viernes, 27 de junio de 2014

Calle del Príncipe. Madrid

Cervantes desde mediados del año 1614 vive en en una casa de la calle de las Huertas. Su casa estaba junto a las casas donde vivía el Príncipe de Marruecos, Muley -Xeque, bautizado como Felipe de África y llamado  el Príncipe Negro. 

Estas casas eran a fines del siglo XVI propiedad de Ruy López de Vega.

Corresponden en la actualidad al número 13 de Huertas y al 28 de la calle del Príncipe.

La Calle del Príncipe se llama así por el Príncipe Negro. 

Muley -Xeque nace en Marrakech en 1566 y muere en Vigevano (LombardíaItalia) en 1621

Exiliado en España, se convirtió a la religión católica en Madrid. 

Residió en un palacete en la confluencia de las calles de Huertas y del Príncipe, en el lugar que luego ocupó el Palacio de Santoña. Amigo de Lope de Vega.

El 3 de noviembre de 1593 fue bautizado en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, apadrinado por Felipe II, de quien recibió el nombre. Fue nombrado grande de España y comendador de la Orden de Santiago.

Al producirse la expulsión de los moriscos, la presencia de un antiguo musulmán en la corte se volvió incómoda, razón por la cual Muley Xeque se traslado a las posesiones españolas en Italia y murió en Vigevano, cerca de Milán, donde supuestamente está enterrado aunque no se conoce con exactitud el lugar de su sepultura.


Plano de Texeira de 1656

Vemos, 

La Calle de Baño.  Constanza de Ovando, sobrina de Cervantes, hacia 1615-1616 vive en la calle del Baño. Muere aquí en 1622, seis años después que su tío. La calle del Baño es desde 1888 la calle de Ventura de la Vega, junto a la actual plaza de Santa Ana.

La Calle del Lobo, ahora calle Echegaray y desde 1888. 

moraba en uno los inmuebles de esta calle un huraño cazador de venados y ciervos. Para que todo el vecindario conociera su ocupación -y también su arte disecando animales- había colgado en la puerta de su casa la piel de un lobo rellena de paja. Este hecho dio nombre a la calle 

La Calle de Pardo, en la que vive Texeira en casa de su hija y donde muere. Corresponde ahora con la Plaza de Santa Ana y la calle del Príncipe.



Mesonero Romanos afirma que la calle del Príncipe ya llevaba ese nombre antes de la venida a España del Príncipe Negro. Mesoneros Romanos dice que se pone este nombre a la calle en honor al que será Felipe II.

En 1888 se cambia el nombre de un gran número de calles de Madrid