martes, 16 de febrero de 2016

La Mezquita Catedral de Córdoba

 Catedral de la Asunción de Nuestra Señora



Córdoba musulmana en rojo, La Medina. 

En Verde los arrabales. 

Zonas coloreadas en morado, Alcázar Andalusí, en azul y amarillo barrio de los judíos en época musulmana.



Tras la llegada del islam a Córdoba, la basílica visigótica de San Vicente, que había sido el templo cristiano más importante de la ciudad desde el siglo V, en las capitulaciones de Córdoba fue apropiado parcialmente por los musulmanes. Aunque existen relatos que mencionan una supuesta compra del templo por parte de los musulmanes, su credibilidad queda descartada desde el momento en que Muza se había apropiado del mismo durante la ocupación de Córdoba y el hecho de que la parte no ocupada por los musulmanes fuese utilizada como patio de ejecuciones en diversas ocasiones. Según una versión sucinta del relato tradicional, la mezquita de Córdoba habría sido iniciada bajo el reinado del primer emir omeya Abderramán I entre el 780 y el 785, sobre la planta de la iglesia cristiana, cambiando la orientación de su eje. Sufrió sucesivas ampliaciones en los siglos IX y X y fue concluida bajo mandato de Almanzor con Hisham II

La más importante de las ampliaciones es la de Alhakén II a la que pertenecen los arcos del mihrab. En estos arcos se puede ver la evolución de la construcción: las columnas visigodas con sus arcos de herradura les resultaron demasiado bajos a los musulmanes por lo que decidieron añadir pilares sobre las columnas y disponer arcos más altos sin derribar los anteriores y policromando en rojo y blanco todos con lo que se construyó la célebre y más conocida imagen de la Mezquita de Córdoba. Fue lugar de reuniones a la vez religiosas y políticas pues podía albergar hasta veinte mil persona













 Muro de la Quibla