jueves, 18 de septiembre de 2014

Minas de sal de Wieliczka. Cracovia. Polonia

Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978, las minas de sal de Wieliczka fueron visitadas por primera vez en el siglo XV y actualmente constituyen uno de los lugares más visitados de Polonia con más de 800.000 visitantes al año.






Es una de las minas de sal activas más antiguas del mundo. 

La más antigua está en Bochnia, también en Polonia, a veinte kilómetros de Wieliczka.





Wieliczka











Capilla de Santa Kirga

Santa Kinga o Cunegunda, hija del rey de Hungría y casada con el príncipe Boleslao, la cual, de acuerdo con su esposo, conservó su virginidad y, muerto éste, profesó la vida religiosa bajo la Regla de Santa Clara, en el monasterio fundado por ella misma (1293).

Virgen y religiosa de la Segunda Orden (1224‑1292). 

Aprobó su culto Alejandro VIII el 11 de junio de 1690. 

Canonizada por Juan Pablo II en 1999.

La reina santa Cunegunda de Polonia (Święta Kinga en polaco, Szent Kinga en húngaro) (1224–1292) era hija de Béla IV de Hungría (1235-1270) y María Laskarina. 
A los 15 años fue desposada por Boleslao V el Casto, y así fue también reina de Polonia. Tras la muerte de su esposo, se retiró a un claustro y se convirtió en religiosa.
Cunegunda era sobrina de la princesa santa Isabel de Hungría y hermana de las princesas santa Margarita de Hungría y de la beata Yolanda de Polonia.
Es venerada como santa húngara y polaca. 
En 1690 fue beatificada y posteriormente canonizada el 16 de junio de 1999 por Juan Pablo II.


Las minas, conocidas con el sobrenombre de "la catedral subterránea de la sal de Polonia”, cuentan con una profundidad de 327 metros y una longitud demás de 300 kilómetros de laberínticas galerías a lo largo de los cuales se encuentran cámaras y capillas con hermosas figuras esculpidas que ilustran la historia de la minería de la sal.










Detalles de la capilla de Santa Kirga














La ruta turística descubre la interesante historia de la mina y permite el recorrido a través de 3,5 kilómetros de galerías a lo largo de los cuales se ven 22 cámaras con lagos subterráneos, antiguas herramientas y máquinas y diferentes esculturas y bajorrelieves realizadas por los mineros con bloques de sal.





















































El momento más sorprendente del recorrido llega con la visita a la Capilla de St. Kinga, unaimpresionante sala de 54 metros de longitud que cuenta con una exquisita decoración realizada sencillamente a base de sal.