lunes, 4 de junio de 2018

Cazorla. Jaén



 Casa de las Cadenas

Parece levantada para los marqueses de Camarasa. 

El marquesado de Camarasa fue creado por Carlos I el 18 de febrero de 1543 a favor de Diego de los Cobos, hijo de Francisco de los Cobos, Secretario Universal de dicho monarca, como regalo por su matrimonio con Francisca Luisa de Luna y Mendoza, señora de Camarasa, RiclaAlfaménVillafeliche, etc. Su nombre se refiere al municipio catalán de Camarasa, en la provincia de Lérida.

La Casa de los Cobos tenía en el reino de Jaén los señoríos de CanenaJimenaSabiote y Torres

Hoy día, este título, está incorporado a la Casa de Medinaceli.



Francisco de los Cobos y Molina
 (Úbeda, ca. 1477 - Úbeda, 11 de mayo de 1547) fue caballero de la Orden de Santiago, comendador mayor de León en dicha Orden, adelantado de Cazorla, Contador Mayor de Castilla, Secretario de Estado del emperador Carlos I, Señor de Sabiote, Jimena, Recena, Torres, Canena y Velliza. Innegablemente una de las personalidades más influyentes y poderosas de su época.

Casó en Valladolid el 20 de octubre de 1522 con doña María de Mendoza y Sarmiento, nacida en Castrogeriz (Burgos) hacia 1508 y fallecida en Valladolid el 10 de febrero de 1587, condesa de Castrogeriz y VII condesa de Ribadavia, hija del Adelantado Mayor de Galicia don Juan de Mendoza. 
Fueron hijos:
  • Diego de los Cobos y Mendoza, I Marqués de Camarasa, que sigue. Casó:
  1. En 1543 con Francisca Luisa de Luna
  2. En 1579 con Leonor Sarmiento de Mendoza, VI condesa de Ribadavia, hija de un primo carnal
  • María de los Cobos Sarmiento de Mendoza, nacida en el Castillo de Sabiote y fallecida en Sessa Aurunca (Italia). Casada en Madrid, La Almudena, el 6 de febrero de 1539 con Gonzalo Fernández de Córdoba y Fernández de Córdoba, nieto materno del GRAN CAPITáN,  I Duque de Baena, III de Terranova y Sessa, V conde de Cabra, Vizconde de Iznajar, Gobernador de Milán y del Consejo de Estado, sin sucesión.



Cazorla capital del Adelantamiento de Cazorla
































En la Plaza de Santa María, junto a las ruinas de la iglesia renacentista de Santa María se encuentra la Fuente de las Cadenas, obra del siglo XVI, que provee de agua a toda la plaza, siendo en otros tiempos fuente de recogida de agua potable y abrevadero de animales. Ha sufrido cambios en el tiempo, pero mantiene intacta su belleza, poseyendo la estética original desde su última consolidación en 1963.
De estilo Herreriano, su nombre le viene dado por el relieve en forma de cadena que adorna los muros del pilar. Fue construida hacia 1605 en homenaje a Felipe II.
Sus tres caños salen de un frontal rematado por una cornisa clásica, sobre la que se levanta un cuerpo central superior con escudo e inscripción alusiva al monarca.
La pila está decorada con una cadena en relieve de piedra, así como en el paramento de la fuente, se simbolizan mediante unas cartelas su fundación, que fue en tiempos de Felipe II, así también se representa la recuperación de las tierras del Adelantamiento de Cazorla, por parte del Cardenal Sandoval en 1606 después de una disputa con la casa de Camarasa, donde se encuentra también los escudo de la ciudad.
Durante su arzobispado (1599-1618) se hicieron valer los derechos de la archidiócesis de Toledo sobre el distrito de Cazorla.
Es uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad, pues refleja el crecimiento social y económico de la villa en el siglo XVI.

Como consecuencia del Concordato de 1953, se retocaron los límites diocesanos, cediendo los arciprestazgos de Cazorla y Quesada a la diócesis de Jaén, de Huéscar a la diócesis de Granada, de Villarobledo y Alcaraz a la diócesis de Albacete, y de Guadalajara, Pastrana, Brihuega y Cogolludo a la diócesis de Sigüenza. A cambio, la archidiócesis de Toledo recibió Quintanar de la Orden de la diócesis de Cuenca, y Oropesa y Real de San Vicente de la diócesis de Ávila.





















También en el termino de Cazorla está el castillo de las Cinco Esquinas








Rió Cazorla. También llamado Cuerezuelo















Obra de Vandelvira

Con 21 años aparece Vandelvira en unas ambiciosas obras del Convento de Uclés, obra iniciada por Francisco de Luna en 1529; su participación, «a la sombra de la escuela plateresca toledana», es uno de los ingredientes formativos de su personalidad.

Realizó la construcción de la impresionante Plaza Mayor de su localidad natal, Alcaraz, así como numerosas construcciones civiles y religiosas alrededor de ésta.

Entre sus obras más notables está la, Sacra Capilla del Salvador, realizada en Úbeda sobre un proyecto inicial de Diego de Siloé, por encargo de Francisco de los Cobos. Tras esta obra, vienen muchas otras, como la capilla de los Benavides en el convento de San Francisco de Baeza, una obra maestra —por desgracia perdida en parte tras el terremoto de 1755—; la intervención en la catedral de Baeza o en el Antiguo Convento de Santo Domingo de La Guardia de Jaén, el Hospital de Santiago de Úbeda o la mismísima Catedral de Jaén, obra también iniciada por su padre, Pedro de Vandelvira en 1540, donde ejecutó las obras que su padre había trazado, especialmente la fachada de mediodía, la sala capitular, el panteón, la sacristía y las capillas del lado de la epístola.

También trazó y dirigió la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Villacarrillo, que es de tres naves divididas por cinco columnas corintias por banda y el retablo mayor y colaterales y fue una de sus primeras y grandes obras en la provincia de Jaén. También se le atribuye la traza de la nave central de la Iglesia de La Asunción en Jódar.

Se le atribuye la torre del Tardón en Alcaraz, que guarda muchas similitudes en su decoración con la Capilla del Salvador de Úbeda. La portada de la Iglesia parroquial de San Bartolomé Apóstol de Viveros, Albacete.


A su muerte, su cuerpo fue enterrado en la Basílica de San Ildefonso de Jaén.