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martes, 29 de mayo de 2018

Del Raudal de la Magdalena a la Plaza de Santa María. Jaén.


 Por la calle Martinez de Molina




















Castillo de Santa Catalina











En el mismo palacio también se encuentran el Museo Internacional de Arte Naïf y el Museo de Artes y Costumbres Populares.
Fueron construidos en el siglo XI, en 1002, aprovechando los restos de una casa o baño romano con pórtico. Posiblemente reformados en el siglo XII, debido a la presencia de restos de decoración almohade que se conservan en algunas de sus salas.





Tras la conquista de la ciudad en 1246 por Fernando III, El Santo, se siguieron utilizando durante los primeros años de dominio cristiano. Entre los siglos XIV y XV desaparece su función como baño al establecer los cristianos en sus salas unas tenerías, cuyos restos permanecen aún en las Salas Templada y Caliente. Y acabaron llenos de escombros para servir de cimiento al actual Palacio.
A finales del siglo XVI don Fernando de Torres y Portugal, I Conde de Villardompardo y VII Virrey del Perú, edificó su Palacio sobre los Baños, quedando éstos enterrados y ocultos entre los cimientos y sótanos durante los siglos XVIII y XIX, lo que resultó esencial para su mantenimiento.



Escudos de la antigua casa de la Justicia.

Jaén. Leyenda del Lagarto de la Magdalena





Esta leyenda es la más famosa de la ciudad.


En esta pagina se pueden consultar muchas otras leyendas de la ciudad de Jaén.



Jaén. Raudal de la Magdalena














La fuente de la Magdalena y la conducción de aguas que parte de ella, denominada Raudal de la Magdalena, constituyen una seña de identidad de la ciudad. Desde la construcción del ninfeo romano, el raudal principal fue ampliándose al mismo tiempo que se producía el crecimiento de la ciudad, abasteciendo termas, mezquitas, baños públicos, aljibes y fuentes en época islámica, así como fuentes ornamentales y palacios de las principales familias de la ciudad medieval y moderna, hasta llegar al punto de unión con el Raudal de Santa María en el actual palacio de cultura, antiguo palacio del Condestable Miguel Lucas de Iranzo.



De sus aguas se nutrían también los molinos, tenerías, tintorerías y hornos que abastecían no sólo a la población sino a otras zonas de la corona castellana. Del agua sobrante que salía de la ciudad configurando arroyos, como el de la Magdalena o el de San Pedro, se regaron las zonas de huertas y vegas situadas extramuros. Hasta el siglo XIX fue la principal fuente de agua potable de la ciudad. El gran arco triunfal que la decora data de 1848.

Este manantial de agua es el protagonista de la legendaria y más famosa leyenda de la ciudad de Jaén “El lagarto de la Magdalena” al ser identificada como su guarida. Muy cerca del Raudal se encuentra la escultura del lagarto en un pequeño estanque con la placa que lo conmemora.








Se fundó en abril de 1557 gracias a la generosidad de Pedro de Berrio una obra pía para recogimiento de mujeres descarriadas y casquivanas, para recogimiento de mujeres de las que andan ofendiendo a Dios Nuestro Señor, según fragmento de la escritura fundacional. Es por este motivo por lo que se le denominó Convento de la Penitencia.