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domingo, 13 de septiembre de 2026

Sobre los señores de Albadalejo del Quende y de Piqueras del Castillo y los señores de Cervera del Llano. Cuenca


 

https://alariberadelvaldemembra.blogspot.com/2018/08/de-pedro-ruiz-de-alarcon-de-sisante.html

https://palomatorrijos.blogspot.com/2011/02/los-condelmario-condulmer-en-villarejo.html

https://palomatorrijos.blogspot.com/2011/02/beatriz-pacheco-senora-de-villarejo-de.html

1456. Escritura de donación de la villa de Piqueras (Cuenca), otorgada por don Juan Pacheco, I marqués de Villena, a favor de Alfonso Téllez Girón, su primo. [

 https://bibliotecadigital.rah.es/es/consulta/resultados_ocr.do?id=9772&tipoResultados=BIB&posicion=1&forma=ficha

Sobre los señores de Albadalejo del Quende y de Piqueras del Castillo. Cuenca

Juan de Valencia es padre de una única hija legítima llamada Guiomar Girón de Valencia que casa el señor de Albaladejo del Quende de nombre García Ruiz de Alarcón, descendiente por línea recta de varón del doctor Pedro González del Castillo.

Guiomar no era en realidad la única descendiente que éste dejó, pues se tiene constancia de un varón ilegítimo procedente de sus segundas nupcias con María de Ludeña, mujer que después lo abandonaría.

Willard King en sus obras sobre la figura del escritor Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza recoge que la boda entre García Ruiz de Alarcón y Guiomar Girón de Valencia tuvo que producirse alrededor de 1497, por lo que don Juan vivió unos cuantos años más, documentándose su defunción alrededor de 1505.

Juan, ya entrado en años y viéndose solo con Guiomar, no tuvo más opciones que volcar todos sus bienes hacia su única hija reconocida. Ciertamente García Ruiz de Alarcón portaba la sangre de los Castillo, pero en algunos aspectos poco o nada distaba de las ambiciones que albergaba su suegro. Además, si a esto le sumamos que él ya era poseedor del señorío del Albaladejo, existían motivos más que suficientes para olvidar los problemas que comportaba la sangre conversa del linaje Castillo , de ahí que la unión de sendos señoríos no se llegaría a ver como una mala idea.

Según lo que declaran en su proceso de Hidalguía los nietos de Hernando del Castillo el Sabio[1], este podría ser hijo bastardo del doctor Pedro González del Castillo, señor de Santa María del Campo Rus y Santiago Quebrado-San Clemente- habido en Violante Gonzalez.

Hernando del Castillo el Sabio fue paje de Juan Pacheco, marqués de Villena y señor de Belmonte. Su protección le lleva a ser uno de las figuras más principales de la historia de los pueblos de la Manchuela  desde el siglo XVI. Alcaide de Alarcón, señor de Altarejos, señor de Perona como propietario pero no de jurisdicción y la propiedad de los molinos de la ribera del Júcar convertida en señorío de la Noguera y la Losa[2].

Eran del doctor Pedro González del Castillo las dehesas de la Solanilla y Galapagar en Alarcón, una heredad en San Clemente, huertas y viñas en Garcimuñoz y la mitad de unos molinos en el río Júcar. Lo conocemos por las reclamaciones que realiza su hijo Alfonso Portocarrero, en 1480, para recuperarlos al serles usurpados por la familia Alarcón, señores de Albadalejo del Quende, descendientes del hermano natural de Alonso llamado Fernán González del Castillo.

García Ruiz de Alarcón, señor de Albadalejo y tercer señor de Piqueras por su mujer Guiomar Girón de Valencia, natural de Huete, hija y heredera de de Juan de Valencia, segundo señor de Piqueras, y de su mujer Beatriz de Villegas. Hija de Aldara Osorio y de Diego Fernandez de Villegas, comendador de Alhambra en 1480 y trece de la Orden de Santiago. Hermana de Diego de Villegas, comendador de Villoria, Cuenca, y de María de Villegas. Poder y parentesco en la nobleza santiaguista del siglo XV.  Miguel Rodríguez Llopis, 1996.

Del 19 de septiembre de 1474, Castillo de Garcimuñoz, es la escritura de venta de la villa de Albaladejo del Quende, otorgada por el comendador Alonso de Iniesta, señor de Altarejos, a favor del licenciado Fernán González del Castillo y Guiomar de Alarcón, su mujer. Tiene copiada la escritura de la compra de dicha villa por el comendador Alonso de Iniesta a Pedro de Alarcón, comendador de la Membrilla, en la Orden de Santiago, fechada en Castillo el 13 de noviembre de 1472.

García Ruiz Girón de Alarcón, hermano de Alonso Ruiz Girón de Alarcón quinto señor de Albaladejo del Quende y cuarto señor de Piqueras del Castillo, es cura de Piqueras del Castillo pero con seis hijos naturales y el abuelo paterno del escritor Juan Ruíz de Alarcón cuyo padre pasa a Nueva España donde casa[3].

García Ruiz Girón de Alarcón quien hubo un hijo natural con una esclava morisca llamado Pedro Ruiz de Alarcón. Pedro Ruiz de Alarcón marchó a Nueva España y casa con Leonor de Mendoza, hija de Hernando Hernández de Cazalla, de origen judío, y de María de Mendoza, mineros estos últimos en las minas de Taxco el Viejo en Méjico, adonde llegaron por 1540. Taxco se llama en la actualidad Taxco de Alarcón. Pedro Ruiz de Alarcón y Leonor de Mendoza son los padres de Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza que nace en Taxco hacia 1580 y pasando a España en 1600. Era hijo de don Pedro Ruiz de Alarcón y de doña Leonor de Mendoza[4].

Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, dramaturgo del siglo XVII, autor, entre otras obras, de La verdad Sospechosa. La ascendencia paterna de Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza Willard F. King, 1970.

Encontramos a los señores de Albadalejo del Quende con su origen en la familia Alarcón, como descendientes de Pedro de Alarcón y de Catalina Barba, segundos señores de Albaladejo del Quende. De ellos descienden los señores de Albadalejo del Quende y señores de Piqueras del Castillo[5].

 GARCI RUIZ DE ALARCÓN, II señor de Albaladejo y también III señor de Piqueras —por ser su mujer doña GUIOMAR GIRÓN DE VALENCIA, señora de dicho lugar, hija de Juan de Valencia, II señor de Piqueras, y de su mujer doña Beatriz de Villegas, y nieta paterna de Alonso Téllez Girón, I señor de Piqueras, caballerizo mayor del rey Enrique IV, y de doña Blanca Pacheco.

 Juan de Valencia era descendiente por varonía del infante don Juan, hijo del rey don Alfonso el Sabio y doña Beatriz de Acuña —hija a su vez de Martín Vázquez de Acuña y doña Teresa Téllez Girón, progenitores de los marqueses de Villena y duques de Osuna—. Juan de Valencia padre de Guiomar Girón de Valencia

GARCI RUIZ DE ALARCÓN, II señor de Albaladejo y también III señor de Piqueras —y su mujer la señora de Piqueras, GUIOMAR GIRÓN DE VALENCIA,  son padres de Alonso Ruiz de Alarcón, para quien se creó el mayorazgo de Albaladejo y Piqueras como requisito para que se casara con doña Juana Pacheco de Silva, prima segunda del III marqués de Villena e hija de Luis de Silva Pacheco, I señor de Villarejo de Fuentes. Su hijo segundo, Luis, casó con Juana Portocarrero Osorio, hija del conde de Medellín. La creación de ese mayorazgo significó para los padres dejar sin bienes al resto de sus herederos, que fueron varios.

 Don García Ruiz Girón de Alarcón, Don Fernando, se desconoce sucesión. Doña María, de quien tampoco hay información. Doña Beatriz, mujer del señor de Altarejos. Doña Ana, que casó con Diego Pacheco, alcalde de Belmonte. Doña Aldara, abadesa del convento de la Concepción en Escalona. Doña Juana, priora del convento de Santa Catalina de Belmonte.

 Luis Salazar y Castro, Historia de la Casa de Silva, Libro III, Madrid, 1685.

Don GARCÍA RUIZ DE ALARCÓN, sacerdote en Piqueras, heredó de la casa de sus padres en Piqueras y una capellanía fundada por sus padres. Pese a ser sacerdote está probado que García tuvo al menos cinco hijos con MARÍA GIL: 1) Fernando. 2) Justa. 3) Pedro. 4) Luis. 5) Juan Girón. Además tuvo otro hijo natural, aparentemente con una esclava morisca llamada MARÍA DE VALENCIA. Este es PEDRO RUIZ DE ALARCÓN que marchó a Nueva España y allí casó con doña LEONOR DE MENDOZA, hija de Hernando Hernández de Cazalla —de origen judío—, y de doña María de Mendoza, mineros estos últimos en Taxco el Viejo, adonde llegaron por 1540. Padres del escritor Juan Ruiz de Alarcón,

 Los señores de Albadalejo del Quende de los ALACÓN

 Catalina Barba es la tercera hija de Lope Ruiz de Alarcón y de Constanza Barba, quintos señores de Valverde. Catalina casa con su pariente-primos en segundo con tercer grado- Pedro de Alarcón, hijo del licenciado Fernán González del Castillo, hijo de Pedro González del Castillo, y de su mujer Guiomar de Alarcón, hermana del segundo señor de Buenache- la segunda señora de Buenache es hermana del primer señor de Cervera-.

 Catalina Barba y Pedro de Alarcón son padres de Alfonso Ruiz de Alarcón que compra el señorío de Albadalejo, lugar que fue de su abuelo materno Lope, quinto señor de Valverde.

 García Ruiz de Alarcón, hijo de Alonso, casa con la tercera señora de Piqueras del Castillo, también en Cuenca. Con sucesión, los señores de Albadalejo del Quende y Piqueras del Castillo que son primos de los señores de Buenache y todos de la Casa de los señores de Valverde de Júcar.

 Los Alarcón de Albadalejo del Quende vienen por mujer de Catalina Barba que es hija de los quintos señores de Valverde. Es su marido un primo hermano del Alarcón Toledo que es tercer señor de Buenache. Vienen estos Alarcón de un hermano del cuarto señor de Valverde y el Alarcón que es segundo señor de Buenache casa con una hermana del primer señor de Cervera. Catalina Barba es la tercera hija de Lope Ruiz de Alarcón y Constanza Barba, quintos señores de Valverde. Catalina casa con su pariente-primos en segundo con tercer grado- Pedro de Alarcón, hijo del licenciado Fernán González del Castillo, hijo de Pedro González del Castillo, y de su mujer Guiomar de Alarcón, hermana del segundo señor de Buenache- la segunda señora de Buenache es hermana del primer señor de Cervera-.

 Durante el siglo XV, Lope de Alarcón, Alcaide de Alarcón, Señor de Valverde, Talayuelas, Veguilla, Hontecillas, Albaladejo y Zafra, y marido de Constanza Barba, acabaría perdiendo Zafra.

Don Juan Pacheco, que consideraba a Lope de Alarcón como un personaje poco digno de su confianza, lo terminó echando de Alarcón en 1458, previo pago, pues además le compró sus derechos sobre Gascas y Zafra para lo cual hubo de intermediar el obispo de Cuenca Lope Barrientos, quien tiene mucho que ver en el ascenso de los Castillo. Recordemos que después veremos documentado como Alcaide de Zafra y Alarcón a Hernando del Castillo el Sabio que será señor de Altarejos y además de Perona.

Guiomar del Castillo, hija de Hernando, casa con Alonso Álvarez de Toledo, hijo de Juan Álvarez de Toledo y de Leonor de Coello los primeros señores de Cervera desde 1470 y son quienes controlaban el fuerte de Cervera que podía llegar a las inmediaciones de lo que hoy sería la zona que ocupa la Iglesia. Este fuerte se protegería con un sistema amurallado, del que prácticamente nada se ha conservado.

 Los señores de Piqueras del Castillo

 Alfonso Téllez Girón, también llamado Alonso Téllez Girón y Valencia y Alfonso de Valencia, I señor de Piqueras del Castillo (Cuenca), caballerizo mayor de Enrique IV de Castilla

 En tiempos de Juan II de Castilla fue capitán de la entonces zona fronteriza de Hellín y Jumilla.

 En 1456, por donación otorgada por su primo don Juan Pacheco, I marqués de Villena, recibió la villa de Piqueras, ubicada al norte del territorio correspondiente a dicho marquesado quien también le nombró Teniente de Corregidor de Úbeda.

En 1465, Enrique IV le designó para ejercer el oficio de gobernador de Cuenca, pero el concejo protestó la entrada de éste, de modo que en 1466 el obispo Lope de Barrientos fue nombrado de nuevo para el cargo.[2]

Posteriormente, en torno a 1472, ostentó el cargo de Caballerizo mayor de Enrique IV, uno de los mejor remunerados de la Corte.

Casó con Blanca Pacheco, con descendencia. Fue enterrado en el Convento de los Agustinos de Castillo de Garcimuñoz.

 Alfonso Téllez Girón, también llamado Alonso Téllez Girón y Valencia y Alfonso de Valencia, I señor de Piqueras del Castillo, era hijo de Juan de Valencia y de Beatriz de Acuña y Girón, hija de Martín Vázquez de Acuña, primer conde de Valencia de don Juan, y de Teresa Téllez Girón, de quien tomó el apellido. Descendía por vía paterna de Alfonso IV de Portugal de quien era bisnieto y de los reyes Alfonso X el Sabio, Sancho IV el Bravo y Alfonso IX de León. Era hermano de Diego de Valencia, Mariscal de Castilla, y de Fernando de Valencia, Caballero de la Orden de Santiago.

Al primer señor de Piqueras le sucedió como II señor de Piqueras su hijo, Juan de Valencia Pacheco, quien casó hacia 1470 con Beatriz de Villegas, hija de Mosén Diego de Villegas, comendador de la Orden de Santiago en Alhambra. La única hija legítima de éstos, Guiomar Girón de Valencia, natural de Huete, fue la III señora de Piqueras y casó con don García de Alarcón, II señor de Albaladejo.

Juan de Valencia, que tuvo un hijo ilegítimo llamado Alonso, casó por segunda vez con María de Ludeña, quien le abandonó.

Juan de Valencia muere en 1505, dejando por sucesora a su hija Guiomar; ésta constituyó en 1533, y por orden del Marqués de Villena, un nuevo mayorazgo junto con su marido combinando sus posesiones en Albadalejo y Piqueras, los sucesores y herederos de este mayorazgo estarían obligados a usar los apellidos "Ruiz Girón de Alarcón".

 GARCI RUIZ DE ALARCÓN, II señor de Albaladejo y también III señor de Piqueras —y su mujer la señora de Piqueras, GUIOMAR GIRÓN DE VALENCIA,  son padres de Alonso Ruiz de Alarcón, para quien se creó el mayorazgo de Albaladejo y Piqueras como requisito para que se casara con doña Juana Pacheco de Silva, prima segunda del III marqués de Villena e hija de Luis de Silva Pacheco, I señor de Villarejo de Fuentes. Su hijo segundo, Luis, casó con Juana Portocarrero Osorio, hija del conde de Medellín. La creación de ese mayorazgo significó para los padres dejar sin bienes al resto de sus herederos, que fueron varios.

 



[1] Luis de Salazar y Castro recoge como hija de Hernando de Castillo del que no escribe nombre de su mujer a una Elvira que casa con Alonso de Iniesta, vecino de Cuenca, y con un Álvaro de Bazán, señor de Valera de Abajo. Sin sucesión. Si seguimos a Edward Cooper en su obra de 2019 titulada  Siete episodios de la rebelión de las comunidades de Castilla (1520-1521) Francisco de Bazán era señor de Valera de Abajo desde 1487. Y que este es yerno del comendador Alonso de Hinestrosa. El palacio-castillo de Valera de Abajo fue construido por Francisco Bazán, señor consorte de Valera, casado con Elvira de Henestrosa y Alcaraz, señora de Valera. Para su construcción tuvo que derribar un antiguo baluarte que ocupaba el mismo lugar. También sería hija una Catalina-María- del Castillo que casa con Diego Pacheco. Padres de Catalina Pacheco que casa con Pedro Ruy de Alarcón, señor de Buenache. Otra hija sería, la tercera doña….que casa con Alonso Alvarez de Toledo, señor de Cervera. La hija cuarta es Juana del Catillo que casa con el licenciado de la Muela, señor de la mitad de Villar del Saz. Padres de del licenciado Diego Francisco de Hinestrosa, señor de la mitad de villar del Saz. Otra hija es doña…del Castillo que casa con Hernando Pacheco, alcaide de Belmonte. Tenemos como hijas de Hernando del Castillo el Sabio, sin citar nombre de la madre, a Elvira, Catalina-María- y Juana y otras dos cuyo nombre no recoge Luis de Salazar y Castro.

[2] Documentos sobre Perona, aldea de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer.

[3] Luis Salazar y Castro, Historia de la Casa de Silva, 1685. Hermana de estos son Beatriz, mujer del señor de Altarejos. Ana, que casó con Diego Pacheco, alcalde de Belmonte, de los Pacheco de Ciudad Real. Con su heredero casa en segundas nupcias la madre del quinto señor de Cervera, su pariente. Como se puede leer en los apartados que a esta señora se dedican. Doña Aldara, abadesa del convento de la Concepción en Escalona y Juana, priora del convento de Santa Catalina de Belmonte. Apuntes sobre una familia poderosa de la Manchuela. David Gómez de Mora, 2019. Podemos leer en este artículo en el Blog del autor interesante información de parentesco sobre estos Alarcón. Beatriz Girón de Alarcón casa con Diego del Castillo el Cojo, señor de Altarejos, nieto paterno de Diego del Castillo y de Mayor Álvarez de Toledo, hermana del segundo señor de Cervera. Los hijos y nietos de Diego del Castillo, primos de los señores de Cervera, siguen en el señorío de Altarejos y al frente de la alcaldía del Castillo de Alarcón. Los hijos de Diego del Castillo el Cojo y de Beatriz Girón de Valencia son Francisco del Castillo, Francisca de Guzmán, y Bernardino del Castillo, últimos poseedores de los Mayorazgos de los Castillo descendiente de Diego del Castillo y Mayor Alvarez de Toledo. Los antepasados paternos de Don García Ruiz Girón de Alarcón (el párroco de Piqueras del Castillo).  Pero parece que es el padre de Diego del Castillo el Cojo llamado Francisco del Castillo, señor de Altarejos, el que casa con Beatriz Girón de Alarcón, hija de Garcia Ruiz de Alarcón y de Guiomar Girón Valencia.

[4] Los antepasados paternos de don García Ruiz Girón de Alarcón, el párroco de piqueras del castillo. Apuntes sobre una familia poderosa de la Manchuela, 2019. David Gómez de Mora. El autor expone la teoría que tanto los González del Castillo como los Castillo proceden de un mismo progenitor converso que sería Pedro González del Castillo que con Violante González la Blanquilla seria el padre de Hernando del  Castillo el Sabio, padre de la segunda señora de Cervera. Partiendo de esta teoría encontramos referencias genealógicas referidas a los Toledo de Cervera.

[5] Catalina Barba es la tercera hija de Lope Ruiz de Alarcón y Constanza Barba, quintos señores de Valverde. Catalina casa con su pariente-primos en segundo con tercer grado- Pedro de Alarcón, hijo del licenciado Fernán González del Castillo, hijo de Pedro González del Castillo, y de su mujer Guiomar de Alarcón, hermana del tercer señor de Buenache- la primera señora de Buenache es hermana del primer señor de Cervera-. Catalina Barba y Pedro de Alarcón son padres de Alfonso Ruiz de Alarcón que compra el señorío de Albadalejo, lugar que fue de su abuelo materno Lope, quinto señor de Valverde. García Ruiz de Alarcón, hijo de Alonso, casa con la tercera señora de Piqueras del Castillo, también en Cuenca. Con sucesión, los señores de Albadalejo del Quende y Piqueras del Castillo que son primos de los señores de Buenache y todos de la Casa de los señores de Valverde de Júcar.

https://sites.google.com/site/miguelsalasparrilla/libros-de-historia-y-costumbres/ca%C3%B1ada-negrita-y-el-molinillo-en-la-almarcha

https://sites.google.com/site/miguelsalasparrilla/home

https://sites.google.com/site/miguelsalasparrilla/libros-de-historia-y-costumbres/el-proceso-de-villazgo-de-la-almarcha

https://sites.google.com/site/miguelsalasparrilla/libros-de-historia-y-costumbres/castillo-de-garcimunoz-su-castillo-y-su-fortaleza

Los señores de Albadalejo del Quende y los señores de Cervera

María Álvarez de Toledo. También nombrada María de Toledo y María Carrillo. Hija de los primeros señores de Cervera.

 Recibe de su padre por su testamento la heredad del lugar de Cañada Negrita en las inmediaciones de Castillo de Garcimuñoz y La Almarcha.

 El lugar de Cañada Negrita fue dado por el infante don Juan Manuel a las monjas del convento dominico de El Tovar de Cifuentes que el Infante funda en 1347, poco antes de morir. El Contador, abuelo de María, arrienda en 1434 tierras por censo vitalicio en Cañada Negrita objeto de pleito que no termina hasta 1530 a favor del Convento. Los Toledo quieren hacer valer sus derechos de arriendo como derechos de propiedad.

 María Álvarez de Toledo ya está casada en 1479 cuando testa su padre con un Pedro Ruiz de Alarcón del que nada más se escribe.

 Pedro Ruiz de Alarcón es hijo, puede que natural, del primer señor de Albaladejo del Quende, Cuenca, de apellido González del Castillo en 1474[1]. Este casa con una hermana del segundo señor de Buenache de Alarcón. Este casó en primeras nupcias con una tía paterna de María Álvarez de Toledo. Pedro y su mujer María se podrían tratar de parientes[2].

 Pedro Ruiz de Alarcón González del Castillo, natural de Albaladejo del Quende, casado con María Carrillo, hija de Juan Álvarez de Toledo y Leonor Cuello, Señores de Cervera del Llano. Este matrimonio vivió en el heredamiento de Cañada Negrita dónde muere. Pedro Ruiz de Alarcón fue enterrado en la capilla de Santa Catalina de la iglesia parroquial de Castillo de Garcimuñoz.

 El matrimonio de Pedro con su pariente María era ventajoso pues María aportaba al matrimonio heredades en Cañada Negrita donde tiene también heredamientos su marido pues aquí tienen heredades los Alarcón que son señores de Albaladejo del Quende[3].

 Pedro Ruíz de Alarcón el Mozo, hijo de este matrimonio mantiene entre 1511 y 1513 siendo entonces vecino de San Clemente un largo pleito con la priora y monjas dominicas del convento de San Blas de Cifuentes por sus derechos sobre ciertos terminos del lugar de Cañada Negrita que el Contador adquiere en 1434[4]. Continúa Pedro los pelitos que su padre y el mismo tienen sobre sus derechos en Cañada Negrita[5]. De este Pedro Ruíz de Alarcón el Mozo desciende el noveno conde de Cifuentes, Guadalajara[6]. Es uno de los testigos del testamento de Pedro Coello, su tío materno, que este da en 1512. Pedro fue hidalgo y figuraba en los libros de nombramiento de los hidalgos de Castillo de Garcimuñoz que desde 1491 se llamaba libro de los Veinticuatro[7], según dispone el segundo marqués de Villena que tras su enfrentamiento a los Reyes Católicos retiene Garcimuñoz y el titulo de Villena[8]. Pedro Ruiz de Alarcón el Mozo muere de un tiro de artillería en la batalla para recuperar el Peñón de Vélez de la Gomera en la expedición comandada por el marqués de Modéjar en 1525.

 Maria de Toledo, ya viuda, muere antes de 12 de noviembre de 1497 pues de esta fecha es la carta de avenencia y partición de los bienes de María entre sus hijos, Pedro y García, dada en Albaladejo del Quende.

 La descendencia de María Álvarez de Toledo y de Pedro Ruiz de Alarcón emparenta con los condes de Cifuentes. Ana de Alarcón Briceño, bisnieta paterna de Maria y Pedro  fue la primera mujer de su pariente Pedro Ruiz-Girón y Pacheco de Silva, noveno conde de Cifuentes, Guadalajara, y de la Casa de los señores de Albadalejo del Quende. La sucesión en el condado de Cifuentes pertenece a un hijo del segundo matrimonio del noveno conde. El decimo conde muere sin dejar hijos y sigue un sobrino nieto del noveno conde, sobrino segundo del décimo titular.

 



[1] Del 19 de septiembre de 1474, Castillo de Garcimuñoz, es la escritura de venta de la villa de Albaladejo [del Quende], otorgada por el comendador Alonso de Iniesta, señor de Altarejos, a favor del licenciado Fernán González del Castillo y Guiomar de Alarcón, su mujer-hermana del segundo señor de Buenache de Alarcón-. Tiene copiada la escritura de la compra de dicha villa por el comendador Alonso de Iniesta a Pedro de Alarcón, comendador de la Membrilla, en la Orden de Santiago, fechada en Castillo el 13 de noviembre de 1472. El segundo señor de Albaladejo, Pedro de Alarcón casa con su pariente-primo segundo por los Alarcón- Constanza Barba Alarcón, hija de los quintos señores de Valverde de Júcar, Cuenca. Hernán Gonzalez del Castillo, hijo natural del doctor Pedro González del Castillo que es señor de Santa María del Campo Rus y de Santiago la Torre, es el primer señor de Albaladejo del Quende por compra. Casa con Guiomar de Alarcón y Peralta, hija del primer señor de Buenache, hermano del cuarto señor de Valverde.  La descendencia del doctor Pedro González del Castillo emparenta con los Milá de Aragón titulares del condado de Albaida que son parientes de los Toledo de Cuenca.

[2] A los Alarcón del señorío de Albaladejo del Quende pertenece Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza el dramaturgo del siglo XVII autor, entre otras obras, de La verdad Sospechosa. La ascendencia paterna de Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza Willard F. King, 1970.

[3] Del mayorazgo de los señores de Albaladejo del Quende formaban parte, las dehesas de Sisante y Olivilla, el heredamiento de casa de don Benito-junto al pantano de Alarcón en tierras de la Almarcha-, Cañada Negrilla, los molinos en la rivera del Júcar y la casa que dicen la torre gorda de San Clemente. 1469, noviembre, 2. Castillo de Garci Muñoz. Escritura de fundación del mayorazgo de Albaladejo y de la Casa de Don Benito, otorgada por el licenciado Ferrand González del Castillo, primer señor de Albaladejo, y por su mujer Guiomar de Alarcón. Fundado para su hijo Pedro casado con Catalina Alarcón Barba, su pariente hija de los quintos señores de Valverde de Júcar. Sobre la genealogía de los Alarcón. Relaciones Genealógicas del marqués de Trocifal de su Casa de los Alarcón, 1656. Genealogía de los señores de Albaladejo de Luis de Salazar y Castro. Historia de la Casa de Silva. 1685. Recoge lo escrito por el marqués de Trocifal. De Pedro de Alarcón y de Catalina Barba, segundos señores de Albaladejo del Quende, descienden los señores de Albaladejo del Quende y señores de Piqueras del Castillo, Cuenca.

[4] De fecha 12 de febrero de 1434 y signada en la iglesia del monasterio es la carta de un censo perpetuo de 4.000 maravedíes en el lugar de Cañada Negrita en La Almarcha entre Alonso y la priora y monjas del convento de San Blas en el Tovar Cifuentes. Debemos a Miguel Salas Parrilla y a su estudio sobre Cañada Negrita mucho de lo que aquí se ha escrito sobre la historia de la propiedad de este lugar y las circunstancias que lo rodean por ser fundación Real dada al convento de San Blas y no poder venderse sin la autorización de la Corona. Es de ley agradecer a Miguel Salas Parrilla su ayuda para conocer el pleito de los Ruiz de Alarcón con el monasterio de San Blas de Cifuentes y que tiene publicado en  su sobre trabajo sobre Cañada Negrita y el molino de la Almarcha que publica en marzo de 2023. Para completar lo escrito en esta obra y conocer mejor a Pedro Ruíz de Alarcón es muy recomendable la lectura del trabajo Garcimuñoz Medieval. El castillo y la villa del siglo XIII al XV de Aurelio Pretel Marín y Miguel Salas Parrilla.

[5] Archivo General de Simancas. Consejos. Legajo, 31.760, Pieza 39. Probanzas en el pleito sobre las condiciones de los pastos de Cañada Negrita, Ucero y Don Benito, entre Garcimuñoz y Pedro Ruiz de Alarcón, el Mozo, en 1496.

Archivo General de Simancas. Pleito de la priora y monjas del monasterio de San Blas, cerca de Cifuentes, Orden de Santo Domingo, con Pedro Ruíz de Alarcón, vecino de San Clemente (Cuenca), sobre el lugar de Cañada Negrita (La Almarcha) y sus términos. Cámara Real de Castilla, 17,7. Años 1511-1513. Tras el fallecimiento de Pedro Ruíz de Alarcón en 1525, el juicio lo continuó su hijo, otro Pedro Ruiz de Alarcón, y la ejecutoria final no se da hasta el año 1530 a favor del convento.

[6] El 12 de diciembre de 1573 el capitán Pedro Ruiz de Alarcón Mendoza con 50 años, natural de Vara de Rey y estante en el lugar de Sisante, entabló pleito contra el Concejo de esa villa que se había empeñado en hacerle pagar la Sisa. El resultado del pleito fue una ejecutoria de hidalguía a su favor expedida en abril de 1578. Su defensa se basó en desplegar todo un arsenal genealógico en un largo expediente que loaba la descendencia de la línea paterna que era la de los González del Castillo y de los Toledo de Cervera. No obstante, los diferentes testigos no olvidaron nunca recordar su ascendencia Alarcón, declarando que los Alarcón eran de los hidalgos más principales y antiguos que había el marquesado de Villena y que poseían caballos, mulas, perros y esclavos, viajando con reposteros y escudos que mostraban sus armas. De Pedro Ruiz de Alarcón de Sisante a Clemente de Rus. La rama escondida de los González del Castillo. Sebastián Hernández de Luján y Juliana Toledo Algarra. Fue alférez mayor de la villa y participó con sus caballos, armas y criados en la guarda de Perpiñán en 1542. Poseía un considerable patrimonio heredado de los González del Castillo, como fueron los Molinos del licenciado y batanes que en el término del Castillo de Garcimuñoz que existían a la ribera del Júcar, así como la gran dehesa y tierras de pan llevar en el lugar de Sisante. Estuvo casado con Teresa Briceño Verdugo, siendo padre de seis hijos. De Pedro Ruiz de Alarcón de Sisante a Clemente de Rus. La rama escondida de los González del Castillo. Sebastián Hernández de Luján y Juliana Toledo Algarra. Ejecutoria de Hidalguía de Pedro Ruiz de Alarcón. Registro de la Chancillería de Granada 301-63-16 Signatura antigua. Los Briceño tenían su capilla de enterramiento en la iglesia de Santa María la Mayor de Arévalo, Ávila. Los Verdugo emparentan con los Toledo de Madrid y están en la ascendencia de los marqueses de Villamagna.

[7] Una reforma que se hace a medida del sector oligárquico que domina el concejo, por la cual se reducen a solo 24, con nombres y apellidos, las personas capaces de aspirar a los cargos -de hecho, en adelante veremos con frecuencia la expresión “concejo e veinticuatro”, en lugar de la fórmula “concejo y hombres buenos”, que antes se utilizaba- turnándose en los mismos ocho cada tres años. Quienes quisieran serlo deberían ser casados, “criados para oicio”, residir en la villa por lo menos ocho meses al año y poseer 40.000 maravedís de hacienda, además de caballos y armamento; no ser arrendadores, tenderos, regatones, carniceros, ni tener otros oficios viles. Garcimuñoz Medieval. El castillo y la villa del siglo XIII al XV de Aurelio Pretel Marín y Miguel Salas Parrilla.

1491, septiembre, 29, Castillo de Garcimuñoz. Sorteo de oficiales por el corregidor Juan Ruíz de Molina, ante los veinticuatro de la villa. Archivo histórico Nacional. Consejos. Legajo. 31.760. Pieza 34, Folio 38. En la villa del Castillo, jueues dia de Sant Miguel veynte y nueue dias del mes de setienbre anno del nasçimiento del Nuestro Saluador Ihesu Xpo de mill e quinientos e nouenta e vn annos, este dia estando dentro en la sala del conçejo desta villa en ayuntamiento segund que lo han de vso y de costunbre de se ayuntar, y seyendo en el dicho ayuntamiento el honrrado Juan Ruyz de Molina corregidor de la dicha villa y el doctor Françisco de Arboleda y el comendador Diego de Alcaraz y Gil Martinez Visiedo y Alonso Lopez Hortelano regidores de la dicha villa y Pedro Ruiz de Alarcon y Andres Ximenez y Juan de Salazar y Pedro de Guaça contador del marqués nuestro sennor e el bahiller de Alcaraz y Alonso Perez de Alcaraz y Grauiel de Cauallon y Diego de Pinnan e Geronimo de Montoya e Diego Sanchez de Belmonte y Diego Ferrandez de Alcaraz y Lope de Alarcon e Juan de Araque y Pedro de Quincoçes, veynte y quatro, el dicho sennor corregidor dixo a los dichos sennores veynte y quatro…

[8] En la práctica el territorio del marquesado había quedado reducido a las villas conquenses de Alarcón, Belmonte y Castillo de Garcimuñoz y algunos señoríos concentrados en la zona de Jorquera y Jumilla y a algunas villas aisladas como Zafra de Záncara. Las torres del castillo de Garcimuñoz no serian desmochadas como si lo son las de los otros castillos de marquesado.


Cervera del Llano. Cuenca. Juan Manuel Vicente Ramón Álvarez de Toledo

El octavo señor de Cervera muere en Cuenca, parroquia de San Juan Bautista, el 12 de abril de 1782. Testó en Cuenca ante Mateo Rodrigo el 29 de enero de 1767. En su testamento, otorgado en estado de viudo, declaró únicos y universales herederos a sus hijos. La octava señora de Cervera había muerto en 1764. El tercer conde de Cervera en las Memorias que redacta de la Historia de su Casa señala que el testamento de don Juan Manuel Álvarez de Toledo formaba parte de los documentos de su Archivo, pero nada escribe de dicho testamento. El octavo señor de Cervera dispone en su testamento ser enterrado en el convento de Carmelitas Descalzas de la ciudad de Cuenca. En este convento ya había recibido sepultura su mujer[1]. En Cervera, el 18 de abril, se celebraron honras con Oficio de nueve lecciones, misa cantada con diáconos y tres responsos generales por don Juan Manuel Álvarez de Toledo, señor de Cervera, que murió en Cuenca el día 12 de abril, a pedimento de su hijo primogénito don Juan Nicolás Álvarez de Toledo.

Castillo de Cervera. 29 de diciembre de 1781

Juan Manuel Vicente Ramón Álvarez de Toledo Milán de Aragón Salcedo y Beancos Amoraga Espinosa Castillo de Santarém, señor de Cervera...

En el codicilo del 29 de diciembre de 1781se puede leer que sus casas de morada en su villa de Cervera están  sumamente demolidas y quebrantadas y lo mismo el castillo y casa fuerte de ella. Declara que hizo reconocer por Vicente Montoya maestro arquitecto de Cuenca, por si cabía alguna reparación, quién manifestó que atendiendo lo antiguo de su fábrica y quebranto que padecía, sería muy costosa su reparación.

Comenta que trata de edificar en la plaza de la villa otras casas de nueva planta, de más cómoda habitación para él y sus sucesores siendo su coste 26.000. Dichas casas quedarán vinculadas y sujetas a sus mayorazgos, no pudiendo hipotecarlas. Es la casa donde viven los ya condes de Cervera y que es vendida a mediados del siglo XIX como la mayor parte de las propiedades urbanas y rusticas que tenían los Cervera en pueblos de la provincia de Cuenca.

Durante el siglo XIX, la Ciudad Alta de Cuenca sufre un severo proceso de degradación urbana, social y económica. Al quedar vacíos los palacios y casonas nobles, muchas propiedades se fragmentaron en viviendas precarias de alquiler para las clases más desfavorecidas o directamente se abandonaron, acelerando el deterioro estructural de los edificios. Eso ocurre con la casa de los condes de Cervera y las de sus vecinos los duques del Infantado.

Tras siglos de ser el corazón neurálgico, administrativo y religioso de la ciudad, factores bélicos, desamortizaciones y la inaccesibilidad de su orografía provocaron que el centro de gravedad de la ciudad se desplazara definitivamente hacia los barrios llanos extramuros. Cuenca sufre los estragos de la Guerra de la Independencia frente a las tropas francesas, y más tarde, el ataque carlista de 1874. Estos conflictos arruinaron defensas, viviendas y edificios históricos. Las leyes desamortizadoras del siglo XIX vaciaron y despojaron de recursos a numerosos conventos, iglesias y propiedades eclesiásticas que vertebraban la parte alta de la ciudad. Las calles estrechas, empinadas y sinuosas de la meseta rocosa, rodeada por las hoces de los ríos Júcar y Huécar, eran incompatibles con los nuevos transportes y las demandas de higiene y movilidad de la época. Las clases pudientes, el comercio y la administración abandonaron paulatinamente la Ciudad Alta, consolidando a finales de siglo el nuevo eje socioeconómico en la calle Carretería. El comercio convencional prácticamente desapareció de la zona alta, quedando relegado únicamente a pequeñas tiendas de subsistencia alimentaria.

https://losojos.es/patrimonio/doce-anos-de-arqueologia-en-la-casa-del-corregidor-de-cuenca/

https://cultura.castillalamancha.es/sites/default/files/2018-07/DOCM%20DECLARACI%C3%93N_95.pdf

https://www.unaventanadesdemadrid.com/otras-comunidades/cuenca-v.html



[1] En las inmediaciones del Castillo de Cuenca. Hoy ocupado por la fundación Antonio Pérez. Convento del que eran vecinos los Álvarez de Toledo en su casa de la Calle de San Pedro. Memorias históricas de Cuenca y su obispado, recogidas y ordenadas por el autor en 1787. Edición de Ángel González Palencia, Biblioteca Conquense. Instituto Jerónimo Zurita del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Ayuntamiento de Cuenca, 1949. José Luis García Martínez, Arquitectura barroca en Huete y su tierra, un espacio arquitectónico del obispado de Cuenca, Tesis doctoral, Universidad de Castilla-La Mancha, 2015.

domingo, 14 de junio de 2026

“No quiero bien que no dure, ni temo mal que se acabe”.

https://mirandoacuenca.net/2023/08/25/paseo-fotografico-por-la-cuenca-antigua/

https://andarinesgaditanoss.blogspot.com/2016/07/paseo-por-el-casco-historico-de-cuenca.html

https://cuencaenelrecuerdo.es/postigo.php

https://www.researchgate.net/publication/304489153_El_Muy_Ilustre_Cabildo_de_Caballeros_y_Escuderos_de_Cuenca_antes_de_1944_Cabildo_de_Nuestra_Senora_de_la_Soledad_a_lo_largo_de_su_historia_como_hermandad_penitencial_canonica_de_caracter_historico_pia

https://www.miccc.es/historia-del-cabildo/

https://ramhg.es/wp-content/uploads/2024/10/040502_parada_cabildo_caballeros_escuderos_cuenca.pdf

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Casa de los Álvarez de Toledo en la ciudad de Cuenca. A la derecha podemos ver el Arco de San Juan

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https://losojos.es/wyngaerde/arquitectura-y-poder-en-las-vistas-conquenses-de-van-den-wyngaerde/

Tienen los señores de la Casa de Cervera de Llano en Cuenca de apellido Alvarez de Toledo por el lema de su comportamiento señorial la frase “No quiero bien que no dure, ni temo mal que se acabe”. 

Lema que se remontan al cuarto señor de Cervera. 

Lema que podemos leer en el escudo de la Carta de Compra de la alcabalas de Cervera y, muy deteriorado, en su escudo de Armas de la fachada que fue su casa de Mayorazgo en Cervera. 

Este lema también parece que es de otros linajes conquenses como es el caso del linaje Crisanto de Jaques, representante con el noveno señor de Cervera de la ciudad de Cuenca en las Cortes de 1789. 

El lema de los Álvarez de Toledo de Cervera parece estar sacado de los versos de la copla 36 de una obra de Juan de Mena titulada Coplas de los Siete Pecados Capitales, No se vida quien te alaba/ pues nada en ti se asegura/ni temo mal que no dura/ ni quiere bien que se acabe[1]. 

Encontramos el lema de los Cervera como jaculatoria en la obra titulada Razones para convencer al pecador, para qué salga de pecado, y se ponga a bien con Dios escrita en 1678 por Ignacio Fiol[2], “Pues para en la sepultura todo lo que el mundo alaba. No quiero bien que no dura ni temo mal qué se acaba”.

 Sor Hipólita de Jesús Rocaberti nacida en Barcelona en 1551 y que muere en 1624[3]. Religiosa del convento de los Ángeles de Barcelona, de la Orden de Predicadores, escribió en uno de sus tratados espirituales un Himno en desprecio del mundo donde leemos “Pues a cuanto el mundo alaba, pone fin la sepultura, no quiero bien que no dura ni temo mal que se acaba”.  

Pudo ser este tratado espiritual la fuente para el cuarto señor de Cervera a la hora de adoptar el lema de su comportamiento de vida y el de sus sucesores.

Podemos observar que Ignacio Fiol copia casi íntegramente lo escrito un siglo antes. 

Este lema nos recuerda un refrán castellano que dice no hay bien que dure, ni mal que no se acabe. También nos recuerde a otro refrán castellano que dice no hay mal que cien años dure, o a este otro que dice no hay mal que por bien no venga. Sabiduría popular manchega que parece que rige igualmente el proceder de los Álvarez de Toledo, y los Cervera son manchegos.


[1] Juan de Mena, al final de sus días escribió, en 106 coplas de arte menor, las Coplas de los pecados mortales o Debate de la Razón contra la Voluntad y contra Soberbia, Avaricia, Lujuria e Ira, completadas por Gómez Manrique, Pero Guillén de Segovia y fray Jerónimo de Olivares. En la corte castellana, Juan de Mena recibe en 1450, año de su segundo matrimonio, beneficios eclesiásticos. Al morir el rey fue cronista real, cargo en que le sucede Alonso de Palencia. Su estilo pareció artificioso desde el siglo XVIII. Hoy vemos en su poesía latinizante una fuente de riqueza para el español. Anticipa a Luis de Góngora (1561-1627) y funda la escuela poética andaluza. Poesía medieval de cancionero, 1360-1520. Historia de la Literatura Española.

[2] Razones para convencer al pecador para que salga de pecado y se ponga en gracia de Dios, dedicadas a la emperatriz de los cielos María, digna madre del unigénito hijo de Dios y Madre Nuestra., sacadas a la luz por el padre Ignacio Fiol de la Compañía de Jesús.

[3] Isabel de Rocaberti y Soler era hermana de padre de Francisco de Rocaberti, vizconde de Rocaberti, conde de Peralada y marqués de Anglesola. Su sobrino, Juan Tomas de Rocaberti, fue arzobispo de Valencia. Las primeras poetisas en lengua castellana. Clara Janés. Año 2016.

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Don Manuel de Jacques y Morales era secretario de las Sociedad Económica de Amigos del País de Cuenca en 1782 y sustituto del secretario era don Lucas Crisanto de Jaques e Higueras, procurador sindico del común y personero de este común, que casa en 1793 en Montijo, Badajoz, con Teresa Álvarez de Araujo. Padres de Antonio José de Jacques Álvarez nacido en Montijo en 1795.

Crisanto de Jaques es con Juan Nicolás Álvarez de Toledo representante por Cuenca en las Cortes del reino celebradas en el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro de Madrid convocadas por Carlos IV que se inician el 30 de septiembre de 1789. 

Las Cortes de Madrid de 1789 fueron las últimas Cortes de Castilla. 

Fueron convocadas en mayo de 1789 por el recién proclamado Carlos IV de España tras la muerte de su padre Carlos III para que juraran al heredero al trono, el príncipe Fernando, futuro Fernando VII. Abiertas las Cortes por S. M. desde el diez y nueve de setiembre, y habiendo precedido el solemne reconocimiento del Serenísimo Señor Príncipe de Asturias, principiaron sus sesiones en el día treinta de dicho mes, En la villa de Madrid á treinta de setiembre de mil setecientos ochenta y nueve, en consecuencia del señalamiento de día y hora hecho por S. I. el Sr. gobernador del consejo, presidente de las Cortes, para continuar las que S. M. se ha servido convocar, cuya apertura se hizo á su real presencia el día diez y nueve de este mes en el real palacio de Madrid, concurrieron á las ocho de la mañana de este día al de Buen Retiro y salón de los reinos los caballeros procuradores de las  treinta y siete ciudades y villas que tienen voto en Cortes, y por el orden de antigüedad de sus ciudades, según los sorteos ejecutados en el día catorce del corriente mes, son los siguiente por Cuenca Don Juan Nicolás Álvarez de Toledo del Cabildo de Caballero Hijosdalgo y Don Lucas Crisanto de Jaques del Cabildo de Caballeros de Aguisados. Terminadas así las sesiones de Cortes, en cumplimiento de la resolución soberana que en la anterior alocución anunció el señor presidente sobre cerrarlas personalmente S. M., se realizó en el día señalado, 5 de noviembre. 

Recogido el desarrollo de las Cortes de 1789 en la obra, De los sucesos del Real Sitio de San Ildefonso o La Granja, a fines del año de 1832 Victoriano Encima y Piedra, 1837. 

En el cuadro de Luis Paret y Alcázar de 1791 las Cortes aparecen reunidas en la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid. 

jueves, 2 de abril de 2026

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado. Padre de la segunda señora de Cervera

 

La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch

En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín

Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021

Los Castillos ante el tribunal de la Inquisición de Cuenca. V. Parello. Año 2015

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado[1]. Padre de la segunda señora de Cervera

...existían judíos y mudéjares en Garcimuñoz en donde vemos una aljama vinculada a los negocios de los hermanos Samuel, Mosé y Yuçaf Abravalla, Haym Abolex, Zulema y Salomon Muñoz, Zag el Leví de Alcaraz, Abraham Abensabad, Salomón Najarí que son grandes arrendadores de alcabalas y rentas del marqués o del rey.

En el siglo XIV existió, al parecer, en El Castillo una notable aljama, quizá desarrollada al calor de las ferias y el papel primordial de la villa en la ruta comercial entre los reinos de Castilla y Valencia a través del Señorío de Villena bajo Don Juan Manuel y el marqués Don Alfonso de Aragón, e interconectada con las de Huete y Cuenca, en el mismo obispado, y con la de Alcaraz, en el arzobispado de Toledo. No sabemos si era numerosa, pero sí que era rica. Ni siquiera está claro el sitio en que pudiera estar la sinagoga ni la calle o el barrio de esta comunidad, aunque una tradición, que no se documenta, dice que sobre aquella se fundará más tarde una ermita o iglesia de la Inmaculada, que no puede ser otra que la del Hospital, en la Calle de La Virgen. El nombre de otras calles, como el de La Amargura, que suelen denunciar la presencia de casas de conversos, no aparece en la Baja Edad Media, por lo que es de creer se debieran al antisemitismo despertado en el siglo XVI. Podemos considerar leyenda, que no se documenta, de que a Garcimuñoz le solían llamar “Garcijudea”. Desde luego, parece que la aljama sobrevivió muy poco, si es que sobrevivió, a los pogromos de finales del siglo XIV, que acabaron con otras muchas comunidades hebreas de la zona[2].

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado[1]. Padre de la segunda señora de Cervera

Fernando del Castillo. Poder económico y relevancia social al servicio del señor de Belmonte y segundo marqués de Villena

 En su servicio, se encargaba de abasteçer fortalezas por mandado del Marqués.

Además de la alcaidía de Alarcón, también obtuvo la de Zafra, la de Iniesta durante algún tiempo y la de Requena.

 Fernando del Castillo fue en múltiples ocasiones arrendatario de las rentas de la villa de Alarcón.

 El propio concejo de Alarcón le concedía en 1452 las dehesas de La Losa y de Villalgordo.

 En 1458, en agradecimiento por la ayuda que había prestado a Juan Pacheco en la toma de Zafra, recibió las dehesas de La Torre y de Gascas, además del prado de Gascas que, habían sido comprados por el Marqués a Lope de Alarcón, señor de Valverde;

 También obtuvo el monopolio de explotación de los molinos del Júcar situados al sur de Alarcón y dentro de su término, desde el molino de La Noguera hasta el de La Losa, además del ubicado en el sitio de La Ruidera.

 También, desde Madrid en 1475, recibió Fernando del Castillo, de mano de Diego López Pacheco, la jurisdicción de Perona que pertenecía a San Clemente, además de los ochocientos maravedís que pagaba aquella aldea como pedido señorial. En 1487 era su hijo, Alonso del Castillo, el señor de Perona.

 Alonso del Castillo estaba casado con María de Hinestrosa, hija del comendador Alonso de Iniesta. Este tal comendador gastó en dotes y legítimas para casar a sus hijas en torno a un millón de maravedíes, además del señorío de Olmeda, valorado en 200.000 maravedís, una heredad en Garcimuñoz, la mitad de una aceña en Cuenca y un esclavo negro; aunque lograron conservar el señorío de Valera de Yuso. El tal matrimonio conseguiría acumular, pues, el señorío de Perona, el de Valera de Yuso, heredades en San Clemente, La Roda, El Cañavate, Vara de Rey y El Picazo y otros beneficios, además de las dehesas de la Losa y Villalgordo que heredarían de Fernando del Castillo.

 Por su matrimonio con Juana de Toledo, Fernando del Castillo sería también señor de Altarejos; señorío que heredaría su hijo Diego.

 Hacia 1477, compró Olivares al marqués de Villena por 400.000 maravedís, dando el lugar como dote a su hija Guiomar.

 Sus hijas las casaría, pues, con caballeros hidalgos. Guiomar que casa con Alonso Alvarez, señor de Cervera.

 También tomó por yernos a Diego Pacheco, alcaide de Belmonte, Egas de Sandoval e los señores de la Ventosa en la tierra de Huete, Juan de Valencia, señor de Piqueras y a Francisco de Guzmán de los señores del Provencio.

 Fernando del Castillo es actor principal en las guerras del marquesado de Villena.

 Tras la muerte de Enrique IV en 1474 Isabel la Católica, hermana de Enrique IV se autoproclama reina de Castilla derrotando a su opositora Juana la Beltraneja, hija de Enrique IV. Diego López Pacheco, marqués de Villena era favorecedor de Juana y siguió apoyándola tras el alzamiento de Isabel la Católica. Esto provocó un ataque por parte de la reina Isabel. La población del marquesado de Villena aprovechó esta situación para rebelarse por los excesivos impuestos y privilegios del marqués, ayudándose de los reyes Católicos quienes les proporcionaron fuerzas militares y finalmente la victoria. Los “lugares” del marquesado de Villena corrieron diferente suerte, siguiendo algunos bajo el dominio de Diego López Pacheco y otros muchos perdiéndolos el marqués.

Fernando de Castillo reo del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Cuenca

Los enemigos de Fernando del Castillo darían rienda suelta a sus acusaciones en el proceso que contra él siguió la Inquisición.

 En Cuenca, Huete y Castillo de Garcimuñoz residían más del ochenta por cien de los reconciliados tempranos del obispado conquense[4].

 En declaración hecha el 26 de abril de 1489, el mismo acusado señala que se sentía presionado y perjudicado por sus adversarios más directos, sobre todo después de la guerra, en la que el tal Castillo había tenido una actuación muy directa en la defensa de la villa de Alarcón y al servicio del marqués de Villena[5].

 Sus adversarios procedían, pues, de los diversos lugares del Marquesado como son Alarcón, Altarejos, La Parrilla, Castillo de Garcimuñoz[6], Honrubia, El Cañavate, Iniesta, Jorquera, San Clemente, Vara del Rey, Gascas, Villanueva de la Jara,

 En las tachas que Fernando del Castillo presentó en 1498 contra quienes declararon en su contra, expresa los motivos de ello, casi siempre por previos enfrentamientos que había tenido por cuestiones económicas y personales y asuntos relativos a la guerra del Marquesado. No faltaron tampoco quienes alabaron el carácter caritativo de Fernando del Castillo.

 En el último tercio del siglo XV, Fernando del Castillo hera alcayde e teníe el mismo poder del Marqués en la dicha villa de Alarcón'.

 El respaldo del Marqués de Villena condicionaría en gran parte la actitud de dominio, a veces intransigente, del alcaide de Alarcón en la villa e incluso en el resto de su tierra.

 Varios fueron los lugares de la tierra de Alarcón que tomaron causa por los Reyes Católicos en la guerra de 1476 contra el Marqués de Villena. La derrota de este último supuso la emancipación, entre otras poblaciones, de El Cañavate, Villanueva de la Jara, La Motilla, Gabaldón, El Peral y Barchín, La Roda. La villa de Alarcón pretendió siempre permanecer con cierto dominio sobre las villas que antes habían sido suyas. En el siglo XVIII, Alarcón tenía por aldeas a Tébar, Olmedilla, Honrubia, El Picazo, Gascas, Rubielos Altos, Valhermoso, Valverdejo, La Atalaya, y Cañadajuncosa. Dentro de la tierra de Alarcón estuvo el señorio de Montalbo, Cervera, Valverde de Júcar, Puebla de Almenara, Buenache, Santa María del Campo y Santiago la Torre, Minaya, Villarejo de Fuentes en manos de otros señores que no era los de Belmonte, luego marqueses de Villena, pero todos dentro de su órbita de influencia[7].

 Violante González. Madre de Fernando del Castillo

 Fernando del Castillo era hijo de "...Violante González, su madre, muger de Alonso de Luz, relaxada en el Castillo de Garzimunnoz".

 Esta Violante fue una conversa condenada por la Inquisición en 1491, cuyos huesos fueron exhumados para ser quemados públicamente, ya que, parece ser que había muerto en 1466, cuando hizo su testamento.

 En estas sus últimas voluntades, escritas en el Castillo de Garcimuñoz el 8 de julio de - 1466, la progenitora del tan alcaide señala ser mujer de Alonso de Luz y declara como heredero universal a su hijo; "...por quanto yo tengo muncho cargo del dicho Alfon de Lus, mi marido, de munchas i buenas obras que dél he rreçebido, en rremuneraçión de ellos mando quel dicho Alfon de Luz, mi marido, tenga i posea, e se aproueche, de todos mis bienes para en su vida y después de su vida, que los dichos mis bienes que fincaren, tornen e los aya Ferrando del Castillo, mi fijo, camarero del sennor Marqués de Villena. Al qual dicho Ferrando del Castillo, mi fijo, rruego i mando, e le encargo quanto puedo, quél honrre al dicho Alfon de Lus e se aya con él asy' conmo fijo con padre en toda su vida del dicho Alfon de Lus... E cunplidas todas las mandas que yo mando en este mi testamento de lo finable, establesco por mi heredero ligítimo hunibersal en todos mis bienes muebles i rrases al dicho Ferrando del Castillo, mi fijo""[8].

Por lo que parece evidente que e1 tal Alfonso de Luz era el padrastro de Fernando del Castillo.

 Juan Fernández de Luz[9], padre de este Alfonso de Luz, fue procesado por la Inquisición acusado de judaísmo, en 1491, más de cuarenta años después de su muerte, acaecida en 1449. En su testamento, dado en el Castillo de Garcimuñoz el 1 de noviembre de 1449, expresa que estuvo casado dos veces y que antes había tenido asiento en Villalgordo.

Juan Fernández de Luz, fallecido muy viejo en febrero de 1449, declara que en la dicha villa del Castillo non auia judería, y era apartado de la conpannia de los judíos e malos cristianos , de donde se deduce que quedaban algunos judíos. Acusado de seguir practicando en secreto su antigua religión y del que los testigos y el fiscal aseguran que en su casa rezava oraçiones de judíos, sabadeando e diziendo en aquellas oraçiones Moysen pidio la ley al criador e diziendo rabi e otras palabras que mas non le podian conosçer por lo dezir secreto de manera que non pudiesen venir a conoçimiento de sus errores, fazia cabañuelas y metiase en ellas por el tienpo que los judios lo hacen y comia e beuia en ellas, y eso mesmo ayunaua el dia mayor çenando a la noche carne commo lo hazen los judios muncho judaizados, atauiandose con los tafelines atando los dedos con ellos, sacando de alli vna como nomina y leyala hazia la pared haziendo sus autos e gestos commo judío…Y, aunque en su testamento muestra ser buen cristiano y dice creer en Dios, la Santa Trinidad, la Virgen y los santos, pide ser sepultado en tierra virgen, como la tradición exige a los judíos. Un detalle que no pasará inadvertido para el inquisidor, que subraya este párrafo y escribe “tierra virgen” en el margen del documento que redacta. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín.

De su primera mujer, tuvo por hijos a Diego Fernández de Luz, al dicho Alonso de Luz, Rodrigo de Luz, Alvaro de Luz e Inés Álvarez. Del segundo matrimonio nacería María de Luz.

 Año 1490. Declaración como testigo ante el Santo Oficio de Cuenca de María de Luz, viuda de Luis de Herriega[10] e hija de Juan Fernández de Luz, regidor. Nombra a su padre y a Violante González, madre de Hernando del Castillo, Alcaide de Alarcón

Un hijo del antedicho Rodrigo de Luz, de igual nombre, por tanto sobrino paterno del marido de Violante, y también vecino de Villalgordo, declaraba, en 1498, en el proceso que la Inquisición siguió contra Fernando del Castillo, señalando que

 "...al dicho Fernando del Castillo le conosçe treinta annos ha, poco más o menos tiempo, porque el dicho Fernando del Castillo venía munchas vezes a Villalgordo e pasaua en casa de su padre deste testigo. E desde el anno de setenta e nueue annos fasta el de ochenta y çinco ynclusiue, que biuió con el dicho Fernando. E después acá ha tenido con él alguna conversaçión, yendo munchas vezes y estando en su casa del dicho Fernando del Castillo"`.

 En 1543 los hijos de este último Rodrigo de Luz litigaban por demostrar su hidalguía y librarse así del pago de pechos, expresándose en el pleito cómo antaño el tal progenitor biuía en aquel tiempo con Hernando del Castillo, alcayde de la villa de Alarcón.

 También en ese litigio es posible ver y corroborar cómo Alonso de Luz no era el padre de Fernando del Castillo, por cuanto el tal Alonso solía bivir y morar en la dicha villa del Castillo de Garcimuñoz estando cassado y con su muger y hazienda y casa poblada, tiempo de siete u ocho años, poco más o menos, hasta que falleció sin dexar hijos.

 Por lo que, como hemos escrito  aún después de haber muerto su madre y su padrastro, Fernando del Castillo seguía manteniendo relación con los dos Rodrigo de Luz, hermano

 Por ello, si los antecedentes de Fernando del Castillo son claramente conversos, aunque no se llegara a demostrar que él tuviera prácticas pro judaicas, por lo menos es evidente que la hidalguía de los De Luz está claramente en entredicho y tuvieron que demostrarla en el siglo XVI.

 Violante, la madre de Fernando del Castillo, era apodada "la Blanquilla", circunstancia que él señalará en una de sus declaraciones ante la Inquisición.

 En su juventud, Fernando del Castillo, fue correo y paje del marqués Juan Pacheco, y parece ser que tuvo como progenitor a un tal Hernando "El Aceitero", también vecino del Castillo de Garcimuñoz.

 En cuanto a las prácticas religiosas del alcaide, en el proceso que el Santo Oficio siguió contra él en 1498, ningún testigo demostró que llevase una vida propiamente pro judaica, puesto que solía "...comer manjares e carnes e pescados prohibidos a judíos". Los "usos heréticos" que únicamente se le inculpan son en realidad el incumplimiento de preceptos cristianos, como son trabajar en domingos, festivas y día de Todos los Santos.

 Aunque sus enemigos señalen que Fernando del Castillo no trabajaba los sábados, realizando así un ejercicio judaico, lo cierto es que, cuando lo dicen, el reo se encontraba casi siempre ocupado ese día en algunos de su molinos, como los de Peña Quebrada o La Noguera, con su gente; u otras veces, como declaran algunos testigos que viajaban con él en ese y otros días, abasteciendo las fortalezas del Marqués y otros menesteres. Respecto a su condición de cristiano son varios los que declaran en su favor diciendo que él tomaba bulas por sus difuntos, hacía decir misas, oficios, vigilias, etc.

También se acusaba a Fernando del Castillo porque, durante una grave enfermedad, que duró dos meses y que había sufrido hacia 1467, convivió con un físico judío que le curó en la propia villa.

 Como no sanaba, su mujer y demás familia mandaron traer a un físico de gran experiencia llamado don Symuel Abenxuxen, que estaba al servicio del obispo Lope Barrientos. El tal Symuel encontró a Fernando del Castillo al borde de la muerte y reprendió a otros físicos que le habían atendido, como al maestre Luis, por no haber llevado a cabo la cura por los cauces adecuados. Estando, pues, convaleciente el tal Fernando del Castillo, aconteció la pascua que los judíos llaman de las cabañuelas, por lo que el tal médico decidió ir a Huete o a Ocaña, donde había aljama, para celebrarla. Juana de Toledo, mujer del enfermo, temiendo por la vida de su marido, e los otros fisicos e vn judío que estaua con ellos, e vn Juan de Santa Cruz que estaua por alcaide en la dicha fortaleza de Alarcón por el dicho Fernando, retuvieron al tal Symuel por la fuerza, e quel dicho Juan de Santa Cruz le dixo que sy se quería yr que avía de saltar por el adarve. El físico respondió que en ninguna manera quedaría sy no le hiziesen vna cabannuela donde pudiese comer e rrezar, e estar la pasqua conmo lo acostunbran los judíos. A lo que accedieron los de la casa, construyendo algunos de los más de treinta los criados de ella, como Rodrigo del Castillo, Pedro de Vera y Juan de Orihuela, a base de palos y ramas, la tal cabañuela junto a la escalera de la torre del homenaje. Aquella hechura fue motivo de mofa entre los mozuelos de la villa y de gente de la propia familia, como la hija de Fernando del Castillo, doña María, casada con Diego Pacheco, que entonces era doncella, " ...desde ençima del adarve, al qual estaua arrimada la dicha cabannuela, e otros mocos e moças, hablando con rreuerençia le meavan e echauan tierra. E viéndole salido della le perfumavan la dicha cabannuela con lo que las cabras echan e con otras cosas de muy mal olor. De lo qual todo, estaua despechado e desesperado el dicho judío e los otros que con él estauan, y se quexaua dello a la dicha donna Juana". Entretanto duró la tal pascua, el enfermo permaneció también sometido a la cura del dicho don Symuel, mandándole dar leche de asna e de mujeres e faziendo otras esperiençias de fisico natural.

 Por esto, sus acusadores suponían que Fernando del Castillo compartía la práctica judaica con el tal físico dentro de la cabañuela y que para ello se había hecho el doliente, aunque ninguno da pruebas, sólo suposiciones, que la puerta que non se vedaua a ninguna persona, e que quantos querían entravan e vían la dicha cabannuela. Además el propio Fernando del Castillo señalaba que los judíos en sus cabannuelas non ponen onbre doliente, nin consyenten que avn entre en ellas cosa que les pueda dar tristeza».

 Al físico Symuel Abenxuxen, en Diciembre de 1476, lo encontramos morando en la fortaleza de Huete junto con otros judíos`. Después que cambió su nombre por el de Gabriel Enríquez, evidentemente antes de la expulsión de los judíos de 1492, también realizó su declaración ante la Inquisición en 1498.

 Sin embargo la sentencia del Tribunal de la Inquisición contra Fernando del Castillo no fue lo severa que sus enemigos hubiesen deseado. En fecha 28-II- 1499 se le impuso de penitencia que esté treinta días en el monesterio de San Françisco de la villa de Belmonte. E que dé e pague, para los gastos deste Santo Ofiçio, çient mili maravedís. Al tiempo que se le devolvían todos los bienes que le fueron requisados, y una vez hecha la abjuración correspondiente, el dicho Fernando del Castillo fue luego absuelto en forma de derecho.

 No obstante, independientemente de que Fernando del Castillo realizase o no prácticas judaicas, es evidente su entorno converso.

 Su madre, "La Blanquilla", había sido condenada por la Inquisición y quemados sus huesos. Los parientes conversos del alcaide venidos de Sevilla fueron sus protegidos, y aún otros más que vinieron a la villa de Alarcón. También en Iniesta y Villanueva de la Jara parientes suyos y amigos conversos del bando de los Sebosos habían sido defendidos por él contra los ataques de los Almagrados. Incluso, años después, el mismo Santo Oficio se ocuparía de un nieto del alcaide, "...Cristóbal Pacheco, su nieto, hijo de donna María del Castillo, su hija, y de Diego Pacheco, vezino de Velmonte, abjuró de vehementi y se le dieron 50 azotes, anno 1529.

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 Estas líneas tienen como finalidad acercarnos más al que fue padre de la segunda señora de Cervera y a su presencia en las tierras del marquesado de Villena. A pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del Castillo.



[1] Pedro Joaquín García Moratalla. La tierra de Alarcón en el señorío de Villena. Año 2003.

El señorío de Villena en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 2011

La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del Marquesado de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 2000.

[2] La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021.

La crisis de mediados del siglo XIV en el Señorío de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 1986.

Los bandos del Marquesado en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 1986.

El Señorío de Villena en el siglo XIV. Aurelio Pretel Marín y Miguel Rodríguez Llopis. Año 1986.

Las tomas de posesión bajomedievales y la ideología feudal. La incorporación de la tierra de Alarcón al Marquesado de Villena. Miguel Rodríguez Llopis. Año 1986.

[3] Fernando del Castillo sería acusado de Criptojudaísmo en 1489. El 26 de abril de 1489 presentaba ante el Santo Tribunal su declaración correspondiente al período de gracia. Archivo  Diocesano de Cuenca. Inquisición. Legajo. 271.480, fols. 9r-l0v, así llamada la etapa de indulgencia, precedida de un sermón general, cuya duración oscilaba entre treinta y cuarenta días; dentro de la cual, los presuntos herejes podían confesar su culpabilidad sin que por ello se les impusiese más que una simple pena. No obstante el proceso se alargó hasta su resolución definitiva en 1498 y comienzos de 1499. Su hijo, Diego del Castillo, que le sucedería en la alcaidía, también sería procesado en 1519, Dimas Pérez Ramírez. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón, caballero a la española. Año 1977.

 

[4] Los judeoconversos y la Inquisición en Cuenca. De la conversión a la persecución. Miguel Jiménez Monteserín y Jacob Martínez López. Año 2016.

[5] Durante la Guerra de Sucesión Castellana (1475-1479), el marquesado de Villena fue un foco de conflicto clave al apoyar el Marqués, Diego López Pacheco, a Juana la Beltraneja contra Isabel la Católica. La zona vivió una intensa guerra civil que culminó en 1476 con la toma de Villena por partidarios isabelinos, debilitando el poder de los Pacheco. Aunque el Marqués mantuvo su título, el marquesado perdió gran parte de su autonomía política tras la guerra. La guerra del Marquesado. Ignacio de la Rosa Ferrer.

[6] Juan de Valencia había estado desposado por palabra con una hija de Fernando del Castillo. Éste último también había tenido enemistad anteriormente con el gobernador Alfonso Téllez, padre del tal señor de Piqueras. La muerte de la prometida de Juan de Valencia, aún agudizó más la enemistad entre ambos, y el dicho Fernando fue fama que la avía muerto porque decían que se avía echado con un ombre. Aunque, hacia 1490, el Marqués de Villena los fizo amigos a los susodichos"'.

[7] En 1476, ante la promesa dada por Isabel la Católica de pasar a ser villas de realengo, muchas de las ciudades y villas del marquesado de Villena se alzaron también contra Diego, que perdió el control de la mayoría de ellas, incluidas algunas tan importantes como Villena, Chinchilla de Monte-Aragón, Almansa y Villarrobledo, junto con Utiel y Requena; estas pasaron a formar parte del patrimonio real de los Reyes Católicos, tras la firma de la segunda concordia de López Pacheco con los Reyes Católicos, el 1 de marzo de 1480,[6]​ pese a los intentos de Diego por restituirlas. También hubo de renunciar a Albacete. Los reyes, no obstante, le permitieron seguir usando el título de marqués de Villena. .Pudo retener Escalona y su ducado, Belmonte, Alarcón, Alcalá del Júcar, Zafra, Jumilla, Jorquera y Garcimuñoz. Alfonso Franco Silva. Entre la Derrota y la Esperanza. Don Diego López Pacheco, Marqués de Villena. Año 2005.

[8] La rama que se asentó en el marquesado de Villena entre los siglos XIV y XV tuvo su origen en Moya, localidad de la que fue vecino Juan Herraiz (Ferrays en el original, o Hernanz) de Luz cuyo hijo, Juan Fernández (Iohan Ferrandes de Lus en el original) de Luz -hermano de Alonso y Diego de Luz y de Violante García (mujer de Alvar García de Moya)-, se trasladó a Castillo de Garcimuñoz, villa de la que fue alcalde, justicia y regidor antes de fallecer en 1449, después de haber vivido unos 90 años.

Los hijos de este último fueron: Diego Fernández de Luz, Álvaro de Luz, Alonso de Luz (marido de Violante González del Castillo y padrastro de Hernando del Castillo), Rodrigo de Luz "el viejo", Inés Álvarez (mujer de Nuño Álvarez de Herriega) y María de Luz (mujer de Luis de Herriega). Un hijo de Diego Fernández de Luz, Gonzalo de Luz -artillero y lugarteniente de Francisco Ramírez de Madrid-, participó en la toma de Granada y dio lugar a la rama de la familia que se avecindó en la Alhambra, desde su conquista, al servicio de los condes de Tendilla.

Gonzalo de Luz, a su vez, tuvo dos hijos: Juan de Luz, secretario de Íñigo López de Mendoza, y Gonzalo de Luz, jurado de Granada y escudero de las 100 Lanzas. Así mismo, un hijo de Juan de Luz, Álvaro de Luz, fue capitán de artillería y secretario de Luis Hurtado de Mendoza.

Otro de los hijos de Juan Fernández de Luz, Rodrigo de Luz "el viejo", hidalgo, justador y vecino de Villalgordo, casó dos veces: la primera con Catalina de Villagarcía, hija de Alonso de Villagarcía, y la segunda con María del Castiell, con la que tuvo a Rodrigo de Luz "el joven", a Diego de Luz, también vecino de Villalgordo; y a Alonso de Luz, vecino de San Clemente.

Los de Luz de Garcimuñoz -hidalgos de "solar conosçido"-, que apoyaron la causa de "La Beltraneja", se extendieron posteriormente por Villalgordo del Marquesado, Villarejo de Fuentes, Montalbanejo y Villar de Cañas, llegando el apellido, por línea directa de varón, hasta nuestros días en sus variantes "de Luz" y "Fernández de Luz". En Cuba el apellido, procedente de España y Portugal, añadió el artículo "la" -de la Luz-, seguramente por error de algún escribano a la hora de registrar el apellido en los libros de bautismo o en los de embarque.

[9] Juan Fernández de Luz, 1359-1449, fue alcalde, justicia y regidor de la villa de Castillo de Garcimuñoz. Su hijo Alonso de Luz, figura entre los redactores de las Ordenanzas de la villa correspondientes al siglo XV.

Juan Fernández de Luz fue natural y vecino de Castillo de Garcimuñoz, Cuenca donde nació hacia 1358. Fortaleza perteneciente al marqués de Villena y de la que fue su Alcalde y Justicia. Se le realizó proceso inquisitorial en 1491, acusándosele de judaísmo. Su causa fue defendida por su nieto don Rodrigo de Luz y del Castiell. A sus bisnietos don Pedro y don Rodrigo de Luz y Villagarcía se les librase Carta-Ejecutoria de Hidalguía a mediados del siglo XVI. Casó en primeras nupcias con Catalina Fernández, y en segundas con María Álvarez. Del primer matrimonio nacieron Diego Fernández de Luz,. Alonso de Luz que casa con Violante González (madre de Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón. Rodrigo de Luz que casa con Catalina de Villagarcía, su primera mujer, hija de Alfonso de Villagarcía, que ya había fallecido en 1449 según se desprende del testamento de Juan Fernández de Luz. Álvaro de Luz  que casa con Juana Rodríguez. Inés Álvarez, mujer de Nuño Álvarez de Herriega.

Con su segunda mujer, María Álvarez: es padre de María de Luz que casa con Luis de Herriega.

Los Luz reciben Carta-Ejecutoria de Hidalguía expedida por la Real Chancillería de Granada, tras pleito suscitado entre los años 1543-1579.

[10] En el XVI, Sancho de Jaraba y Luis de Herriega, hacendados del lugar, se oponían con firmeza a que cinco vecinos procedentes del inmediato señorío, de Valdecabras, se instalasen allí de forma definitiva por mantener el control de dehesas y pastos.

 




Inés de Alcaraz y Olivares, procesada por los inquisidores a finales del XV, dice que en El Castillo -donde ella nació y se había criado- así como en Belmonte y Valera de Yuso, donde vivió casada, ha muy grand tiempo, no ha habido judíos mi juderías. Es hija del rico arrendador y escribano del rey Alonso Sánchez de Alcaraz.

Su caso se vuelve a reactivar a instancias del fiscal en 1513. Fue acusada de no guardar las Fiestas ni acudir a la iglesia cuando venía a dar a luz en El Castillo en casa de sus padres, de lavar con sal y agua y quitar todo el sebo a la carne, de echar pellas de masa al fuego al cocinar, comer carne en cuaresma y no comer tocino, “sabadear” rezando de cara a la pared, hacer las cabañuelas típicas del sukot[3], rodearse de judíos a los que confesaba que ella también lo era y quería casar a sus hijas con ellos...Ella se disculpó de no asistir a misa alegando que estaba embarazada y la Iglesia de San Juan de El Castillo quedaba un poco lejos, con muchos escalones, aunque iba a la capilla privada que el linaje tenía en su vivienda con licencia del Papa. Pero el resto de las acusaciones no parece que fueran fáciles de excusar, salvo por malquerencias por la vinculación de su padre al Marqués.

También será acusado su marido, el hidalgo Alonso de Iniesta Hinestrosa, escudero del mismo Juan Pacheco el señor de Belmonte y marqués de Villena. Alonso de Iniesta Hinestrosa era comendador de la Orden de Santiago y señor de Valera de Yuso, Solera y Olmeda de la Valeras- desde 1829 Olmeda del Rey-, aunque él escapará con dos compurgaciones y con mucho dinero que su hermano, Diego de Iniesta Hinestrosa, arcipreste de Alarcón y prior de la Colegiata de Belmonte, dio a los inquisidores, pese a las reticencias del fiscal.

Su hija, María de Hinestrosa, que heredó el señorío de Valera y tendría además el de Perona por su marido, se casó con Alonso del Castillo, hijo del ya citado Francisco del Castillo y hermano de Diego del Castillo, que también fue procesado. Ambos nietos

Alonso del Castillo, nacido hacia 1463, es sucesor de su padre, Hernando del Castillo, en el señorío de Perona y en la propiedad de los molinos de La Losa[4]. Casa, entre 1490 y 1495, con María de Hinestrosa, señora en Valera de Abajo. Es hija de Alonso Saiz de Hinestrosa y de Inés Alcaraz Olivares.

 En las pruebas para el habito de Santiago de don José Carrillo de Toledo, señor de Valdeloso y por su abuelo paterno de los señores de Cervera, en la segunda mitad del siglo XVII se lee, el comendador Alonso de Iniesta, “que dicen fue del hábito de Santiago” e Inés de Alcaraz “conforman muchos testigos que fue penitenciado por la Inquisición en 1492 y que era señor de Valera de Abajo. De Inés de Alcaraz también dicen muchos testigos que fue penitenciada[5]. Juan de Yruzun y Diego Lopez Oñana no encuentran sambenitos del apellido Olivares en la iglesia parroquial de castillo de Garcimuñoz “ni ley tampoco de dicho apellido” cuando hacen las informaciones de don José en esta villa. Los testigos de estas pruebas en Garcimuñoz declaran que la madre de Inés de Alcaraz era Constanza Olivares mujer Alonso Sanchez de Alcaraz y que el padre de Constanza Olivares era Diego Sánchez de Olivares, vecino de Castillo de Garcimuñoz y quemado por la Inquisición y cuyo sambenito estaba en Cuenca, sambenito que no encuentran los caballeros santiaguistas en esta ciudad. En Castillo de Garcimuñoz, como ya se ha escrito, no hay sambenitos del apellido Olivares ni del apellido Alcaraz. En las pruebas de don José se puede leer sobre los testamentos de Violante Gonzalez y de su hijo Hernando del Castillo el Sabio y las diligencias para encontrarlos y aclarar la ascendencia del pretendiente.

De Alonso del Castillo y de María de Hinestrosa desciende la que será primera marquesa de Valera de Abajo a fines del siglo XVII. Prima de los Alvarez de Toledo de Cervera y de los Álvarez de Toledo de Valdeloso[6].

 Alonso del Castillo era patrón del convento de franciscanos de Nuestra Señora de Gracia de San Clemente. Había dado el sitio para la construcción del monasterio y tenía el derecho de sepultura de la familia en el crucero. María Portocarrero y Castillo, señora de Valera de Abajo y nieta de Alonso del Castillo funda al quedar viuda de Melchor Carrillo el ya desaparecido convento franciscano de Valera obteniendo licencia el año 1588[7]. La fundación es de 1590 en la ermita de Santiago Apóstol[8].

 Alonso del Castillo y su mujer María Hinestrosa son padres de cuatro hijas-Ana, Juana, Guiomar[9] y Elvira Castillo Hinestrosa- y de tres hijos todos con el apellido Castillo Hinestrosa. El mayor es Alonso[10] que recibe en 1517 en vida de su padre la mitad del señorio de Perona y los bienes de Villar de Cantos, El Cañavate, Atalaya del Cañavate y San Clemente. Muere en 1544[11].

Francisco, el hermano pequeño, recibe la otra mitad del señorío de Perona y bienes en Valera de Abajo. Fue reo de la Inquisición de Cuenca. El regidor Francisco del Castillo Hinestrosa, que no ocultaba ser judío de señal, o descendiente de judíos de señal-judío a quien se le permitía vivir entre cristianos, y se le hacía llevar una señal en el vestido tocado para que fuese conocido. Fue acusado al menos de blasfemias y Criptojudaísmo, de respetar las festividades judías tradicionales.

Fernando, el mediano de los hermanos, será señor de Valera de Yuso, redacta su testamento en 1561. Unos antes, en 1554, Fernando del Castillo Hinestrosa y su esposa Elvira Sandoval Portocarrero, de los quintos señores de La Ventosa, fundan el Mayorazgo de Valera de Abajo[12] y la Losa con los bienes que pertenecían a ambos en los parajes de la Losilla, la Noguera[13], y con los bienes de Alarcón y la casa de San Clemente[14]. A la muerte de su nieto Fernando Ruiz de Alarcón y Castillo sin hijos de sus dos matrimonios, tras pleito, pasa el Señorío y Mayorazgo de Valera a una hija de Francisco del Castillo Hinestrosa llamada Elvira del Castillo, tía segunda del último poseedor del Mayorazgo[15]. Elvira del Castillo es también señora de Perona, la mitrad por herencia de su padre y la otra mitad por herencia de un primo hermano que muere sin dejar hijos y es hijo de su tío paterno Alonso del Castillo Hinestrosa. De Francisco y de su hermana Juana Castillo Hinestrosa desciende la madre de la primera marquesa de[16]. Por su abuela materna es de los Mendoza del Infantado. El padre de la primera marquesa de Valera de Abajo desciende de Juana Hinestrosa, señora de la Olmeda de las Valeras, tía materna de Francisco y de Juana Castillo Hinestrosa. Juana Hinestrosa casa con el señor de Villar del Saz y Torre del Monje señoríos que son de la marquesa de Valera por su padre. Este matrimonio funda Mayorazgo en 1625 con sus bienes de Villar del Saz de don Guillén de la parte de abajo, la Olmeda-de la Valeras, ahora del Rey-, de Valera de Abajo y Torre del Monje, caballerizo de su alteza el Infante Cardenal Fernando de Austria y regidor perpetuo de la ciudad de Cuenca.

 Alonso, Francisco y Hernando del Castillo Hinestrosa piden les sea reconocido Privilegio de Hidalguía por el concejo de San Clemente en 1544[17]. Eran los tres sobrinos paternos del segundo señor de Cervera. Los hermanos Castillo Hinestrosa eran declarados pecheros en 1549[18]. Continúan el pleito hasta 1653 sin conseguir que el concejo de San Clemente reconozca su hidalguía.

 

A pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del Castillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Pedro Joaquín García Moratalla. La tierra de Alarcón en el señorío de Villena. Año 2003.

El señorío de Villena en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 2011

La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del Marquesado de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 2000.

[2] La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021.

 

 

[3] Sukot es una de las fiestas más importantes en el calendario religioso judío. Dura una semana en Israel y para la comunidad judía que vive fuera de ese territorio dura ocho días. La palabra “sukot” es el plural de la palabra “sucano” que en hebreo significa cabaña o tienda. Por eso, esta celebración también se puede llamar “fiesta de las cabañas” o “de los tabernáculos”. Se recuerdan las cabañas que protegieron al pueblo judío durante los 40 años que vivieron en el desierto. Concretamente, durante la travesía del desierto hacia la libertad, del Éxodo de Egipto hacia la tierra prometida. Sukot son unos días alegres en los que la comunidad construye cabañas, a menudo con hojas de palma y al aire libre. En el bosque, en el jardín, en el patio, en el balcón... en algún espacio que tenga cielo abierto. Las pequeñas viviendas deben ser elaboradas con elementos naturales, deben tener, como mínimo, tres paredes y un techo hecho de ramas y hojas desde donde se pueda contemplar el firmamento. El interior se decorará con el motivo de representar el tiempo de la cosecha.

[4] Los hermanos Alonso y Diego del Castillo mantendrán pleito con la villa de San Clemente desde 1514 por la construcción que esta hace de un molino a orillas del río Júcar en el paraje llamado Vado del Fresno situado junto a los molinos de la Losa propiedad de los Castillo. Se basan los hermanos del Castillo en los derechos que dicen tener sobre las tierras de San Clemente, Los molinos de la ribera del Júcar: la reafirmación del poder sanclementino frente a los hermanos Alonso y Diego del Castillo. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017. El siete de abril de 1514 la villa de San Clemente obtenía licencia de la reina Juana para edificar un molino en la ribera del Júcar en el lugar llamado el Vado del Fresno. El lugar era considerado jurisdicción de la villa de San Clemente, pues, aunque en el término de Sisante, esta población era dependiente de Vara de Rey, a su vez aldea sometida a la jurisdicción de San Clemente. Archivo de la Chancillería de Granada. Caja 1628, pieza 15. Pleito entre Alonso del Castillo y la villa de San Clemente por la edificación de un molino en el Vado del Fresno. 1515. A fines del siglo XV, Diego del Castillo igualmente mantiene pleito contra Tarazona de la Mancha por la recogida de la Grana en los Montes de Alarcón. La grana es las excrecencias o agallas producidas sobre las ramas y hojas de los chaparros por las hembras de un insecto, el quermes, una cochinilla, y que, una vez exprimida, da lugar a un líquido rojo intenso usado para el tinte. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón, contra Tarazona de la Mancha y la tierra de Villanueva de la Jara y sus aldeas. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017.

[5] “En Castillo de Garcimuñoz hallaremos conversos como Alonso Sánchez de Alcaraz que acaso descendiera de don Zag el Leví de Alcaraz, y cuya hija, Inés de Alcaraz y Olivares, casará con Alonso de Iniesta Hinestrosa, supuestamente hidalgo y hermano del prior de la gran colegiata de Belmonte y arcipreste de Alarcón llamado Diego de Hinestrosa. Matrimonio que será acusado de judaizar. Zag el Leví de Alcaraz, arrendador de alcabalas y rentas de montazgo en los dos obispados de Cuenca y Cartagena a mediados de siglo XIV”. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Petrel Marín, 2021. La comunidad judaizante de Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Yolanda Moreno Koch.  Sefarad. Madrid, Tomo 39, año 1977.

[6] Juana Hinestrosa, hermana de María Hinestrosa, que sigue a su padre en la posesión de La Olmeda de las Valeras es la cuarta abuela paterna de la sexta señora de Cervera por su matrimonio y titular por su derecho de los mayorazgos de Valdeloso en Guadalajara y de La Parra en Cuenca.

[7] En la Bajada a San Martín de Cuenca, casi junto al Paseo del Huecar, está el colegio de arquitectos de Huete. En su entrada podemos ver la del ya desaparecido convento de Franciscanos de Valera de Abajo. Vemos en esta entrada la imagen de San Francisco y dos escudos con las armas de los Castillo Alarcón, señores del mayorazgo de Valera de Abajo.

[8] También tenían sus sepulturas familiares en este convento los Origüela y los Ortega. El convento de nuestra señora de Gracia de la villa de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2022.

[9] Es monja en el convento de franciscana de Santa Clara de Huete. Una de las primeras cuatro monjas, junto a la abadesa Catalina de Sandoval y sus dos hermanas que son primas de Guiomar Castillo. En el año 1523, Guiomar del Castillo, hija del señor Alonso del Castillo y de María de Inestrosa, difunta y vecina de San Clemente, renuncia en el monasterio de la Misericordia, extramuros de Huete, ante su abadesa la noble y reverenda señora doña Catalina de Sandoval, a la herencia materna que pueda corresponderle a favor de su hermano Francisco del Castillo.

[10] Alonso del Castillo y Toledo, había nacido por 1463, criándose con su padre Hernando y su madre en las diversas fortalezas donde su padre había sido alcaide: Requena, Iniesta y Alarcón. Hijo de Hernando del Castillo e doña Juana de Valladolid e Toledo su padre e madre porque el dicho Hernando del Castillo hera alcaide de la dicha villa de Requena e allí tenía su casa poblada e después lo conoció al dicho Alonso del Castillo en la villa de Iniesta que se pasó a vivir e morar çierto tienpo allí el dicho su padre porque tenía allí casas y heredades y después lo conoció en la villa de Alarcón siendo alcaide en la fortaleza della el dicho Hernando del Castillo. Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de la villa de San Clemente. Ignacio de La Rosa Ferrer, 2018.

[11] Alonso, ya de edad madura, se había casado en los años veinte del siglo XVI con la hija de Francisco Mendoza, Juana, vecinos de Valera. En algunas genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado De este matrimonio nace Francisco de Mendoza, regidor perpetuo de San Clemente, fallecerá en 1598 y sin dejar hijo. Francisco Mendoza casaría con doña Juana Guedeja y Peralta, procedente de una familia que dará funcionarios del más alto rango en la Corte y los Consejos, después que el licenciado Agustín de Guedeja abandone la casa familiar en San Clemente para ocupar un bien remunerado oficio de relator en el Consejo y Cámara de su Majestad. Cuando Francisco de Mendoza muere en Madrid deja como principal beneficiaria de su testamento, escriturado en Madrid el 13 de octubre de 1598, a su prima Elvira. Ésta que ya poseía la mitad del término de Perona, agregará la otra mitad cedida por su primo. El testamento nombraba como albacea a doña Elvira, y la posesión de Perona se supeditaba a algunas cargas, entre las que figuraban la obligatoriedad de algunas misas, por el alma de Francisco Mendoza, en la capilla que los abuelos, Alonso del Castillo y María Hinestrosa, habían fundado para la familia en el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de San Francisco: la misa mayor del domingo, por su memoria, la misa del sábado por su madre Juana de Mendoza y una misa los viernes por su hermano mayor el licenciado don Ginés del Castillo y Mendoza. La cesión de bienes a doña Elvira tenía como reserva la condición que seguiría disponiendo de ellos, como usufructuaria y mientras viviera, la viuda de Francisco Mendoza, doña Juana de Guedeja y Peralta, que muere a comienzos del siglo XVII. Como albacea testamentaria, doña Elvira adquiría el ya citado compromiso de fundar un convento de monjas carmelitas descalzas, en la villa de San Clemente, al que cedía sus casas principales y un juro de 150.000 maravedíes de renta anual, con condición de que dos monjas profesas fueran necesariamente de la familia y se reservara una capilla para el enterramiento de los patrones familiares de dicha fundación. En caso de que no pudiera llevarse tal fundación, los bienes se agregarían a las clarisas. El traspaso efectivo de la memoria para la fundación conventual no se haría efectivo hasta 1627, hasta entonces, disfrutaría de ellos, casas principales de morada en el pueblo y renta de 150.000 maravedíes, doña Elvira Cimbrón y su marido el alférez mayor Juan Pacheco y Guzmán. Rodrigo Pacheco Guzmán y Cimbrón, hijo Juan Pacheco de Guzmán y de Elvira Cimbrón compra en 1626 la jurisdicción de Perona. La malograda primera fundación del convento de carmelitas descalzas de San Clemente en 1598. Ignacio de la Rosa Ferrer. Alonso del Castillo lo podemos encontrar casado con su prima hermana Juana de Mendoza-Salazar y Castro la llama Ana de Mendoza-. Esta sería hija natural de Elvira Hinestrosa, tía materna de Alonso del Castillo, y de Francisco de Mendoza- que Salazar y Castro dice que es el que fuera obispo de Jaén desde 1538 hasta su muerte en 1543. En el año 1538 tomó posesión del Obispado de Jaén don Francisco de Mendoza hermano del segundo marqués de Mondejar en Guadalajara, que sucedió al Cardenal Merino, que había fallecido en Roma tres años antes, a los sesenta y tres de su edad  Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237. Si seguimos a Edward Cooper en su obra de 2019 titulada Siete episodios de la rebelión de las comunidades de Castilla (1520-1521) Francisco de Bazán era señor de Valera de Abajo desde 1487 y alcalde de Requena. Y que este es yerno del comendador Alonso de Hinestrosa. La ermitilla de Valera de Abajo es lo que queda de lo que fue el palacio de los marqueses de Valera.

En algunas genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado. Alonso del Castillo por asegurar el patrimonio familiar de Valera de Abajo en favor de su hijo mayor Alonso del Castillo Hinestrosa le casa con su prima hermana Juana de Mendoza, hija de su tía materna Elvira Hinestrosa que hereda de su padre el comendador Hinestrosa el señorío de Valera de Abajo. Valera había caído en manos de la hija mayor del comendador Hinestrosa, Constanza. Los derechos de Elvira sobre Valera serían cedidos a su sobrino Melchor Carrillo, hijo de su hermana Constanza. La división de la herencia del Comendador tiene lugar en 1528.

[12] Valera de Arriba estaba en poder de los Alarcón.

[13] Los molinos de La Losa que son ocho ruedas, con todo su heredamiento y término redondo, prados, ejidos, aguas corrientes de dentro de dicho término redondo. Con sus diezmos y premisas, como al presente lo tenemos y llevamos, y los han tenido y llevado los padres, abuelos y antecesores de mi el dicho Fernando el Castillo Hinestrosa. Que están en la mediación de la villa de S. Clemente y de la villa de Alarcón que linda con los molinos de Alonso Pacheco-hermano del tercer señor de Minaya-, Con sus casas principales y de renteros que está junto al dicho molino. Un palomar de calicanto comenzado, todo dentro del término redondo que allí tengo. Otras cuatro ruedas de molino junto a la presa, de la otra parte del río, y una dehesa de herbaje que al presente está arrendada en 14.000 maravedíes y dos cabritos cada año, que está dentro del término de la villa de Alarcón.

En el río Júcar había cinco presas de molinos harineros.

Una del concejo de la villa de San Clemente 

Otra de los herederos de Hernando del Castillo

Otra de Alonso Pacheco, vecino de San Clemente

Otra de Diego del Castillo Portocarrero, vecino de la villa de Alarcón

Otra de Juan Pacheco, señor de la villa de Minaya-segundo señor-

En el río Júcar hay tres barcas

Una en los molinos que llaman de la Losa, que son de los herederos de Hernando del Castillo.

Otra en lo que llaman del Losarejo en la Losilla o los Nuevos que es de Diego del Castillo, hijo de Hernando del Castillo.

Otra en el Batanejo que es del dicho Juan Pacheco, señor de Minaya.

En la ribera del Júcar en tierras de Alarcón a mediados del siglo XV, Juan Pacheco, marqués de Villena y el Concejo de Alarcón dan a Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, los molinos situados entre La Losa y La Noguera. El segundo marqués quiere recuperar los molinos y entre 1483 y 1485 se suceden los pleitos que fueron ganados por Hernando del Castillo. A su muerte heredan tanto los derechos como los molinos construidos sus hijos Alonso del Castillo y Diego del Castillo. Así, en la primera mitad del siglo XVII, Fernando del Castillo y Guzmán, hijo de Diego del Castillo y señor de la villa de Altarejos, pleitea contra el segundo marqués de Villena y duque de Escalona su posesión.

[14] Archivo Histórico Provincial de Cuenca. Protocolo Notariales, P-158. Valladolid, 10 Julio de 1554. Institución de mayorazgo con facultad de su majestad, que otorgaron los muy magníficos señores Fernando Castillo Hinestrosa de Toledo y doña Elvira Portocarrero su mujer, señores de la villa de Valera de Yuso, en los muy magníficos señores Melchor Carrillo de Alarcón y doña María Castillo su mujer, y única hija de los dichos señores Fernando Castillo Hinestrosa y doña Elvira Portocarrero. El texto integro de este documento se puede leer en el blog de Juliana Toledo Algarra y Sebastián Hernández de Luján, De las gentes del Valdemembra. La villa de Valera de Yuso, con todos sus términos, con sus dehesas, ejidos, montes, prados, aguas estantes y morantes, fuentes, con todos los molinos, heredamientos, viñas, casas, solares, mesón, batanes, censos, derechos de gallinas, con todos los otros pechos, derechos, rentas y bienes que dejó la señor doña Elvira de Hinestrosa tenía. Así mismo todos los dineros que tenemos al presente y pagados, por redimir y haber, para nosotros de la dicha villa de Valera, en cumplimiento del testamento de la dicha señora doña Elvira de Hinestrosa, cuya fue la villa, según ella la tuvo, poseyó y gozo como señora de ella. La villa de Valera con su jurisdicción civil y criminal, alta y baja con sus términos, molinos, batanes, heredamientos de pan, viñas, huertas, casas fuertes como llanas, que yo Fernando Castillo las tuve de doña Elvira Hinestrosa.

[15] Sucesión al Mayorazgo de Valera. Queremos que el poseedor de los bienes se llame de Hinestrosa, juntamente con los otros nombres que quisiese poner, conforme al testamento de doña Elvira de Hinestrosa: Llamamos por 1º sucesor después de nuestros días a doña María Castillo de Hinestrosa, nuestra hija, mujer al presente de dicho señor Melchor Carrillo de Alarcón. Si muere doña María queremos que los goce don Melchor. Después de muerto don Melchor el hijo mayor de ambos y sus descendientes, prefiriendo la línea masculina a la femenina. Si la dicha doña María muriese sin hijos legítimos, que suceda la hija mayor de dicha doña María y sus descendientes hembras. Si la hija mayor muriese sin descendientes legítimos suceda la otra hija y los suyos. A falta de estos descendientes de nuestra hija, sucedan las hijas del dicho don Melchor Carrillo, así las que hoy día tiene se sus mujeres pasadas como las que tuviese en adelante. Si faltan todas las líneas y descendientes, sea el pariente más próximo al último poseedor que sea del linaje del Castillo. El cual se don Alonso del Castillo, mi hermano y sucesores. Si faltase sea don Francisco del Castillo, mi hermano y sus descendientes. Si faltase los sucesores de doña Juana, mi hermana y sus descendientes. Faltando éstos los descendientes del señor Juan de Sandoval, hermano de García de Sandoval, señor de La Ventosa, y en su defecto los descendientes de García de Sandoval. Juan y García son hermanos de la fundadora del Mayorazgo.

[16]. De Francisco del Castillo Hinestrosa y de su hermana Juana Castillo Hinestrosa desciende la madre de la primera marquesa de Valera. Juana del Castillo Hinestrosa casa con su primo hermano Alonso Pacheco Guzmán, hermano de Rodrigo Pacheco el tercer señor de Minaya-. De este matrimonio es cuarta nieta materna la primera marquesa de Valera de Abajo en 1679 que por su padre es señora de Villar del Saz, Torre del Monje y la Olmeda de las Valeras. La tercera nieta materna de Francisco del Castillo es María Hinestrosa Pacheco de Mendoza que casa con Antonio del Castillo Camargo, Caballero de la Orden de Santiago, y a ambos dio el Rey nuestro señor título de marqueses de Valera. Laverintho poetico texido de noticias naturales, históricas y gentílicas, ajustadas a consonantes para el exercicio de la poesía. Gabriel de Castillo Mantilla y Cossío, 1691. En esta obra podeos leer como el padre de la segunda señora de Cervera es el doctor Diego González Franco de Toledo. Apeo de los bienes de la marquesa de Valera. Dionisio Francisco Jiménez, 2005.

[17] En el Archivo Histórico Nacional en un documento con fecha de 1653 está la resolución del Pleito de Hidalguía litigado en la Chancillería de Granada desde 1544 por los hermanos Fernando, Francisco y Alonso del Castillo, vecinos de San Clemente y nietos de Hernando del Castillo el Sabio con el fiscal de Su Majestad y el concejo de dicha villa. Incluye el traslado y copia del expediente incoado en 1547. La sentencia definitiva llegó en 20 de mayo de 1552, revocando la sentencia anterior de 23 de septiembre de 1549 y eran declarados pecheros. Archivo de la Chancillería de Granada. Hidalguías. 301-118-1. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1652. Contiene el desarrollo del pleito e inserta traslados de procesos inquisitoriales. Hidalguías. 301-180-233. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1549. Impedimento de testigos. Hidalguías. 302-184-1. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1549. Probanzas de testigos de 1548, 1550 y 1554.

[18] Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2018. Documento con el desarrollo del Pleito de Hidalguía de los hermanos Castillo Hinestrosa y con la descendencia de los tres hermanos.