miércoles, 23 de abril de 2014

La Villa condal de Cifuentes. Guadalajara







El hospital y la ermita del Remedio.

Ambos situados al final de la calle que lleva el mismo nombre y que parte de la misma Plaza Mayor.

La Institución fue, posiblemente, establecida por los Condes de Cifuentes a finales del Siglo XV o principios del XVI. 

El conjunto constaba de dependencias hospitalarias y una Iglesia anexa para atender a enfermos pobres. La Iglesia presenta planta basilical de una nave con bóveda de crucería y arcos formeros algo apuntados, y un ábside semi-hexagonal con contrafuertes curvos al exterior. 

La portada se resuelve con un bello arco conopial de estilo gótico flamígero. Del Hospital sólo quedan las arcadas de uno de los lados del patio, integradas en la actualidad en un parque-jardín. 

Institución establecida a finales del Siglo XV o principios del XVI. 

Posible fundación de los Condes de Cifuentes.

 Constaba de dependencias hospitalarias e Iglesia aneja para atender a enfermos pobres. 

Se regía por un Patronato constituido por el Conde de Cifuentes, el cura Párroco de El Salvador y el Padre guardián del Convento de San Francisco. Adscrita a ella existía la Cofradía de Nuestra Señora del Remedio integrada por Hidalgos.


Iglesia de planta basilical de una nave, con presbiterio situado a nivel superior por un peldaño y ábside semi-hexagonal con contrafuertes curvos al exterior. Posee portada de ingreso en el lado de la Epístola.


El interior de la nave se cubre con bóveda de crucería y arcos formeros algo apuntados. Un arco triunfal con decoración plateresca sobre medias columnas, divide la nave en dos tramos. En el primer tramo la bóveda de crucería es estrellada con nervios apoyados sobre medias columnas adosadas al muro, que descansan sobre ménsulas decoradas con jarrón de azucenas. En el segundo tramo, la bóveda de crucería es sexpartita. En este caso la decoración de las ménsulas, en las que destacan los nervios, está muy desgastada. La clave de esta bóveda se decora con Cruz ancorada. Posee púlpito de hierro forjado adosado al muro de la epístola.
A los pies de la nave se muestra el recerco de sillares de una puerta de arco escarzado, que daba acceso al patio del hospital.

Exterior de muros de mampostería y sillares de piedra caliza en fachada principal y contrafuertes. Éstos, de sección curva, refuerzan el ábside y los muros del primer tramo.


Su portada, abierta en el lado de la Epístola, se resuelve con un arco conopial de estilo gótico flamígero, con seis arquivoltas que se apoyan a cada lado en medias columnillas de capitel liso. La arquivolta externa muestra decoración de cardines, mientras que las internas presentan cordón, cabezas de clavos y rosetas; las enjutas se hallan decoradas con relieve de jarrón de azucenas con corona, todo ello enmarcado por amplio alfiz. Sobre la portada, espadaña de sillares. El cuerpo de Portada queda protegido por amplio tejado sobre estructura de madera.


A la derecha de la Portada, se abre un vano de arco apuntado sobre medias columnillas, abocinado, y perpendicular al muro. Un arco de piedra da ingreso al espacio exterior que bordea la cabecera.


En el ábside permanece cegada amplia ventana adintelada con reja de hierro forjado. En el muro del evangelio queda la huella de una puerta, hoy inexistente. Una ventana, sin ningún tipo de ornamentación se abre en este muro.


El Hospital estuvo construido en mampostería, poseía vanos adintelados enmarcados por molduras de piedra y guardapolvos; puerta de entrada bajo arco de medio punto elevada sobre cinco peldaños. Por ella se accedía al patio soportalado de columnas toscanas formando arcada rebajada y galería cubierta en segunda planta.


Del Hospital sólo quedan las arcadas de uno de los lados del patio, integradas en la actualidad en un parque-jardín diseñado en 1983 por el estudio de arquitectura de Don Gonzalo Ximénez.


Trazado a varios niveles, las arcadas sirven de telón de fondo del Auditorio constituido por gradas chapadas en piedra caliza irregular. Para la pavimentación se utilizó este mismo material.


El arbolado, en su diseño original, tendía a reproducir el juego de arcos del patio.











En el siglo XVIII el conde Fernando de Silva se rebela contra los Borbones. Es entonces cuando, en represalia, es destruido su palacio, que se levantaba en la plaza Mayor.


 Iglesia de San Salvador de estilo románico. Fue construida a finales del siglo XIII

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Junto a la iglesia parroquial el convento de San Blas. Oficina de Turismo