lunes, 27 de septiembre de 2010

Muñoveros. Segovia. La Guerra de las Comunidades en Segovia.

Si alguien conoce información sobre esta casona y el escudo que la preside, le estaría muy agradecida si lo escribiera en un comentario. Gracias.


La primera vez que Juan Bravo llegó a Segovia fue en 1503, como contino de la corte de Isabel la Católica. Al año siguiente casa con Catalina del Río, hija de un rico financiero segoviano. Éste dio en dote a su hija todos los bienes que poseía en Muñoveros.

Tras la batalla de Villalar en 1521, donde Juan Bravo fue ajusticiado, su cuerpo fue llevado a Segovia, donde se enterró en el antiguo convento de Santa Cruz. Sin embargo en 1921 cuando se levanta su monumento en Segovia, se puedo comprobar que sus restos habían desaparecido de la sepultura. Parece ser que, temiendo sus amigos que la tumba fuera profanada, en secreto trasladaron poco después el cadáver hasta Muñoveros. Parece ser que inicialmente su cuerpo se colocó bajo el altar de la Purísima, en el interior de la iglesia, bajo una losa en la que dicen se podía leer una inscripción, hoy en día casi ilegible. Tiempo después, al colocar el nuevo piso de la iglesia, según manifestaron algunos ancianos, la lápida fue situada en la puerta de entrada al templo, quizá el lugar más inadecuado para su conservación. Al hacerlo, debieron colocar bajo
ella los huesos que desde el principio cubrió, y grabaron en ella una cruz y las palabras “AQUÍ ESTÁ”, que se pueden leer con claridad. Intentando interpretar la antigua inscripción, parece tratarse de una especie de criptograma compuesto por una C formando un semicírculo invertido dentro del cual se lee, aunque ya muy borradas, una “J” y una “V” (Comunero Juan Bravo).
En 1921, el Ayuntamiento de Segovia realizó una excavación en este lugar donde hoy se encuentra la losa, hallando los restos mortales y encargando se guardaran en la sacristía del templo para su custodia y futura investigación. Pero lamentablemente, por descuido o ignorancia, los huesos hallados han desaparecido, quizás arrojados a un osario común, por lo que su estudio se hace ya imposible.
En el Ayuntamiento de Muñoveros se guardan las antiguas armas del comunero Juan Bravo y una escultura de J.A. Abellá que representa a Juan Bravo a los pies del patíbulo, incluso una plaza del pueblo lleva su nombre. En el año 2005 se celebró el hermanamiento entre las poblaciones de Atienza y Muñoveros, queriendo con ello sellar la relación entre los dos pueblos unidos por Juan Bravo.

Juan Bravo nació hacia 1484 en Atienza, Guadalajara, donde su padre, Gonzalo Ortega Bravo de Laguna, era alcaide de la fortaleza. Su madre, María de Mendoza, era hermana del conde de Monteagudo, por lo que Juan Bravo era primo de Maria Pacheco Mendoza la esposa del comunero Juan Padilla, miembro de la familia Mendoza.
Iñigo López de Mendoza, I conde de Tendilla en Guadalajara es hijo de Iñigo López de Mendoza y Catalina Suárez de Figueroa, I marqueses de Santillana, y hermano del I duque del Infantado. Es su hijo Íñigo López de Mendoza, El Gran Tendilla, I marqués de Mondéjar, Casa en dos ocasiones, con su pariente Marina Laso de Mendoza, señora de Mondéjar, con Francisca Pacheco Portocarrero, de los primeros marques de Villena. Del segundo matrimonio es el heredero, II marqués de Mondejar y III conde de Tendilla, Luis Hurtado de Mendoza, y de María de Mendoza que casa con su pariente Antonio de Mendoza, II conde de Monteagudo de las Vicarias, Soria. Con María Beltrán es padre de María de Mendoza.

Catalina de Mendoza, hermana del II conde Monteagudo casa con Luis Hurtado de Mendoza, II Mondejar y III Tendilla.

El comunero Juan Bravo es hijo María de Mendoza, hermana del I conde de Monteagudo, por lo que Juan Bravo era
primo de Maria Pacheco, esposa de Juan Padilla. Ello es así porque el II conde de Monteagudo y su hermana Catalina, sobrinos de la madre de Juan Bravo y primos de este, casan respectivamente con María de Mendoza y con el III Tendilla y II Mondejar que son hermanos de María de Mendoza casada con Juan Padilla.

Mediante su matrimonio en 1504 con Catalina del Río, pasa a formar parte del patriciado urbano de la ciudad de Segovia, a donde se traslada a vivir. Tuvieron una hija, que tomó el nombre de María de Mendoza
Habiendo quedado viudo, en 1510 contrajo segundas nupcias con María Coronel, nieta de Abraham Seneor, regidor de Segovia y rico converso. De este segundo matrimonio nacieron dos hijos, Andrea Bravo de Mendoza y Juan Bravo de Mendoza. En octubre de 1519 fue designado regidor y jefe de las milicias de Segovia.
Al conocerse la concesión del servicio a Carlos I en las cortes de La Coruña y su marcha a Alemania el 29 de mayo de 1520, dirigió una revuelta contra el procurador en Cortes Rodrigo de Tordesillas, que fue ahorcado. Los sublevados se hicieron con la ciudad y Juan Bravo organiza militarmente la ciudad y dirige las operaciones que impiden la entrada en Segovia de las tropas realistas de Rodrigo Ronquillo, enviadas por el cardenal Adriano de Utrecht, regente del rey. Sin embargo, fuerzas realistas se hicieron fuertes en el Alcázar de Segovia y allí permanecieron hasta el final de la revuelta comunera. Bravo se encargó de mantener relaciones con el resto de las ciudades sublevadas y partícipes en la Guerra de las Comunidades y acudió a Tordesillas a parlamentar con la reina Juana para recabar su apoyo, que no consiguió. Las tropas comuneras serán derrotadas por las tropas reales en la batalla de Villalar el 23 de abril de 1521. Hecho prisionero, fue decapitado junto a Juan de Padilla y Francisco Maldonado en Villalar el 24 de abril de 1521.
Cuando su cuerpo fue trasladado a Segovia, las autoridades reales tuvieron dificultad para sofocar un gran tumulto de indignación. Ante el miedo de que los restos se pudieran profanar, se trasladaron a Muñoveros, de donde era su primera mujer Catalina del Río.