martes, 20 de octubre de 2015

Los Alba y Carlos V

Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez (1460-Alba de Tormes en Salamanca, 1531), II duque de Alba de Tormes desde 1488, con Grandeza de España en 1520, fue asimismo II marqués de Coria, II conde de Salvatierra de Tormes y de Piedrahítaseñor de Valdecornejaseñor de Huéscar y caballero de la Orden del Toisón de Oro. Era hijo de García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, I duque de Alba de Tormes, y de María Enríquez de Quiñones. 

Fadrique Álvarez de Toledo fue determinante en la unidad territorial de España.
El II duque fue miembro del Consejo de Estado del rey Carlos I de España, a quien acompañó a Alemania, Flandes e Italia.
El monarca además le otorgó en 1520 la Grandeza de España y le condecoró con el Toisón de Oro.
Falleció en su villa de Alba de Tormes, el 18 de octubre de 1531.


Fadrique estuvo siempre muy vinculado a los Reyes Católicos. Su padre intervino activamente en 1476 en la batalla de Toro, que dio la victoria a la futura Isabel I de Castilla sobre su sobrina Juana la Beltraneja, y su madre era hermanastra de Juana Enríquez, madre de Fernando II de Aragón.



El primogénito de Fadrique fue García Álvarez de Toledo y Zúñiga, muerto en 1510, III marqués de Coria, casado con Beatriz Pimentel y Pacheco de los I duques de Benavente, quien tuvo descendencia. Garcia premuere a su padre. 



Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el hijo mayor de Garcia, será el III duque de Alba y fue educado al lado por su abuelo. El joven Alba que en la serie de televisión pone en duda la legitimidad de Carlo como rey de España pero que se convertirá en el noble más fiel al servicio del emperador Carlos



Fue camarada de armas, amigo y protector del poeta y soldado Garcilaso de la Vega, que dedicó parte de su Égloga II a ensalzar a la casa de Alba y su duque.



Fernando quedó huérfano a los tres años de edad. Cuando falleció Fadrique, en 1531, el título ducal pasó directamente a su nieto Fernando como hijo varón primogénito de García.



Tres cosas diré a Vuestra Majestad; la una es que no se ofreció negocio vuestro, aunque fuese muy pequeño, que no le antepusiese al mío, aunque fuese importantísimo; la segunda, es que mayor cuidado tuve siempre de mirar por vuestra hacienda que por la mía y así no os soy en cargo de un solo pan a Vos ni a ninguno de vuestros vasallos; la tercera, es que nunca os propuse un nombre para algún cargo que no fuese el más suficiente de todos cuantos yo conocía para ello, pospuesta toda afición



Era el III duque de Alba era siete años más joven que su Rey


A partir de 1548 el rey Carlos intensificó los preparativos del príncipe Felipe como su sucesor de la Monarquía Hispánica. Para ello nombró al duque de Alba -quien ya ostentaba el cargo de mayordomo mayor del Rey de España- mayordomo mayor de su hijo y le encomendó la adaptación de la casa de Castilla a la casa de Borgoña, a la que consideraba más completa e internacional. Fernando emprendió junto con Felipe un viaje por Europa que se extendió hasta 1551.
Fallecido el rey Carlos, el nuevo rey Felipe II mantuvo a Alba en el cargo de mayordomo mayor del Rey de España, durante gran parte de su reinado y hasta el fallecimiento del duque en 1582.


Ferdinandus Toletanus Dux Albanus (Piedrahita en Avila, 29 de octubre de 1507-Lisboa, 11 de diciembre de 1582), llamado el «Gran Duque de Alba» y «el Grande»,  III duque de Alba de Tormes, IV marqués de Coria, III conde de Salvatierra de Tormes, II conde de Piedrahita y VIII señor de Valdecorneja, Grande de España y caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro.

Fue el hombre de mayor confianza y obediencia del rey Carlos I de España y emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico y de su hijo y sucesor, Felipe II de España, Mayordomo mayor del Rey de España, miembro de sus Consejos de Estado y Guerra, gobernador del ducado de Milán (1555-1556), virrey del reino de Nápoles (1556-1558), gobernador de los Países Bajos (1567-1573) y virrey y condestable del reino de Portugal(1580-1582). Representó a Felipe II en sus esponsales con Isabel de Valois y con Ana de Austria, quienes fueron la tercera y la cuarta -y última- esposas del monarca respectivamente.
Considerado por los historiadores como el mejor general de su época y uno de los mejores de la historia