado por musulmanes
hasta la Reconquista. Sobre Castillejo y las construcciones que ahora podemos
ver en sus tierras se vuelve a escribir
más adelante.
El Castillo de Saelices
Citado
como Castillo de Saelices o como Castillo de Luján por encontrarse situado
en las inmediaciones de los parajes de Saelices denominados Casa Luján y Rasero
de Luján. También citado como el Castillejo por ser el centro de esta
extensa finca.
El
Castillo de Saelices, cuyas ruinas vemos ahora, podemos suponer que fuera
levantado sobre la estructura de una casa fuerte anterior y puede que sobre
alguna otra construcción que podría remontarse a la
época romana. Por sus trazas el Castillo parece ser una construcción del siglo
XVI cuando la propiedad de la casa fuerte y sus tierras pasa de la Corona a la
de Gaspar Ramírez de Vargas.
En 1571, Felipe II intercambia la
propiedad de Castillejo que está en la Corona, tras su posesión por la familia Carrillo
de Albornoz Acuña en el siglo XV, con Gaspar Ramírez de Vargas- regidor de
Madrid-
por el pozo salinero del río Gormellón entre Atienza y Sigüenza, Guadalajara.
No sabemos de cuando es exactamente la apariencia actual del Castillo de
Saelices y si se debe a su nuevo propietario o fue a la Corona. Puede extrañar
que casi a fines el siglo XVI los nuevos propietarios levante un castillo
aunque ya han desaparecido las luchas nobiliarias y no es el lugar donde se
asienta el Castillo un lugar de relevante importancia estratégica y militar.
El Castillo es el centro de unas
tierras de importante aprovechamiento agrícola y ganadero por sus recursos
naturales y no paree que aquí residieran sus propietarios. Pudiéramos tal vez
hablar de un castillo palacio a modo de finca de recreo
El
Castillo de Saelices se localiza entre las ciudades celtibero romanas de
Segóbriga y Fosos de Bayona en
tierras regadas por el río Cigüela y los arroyos que a él lleven sus aguas. Son
tierras profundamente romanizadas y con restos de villas en las inmediaciones
de Segóbriga.
Era
el Castillo de Saelices, en su origen una Casa Fuerte, el centro del
asentamiento de Castillejo. Es por ello que hablamos ahora de un despoblado de
Saelices. El núcleo poblacional de Castillejo estaba formado por las casas de
los ocupados en las actividades agrícolas y ganaderas que se desarrollaban en
sus tierras. A unos 40 kilómetros de Castillejo podemos visitar el actual
pueblo de Paredes. Fue la rica heredad de Paredes en su origen una casa fuerte
y coto redondo del alfoz de la tierra de Huete. Importante posesión como el
asentamiento de Castillejo de los Carrillo, primos de los de apellido Carrillo que
son señores y conde de Priego en Cuenca, y luego de sus descendientes los Carrillo de
Albornoz y de los Carrillo de Albornoz y Vázquez de Acuña.
La
heredad de Paredes en la jurisdicción de Huete era término particular cerrado
con una superficie de unas dos mil hectáreas. En el siglo XV, era señorío de
Teresa Carrillo de Albornoz es hija de Gómez Carrillo de Castañeda y de Urraca
de Albornoz, hija del quinto señor de Albornoz. Teresa Carrillo de Albornoz
casa con Lope Vázquez de Acuña. Padres del primer duque de Huete señor de
Castillejo por compra en la segunda mitad del siglo XV.
Es
el despoblado de Castillejo homónimo de otros despoblados situados en tierras
de Carrascosa del Campo, Alcázar del Rey y Valparaíso de Abajo. Recuerdan los
parajes denominados actualmente Castillejo los asentamientos que se formaron en
torno a un pequeño enclave defensivo. Estos enclaves dominaban desde posiciones
en altura vías estratégicas de comunicación como fueron los caminos
prerromanos, las calzadas y luego las cañadas trashumantes.
El
Castillo de Saelices se levanta sobre una loma que domina el río Gigüela. Este
Castillo junto con el de Torrebuceit en Villar de Águila son dos enclaves
prácticamente desconocidos, como otros muchos, en las tierras de Cuenca.
Torrebuceit en manos particulares ha sido restaurado. En este año 2020 estan
previstas obras de consolidación del Castillo por la Diputación de Cuenca.
El
Castillo actual es de estilo renacentista y plateresco es uno de los edificios
más interesantes y peculiares de Castilla al combinar elementos defensivos con
otros nada militares como son el pequeño espesor de los muros o sus troneras
decorativas. Estas características constructivas ponen de manifiesto que más
que finalidad defensiva su construcción, posiblemente sobre una posible casa
fuerte y pequeña fortaleza anterior, responde más a unos usos residenciales por
parte de sus propietarios. El Castillo era de planta pentagonal alargada con
foso rodeando la fortaleza salvo en el lado oeste. Sus muros eran de sillería
con seis torreones y unas torrecillas que flanqueaban la puerta existente en el
muro norte. El Castillo tiene
dos entradas -una frente a la otra- y cuenta con foso salvo en su lado oeste.
Es de propiedad particular y su estado
es de ruina progresiva.
Se encuentran las ruinas del
Castillo de Luján rodeadas de prados y montes lo que da una idea de los
recursos que hicieron de Castillejo un propiedad importante para los sus dueños
los Carrillo de Albornoz y luego para los Carrillo de Albornoz y Acuña en
tierras que contaban con las aportaciones de agua del río Cigüela. Las imágenes
del SIGPAC confirman como se describe Castillejo a mediados del siglo XVIII:
“paraje con fortaleza, molino harinero, batan, dehesa-coto redondo- de bellota
y hierba con todos sus aprovechamientos de leña, caza y agua”, y un siglo
después “como un bosque de encinas con restos de fortaleza”.
La
construcción del Castillo de Luján parece posterior al año 1550 cuando ya
estaba la Casa Fuerte de Castillejo en manos de sus nuevos dueños tras su venta
por Felipe II tras ser comprado por sus abuelos los RR.CC a los Acuña. En 1571,
Felipe II intercambia Castillejo por el pozo salinero de Gormellón, situado
entre Atienza y Sigüenza, con Gaspar Ramírez de Vargas- regidor de Madrid- que
desde este mismo año es en las tierras de Cuenca dueño igualmente de Acebrón y de
Villarrubio, antes de la Orden de Santiago, y de Solera de Gabaldón, pasando
estos señoríos a sus herederos por Mayorazgo.
A
mediados del siglo XV es dueño del Castillejo de Saelices Lope Vázquez de Acuña
y Carrillo de Albornoz, duque de Huete, Cuenca, y conde de Viana-Viana de
Mondejar-, Guadalajara desde 1474. Camarero mayor de Enrique IV y tenente de la
fortaleza de la ciudad de Huete desde 1464. Guarda mayor de la ciudad de Huete
y su tierra, Camarero mayor de la cámara de las armas del rey y perteneciente
al Consejo Real. Caballero de la Orden de Santiago y Comendador de Mérida,
Badajoz, en la Orden de Santiago.
Lope Vázquez de Acuña no pudo tomar posesión de su
ducado de Huete por la oposición de los habitantes del lugar, que querían que
la ciudad siguiera siendo de Realengo. Más tarde, tuvo que renunciar al ducado
en 1476, en concierto de sumisión a los Reyes Católicos entregando la ciudad de
Huete a la Corona, por haber sido partidario y apoyar la candidatura de Juana
la Beltraneja en la Guerra Civil por la sucesión a la corona de Castilla. Los Títulos
de López Vázquez de Acuña quedan sin efecto cuando Lope de Acuña entrega la
ciudad de Huete, su fortaleza y aldeas a los Reyes Católicos en 1477 y 1478. El
condado de Viana y el ducado de Huete revierten a la Corona y nunca más se
volvieron a conceder, hasta que en 1909, Alfonso XIII, rehabilita el ducado de
Huete en la persona de Alfonso de Bustos y Ruiz de Arana, descendiente de Lope
Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz.
El primer duque de Huete es dueño de Castillejo y su
fortaleza, del término y castillo de Anguix y del llamado por Lope Vázquez de
Acuña Castil de Acuña en Huelves. Sabemos que el Castil de Acuña en 1494 aun
estaba en pie. De 1494, Al corregidor de
Huete que guarde una ejecutoria referente a derribar la fortaleza de Huelves,
llamada por Lope Vázquez "Castil de Acuña". Las propiedades de
Lope Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz estaban todos en la Tierra de
Huete.
Lope Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz casa con
Maria de Mendoza, de los Mendoza que son señores de Cañete en Cuenca. El
matrimonio tiene casa en Huete junto a las Casas de Ayuntamiento, la Torre del
Reloj y la Puerta de Almazán de la Muralla y
hace capilla para su enterramiento en el desaparecido monasterio de San
Francisco, del que quedan algunas ruinas a la entrada de la ciudad de Huete. Fundado
en el siglo XIII. Desde el siglo XVI, estaba situado a extramuros de la ciudad
de Huete. Podemos ver lo que queda de este edificio en las inmediaciones de la
estación de ferrocarril de Huete. Sus dependencias fueron en el siglo XIX, tras
la Desamortización, ocupadas por una fábrica de Harinas. En la actualidad, los
propietarios y el Ayuntamiento de Huete han llegado a un acuerdo para su
rehabilitación y la instalación en sus dependencias de infraestructuras
culturales. Hasta comienzos del siglo XVI el convento de San Francisco estaba a
situado frente al Monasterio de Jesús y María. Luego ocupado por Monjas
Clarisas Franciscanas.
Los Acuña fueron dueños de varias casas en la ciudad
de Cuenca. Unas son las llamadas
Casas del Cardenal- del cardenal de San Eustaquio y antes obispo de Sigüenza,
hermano de Teresa Carrillo de Albornoz-, otras las situadas en el barrio de San
Pedro, propiedad de Lope Vázquez de Acuña y su mujer Teresa Carrillo de
Albornoz y frente a las del Cardenal otras tres propiedad del primer duque de
Huete, hijo de Teresa Carrillo de Albornoz y Lope Vázquez de Acuña. El primer
duque de Huete ordenó la venta de las Casas del Cardenal y de las otras
adyacentes. El documento de venta se firma el 31 de diciembre de 1483 en la
fortaleza de Castillejo, Saelices.
En 1483, Lope Vázquez de Acuña y
Carrillo de Albornoz, el que fue duque de
Huete, dona los lugares de Viana
de Mondejar y las fortalezas de Castillejo y Castel de Acuña en Huelves, a su
hijo Lope Vázquez de Acuña y Mendoza. Tres años más tarde, en 1487, Lope
Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz funda mayorazgo con la fortaleza de
Castillejo para su hijo Lope Vázquez de Acuña y Mendoza. Siete años más tarde,
en 1494, Lope Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz entregó su mayorazgo a su
hijo Lope de Acuña y Mendoza y a su mujer María de Contreras. Cinco años más
tarde, en 1499, Castillejo y su fortaleza- casa fuerte- fueron comprados por
los Reyes Católicos a los Vázquez de Acuña. En 1485 era alcaide de Castillejo
Pedro de Isla en nombre de Lope Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz. En
1499 lo era por la Corona Pedro Patiño de la Flor, vecino de Huete y veedor de
la despensa de la Reina Isabel y de su hijo el príncipe Juan. En 1508 era
tenente y alcaide de Castillejo por la Corona Diego Hurtado de Mendoza, señor y
marqués de Cañete y Guarda Mayor de la Ciudad de Cuenca, primo de los Vázquez
de Acuña. Diego Hurtado de Mendoza podía disponer de pastos de agostadero para
su ganado en el término despoblado cercano a la fortaleza de Castillejo.
En
el siglo XIV era Castillejo señorío de Alfonso Martínez de Huete,
alcaide de la fortaleza de Huete, cuyos hijos lo venden a Pedro Carrillo el
Viejo.
Pedro
Carrillo el Viejo fue señor, como lo fue el propio Alfonso Martínez de Huete,
de la mitad de Anguix-ahora
en Guadalajara y antes de la Tierra de Huete, luego señorío de sus nietos los
Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz-, de Villares del Saz y Torre del
Monje-luego de los Albornoz y desde 1440 de los señores de Priego - y en la tierra de la ciudad de
Cuenca de Cervera.
Suceden por compra a Pedro Carrillo el
Viejo en sus señoríos de Castillejo y de Anguix los Vázquez de Acuña y Carrillo
de Albornoz. Anguix estará uno años en manos de la Corona y Enrique IV por merced
Real lo concede a los Vázquez de Acuña y Carrillo de Albornoz. Siguen
Castillejo y Anguix en manos de sus descendientes.
En
1571, cuando la corona intercambia Castillejo, se describe que la propiedad
contaba con una fortaleza dotada de vieja artillería y una campana. Tambien
tenía la propiedad un molino harinero y un batán sobre el río Cigüela. A ello
añadir los montes plantados de encinas que producen bellotas, pastos de yerbas
para ganados, tierras para cultivo de trigo, aprovechamiento de colmenas y de
los carrizos de las riberas del río Cigüela. Igualmente la propiedad disponía
del aprovechamiento de caza, pesa y monte. Sabemos que disponía de derechos de
alcabalas sobre lo que en Castillejo se vendiera y que Castillejo era titular
de una escribanía. El propietario de Castillejo tenía derecho sobre las penas
de cámara y sobre el quinto de los ganados que entrasen a pastar. Castillejo se
intercambia con su jurisdicción civil y criminal. En
1599 entre los bienes propios de la Ciudad de Huete estaba Castillejo. En el siglo XVII se describe el
coto redondo de
Castillejo como paraje con fortaleza, molino harinero, batan, dehesa de bellota
y hierba con todos sus aprovechamientos de leña, caza y agua. En el censo
de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla del siglo
XVI que publica Tomás González en 1829, el asentamiento de Castillejo aparece
con una población de 6 habitantes. En
1830, se describe Castillejo como despoblado en la provincia de Cuenca, parido
judicial de Huete, término jurisdiccional de Saelices. En él existe una casa
fuerte y un grande monte. En 1833, los jueces de la Real Chancillería de
Granada deciden que la jurisdicción de Castillejo se integre en la jurisdicción
de Uclés. En 1850, Castillejo es citado en la descripción que del cercano
Villarrubio hace Pascual Madoz en
su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de
Ultramar. Villarrubio es igualmente de los Ramírez de Vargas y sigue en sus
descendientes. A mediados de siglo XVII era presbítero del lugar de Castillejo
el licenciado don Julián Saiz de Torrecilla.
Cuando el fin
de los señoríos en la primera mitad del siglo XIX,
Castillejo pertenecía con El Acebrón, Villarrubio y Solera de Gabaldón al Mayorazgo
de los condes de Atares y condes de Albarreal al emparentar con mujeres de la
Casa de los duques de Rivas, primos de
los condes de Bornos. Conde de Atarés en Huesca y de
Alba Real-Albarreal de Tajo en Madrid.
Francisco
Javier de Villanueva y Pérez de Barradas, X conde de Atarés y V conde de Alba Real por su madre de la casa
de los VII marqueses de Peñaflor en Jaén. Casa con María del Rosario de Zayas
Arias de Saavedra de la casa de los duques de Rivas por su apellido Arias de
Saavedra y pariente de la VIII marquesa consorte de Peñaflor. Le sucedió su
hijo Francisco de Villanueva y Zayas Arias de Saavedra, 1810-1855, XI conde de Atarés y VI conde de Alba
Real, casa primero con su doblemente pariente por los Barradas por los
Saavedra, prima segunda, Inés Pérez de Barradas y Arias de Saavedra, hija de
Juan Bautista de Barradas, VIII marqués de Peñaflor, y de su primera
esposa y pariente de costado Ángela Arias de Saavedra de la Casa de los duques
de Rivas, como era la madre y la suegra del contrayente. Viudo, casa con Josefa
Partt de la Presa. Le sucedió, de su primer matrimonio su hijo, Juan Bautista
de Villanueva y Pérez de Barradas, 1835-1904, XII conde de Atarés, VII conde de Alba Real.
Francisco
de Paula de Villanueva y Cañas Sanz de Latrás, nacido en 1757 y muerto en 1833, IX conde de Atarés, IV conde de Alba Real. Casa en tres
ocasiones. Con María Luisa Pérez de Barradas y Fernández de Henestrosa, hermana
de la VII marquesa de Peñaflor. Con
Casó con María Manuela de Magallón y Armendáriz. Sin descendientes. Con Casó
con María Ana de Altarriba y Azcún. Sin descendientes. Le sucedió el hijo de su
primer matrimonio.
Los
condes de Atarés pleitean en 1832, poco tiempo antes de las Leyes supresoras de
Mayorazgos y Señoríos de 1837, ante la Chancillería de Granada con los
labradores del despoblado de Castillejo. Los jueces de la Chancillería
resuelven el pleito integrando Castillejo en la jurisdicción de Uclés. Este pleito permite conocer que a
principios del siglo XIX es Castillejo ya un despoblado, aunque siguen en
explotación sus tierras.
A finales del siglo XVI, el
primer señor de Castillejo- denominado como descampado-, tras su venta por La
Corona, señor de Villarrubio, Acebrón y Solera de Gabaldón es Gaspar Ramírez de
Vargas y Robres, regidor perpetuo de Madrid. Sus antepasados tuvieron a su
cargo la Alcaldía de los Alcázares Reales de Madrid desde el siglo XV.
Gaspar Ramírez
de Vargas y Robres desciende del segundo hijo de Diego Ramírez que a fines del
siglo XIII era alcaide y tenente de Madrid por Alfonso X el Sabio. De Gaspar Ramírez
de Vargas y Robres descienden los marqueses de Flores en Avila que son señores
de Castillejo y demás lugares de Cuenca. Al acabar sin sucesión natural los
marqueses de Flores sus primos los condes de Bornos
serán propietarios de Castillejo e la segunda mitad del siglo XVIII como
descendientes de un Juan Ramírez, hijo mayor de Diego Ramírez. El primogénito
de Diego Ramírez es Juan Ramírez de quien desciende en el siglo XV Francisco
Ramírez de Oreña que con su segunda mujer Beatriz Galindo son padres del
bisabuelo paterno del primer y segundo conde de Bornos.
Pero los condes de Bornos pierden la posesión de Castillejo, Villarrubio,
Acebrón y Solera de Gabaldón que han tenido en el siglo XVIII a favor de sus
parientes los de apellido Gaitán de Ayala que son condes de Villalba y condes de Villafranca de Gaitán estando esos
dos títulos en el siglo XVIII en la casa de los duques de Abrantes. Manuel Bernardino de Carvajal y Zúñiga,
duque de Abrantes, que vive entre 1739 y 1783, es el titular, entre otros,
de estos títulos. El segundo hijo de
Diego Ramírez es otro Diego Ramírez de quien es sexto nieto Gaspar
Martinez de Vargas de quien descienden los marqueses de Flores.
En
el siglo XVI, Gaspar Ramírez de Robres
Tobar y Vargas Cárdenas era hijo y
heredero de Juan Ramírez de Robres y Tobar,
secretario del rey Carlos I, y de Ana de Vargas y Cárdenas. Juan Ramírez de Robres y Tobar Acrecentó con
facultad Real de 11 de Mayo de 1512 el antiguo mayorazgo de su casa, por
escritura que otorgó en Segovia á 24 de Junio de 1514. Casó con Doña Ana de
Vargas y Cárdenas, hija de Bernardo Perez de Vargas, y de Doña Guiomar de
Cárdenas; y tuvo 6 hijos y 3 hijas, siendo el mayor D. Gaspar Ramírez, que
sucedió en el mayorazgo. Era muerto en el mismo año de 1522. Su esposa vivía en
15 de Junio de 1562, en que otorgó escritura pública, agregando unas casas, que
había comprado, contiguas á la principal de su mayorazgo, que estaban en la
Parroquia de San Nicolás de esta Villa.
Hermano
de Gaspar Ramírez de Vargas es Alonso Ramírez de Vargas que casa con María de
Cepeda. Pasó á Indias, en donde sirvió con título de Capitán en la
conquista de Filipinas. Casó en la Ciudad de San Salvador de la Provincia de
Guatemala con Doña María de Cepeda, hija de Gomez Diaz de la Reguera, é Isabel
Cotilla; y procreó en ella dos hijos llamado Don Gomez Ramírez de Vargas y Don
Antonio Ramírez de Vargas, regidor y alcalde ordinario de Guatemala, y dos
hijas llamadas Marina y Ana.
De los hijos de Gaspar
Ramírez de Vargas y de Mayor de Mendoza y Luna, el mayor don Bernardo, sucedió en la Casa, y para el
segundo don Alonso, se creó otro mayorazgo en 1578. No casa y no deja hijos.
Gaspar
Ramírez de Vargas era
bisnieto paterno de Alvaro Ramírez, alcaide de
los alcázares reales de Madrid, y nieto paterno de Luis Ramírez de Robres, alcaide de Madrid y San Torcaz
Gaspar
Ramírez de Vargas casa con Mayor de Mendoza y Vozmediano, hermana del IV señor
del Fresno de Torote en Madrid. Este y su hermana María son bisnietos del
primer señor de Fresno de Torote llamado Juan Hurtado de Mendoza, señor en Madrid de Colmenar y Fresno de Torote y
en Guadalajara de Cardoso de la Sierra y el Vado. Hermano del primer
duque del Infantado y del Gran Cardenal Mendoza. María de Mendoza y Vozmediano
es nieta materna de los III señores de Flores, en Avila.
Gaspar Ramírez de
Vargas y su mujer Mayor de Mendoza y Vozmediano son padres de Bernardo Ramírez
de Vargas y Mendoza, sucesor en el señorío de sus padres. Casado con Catalina
Nieto de Zúñiga Palomeque y Cabeza de Vaca, II marquesa de Flores Dávila.
Padres de Mayor Ramírez de Zúñiga y Vargas, fallecida en 1645, III marquesa de
Flores Dávila y señora de Castillejo, Villarrubio Acebrón y Solera de Gabaldón.
Casa con Antonio de la Cueva y Córdoba hijo de los duques de Alburquerque y
hermano del VII duque de Alburquerque. Padres de Pedro de Zúñiga de la
Cueva y Ramírez, primo hermano del duque de Alburquerque, IV marqués de Flores
Dávila y siguiente titular en los señoríos de su Casa. Casado en primeras
nupcias con Mencia Lucía de Portugal Melo y Villena,
hija del primer marqués de Vellisca en Cuenca, Francisco de Melo de Portugal y Castro,
en Portugal primer conde de Assumar. Era
el marqués el Vellisca Virrey de Sicilia, Aragón y Cataluña. Busca el marqués
de Vellisca consolidar su presencia
en tierras de Cuenca con el matrimonio de otra de sus hijas con el titular de
los señoríos de Montalbo, el Hito y Villar de Cañas. Apenas casada muere Mencia
en 1650, un año antes que su padre. Casa después el IV marqués de Flores Dávila
con Francisca
de Silva Mendoza Manrique de Lara, X marquesa de Aguilar de Campoo en Palencia,
XIV condesa de Castañeda en Cantabria, condesa de Buelna en Asturias, IV
marquesa de La Eliseda en Cáceres, dueña del oficio de Canciller Mayor de
Castilla. Es el primogénito Antonio Fernando Manrique de la Cueva Silva y
Zúñiga, XV conde de Castañeda, XI marqués de Aguilar de Campoo, V
marqués de Flores Dávila, V marqués de la Eliseda, conde de Buelna, Canciller
mayor de Castilla, señor de las casas y estados de Manrique. Casa en
Madrid en 1688 con Catalina Girón y Sandoval hija de Gaspar Téllez-Girón y
Sandoval, V duque de Osuna. Sin hijos. A la muerte sin hijos de los V marqueses de Flores
Dávila sigue en el marquesado de Flores Dávila una prima en cuarto grado del V
titular. Es esta Petronila de
Zúñiga y Palomeque, VI marquesa de Flores Dávila pero ya no señora de
Castillejo, Villarubio, El Acebrón y Solera de Gabaldón, Son el V marqués de
Flores Dávila y su sucesora y prima la VI marquesa descendientes ambos del III
señor de Flores Dávila. A ella sucede otro primo de nombre Ignacio Antonio,
descendiente igualmente de los III señores de Flores Dávila. Es este Ignacio
Antonio de Guzmán y Zúñiga Alarcón y Toledo, II marqués de Almarza. Sigue así el título de marqués de Flores Dávila
unido al de marqués de Almarza, Soria. En el siglo XVIII sus titulares serán
también marqueses de Cerralbo y condes de Alba de Yeltes y Villalobos. El XII,
XIII, XIV y XV titulares del marquesado de Flores Dávila son también condes de
la Oliva de Gaitán, Es doña Margarita de Aguilera y Narváez la actual y
XIX marquesa de Flores Dávila desde 1988.
Han sido los marqueses de Flores Dávila
hasta el quinto titular en la segunda mitad del siglo XVII señores de
Castillejo, Villarrubio, Acebrón y Solera de Gabaldón. El quinto titular del
marquesado de Flores muere sin dejar
hijos y sigue el siglo XVIII en sus señoríos de Cuenca, no así en el marquesado
de Flores Dávila, sus parientes los duques de Abrantes de Portugal y marqueses de Valdefuentes en Cáceres por los derechos de
la cuarta condesa consorte de Abrantes que es de la Casa de los Ramírez. Y por
el apellido Gaitán de Ayala de los
condes de Villafranca de Gaitán y el apellido Ayala de los condes de
Villalba, apellido Gaitán de Ayala de la madre del primer y segundo conde de
Bornos y apellido Ayala de la mujer del primer conde de Bornos que muere sin
dejar hijos sucediendo su hermano. El condado de Villafranca de Gaitán y el condado de Villalba estan en el
ducado de Abrantes en la primera mitad del siglo XVIII. Tambien tiene el
titular de Abrantes derechos a la posesión de Castillejo y demás propiedades en
Cuenca al casar un sobrino materno de Ignacio Ramírez y de su hermano Onofre
Ramírez, condes de Bornos, con una hija
del VI duque de Abrantes.
La
falta de hijos de Ignacio Ramírez
de Haro y Córdoba suscita pleito por la sucesión en el condado y mayorazgo de
Bornos entre Onofre, su hermana Manuela y la sucesión de esta de la Casa de los
duques de Abrantes que además está casada con un descendiente del primer matrimonio de
Francisco Ramírez de Oreña con Isabel de Oviedo. Vemos asi en el siglo XVIII a
Castillejo en poder de los duques de Abrantes y de los condes de Bornos.
Los duques de Abrantes
pierden estas posesiones de Cuenca de los marqueses de Flores que pasan por su
mayor derecho a los primos de los anteriores titulares que son los condes de
Bornos.
A los condes de Bornos
los vemos en pleitos por Castillejo en la segunda mitad del siglo XVIII.
Pero en el siglo XIX la
posesión de castillejo y demás
propiedades en Cuenca de los Ramírez de Vargas pasa a la Casa de los condes de Atarés y
condes de Albarreal, hasta la supresión de señoríos y mayorazgos
en el siglo XIX.
Con derecho los condes a Atares a la propiedad de Castillejo y demás heredades
de Cuenca por casar el conde Atares y Albarreal a mediados del siglo XVIII con María del Rosario de Zayas Arias de
Saavedra de la casa de los duques de Rivas por su apellido Saavedra,
primos de los condes de Bornos.
María del Rosario de Zayas Rejón y Arias
de Saavedra, condesa consorte de Atarés, dama de la
Reina Mara Luisa. Nace en Écija, Sevilla,
en 1785 y muere en Madrid en 1848.
En
la segunda mitad del siglo XVIII, entre 1740 y 1778, sabemos de los pleitos de Ignacio
Ramírez de Haro, conde de Bornos sobre los
Mayorazgos de los Ramírez y sobre Castillejo. El conde de Bornos, pleitea ante
el Consejo de Castilla sobre la posesión del Mayorazgo de Francisco Ramírez de
Madrid, su antepasado en el siglo XV y cabeza de los titulares del condado de
Bornos. Ignacio y su hermano Onofre que le sucede en el ducado de Bornos son
ambos hijos de la quinta condesa de Bornos. Una hermana de Ignacio y Onofre llamada
Manuela Antonia Inés Ramírez
de Haro y Córdoba casa con su pariente Juan Manuel Ramírez de Oreña y
Benavides, nieto de Francisco Ramírez de Oreña y Pimentel, descendiente del primer
matrimonio del Artillero. Una
hija de estos llamada Inés Antonia Ramírez de Haro y Córdoba, casa con su tío
carnal Antonio Ramírez de Oreña y Benavides. Un hermano de Inés llamado Antonio
casa con un hija del VI duque de Abrantes. Por eso vemos a los duques de
Abrantes como señores de Castillejo y demás heredamientos de Cuenca a la muerte sin hijos de su pariente Ignacio
Ramírez de Haro, conde de Bornos.
Los derechos sobre Castillejo y demás
heredamientos de Cuenca del conde Bornos no le son reconocidos a Ignacio pues
la posesión de Castillejo, Villarubio, El Acebrón y Solera de Gabaldón
pasa a sus parientes los condes de Atares y Albarreal que emparentan por mujer
con los Arias Saavedra de la Casa de los duques de Rivas, primos de los condes
de Bornos.
Ignacio Ramírez de Haro, conde de Bornos, tiene pleitos
por sus posesiones con el Ayuntamiento de Saelices por el pago de granos y
sobre el arrendamiento de las tierras en el despoblado del Castillejo con Sebastián
Martínez Valero. Hace probanza ante el alcalde mayor de Castillejo de su pleito
con los herederos de Doña Josefa Martínez sobre los daños hechos por los
ganados en las dehesas del lugar de Castillejo. En la Chancillería de
Valladolid se encuentra la documentación del pleito entre el Conde de Bornos y
María Candelaria Gallo de Escalada y otros por el Mayorazgo fundado por su
pariente Juan Ramírez de Tobar y Ana de Vargas. Gaspar Ramírez de Vargas que
intercambia con la Corona su pozo salinero de Gormellón en Atienza, Guadalajara
por Castillejo, Villarrubio, El Acebrón y Solera de Gabaldón es hijo de Juan Ramírez de Robres y Tobar y Ana
de Vargas y Cárdenas, primo es séptimo grado de Francisco Ramírez de Madrid de
quine descienden los condes de Bornos. Tambien Onofre pleitea con su pariente
Antonio Gaitán de Ayala por el mayorazgo fundado por Francisco Ramírez de
Madrid y Beatriz Galindo. El apellido de los condes de Bornos por su
ascendencia materna es Gaitán de Ayala. Antonio
Gaitán de Ayala era de la Casa de los duques de
Abrantes, poseedores de Castillejo antes de los condes de Bornos.
Francisco Ramírez de Oreña de Madrid, el Artillero, antepasado de los señores de Castillejo en
Saelices
Francisco Ramírez de Oreña el
Artillero, tambien conocido como Francisco Ramírez de Madrid, señor de Bornos en Jaén y
secretario de los Reyes Católicos, es descendiente como sus primos los que
serán propietarios de Castillejo y después marqueses de Flores en Avila de
Diego Ramírez que vive en la segunda mitad del siglo XIII. Francisco Ramírez de
Oreña, bisabuelo del primer y segundo
conde de Bornos, es primo en sexto con séptimo grado de Gaspar Ramírez de
Vargas y Robres que desde 1571 es señor de Castillejo, Villarubio, el Acebrón y
Solera de Gabaldón en Cuenca.
Francisco Ramírez de Oreña casa por segunda vez con Beatriz Galindo. Muere en
1501. Beatriz Galindo fue preceptora de los infantes de Castilla los hijos de
Isabel y Fernando. Francisco Ramírez conocido como el Artillero fue secretario
personal del rey Fernando y Capitán General de Artillería, tras quedar viudo de
su primera esposa, Isabel de Oviedo, casa con Beatriz Galindo La Latina, mujer
de amplia cultura humanista que fue preceptora y dama de confianza de Isabel la
Católica y preceptora de sus hijos. Estuvieron sus casas junto a la ermita de
Atocha, luego en la calle de Concepción Jerónima, con extensas huertas y
viñedos. El origen del Palacio de Viana se remonta a la época de los Reyes Católicos. Francisco Ramírez el
Artillero edificó un sencillo caserón en estos antiguos viñedos de su familia,
situados en el arrabal de Santa Cruz, al lado de lo que será la Plaza Mayor de
Madrid, y junto a la Parroquia de Santa Cruz. Este caserón es ahora conocido
como Palacio de Viana. Mandado construir en las cercanías del Convento de la Concepción Jerónima fundado
por Beatriz Galindo en la primera década
del siglo XVI, tras quedar viuda. Con el trascurso del tiempo, y tras sufrir
diversas trasformaciones, esta casa señorial acabó siendo conocida como Palacio
de Viana por ser residencia de los duques de Rivas y marqueses de Viana,
descendientes de Beatriz Galindo y de su marido. Descendientes de su hijo Nuflo
Ramírez.
Francisco Ramírez de Oreña recibió numerosas
recompensas en agradecimiento por la participación en diferentes campañas. Por
su participación decisiva en la conquista de Málaga, Fernando el Católico le
nombró secretario real y le nombró Caballero. También recibió el cortijo de
Bornos, en Jaén, así como otras propiedades en Granada. Su patrimonio en Madrid
abarcaba el terreno comprendido entre el Paseo del Prado hasta el Paseo de
Delicias y las dos riberas del Arroyo de Atocha. Muere sofocando una rebelión
mudéjar en la Sierra de Ronda en 1501.
Francisco Ramírez de Oreña, el Artillero, y Beatriz
Galindo fueron señores de Bornos y de Rivas-Rivas de Jarama, ahora despoblado
en las inmediaciones de Rivas Vacia madrid -. Su primogénito, Fernán Ramírez,
recibe el mayorazgo de Bornos-luego condado de Bornos- y su hijo segundo, Nuflo
Ramírez, el mayorazgo de Rivas, luego convertido en condado y luego en ducado
de Rivas y marquesado de Viana. El bisnieto de Fernan Ramírez llamado Diego
Ramírez de Haro y Gaitán de Ayala es el primer conde de Bornos. Le sucede en el
título su hermano Francisco Ramírez de Haro y Gaitán de Ayala. La actual
condesa consorte de Bornos es Esperanza Aguirre. Fernán Ramírez, titular del
mayorazgo de Bornos, casa con Teresa de Haro y Castilla de
los condes de Villalba. El padre de los dos primeros condes de Bornos casa con
una pariente de los Gaitán de Ayala y el primer conde de Bornos con una Ayala
de los condes de Villalba.
Francisco Ramírez de Oreña dotó a su hijo segundo,
Nuflo Ramírez, con un mayorazgo con sus
posesiones en Madrid que tenía casas también en
la plaza del Conde de Miranda, en cuyo solar se edificó en 1607 el
convento del Corpus Christi, Las Carboneras.
El segundo hijo heredó el mayorazgo, que incluía los viñedos del arrabal
de Santa Cruz, en los que se encontraba el primitivo palacio de los Ramírez,
que es el origen del actual Palacio de Viana,
sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en la Plaza de la Provincia
junto a la Plaza Mayor de Madrid. En enero de 1504 en Medina del Campo, los
Reyes Católicos confirman la sentencia de partición de los bienes de Francisco
Ramírez de Madrid entre su esposa Beatriz Galindo, y sus hijos, Fernando y
Nuflo Ramírez. Esta confirmación de
sentencia es un largo documento de 164 páginas que se puede leer en este
enlace.
La propiedad de Castillejo en el siglo XIX y XX.
Finca Real
En el siglo XIX, tras la desaparición de señoríos y
mayorazgos, las tierras del Castillejo que ocupan unas 5.000 hectáreas son compradas
por la reina Cristina de Borbón, mujer de Fernando VII. De su segundo matrimonio, con el militar al servicio
en palacio Agustín Fernando Muñoz y Sánchez,
titulado duque de Riansares y marqués de San Agustín, tuvo ocho hijos, a los
que la reina Isabel II concedió títulos nobiliarios entre 1847 y 1849.
De
Cristina de Borbón reciben sus propiedades en Castillejo sus nietas la
infanta Paz y la infanta Eulalia, hijas de la reina Isabel II.
La infanta Eulalia pasa su propiedad en el Castillejo
a su hijo Luis Fernando de Borbón. Luis Fernando, nacido en 1888 y muerto en 1945, venia
con frecuencia a Madrid desde su residencia en Francia, alojándose en el
Palacio Real, y en la finca de Cuenca que su madre la infanta Eulalia de Borbón
había heredado de su abuela la reina María Cristina. Igualmente solía alojarse
en el palacete de los duques de Riansares, en Tarancón.
En esta finca de Saelices era donde prefería residir Luis Fernando en sus
visitas a España y la convirtió en finca agrícola modelo.
Puede ser la cercanía a Tarancón de donde era Agustín Fernando Muñoz y Sánchez lo que
lleva a la reina Cristina a comprar las tierras del Castillejo. El Duque tenía cuadra de caballos en su
finca del Castillejo en Saelices que participaron en carreras de Madrid y
Sevilla y tambien fueron llevados hasta diversas cuadras Europeas. El duque de Riansares muere en 1873. La
reina María Cristina en 1879. Casan en secreto en 1833, el mismo año en que la
reina Cristina queda viuda de su tío y marido Fernando VII. Cristina era 20
años más joven que su marido el rey Fernando VII.
En
la extensa Finca Real de Castillejo encontramos varias edificaciones
La Finca Real de Castillejo está situada
en las inmediaciones de Cabeza de Griego. En este enclave se localiza la ciudad
celtibero romana de Segóbriga. Segobriga
está sobre una gran curva que hace el río Cigüela a los pies del
cerro de Cabeza Griego. El territorio que rodeaba las ciudades
romanas estaba ocupado por villae de aprovechamiento agrícola y ganadero y de abastecimiento
autosuficiente.
En esta finca
se localizan,
El
Castillo o Castillejo que le da nombre. Ese sombre de Castillejo nos
recuerda un pasado en el que esta construcción debía tener una apariencia más
sencilla que la que podeos ver ahora, a pesar de su estado de semi ruina.
La
casa residencia de la Infanta Paz de Borbón, antes palacio llamado de Villarrubio
y luego Villa Paz. En las tierras del Castillejo tienen los descendientes
de Gaspar Ramírez de Vargas una casona llamada de Villarrubio que será comprada
por la infanta Maria Paz de Borbón y convertida en uno de sus lugares de
residencia cuando viene a España.
La
casa residencia de la infanta Eulalia que era el centro de su propiedad llamada
Finca Castillejo.
El infante Luis, hijo de la infanta
Eulalia, recibe las tierras situadas junto a la casa fuerte o Castillejo. En
las inmediaciones de la finca se encuentra las ruinas del Molino de
Castillejo y no lejos está el Molino de Medina, ambos situados junto
al cauce del río Cigüela. Podemos ver las ruinas del Molino de Medina junto a
la carretera CM-3009 que lleva de Saelices a Almonacid de Marquesado.
Tambien pertenecían a la Finca
Real del Castillejo las llamadas Viejas Casas de Luján y Nuevas Casas de Luján que fueron de la Orden Militar de Santiago.
Las
Casas de Luján serian luego las casas de los jornaleros que atendían la Finca
Real del Castillejo.
Están
situadas en los parajes llamados Casa Luján y Rasero de Luján. En estos parajes
se han encontrado villae romanas de explotación de aceite.
Las
Casas de Luján son casas de labranza construidas en el siglo XVI, y
pertenecientes a la Orden de Santiago. Entre ellas se encuentra la conocida
como La Casa de las Vacas cuyo nombre se refiere a la vaquería que pertenecía a
las Casas de Luján. La Casa de las Vacas se encuentra a uno 500 metros al norte
de la Casa principal que ahora es Hospedería y Restaurante.
Las
Casas de Luján se levantaron sobre asentamientos de villas rurales romanas del
entorno de Segóbriga. Cuentas estas villas con instalaciones de transformación
de productos agropecuarios y con edificios suntuarios como los baños
descubiertos en Casas de Luján. En
las Casas se hallaron también restos de dos hornos cerámicos, un taller
alfarero y una almazara.
En
la actualidad las tierras que rodean el Castillo de Saelices pertenecen a dos
explotaciones agrícolas denominadas Finca Castillejo y Finca Villa Paz.
En la Finca Castillejo, en las inmediaciones del Castillo de Saelices, se
encuentra la casa, cuadras y palomares abandonados y ruinosos propiedad de la
infanta Eulalia de Borbón. Una
avenida de cipreses da acceso al jardín de la casona de la infanta Eulalia de
Borbón, hija de Isabel II. Era la infanta Eulalia vecina de su hermana la
infanta Paz cuya finca y su palacio están a escasos dos kilómetros una vez cruzado el
río Cigüela por lo que queda del puente romano de la calzada que llegaba hasta
Segóbriga.
El centro de la Finca Villa
Paz es el Palacio Villa Paz. Este Palacio es una amplia mansión de estilo
manchego con cuatro naves de dos plantas de estructura cuadrangular, que
conforman un patio central. La finca en la que se levantó tiene una extensión
de unas 1.500 hectáreas. La sociedad Villa Paz es la propietaria del Palacio
Villa Paz. Este Palacio fue construido por la infanta Paz de Borbón, hija de
Isabel II hacia el año 1898. En 1947 fue adquirido por el torero Luís Miguel
Dominguín, que hizo del palacio su residencia hasta que en 1970 fue vendido a
una sociedad que es la actual propietaria y explota sus tierras. Construyo el
Torero una plaza de toros llamada el Tentadero.
Sobre
el Castillejo se crea el marquesado de Castillejo el 19 de agosto de 1847, por
la reina Isabel II, para su hermana uterina, Doña María de los Milagros Muñoz y
Borbón, hija de la reina María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, viuda de
Fernando VII, y de su segundo marido, Don Agustín Muñoz y Sánchez, duque de Riansares y
marqués de San Agustín. María de los Milagros Muñoz y Borbón, marquesa
de Castillejo, casó con Filipo del Drago, príncipe italiano del Drago. Este
título, de marqués de Castillejo, cayó en desuso, hasta que fue rehabilitado en
1983. María de la Consolación Muñoz y Santa Marina es la segunda marquesa de
Castillejo, sexta duquesa de Riansares y sexta marquesa de San Agustín en
sucesión de su padre y segunda vizcondesa de la Arboleda.
Cuarta nieta de la reina Cristina de Borbón y de don Agustín Muñoz y Sánchez. Casó con Armando de las Alas-Pumariño y
Larrañaga. Le ha sucedido, por distribución de este título en 1998, su hija
María Cristina de las Alas-Pumariño y Muñoz, tercera marquesa de Castillejo y
sexta vizcondesa de Rostrollano. Igualmente existe un ducado de Tarancón creado el 19 de noviembre de 1847, por la
reina Isabel II, para Agustín Fernando Muñoz y Borbón, segundo hijo de la reina
María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, viuda de Fernando VII y de su segundo
marido, Agustín Muñoz y Sánchez. El título hace referencia a la localidad de
Tarancón, en la provincia de Cuenca, de donde era originario Agustín Muñoz y
Sánchez. Agustín Fernando Muñoz y Borbón es duque de Tarancón, segundo marqués de San Agustín y vizconde de
Rostrollano. Muere sin dejar y sucede en sus títulos su hermano Fernando María
Muñoz y Borbón que fue engrandecido, por
Isabel II, al concederle directamente el condado de Casa Muñoz y el vizcondado de la Alborada. Con sucesión de padre a hijo hasta la
actualidad.
El Castillo de Saelices entre las
ciudades celtibero romanas de Segobriga y Contrebia Carbica
Podemos llegar a la finca de
Castillejo y al Castillo de Saelices tomando la salida 104 de la Autovía de
Levante dirección a Segobriga. Se accede a Villas Viejas y a Contebria
Carbica desde el kilómetro 111 de la
citada autovía. Pero no encontraremos ninguna indicación del emplazamiento de
Fosos de Bayona. Solo las Casas llamadas del Rodeo nos pueden servir de
referencia para localizar de modo aproximado esta ciudad romana desparecida
ante el auge de Segobriga.
Contrebia acuña moneda y es una de las cecas de plata de la
Celtiberia. Debe ser la Contrebia citada
por Tito Livio cuando da cuenta de su conquista por Fulvio Flacco en el 181
a.C. No vuelve a ser mencionada en las
fuentes. Esta ciudad se trasladó,
posiblemente tras su destrucción en las guerras sertorianas entre los
años 82 a. C. y 72 a. C por el control del
poder en Roma, a Segóbriga. En tiempos de Augusto, alrededor del año
12 a. C., Segobriga dejó de ser ciudad estipendiaría, que pagaba tributo a
Roma, y fue promocionada al estatuto de municipium, ciudad
gobernada por ciudadanos romanos, creciendo el estatus de la ciudad
notablemente, lo que llevó a su auge económico y a un gran programa de
construcciones monumentales que se suceden hasta fines del siglo I d.C.
La
ocupación del Cerro de Cabeza Griego por tribus celtiberas lo podemos situar en
el siglo V a.C. En el siglo II a.C. la ciudad Celtibera de Segobriga es conquistada por Roma.
A unos 2 kilómetros al noreste del
Castillo de Saelices se sitúa el enclave celtibero romano de Fosos de Bayona.
Está el Castillo de Saelices separado apenas por 2 kilómetros también en línea
recta del enclave de Segobriga, situado al oeste del Castillo.
Segobriga cierra las tierras del
Castillo de Saelices por el oeste y Contrebia Carbica lo hace por el este. Esta
ciudad se encuentra en un alto sobre el río Guadiela en tierras de la población
de Villas Viejas llamadas Fosos de Bayona. Estaba esta ciudad romana a unos 2
kilómetros de Villas Viejas. Su emplazamiento se situaba junto al río Cigüela
que por estos parajes recoge diferentes cursos de agua que dejan entre ellos
tierras a las que llaman islas como es la denominada de Bayona o la de los
Potros.
Las llamadas Casas del Rodeo y el
paraje de La Plaza, a uno y otro lado del cauce del Cigüela, nos sirven de
referencia para situar el emplazamiento que tuvo Fosos de Bayona.
Una calzada comunicaba la costa
mediterránea con las ciudades romanas conquenses Valeria, Fosos de Bayona,
Segobriga y ya junto a Guadalajara Ercávica. El trazado de de esta calzada fue
aprovechado en la edad media y en la edad moderna para el desplazamiento de los
ganados mesteños. La actividad ganadera ya fue el principal recuso económico de
los pueblos celtíberos que desde sus poblados enclavados en altos vigilaban sus
ganados. Fueron dos poblados celtíberos el asentamiento original de las
ciudades romanas de Saelices y Villas Viejas. Recuerdos de la actividad
ganadera que se desarrollaban en estas tierras de Castillejo son la Tinada de
la Peña y el paraje conocido como Corral de Santiago.
Konterbia Karbika en Fosos de
Bayona fue una Ceca celtibérica asentada en el oppidum de Fosos de Bayona, territorio
entre celtíberos y carpetanos.
Entre 173 y 72 a.C., Contrebia
Carbica, acuña denarios, unidades, mitades, tercios y cuartos de metrología y
tipología celtibérica (cabeza masculina con torques y delfín y jinete lancero o
caballo galopando) y variadas leyendas en escritura ibérica utilizando los
términos: kontebakom y karbika. Después, la ciudad decae con la fundación de
Segobriga por el emperador Augusto.
A
fines del siglo XII, tras la conquista de Cuenca
en 1177 y la de Zafra en 1180, Alfonso VIII toma Alarcón en 1184. Caballeros de
las tierras de Aza en Soria participan en la toma de estas Plazas y son
heredados en los lugares de Valera y Villavieja. En 1240, Vela García de
Aza que era señor de Valera y de las heredades de Villavieja y Rivilla hizo
donación al Monasterio de San Millán de la Cogolla en Burgos de cuanto él, su
hermana Urraca y los hijos de ella habían de patrimonio en Valera en Cuenca y
en Rivilla, Berceal, Hoyo del Estepar y
en Castil Sarracín en tierras de León y Burgos. Vemos a estos caballeros de las
tierras de Aza como dueño de heredades en tierras donde se localizan las
ciudades romana de Valeria y Contrebia Carbica.
En
la segunda mitad del siglo XV, en el reinado de Enrique II de Castilla, Ruy
González Mejía, alcaide del castillo de Huélamo en Cuenca, era dueño del lugar
de Castillejo, Saelices, y Villavieja que
es en término de Huete y parte término con Castillejo, lugar de Ruy González Mejía.
Villas Viejas es una de las
poblaciones integradas actualmente en el municipio de la Ciudad de Huete a
pesar de que dista de la cabeza de su Ayuntamiento casi 20 Kilómetros. Esta
pertenencia se explica por su vinculación histórica con esta Ciudad al poseer
Huete en sus parajes una dehesa de pasto al igual que ocurría en Lobinillas en
Barajas de Melo.
La Nota del Mayor Hacendado del
Partido de Rentas de Huete del Catastro de Ensenada recoge a mediados del siglo
XVIII hasta quince poblaciones consideradas despoblados. De tres de ellas, Las
Pozas, Lobinillas y Villas Viejas, el Mayor Hacendado era la propia Ciudad de
Huete. Villas Viejas, situada a siete kilómetros de Saelices en la Autovía de
Levante y a cinco kilómetros de
Montalbo, sigue siendo, junto con Carrascosilla, una de las poblaciones
integrantes del municipio de Huete. Villas Viejas y Carrascosilla son
despoblados.
Fermín
Caballero y Morgáez o Morgay nacido en Barajas de Melo el 7 de julio de 1800.
Fallecido en Madrid el 17 de junio de 1876. Fue geógrafo, periodista, escritor,
político y orador español. Compra la dehesa de Lobinillas, situada al oeste de
Barajas de Melo.
En
1866 Fermín Caballero dedica su discurso de entrada en la Real Academia de la
Historia a las Relaciones Topográficas de España de Felipe II de 1578.
En
1578, Villas Viejas era término redondo de la ciudad de Huete y ya despoblado. Las
Relaciones, Topográficas de Felipe II de la villa de Palomares del Campo nos
informan así de Villas Viejas, “y que el
dicho despoblado de Fuente el Pez confina con las dehesas que llaman de
villavieja, e torres de doña Francisca e Gascones, que todo se incluye debaxo
del nombre de Villavieja, que es un término muy grande, que de presente goza la
ciudad de Huepte de ella: sobre que hay pleito entre ella e villas de su suelo
y partido e que esta villavieja fue poblado e tuvo iglesia que se llamó Sancta
María”. En 1599, quedaba en Villas Viejas al menos un molino perteneciente
a la ciudad de Huete.
En la dehesa de Villas Viejas como espacio comunal podía entrar todo el
ganado de las distintas aldeas y villas del partido de Huete. A fines del siglo
XVI era un Propio de la ciudad de Huete siendo así que la ciudad se la había
apropiado indebidamente abusando de su situación preponderante. En 1600, la
Ciudad de Huete tenía ya permiso para labrarla. Dicho año se sacó a subasta
para su arrendamiento; tres vecinos de Torrejoncillo del Rey se quedaron con
ella; éstos a su vez hicieron lotes y la arrendaron a otros vecinos de
Torrejoncillo para su cultivo.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/2018-02-02-barajas-melo-rio-calvache-casa-espartal-arroyo-salado-rio-tajo-canal-estremera-fuentidue-22417643
Los Caballeros
de Santiago tenían posesiones en cada uno de los reinos de la Península Ibérica
(León, Castilla, Aragón y Portugal), pero Fernando II de León y Alfonso VIII de
Castilla ponían la condición de que la sede de la Orden debía estar en sus respectivos
estados: en San Marcos de León y Uclés. De ahí surgió un largo conflicto que
sólo terminó cuando, en 1230, Fernando III el Santo unió ambas coronas. Desde entonces Uclés es
considerada como la sede de la Orden, Caput Ordinis. En Uclés se hallaba
el monasterio donde el Gran Maestre de la Orden residía
habitualmente, este monasterio fue derruido en el siglo XVI para construir el
actual monasterio que comenzó a construirse en 1529 y se terminó en 1735. Los
aspirantes pasaban un año y un día de prueba en el monasterio. Los archivos de
la Orden que estaban en Uclés pasaron en 1869 al Archivo Histórico Nacional en
Madrid.
Recoge 102
elementos de la arquitectura defensiva de la provincia de Cuenca. Redactado por
17 autores, que no son otros que Miguel Salas Parrilla (coordinador), Rafael
Moreno García, José Luis Rodríguez Zapata, José Antonio Almonacid Clavería,
Michel Muñoz García, Miguel Ángel Valero Tévar, Santiago David
Domínguez-Solera, Marino Poves Jiménez, José Ramón Ruiz Checa, David Gallego
Valle, Juan Ramón Arcos Conde, Jaime García-Carpintero López-Mota, Miguel
Romero Saiz, Agrimiro Saiz Ordoño, Miguel Ruiz Bricio, Jorge Jiménez Esteban y
Miguel A. Castillo Sepulveda. El libro incluye dieciséis páginas de
bibliografía sobre todo lo publicado sobre el tema hasta ahora.
La minería romana del lapis specularis. Una minería
de interior. María José Bernárdez Gómez y Juan Carlos Guisado di Monti, 2004.
La minería del lapis specularis y su relación con las ciudades romanas de
Segóbriga, Ercávica y Valeria. María José Bernárdez Gómez y Juan Carlos Guisado
di Monti, 2009. De los mimos autores El comercio del lapis specularis y las vías romanasen
Castilla-La Mancha, 2016.
Esta ruta se
extiende a lo largo de 163 km por la provincia de Cuenca y se corresponde con
la antigua vía "Lapis Specularis", calzada romana que comunicaba las
tierras del interior de la Meseta con las zonas del Levante y los puertos del
Mediterráneo. Por la calzada se transportaba el lapis specularis o espejuelo,
empleado para cerrar pequeños vanos y con carácter ornamental, ya que su pureza
lo hacía traslúcido, dejando pasar la luz. Las explotaciones mineras romanas de
Lapis Specularis constituyen, por tanto, uno de los más grandes y mejor
conservados conjuntos mineros de la antigüedad. La ruta recorre un itinerario
que va desde Ercávica a San Clemente, pasando por municipios como Cañaveruelas,
Villalba del Rey, Portalrubio de Guadamejud, Moncalvillo de Huete, Huete,
Loranca del Campo, Carrascosa del Campo, Olmedilla del Campo, Saelices, Villas
Viejas, Montalbo, El Hito, Villar de Cañas, Villarejo de Fuentes, Alconchel de
la Estrella, Villalgordo del Marquesado, Villar de la Encina, Pinarejo, Santa
María del Campo Rus. En este recorrido destaca Segóbriga, cuya importancia
durante el Imperio Romano se debió a la obtención y comercialización del Lapis
Especularis que se realizaba en su ámbito de influencia territorial. El mineral
era muy apreciado en esta zona debido a su abundancia y gran calidad.
La ciudad celtíbero romana de Fosos o Cuartos de
Bayona. Estaba a unos 2 kilómetros de Villas Viejas. Su emplazamiento se
situaba junto al río Cigüela que por estos parajes recoge diferentes cursos de
agua que dejan entre ellos tierras a las que llaman islas como es la denominada
de Bayona o la de los Potros. Las llamadas Casas del Rodeo y el paraje de La
Plaza, a uno y otro lado del cauce del Cigüela, nos sirven de referencia para
situar el emplazamiento que tuvo Fosos de Bayona. Una calzada comunicaba la
costa mediterránea con las ciudad romanas conquenses Valeria, Fosos de Bayona,
Segóbriga y ya junto a Guadalajara Ercávica. El trazado de de esta calzada fue
aprovechada para el desplazamiento de los ganados mesteños. Así eran estaban
estas tierras de Saelices recorridas por un ramal de la Cañada Mesteña
Conquense. La actividad ganadera era el principal recuso económico de los
pueblos celtíberos que desde sus poblados enclavados en altos vigilaban sus
ganados. Fueron dos poblados celtíberos el asentamiento original de las
ciudades romanas de Saelices y Villas Viejas. Recuerdos de la actividad
ganadera que se desarrollaban en las tierras de Castillejo son la Tinada de la
Peña y el paraje conocido como Corral de Santiago.
No se sabe
cuándo fue fundado exactamente el Convento de San Francisco de Huete, pero se
atribuye su fundación al propio San Francisco de Asís. El edificio estaba
situado extramuros y fue costeado por las principales Casas de la ciudad, que
colocaron sus armas en las partes sufragadas por cada una de ellas. Se
convirtió en convento de frailes observantes en 1501. Traslado a las afueras de
la ciudad, desde que quedara vacio con la Desamortización empieza a producirse
el deterioro del edificio. En torno a 1904 ya sólo quedaban algunos restos
sobre los que se levantaría una fábrica de Harinas. La fundación del convento
de clarisas de la orden de San Francisco en
Huete se remonta a principios del siglo XVI, cuando los franciscanos
solicitan al Concejo de la ciudad poder tomar posesión del que había sido
convento de San Francisco- sus ruinas las podemos al entrar en Huete en las
inmediaciones de la piscina municipal en la carretera que lleva a la estación
de ferrocarril-, trasladado a la afueras de Huete. Este convento pasa a
denominarse de Nuestra Señora de la Misericordia de Huete. Su existencia se
extiende desde 1520 hasta 1835. Piden, además, que se incorpore
la propiedad de una ermita y algunos edificios que había junto al convento. En
uno de estos locales se ubicaba la sede de una cofradía conocida como de la
Misericordia. Esta ermita había sido antiguamente un pequeño hospital. En 1503
la cofradía cede el lugar al Concejo que a su vez lo cede a la orden para que
pudieran, finalmente, hacer la nueva fundación. Será oficial en el año 1520,
cuando cuatro religiosas del Real Monasterio de Santa Clara de Alcocer llegan a
Huete para instalarse en el nuevo convento. Permanecerían en la casa hasta el
siglo XIX. En 1835 se ven afectadas por los decretos de exclaustración de
Mendizábal que les obliga a abandonar el convento. Así, en 1836 se trasladan a
otro convento de la misma orden en el municipio de Priego, Cuenca. Pascual
Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones
de Ultramar. José García Oro. Los Franciscanos en España. Historia de un
Itinerario Religioso, 2006.
Los Acuña, regidores de la ciudad de Cuenca y con
importantes posesiones en la tierra de Huete por su vinculación por matrimonio
con los Carrillo, fueron dueños de varias casas en la Ciudad Cuenca. Algunas
vinieron a ellos por el matrimonio de Teresa Carrillo de Albornoz con Lope
Vázquez de Acuña. Unas son las llamadas Casas Principales O Casas del Cardenal, situadas en el Alcázar,
por haber pertenecido a Alonso Carrillo de Albornoz, cardenal en Roma,
protonotario apostólico, obispo de
Sigüenza entre 1422 y 1434, cardenal presbítero de los Cuatro Santos Coronados
en 1423 y archivicario de la Basílica de Letrán en 1428. Era hermano de Teresa
Carrillo de Albornoz. Muere en 1434. Fue enterrado en la iglesia de los Cuatro
Santos Coronados y después trasladado a la capilla mayor de la catedral de
Sigüenza. Su sepulcro de mármol, labrado en Roma, está situado en una parte del
muro derecho, encima de la puerta del trascoro. Teresa recibe de su hermano la
posesión de la Casa del Cardenal que pasa a su hijo y del mismo nombre que su
padre Lope Vázquez de Acuña, I duque de Huete. También están enterrados en
la capilla mayor de la catedral de Sigüenza Gómez Carrillo de Acuña, sobrino
del Cardenal y hermano del I duque de Huete, y su esposa María de Castilla,
nieta de Pedro I el Cruel. Todos con importantes señoríos en el obispado de
Sigüenza. Frente a las Casas del Cardenal, otras tres eran propiedad del
también sobrino del Cardenal y hermano de Gómez como era el I duque de Huete,
hijo de Teresa Carrillo de Albornoz y Lope Vázquez de Acuña. De su importancia
da cuenta que rentaban tres florines y medio de oro, 12.000 y 15.000maravedíes.
Se venden el 13 de diciembre de 1482, unos días antes que las del Cardenal, en
la fortaleza de Castillejo en tierras de Saelices. El I duque de Huete vende
días más tarde las Casas del Cardenal. El documento de venta se firma el 31 de
diciembre de 1483 igualmente en la fortaleza de Castillejo. Otras casas tenían
los Acuña en la ciudad de Cuenca. Eran las situadas en el barrio del Castillo
en torno a las parroquias de San Pedro y San Juan, propiedad de Lope Vázquez de
Acuña y su mujer Teresa Carrillo de Albornoz.
El castillo de
Anguix se alza sobre un cerro de cierta altura, cercano al río Tajo y al
denominado Mar de Castilla, en plena Alcarria. Algo alejado de la localidad de
Anguix, en el término municipal de Sayatón, provincia de Guadalajara; lindando
con la vecina Cuenca. Su historia se remonta a época árabe. Su reconquista
acaeció entre los años 1085-1117. El término o heredad de Anguix fue dado en
1136 por Alfonso VII al caballero toledano Martín Ordóñez, quien levanta el
primitivo castillo y llegó a poseer amplias propiedades en la parte baja de la
Alcarria. Su viuda entregó la fortaleza, en 1174, a la orden de Calatrava, que
comenzaba su asentamiento y cuya encomienda de Zorita extendía por el Tajo y
sus afluentes una notable influencia. En el siglo XIV, encontramos otra vez a
Anguix en la propiedad del rey castellano, incluido jurisdiccionalmente en el
Concejo de Huete. Alfonso XI se lo regaló a su montero Alfón Martínez, En 1464
toma esta fortaleza para sí Enrique IV, posiblemente por compra, y en 1474 lo
entrega a su camarero mayor, Lope Vázquez de Acuña quien lo vendió en 1484 al
primer conde de Tendilla. En 1847, adquirió por compra el territorio entero y
la fortaleza incluida don Justo Hernández, vecino de Brihuega. Pasaría a ser
propiedad de una familia mondejana y se mantiene en manos privadas en estado de
ruina.
Hermana del II conde de Priego es Aldonza de Mendoza,
señora del Villar del Saz de Don Guillén que casa con Juan Alonso de Haro, IV
señor de Busto y Revilla, Merino Mayor de Asturias, con sucesión, los señores y
marqueses del Carpio.
El arraigo de los linajes portugueses en la castilla
bajomedieval: el caso de los Acuña en el obispado de Cuenca. José Ignacio
Ortega Cervigón. Universidad Complutense. Madrid, 1999. José Maria Sánchez
Benito. Organización y explotación de la tierra de Huete en el siglo XV.
Madrid, 1999. De 1494, Al corregidor de Huete que guarde una ejecutoria
referente a derribar la fortaleza de Huelves, llamada por Lope Vázquez
"Castil de Acuña". Al corregidor de Huete, sobre que Lope de Acuña
reclama una heredad donada por su padre Lope Vázquez de Acuña.
Juan Antonio de Carvajal y Láncaster (1688-1747), IV
duque de Abrantes, IV duque de Linares, IV marqués de Sardoal, VI marqués de
Valdefuentes, IV marqués de Puerto Seguro, v conde de la Mejorada y III conde
de la Quinta de la Enjarada. Casa con Francisca de Paula de Zúñiga y Fernández
de Córdoba. Francisca de Paula Zúñiga y
Ramírez con derecho a la posesión de
Castillejo y demás lugares de Cuenca.
Le
sucedió su hijo Manuel Bernardino de Carvajal y Zúñiga (1739-1783). Señor de
Castillejo. Casa con María Micaela Gonzaga y Caracciolo, hija del príncipe
Francesco Gonzaga, primer duque de Solferino. Con sucesión en el V duque de
Abrantes y en Jerónima de Carvajal y Gonzaga que casa con Antonio Ramírez y
Ramírez de Haro. Los duques de Abrantes y marqueses de de Valdefuentes
pierden la propiedad de Castillejo en la
segunda mitad del siglo XVIII y vemos esta propiedad en manos de sus parientes
los condes de Bornos, primos de los marqueses de Flores, y despues en manos de
los conde de Albarreal y condes de Atares tambien parientes de los marqueses de
Flores.
Señor de Castillejo Francisco de Villanueva y Cañas,
fallecido en 1833, IX conde de Atares, IV conde de Albarreal, V marqués de
Villalba. Casa en primeras nupcias con Maria Luisa/Jesús Pérez de Barradas de
la Casa de los marqueses de Peñaflor y Cortes de Graena, por línea femenina
duques de Medinaceli con sucesión hasta ahora. Padres del XI señor de
Castillejo Francisco de Villanueva y Pérez de Barradas, fallecido en 1845, X
conde de Atares, V conde de Albarreal. Casado con Rosario Zayas Arias de Saavedra.
Padres del XII señor de Castillejo Francisco de Villanueva y Zayas, fallecido
en 1855, XI conde de Atares, VI conde de Albarreal. Casa primero con su prima
Inés Pérez de Barradas y después con Josefa Partt de la Presa. El señor de
Castillejo en 1832 pleitea ante la Chancillería de Granada con los labradores
del despoblado de Castillejo.
Una unidad de producción rural en el entorno de
Segóbriga. Casas de Luján y Rasero de Luján. (Saelices, Cuenca). Rui Roberto de
Almeida y Francisco José López Fraile, Jorge Morín de Pablos. Anales de
prehistoria y arqueología. Nº 27-28,
2011-2012. Ejemplar dedicado a: De vino et oleo Hispaniae. Areas de producción
y procesos tecnológicos del vino y el aceite en la Hispania romana. La
producción de aceite en el entorno de Segóbriga (Saelices, Cuenca). Almazaras
de Casas de Luján. Dionisio Urbina Martínez, Jorge Morín de Pablos y Catalina
Urquijo Álvarez de Toledo, 2014. Restos de abundantes muestras de cerámica en
relación a la producción de aceite y vino. Unos baños alto
imperiales en la villa romana de Casas de Luján, Segóbriga (Saelices, Cuenca). Dionisio Urbina Martínez, Catalina Urquijo Álvarez
de Toledo, Jorge Morín de Pablos. La villa romana de Casas de Luján se encuentra a 3
kilómetros de Segóbriga, y se descubrió junto con otras cinco villas en 2010.
Entre los restos encontrados se pudo identificar un taller alfarero, una
almazara y parte de unos baños pertenecientes a la domus. Los baños cuentan con
un praefurnium, un caldarium un tepidarium y una natatio que se pudieron
excavar parcialmente. En la sala caliente se halló un mosaico bícromo, ya en
parte amortizado, cuyas características nos permitirían fechar la primera
construcción de estas estructuras en el primer cuarto del s. I d.C. Los restos
excavados corresponden a los derrumbes de los edificios, acaecidos hacia
finales del s. I d.C. al tiempo que se estaban realizando reformas, constatadas
en la natatio. Estos baños constituyen uno de los escasos ejemplos hallados en
la meseta central española.