lunes, 5 de mayo de 2014

Vila Vicosa. Alentejo. Portugal


Plaza del Palacio Ducal

Sobesale el palacio ducal de Vila Viçosa, la residencia favorita de la dinastía de los Bragança. 

En el convento das Chagas están enterradas las duquesas de la última casa reinante en Portugal, mientras que sus maridos descansan en aparatosos mausoleos en la capilla del monasterio de los agustinos.









Convento e iglesia de los Agustinos frente al palacio ducal.





Convento de las Llagas

En el antiguo Convento Real das Chagas de Cristo se encuentra la Pousada de Vila Viçosa.


La Pousada se encuentra en el antiguo convento real de As Chagas de Cristo, mandado construir por don Jaime, IV duque de Bragança, en el siglo XVI.

Don Jaime mandó construir esta casa religiosa para que sirviera de panteón a las señoras de su familia y para acoger a las hijas de su segundo matrimonio que no pudieran casarse dignamente. 

Con el paso del tiempo, se han relacionado ciertas leyendas con la Pousada. Desde la mítica presencia de la última madre superiora, que hoy en día sigue vigilando el convento, hasta el intento de construir un pasadizo directo al palacio ducal, que se encuentra junto a la Pousada.
 
Se cree que los frescos del edificio son de Cecília do Espírito Santo, poetisa y pintora, que vivió en el convento hasta su muerte en 1723.






Su construcción comienza en 1504 con el IV duque de Braganza.

Fue durante siglos la sede de la serenísima Casa de Braganza fundada en el siglo XV que se convirtió en la Casa Reinante de Portugal, cuando el 1 de diciembre de 1640 el VIII  duque de Braganza fue aclamado rey de Portugal como Juan IV de Portugal.


Fachada en mármol del palacio de los Braganza





Canteras del mármol el oro blanco portugués y monumento al cantero 







Escudo de Portugal














Castillo