viernes, 5 de febrero de 2016

Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Madrid


La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre nace en 1893 con la fusión de la Casa de la Moneda y la Fábrica del Sello.

Ambas instituciones compartían desde 1861 el edificio de Colón, aunque eran independientes y  tenían administraciones separadas.

Este edificio ocupaba los terrenos que ahora ocupa la Plaza del Descubrimiento, junto a la Biblioteca Nacional y frente donde estuvo el palacio de Medinaceli




El Palacio de los Deportes de Madrid y la Casa de la Moneda como se conoce a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.


Exposición sobre los 400 años de la Casa de la Moneda.

El 2 de marzo de 2015 se celebra el 400 aniversario de la inauguración de la 
Casa de Moneda de Madrid, 
la actual Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT-RCM). 
Para remarcar la ocasión, se ha colocado una placa en un pilar del viaducto de 
La Casa de Moneda de Madrid fue fundada en 1615 por Real Cédula de Felipe 
III y la producción de moneda se inició en Abril de 1615 con la acuñación 
piezas de 2 escudos de oro y 4 reales de plata.  
Hasta 1861 estuvo situada en la Calle de Segovia al pie del actual viaducto.
Felipe III nombró Tesorero de la Casa de Moneda de la Corte al duque de 
Uceda, siendo su primer responsable. En 1718, la Casa de la Moneda de 
Madrid pasó a estar bajo la gestión directa de la Corona.




En 1999, en reconocimiento de su posición y el servicio al país, 

Su Majestad el Rey Juan Carlos I, concedió a la Fábrica Nacional de Moneda y 

Timbre el Título de "Real Casa de la Moneda".

lunes, 1 de febrero de 2016

Peantes, cerca de Huete


En 1202, el obispo de Cuenca San Julián hizo donación de su heredad nombrada de Peantes, en Huete, a la Mesa Capitular de la  Catedral de Cuenca.

En Huete hay Palacio del Obispo de Cuenca. Ya lo había en 1307 y fue quemado. En 1387 el obispo tenía una capilla dedicada a Santa Justa junto a donde estuvo el Palacio, inmediato a la muralla, junto al cerro del Castillo.

El palacio que vemos en la actualidad está construido en la parte baja de la población junto a la carretera a Carrascosa

El día 19 de julio la ciudad de Huete celebra el día de sus patronas históricas, Santas Justa y Rufina, intercesoras en la victoria de los cristianos ante los musulmanes en 1172, hito histórico en la reconquista de Huete.


En 1338, el obispado de Cuenca gasta 100 maravedies en hacer una casa en Peantes, cerca de Huete, con bodega y cocina

En el año de 1688 hizo reconocer la Santa Iglesia a todos los poseedores de las hipotecas de la heredad, que llaman de Peantes  en el término y jurisdicción de la Ciudad de Huete, por haber sido agregada por San Julián a la comida y vestido de los Señores Canónigos.

Por intervención de San Julián se vieron libres de la peste Burgos, Málaga, Sevilla y Lorca en el siglo XVII.


En 1388,  al casarse  Catalina de Lancaster con su primo segundo Enrique III, Juan I de Castilla, padre de Enrique III,  regala de por vida a la madre de esta su prima hermana y duquesa doña Constanza de Castilla, hija de Pedro I el Cruel, la villa de Huete con todos sus derechos. Huete pasa a su hija Catalina de Lancaster  pues en su testamento otorgado el 17 de agosto de 1415, se titula Señora de Huete; y á ella como tal se debió la creación de la junta de Los Veinte, que allí había, compuesta de diez nobles y diez hombres buenos. 


Constanza de Castilla

Enrique IV dio también á su hermana Doña Isabel la Católica la ciudad de Huete para sus alimentos: y últimamente poseyó este Señorío con el título de Duque Lope Vázquez de Acuña por merced del mismo Enrique IV, en 1474; pero dos años después le echó de allí, por SS. AA. Don Fernando y Doña Isabel, el célebre Juan de Robles y quedó incorporada Huete á la Corona, de donde no volvió á salir.


El rey don Alfonso dio por armas y blasón a Cuenca una estrella de plata 

sobre un cáliz de oro, en campo rojo. 


Se cree que la estrella fue en memoria de haberse puesto el cerco a Cuenca 

el día de los Reyes, y el cáliz por la misma causa, 

o por ser el distintivo de San Mateo, en cuyo día se ganó, 

por cuyo motivo dicho Santo es patrono de la ciudad, 

y el día de su festividad, en la procesión pública, 

el regidor decano del Ayuntamiento de la ciudad lleva 

la misma bandera del rey don Alfonso con que fue conquistada 

y se guarda en la Santa Iglesia Catedral, 

y sólo se saca este día, el del Corpus y su octava. 

Concedió a Cuenca dicho rey el privilegio de tener voto 

en las Cortes del Reino, otras muchas mercedes y fueros.


Estrechada la Ciudad de Cuenca, y con pocas esperanzas de nuevo socorro, se rindió al Rey Don Alfonso de Castilla el día 21 de Septiembre, que entró en ella triunfante  y desde luego premió algunos de los que le habían servido siendo  de los primeros el Maestre de Calatrava don Martín Pérez de Siones y su Orden y después el de Santiago en el día primero de Octubre. Dióle las Casas del Moro Aben-Mazloca, que estaban en el mismo Alcázar de la Ciudad. Mas le dio lo de la Albufera que era entre, la Ciudad, y donde ahora está el Hospital en Huecar, poco antes de unirse con Xucar. Mas le dio cierta Plaza junto al Puente, y Rio Xucar, después de unido con Huecar, que es donde ahora están el Hospital, y la Casa de la Moneda. Más le dio otros, dos Solares cerca de otros ya dados a la Orden de Calatrava, cuyo sitio se ignora. De forma que a nuestra Orden se le dio allí luego lo mejor de Cuenca, en el Alcázar, y en lo que el Rey pudo llamar Plaza.


Catálogo de la Sección Institucional del Archivo de la Catedral de Cuenca , 2008

Aben-Mazloca, Cela y Gerardo Diego

Los caballeros santiaguistas estuvieron presentes en todas las acciones guerreras de la Reconquista y sus territorios se extendieron principalmente por La Mancha. A esta Orden pertenecían pueblos de las actuales provincias de Ciudad Real, Cuenca, Toledo, Madrid, Guadalajara, Jaén y Murcia.

La primera acción militar notoria en la que intervinieron fue para ayudar al ejército de su protector Alfonso VIII en la toma de la ciudad de Cuenca, en 1177. Su contribución en dicha conquista fue tan importante que el rey añadió, en el terreno recién conquistado, nuevas donaciones a la Orden, entre ellas: Dos casas cerca de las de Aben-Mazloca, en el mismo alcázar de Cuenca, dos solares, un molino en el río Moscas y un huerto próximo a este río.

Con las donaciones hechas  a Pedro Fernández, el fundador de la Orden, se creó al poco tiempo el Hospital Santiago Apóstol en Cuenca. Una de las trece collaciones en que se dividió la ciudad se llamó también Santiago, quedando su iglesia dentro del recinto de la misma catedral.

Alfonso VIII cedió también Uclés a Pedro Fernández para que se estableciera allí y defendiera la frontera, según Escritura Real extendida en Arévalo el 3 de enero de 1174, siendo desde entonces la casa principal de la Orden. Asimismo cedió a la Orden Moya en 1211, a las que se unirían posteriormente Ossa de Montiel, Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Montiel y Alhambra. La congregación prosperó, adquiriendo bienes y territorios y llegó a formar una especie de diócesis con capital en Uclés, cuyo prior tenía autoridad casi episcopal.



Cuenca abstracta, pura, de color plata, de gentiles piedras, hecha de hallazgos y de olvidos –como el mismo amor-, cubiste y medieval, elegante, desgarrada, fiera, tiernísima como una loba parida, colgada y abierta; Cuenca, luminosa, alada, airada, serena y enloquecida, infinita, igual, obsesionante, hidalga; vieja Cuenca”. Camilo José Cela


Estrechada la Ciudad de Cuenca, y con pocas esperanzas de nuevo socorro, se rindió al Rey Don Alfonso de Castilla el día 21 de Septiembre, que entró en ella triunfante  y desde luego premió algunos de los que le habían servido siendo  de los primeros el Maestre de Calatrava don Martín Pérez de Siones  y su Orden  y después el de Santiago en el día primero de Octubre. Dióle las Casas del Moro Aben-Mazloca , que estaban en el mismo Alcázar de la Ciudad. 

Mas le dio lo de la Albufera que era entre, la Ciudad, y donde ahora està el Hospital en Huecar, poco antes de unirse con Xucar.

Mas le dio cierta Plaza junto al Puente, y Rio Xucar, después de unido con Huecar, que es donde ahora están el Hospital, y la Casa de la Moneda. Mas le dio otros, dos Solares cerca de otros yà dados à la Orden de Calatrava, cuyo sitio se ignora. De forma , que à nueftro Don Pedro fe le dio allí luego lo mejor de Cuenca, en el Alcazar, y en lo que el Rey pudo llamar Plaza


Gerardo Diego».  1970

«Romance del Júcar»

Agua verde, verde, verde,
agua encantada del Júcar,
verde del pinar serrano
que casi te vio en la cuna

-bosques de san sebastianes
en la serranía oscura,
que por el costado herido
resinas de oro rezuman-;

verde de corpiños verdes,
ojos verdes, verdes lunas,
de las colmenas, palacios
menores de la dulzura,

y verde -rubor temprano
que te asoma a las espumas-
de soñar, soñar -tan niña-
con mediterráneas nupcias.

Álamos, y cuántos álamos
se suicidan por tu culpa,
rompiendo cristales verdes
de tu verde, verde urna.

Cuenca, toda de plata,
quiere en ti verse desnuda,
y se estira, de puntillas,
sobre sus treinta columnas.

No pienses tanto en tus bodas,
no pienses, agua del Júcar,
que de tan verde te añilas,
te amoratas y te azulas.

No te pintes ya tan pronto
colores que no son tuyas.
Tus labios sabrán a sal,
tus pechos sabrán a azúcar

cuando de tan verde, verde,
¿dónde corpiños y lunas,
pinos, álamos y torres
y sueños del alto Júcar?


Romance del Huécar»

Y el Huécar baja cantando,
sabiendo lo que le espera,
que va al abrazo ladrón
de su nombre y de su herencia.

Y el Huécar baja contento
y cantando pasa el Huécar,
torciendo de puro gozo
sus anillos de agua y menta.

Toda la hoz, todo el eco
de la noche gigantesca,
se hace silencio de concha
para escuchar su pureza,
porque viene tan vacante,
tan sin cítolas ni ruedas,
que está inventando la música
al compás de su inocencia.

Nunca vi un río tan íntimo,
nunca oí un son tan de seda,
es el resbalar de un ángel
unicornio por la tierra.

A un lado y otro del tránsito
renuevan su muda alerta
rocas de pasmo sublime
humanadas de conciencia,

casas con alma y corona
y, al baño de luna llena,
los descolgados hocinos
sus rocíos centellean.

La creación está aquí,
aquí mismo se congregan
el nacimiento del aire,
la voluntad de la piedra.

Y allá en lo hondo –unicornio
entre lanzas que le tiemblan–
cosas que sabe del cielo
nos canta el ángel del Huécar.

Hoz del Cabriel»

I
Tierras de grosella.
Rocas de salmón.
Evidencia bella
de la sinrazón.

El sol de miel,
la huerta en flor, el río,
Hoz del Cabriel,
rosado desvarío.
II
Su abanico de mar
–cerca, lejos–
abre y cierra el pinar.
Tuerce el río
sus espejos.

Su resaca de mar
–mar de tierra–
el pinar abre y cierra.
Tuerce el río
cerca, lejos.
 

jueves, 28 de enero de 2016

Baillo, Melgarejo y Justiniano.

Los Baillo de Ciudad Real del condado de las Cabezuelas en Campo de Criptana, Ciudad Real, emparentan en repetidas ocasiones en el sigo XVIII y XIX con los Melgarejo de Villanueva de los Infantes también de Ciudad Real. Los Melgarejo son el siglo XVIII marqueses de Melgarejo y duques de San Fernando de Quiroga y en el XIX marqueses de Melgarejo de los Infantes.

E II marqués de Melgarejo es el I duque de San Fernando de Quiroga y un hijo del IV duque de San Fernando de Quiroga que casa con una Baillo de las Cabezuelas es el I marqués de Melgarejo de los Infantes.

El Marquesado de Melgarejo es un título nobiliario concedido el 3 de mayo de 1736 por  Carlos III  a D. Juan-Francisco Melgarejo y Zuazo-Quiroga, Caballero de Santiago en 1727, Brigadier de los Reales Ejércitos, por su comportamiento heroico como primer teniente de las Reales Guardias Españolas, en la recuperación de Nápoles y Sicilia para la Corona de España frente a los Austriacos.

EDucado de San Fernando de Quiroga, fue concedido  Fernando VII en 1815 a Joaquín José Melgarejo y Saurín (Cox, Alicante, 1780 - Madrid, 1835), II marqués de Melgarejo, señor del Castillo de Larache, de Cox, de La Condomina y de La Granja, Brigadier de los Reales Ejércitos, Caballero la Orden del Toisón de Oro, de la de Calatrava (1815), Caballero Gran Cruz de la de Carlos III.



De este matrimonio nacieron

Juan de la Cruz Baillo de la Beldad y Jaramillo, que sigue la línea.

Gregorio Baillo y Jaramillo, bautizado en Campo de Criptana el 22 de Mayo de 1777, que ingresó en el Real Seminario de Nobles de Madrid en 1787, y en la Real Compañía de Guardias Marinas en 1792.

José Vicente Baillo de la Beldad y Jaramillo que casa en Las Pedroñeras, Cuenca, el 1 de Febrero de 1807 con Micaela Justiniano del Moral, titular de las heredades de los Justiniano en Cuenca, bautizada en Las Pedroñeras el 3 de Octubre de 1791, hija de Mariano Justiniano y Montoya, natural de San Clemente, en Cuenca, y de Josefa del Moral y Montoya, natural de Alcaraz en Albacete. De este matrimonio nació José Joaquín Baillo o Bayllo de la Beldad y Justiniano, nacido en Campo de Criptana el 6 de Mayo de 1808, Abogado de los Reales Consejos y Caballero de la Orden de Santiago desde 1829. Y su hermana Jacinta Baíllo y Chacón que casa con su pariente Francisco de Paula Baíllo y Castilla. Jacinta muere en 1876 a los 21 años, sin testar. Sus herederos fueron sus hermanos Micaela, María, José Vicente y Filomena Baíllo y Chacón. Francisco de Paula Baíllo y Castilla casa por segunda vez con una Melgarejo cuyo hermano el I marqués de Melgajero casa con una sobrina paterna de Jacinta Baíllo y Chacón hija de su hermano José Vicente.

            Los Justiniano, mercaderes genoveses asentados en Cuenca y con actividad mercantil en las ciudades de Toledo, Málaga, Sevilla y Cádiz teniendo sus propios barcos para sus actividades comerciales relacionadas con la compra y venta de cereales y lana. Los mercaderes de las familias Justiniano, Cataneo e Imperial se van a naturalizar y ennoblecer pasando a formar parte de la élite conquense. Los Justiniano poseerán en Cuenca una regiduría perpetua hasta el final del Antiguo Régimen. Sus bienes pasarán a los manchegos Baillo, condes de las Cabezuelas. Los Justiniano tenían sus casas en la Plazuela de la iglesia del salvador de cuenca de las que eran feligreses y donde tenían capilla para su enteramiento.

            En 1906, Jacinto Cuadra Ramos es apoderado de María Melgarejo y Melgarejo, viuda de Francisco de Paula Baíllo y Castilla, que había fallecido a comienzos del siglo XX a los cuarenta y pocos años. Era a finales del siglo XIX uno de los propietarios más ricos de Campo de Criptana, Ciudad Real, sólo aventajado por su pariente el conde de las Cabezuelas.

            Jacinta Baíllo, nieta de los IV condes de las Cabezuelas,  fue la primera esposa de su pariente Francisco de Paula Baíllo. Pocos años después Francisco de Paula Baíllo volvió a casarse y lo hizo con María Catalina Melgarejo Melgarejo, hija del IV conde de San Fernando de Quiroga y hermano del I marques pontificio de Melgarejo de los Infantes en 1907, que le sobrevivió. Fue alcalde de Campo de Criptana. María Catalina Melgarejo Melgarejo, 1859-1916. Es hija de José María Melgarejo y Enseña, IV duque de San Fernando de Quiroga y de su prima hermana y mujer por los Melgarejo María del Rosario Melgarejo y Castilla-Portugal. Matrimonio con descendencia

           
            RAMÓN MELGAREJO Y MELGAREJO ENSEÑA Y CASTILLA-PORTUGAL, Nacido el 31-V-1857 en Villanueva de los Infantes, fallecido en Madrid en 1932. I marqués de Melgarejo de los Infantes (20-II-1907) (S.S. Pío X), Caballero de la Orden de Calatrava (1898), Benefactor de la Iglesia Católica, hijo del duque de San Fernando de Quiroga, casó el 12-II-1885 en Madrid con MERCEDES BAILLO DE LA BELDAD Y MORENO (Belmonte 1861-Madrid 1948), de la Casa Condal de las Cabezuelas, biznieta del IV conde que casa en tierras de Cuenca con una Jaramillo.  Tuvieron cinco hijos. Su palacio en Villanueva de los Infantes es un edificio blasonado con las armas de los Melgarejo y Baillo.


            Nicolás Melgarejo y Melgarejo, nacido el 6-XII-1785 en San Clemente, fallecido el 22-IV-1862 en Madrid. Brigadier de Infantería, Caballero de la Orden de Calatrava 1815; testó el 25-VI-1851. Casó el 18-VI-1828 en Campo de Criptana con Micaela Castilla-Portugal y Baillo, nacida el 10-III-1799 en Campo de Criptana; hija de José Enrique Castilla-Portugal Álvarez y de María del Carmen Baillo y Cevallos. Padres de María del Rosario Melgarejo y Castilla-Portugal, hija-única nacida el 5-I-1830 en Villanueva de los Infantes. Casó con su primo-hermano José María Melgarejo y Enseña, IV Duque de San Fernando de Quiroga. Con sucesión.


JOSÉ MARÍA MELGAREJO Y ENSEÑA.

Nacido el 22-I-1826 en Madrid. Testó el 30-VIII-1893 en Madrid.

IV Duque de San Fernando de Quiroga.

Casó el 18-X-1848 en Madrid con:

MARÍA DEL ROSARIO MELGAREJO Y CASTILLA-PORTUGAL, su prima hermana, hija de Nicolás Melgarejo y Melgarejo y de Micaela Castilla-Portugal y Baillo. Padres de:

1.- Micaela Melgarejo y Melgarejo

2.- Nicolás Melgarejo y Melgarejo

3.- Ramón Melgarejo y Melgarejo, nacido el 31-V-1857 en Villanueva de los Infantes. Caballero de la Orden de Calatrava (1898), I Marqués de Melgarejo de los Infantes (20-II-1907) (S.S. Pío X). Casó el 12-II-1885 en Madrid de  nuevo con una pariente de los Baillo llamada Mercedes Baillo y Moreno. Con sucesión.

4.- María Melgarejo y Melgarejo segunda mujer de Francisco de Paula Baíllo y Castilla que casa primero con una tía paterna de la I  marquesa de Melgarejo. 


            Mercedes Baillo Moreno, María de las Mercedes Valentina Teodora Juana Bautista Teresa Baillo Moreno. Nacida el 3 de noviembre 1861 - Belmonte, Cuenca. Fallecida el 22 de mayo 1948 - Madrid, a la edad de 86 años. Hija de José María Baillo Villanueva y de María Ramona Moreno Melgarejo. Nieta de José Joaquín Baillo Justiniano y de María Teresa Villanueva Perea, heredera de los bienes de los Villanueva en El Picazo, Cuenca. José Joaquín es hijo del IV conde de las Cabezuelas.


            RAMÓN MELGAREJO Y MELGAREJO Y su mujer MERCEDES BAILLO Y MORENO son padres de ANTONIO MELGAREJO Y BAILLO. Nacido el 19-XII-1889 en San Clemente (Cuenca). II Marqués de Melgarejo de los Infantes, Caballero de la Orden de Calatrava, Ingeniero Agrónomo. Casó el 17-V-1919 en Madrid con su pariente Mª DE LA ENCARNACIÓN MARTÍNEZ DEL PERAL Y SANDOVAL, hija de Julián Martínez del Peral y de Pilar Sandoval y Melgarejo, XI marquesa de Valdeguerrero, Cuenca. Con sucesión.


            Don Francisco de Paula Villanueva y Mena, caballero de la Orden de Alcántara y subteniente de milicias de Cuenca, es el propietario de la Casa-palacio de los Villnueva en e El Picazo, Cuenca. Actualmente está ocupada por el Centro Social Al fallecer sin sucesión, hereda el mayorazgo, y con él la casa, su sobrina Doña María Teresa Villanueva Perea, casada con Don Joaquín Baíllo, vecinos de Belmonte. A finales del siglo XIX la hacienda, y con ella la casa fue dividida entre sus dos hijas Doña Mercedes Baíllo de Beldad y Moreno, casada con Don Ramón Melgarejo y Melgarejo, primer Marqués de Melgarejo y Doña Concepción Baillo de Beldad y Moreno, casada con Don Fernando Moreno López de Haro. Esta es la causa de que actualmente la casa se halle dividida en dos partes. El Ayuntamiento compró la parte que correspondió a los Marqueses de Melgarejo y, gracias a ello, se ha restaurado, salvándose así el edificio más importante del Picazo.







martes, 26 de enero de 2016

Rafael del Castillo

Rafael del Castillo (Cartagena, 1830 - 1908). Escritor, periodista y traductor. 
Destaca en el género de los folletines.

Poco se conoce de su vida. En Cartagena fundó la empresa Rafael del Castillo y Compañía, situando su sede en un edificio que aún se conserva en la calle del Candilejo. Republicano, dirigió El Faro Murciano, periódico que se publicó durante el primer semestre de 1868 e incluyó varios artículos de Nicolás Salmerón sobre filosofía kantiana, y sucedió ese mismo año a José Prefumo en la dirección de El Radical hasta la proclamación del Cantón en 1873.

Fue autor de unos sesenta títulos de novelas y una docena y media de dramas, comedias, zarzuelas y otras obras de sesgo histórico publicadas en Madrid y Barcelona, y tradujo novelas del francés. Tuvo por secretario al también novelista por entregas Luis de Val, valenciano. 

Su primera novela es de 1859 aproximadamente, y en 1925 todavía se reimprimían algunos títulos. Según Luis Carreras y Lastortas, "habiéndose propuesto reformar la sociedad, escribe novelas inspirándose en Eugenio Sue", y lo hacía de un modo industrial, tomando por modelo las obras de Sue y dictando a su secretario frente a "láminas de efecto" ("un incendio, una seducción, un estupro, un acto de mendicidad, un asesinato, un suicidio, un robo, un adulterio y otros pasos por el estilo") que las iban a ilustrar, elaboradas mucho antes que la misma novela. Escribió también obras militares sobre la Guerra de África, en las que exalta la figura del general Leopoldo O'Donnell (del que además escribió una biografía), y un diccionario geográfico. Fue un autor importante, aunque no muy original, y a veces empleó el seudónimo de Álvaro Carrillo. Cultivó la novela histórica sobre figuras como Carlos de España, Hernán Cortés, Catalina Howard, Margarita de Borgoña, Roger de Flor, o bandoleros como Diego Corrientes Mateos, Luis Candelas, El Tempranillo, Joan Sala i Ferrer o los siete niños de Écija. 
También la novela sentimental, con títulos como Celos de un ángel. Páginas del corazónLas víctimas del amor. Dramas de la vida o La falsa adúltera, entre otros.
  • Gran Diccionario geográfico, estadístico e histórico de España y sus provincias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas y posesiones de Áfruc, Barcelona, 1889, 4 vols., dirigido por Rafael del Castillo.
  • España y Marruecos: historia de la guerra de África, escrita desde el campamento, La Publicidad, 1859.
  • Historia de la vida militar y política del excelentísimo señor capitán general Leopoldo O'Donnell, Cádiz, 1860.
  • El honor de España en Marruecos, episodios de la guerra de Marruecos. Novela histórica. Madrid, 1859.
  • El Trapero de Madrid, novela de costumbres. Madrid, 1861 (no confundir con la novela homónima de Antonio Altadill)
  • Los caballeros del amor (Memorias del reinado de Carlos III) Novela histórica. Barcelona, 1878-1879, 2 vols. Tuvo una segunda parte. Escrito bajo el seudónimo de Álvaro Carrillo 
  • El Conde de España (La Inquisición militar). Novela histórico-contemporánea. Barcelona, sin año, 2 vols.
  • El Palacio por dentro y el Pueblo por fuera, Madrid, 1864.
  • Los bandidos célebres españoles, Barcelona, 1882-1883, 2 vols.
  • Celos de un ángel. Páginas del corazón (Barcelona, 1878, 2 vols.)
  • Las víctimas del amor. Dramas de la vida (Barcelona, sin año, 2 vols.)
  • La falsa adúltera (Barcelona, 1879, 2 vols.)


Isabel Osorio. Una conversa amante de Felipe II


El rabino mayor Salomón Ha Levi, convertido al catolicismo con el nombre de Pablo de Santa María, fue privado de Enrique III, ayo del joven Juan II y obispo de Cartagena y de Burgos. Conocido también como don Pablo de Cartagena. Fue padre de cinco hijos: Gonzalo, María, Alonso, Pedro y Alvar. 

            Pedro de Cartagena fue hombre de armas, regidor de Burgos, obtuvo el mayorazgo de modo que por disposición real tenía que representar con el apellido Cartagena la sucesión directa de su padre. En 1440, Juan II le otorgó una real licencia como su «vasallo e guarda» para la constitución de un mayorazgo, en recompensa por los «muchos e buenos y leales servicios» que los Cartagena hicieron a los «reyes de gloriosa memoria», sus progenitores y a él mismo. Instituido en 1448, el mayorazgo comprendía sus villas burgalesas de Olmillos, San Pedro de Valdehumadas, San Martín, su casa en Burgos y otras propiedades. Este personaje destacó en la carrera política y militar. Fue guarda del cuerpo de Juan II, regidor de Burgos, consejero de Enrique IV y de Fernando el Católico. Fue procurador en Cortes por la ciudad de Burgos. Casa primero con María de Sarabia y son padres de cuatro hijos. Después casa con Mencía de Rojas y son padres de otros tres hijos.



           Isabel de Osorio (Burgos, 1522 – Burgos, 1589) Amante del príncipe y luego rey Felipe II.

Felipe II de España,  (Valladolid, 21 de mayo de 1527-San Lorenzo de El Escorial, 13 de septiembre de 1598)


Isabel Osorio es tataranieta de Pedro de Cartagena y de su primera mujer Maria Sarabia. Se quedó huérfana de muy niña y fue criada por su tío Luis de Osorio, de quien adoptó su apellido.
Fue dama de compañía de la emperatriz Isabel y, tras su muerte, pasó al servicio de sus hijas María y Juana de Austria, hermanas de Felipe.
Amante del príncipe Felipe. Con él tuvo, supuestamente, dos hijos bastardos. 

El biógrafo del monarca Luis Cabrera de Córdoba escribió en 1619: "Murió doña Isabel de Osorio, que pretendió ser mujer del rey don Felipe II, y dejó al conde don Pedro de Osorio, su sobrino, ocho mil ducados de renta y sesenta mil de muebles y dinero". 

Guillermo de Orange, el príncipe de los rebeldes holandeses frente a la corona española, afirmó en su Apología que cuando Felipe se casó por primera vez -con su prima María Manuela de Portugal-, ya estaba desposado con Isabel de Osorio con quien, según su versión, tuvo dos hijos: Bernardino y Pedro, el primogénito, que pasaba por ser su sobrino. Como conocedor de estos hechos, señalaba a Ruy Gómez de Silva, príncipe de Éboli.

La boda de Felipe II con la hija del rey francés, Isabel de Valois, acordada en el Tratado de Cateau-Cambresis señaló el final de las supuestas relaciones entre Isabel de Osorio y Felipe en 1560. 

Ella se retiró a su palacio de Saldañuela, en su señorío de las proximidades de Burgos, donde vivió hasta su muerte en 1589, a los 67 años. Nunca se casó. Está enterrada en la ermita del Santo Cristo de los Buenos Temporales, Convento de Trinitarios que ella funda. 

Mari Pau Domínguez se inspiró en este personaje para la protagonista de su novela Una diosa para el rey

Palacio de Saldañuela. A 10 kilometros de Burgos. Casa-palacio renacentista ubicado a las afueras de la localidades de Sarracín y Saldaña de Burgos. Uno de los más destacados exponentes de la arquitectura civil del renacimiento en la provincia. El edificio conserva su torre del siglo XV, alrededor de la cual se construyó el palacio, de bella fachada con doble arquería. En su interior destaca el bello patio con tres lados porticados, construido a mediados del siglo XVI.

En el año 1556,  Isabel de Osorio, adquirió al Consejo de Hacienda el señorío de Saldaña, Sarracín, Olmos Albos y Cojóbar, además de comprar la torre y sus dependencias anexas.
En 1562 se edificó el palacio adosado a la torre utilizando piedra caliza de las canteras de Hontoria. El edificio estaba lujosamente amueblado, decorado con tapices y pinturas, y contó con una sala para la exhibición de armaduras y todo tipo de armas, tan del gusto de la nobleza de la época, tal y como se desprende de un inventario de bienes de 1650.
La familia Osorio mantuvo el mayorazgo de Saldañuela y la propiedad del palacio hasta mediados del siglo XVII.
En 1788 el palacio sufrió un incendio quedando parcialmente arruinado. A partir de ese momento entró en un proceso de decadencia hasta el momento en que se restaura ya en el S. XX. Era utilizado como granja agrícola y casa de recreo.
Adquirido por Caja de Burgos en 1951 fue restaurado en el año 1953 adosándosele un nuevo cuerpo que en nada afecta al palacio. En los años siguientes fue dedicado a Escuela de Capacitación Agraria
Su aspecto actual es fruto de la remodelación llevada a cabo por el arquitecto Pablo Puente en los años 90 del siglo pasado.
Actualmente es propiedad de la Fundación Caja de Burgos.El palacio alberga la colección de pintura de Caja Burgos. También es centro de celebración de bodas y convenciones.











miércoles, 20 de enero de 2016

Palacios de Madrid

Palacios desconocidos de Madrid

San Esteban de Gormaz. Soria

917,  San Esteban, llamado también Castro-Moro o Castro Muros

920. Abderrahmán, en persona, se puso al frente de su numeroso ejército a primeros de junio de 920. Y casi sin combate y por sorpresa, en una breve campaña, se apoderó de las plazas de Osma, San Esteban, Alcubilla y Clunia.

941. Al pie de Peña Tajade, hoy Peña la Vara, en la falda del cerro de Osma, junto al Ucero, donde el general poeta Gálib derrotó a los nuestros, y corriéndose hacia San Esteban la ocupó. Pero entonces Fernán González amagó a Sepúlveda, recuperando con gran habilidad a San Esteban y pactando con el célebre caudillo musulmán una tregua de cinco años, que se prolongó diez más. 

Entre manos cristianas y moras, 

La incorporación definitiva de San Esteban a Castilla es una fecha que, por falta de datos concretos, creemos que no se puede precisar. Si bien  parece verosímil  que la hiciera Fernando I en la  campaña de 1059, a pesar de que la Historia de España que mandó componer Alfonso el Sabio, sólo dice que en aquella memorable primavera, el primer Rey de Castilla y de León tomó en tierras de Soria a Gormaz, Vado Rey, La Aguilera, Berlanga, etc., y que subió después por los valles del Escalóte y Bordecorex hasta Medinaceli; tanto, porque pasada esta fecha no vuelve a sonar su nombre en son de guerra, cuanto por no figurar San Esteban en la conocida relación de plazas que hace Rodrigo Ximénez de Rada, pasaron a poder de los cristianos con motivo de la trascendental conquista de Toledo, llevada a cabo, en 1085, por el noble Alfonso VI.

En el Poema de Mío Cid, recogiendo una tradición local, refiere que, después de la ignominiosa afrenta de que fueron víctimas las inocentes hijas del Campeador en el robledo de Corpes por parte de sus primeros maridos, los cobardes infantes de Carrión, allí las encontró y recogió su primo Félez Muñoz, llevándolas en su caballo a la hospitalaria villa de San Esteban, donde fueron solícitamente atendidas y cuidadas con todo esmero por Diego Tellez, el alcaide de Sepúlveda, hasta que totalmente repuestas, mandó a buscarlas su padre. Y a unirse con él se fueron camino de Valencia, pasando por Medinaceli y por Molina de Aragón.

Por mayo de 1102, tres años después de la muerte del Cid, pasó por San Esteban de Gormaz,  su viuda, doña Jimena, sus hijas, doña Cristina y doña María.


El 27 de febrero de 1113 se sabe que la brava reina Doña Urraca dio una haceña de San Esteban a un tal Pascual Mallarón. Y que, por el extraño testamento otorgado por su marido D. Alfonso el Batallador, en el cerco de Bayona, por octubre de 1131, legaba en una de sus muchas mandas, a San Salvador de Oviedo, las villas de San Esteban y Almazán. En noviembre de 1146 se reunieron en San Esteban, con  Alfonso VII, el rey García de Navarra y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona y príncipe de Aragón, citados por el Emperador, con objeto de suavizar las asperezas que había entre estos dos últimos soberanos, para que luego le acompañaran a la campaña que planeaba contra los musulmanes de Andalucía. Solo consigue Alfonso VII que ambos príncipes pactaran treguas por poco tiempo.

 Sancho, hijo de Alfonso VII el Emperador, obrando ya como rey, en los últimos años del reinado de su padre, confirmó al obispo don Juan, el 1154, todas las donaciones que le había hecho el Emperador, y además le hizo otras nuevas; entre ellas, el Monasterio de San Esteban con todas su heredades y los monasterios de Santa María y San Martín, situados en la villa, pero en la ribera opuesta. Y dos años después aparece Alfonso VII en San Esteban, firmando con su hijo, el rey  don Sancho, un privilegio a favor del Monasterio de Nuestra Señora de la Vid.  

En al antiguo convento de San Francisco hoy está abierta la posada del Convento, 
Existía en 1302, pasando a pertenecer a la custodia del convento Domus Dei de La Aguilera en Burgos desde 1492.
Situado extramuros se sabe que contó con 20 religiosos en 1679 y que en 1832 sólo contaba con 7, ante la escasez de vocaciones, aunque entre sus muros han estado como miembros fray Francisco Agustín de Herrera, predicador del rey Carlos II y confesor de su hermana María Teresa de Austria, que llegó a ser Prior Provincial de la Orden en 1677. la iglesia parroquial de San Esteban de Gormaz  es ahora la iglesia del convento de los Jesuitas.
San Esteban de Gozmaz contó con seis monasterios y conventos, entre los situados dentro y fuera de las murallas.
Uno era el de los monjes benedictinos, de finales del siglo XI, llamado de San Esteban y cuya iglesia románica fue demolida en 1922 y comprada por León Levy y actualmente se conserva en Camprodón, Gerona. Este convento estaba situado en la Placetuela y calle San Esteban y su iglesia tenía pintura románica con una escena de Jesús en casa de Simón el leproso. El de San Esteban era de frailes, dependía del de San Pedro de Arlanza y estaba en el interior de la villa. Desaparecido el convento, su iglesia llegó a ser la parroquia, demolida en 1922.
Otros dos conventos  eran los de Santa María y San Martín, situados al otro lado del Duero y pertenecientes también a la regla de San Benito. Existían a mediados del siglo XII. siendo el de Santa María de la Catedral de Osma y el de San Martín del monasterio burgalés de Silos.
Existía también el monasterio de Santa María de Castros, de canónigas agustinas, que posteriormente pasaron a la orden dominica, y que en 1266 se trasladarían a Caleruega.
Y por última existía el monasterio de San Pedro de canónigos regulares de San Agustín, que fueron trasladados a la colegiata de Roa en el siglo XIV.


Puente de piedra, de dieciséis ojos, sobre el Duero, que, seguramente debió sustituir a otro romano, contribuyendo en todo tiempo a la importancia de San Esteban. 

Reconstruido en la Edad Media, fue considerablemente restaurado en 1526, y luego en 1717, como lo indicaba la siguiente inscripción /. H. S. Reinando la Majestad de (Don Felipe) V se hizo esta obra, siendo (Juez de) ella el Licenciado Don Juan Alfonso (Col)wenero Corregidor de Aranda y Oidor (nombrado para) la Real Audiencia de la ciudad de (Oviedo). 

Ermita de San Roque. A la derecha del puente y al otro lado del Duero, se halla la sencilla ermita del abogado contra la peste.  


Los de Santa María y San Martín estuvieron al otro lado del Duero, donde, a derecha e izquierda de la carretera, se conservan ligeros vestigios de sus románicas ruinas. Y poseyeron muchas haciendas que agregaron a la Iglesia de Osma. De los Benedictinos.

Del de San Pedro se ignora quién y cuándo lo fundó, sabiendo sólo que se trasladó a Roa. 

A su regreso de Roma, hacia 1219, con las Constituciones de su Orden aprobadas, Santo Domingo de Guzmán visitó en San Esteban el convento de canónigas agustinas de Santa María de Castro. Y la evangélica palabra del glorioso Patriarca cautivó tanto el ánimo de las piadosas religiosas, que dejaron la regla de San Agustín para adoptar la de Santo Domingo. Años después, un superior fué de parecer que no debían continuar en su hermandad y unión, por carecer las monjas de facultad para cambiar de religión. Pero ellas se defendieron, probando en la oportuna información abierta, que el mismo fundador de la Orden de Predicadores y del Rosario, las había recibido, personalmente, en su Regla al pasar por San Esteban desde donde, en 1270, se trasladaron a su villa natal de Caleruega.

Extramuros y al oriente de la villa'se hallaba el convento de RR. PP. Franciscanos Observantes, cuya fecha de fundación se ignora, constando sólo que existía en 1302, por la carta de venta que su guardián Fr. Domingo Pérez y otros testamentarios de D. Juan García de Villamayor otorgaron de la villa de Ucero, su castillo, aldeas y otras cosas que en vida pertenecieron a dicho señor, a favor del obispo de Osma D. Juan de Ascaron y de sus legítimos sucesores. Como los conventos franciscanos de Almazán y Soria, dependió de la Custodia de La Aguilera (Burgos).  Tenía  sólo 7 religiosos en 1832. Duró hasta la exclaustración. Hoy día, su iglesia sirve de Parroquia, y la que fué casa conventual está convertida en Posada.


 Hospital de San Lázaro Martín Gonzalo de Alcozer y su mujer doña María, vecinos de Atauta, hacen donación el 29 de enero de 1459, a la casa Hospital de San Lázaro y al Concejo de San Esteban, en su nombre, de todos sus bienes presentes y futuros radicantes en el lugar de su residencia y en esta villa. 


El castillo de San Esteban de Gormaz es uno de los míticos castillos de la alta Edad Media que defendían el paso del río Duero, unas veces para los musulmanes y otras para los cristianos. Uno de los castillos claves, que cambiaron de manos continuamente durante los siglos X-XI. En el siglo XI pasa definitivamente a poder cristiano.Desde la invasión francesa de 1808 en que el castillo sufrió grandes desperfectos no se ha recuperado.

Este castillo no fue tan importante ni reconocido como el de Gormaz (a 30 kilómetros de San Esteban), pero sí lo fueron sus gentes que defendían el puente que cruza el río Duero, una poderosa frontera natural entre tierras musulmanas y cristianas. Debido a la escasez de pasos de este tipo sobre el Duero, a la villa se la llegó a conocer como la "Puerta de Castilla". El castillo está situado en lo alto de un cerro, a 920 metros de altitud, a cuyos pies se extiende la villa.