lunes 14 de diciembre de 2009

El Infantado de Guadalajara.

La Hoya del Infantado hace referencia al conjunto de pueblos en la zona limítrofe entre Cuenca y Guadalajara, en torno al valle del Río Guadiela. Son estos pueblos, entre otros, Valdeolivas y San Pedro Palmiches en Cuenca, Salmerón, Millana y Alcocer en Guadalajara.

En la reorganización provincial de Javier de Burgos de mediados del siglo XIX Cuenca cede a Guadalajara las villas de Sacedón y Pareja y otros veintiocho pueblos más entre ellos Alique, Corcoles, Casasana, Castilforte, Chillarón del Rey, Escamilla, Millana, Ocentejo, Poyos, Sacedón, Tabladillo y Villaescusa de Polositos y setenta y cuatro de los setenta y cinco del territorio de Molina de Aragón- sólo queda en la provincia de Cuenca la villa de Valsalobre-. Guadalajara cede a Cuenca San Pedro Palmiches y Valdeolivas- que junto con Salmerón y Alcocer de la tierra de Guadalajara y de la intendencia de Guadalajara formaban parte de la comunidad de pastos de Huete.
Alfonso VII, en 1154, dono a los obispos de Sigüenza el señorío de estos lugares. Al ser reconquistada Cuenca en 1177 por Alfonso VIII, este rey los incluye en la diócesis conquense recién creada, volviendo a quedar en el señorío real de la Jurisdicción de Atienza. La Hoya del Infantado fue incluido dentro de la Tierra y Común de Huete. Hacia mediados del siglo XIII, en 1252, Alfonso X “el Sabio” creó el señorío del Infantado y lo dona a su amante Mayor Guillén de Guzmán, hermana de Pedro de Guzmán; adelantado Mayor de Castilla, madre de su hija Beatriz, Casada con Alfonso III de Portugal y madre de rey don Dionís, quien lo heredó en 1272 y luego lo transmitió a su hija la infanta doña Blanca, abadesa del monasterio de Las Huelgas y madre de un hijo que llegó a ser maestre de Calatrava.

Funda doña Mayor el monasterio de Santa Clara de Alcocer. Una Guzmán, Leonor de Guzmán, será la amante de Alfonso XI, bisnieto de Alfonso X. Enrique II es uno de los 10 hijos de la relación de Alfonso XI con su amante.

Doña Blanca en 1312 vende el Infantado al infante Don Juan Manuel, también señor de Villena y de Peñafiel y así de una gran parte del territorio del reino de Castilla. Parece que don Juan Manuel no puede cumplir las condiciones de la transacción y doña Blanca decide volver a vender este territorio al infante don Pedro, hijo de Sancho IV y María de Molina-Es Sancho IV primo hermano de don Juan Manuel ambos nietos de Fernando III “el Santo“. Ante este hecho el Infante responde provocando graves disturbios en la zona de Hita, Huete y Guadalajara. Pero será propiedad finalmente de don Juan Manuel. A la muerte de don Juan Manuel hereda su hijo don Fernando Manuel que muere en el año 1350. La hija de don Fernando Manuel se titula señora del Infantado y casa con el VI señor de Albornoz, que compra el Infantado. El Infantado vuelve a la Corona y Enrique II lo concede al infante aragonés don Alfonso, también luego marqués de Villena y su consuegro, y ya conde de Denia y luego también su marqués. Enrique II es yerno de don Juan Manuel. La donación del Infantado tiene lugar en 1366 y con ella se premia el apoyo que don Alfonso presta a Enrique en su enfrentamiento con su hermano Pedro I El Cruel.

Alfonso de Aragón y Foix (1332–1412), llamado también Alfonso IV de Ribagorza y Alfonso I de Gandía el Viejo. Hijo primogénito del conde Pedro de Ribagorza y Prades y de Juana de Foix. Fue nieto de Jaime II y primo de Pedro IV el Ceremonioso. Ostentó los títulos de conde de Denia (1355), I marqués de Villena (1369), conde de Ribagorza (1381), duque de Gandía (1399) y fue el primer Condestable de Castilla. Fue asimismo uno de los candidatos a rey de Aragón tras la crisis sucesoria desencadenada a la muerte sin descendencia de Martín el Humano, que se resolvería mediante el Compromiso de Caspe. Durante la guerra civil castellana, ayudó a Enrique II de Trastámara, al mando de las fuerzas catalanas que Pedro IV “el Ceremonioso”-casado con Leonor de Castilla hija de Fernando IV y tía de Enrique II y Pedro I- su primo y tío de los dos litigantes por el reino de Castilla envió para colaborar en el destronamiento de Pedro “el Cruel”, recibiendo por ello el marquesado de Villena en 1366. A la muerte de Enrique II , su sucesor e hijo, Juan I, le favoreció con el título de Condestable. La hostilidad de la nobleza castellana impidió que permaneciese mucho tiempo en ese cargo, y tanto su título de marqués de Villena como el de condestable de Castilla fueron anulados en 1391 por los tutores de Enrique III" el Doliente". Desde 13381 fue asimismo conde de Ribagorza, a la muerte de su padre Pedro de Aragón y de Anjou. En Aragón, bajo el reinado de su primo Martín "el Humano" mantuvo su prestigio de noble poderoso, participó en las cortes de Zaragoza de 1398 y asistió el año siguiente, a la coronación del monarca, siendo nombrado duque de Gandia . Todavía en vida del monarca, y por si éste muriese sin hijos vivientes, manifestó sus derechos eventuales a la Corona y, muerto el rey poco después, presentó su candidatura como posible sucesor. Murió, sin embargo, antes de haberse reunido en el Compromiso de Caspe los representantes que debían decidir en la elección. De su matrimonio con Violante Arenóstuvo tres hijos: Alfonso, que heredó el ducado de Gandia y los condados de Ribagora y Denia y debía casa con Leonor de Castilla hija natural de Enrique II, aunque sin celebrarse este matrimonio; Pedro, que había ostentado el marquesado de Villena-II marqués de Villena- y que murió antes que su padre casado en 1378 con doña Juana hija natural también de Enrique II. Padres en 1384 de don Enrique de Villena, nacido en el castillo de Villana. Don Pedro de Aragón muere el 14 de Agosto de 1385 en la batalla de Aljubarrota. Muere el segundo Marqués de Villena, pero la Casa y estados tenían sucesor varón en don Enrique, su hijo y llamado como su abuelo materno el rey de Castilla. Aunque a titulo de honor el marquesado de Villena al haber sido su abuelo despojado de sus títulos en Castilla. Casa don Enrique conocido como “el Nigromante” con su prima segunda María de Albornoz, nieta de Micer Gómez de Albornoz casado con la señora de Albornoz y el Infantado siendo así que Enrique como nieto del infante Alfonso de Aragón es de nuevo señor del Infantado como lo fue su abuelo. Hija de don Alonso y Violante Arenós es también Violante que casó con Pedro de Prades.
En 1374 Micer Gómez de Albornoz, esposo de doña Constanza Manuel de Villena- Manuel y Villena como nieta de don Juan Manuel titulado también príncipe de Villena, compra al infante don Alfonso y a su hijo don Pedro de Aragón, marqués de Villena durante su vida y que premuere a su padre, con licencia de Enrique II las villas de Alcocer, Salmerón y Valdeolivas, en el Infantadgo, entre Taxo y Guadiela. Es Micer Gómez de Albornoz el VI señor de Albornoz. El cardenal Gil de Albornoz, hermano del quinto señor de Albornoz, lego las aldeas de Huete en su testamento en el año 1364 a su sobrino Alvar García de Albornoz “el Joven” hijo segundo de su hermano mayor Alvar, el quinto señor de Albornoz. Alvar García de Albornoz era ya señor de Sacedón, Beteta y Tragacete y al morir sin descendencia en 1384 deja sus posesiones a los hijos de su hermano mayor Micer, VI señor de Albornoz, que había comprado al entonces marqués de Villena el Infantado de Castilla por 30.000 ducados, 30 florines de oro.

La reina Doña Juana como hija de Don Juan Manuel y esposa de su primo Enrique II confirma al señor de Albornoz y mayordomo mayor del rey, la compra que hecha al conde de Denia y marqués de Villena de los lugares de Alcocer, Salmerón y Valdeolivas en 30 Florines de oro. "Sepan cuantos esta carta vieren, como yo Doña Johana por la Gracia de Dios, Reynaa de Castiella y de Leon, con licencia y otorgamiento y consentimiento del Rey Don Enrique, mio Señor, por quanto so cierta que vos Micer Gomez, fijo de Don Alvar García de Albornoz, Mayordomo Mayor del dicho Señor rey, comprastes de Don Alfon Marqués de Villena, Conde de Ribagorça y de Denia y de sus procuradores con su poder en su nombre, los lugares de Alcocer y Salmerón y Valdoeolivas y sus términos, con la jurisdicción alta y baja y señorío y mero y mismo Imperio por treinta florines de oro: lo qual hiciestes con licencia y otorgamiento de dicho Señor Rey y con mi voluntad y consentimiento y placentería, por quanto los dichos florines fueron para la redención del dicho Marqués, de lo qual el dicho Rey, mio Señor, y yo tenemos grant carga, por quanto fue preso en servicio del dicho Señor Rey, y mío, y en defendimiento del Regno. Por ende, yo así como Reina y Señora é así como heredera de los bienes de don Johan, mío padre, que Dios perdone, cuyos fueron los dichos logares que vos comprastes, de mi cierta saabiduría y de mi propia voluntad confieso en la dicha compra que vos feciestes de los dichos logares de Alcocer, Salmerón y Valdeolivas y sus términos. E si algún derecho yo avía y me pertenescía en ellos en cualquier manera, y por cualquier razón, renuncio por pleyto y posstura que vos fago, y passolo en vos, para que ayades los dichos bienes y la dicha compra de dellos ficiestes firme y estable y sana para siempre jamás para vos y para aquellos que de vos vinieren o quien vos quisiéredes. E renuncio el beneficio de la ley de Valeyamos que es fecha a favor de las mugeres, seyendo cierta y certificada del beneficio de dicha ley. E prometo por mí e por mis herederos y para agora e para siempre jamás de no ir ni venir contra la dicha compra que vos feciestes de los dichos logares, ni contra parte dello, por mi ni por otre en algunt tiempo, ni por alguna manera. E juro a Dios y a Sancta María tener e guardar e complir todo lo sobredicho y de no ir ni venir contra ello, ni contra parte dello, por mí, ni por otra, según dicho es. E porque esto sea firme y estable divos esta mi carta. Septiembre, Era de 1409 años. Yo LA REINA, Gonçalo Gómez. Regina Castellae elegionis sigillum donna Ioana dii gratia." (Pruebas de la Casa de Lara).
Don Juan Manuel, 1282-1348, casa con por tercera vez con Blanca de la Cerda. Es él sobrino de Alfonso X y ella nieta de este monarca. Juana Manuel hija de don Juan Manuel y de Blanca de la Cerda casa en 1339 con Enrique II que es hijo de Alfonso XI siendo este nieto de Sancho IV primo hermano de don Juan Manuel. Enrique “el Nigromante” nieto natural de Enrique II casa con María de Albornoz que es nieta materna de don Juan Manuel y sobrina nieta de Enrique II como nieta del infante Tello, hermano de Enrique II. Es Enrique III primo segundo de Enrique y de María así como de su hermana Beatriz.
A don Micer Gómez de Albornoz, VI señor de Albornoz, Utiel, Moya, Torralba y Beteta, sucede en el señorío don Juan de Albornoz y a este su hija mayor, María de Albornoz, VIII señora de Albornoz y del Infantado, esposa de don Enrique El Nigromante. Hereda en parte a Maria su primo segundo-como miembros de la Casa de Luna- el condestable Álvaro de Luna y su hermana Beatriz llamada “la Ricahembra”, IX señora de Albornoz, que casó con su primo hermano Diego Hurtado de Mendoza, señor de Cañete. Son los señores de Cañete tíos del Condestable ya que Diego Hurtado de Mendoza es hermano de Teresa Hurtado de Mendoza casada con el padre del Condestable, aunque recordemos que don Álvaro es hijo natural y además es el mismo Condestable quien usurpa a su abuelo el poder que este tenia en la corte castellana como mayordomo mayor de Enrique II y el príncipe Juan II. De los primeros señores de Cañete nació Luis Hurtado de Albornoz, que murió joven, sin sucesión y al que heredaron sus padres. Es heredero también de María de Albornoz su primo segundo el condestable de Castilla don Álvaro de Luna que recibe la posesión de la Hoya del Infantado. Ajusticiado el Condestable y heredado por su hijo don Juan, éste es desposeído de sus bienes y haciendas por Enrique IV, quien en 1471 confirma la entrega el Infantado a Diego Hurtado de Mendoza, II marqués de Santillana, hermano del Cardenal Mendoza. Esta entrega, realizada ya en 1469, se hace en agradecimiento de la ayuda que el Marqués prestó al rey, apoyando la causa de su hija Juana y su juramento como princesa de Asturias- tuvo lugar la ceremonia en Valdelozoya el 26 de octubre, en una pradera no lejos de Buitrago; señorío del Santillana donde los nobles presentes prestaron a la Infanta el acostumbrado juramento de fidelidad como heredera de la Corona, acto que no llegó a ser sancionado por las Cortes-, la llamada Beltraneja, a quien el propio noble hospedó en su palacio de Guadalajara. La infanta Juana la mayor parte de su vida vivió custodiada por la nobleza, que tenía en ella un valioso rehén. Desde 1465 hasta 1470 la custodió el conde de Tendilla- hermano del II Santillana- en los castillos de Buitrago de y Trijueque. Desde 1470 a 1474 Juan Pacheco en el castillo de Escalona y en el alcázar de Madrid . Desde 1474 a 1475 su hijo Diego López Pacheco en los castillos de Escalona y Trujilla. "Por cuyos servicios el año de 69 le dio y hizo merced este Príncipe al Marqués de las tres villas del Infantadgo co(n) sus anaxos, q(ue) son Alcozer, Salmerón, Valdeolivas, por los gastos q(ue) avía hecho con la Princesa doña Juana, que la tenía en su poder en Guadalaxara, , o porque la jurasse por Princessa de Castilla Gerónimo de Zurita. Anales. Llibro 18. El II Santillana será nombrado en 1475 duque del Infantado por los Reyes Católicos, Por ende, é por hazer principio a las dichas mercedes, é mirando a vuestro buen esfuerço, y animosidad, é buen seso, é entendimiento, é autoridad, avemos acordado, é deliberado de vos fazer é fazemos Duque de las vustras villas de Alcozer, Salmerón e Valdeolivas, que se llaman el Infantadgo". Parece que el Mendoza ha cambiado su estrategia política y de poder. El mismo dia, 22 de julio de 1475, se creo el condado de Saldaña, para que lo ostentaran los herederos del ducado del Infantado. En esos momentos, el hijo y heredero de Diego Hurtado de Mendoza, era Íñigo López de Mendoza, que se convirtió en el I conde de Saldaña, después II duque del Infantado. A partir de ese momento todos los herederos del ducado, han sido condes de Saldaña, ostentando también el marquesado de Santillana, como primer título que ostentó la familia Mendoza. En 1475 empezó la construcción del palacio del Infantado en Guadalajara. En 1520 se le concedió la Grandeza de España de clase inmemorial.
En 1932 se censaron los bienes agrícolas de los Grandes de España y la Casa del Infantado era todavía la novena propietaria del país con 17.171 hectáreas. Sor Cristina de Arteaga (1902-1984), monja y superiora de las Jerónimas españolas, con proceso de beatificación en marcha desde 2001, fue una historiadora meticulosa que, entre otros libros, escribió la biografía familiar "La Casa del Infantado”.
Cuando los Mendoza eran partidarios de la princesa Juana “la Beltraneja" el rey Enrique IV se la entregó a la custodia del I conde de Tendilla, quedando en el castillo de Buitrago, y siendo éste administrador de los bienes de la Princesa. Los Mendoza dirigidos por su hermano el Cardenal Mendoza se pasaron al bando de Isabel en 1473. Sin embargo, el conde de Tendilla no participó en 1476 en la batalla de Toro, quizá por no luchar contra la princesa Juana, aunque siguiendo a su hermano el Cardenal apoya a Isabel la Católica y a Fernando.
Después de la batalla de Olmeda sobrevienen unos años de relativa calma. Don Álvaro es ya un noble de sesenta años y entre otras situaciones es incapaz de detener la irresistible ascensión de Juan Pacheco, marqués de Villena, no cae bien al futuro rey Enrique IV y además de ello promueve la boda del viudo rey Juan II con Isabel de Portugal. La dama es una bella muchacha, una adolescente, y el rey un hombre de 42 años, viudo desde el fallecimiento de María de Aragón en 1445. Isabel de Portugal además, no soporta a don Álvaro. El 4 de mayo de 1453 el de Luna es detenido por orden de la reina. El Condestable, que en estos momentos posee el ejército más formidable de la España de este tiempo, no hace nada por impedirlo, confiando en la palabra del rey de que respetará su vida y bienes. Tras un rápido simulacro de juicio, don Álvaro sube con entereza al cadalso, donde unos momentos después será decapitado. Sucede esto en Valladolid el 2 de junio de 1453. Su cadáver es enterrado en una fosa destinada a los criminales. El 21 de julio de 1454, apenas un año después, muere el rey Juan II. Los bienes de don Álvaro serán objeto de rapiña y sólo con el paso del tiempo, su familia consigue rehabilitar su memoria y trasladar sus restos que descansan en la Catedral de Toledo, en el lugar conocido como Capilla del Condestable y en 1658 el Consejo de Castilla le declara inocente y libre de toda culpa de las mentiras por las que había sido condenado.
Las tierras próximas al Tajo, entre Zorita y Oreja fueron ya consideradas por los geógrafos árabes como partes de una comarca caracterizada: la Alcarria, desde el sur del Tajo hasta las tierras de Huete. Pese a que esta zona mostraba fuertes contrastes geográficos, no fueron tanto los valles profundos y frondosos los que más llamaron su atención, sino los páramos altos y también más áridos. Por ello la denominaron “Alcarria”, es decir: “terreno alto, raso y con poca yerba”, según la etimología más comúnmente aceptada por los arabistas (hay también quien cree que viene de “alquería, por las muchas casas de labranza con las que debió contar; incluso de ha pensado, sin ningún fundamento, que proviene de una raiz vascuence). Lo cierto es que el significado más admitido coincide con la imagen dominante de la zona: terrenos sedimentarios lacustres de finales del mioceno, con calizas, arcillas, margas, yesos y areniscas, que suelen dar una vegetación de monte bajo, carrasca y roble.
La Hoya del Infantado constituía una pequeña comarca formada a lo largo del río Guadiela, antiguamente Guadilla que baja desde las serranías conquenses a dar en el Tajo, en las sierras de Bolarque. La reconquista de esta zona se llevo a cabo en los últimos años del siglo XI , llegando hasta estos lugares las huestes cristianas del capitán Alvar Fánez, aquí el pueblo de Castillo de Alvar Fáñez. En un primer momento, a comienzos del siglo XII, pertenecía la tierra de La Hoya a la tierra común de Zorita, y luego paso a la demarcación provincial de Huete en la que se mantuvo, a efectos de jurisdicción y aprovechamientos comunales de pastos durante bastantes años.
En tierras de la Hoya se fundó Recópolis, dedicada a Recaredo. Recópolis desapareció durante la dominación musulmana, fundándose en su lugar la actual Zorita. Desde hace algunos años se están haciendo excavaciones en las ruinas visigodas.
Entre los siglos VIII-IX pertenecía la Hoya al distrito de Santaver, despoblado situado encima de la actual Ercávica, Cañaveruelas, con toda la zona entre el Tajo y el Guadiela. Era Santaver una excelente fortaleza, hoy desaparecida, enclavada en un cerro de fácil defensa y rodeado por el foso del Guadiela, poco antes de su unión con el Tajo. Controlaba, junto con las plazas fuertes de Cuenca (Hins-Conca), Huete (Wabba) y Uclés, toda la Alcarria al sur del Tajo hasta la Mancha. Este amplio sector estaba atravesado por una ruta de Zaragoza a Córdoba, de donde su importancia estratégica.
El geógrafo árabe El-Istahari nos describe cómo quedó organizada la Alcarria durante el periodo de asentamiento musulmán, con los siguientes distritos: Santaver, que comprendía una zona montañosa con vegas arboladas y terrenos para ganadería y cereales, con una amplia extensión que abarcaba las comarcas de Cuenca, Huete, Uclés y otras; Recopolis, que pronto desaparecería para dar paso a Zorita, con plaza fuerte y una zona no demasiado extensa de tierras fértiles a ese lado del Tajo; Guadalajara, también fortificada y cuyo territorio llegaba hasta la cadena de montañas “que separan las dos Españas”, como dice el también geógrafo árabe Al-Razi. Se trata del Sistema Central, pues los árabes distinguían entre Castilla y España, formando ambas las dos Españas.
Alfonso VI de Castilla era yerno de Al-Mamun, emir de Toledo, y una larga tradición pretende que las comarcas de Cuenca, Huete y Uclés constituyeron la dote de su esposa Zaida y, por tanto fueron de Alfonso VI de Castilla, aun antes de que este conquistase Toledo en el 1085. Pero esto no parece cierto y lo más cercano a la realidad es que esas tierras fuesen conquistadas entre fines del siglo XI y a lo largo del XII. Alfonso VII, en 1154, dono a los obispos de Sigüenza el señorío de estos lugares. Al ser conquistada Cuenca, en 1177, por Alfonso VIII, este rey los incluye en la diócesis conquense recién creada, volviendo a quedar en el señorío real. Alfonso X confirmó a los pueblos de la Hoya en el uso de su antiguo Fuero, común al de Huete. La zona entre el Tajo y el Guadiela siguieron perteneciendo al distrito de Santaver. Santaver comenzó a perder importancia en favor de Huete y tan rápidamente que en el siglo XII había pasado prácticamente al olvido. Santaver y sus territorios pasaron muy probablemente a engrosar el ya amplio alfoz de Huete. Huete siguió engrandeciéndose, hasta el punto de que, durante la crisis almoravide de 1118 el geógrafo Idrisi la califica de “ciudad grande”, mientras que a Cuenca, por ejemplo, sólo la llama “pequeña” y Santaver ni la menciona. Cuando los castellanos reconquistaron la zona y comenzaron su repoblación con nuevos repartos en el siglo XII), el rey castellano Alfonso VII adjudicó diversos lugares de la Hoya son mencionados en las escrituras de donación como “aldeas de Huete”. Todo ello hace suponer que, ya bastante antes de estas donaciones, las tierras y poblaciones entre el Tajo y el Guadiela habían pasado a formar parte del territorio o alfoz de Huete.
Eran zonas con amplios despoblados que servían de zona fronteriza con varios reinos cristianos y que durante decenios fueron tierras de nadie. Casi con seguridad fueron encomendadas a Alvar Fañez, lugarteniente del Cid y mencionado en el Cantar. Pero éste, en sus correrías, no conquisto todas las poblaciones y comarcas. Si que tomó Zorita y se estableció en ella. Hay documentos en los que se firma “señor de Zorita”. También existe una vieja tradición en muchos pueblos de la Alcarria, según la cual Alvar Fañez fue su conquistador; Huete está asentado sobre un cerro que se llama “de Alvar Fañez”; y en la misma Alcocer existía -o todavía existe- una puerta que lleva el mismo nombre.

viernes 11 de diciembre de 2009

Paredes. Cuenca. Disputas por su posesión entre los Carrillo de Albornoz en el siglo XV.

El lugar de Paredes era señorío de los Albornoz y de los Carrillo por matrimonio, de Urraca de Albornoz y de Gómez Carrillo “el Viejo” , y desde 1423 de los Carrillo de Albornoz, de Teresa Carillo de Albornoz hija de los anteriores, continuando en propiedad de la Casa de los condes de Buendía, Carrillo de Albornoz Acuña- primos de los titulares del marquesado de Villena y del ducado de Osuna-, que son Acuña Carrillo de Albornoz hasta el siglo XVI.

Era la heredad de Paredes en la jurisdicción de Huete término particular cerrado con una superficie de unas dos mil hectáreas. En el siglo XV, era señorío de Teresa Carrillo de Albornoz a quien le viene de sus padres. Es su padre Gómez Carrillo de Castañeda “el Viejo” señor también de Ocentejo en Guadalajara, pariente de los Carrillo de Huete señores de Priego por su descendencia común de Gómez García señor de Quintana, Ormaza, Mazuelo y otros lugares en tierra de Burgos; que se halló en la conquista de Cuenca y fue capitán de las gentes de Burgos en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.

Casa Gómez Carrillo con Urraca de Albornoz, hija del V señor de Albonoz, señora de Valdestablos y de un tercio del lugar de Ciruelos- Ciruelos del Pinar, Guadalajara- que luego sería en su totalidad señorío del matrimonio-. Urraca era titular igualmente del señorío de Valtablado de Beteta y Portilla en la serranía de Cuenca y de heredamientos en tierras del municipio de Campos del Paraíso, que fueran del alfoz de Huete, como es el caso de la aldea de Valdejudios en tierras de Carrascosa del Campo y de la de Navahermosa en el límite de los términos de Loranca del Campo, Alcázar del Rey y Vellisca y ahora del término de este último pueblo. Era Urraca tía abuela de Álvaro de Luna condestable de Castilla con Juan II siendo su marido ayo del príncipe Juan y el que introduce al futuro condestable en la Corte como paje del príncipe.

De Gómez Carrillo y Urraca de Albornoz es primogénito Álvaro Carrillo de Albornoz, señor de Ocentejo, y por matrimonio de Cañamares y Llanes- despoblado de Albendea-, mayordomo mayor de la infanta Catalina, hermana de Juan II. Su hijo Gómez Carrillo de Albornoz “el Feo” será heredero del título de Albornoz y en parte de la heredades de la Casa de Albornoz- Torralba y Beteta y su tierra con sus fortalezas, Albornoz y la casa de Ribagorda- al agotarse la sucesión en la línea principal al morir su prima segunda y décima señora, María de Albornoz, en el año 1440. Casa Álvaro con Teresa de la Vega señora de la Merindad de Pernia- hija del X señor de Mendoza-. Gómez Carrillo de Albornoz “el Feo” es como su padre y su abuelo alcalde mayor de los Hijosdalgo de Castilla, maestresala de los reyes Juan II y Enrique IV y de sus Consejos. Casa con Teresa Álvarez de Toledo, hija del I conde de Alba. Hereda “el Feo” el señorío de Albornoz a la muerte sin sucesión de su parienta la IX señora y al morir también sin herederos su hijo Luís Hurtado de Mendoza, II señor de Cañete, en 1431. Disputa Gómez Carrillo la rica propiedad de Paredes a su primo hermano el I conde de Buendía.

A mediados del siglo XV, después de serles confiscadas sus bienes al condestable don Álvaro de Luna tras su ejecución, Torralba y Beteta que había recibido de su prima segunda María de Albornoz, última señora de la Casa y sin sucesión, pasaron a los Carrillo de Albornoz-primos segundos del Condestable y de la última señora de Albornoz-, a Gómez Carrillo de albornoz “el Feo “ hijo de Álvaro y sobrino de Teresa, madre del I conde de Buendía. Controlaron en adelante estos Carrillo de Albornoz la villa de Beteta y sus siete aldeas: El Tobar, La Cueva del Hierro, Valsalobre, Masegosa, Lagunaseca, Santa Maria del Val, Valtablado, además de Pinilla y Durón en Guadalajara.

El matrimonio entre Gómez Carrillo y Urraca de Albornoz como tíos abuelos de las dos últimas titulares del territorio de Albornoz posibilitó la herencia de su nieto Gómez Carrillo del Albornoz “el Feo “de parte de las villas serranas que poseyeron los Albornoz, como Torralba y Beteta. Cuenca reclamó al rey Juan II en abril de 1440 la restitución de los términos de estas villas a la jurisdicción de la Ciudad, por cuanto habían sido enajenados por Enrique II en beneficio de la familia Albornoz, cuya descendencia legítima se había extinguido.

Pero no solo Torralba y Beteta. Gómez Carrillo de Albornoz “el Feo”, nieto de Urraca de Albornoz como hijo de su primogénito Álvaro de Albornoz, hermano de Teresa Carrillo de Albornoz casada con Lope Vázquez de Acuña, traspasó el mayorazgo que había heredado de su prima doña María de Albornoz con los mismos vínculos, a su hijo mayor Juan de Albornoz, en 1457. El mayorazgo lo constituían las villas de Moya, Utiel- estas ya fuera del control de los Albornoz en estas fechas señorío del marques de Villlena y hasta 1453 fecha de la muerte del condestable don Álvaro de Luna primo segundo y heredero de María de Albornoz- Torralba, Beteta con sus alquerías, la casa de Ribagorda y el lugar y heredamiento de Albornoz, y los heredamientos y bienes de Moya y Utiel, con todas las cosas que la pertenecían y debían. En la ciudad de Cuenca, una torre con sus casas en el Alcaecería fondón de la Zapatería a la Puerta Ferrada mercadas a Fernán Manuel.

Teresa Carrillo de Albornoz, tía de “el Feo” también hizo mayorazgo de las villas, lugares, bienes y casas que pertenecieron a Diego Álvarez de Albornoz, después a su hijo Alvar García de Albornoz -su abuelo-, luego a su hijo Micer Gómez de Albornoz -hermano de su Madre-, más tarde a su hijo Juan de Albornoz -su primo- y finalmente a su hija doña María de Albornoz -su sobrina, hija de su primo hermano-, mujer que fue de don Enrique de Villena, todos difuntos que Dios aya. Las villas eran Moya, Utiel, Torralba, Beteta con sus alquerías, la casa de Ribagorda y el lugar y heredamiento de Albornoz, y los heredamientos y bienes de Moya y Utiel, con todas las cosas que la pertenecían y debían. En la ciudad de Cuenca, una torre con sus casas en el Alcaecería fondón de la Zapatería a la Puerta Ferrada, mercadas a Fernán Manuel. Todo ello para que lo tuviera su hijo Pedro de Acuña de Albornoz.

Gómez Carrillo “el Viejo” y Urraca Albornoz son padres de cuatro hijos, dos varones y dos hembras, el primogénito Álvaro Carrillo de Albornoz recibe Ocentejo siendo su hermana Teresa Carillo de Albornoz quien recibe el señorío de Paredes, Portilla, Valtablado de Beteta, Valdejudíos, Navahermosa y el lugar de Ciruelas en Guadalajara. Casa con Lope Vázquez de Acuña. Fue Lope Vázquez de Acuña responsable del concejo de la Mesta, perteneció al consejo real de Juan II y fue guarda mayor del monarca, cargo que mantuvo durante el reinado de Enrique IV. El linaje portugués de los Vázquez de Acuña titulares de señoríos en la Alcarria conquense a finales del siglo XIV refuerza su presencia mediante su unión con los Carrillo de Albornoz. Durante el reinado de Juan II, hijo de Enrique III, Lope Vázquez de Acuña, afincado en la ciudad de Cuenca, ejerció los cargos concejiles de alcalde y regidor, y refuerza su presencia en estas tierras con la apropiación legal e ilegal de heredades en la tierra de Huete. Enrique III concedió a Lope Vázquez de Acuña las villas de Buendía y Azañón en 1398 como reconocimiento a su apoyo en las luchas de Reconquista y Juan II en 1440 le concede Villalba y otros lugares que hasta entonces habían pertenecido al alfoz de Huete. Se unió en primeras nupcias a la hija del infante don Juan de Portugal hijo del rey Pedro de Portugal, sin descendencia.

Lope Vázquez de Acuña y Teresa Carrillo de Albornoz son padres de seis hijos, el primogénito es Pedro de Acuña que recibe el mayorazgo de Buendía y es su primer Conde desde 1475. El título de condado fue concedido por el infante Alfonso en 1465 y debió ser ratificado por don Fernando y doña Isabel diez años después. Asimismo, unas casas en Buendía y la parte que le pertenecía de las casas y heredades de Jabalera, Monforte y PortalRubio. Pedro es señor de Casas de Javalera y Portal-Rubio en Cuenca y en Palencia de Monforte y Dueñas desde 1439. Guarda mayor y del Consejo de Juan II. Este monarca concedió a Pedro de Acuña 100 vasallos de tierra de Huete: 60 de Villalba, Moraleja y Mercadijas, y los 40 restantes de la tierra de la ciudad. También se garantizaba que sus vasallos pudieran gozar de los montes, aguas y pastos de Huete.

El mayorazgo de Buendía fue constituido por Lope Vázquez de Acuña y su mujer doña Teresa Carrillo de Albornoz para su hijo primogénito Pedro de Acuña de Albornoz, con facultad regia otorgada en 1446. El mayorazgo incluía la donación de tierras, vasallos, villas, lugares y otros heredades pertenecientes al patrimonio del linaje. En él quedó incluida la villa de Buendía -que partía términos con la ciudad de Huete y la Orden de San Juan- con su tierra y vasallos, pechos, derechos, rentas y términos, prados, pastos, y jurisdicción y justicia civil y criminal alta y baja y mero mixto imperio, y con todas las otras cosas pertenecientes al señorío de la villa. Asimismo, unas casas que estaban en Buendía junto a las casas que decían de Lope Sánchez, con la cueva y vasijas, y la parte que les pertenecía de las casas y heredades de Jabalera, Monforte y Portal Rubio. A su vez, Teresa Carrillo de Albornoz, por licencia del rey y con el consentimiento de su marido, estableció mayorazgo gracias a la facultad regia otorgada en 1446 en su hijo primogénito Pedro de Acuña de Albornoz, de su villa de Paredes, que partía término con Huete y Uclés, así como sus casas y heredades de Huelves y Valdejudíos, término y jurisdicción de Huete, y las casas que habían comprado en la propia Paredes.

Gómez Carrillo de Albornoz “el Feo”, hijo mayor de Álvaro Carrillo de Albornoz hermano mayor de Teresa Carrillo de Albornoz, traspasó el mayorazgo que había heredado de su prima segunda doña María de Albornoz -Torralba y Beteta y su tierra con sus fortalezas, Albornoz y la casa de Ribagorda-, con los mismos vínculos, a su hijo mayor Juan de Albornoz, en 1457. Y todo lo que heredó de su tío don Alfonso Carrillo, cardenal de San Estacio -la villa de Ocentejo con su castillo el lugar de El Sabinar, la mitad de Cañamares, la mitad de la casa y las heredades de Alcantud, la mitad de todas las heredades que tenía en tierra de Cuenca, la villa de Paredes con su término y justicia civil y criminal, con todos los pechos, derechos y rentas, así de pan como de vino y de maravedís, y otras cosas que tenía en la villa, con el batán y el molino de Barajas, y la casa y solar de la ciudad de Huete-, así como lo de María de Albornoz sería también para él y sus herederos. Y si no, que lo heredara su hijo Pedro Carrillo, o su hija doña Leonor y su hijo primero, tomando sus armas y apellidos; si no, cualquiera de los hijos de Fernando Velasco, señor de Siruela y de su hermana doña Leonor Lara-Leonor Carrillo-; si no, cualquiera de los hijos de su primo Pedro de Acuña, o su hijo Gómez Carrillo de Acuña; si no, los hijos legítimos de su también primo Lope de Acuña; finalmente, que lo tuviera el pariente más cercano por línea masculina.

A su hijo segundogénito legítimo, Pedro Carrillo, le dejaba las heredades de Navahermosa, el Aldehuela, Gascueña, Albendea, Arandilla y Vellisca, para que con ellas pudiera asentar su vivienda en la ciudad de Huete. Y para mayor honra, rogaba a su hijo Juan de Albornoz que le diera la villa de Paredes, las casas de Huete y el batán y el molino de Barajas. Mientras, Cañamares y Llanes, que las tuvo por la dote y las arras de su mujer, quedarían para Juan de Albornoz, a quien mejoraba la tercera parte. Por último, una herencia que tuvo del marqués de Santillana por una heredad de su abuela doña Leonor de la Vega y de su tío Gonzalo Ruiz de la Vega, se repartiría equitativamente entre sus hijos Juan de Albornoz, Pedro Carrillo, doña Leonor, Álvaro Carrillo, Íñigo y Micer Gómez y Alfonso Carrillo.

Previamente a esta declaración, la reina Isabel encomendó al corregidor de Huete, Juan de Ávila, la resolución de la petición de Álvaro Carrillo de Albornoz, que tenía por justo e derecho título por fin e herençia de Gómes Carrillo de Albornos, su padre, pasçíficamente, el lugar de Paredes con toda la jurediçión çeuil e criminal, alta e baxa, e mero misto enperio del e con las rentas e heredamientos al dicho lugar pertenecientes. Álvaro Carrillo había recibido, además, por herencia paterna, la posesión de unas casas en Huete en la colación de San Pedro, unos heredamientos de casas, viñas y tierras en los lugares de Navahermosa, El Aldehuela, Gascueña, Arandilla y Albendea- despoblado de Cañamares-, que estaban en término y jurisdicción de Huete. Su hermano Pedro Carrillo, por fuerças de armas e contra su voluntad, por su propia autoridad e syn mandamiento de jues ni alcalde, entró, e tomó e ocupó la villa de Paredes usurpando sus frutos y rentas de ocho años a esta parte, estimando que las rentas anuales podían alcanzar las 800 fanegas de pan. Recogiendo la legislación sobre deudas emitida por Juan II en las Cortes de Valladolid de 1447, refrendada posteriormente en las Cortes de Madrigal de 1476, doña Isabel mandó que Pedro Carrillo entregara el lugar de Paredes y los heredamientos a su hermano Álvaro Carrillo y le devolviera un cuento de maravedís por el valor de los frutos y rentas que había tomado desde entonces y no había querido pagar. El concejo de la villa de Paredes corroboró que Pedro Carrillo había tenido preso a su hermano Álvaro Carrillo desde el año de sesenta e ocho fasta agora poco, y le había tomado las rentas, pechos y derechos de Paredes; además, había obligado a sus vecinos y otras personas cercanas al dicho lugar darle 800 fanegas de pan (por mentad trygo e çebada) por cada año que labrasen en sus tierras. Y por que en alguno de los años pasados de su arrendamiento e deste presente año no pudieron pagar el dicho pan que habían de dar a Pedro Carrillo, y su hermano Álvaro también reclamaba el pan que se debía, temían que sy al qualquier de uos pagan el dicho pan, que el otro se lo fará pagar otra vez, por lo que recibirían gran agravio. El Consejo Real dictaminó el sobreseimiento temporal de la recaudación del pan hasta poder juzgar los títulos y derechos que aportaran los demandados.

Durante el tiempo que Pedro Carrillo estuvo sirviendo a los monarcas en la guerra de Granada —en la defensa de la ciudad de Alhama junto a Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla—, los pleitos que sus hermanos contra él os suyos traían fueron suspendidos a petición e instancia de Álvaro Carrillo.

Se confunde en algunos documentos Paresdes con la del mismo nombre en Guadalajara ubicada en el obispado de Sigüenza y posesión del conde de Coruña y vizconde de Torija que fue Lorenzo Suárez de Figueroa, hijo de Iñigo Lopez de Mendoza, I marques de Santillana, y tío de los I duques de Medinaceli. Luis de la Cerda, V conde y después I duque de Medinaceli, hizo a Lorenzo Suárez de Mendoza, I vizconde de Torija y I conde de Coruña, el 25 de agosto de 1473 de buena parte de la tierra de Paredes de Sigüenza. Es obispo de Sigüenza Pedro González de Mendoza, luego Arzobispo de Toledo, hijo del I marqués de Santillana y por tanto hermano del I conde de Coruña y tío del I duque de Medinaceli.


Doña Leonor Carrillo, hermana de Pedro y de Álvaro y viuda, sin hijos, de sus primeras nupcias de Diego de Alarcón, señor de Valverde - en algunas genealogías llamado Juan-, desde 1474, también reclamó en 1480 a su hermano Pedro Carrillo el pago de 400.000 maravedíes de su dote y arras que, en su nombre, había recaudado de Pedro de Alarcón, hijo y heredero de su marido fallecido.



domingo 6 de diciembre de 2009

Los marqueses de Albaida. Valencia.

Juan Antonio Paulino Milá de Aragón y Corberá, II marqués de Albaida, casó en 1638 con Marina Pérez Zapata de Calatayud y Matheu-fallece en 1658- parece que pudo haber un intento anterior de matrimonio con su sobrino el III conde de Anna. La II marquesa de Albaida es hija del III conde del Real- Raal, Murcia.

Ximen Pérez Zapata de Calatayud, Pedro Sánchez de Calatayud, III conde del Real-Raal en Murcia- desde 1643. Muere en 1674, habiendo casado en 1621 con Ana María Matheu y Boil, primero casada con Juan José Benito Pujades de Borja y Alpont, hijo del I conde de Anna. Es Ana María hija de Pedro Antonio de Matheu y Monserrat y de Isabel Boil, hija de Felipe Boil, señor de la baronía de Manises, y de Isabel Vidal Aguilar. Padres de Marina Pérez Zapata de Calatayud y Matheu que muere en 1658. Parece que pudo existir un acuerdo de un primer matrimonio con su sobrino Antonio Francisco Pujades de Borja Coloma y Calvillo, III conde de Anna; casado antes con Mariana Bárbara Ladrón de Pallás y Silva, IV condesa de Sinarcas, casada antes y sin sucesión con hijo de los II marqueses de Ariza. Es hijo el III conde de Anna de Juan Andrés Coloma Venegas Pérez Calvillo y Espinosa, IV conde de Elda, y de Isabel Francisca Pujades de Borja y Matheu, II condesa de Anna; hija única de Juan José Benito Pujades de Borja y Alpont, y de Ana María Matheu y Boil. Sin sucesión. En segundas nupcias casa Marina en 1638 Juan Paulino Milán de Aragón y Borja, II marqués y V conde de Albaida, fallecido en 1673, con sucesión. Por lo matrimonios aquí recogidos podemos decir que la II marquesa consorte de Albaida pudo estar en posición de casar primero con su sobrino el III conde de Anna-muere en 1692-, nieto de su madre como hijo de la II condesa de Anna que es hermanastra de la II marquesa consorte de Albaida y esposa del IV conde de Elda con el que casa en 1634. No tiene sucesión el III conde de Anna de sus dos matrimonios heredándole en Anna y Elda su hermano Francisco. Es el IV conde de Elda biznieto del I de este título que era hermano del III condesa consorte de Albiada abuela del II marqués. Hermano de Marina es Ximen Pérez, IV conde del Real, que sigue.

Isabel Sánchez Zapata de Calatayud II condesa del Real casa en 1602 con su deudo Luis de Calatayud, IX señor del Provencio en Cuenca y señor de Catarroja en Valencia. Casado primero con Ángela Geldre y después con María de Blanes con la que tiene a Antonio de Calatayud Blanes y Toledo, I conde de Villamonte al que sigue su hermanastro el III conde del Real. Muere el señor del provencio en 1628 y era hijo de de Antonio de Calatayud, VIII señor del Provencio, descendiente de Luis Sánchez de Calatayud, I señor del Provencio y progenitor de los condes de Gaiano en Cerdeña y de los condes del Real. Padre también de María de Zanoguera, señora de Catarroja. La segunda mujer del III conde de Albaida casa ya viuda del VI conde de Gaiano

Los II marqueses de Albaida son padres de Ximeno Pérez Milá de Aragón, III marqués de Albaida. Casado con María Micaela Mercader hermana del II conde de Cervelló en Barcelona, como sucesor de su madre, y en Valencia IV conde de Buñol en sucesión de su padre- luego los Cervelló duques de Fernán Núñez-.

Son la III marquesa de Albaida y su hijo pretendientes al condado de Buñol a cuya casa pertenece la titular de Albaida María Mercader y Cervello como hija del III conde de Buñol casado con una hija del I conde de Cervelló y quedar sin titular Buñol a la muerte soltero y sin herederos del V marques de Buñol y III conde de Cervello, nieto del III conde de Buñol como lo es el que será IV marqués de Albaida. El pleito por la sucesión del condado de Buñol se sustanció en la Audiencia de Valencia. No fueron reconocidos los derechos de María Mercader y Cervello ni los de su hijo el futuro marqués de Albaida a la sucesión en Cervello, pero si en Buñol. Sigue en Cervello la hermana del marqués fallecido, sobrinos ambos de la III marquesa de Albaida. La hija de esta es también X condesa de Elda a la que sucede su hijo que casa con una hija del XIII duque de Alburquerque y a ellos su hijo que casa con la II condesa de Fernán Núñez. Sigue en Buñol el IV marqués de Albaida como VI conde de Buñol. Su hijo el V Albaida es el VII conde de Buñol. A la muere sin sucesión del V titular de Albaida pasa el condado de Buñol a su pariente el III Malferit, que disputa igualmente la sucesión en Albaida.

Gaspar Mercader, IV conde de Buñol y II conde de Cervelló, casa en 1673 con Inés María Palafox y Folch de Cardona que es hija del III marqués de Ariza y nieta materna del IV marqués de Guadalest. Padres de Francisco V conde de Buñol y III conde de Cervelló, muere soltero y continua su hermana Francisca María, IV condesa de Cervelló. Casa en 1702 con su primo Juan Basilio de Castellví, II marqués de Villatorcaz y nieto materno del IV conde de Elda y la II condesa de Anna. Su hija Laura sucede en Cervello y será también X condesa de Elda y a ella sucede su hijo que es VI Buñol, VI Cervelló y XI Elda. El VII, VIII y IX conde de Elda son los condes de Puñoenrostro, siendo el VII conde de puñoenrostro primo hermano del VI conde de Elda a quien continúa como VII conde de Elda. Sin sucesión el IX Elda y IX Puñoenrostro continua en Elda su prima en segundo y tercer grado Laura María de Castellví Cervelló y Mercader, V condesa de Cervelló y X condesa de Elda desde 1752.

Francisca María de Mercader, IV condesa de Cervelló casa en 1702 con Juan Basilio de Castellví, II marqués de Villatorcaz, hijo de José de Castellví y Alagón, I marqués de Villatorcaz en Castellón, y de Ana Guiomar Coloma y Pujadas, hija de Juan Andrés Coloma , IV conde de Elda y de Isabel Francisca Pujadas, II condesa de Anna. Padres de la V condesa de Cervelló y X condesa de Elda.

viernes 4 de diciembre de 2009

Los marqueses de Albaida. Pleito por el marquesado de Albaida y el ducado de Villahermosa.

Los III marqueses de Albaida son padres de Ximeno Pérez Milá de Aragón, IV marqués de Albaida y conde de Buñol, que casó con Magdalena Belvis de Moncada de la Casa de los barones y marqueses de Belgida en el ámbito territorial de Albaida siendo así un matrimonio de gran conveniencia para ambas familias. Padres de Francisco de Paula Antonio Milá de Aragón y Belvis de Moncada- Mercader y Vich- V marqués de Albaida y conde de Buñol casado con María Marcia Rebolledo Palafox y Bermudez de Castro, nacida en 1718 y casada en 1745. Es la V marquesa de Albaida hermana del III marqués de Lazán que casa en 1768 con una hermana del IX conde de Eril. Con sucesión en los condes de Lazán y Eril al morir el IX Eril sin dejar heredero. Los V marqueses de Albaida no tienen hijos y a la muerte del marqués en 1787 se plantea un pleito por la sucesión entre sus parientes. Son los III marqueses de Lazán padres del general Palafox, I duque de Zaragoza, que es así sobrino de los V marqueses de Albaida.

Disputaron por la sucesión en Albaida el IX señor de Cervera, Juan Alvarez de Toledo, y sus primos José María Milá de Aragón, barón de Otos y marqués de San José, nieto tercero de un hermanastro del primer marques; don Benito Milá de Aragón primo en tercer grado del anterior como nieto tercero del citado hermanastro del I marqués y su también primo don Salvador Roca y Pertusa Malferit y Milán de Aragón III marqués de Malferit hijo de Carlos Roca y Malferit II marqués de Malferit que casa en 1743 con Mariana Pertusa y Milá de Aragón Brizuela y Mercader, hija de Guillem Pertusa y de Mariana Milá de Aragón. Malferit se encuentra en la comarca del Valle de Albaida. Son los Malferit quienes suceden en el condado de Buñol. Se resuelve el pleito por la sucesión en Albaida a favor del barón de Otos y marqués de San José. Que muere sin heredero.

El IV marqués de Albaida pleitea por la sucesión en el condado de Villahermosa. A la muerte del IX duque de Villahermosa y V conde de Luna en 1692 se abrió un largo pleito de más de 50 años para la sucesión al ducado de Villahermosa y estados anejos. Pleitean el IV marqués de Albaida de apellidos Borja y Aragón y descendiente de Leonor de Aragón hermana del II duque de Villahermosa casada con el I conde de Albaida. Teniendo además que considerar que el V marqués de Albaida casa con una nieta materna de la VI condesa de Luna. Con el marqués de Albaida pleitea el marqués de Coscojuela de Fantova parientes de los Villahermosa desde la mitad del siglo XVI cuando eran señores de Coscujuela- el II marques de Coscujuela casa en 1670 con una hija del III marqués de Ariza con sucesión en los condes de Coscojuela y otra de las hijas del marques de Ariza lo hace con el IV conde del Real a cuyo biznieto irá Villahermosa. Además el III marques de Coscujuela, XV conde de Fuentes por línea de su abuela y marques de Mora, casa con una nieta del IV conde del Real, sobrina del V y prima en segundo grado de quien será el XI Villahermosa y VIII del Real; es el III Coscojuela primo en segundo grado por su matrimonio de los IV marqueses de Albaida. Con ellos pleitea el conde de Darnius primo por matrimonio de los Villahermosa con quien emparentan en la segunda mitad del siglo XVII en tiempos del IX duque de Villahermosa; una prima en cuarto grado del IX Villahermosa casa con el señor de Darnius, padres del conde de Darnius. Por último aspira a la sucesión en Villahermosa la Corona- el I duque de Villahermosa es hermanastro de Fernando “el Católico”- y la VI condesa de Luna, que continua el iniciado por su madre que muere en 1699. Es la VI condesa de Luna prima en cuarto y quinto grado del VIII duque de Villahermosa que casa en 1627 con la III condesa de Luna siendo estos los padres del IX Villahermosa a quien sucede el hijo de la VI condesa de Luna como X Villahermosa y a la muerte de este en 1790 sin heredero su sobrinastro el III conde de Guara, con sucesión, hijo del segundo matrimonio de la VI condesa de Luna con el II conde de Guara. El III conde de Guara, VIII conde de Luna y XI duque de Villahermosa casa en 1729 con la hermana de la VII condesa del Real, sin hijos de su matrimonio, y será el IV conde de Guara, IX conde de Luna y XI Villahermosa el heredero del condado del Real-VIII conde del Real-. La hermana del X Villahermosa y hermanastra del XI casa en 1716 con su primo en tercer y cuarto grado el II marqués de Lazán siendo ellos los padres de la V marquesa consorte de Albaida. Es así que los V marqueses de Albaida son sobrinos del X Villahermosa y primos hermanos del XI Villahermosa. El XI marqués de Villahermosa es nieto del V conde del Real y el mismo será VIII conde del Real, a ello añadir que el II marqués de Albaida es segundo tío abuelo del XI conde de Villahermosa por los condes del Real al casar el II Albaida con la hermana del IV conde del Real así el XI Villahermosa y VIII del Real es primo en tercer grado del V Albaida.

La que se titula V condesa de Luna comenzó pleito por la sucesión de Villahermosa en 1692 al morir sin hijos el XI titular de Villahermosa y su hermano el IV conde de Luna, pleito no resuelto a la muerte de la que se auto titula condesa de Luna en 1699 y que había casado en 1678 con el XV barón de Ayerbe. Continua el pleito su hija titulada VI condesa de Luna. titulándose en algunos documentos duquesa de Villahermosa y muriendo en 1735 sin haberse resuelto todavía el pleito, lo que tiene lugar en 1750. La VI condesa de Luna Josefa Cecilia de Aragón y Gurrea casa en primeras nupcias hacia 1695 con Lorenzo de Aragón y Gurrea, antes Bardají Bermúdez de Castro Borja y Torrellas, VIII marqués de Navarrés, II marqués de Cañizar, III marqués de San Felices de Aragón, III conde de Castellflorit y después con en 1701 con Juan Artal de Azlor y Virto de Vera, II conde de Guara muerto en 1710. Continua en los títulos del VI conde consorte de Luna su hijo el X Villahermosa y a la muerte de éste su sobrino el III marqués de Lazán.



domingo 29 de noviembre de 2009

Loranca del Campo. Cuenca.








Zaragoza. Restos de la Muralla y vista de La Seo.

La ciudad de Zaragoza, cruce estratégico de caminos, fue fundada por los romanos, que establecieron en ella un centro administrativo y político. De esa época romana son las murallas que cerraban el recinto cesaraugustano, y que fueron construidas entre el primer tercio del siglo I y el siglo II para defender la ciudad. Zaragoza conserva algunos lienzos de la primitiva muralla romana construida en piedra con varios cubos redondeados así como un tramo de la muralla medieval de ladrillo.
Como ciudad romana de nueva planta, estaba protegida por una gran muralla con un perímetro rectangular con unas medidas que se aproximaban a los 1.000 m. de largo por 500 m. de ancho. Fue construida en el S.I a.C. y reforzada en el S.III ante el acoso bárbaro. La fábrica original de los muros exteriores era de sillares colocados a hueso en hiladas similares con un núcleo interior de opus caementicium. Su altura alcanzaría los 10 m. con un ancho de hasta 7 m. La torres defensivas y de vigilancia habituales en las murallas romanas se situaban cada 15 m. y eran de planta semicircular, siendo su número cercano a las 120.

La catedral de San Salvador, conocida como La Seo. El solar sobre el que se asienta la catedral fue foro de la ciudad romana, en el que se situaban los edificios públicos más importantes de Cesaraugusta.
Durante la dominación musulmana existió en este mismo solar la Mezquita Aljama. Las excavaciones llevadas a cabo en los últimos años, con motivo de la restauración de templo, han confirmado las noticias que afirman : "que Hanas b. Abdallah as San'ani fundó la mezquita aljama, construyó el mihrab y orientó la quibla y al-Humauydí (años 1029 - 95), indica que Hanas fué el primero que trazó la planta de la aljama zaragozana".
El día 18 de diciembre de 1118 el rey Alfonso I el Batallador conquistaba Zaragoza y tomaba posesión para el reino de Aragón de la capital de importante reino de taifas. A partir de este momento la mezquita fue convertida en un templo cristiano. El 4 de octubre de 1121, el rey Alfonso de Aragón presidía la ceremonia de dedicación solemne de la catedral, puesta bajo la advocación de San Salvador en su Epifanía. Ocupaba, por aquel entonces, la sede episcopal de Zaragoza el obispo Pedro de Librana ( 1118 - 1128 ).
A partir de 1140 se procede al derribo de la vieja mezquita y comienza la construcción del templo románico, de planta basilical con ábsides. En tiempos del arzobispo don Francisco Ignacio de Añoa y Bustos ( 1742 - 1764 ) se procedió a la construcción de la nueva fachada principal del templo. El proyecto fue presentado al Cabildo en 1763 y las obras tuvieron inicio en 1764. . Esta es, sin duda la última obras de importancia realizada en la catedral hasta los recientes trabajos de restauración, realizados durante casi veinte años , del 1980 al 1998.
Con esta restauración, durante el arzobispado de don Elías Yánez Álvarez, se ha consolidado el edificio y atajado el mal, que por lo endeble de los materiales utilizados, amenazaba a los esbeltos pilares En la dirección y proyectos de estas últimas actuaciones intervinieron los arquitectos Ángel Peropadre Muiese ( 1980 - 1988), Ignacio Gracia Bernal ( 1989 - 1991) y el equipo formado por Luis Franco Lahoz y Mariano Pemán Gavín ( 1992 - 1998 ).

Puerta de Alcalá y Plaza de Cibeles. Madrid.