martes, 11 de octubre de 2016

Monasterio de Pietra Neamt







Neamt es el monasterio masculino más grande de Rumanía y constituye una de las cumbres de la arquitectura moldava.






Los monasterios de la región rumana de Moldavia representan uno de los puntos turísticos más importantes de Rumanía. La cercanía entre ellos permite hacer un circuito de uno o dos días que nos enseñará la peculiar arquitectura y los estilos de vida de una comunidad monástica aún viva hoy en día. La ciudad de Tirgu Neamt es -al igual que sucede con Suceava para los monasterios de Bucovina– el punto neurálgico en torno al que encontramos los principales centros monásticos moldavos.



El Monasterio de Neamt, el más antiguo de Moldavia (siglo XIV) y conocido como el el Jerusalem de los Ortodoxos rumanos. La iglesia actual es de 1497, siendo fundada por Esteban el Grande, en el emplazamiento donde antes hubo otras iglesias (una de ellas destruida en el terremoto de 1471). Neamt fue un centro cultural muy relevante durante la edad media, hospedando a copistas y miniaturistas cuyo oficio aún hoy se conserva. La biblioteca de Neamt conserva más de 20.000 volúmenes de gran valor artístico e histórico, siendo una de las más importantes de Rumanía. Otro de los tesoros es el icono de María pintado en el año 665 en Israel, regalo del emperador bizantino Ion VIII de los Paleolólogos.
A 18 km de Tirgu Neamt está el monasterio de Secu, cuya iglesia del siglo XVI combina elementos de arquitectura moldava y muntenia. Construido con la forma de una antigua fortaleza medieval, protegido por muros y torres de defensa, defendía también la tumba del arquitecto Nestor Ureche, además de la impresionante colección de objetos religiosos, especialmente de orfebrería.





Otro de los enclaves significativos es el Monasterio de Agapia, casi convertido en un pueblo monacal donde hoy e día viven centenares de monjas que se dedican a labores agrícolas y confección de objetos religiosos, iconos, tejidos, cerámicas que son vendidos a otras iglesias y por supuesto a los turistas. Fue fundada a mediados del siglo XVII y la decoración del monasterio en estilo bizantino-neoclásico con temáticas de la tradición rumana es obra del afamado pintor Nicolae Grigorescu en 1858-60.
El de Varatec es uno de los monasterios más recientes ya que desde la fundación en el siglo XVI ha sido objeto de numerosas remodelaciones. La actual es de 1808, siguiendo el estilo moldavo tradicional. Este complejo se compone del monasterio “Adormirea Maicii Domnului”, de la iglesia “Schimbarea la Fata, y de la de San Juan Baptisterio. Alberga la tumba del poeta Mihai Eminescu, Veronica Micle, y exhibe una colección de arte medieval.
Cerca de Horezu, a unos 6 km al noroeste encontramos el monasterio de Bistrita, de 1856, si bien se edificó sobre una iglesia  medieval de 1406. Destacan los frescos del interior, el icono de Santa Ana de la iglesia del monasterio, la tumba del príncipe moldavo Alexandru cel Bun, y las pinturas murales bizantinas de la capilla de la antigua enfermería.
Finalmente el monasterio de Durau, del siglo XVII, obra de uno de los hijos del gobernante Vasile Lupu, y cuyas pinturas las culminó Nicolae Tonitza con su equipo de aprendices, entre los que sobresalía Corneliu Baba.
Si aún tenemos tiempo podemos acercarnos a los monasterios de Sihastria con su bello interior,Pangarati (1560) y Sihla, a 6km de Sihastria, un santuario (1725) donde se dice que Santa Teodora vivió y rezó y donde cada 7 de agosto fieles de toda Rumanía llegan en peregrinaje.