viernes, 5 de junio de 2020

Señores de Moncalvillo. Imagen de Nuestra Señora de los Dolores de la Sacristia de la Catedral de Cuenca



La construcción de la Sacristía de la Catedral de Cuenca es de 1509, 
Era  de  estilo gótico, aunque en el siglo XVIII fue transformada suprimiendo sus ventanales góticos y añadiéndole su cajonería.
La Sacristía no queda comunicada directamente con la gírola de la Catedral, antes está la antesacrisita 

http://www.elarteencuenca.es/blog/catedral/cuenca-catedral-23

http://www.jdiezarnal.com/catedraldecuenca.html

https://www.catedralcuenca.es/assets/docs/actividades/materiales-educativos/dossier-para-profesor.pdf

Los Castañola Spínola Enríquez señores de Moncalvillo, Portalrubio y Valdemoro del Rey

                Juan Domingo Castañola Spínola[1] Enríquez, de la Casa de los Spínola-Castañola de Génova, en su testamento de 1718 deja sus bienes para la fundación de un colegio de niños expósitos en sus casas de Moncalvillo[2].

            Los Castañola Spínola son descendientes del coleccionista de arte Eliano Spínola que vive en el siglo XV[3].

            La familia Spínola está formada por los  descendientes de la ramas de San Luca y de la de Luccoli, Génova. A esta rama pertenece Eliano Spínola. A la rama de Luca pertenece Ambrosio de Spínola[4]. Aristócrata genovés al servicio de la Monarquía Hispánica como general español, capitán general de Flandes durante la Guerra de los Ochenta Años, honrado como caballero de la Orden de Santiago y del Toisón de Oro. Es famoso por la toma de la ciudad holandesa de Breda y recordado como uno de los últimos grandes jefes militares de la Edad de Oro española.

            Eliano Spínola fue un coleccionista y mercader de arte internacionalmente conocido y, posiblemente, el poseedor del díptico de los déspotas durante la segunda mitad del siglo XV. Muere hacia 1474.

            En el siglo XVI existe la familia noble de los Castagnola.

            Jerónimo Castagnola casa con Blanca Spínola, descendiente de Eliano, y muy probablemente diera como una parte de su dote el díptico al matrimonio. En 1560, Jerónimo realiza un mayorazgo en Spezia y toda su fortuna pasa a su primogénito Benedicto, el cual también contrae matrimonio con otra Spínola, en este caso María, su prima hermana. De este matrimonio aparecen dos descendientes, Jerónimo y Nicoloso. Jerónimo está documentado en 1606 viviendo en Madrid y casa con María Henríquez, de familia noble conquense.

            Juan Francisco, primer hijo de Jerónimo y María Henríquez, funda mayorazgo en Moncalvillo, y todos sus bienes pasan a su hijo Juan Domingo. Éste casa con Ana Josefa Corcuera Salazar, con la que tiene un hijo. Pero por avatares del destino, tanto Ana Josefa como su hijo mueren antes que Juan Domingo, quedando sin sucesión. Al quedar sin a quien dejar su fortuna, funda y otorga sus bienes a la Institución de Niños Expósito de Moncalvillo, nombrando albacea al cabildo catedralicio de Cuenca, quien se llevará el díptico a la Catedral por su belleza y simbolismo religioso.

            Se conoce que estaba en posesión de Juan Domingo y que lo da al cabildo conquense porque en el testamento se realiza una descripción del relicario bizantino

            Para concluir, esta pieza, al igual que los báculos de Juan Yáñez y San Julián, también fue sacada por la CNT de la Catedral. Las piezas terminaron en Ginebra hasta la conclusión del conflicto bélico. Tras ser pedidas por el gobierno franquista, las piezas fueron llevadas al MAN y, de allí, el icono bizantino, junto con otras, volvió a Cuenca hasta la actualidad.

            El cabildo de Cuenca, heredero de las memorias de Juan Domingo Castagnola, señor de Moncalvillo, con Pascual Martínez y Teresa Enríquez, sobre posesión de los bienes de Castagnola. Cuenca y Huete. CONSEJOS, 29914, Expediente 4, 1726. Archivo Histórico Nacional[5].

Capitán Pascual Martinez y Velasco, natural de Madrid,  Genealogía para su nombramiento de oficial de la Inquisición de Sevilla, 1721[6].

Virginia Pinillos, hija de Aníbal Pinillos y de Virginia León, casa con Manuel Castañola

Pensión de Viudedad para Teresa Borja y Arroyo, viuda de Domingo Castañola, oficial de Contaduría, que la Contaduría de Marina del Departamento de Cartagena nombre a Domingo Castañola, maestre de jarcia[7],  para ocupar el puesto de guarda del almacén de depósitos en el arsenal de Cartagena. 1750[8].


            En 1662, el conde de Galve[9], compró para incorporarlo a su territorio de la Alcarria los pueblos de Valdemoro, Moncalvillo y Portalrubio. Tan sólo veinte años después, este Conde falleció sin descendencia y los herederos más próximos optaron por vender aquellos lugares que no les interesaba. Así consta en algunos escritos la venta de Moncalvillo y Portalrubio a la familia Castagnola. En lo referente a Valdemoro fue Huete de nuevo quien ejerció su acción de tanteo, de modo que se vio incorporado otra vez al realengo. Notas de Javier Mochales Somovilla sobre Valdemoro del Rey.

            En 1662, era conde de Galve Rodrigo Díaz de Vivar de Silva y Mendoza,           1626-1675. El conde de Galve era asi mismo el cuarto duque de Pastrana. Rodrigo Díaz de Vivar de Silva y Mendoza o Rodrigo de Silva y Mendoza (Madrid; 1 de agosto de 1614-Madrid; 25 de diciembre de 1675), cuarto duque de Pastrana y de Estremera, quinto duque de Francavilla, príncipe de Éboli y Mélito y duque consorte del Infantado.
            
Hijo de Ruy Gómez de Silva Mendoza y de la Cerda, tercer duque de Pastrana[10], y de Leonor de Guzmán y Silva, hija de Alonso Pérez de Guzmán y Sotomayor, séptimo duque de Medina Sidonia. Su padre había sido embajador en Francia y Roma y había muerto cuando él tenía 12 años. Se casa en 1630 con Catalina Gómez de Sandoval y Mendoza, octava duquesa del Infantado. Enorme derrochador, deberá dejar la Corte por problemas. Realizó la donación a la Colegiata de Pastrana de los famosos tapices portugueses de Alfonso V sobre la Conquista de Tánger y otras plazas africanas[11].
            
Doña Ana de la Cerda y Mendoza, segunda condesa de Galve, hija de Don Baltasar de Mendoza y de la Cerda, primer conde de Galve, hermano del primer príncipe de Melito[12] en Italia, y de la condesa doña Jerónima de Mendoza, su primera mujer, hermana de Doña Catalina, marquesa de Mondejar. Su casamiento se capituló en Madrid a veinte y uno de Mayo de mil quinientos y sesenta y seis, ante Melchor de Caíares, Escribano, entre el Príncipe Ruy Gomez de Silva, primer duque de Pastrana, por el conde de Galve, y por el de Belchite Don Carlos de Heredia su tío, después séptimo conde de Fuentes.

            Doña Ana de la Cerda y Mendoza, segunda condesa de Galve, casa con Juan Cristóbal Fernandez de Hijar, duque de Hijar y conde de Belchite. De este matrimonio nacieron Don Martin y Doña Jerónima, condes de Galve.

            Don Martin Fernandez de Hijar y de la Cerda, tercer conde de Galve, en sucession a la condesa Dona Ana su madre, caso con Doña Francisca de Luna, hija de Don Miguel Martinez de Luna, segundo conde de Morata, pero llegó su muerte antes que la del duque su padre, sin haber tenido hijos. Por lo cual su hermana doña Jerónima su hermana fue cuarta condesa de Galve, y también murió sin ellos, aunque caso con su pariente Ruy Gomez de Silva, después primer marqués de la Eliseda, hijo de los primeros duques de Pastrana. Se incorpora el condado de Galve a la casa de los duques de Pastrana y príncipes de Melito. El duque de Hijar y conde de Belchite, don Juan Francisco Cristóbal, viudo de esta primera unión con la segunda condesa de Galve, efectuó la segunda con doña Francisca de Castro Pinós y Fenollet, tercera condesa de Vallfogona y de Guimerá[13]. Con sucesión.

Juan Domingo Castañola Spínola Enríquez casa con Ana de Corcuera.
           
            De Ana de Corcuera podemos leer que era la dueña de una imagen relicario que fue donado por su marido a la catedral de Cuenca.  Era parte de la dote de Ana de Corcuera. 

            Pero parece que los Spínola Castañola tienen  desde mediados del siglo XV en su poder un Díptico Bizantino procedente de Meteora, Grecia[14]. Lo podemos ver en el Museo Diocesano de Cuenca[15].

            Jerónimo Castañola casa con María Enríquez, de los Enríquez de Cuenca. Padres de Juan Domingo Castañola Spínola Enríquez. Casa con Ana Josefa Corcuera Salazar.
           
           
            Un Francisco Enríquez de Castañola, (1664-1679) era sobrino de Juana María Veneroso. Puede ser hermano de Juan Domingo Castañola Spínola Enríquez. En 1697, Luis Manuel Castañola Enríquez era hermano de La Santa y Real Hermandad del Refugio y Piedad de esta Villa y Corte de Madrid.

            Juana María Veneroso. Dueña de retrete, fallecida el 17 de junio de 1664, por consulta del Conde de Altamira de 29 de noviembre de 1661, se le hizo merced de la enfermería y ración de criada que tenía su tía, en consideración de sus servicios y para poderse alimentar. Disfrutó de ello hasta que le cesaron por la reforma de 3 de febrero de 1686.

            Dueña de retrete. En palacio, dueña de inferior clase. Se encargaban de preparar la cama de la Reina en la monarquía española de los Austrias del siglo XVI y XVII.

            La Camarera mayor dará orden que cuando se caminare vayan las mozas de Cámara y de retrete juntas y con ellas las Dueñas de Retrete y con ellas los reposteros de Camas, y cuando las dichas mozas de Cámara hubieren de salir fuera con licencia de la Camarera mayor ha de ir con ellas una dueña de Retrete y de otra manera no han de salir ni se las ha de dar la dicha licencia...

            Doña Juana María Veneroso fue recibida por dueña de retrete de la reina el 17 de febrero de 1643, día que constó haber pagado la media anata “conforme una consulta que se hizo por el bureo en 24 de enero de 1643, en la cual declara su Majestad que goce y se haga el asiento desde el día dicho, lo que ha de gozar de los gajes y de todo lo demás que le pertenece por este asiento”. Por real cédula de 20 de junio de 1655, se ordenó que se la pagasen 505.636 mrs que se la estaban debiendo.

            Por consulta del conde de Altamira de 25 de noviembre de 1661, el rey la hizo merced de que “después de sus días” pasara todo lo que gozaba por este asiento (con la ración de criada incluida) a don Francisco Enríquez de Castañola, su sobrino, “para que se pueda alimentar”, y no debía pagar media anata cuando llegara el caso (y lo gozó entre el 18 de junio de 1664 y el 3 de febrero de 1686, que se le cesó por la reforma).

            Doña Juana María falleció el 17 de junio de 1664.


            La Dolorosa del Retablo de la Sacristía de la catedral de Cuenca es obra  de Pedro de Mena y Medrano. El Retablo es obra de José Martín de Aldehuela[16].

            Donada también por Juan Domingo Castañola Spínola Enríquez a la Catedral en su testamento de 1718[17].

            La traza de la Dolorosa del Retablo de la Sacristía de la catedral de Cuenca es muy semejante a la Mater Dolorosa, talla de madera policromada que podeos ver  en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando  de Madrid. Tambien de traza semejante  al  de la Busto de Dolorosa del Convento de San José de Málaga, destruido en la quema de conventos de 1931
           
            Pedro de Mena y Medrano (Granada, agosto de 1628 - Málaga, 13 de octubre de 1688). Escultor del barroco español. Pedro de Mena se dedicó principalmente a la realización de imaginería religiosa, oficio al que también se había dedicado su padre, Alonso de Mena, y de quien heredó un taller en Granada. Además, tuvo otro taller instalado durante treinta años en Málaga, a donde se había dirigido para participar en una de sus obras más reconocidas, la sillería del coro de la Catedral de Málaga. En esta ciudad ejecutó gran cantidad de encargos, especialmente para órdenes religiosas.
           
            En la iglesia parroquial de Moncalvillo estaban enterrados el padre y el hijo de Juan Domingo Castañola Spínola.


Los Veneroso y los Spínola. Mercaderes genoveses en Granada

            Bartolomé Veneroso fue un mercader y financiero genovés. (Génova, 1549 - Gójar, Granada, 1609). Hijo de Pedro Veneroso y de Pereta Ferrari. Fue fundamental en el comercio de la lana y el azúcar del reino de Granada. En 1563 llegó a Granada desde Génova con tan solo 14 años, acompañado de su hermano Francisco, así mismo mercader. En 1582 contraerá matrimonio –con una dote de 11.200 ducados– con doña Juana Messía de Alarcón, hija del veinticuatro granadino y caballero de Santiago don Alonso Messía de Alarcón y de doña Francisca Arias de Mansilla Pérez de Herrasti[18].

            En 1580, las compañías genovesas de Granada llegan a exportar hasta el 60% de la lana castellana exportada a Italia. En 1582, una nueva compañía sustituye a Francisco y Bartolomé Veneroso[19], con un caudal similar, con el nombre de Juan Veneroso y Meliadux Spínola[20]. Los Spínola ya estan presentes como mercaderes en Granada en el siglo XV

            Juan, que no era otro que el hermano mayor de Francisco y Bartolomé, llegó procedente de Génova a Granada acompañado de su hijo mayor, Pedro. La familia Veneroso en 1585 sufrió las muertes de Juan y Francisco, lo que llevó a Bartolomé Veneroso a tener que recomponer la compañía buscando socios dentro del clan. Éste traerá de Génova al hijo de Francisco, Juan Pedro, para que prestase ayuda en su compañía, pero será el primo de este, Pedro Veneroso, el hijo de Juan, el que pasará a ser el favorito y mano derecha de su tío Bartolomé

En la Castilla de las armas, el miembro más destacado de la familia Spínola es Ambrosio de Spínola.    

            Policena Spínola, como hija de Ambrosio Spínola descendía, por lo tanto, de una
Familia genovesa de gran relevancia. Su abuelo paterno había sido Filippo Spínola[21], marqués de Sexto y Benafro, quien había llegado a gobernar la República. Su abuela paterna fue Policena Grimaldo, hija de Nicolás Grimaldo, príncipe de Salerno, conocido como “el monarca” por su riqueza, y destacado espejo de castidad, virtud y costumbres. Tambien desciende Ambrosio de Spínola de los Lomelín, otra rica familia de banqueros genoveses[22].

            Además de Ambrosio, nacido en 1569, el matrimonio entre Filippo y Policena tuvo otro hijo Federico, nacido en 1571 y cinco féminas que casaron con varios destacados miembros de la sociedad del norte de Italia.  El propio Ambrosio Spínola casaría en 1592 con una de las más ricas herederas genovesas Juana Bassadona. Esta, abuela materna de nuestra Policena, era hija de Juan Bassadona, hombre principal de la ciudad y miembro de una de las familias más relevantes, además de ser enormemente rico, que había contraído matrimonio con Pellina Doria. Según parece, la esposa de Ambrosio Spínola, que era hija única, aportó 500.000 escudos de dote, una muestra de poder económico de la familia Spínola que su hija Policena repetiría tiempo después. El matrimonio de Ambrosio y Juana tuvo cinco hijos. Aunque uno de los hermanos llamado Juan Jacobo murió a la edad de siete años, le sobrevivieron otros dos varones: Felipe Spínola, nacido en 1594, y Agustín, que vio la luz en 1597. Además de Policena, de la cual desconocemos la fecha exacta del nacimiento, la familia tenía otra hija llamada María.


Los condes de Toreno son por la sexta condesa consorte de Toreno dueños de las propiedades de los Enríquez de Cuenca y de sus primos los Enríquez de Calatayud de Valladolid.

Doña María Enríquez de Calatayud en su testamento de 1670 deja a la que cita como su sobrina la condesa de Castañola una joya relicario con lino en cruces. Esta condesa de Castañola puede ser María Henríquez la mujer de Jerónimo Castagnola y la madre de Juan Domingo Castañola Spínola Enríquez. Citada por su tía como marquesa de Castagnola.


1670. Testamento e inventario de doña María Enríquez de Calatayud, viuda de Antonio Orozco, y de Gabriel Vázquez de Arce señor de El Carpio y regidor de Valladolid.

Valladolid, 30 de noviembre de 1670, hecho en su nombre por el padre maestro fray Marcos Terán lector jubilado y calificador del Santo Oficio y guardián del convento de San Francisco de Valladolid.

            Fue su voluntad que su cuerpo se enterrase en la capilla de los Calatayud sita en el convento de nuestra señora de prado de la orden de san Gerónimo extramuros desta dicha ciudad como propia suya y con efecto se ejecuto porque habiendo fallecido el dia diez y seis de setiembre pasado deste año.

            El mandar como desde luego manda a la señora condesa de castañola sobrina de la dicha doña Maria Enríquez una joya de oro relicario con lino en cruces para que su señoría la tuviese por todos los días de su vida y que despues de ellos sucedan en tener la dicha joya los que sucedieren en el mayorazgo de los Calatayud perpetuamente.

            Que en la capilla de los Calatayud se ponga una imagen de nuestra señora de la leche de pintura que dejo la dicha doña Maria Enríquez en el arco de la dicha capilla la qual se ha de poner en la forma que por la susodicha me fue comunicada asimismo.




[1] La Casa de Spinola (castellanizado como Spínola o Espínola, y posteriormente, como Espinosa) es un linaje patricio de origen genovés que, junto con los Grimaldi, los Doria y los Fieschi, era una de las cuatro familias más antiguas e importantes de la nobleza feudal de la República de Génova.
[2] Agustín Mateo y José Mochales sobre que cese en su empleo de alcalde mayor Juan Antonio Malla y el administrador de la pía memoria de niños expósitos de la ciudad de Cuenca. Moncalvillo del Huete. CONSEJOS, 31343, Exp.8. Fecha formación: 1774  -  1775. Archivo Histórico Nacional.
[3] Fue uno de los personajes más significativos del siglo XV genovés también en términos culturales, ya que además de ser un gran financista, comerciante de rarezas, coleccionista de objetos preciosos, tenía una envidiable biblioteca de textos clásicos, entre otros de Quintiliano, Cesare, Sallustio, Valerio Massimo, Platón y Aristóteles. Junto con su hermano Jacopo, fue el constructor del palacio Spínola de Luccoli, llamado "dei marmi", en Piazza Fontane Marose, completado por el hijo de Jacopo o Giacomo, Francesco y registrado en 1459 como domus de novo construido . https://translate.google.com/translate?hl=es&sl=it&u=http://www.spinola.it/work/eliano-spinola-di-luccoli-1474/&prev=search
[5] En el Archivo Histórico Provincial de Cuenca existe documentación sobre Moncalvillo de 1581 a1885.
[6] Índice de la colección de don Luis de Salazar y Castro.
[7] El encargado de las jarcias y cabos, y de repostar en todos los conceptos.
[8] Catálogo de la colección de documentos de Vargas Ponce que posee el Museo Naval. Desde 1496 a 1797.
[9] Su denominación hace referencia a la Tierra de Galve, Galve de Sorbe, en la actual provincia de Guadalajara. A la muerte sin sucesión de la cuarta condesa, el título pasó al principado de Mélito y condado de Melito, y tras la muerte del séptimo conde, pasó al ducado de Pastrana. En 1849 se le concedió el título a Enrique Fitz-James Stuart,​ incorporándose más tarde y de manera definitiva al ducado de Alba de Tormes, siendo su actual propietario Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, duque de Alba, quien ocupa el 17º lugar en la línea condal. Manuel José de Silva y Toledo, X conde de Galve, casa con María Teresa Álvarez de Toledo y Haro, XI duquesa de Alba de Tormes. El matrimonio tuvo un hijo, quien falleció antes que su padre. Este hijo es Francisco de Paula de Silva y Álvarez de Toledo, X duque de Huéscar como heredero del Ducado, (1733–1770)  que a su vez tuvo una hija llamada María Teresa de Silva Álvarez de Toledo, quien fue la XIII duquesa de Alba de Tormes. Que muere sin dejar hijos. El ducado de Alba pasa a  un hijo de su primo segundo el V duque de Berwick quien había casado con un hija del IX duque de Hijar. Por ello los padres de la duquesa Cayetana son primos por la Casa de Hijar. Su padre desciende de la V duquesa de Hijar y la madre de Cayetana es hija del XVI duque de Hijar. La duquesa de Alba fue XVI condesa de Galve, Guadalajara. A partir del 18 de febrero de 1955. En sucesión  de su padre. Sigue su hijo Carlos, XIX duque de Alba.
[10] Inventario de los cuadros y libros de Ruy Gómez de Silva, III duque de Pastrana, a su muerte en 1626. Revista de Filología Española, vol. LXVII nº 3/4 (1987).
[11] Rodrigo Diaz de Vivar de Silva. Nació en 1614, siendo bisnieto de los Príncipes de Éboli y Cuarto Duque de Pastrana. Se casó en 1630 con Catalina Gómez de Mendoza, Octava Duquesa del Infantado, con lo cual se unieron ambos títulos. Fue un hombre crucial para Pastrana al haber sido quien realizó en 1667 a través de su testamento la donación a la Colegiata de los famosos tapices portugueses de Alfonso V, que constituyen una de las mejores colecciones del mundo de tapices góticos flamencos del siglo XV. Murió en 1676 y sus restos se encuentran enterrados en la Cripta de la Colegiata de Pastrana.
[12] El señorío del Condado, luego principado de Melito constaba de los siguientes lugares, además de Melito, todos ellos en Italia: Rapolla (Nápoles, Italia), Franchica (Nápoles, Italia), Baronía de El Pizzo (Nápoles, Italia), Baronía de Caridat (Nápoles, Italia), Baronía de La Roca (Nápoles, Italia), Anguitola (Nápoles, Italia), Francavilla (Nápoles, Italia), Baronía de Monte Santo (Nápoles, Italia), Baronía de Almendolea (Nápoles, Italia), Aliano (Nápoles, Italia), Melfie (Nápoles, Italia) y San Laurencio (Nápoles, Italia). El título de Conde de Melito se concede por Fernando el Católico en abril de 1503 a Diego Hurtado de Mendoza, hijo legitimado del Cardenal Mendoza, por sus servicios de armas en Nápoles junto al Gran Capitán. Este título había pertenecido anteriormente a Lucas de San Severino, y se le confisca tras la campaña de Nápoles. Felipe II concede el título de Príncipe de Melito, al II Conde, Diego de Mendoza y de la Cerda. La III Condesa, Ana de Mendoza y de la Cerda, por su matrimonio con Ruy Gómez de Silva, Príncipe de Éboli, pasa a ser Duquesa de Pastrana, con lo que el título de Melito se agrega a la Casa de Silva, desde entonces Silva Mendoza. El título de Duque de Pastrana se concede por Felipe II a Ruy Gómez de Silva en 1572 ya por entonces Duque de Estremera y Príncipe de Éboli. Archivo Histórico Nacional.
[13] Historia genealógica de la Casa de Silva. Luis de SALAZAR y CASTRO. La Casa Ducal de Híjar y sus enlaces con linajes castellanos. María José Casaus Ballester, 2008.

[14] Byzantium. Faith and Power (1261-1557). Museo Metropolitano de Arte de  New York, 2004. El Greco en el laberinto. Escenas de la pasión. Pedro Miguel Ibáñez Martínez, 2014. El relicario de Cuenca ha sido estudiado por J. Ostrogovrk y Ph, Schweinfurth en un artículo titulado Das Reliquiar des Despoten von Epirus, en Seminarium Eondakovianum, IV, 1931. Traducción con el Título de El Relicario de los déspotas del Epiro en Archivo Español de Arte y Arqueología, Madrid, 1930. El Catedrático de la Universidad de Barcelona don Sebastián Cirac, ha publicado sobre esta pieza un estudio documentadísimo en dos tomos {Bizancio y España. El legado de la basilissa María y de los déspotas Thomas y Esaú de Joannina. C. S. de I. C. Barcelona, 1943. En la Catedral de Cuenca se conserva, desde comienzos del siglo XVIII, un bellísimo relicario en forma de díptico, obra de las más admirables de la orfebrería bizantina de la segunda mitad del siglo XIV. Relicario de los Déspotas de Epiro. La imagen rayada existente en el Díptico Bizantino corresponde a Tomás Preljubovic, que junto a su esposa, la Basilisa María Angelina, realizaron el encargo de este relicario. Anastasio Martínez. El Díptico Bizantino de la Catedral, 2019.

[15] El Museo, la mayor colección de arte sacro de la provincia, ocupa las tres primeras plantas del Palacio Episcopal, las más antiguas estancias del edificio. En la sala más noble, conocida como el Cuarto de San Julián, se conservan restos de yeserías con inscripciones cúficas y pueden percibirse los ventanales góticos del primer palacio.  En total, 10 salas en las que se exhiben más de 200 piezas de gran valor y singularidad, especialmente las referidas al siglo XVI. Los fondos proceden de la Catedral y de numerosas parroquias de la Diócesis de Cuenca. Destacan dos lienzos del Greco que pintó para dos pueblos de Cuenca. Se puede admirar también la valiosa colección de orfebrería realizada en plata, perlas y piedras preciosas que se guardan en una cámara acorazada. Mención especial a la colección de tapices flamencos y a las tablas renacentistas, entre otros muchos tesoros.
Mención aparte merece también el Díptico Bizantino o Relicario de los Déspotas del Epiro, llamado así porque fueron los reyes del Epiro, estado griego en la Edad Media quienes encargaron la obra. Unas inscripciones en el icono atestiguan este aserto, a la vez que nos indican la fecha aproximada en que fue pintado entre 1366 y 1384.
[16] Nacido en 1719 en la localidad turolense de Manzaneda, el arquitecto José Martín de Aldehuela viajó a Cuenca en torno al año 1750, y en esta capital permaneció hasta 1778. Si se tiene en cuenta que pereció en Málaga en 1802, queda de manifiesto que la principal etapa de su vida profesional transcurrió entre el Júcar y el Huécar. En un periodo de tiempo tan prolongado, dice Pedro Miguel Ibáñez Martínez que Aldehuela, a la sazón maestro mayor de obras del obispado, «ejecuta numerosas obras transformando la faz arquitectónica de la ciudad». Podemos comprobarlo en San Felipe, San Antón, San Pedro, la iglesia del hospital de Santiago, las portadas de San Pablo y de las Angustias, y asimismo en las labores que realizó en la Catedral. En todos estos trabajos, «se advierte cómo su formación rococó en la escuela valenciana irá disciplinándose, de forma paulatina, en la decoración y el uso de los órdenes, ante el contacto con el estilo de Ventura Rodríguez.
[17] Revista Cuenca Nazarena 2018, Marzo de 2020. 
Los Veneroso. Una familia de mercaderes genoveses en el Reino de Granada (ss. XVI-XVII). Rafael M. Girón Pascual, 2019. Travail et mobilité en Europe (XVIe-XIXe siècles). Andrea Caracausi, 2018. Génova y la Monarquía Hispánica (1528-1713). Coordinadores Manuel Herrero Sánchez, Yasmina Rocío, Ben Yessef Garfia, Carlo Bitossi y Dino Puncuh, 2016. Redes mercantiles en la Castilla del siglo XVI a través de las «licencias de saca de lana con destino a Italia»(1573-1583). Rafael María Girón Pascual.

[19] Palacio de don Bartolomé Veneroso, Granada. Este palacio renacentista se comenzó a construir en 1553, por el oidor de la Real Chancillería don Juan de Arana. Años más tarde, en 1567 Gonzalo Fernández de Córdova, III duque de Sessa y nieto del Gran Capitán, compró el edificio y estableció su residencia en él. Finalmente, en 1582 el mercader genovés Don Bartolomé Veneroso lo adquiere y tras su muerte lo deja a la Compañía de Jesús para colegio de estudiantes. http://www2.ual.es/ideimand/el-colegio-de-san-bartolome-y-santiago-de-granada/

[20] Pleito de Gaspar Rodríguez, de Valladolid y Meliadux Spínola, de Valladolid. Sobre Ejecución en bienes de Meliadux Spínola, genovés, por 47.250 maravedíes procedentes del salario de solicitador debido a Gaspar Rodríguez por la compañía de Juan Antonio Jácome y Esteban Pinelo y que Meliadux Spínola se obligó a pagar. Pleitos Civiles CAJA 233,6, 1575. Archivo Histórico Nacional
[21] AMBROGIO SPÍNOLA. 1527. De la rama de San Luca. Casó con BATTINA LOMELLINI, hija de Lorenzo Lomelín y de Francisca Doria. Padres de FILIPPO SPÍNOLA. Marqués de Sesto y de Benafro. 1559-1585. Casó con POLISSENA GRIMALDI, hija de Niccolò Grimaldi, Príncipe de Salerno, y de Giulio Cibo.

Rodrigo Álvarez de las Asturias, ayo del príncipe Enrique –luego Enrique II





Río Navia y Río Porcia, Asturias



Río Tambre


Rodrigo Álvarez de Asturias y sus descendencias

Miguel García Mijares, 1893

Rodrigo Álvarez de Asturias, Señor de Noreña, del Castillo de Aguilar entre los ríos Navia y Purcia, y de los territorios llamados tambien de Aguilar, de Llanes, San Jorge y San Antolín, primer Conde de Asturias y su Gobernador supremo desde el año de 980 al 998, que obtuvo esta autoridad despues que dejaron de serlo D. Ramiro, D. Alfonso Froilaz y D. Ordoño como personas reales, cuyo cargo cedió el rey D. Ordoño el segundo al trasladar su corte de Oviedo a León.

Tenía entonces D. Rodrigo dos hijos llamados Munio Rodríguez Can, conocido más bien por el Conde Muñazan, que fue fundador del Monasterio de San Antolín de Bedón, y Nuño Álvarez de quien viene la descendencia de los Álvarez de Asturias; y una hija que se llamó Dª. Teresa Núñez, y fue madre del Cid Campeador.


La dinastía reinante en Castilla desde el siglo XIV es la de los Trastamara que adopta este nombre pues su primer monarca Enrique II es conde de Trastamara.

Tras Tamaris  Más allá del (río) Tambre y hace referencia al Condado de Trastámara, en la provincia de Galicia. 

Desemboca en la Ría de Muros y Noya.

En la época romana, el río era conocido como Tamaris, que fue el origen del nombre de la dinastía de los Trastámara.


Hereda este título de su ayo el conde de Trastamara con el que se cría y educa el príncipe Enrique que es hijo de los amores adúlteros de Alfonso XI de Castilla con su amante la dama Leonor de Guzmán.

El príncipe Enrique recibe en herencia de Rodríguez Álvarez de Asturias, que muere sin hijos, y es el ayo del que será Enrique II, tierras en Asturias y es nombrado a los seis o siete años por su padre Alfonso XI de Castilla conde de Trastamara en el año 1340.

Pedro Álvarez de las Asturias (m. Valladolid, 1286), aristócrata astur del siglo XIII, ricohombre de Castilla y mayordomo mayor de Sancho IV de Castilla.

           
Pedro era hijo de Alvar Díaz de las Asturias,​ también conocido como Alvar Díaz de Noreña, ricohombre e importante magnate asturiano, tenente en Siero, Nava, Aguilar, y otros lugares, uno de los más importantes miembros de la Casa de Nava de su generación.

Su madre fue Teresa Pérez Girón, hija de Pedro Rodríguez Girón y de su esposa Sancha Pérez de Lumiares, hija del noble portugués Pedro Alfonso Viegas de Ribadouro​ y de Urraca Alfonso, hija ilegítima del rey Alfonso I de Portugal.

Sus abuelos paternos fueron Ordoño Álvarez de Noreña y Elvira García de Braganza, hija del noble portugués García Pérez de Braganza y de su esposa Gotiña Suárez de Tougues.

Pedro tuvo tres hermanos: Alfonso, ​ Mayor la esposa de Diego Gómez de Castañeda,​ y el cardenal Ordoño Álvarez.​

Pedro Álvarez de las Asturias fue merino del adelantado mayor del Reino de León. A partir del enfrentamiento entre Alfonso X y su hijo, el futuro Sancho IV, logró un gran ascenso social. Apoyó a Sancho, quien ya como rey le recompensó con varios oficios palatinos y lo nombró su mayordomo mayor. Además, en 1285, el rey donó a Pedro la villa de Tiedra y su torre así como el realengo de Villavellid, Pobladura y Castromembibre, Valladolid, con la martiniega, yantar y demás derechos reales de estos lugares que posteriormente fueron heredados por su hija Teresa y después por el hijo de Teresa y su marido, Tello Alfonso de Meneses.

            A su muerte, recibió sepultura en el convento de San Francisco en Valladolid.

            Pedro Álvarez de las Asturias casa con Sancha Rodríguez de Lara,​ hija de Rodrigo Álvarez de Lara —hijo ilegítimo de Álvaro Núñez de Lara y de Teresa Gil de Osorno—  y de Sancha Díez de Cifuentes, hija de Diego Froilaz y de su esposa Aldonza Martínez de Silva, quien antes de su matrimonio fue amante de Alfonso IX de León de quien tuvo descendencia.

            De este matrimonio nacieron,

            Pedro Álvarez de las Asturias, fallecido antes del 6 de febrero de 1298 y sepultado en el monasterio de San Bartolomé de Nava.

            Rodrigo Álvarez de las Asturias, debido a la temprana muerte de su hermano Pedro, sucedió a su padre «en todos sus derechos y bienes». Se mandó a enterrar en el monasterio de San Vicente de Oviedo. Enrique II fue prohijado en su nacimiento por Rodrigo Álvarez de las Asturias heredó al año siguiente, a la muerte de este, su señorío del condado de Noreña. Su padre le concedió más tarde el condado de Trastámara y los señoríos sobre Lemos y Sarria, en Galicia, y las villas de Cabrera y Ribera, con lo que le constituyó un grandísimo e importante patrimonio en el noroeste de la Península.

            Teresa Álvarez de las Asturias, casada con Alfonso Téllez, hijo del infante Alfonso de Molina y hermano de la reina María de Molina, heredó de su padre la villa de Tiedra.

De los dos hermanos, Pedro y Rodrigo Álvarez de las Asturias, fue tutor, por mandato del rey Sancho IV, el noble Suer Alfonso Beltrán, según consta en un documento expedido el 19 de febrero de 1294. El 6 de febrero de 1298, Rodrigo Álvarez de las Asturias, «con el consentimiento y por el mandato de don Suer Alfonso Beltrán», testamentario de su difunto hermano Pedro, donó varias heredades el monasterio de San Bartolomé de Nava donde su hermano Pedro había recibido sepultura.


Rodrigo Álvarez de Asturias

            Adelantado mayor de León y Asturias, rico hombre de Castilla, señor de Noreña, Gijón, Avilés, Trastamara y otras villas, y del muy antiguo solar de los Álvarez, descendiente de los Infantes D. Ordoño el ciego y doña Cristina. Como había servido al           Rey D. Fernando cuarto, le dió este monarca a Ribadesella y Nava con otras mercedes, siendo también Señor de Colunga por compra a Don Alonso Beltrán.

Rodrigo Álvarez de Asturias casa con Isabel de la Cerda, nieta del infante D. Fernando de la Cerda que pretendía el reino, de quien vienen los duques de Medinaceli.

            En una señora llamada doña Sancha, tuvo un hijo llamado Alvar Díaz, que murió en días de su padre, y dejó otro hijo que se llamó Pedro Álvarez de Asturias y fue valeroso y esforzado capitán, que murió en la guerra de Algeciras, herido de una saeta en la cabeza, por encima de una capellina.

            Rodrigo Alvarez de las Asturias por testamento de 6 de Agosto de 1331 instituyó por heredero al Infante don Enrique, hijo del Rey  Alfonso el onceno y de doña Leonor de Guzmán.

            Dejó Rodrigo Álvarez de Asturias cuantiosas limosnas a todos los monasterios y malaterías- edificio destinado en otro tiempo a hospital de leprosos- que existían desde Valladolid a Oviedo: muchas misas, mandas de castillos y señoríos, y grandes haciendas.

            Rodrigo Álvarez de Asturias falleció en 1333. Su cuerpo fue enterrado en el Monasterio de San Vicente, Oviedo, del que fue comendero, en un sepulcro labrado, joya del gótico asturiano, hoy en el Museo Arqueológico de Asturias.



jueves, 4 de junio de 2020

Características sociales y económicas de la población activa de los pueblos del municipio de Campos del Paraíso Catastro del marqués de la Ensenada


En el mundo rural del siglo XVIII es difícil establecer la línea divisoria entre agricultor y jornalero.

            El Catastro se refiere a los jornaleros como a los vecinos que “por oficio” lo eran con lo cual se excluía a los pequeños propietarios o arrendatarios y se hacía referencia exclusiva a los individuos que eran contratados temporalmente para las faenas del campo.

            El jornalero podía explotar algún pequeño terreno del que era propietario, pero con ello no aseguraba su manutención si no tenía también un salario como jornalero.

            Era común en los pueblos de Castilla la ayuda mutua entre el pequeño agricultor y el jornalero que incluía el préstamo de animales de labor y de aperos de labranza del agricultor al jornalero a cambio de la ayuda de éste al campesino en determinados momentos del ciclo agrícola cuando se necesitaba aumentar el número de brazos en el trabajo del campo.

            La situación económica del jornalero no le permitía disponer de los recursos necesarios para invertir en aperos y animales y por otra parte el agricultor, en muchas ocasiones, tampoco estaba en situación de pagar un jornal.

            En Castilla, los salarios de los ocupados en el sector primario tenían un valor medio de tres reales- 0,75 céntimos, como es el caso del municipio de Campos del Paraíso.

            Por jornal, pago por una jornada, salario o sueldo de trabajo tenemos que entender la utilidad obtenida por el asalariado o por el propietario que trabaja para sí mismo y que era la cantidad considerada como necesaria para el mantenimiento del trabajador y su familia. Cuando un jornalero ajustaba su trabajo en el contrato se recogían los días de trabajo, el jornal diario, y la inclusión o no en él de la manutención y otras prestaciones.

            El salario de los labradores del municipio oscilaba entre tres y cinco reales-de 0,75 céntimos a 1,25 pesetas,

            Los pastores tenían salarios entre tres y seis reales- de 0,75 céntimos a 1,50 pesetas- y a los zagales o rochanos se les regulaba un salario entre cuatro y un real-desde 1 peseta a 0,25 céntimos.

            Los vecinos no informaron sobre la utilidad diaria obtenida por los jornaleros en los pueblos del municipio, aunque labradores, pastores y jornaleros coincidían en muchas ocasiones en sus jornales.

             Para hacernos una idea de lo que se ganaba en localidades del entorno recogemos los jornales vigentes en la ciudad de Huete. Los jornales para los vecinos ocupados en el sector primario, según aparecen en las Respuestas Generales de esta ciudad, podemos establecerlos para los labradores en 3 reales y 17 maravedíes por día de trabajo-sobre los 87 céntimos.

            A cada uno de los 169 jornaleros censados se les estima el jornal de 3 reales-0,75 céntimos- “unido salario y comida”, el salario se estima en 2 reales y 17 maravedíes-unos 62 céntimos- y la manutención en 17 maravedíes- unos 12 céntimos.

            A cada uno de los 40 pastores el salario diario que se les estima es de 2 reales y 17 maravedíes-unos 62 céntimos-, igual que a los jornaleros.

            Es necesario decir que bajo la denominación de labrador se puede encontrar una gran diversidad de situaciones que permiten establecer categorías sociales por la importancia de los recursos económicos, aunque no siempre es fácil establecer estas categorías en términos estrictos. Son considerados grandes labradores los que tenían, al menos, tres pares de mulas y completaban su labranza con la posesión de ganados. Estos labradores formaban la hidalguía rural y estaban exentos del pago de impuesto. A continuación se sitúan los labradores propietarios de dos pares de mulas. Estos labradores podían también completar sus haciendas con la propiedad de algunas cabezas de ganado estando sometidos al pago de impuestos. Por último, debemos referirnos a los labradores dueños de un par de mulas que completaban su labranza con el arrendamiento de tierras. Se puede hablar también de labradores propietarios de un animal de labor y que se encontraban en una posición intermedia entre labrador propietario y arrendatario.

            En el mundo rural, una ocupación habitual era la que desempeñaban los “mozos de labor”. Los mozos tenían un contrato anual, de San Miguel a San Miguel o de San Pedro a San Pedro, y la remuneración por su trabajo era mixta, parte en dinero y parte en especie. La dedicación de los mozos a la casa donde servían era total y se ocupaban, además de las faenas en el campo, del cuidado de los ganados y hasta de algunas tareas domésticas. Muchos mozos vivían en la casa donde “servían” y percibían al año una remuneración entre diez y trece fanegas de trigo o lo que es lo mismo entre 180 y 234 reales-entre 45 y 58,5 pesetas.

            Por lo que se refiere a los días de trabajo anuales a los campesinos y pastores se les regulan unos 120 días de actividad. Llama la atención que a los pastores, que en teoría debían salir al campo con el rebaño todos los días que lo permitieran las condiciones climáticas, también se les consideren estos días de trabajo.

            En el municipio de Campos del Paraíso la población activa ocupada en oficios artesanales lo estaba en los que podemos clasificar como “primarios” por su dependencia directa con la economía agraria del mundo rural. Entre estos oficios se pueden enumerar como más necesario el del herrero, esquilador, sastre, zapatero, albañil, carretero, tejedor, herrador, carpintero y curtidor. Estos oficios, con alguno más en función del tipo de agricultura o ganadería de la zona, se consideraban indispensables en el mundo rural. El trabajo del herrero, el sastre, el zapatero y el albañil eran los más desempeñados en cualquier población por satisfacer necesidades directas e inmediatas.
            
En los oficios considerados como primarios los salarios obtenidos por los artesanos eran superiores, generalmente, a los obtenidos por agricultores y ganaderos. En estos oficios el maestro tenía algún aprendiz, aunque lo escaso de la actividad no permitía el desarrollo completo de la estructura gremial. Esta situación se aprecia en el municipio ya que el maestro podía contar con la ayuda de algún aprendiz, que solía ser hijo suyo o bien de otro miembro de su familia. No se registra la existencia de oficiales en el entramado artesanal de los pueblos del municipio.

            Otros artesanos desempeñaban oficios relacionados con necesidades secundarias y, por lo tanto, su presencia ya no era tan común estando en función de una cierta especialización agrícola o ganadera de la vida rural en una determinada zona o población. Algunos de estos artesanos podían ser el tintorero, zurrador, calderero, batanero, tundidor, botero, guarnicionero, cerrajero, espartero, albardero, cereros, cedacero, alfarero, tinajero, silletero. Como vemos por esta enumeración son oficios que proporcionaban objetos que satisfacían las necesidades para el equipamiento básico de las casas y suministraban aperos u utensilios para las actividades cotidianas en el hogar y en el trabajo.

            Por último, existiría un tercer grupo de oficios cuya actividad tendía a satisfacer necesidades derivadas de un mayor nivel de vida y que podemos considerar relacionadas con una sociedad que disponía de un excedente de ingresos para gastar en artículos que ya no son de primera necesidad. Serían oficios como el del botonero, confitero, chocolatero, sombrerero, espadero, arcabucero, relojero, impresor, librero, vidriero, peluquero, dorador, tallista, guitarrero y organero.

            El salario medio para los artesanos lo podemos situar en torno a los 4 reales y 9 maravedíes-poco más de una peseta- por cada uno de los 180 días que se les regulan de trabajo al año. Recordemos que a labradores y pastores se les reguló 120 días de trabajo al año.

            El escaso número de días de trabajo al año se debía al gran número de fiestas y celebraciones religiosas que había que respetar a lo largo del año litúrgico y a que el trabajo en el campo se concentraba en las épocas en las que se realizaban las tareas de siembra y recolección. Los habitantes de Castilla tenían que “festejar” a patrones de profesiones y poblaciones, así como celebrar las grandes festividades de la Iglesia y aquellos días de especial devoción de los fieles.

            Por lo que se refiere a los vecinos ocupados en actividades artesanales destinadas a la elaboración de lo que denominamos como “artículos de lujo” o “semi lujo” podemos decir de ellos que desarrollaban su actividad en poblaciones cuya economía no dependía exclusivamente del sector primario en el mundo rural, sino en poblaciones donde el nivel de ingresos de sus habitantes suponía la existencia de propietarios con mayor nivel adquisitivo. El ingreso medio para los artesanos dedicados a la manufactura de estos artículos lo podemos situar entre los 800 y los 1.100 reales al año-entre 200 y 275 pesetas- considerándoles 180 días de trabajo. Pudiendo llegar, en casos excepcionales a estimarse dieciocho reales- unas 4,25 pesetas. De modo general, podemos concluir que la existencia en una población de artesanos dedicados a la manufactura de objetos de lujo indica un desarrollo económico y una situación social más ligada a la que encontraríamos en las ciudades en las que residía una población de absentistas y burócratas.
            
En el municipio, solamente en la villa de Carrascosa se registra la existencia de un artesano que podemos considerar dedicado a un oficio destinado a satisfacer necesidades que no son ya básicas. En esta situación se encontraba el tallista que trabajaba en esta villa con sus aprendices. A este artesano se le consideraron ingresos por valor de 3.000 reales al año-750 pesetas- y a cada uno de sus aprendices un salario diario de 6 reales-1,50 pesetas.

            La falta de artesanos de algunos oficios relacionados con la confección en las zonas rurales y la decadencia de algunas industrias textiles, como la de la seda, se debe, en parte, a una ley del año 1613 por la que se prohíbe el uso de telas de oro, plata y seda en el vestir masculino, así como llevar vestidos de seda a los artesanos, labradores, viudas y a quienes trabajan con sus manos. Estas normas estaban destinadas a evitar gastos innecesarios en un momento de crisis como fue el siglo XVII, pero que produjo en contrapartida la contracción de algunas actividades artesanales.