jueves, 13 de junio de 2013

Los Mercader. Señores y condes de Buñol, Valencia


Durante la larga posesión de la Hoya de Buñol por los Mercader, evolucionará de Señorío a Baronía y posteriormente a Condado 

Gaspar Mercader  y Carròs, 1568 – 8 de agosto de 1631. Fue el I conde de Buñol y escritor.


Hijo de Gaspar Mercader y Moncada, señor de Buñol, y de Laudomia Carròs, a los quince años contrajo matrimonio con Hipólita Centelles.

 Felipe III creó el Condado de Buñol para Gaspar Mercader en el año 1603.

Poseía un poder económico muy notable, pero éste se vio resentido con el golpe de la expulsión de los moriscos en 1609, ya que la mayoría de los pobladores de su feudo, situado en la Hoya de Buñol, pertenecían a esta etnia.

 A su muerte en 1631, el cadáver fue trasladado a Buñol para ser enterrado en la capilla de San Salvador de la iglesia del Castillo.


El castillo de Buñol, siglos XI  y XII, es una fortaleza cristiana que se sitúa en el centro de la población, en su parte más elevada, sobre dos macizos rocosos en los que hubo un asentamiento islámico anterior.
Desde este castillo se dominaba el camino real de Madrid, en la zona de frontera entre los reinos de Castilla y Valencia y la Hoya de Buñol.

El palacio renacentista o de los Mercader, construido en el siglo XVI como ampliación del complejo residencial del palacio gótico al que estaba unido el castillo mediante un pequeño puente a nivel de las plantas nobles de los dos palacios. Actualmente tras su restauración acoge la oficina de turismo y un pequeño museo arqueológico.


Juan de Vallterra vendió el 18 de julio 1440 la baronía de Cheste al señor de Chiva y Castellnou, Guillem Ramón de Montcada. Muy poco después, en mayo de 1455, su hija Orfresina, vende la baronía a Berenguer Mercader, señor de Buñol.

Pedro Mercader heredó de su padre, Berenguer Mercader, tanto el señorío de Buñol como la baronía de Cheste, de los que fue señor desde el año 1471 hasta su muerte en el año 1512.

 A partir de este momento, cada señorío emprendió su propia singladura, al ser repartidos entre sus dos hijos, Juan Mercader Blanes y Baltasar Mercader.

Los primeros barones de Cheste llevaron a cabo una política matrimonial relativamente ambiciosa, tratando de emparentar con otras casas de la pequeña nobleza valenciana.

No obstante, mientras los condes de Buñol adquirieron una envidiable influencia política en la capital del reino de Valencia y emparentaron con las casas más importantes (Cervelló, Villatorcas, Albaida, Guadalest, etc.), los barones de Cheste formaban parte de la pequeña nobleza. Carentes de poder político, su nivel de vida y sus relaciones sociales les aproximaban a la burguesía urbana.

Desde el año 1837 coexistieron dos títulos nobiliarios que tienen como Cheste. Uno de ellos fue el de barón de Cheste, que desde el siglo XV mantuvo su apellido histórico, Mercader, a la vez que -a principios del siglo XIX- obtenían los títulos de conde de Buñol y marqués de Malferit y el título austracista de marqués de la Vega. Por el contrario, el título de conde de Cheste es de reciente creación y puramente honorífico. Sus portadores, apellidados de la Pezuela, jamás tuvieron poderes territoriales, feudales o jusrisdiccionales sobre Cheste.


Piles. En el siglo XV fue señor Francesc Verdeguer. Al empezar el siglo XVI lo era Guillermo Pujades y en los inicios del siglo XVII, Joan Pujadas de Borja, conde de Anna, que también señoreaba Palmera y Rafelsineu. A finales del Antiguo Régimen era titular el conde de Cervelló, con quien abundaron los pleitos a principios del siglo XIX.

PalmeraPerteneció a Pere Desvalls, en el siglo XV, y en la centuria siguiente, pasó a manos de Violant Pujadas, baronesa de Finestrat y señora también de Piles, Rafelsineu y Pedreguer, la cual se casó con Bernabé Borgia, señor de Anna y Enguera. Un descendiente suyo, Ferran de Borgia Pujadas, ganó el título de conde de Anna en 1604. Parece que hasta el fin del Antiguo Régimen, cuando eran señores los condes de Cervelló, continuó formando una unidad política con Piles. La jurisdicción suprema, eso sí, correspondía a Gandía y su ducado. Por su situación, a medio camino de Oliva y Gandía, ha sido el lugar tradicional de celebración de las juntas de regadío de la huerta de Gandía.