domingo, 3 de diciembre de 2017

Vejer de la Frontera. Cádiz. La laguna de la Janda


La Laguna de La Janda era una gran laguna, hoy seca. Su desecación fue debida a los intereses económicos para disponer de tierras agrícolas.


La estratégica situación de la laguna de La Janda, en el extremo meridional de Europa y a poca distancia del continente africano hacían del paraje un paraíso de enorme interés ecológico por ser en lugar obligado de descanso al paso a través del estrecho de Gibraltar de las múltiples especies de aves migratorias.




El 19 de julio de 711 se inicia la batalla decisiva que abrirá definitivamente las puertas de Hispania a 8 siglos de dominación musulmana. El lugar del enfrentamiento aparece en las fuentes árabes con varias denominaciones: Wadi Lakk o Río del Lago, identificado tradicionalmente con el Guadalete; Wadi-l-Buhayra o Río de La Albufera, que puede corresponder al río Barbate o a la laguna de La Janda. Nosotros nos hemos referido a ella siempre como la batalla de Guadalete o de la Janda.



El río Guadalete nace al norte de la sierra de Grazalema (en el peñón Grande​) y desemboca en El Puerto de Santa María, en la bahía de Cádiz.



El encuentro tuvo lugar a orillas del río Guadalete, muy cerca de la pequeña localidad de Lakko (Caserío de Casablanca/Medina Sidonia), en donde la vieja calzada romana que iba de Gades a Híspalis (Cádiz-Sevilla) utilizaba un puente de piedra para cruzarlo. Comenzaba así la batalla de la Laguna de la Janda, también llamada de Wadilakka (batalla del lago) por las fuentes musulmanas, de ocho días de duración y en la que, según el Romancero, el último rey visigodo encontraría la muerte.