lunes, 18 de noviembre de 2019

Puerto de Palermo. Sicilia


Palermo  es la capital de la región autónoma de Sicilia y de la Ciudad metropolitana de Palermo.

Su área metropolitana  es la quinta más poblada de Italia.

Su historia milenaria le ha dotado de un considerable patrimonio artístico y arquitectónico que abarca desde restos púnicos hasta casas de estilo Art Nouveau, pasando por residencias de estilo árabe y normando, iglesias barrocas y teatros neoclásicos.

En julio de 2015, el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale» fue incluido en la lista del patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


En Palermo y sus alrededores se encuentran varios puertos de veleros, pasajeros y pesqueros.

El Porto Civile, es el mayor puerto de pasajeros y carga de Italia, llegando en 2007 a 2.400.000 pasajeros.

Cuenta con conexiones a todo el Mar Mediterráneo, posicionándose como el sexto puerto italiano en operaciones de cruceros con 470.000 visitantes por esta vía en 2007.

El puerto de La Cala es uno de los más antiguos del mundo, con sus orígenes remontándose al siglo VIII a. C. cuando la entrada natural del mar en las costas de la ciudad se utilizó para anclar embarcaciones durante la etapa de desarrollo de la misma.

En la actualidad ha sido remodelado y se encuentra en proceso de descontaminación para ser utilizado como puerto turístico de pequeñas embarcaciones.

Otros puertos de importancia en la zona son Arenella, Acquasanta, Sferracavallo, Mondello, Fossa del Gallo y Porto dell'Addaura.





El Mercado de Lattarini fue uno de los tradicionales mercados de Palermo, su existencia y nombre se remontan al tiempo de los árabes, cuando fue el mercado de las especias (Suq el attarin) de Palermo. 

En esa misma época se asentó en la ciudad una comunidad de comerciantes de origen hebreo que participaba activamente en las actividades del mercado. 

Su barrio, harat al yahud, se hallaba entre este mercado y la Sinagoga, ubicada en la Via Maqueda (hoy es la iglesia de San Nicolò di Tolentino). Frente a Santa María del Almirante y San Cataldo.

A finales del siglo XIX, con las obras de creación de la Via Roma, el mercado ha visto su área considerablemente reducida. Después, ya en la segunda mitad del siglo XX, ha comenzado su irreversible decadencia.


Durante todo este proceso, el conjunto de plazas del histórico mercado se han visto transformadas en caóticos y ruidosos aparcamientos de coches. 

Para solucionar el caos y el degrado del área, el Ayuntamiento ha decidido peatonalizar un sector del antiguo mercado para así estimular su renacer, ya no como mercado sino como zona monumental y de ocio.


En la Piazza Sant'Anna, antiguo corazón del mercado, se hallan las dos iglesias de Sant'Anna la Misericordia y de Santa Maria della Mercede ai Lattarini cuya procesión, el último domingo de setiembre, es muy participada por los fieles del barrio. 

El lugar de mayor interés de toda el área es la Galleria d'Arte Moderna Sant'Anna, instalada en el Palazzo Bonet a su vez integrado en el conjunto del Convento Franciscano de Sant'Anna.






Iglesia de La Martorana e Iglesia de San Cataldo. Palermo


La Martorana

Concatedral de Santa María del Almirante




Durante las vísperas sicilianas y la sublevación contra los franceses, los nobles de la ciudad se reunieron para decidir ofrecer la corona de Sicilia a Pedro II de Aragón. 
Más tarde Alfonso de Aragón la cedió al monasterio contiguo fundado por Eloisa Martorana, de donde recibirá su nombre.
Las formas originales normandas fueron modificándose en los siglos XVI-XVII, cuando se añade la fachada barroca y se cambia la planiometría. A través del elegante campanario-pórtico de cuatro plantas con ventanas geminadas y delicadas columnas ornamentadas (siglo XII) accedemos al interior, dividido claramente en dos partes, una primigenia, con los techos decorados de mosaicos bizantinos (anteriores a los de la Capilla Palatina y más ricos), y otra con dos naves, añadidas en el XVII, con frescos de Borremans XVIII.
Actualmente la iglesia se utiliza como centro de culto del rito ortodoxo griego.


La iglesia de Santa Maria dell'Ammiraglio, también conocida como La Martorana es sede de la parroquia de San Nicolò dei Greci, con vistas a la piazza Bellini.

La iglesia pertenece a la Eparquía de Piana degli Albanesi de la Iglesia católica italo-albanesa, una diócesis que incluye las comunidades albanesas en Sicilia que oficia la liturgia según el rito bizantino en la lengua griega antigua.

La iglesia se caracteriza por la multiplicidad de estilos que se encuentran, ya que, con la sucesión de siglos, se ha enriquecido con otros gustos diversos en el arte, la arquitectura y la cultura. Hoy en día, es, de hecho, como un monumento histórico-eclesiástico, resultado de múltiples transformaciones, también sujetas a protección.





Jorge de Antioquía fue el primer verdadero ammiratus ammiratorum del Reino normando de Sicilia, sucesor del gran Christodulus. 

Jorge era un cristiano bizantino nacido en Siria de ascendencia griega. Nació en Antioquía, de donde se mudó con su padre, Michael, y su madre a Túnez después de la Primera Cruzada.



Esta iglesia fue cedida en el año 1436 a la orden de las monjas benedictinas cuya orden fuera fundada por Eloísa Martorana.

Sus mosaicos son obra de una grupo de importantes artistas y traídos desde Constantinopla hasta Palermo. 













Junto a La Martorana se encuentra la Iglesia de San Cataldo

Su fundación se atribuye a Mayon de Bari, almirante del rey Guillermo I de Sicilia, como capilla privada de su palacio, hoy desaparecido.

La construcción de la iglesia se sitúa entre 1154 y 1160, año del asesinato de Mayon de Bari. 

Tras su muerte, el templo se confió a los monjes benedictinos de Monreale, que lo conservaron hasta 1787.

A lo largo de los siglos el edificio sufrió múltiples transformaciones y pasó por distintos usos, llegando a convertirse en sede del servicio de correos, a principios del siglo XIX.

En 1882 se llevó a cabo una profunda restauración, dirigida por Giuseppe Patricolo, siendo la capilla el único elemento conservado del antiguo palacio.

En 1937 la iglesia fue nuevamente consagrada por la Lugartenencia de Sicilia de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén.

El 3 de julio de 2015 el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale» fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, siendo San Cataldo uno de los nueve bienes individuales comprendidos en la declaración.

El exterior es un paralelepípedo de sillares de toba, con el ábside central sobresaliendo por el lado este.
En cada fachada destacan tres ventanas, enmarcadas por arcos ciegos.

Coronan la fachada merlones tallados en estilo árabe.

Sobre la cubierta se asienta un tambor en forma de paralelepípedo, rematado por tres cúpulas de revoque rojo, que son uno de los elementos más característicos del edificio.

El interior está formado por una nave central y dos pasillos divididos por columnas.

En contraste con la desnudez de las paredes interiores destaca el suelo decorado de mosaico, realizado con la técnica del opus sectile.





Castillejo de Mesleón. Segovia. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción










Limita al norte con Boceguillas y su pedanía Turrubuelo, al oeste con Barbolla, al suroeste con Sotillo,al sur con Cerezo de Arriba y al este con Riaza. Todos estos lugares, excepto este último también pertenecen a dicha Comunidad de Sepúlveda.


Existen varias teorías toponímicas sobre Castillejo de Mesleón. La primera, hace referencia a un castillo (actualmente inexistente pero documentado y situado anejo al municipio) en el cual habitaba un mesleón, antiguo batallón de mercenarios a las órdenes del señor feudal o el noble dirigente. 

Otra hace referencia a la persona que llevó a cabo la repoblación del municipio, llamado Mer-león, y la palabra Castillejo haciendo referencia al antiguo castillo.

A lo largo de toda la vega del río Serrano los romanos construyeron casas de labor, muy parecidas a los cortijos de Andalucía, cuyos terratenientes romanos empleaban a sus esclavos en la explotación de las fincas. 

De esta manera se formó el Gran Duratón, que se componía de las casas o cortijos creados en las márgenes de los ríos Serrano y Duratón y que actualmente forman las localidades de Sotos de Sepúlveda, Castillejo de Mesleón, El Olmo y Duratón.

Los primeros documentos que demuestran la existencia del municipio lo sitúan en el Siglo XI, aunque la primera mención a su nombre se da en el siglo XIII: 'Castillejo', que alude a alguna fortificación de la que no se ha conservado ningún resto. 

No obstante, el actual municipio no se componía solo de este pueblo, sino que es fruto de la segregación de otras localidades. 

La primera aldea de la que se tiene referencia es Aldea de Esteban Ibáñez (Aldibáñez o San Juan de Aldibáñez), situada 1 km al oeste descendiendo el curso del río Serrano, que data del Siglo VI. 

Unos 1.500 m al este, remontando el curso del mismo río existió la aldea de Santa Inés. 

La desaparición de estos, probablemente por despoblaciones hacia el núcleo más poblado, provocó un progresivo aumento de su población desde el siglo XV.

Finalmente existió otro municipio (hoy anejo de Castillejo de Mesleón) llamado Soto de Sepúlveda, a unos 2.000 m, también remontando el río Serrano, hacia el este. Fue agregado a Castillejo sobre 1850 cuando contaba una población de 82 habitantes.

A mediados del siglo XIX, Castillejo aparece citado por el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz, quien da al pueblo 224 habitantes repartidos en 52 casas. Respecto a infraestructuras, contaba con escuela primaria, iglesia parroquial (Nuestra Señora de la Asunción) con cura adscrito, ermita (San Roque) y cementerio alejado. Asimismo alojaba dos paradores, una casa de postas y una posada debido al tránsito de la carretera de Bayona en el terreno adyacente al pueblo que aportaba una cierta actividad económica al margen del sector primario. No obstante, la mayor producción castillejana, igual que el resto de los pueblos de la región, era la ganadería, sobre todo lanar y vacuna, alimentada por los pastos que regaba el vecino río Serrano.

En el siglo XX, Castillejo de Mesleón alcanza un pico demográfico, pues los censos indican que llega a albergar hasta 411 personas repartidas en 150 viviendas hacia 1950. Su actividad principal continuaba siendo la ganadera y pastoril.

Sotos de Sepulveda. Segovia





A lo largo de toda la vega del río Serrano, los romanos construyeron casas de labor, muy parecidas a los cortijos de Andalucía, cuyos terratenientes romanos empleaban a sus esclavos en la explotación de las fincas.

De esta manera se formó "El Gran Duratón", que se componía de las casas o cortijos creados en los márgenes de los ríos Serrano y Duratón, y que actualmente forman las localidades de Soto de Sepúlveda, Castillejo de Mesleón, El Olmo y Duratón (Gran Duratón).

Hasta la primera mitad del siglo XIX se citaba tan sólo como "El Soto”, al enclavarse en un pequeño bosque de ribera, de Sepúlveda porque como Castillejo, perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda en el Ochavo de la Sierra y Castillejo.

Sotos de Sepúlveda, depende del Ayuntamiento de Castillejo de Mesleón desde el año 1847, cuando entonces tenía una población de 82 habitantes.

Su iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora del Rosario, es un edificio de origen románico, que conserva bien su estructura de nave, presbiterio y ábside en hemiciclo y todo de calicanto con remates de sillería en las esquinas.
Llama la atención en su interior un arco triunfal triple, apoyado en columnas con capiteles decorados con motivos vegetales. 

En siglos posteriores se añadieron otras partes del edificio, como la sacristía o la espadaña