miércoles, 4 de septiembre de 2013

Ciudadela de Lille. Francia

La ciudadela de Lille fue proyectada por el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, marqués de Vauban, cuatro meses después de la ocupación francesa de la ciudad en 1667, por orden del rey Luis XIV, con el objetivo de formar una línea defensiva (conocida en francés como pré carré). 

La ciudadela se construyó, entre 1667 y 1670, en el noroeste de la ciudad en una zona de marismas del río Deûle, de aproximadamente unas 1700 hectáreas. Esa situación se aprovechó para construir un sistema de inundaciones y canales de agua, que formarían parte de la defensa del emplazamiento, al rodear al mismo. Debido a la magnitud del proyecto, en el que Vauban puso de manifiesto sus planteamientos lógicos sobre la defensa militar, el abaratamiento de costes de mano de obra y materiales, y la importancia de la artillería en el diseño de fortificaciones rasantes, el mismo arquitecto definió su obra como la “reina de las ciudadelas”, y es de hecho considerada como su obra maestra. Vauban, que había sido nombrado Comisario General de Fortificaciones del ejército francés, y que había sido encargado de reforzar posiciones estratégicas en las fronteras francesas, planteó en la ciudadela la construcción de fortificaciones poligonales, de acuerdo a las necesidades de la artillería defensiva, los accidentes naturales y la orografía del terreno donde se emplazó la obra. La ciudadela requirió para su construcción más de diez mil trabajadores, y se calcula que se emplearon más de 60 millones de ladrillos y 3,3 millones de bloques de granito, reforzados con gres.
La fortificación constituye una auténtica ciudad militar dentro de Lille, formada por edificios civiles (almacenes, una capilla y diversos comercios) y militares (arsenales, residencias para soldados, prisiones, y el edificio del gobernador militar), que se distribuyen en  baluartes que forman una estrella de cinco puntas, posicionados de forma concéntrica a la plaza de armas, en el centro de la ciudadela. Vauban dispuso un perímetro defensivo formado por fosos, avanzadillas, muros en forma de semiluna y caminos subterráneos, que constituían una serie impenetrable de obstáculos para el enemigo. 

La ciudadela llegó a ser tomada durante la Guerra de Sucesión Española por un ejército combinado de ingleses, austríacos y holandeses, tras más de un mes de asedio. 


La ciudadela de Lille con la forma de una estrella de cinco puntas.


A partir de mediados del siglo XIX, la ciudadela perdió su carácter militar y fue reconvertida en un inmenso parque urbano.