jueves, 21 de julio de 2016

Bucarest. Rumania


 Su ecléctica arquitectura mezcla estilos neoclásico, de entreguerras (Bauhaus y Art Deco), comunista y moderno. En el periodo de entreguerras, la arquitectura de la ciudad y la sofisticación de sus elites le valieron a Bucarest el apodo de "Pequeña París" (Micul Paris).

 Pese a que muchos edificios y distritos del centro fueron dañados o destruidos por la guerra, terremotos y el programa de sistematización de Nicolae Ceaușescu, la mayoría permanecieron en pie.




Palacio del Parlamento, antes el Palacio del Pueblo















 Monumento a los Caídos de la Aviación 



El arco primigenio se hizo en madera a toda prisa en 1878, inmediatamente después de que Rumanía obtuviese su independencia, pensando en que las tropas victoriosas pudiesen desfilar debajo de él. Otro arco temporal fue construido en el mismo lugar, en 1922, para conmemorar el fin de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, fue demolido en 1935. En 1936, tan solo un año más tarde, se construyó el arco actual, que fue inaugurado en septiembre.




Enorme e inacabada Casa Radio de la era comunista, cerca de la Opera.
















Estatua de Trajano